Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Narraciones secundarias (internas o interpoladas)

  • Enviado por: Rompedor
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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Narraciones Secundarias

  • Capítulo IX

En la que el narrador de la primera parte (capítulos I - VIII) cuenta cómo encontró los cartapacios de la segunda, que son narrados por Cide Hamete Benengeli. En esta historia aparece el narrador en un lugar llamado Alcaná de Toledo, en el mercado encuentra unos cartapacios escritos en lengua arábiga, al darse cuenta que tratan de D. Quijote, los compra y contrata a un árabe para que se los traduzca al castellano y poder seguir conociendo la historia del hidalgo.

  • Capítulo XII

Se cuenta la historia de la muerte de Crisóstomo por culpa de la hermosa Marcela, narrada por un cabrero. Crisóstomo fallece debido a la negativa de Marcela a corresponder su amor.

Descripción de los personajes: Marcela es una pastora muy hermosa a la que todos aman, honesta, descontenta con que los hombres se fijen sólo en su físico y no miren su interior. Crisóstomo es uno de los muchos hombres que, enamorados de Marcela se cegan, hasta incluso perder la vida por lo que sienten.

  • Capítulo XX

Sancho cuenta a su amo la historia del cabrero Lope Ruiz, que se encontraba enamorado de la pastora Torralba. Debido a los celos que sentía el cabrero de la pastora por su hermosura, huye hacia Extremadura. En el camino se encuentra un río, y, perseguido por Torralba, necesita pasar sus cabras de una orilla a otra en el menor tiempo posible; es ayudado por un pescador con una barca que hacía viajes con una cabra cada vez, pero al no llevar D. Quijote la cuenta de las cabras transportadas, se corta el relato, ya que este recuento era de vital importancia.

Descripción de los personajes: Lope Ruiz es un pastor susceptible, que ante cualquier opinión sobre su mujer, responde con furia y desacuerdo, aunque ella no pueda hacer nada para evitarlo. Torralba es una pastora enamorada que atrae a otros hombres sin pretenderlo, pero por su amor sigue a su caballero hasta conseguirlo.

  • Capítulo XXIV

Cardenio cuenta su historia, en ella cuenta el amor que profesaba a Luscinda, una vecina suya. Cuando la iba a pedir en matrimonio, tiene que partir a otro lugar para ser mozo de compañías de los hijos del Duque Ricardo. Allí entabla amistad con Fernando, segundo hijo del duque, que le cuenta sus amoríos con una labradora y vasalla de su padre. Para olvidarla, Cardenio y Fernando, vuelven a la ciudad del primero, muy a gusto del mozo por ver a su enamorada de nuevo. Cardenio presenta al hijo del Duque a su Luscinda y éste queda prendado de ella.

Descripción de los personajes: Cardenio es un joven que confía mucho en la gente, aunque le puedan ser desleales, lo que le lleva a que le quiten su amada. Mientras que Luscinda es una mujer que es seducida con facilidad, y demuestra su carácter tímido y personal. Fernando es un hijo de un hombre rico y poderoso, muy engreído y se cree capaz de conseguir todo lo que le propone aunque tenga que hundir a otros, en este caso a Cardenio.

  • Capítulo XXXXIII - XXXIV

Esta historia, contada por el cura maese Nicolás, nos narra los hechos de dos amigos, Anselmo y Lotario, que llevaban su leal amistad hasta límites insospechados, ellos creían que nada la podía romper. Tiempo después, Anselmo pidió la mano de Camila y se convirtió en hombre casado, descuidando la amistad con Lotario. Un día, Anselmo pidió a su amigo que incitara a su mujer para serle infiel pero sin llegar a deshonrarle, sólo una pequeña farsa para comprobar la lealtad de Camila. Lotario dio razones a su compañero para no llevar a cabo esa empresa, pero finalmente accedió.

En una ausencia de Anselmo de su casa, Lotario se insinuó a Camila tras unos días de recato. La insinuación llegó a tal punto que Lotario quedó prendado de la mujer de su amigo y ésta no pudo soportar la presión y se rindió a los brazos del mal amigo de su marido.

A la vuelta de Anselmo, Lotario le contó mentiras para que éste creyera que su mujer era infranqueable, las cuales se las creyó sin dudar. Viendo una mañana Lotario salir de la casa de Anselmo a un hombre, (que era el novio dela criada Leonela) y creyendo que era un amante de Camila, fue a contarle toda la verdad a Anselmo. Éste quedó con Lotario en que se iría otra vez de su casa engañando a su mujer, pero en verdad se quedaría en la recámara de su casa para comprobar la infidelidad de su esposa escondido entre unas cortinas. Lotario habló con Camila y ésta le explicó la real procedencia del hombre, que era el amante de Leonela. Al ver Lotario el malentendido, le confesó a Camila que se lo había contado todo a su marido.

