Literatura


El conde Lucanor; Don Juan Manuel


RESUMEN DE LOS ARGUMENTOS DE LOS RELATOS 31 AL 45

EJEMPLO XXXI

Del fallo que dio un cardenal entre los clérigos de París y los frailes menores.

          El Conde y un amigo suyo quieren emprender un negocio que redundaría en beneficio de ambos. El Conde podría hacerlo solo pero no se atreve a iniciar el negocio hasta que su amigo regrese. Le pide a Patronio que le aconseje.

 EJEMPLO XXXII

De lo que aconteció a un rey con los burladores que hicieron el paño.

          El Conde Lucanor le dice a Patronio que un hombre le ha propuesto un negocio que sería muy beneficioso para él pero dice que no debe saberlo nadie aunque sea alguien que tenga la confianza del Conde; le insiste tanto el que lo lleve en secreto que hasta le ha dicho que si alguien se enterase, tanto sus bienes como su vida correrían peligro. Desea saber si el hombre actúa de buena fe o quiere engañarle.

 EJEMPLO XXXIII

De lo que aconteció a un muy buen halcón, que era del infante don Manuel, con un águila y una garza.

          El Conde Lucanor muchas veces ha mantenido guerras con otros hombres; después de terminadas, algunos le han aconsejado que presente batalla a otros. Algunos le aconsejan que descanse y otros que comience e guerrear con los moros. Como nadie le puede aconsejar mejor que Patronio le pide que le dé su parecer. 

EJEMPLO XXXIV

De lo que aconteció a un ciego que guiaba a otro.

          Un pariente del Conde Lucanor, al que le tiene mucha confianza, le aconseja que se traslade hasta un sitio, pero el Conde desconfía de ese sitio. El pariente le dice que no debe desconfiar ya que antes moriría él que permitir que le ocurriera al Conde nada malo.

EJEMPLO XXXV

De lo que aconteció a un joven que se casó con una mujer, muy fuerte y muy violenta.

A un criado del Conde Lucanor lo quieren casar con una mujer muy rica y de condición social superior a la de él, es un casamiento muy ventajoso pero hay un problema: es una mujer con mucho carácter. El Conde Lucanor quiere que Patronio le aconseje sobre este asunto.

 EJEMPLO XXXVI

De lo que aconteció  a un mercader cuando encontró a su mujer y a su hijo durmiendo juntos.

          El conde Lucanor le confiesa a Patronio su enfado ante una ofensa que le habían dicho y su deseo de vengarse. Patronio le propone que recapacite oyendo la historia de un mercader.

 EJEMPLO XXXVII

De la respuesta  que dio el conde Fernán Gonzáles a sus gentes después que hubo vencido en la batalla de hacinas.

Una vez llegó el Conde de una batalla muy cansado, malherido y pobre; antes de poder olvidarse y descansar le llegaron noticias de otro hecho que estaba acaeciendo. La mayor parte de su gente le aconsejaba que descansase y que después ya haría lo que conviniera al caso. El Conde Lucanor le pide consejo a Patronio. 

EJEMPLO XXXVIII

De lo que aconteció a un hombre que iba cargado de piedras preciosas y se ahogo en el río.

El Conde Lucanor le dice a Patronio que deseaba ir a un sitio porque le tenían que dar una cantidad de dinero, sería muy provechoso para él, pero también desconfiaba porque si se detenía allí podría estar en peligro.

 EJEMPLO XXXIX

De lo que aconteció con las golondrinas y el gorrión.

El Conde Lucanor le dice a Patronio que él tiene dos vecinos y que no puede evitar contender con uno de ellos: el que vive más cerca no es tan poderoso, y el que es más poderoso vive más lejos.

 EJEMPLO XL

De las razones por las que perdió el alma un senescal de Carcasona.

El Conde Lucanor le dice a Patronio que sabe que la muerte no se puede evitar, querría hacer lo posible para que después de su muerte fuera recordado por alguna cosa que hubiera hecho. Le pide que le aconseje la mejor forma de obrar.

 EJEMPLO XLI

De lo  que acaeció a un rey de Córdoba a quien decían Alhaquem.

El Conde Lucanor dice a Patronio que él sabe que es un buen cazador y que, incluso ha mejorado algunas cosas a los arreos de los halcones. Los que quieren hablar mal de él le escarnecen; alaban al Cid o al conde Fernán González por todas las batallas ganadas, o las conquistas de Fernando III el Santo. Y de él sólo alaban las buenas mejoras en los arreos de los halcones. Y esto lo dicen para escarnecerlo no por alabarlo. Le pide a Patronio que le aconseje qué hacer para evitar ser escarnecido.

EJEMPLO XLII

De lo que aconteció a una beata hipócrita.

          Estando el Conde Lucanor reunido con otras personas empezaron a hablar sobre la manera en que un hombre malo podría hacer mucho mal a la gente: unos decían que siendo revoltoso, otros que porque fuera pendenciero, por ser un malhechor, porque fuese un deslenguado y un difamador. El Conde quiere conocer la opinión de Patronio. 

EJEMPLO XLIII

De lo que aconteció al bien y al mal y al cuerdo con el loco.

El Conde Lucanor tiene dos vecinos:
Uno es alguien a quien aprecia mucho y con el que tiene muchas obligaciones, no sabe por qué, de vez en cuando, se comporta mal con él. Con el otro no tiene grandes obligaciones ni gran amistad y en cambio si hace cosas por él.

 EJEMPLO XLIV

De lo que aconteció a don Pedro Núñez, el Leal. A don Rui Gómez Zaballos y a don Gutierre Ruiz de Blasquillo con el conde don Rodrigo de Franco.

El Conde Lucanor le cuenta a Patronio que estuvo en muchas guerras, y sus haberes estuvieron en peligro. Cuando más ayuda necesitaba, alguna gente que educó lo abandonaron y no le ayudaron. Tanto mal le hicieron que perdió la fe en las personas.

 EJEMPLO XLV

De lo que acaeció a un hombre que se hizo amigo y vasallo del diablo.

Un hombre le ha dicho al Conde Lucanor que sabe muchas maneras de adivinar el porvenir y también muchas artimañas con las que poder acrecentar su hacienda. El Conde Lucanor piensa que no es posible sin pecar contra Dios. Por la confianza que tiene en Patronio le pide que le aconseje. 




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Enviado por:Alex Smith
Idioma: castellano
País: España

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