Viendo esto, quedaron los tres, el amigo traidor, la mujer desleal y la doncella en dirigirse a la recámara y recrear un drama irreal para engañar a Anselmo y así encubrir la relación de los enamorados. Anselmo cayó en el engaño, pero al poco tiempo se dio cuenta de la verdadera historia y vio a la pareja feliz a espaldas de él.

Descripción de los personajes: Anselmo es un hombre que tiene la mistad como un valor importantísimo, pero que no se da cuenta que no debe confiar ni en los amigos, pues éstos pueden tener dos caras, pero en realidad, Lotario no es uno de ellos, porque si lo fuera, no le habría engañado. Camila aparece como el poder que todo lo puede, incluso romper una relación de amistad de mucho tiempo. Este si es el prototipo de mostrar dos caras, la cara buena, leal, fiel... hacia su marido y la cara de engaño, perversión... en ausencia de éste. Lotario aparece como el amigo que se deja llevar por la apariencia de la gente, que no se para a reflexionar sobre sus actos, sino que actúa casi por instinto hasta llegar a pretender a la mujer de su “mejor amigo”.

  • Capítulos XXXIX - XL - XLI

Donde un cautivo cuenta lo que le aconteció durante su época de esclavitud. La historia comienza con el reparto de la hacienda del padre a sus dos hermanos y a él, y sus recomendaciones de lo que deben hacer en la vida. El protagonista decide servir al rey con las armas, pero en un enfrentamiento por mar contra los turcos es cogido preso y llevado a Constantinopla.

Tras servir en varias galeras como remero, se encuentra con otros cautivo en la ciudad anteriormente citada, con los cuales hace amistad. Un día, por una ventana de la prisión aparece una caña con un hilo y al final un mensaje de una mora que se había convertido al cristianismo y pretendía que se escapase con sus amigos y la llevasen a territorio cristiano y casarse con nuestro cautivo. Con ayuda de un renegado (cristiano que reniega se su fe y se convierte al islam) consiguen una barca y con el dinero de Zoraida, que así se llamaba la mora, pagar su rescate y el de sus compañeros.

Tras liberarse, van en busca de Zoraida y cuando la están rescatando aparece su padre y no tienen más remedio que cogerle a él también. Más tarde lo abandonan en una isla desierta y los cristianos prosiguen su camino.

Luego son asaltados por unos corsarios franceses, y los dejan sin nada y a su suerte en la mar. Por suerte, divisan tierra y se dirigen hacia la costa. Cuando pisan tierra firme se encuentran con un pastor que avisa a sus compañeros entendiendo que los cautivos y Zoraida son moros. Cuando llegan los compadres del pastor, el cautivo queda pendiente de uno que resulta ser su tío; ante el reencuentro, los dos se funden en un fuerte abrazo. Y el cautivo, una vez libre, se fue en busca de sus hermanos y el padre de Zoraida.

Descripción de los personajes: EL cautivo es un muchacho que tras haber conseguido grandes logros en la guerra es capturado por la indecisión de su ejército en seguir su campaña, hace amigos con facilidad y resalta de los demás, por eso Zoraida se fijó en él. Zoraida es una joven rica, atrevida y espiritual, pero su religión no la satisface y decide convertirse al cristianismo. Hay que destacar la amabilidad y el coraje del renegado ante el castigo que recibiría si lo descubren ayudando a los prisioneros.

  • Capítulo LI

Eugenio nos narra de lo que le sucedió a él y a su amigo Anselmo. Los dos perseguían a Leandra para casarse con ella, pero debido a la juventud de ésta, su padre no la daba en matrimonio. Un día aparece un apuesto galán llamado Vicente, que contando batallas de las guerras en las que había participado cautiva a Leandra y consigue lavarle el cerebro para que deje a su padre y se lleve todas sus riquezas. La chica accede y se va con su nuevo amigo.

Al tiempo, la muchacha es encontrada desnuda en una cueva y sin joyas. Vuelve a casa de su padre, pero éste la abandona y se va a un monasterio. Eugenio y Anselmo dejan de pretender a la chica y se van a los valles a cuidar del ganado.

Descripción de los personajes: Eugenio y Anselmo son perseverantes en lo que piensan pero a la hora de la verdad se dan cuenta de la realidad y se mueven por otros caminos. Leandra es muy confiada y que se sorprende con facilidad ante las historias de Vicente, que es un hombre perverso que su único objetivo es conseguir riquezas en contra del respeto el ser humano, y que no tiene escrúpulos a la hora de dejar a las personas a se suerte.

Personalidad de Don Quijote

Don Quijote es también un modelo de aspiración a un ideal ético y estético de vida. Se hace caballero andante para defender la justicia en el mundo y desde el principio aspira a ser personaje literario. En suma, quiere hacer el bien y vivir la vida como una obra de arte. Se propone acometer "todo aquello que pueda hacer perfecto y famoso a un andante caballero". Por eso imita los modelos, entre los cuales el primero es Amadís de Gaula, a quien don Quijote emula en la penitencia de Sierra Morena. De todo ello se desprende que el Quijote es una magna síntesis de vida y literatura, de vida vivida y vida soñada, como explica E. C. Riley; una genial integración de realismo y fantasía y una insuperable manifestación de las dificultades de novelar las complejas relaciones humanas desde múltiples perspectivas abarcadoras de la realidad siempre escurridiza. Todo lo humano es relativo. 

  • Opinión personal: Don Quijote es un hombre antiguo, no se deja influir por las personas, pero sus ideales y sus sentimientos le llevan a un estado de locura que le llevan a desinhibirse totalmente y a llevar una vida en la que no le importa nada su vida ni su salud, únicamente le interesa la aprobación de su amada. Es un hombre muy caballeroso y honesto, de lenguaje culto, que le viene de leer tantas novelas de caballeros andantes. Un hidalgo que no muestra sus sentimientos, que no le teme a nada, cuando tiene que defender a los desfavorecidos los defiende sin replicar, servicial, amable y con bastante genio.

Personalidad de Sancho Panza

Sancho Panza es un pobre campesino sin estudios cuyo primer interés es comer y beber. Sancho al contrario que el resto de la gente se cree la promesa de Don Quijote, si le sigue, verá recompensados sus sueños con el reino de su propia ínsula. Ambos personajes proceden y representan dos mundos completamente distintos y contrapuestos, en los que siempre se impone el mundo natural de Sancho.

  • Opinión personal: Es un pobre campesino pacífico, tranquilo y sosegado, se deja llevar por Don Quijote con una facilidad increíble, se cree todo lo que le dicen y su principal objetivo es llegar a ser alguien importante. Es fiel y servicial, y no rechista a su amo cuando éste le manda algo. No es seguidor de entrar en disputas, al contrario que su maestro. En su interior es humilde y bonachón, aunque no pare de codiciar un territorio en el que reinar. Es realista y muy despierto e intenta llevar siempre a Don Quijote por el buen camino.

Narradores del Quijote

Un análisis de los procesos elocutivos del Quijote revela la conveniencia de distinguir al menos tres entidades enunciativas básicas:

  • La que representa Miguel de Cervantes, como autor real y exterior al relato.

  • la que constituye el Narrador del Quijote.

  • el Sistema retórico de autores ficticios, formado por :

  • a) El autor anónimo de los ocho primeros capítulos de la Primera Parte:

    El prólogo de la Primera Parte del Quijote constituye un discurso de naturaleza completamente ficticia, por su disposición formal (está escrito en forma dialógica, lo que permite al lector un enfoque próximo de los hechos y una relación más eficaz con la realidad literaria, al mismo tiempo que lo distancia del autor real).

    El Narrador presenta, desde el prólogo de la Primera Parte, tres de las características esenciales que definen su estatuto narrativo en el discurso de la novela: el uso ocasional de la primera persona (Yo), no intervenir en la historia que cuenta y se sitúa en la más alta estratificación enunciativa del discurso literario al que pertenece como personaje.

    b) Cide Hamete Benengeli, quien aparece a partir del capítulo 9, y en quien se identifica la “fuente histórica” de los contenidos relatados desde este capítulo hasta el final. Cide Hamete Benengeli es presentado por el Narrador-editor del Quijote, en el capítulo 9 de la Primera Parte, como el autor de un manuscrito arábigo que es traducido al castellano por un morisco aljamiado, y que comprende la historia de Don Quijote desde la aventura del vizcaíno en adelante.

    c) El morisco, igualmente anónimo, que traduce al castellano los manuscritos árabes hallados por el Narrador.

    También se pueden entender como narradores los de las historia secundarias, entre ellos encontramos varios cabreros que cuentan historias de los amores y desamores de varias pastoras. También tenemos a Sancho Panza que aunque siendo personaje de la narración principal, actúa como narrador de varias historias, así como maese Nicolás que es el que cuenta la historia de Anselmo y Lotario. Incluso se da, que un mismo personaje de una narración secundaria cuente sus semblanzas, como ocurre con Cardenio. Todos tienes un carácter omnisciente.

    Comicidad y parodia

    Obra compleja y carnavalizada por excelencia, en la que la risa y la parodia, más que servir sólo como uno de los tonos, estructuran la obra. La naturaleza de lo jocoso o risible es, sin embargo, sumamente difícil de caracterizar. Dentro del tema general de la obra son muchos los factores que contribuyen a dicha parodia, ironía y carnavalización, como es el caso de la actitud de Cervantes respecto a la verdad.

    Cervantes afirmó varias veces que su primera intención era mostrar a los lectores de la época los disparates de las novelas de caballerías. El Quijote ofrece una parodia de las disparatadas invenciones de tales obras, pero significa mucho más que una invectiva contra los libros de caballerías. Por la riqueza y complejidad de su contenido y de su estructura y técnica narrativa, la más grande novela de todos los tiempos admite muchos niveles de lectura, e interpretaciones tan diversas como considerarla una obra de humor, una burla del idealismo humano, una destilación de amarga ironía, un canto a la libertad o muchas más.

    • Opinión personal: Las situaciones que se presentan debido a la falta de juicio del hidalgo, tienen como objetivo amenizar y dar un carácter humorístico a la obra para que el lector se entretenga en la lectura. Pero, aunque las situaciones que plantea, a veces son un poco ridículas y a juicio de algunos, puedan salirse de lo que se considera una obra literaria, gozan de mi aprobación, porque en toda obra debe haber momentos para la risa; y no por eso deja de tener calidad literaria.

    Recursos literarios

    • Alteración del orden lógico de las frases con finalidad embellecedora. Hipérbaton.

    “... va fuera de todo razonable discurso.”

    • Utilización de numerosos adjetivos para resaltar una única cualidad.

    “... malos, peores e incluso desastrosos días...”

    • Repetición de enlaces sin necesidad para facilitar la comprensión del texto.

    “...alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoriento rostro, y con gentil talante y voz reposada...”

    • Utiliza la antítesis.

    “ del mucho leer y el poco dormir se le secó el cerebro.”

    • Uso de extensas enumeraciones

    “ ...encantamientos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles.”

    • Utilización de comparaciones para igualarse (a veces de forma irónica) con sus ideales.

    “como haría Amadís de Gaula...”

    • Multitud de personificaciones.

    A un molino: “... aunque mováis más brazos que...”

    • Utiliza la metáfora como recurso principal en el texto.

    “ Una olla de más vaca que carnero...”

    Tema: la lealtad de Sancho Panza

    Desde que aparece Sancho Panza en la narración, nos encontramos con un hombre que deja a su familia para seguir unos ideales recreados en la figura de Don Quijote y en lo que éste promete.

    Se sabe desde el principio, que debido a la locura del “caballero de la triste figura”, es imposible que logre todo lo que se propone. Por ejemplo, nunca podrá conceder una ínsula a Sancho, porque eso sólo sucede en las novelas, no en la vida real.

    Sancho es un escudero fiel a su amo, hace todo lo que él le dice, aunque la mayoría de las cosas que él plantea son irrealizables e impensables. La posibilidad de riqueza le cega ante lo verdadero.

    El escudero, asimismo, se muestra a veces un poco asustado e intrigado ante las aventuras de su amo; y no siempre confía en la victoria segura y duda de las capacidades de su señor. Como ocurre con la ventura de los religiosos de San Benito.

    A pesar de su atlante pacífico, siempre está dispuesto a luchar para defender a su caballero cuando éste está en peligro, con esto demuestra que la amistad con Don Quijote le lleva a cambiar su forma de ser y pensar. Esto se puede ver en la disputa con el vizcaíno.

    También encontramos en Sancho la voz de la conciencia del hidalgo; como en el pasaje de los molinos, al advertir nuestro escudero a su patrón que en realidad son molinos de viento y no gigantes como Don Quijote piensa.

    Todo esto lleva a idealizar a Sancho Panza como el mejor amigo que uno puede tener, nos acompaña en todo momento, nos aconseja de lo que debemos hacer; siempre está dispuesto a hacer lo que le digamos, aunque sea un poco escabroso y dificultoso, y nos ayuda en todo lo que puede.

    • Diccionario Enciclopédico Editorial: Sopena

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