Zonas arqueológicas sudaméricanas

Historia de Sudamérica. Colonización española. Xochicalco. Tepoztlan. Hallazgos arqueológicos. Cerámica. Conquista militar. Revolucionarios

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XOCHICALCO

La zona arqueológica de Xochicalco se ubica al suroeste del estado de Morelos. Xochicalco quiere decir “En el lugar de las casa de la flores” fue sin duda una de las ciudades más importantes de meso América

Se localiza sobre un conjunto de cerros de baja altura, los principales son La bodega, La malinche y; Xochicalco éste último, fue nivelado para construir los edificios más importantes, las laderas tuvieron que ser modificadas para permitir la construcción de casas y conformar una sucesión de terrazas que impedía el libre acceso al sitio.

El apogeo de Xochicalco tiene lugar en el periodo llamado epiclásico (650-900 d.C.). En el que surgieron nuevas formas de organización política, económica y cultural con motivo del declive de Teotihuacan como centro hegemónico; esto permitió la movilidad social, la reorganización de los asentamientos, distintas formas de relación e intercambio entre los pueblos y el crecimiento de otras ciudades. Durante este lapso se construyó la mayoría de la arquitectura monumental visible hoy en día; su desarrollo y surgimiento se debe entender a partir de su relación con Teotihuacan, el asentamiento dominante en mesoamérica a lo largo del periodo clásico.

El crecimiento acelerado que caracterizó a este periodo, la inestabilidad política, el reacomodo de los centros de influencia y el predominio del militarismo llevaron a las ciudades del epiclásico a un periodo de decadencia hacia el 900 d.C., lo cual explica en parte la corta duración del apogeo de Xochicalco, su destrucción violenta y posterior abandono.

Entre los monumentos arqueológicos más importantes que encontramos en Xochicalco destacan los siguientes:

Plaza Central. Posiblemente fue el espacio cívico-religioso más importante de la ciudad. Al centro de la plaza se ubica un adoratorio que contenía una estela con dos glifos, a los costados los edificios Este y oeste, y al fondo la gran pirámide, que es la construcción de mayores dimensiones del sitio.

La Malinche. En esta área se localiza el juego de pelota sur, el más grande de los tres que se conocen en el sitio, así como veinte altares redondos y uno cuadrado que tal vez se utilizaban para el cálculo del calendario ritual de 260 días, y un conjunto habitacional conocido como El palacio, que quizá era ocupado por un grupo de nobles.

Plaza Principal. Con un carácter básicamente político y ceremonial, este espacio contaba con un acceso sumamente restringido. En su interior se encuentran las estructuras más importantes del sitio, como la pirámide de las serpientes emplumadas, edificio de extraordinaria belleza y enorme significado, decorado con relieves por sus cuatro caras; el Templo de las estelas, donde se descubrieron las tres estelas relacionadas con Quetzalcóatl.

Conjunto Este. En él encontramos el Juego de pelota este, la rampa de los animales, integrada por 255 losas con representaciones de animales, y el conjunto central, área donde se localiza un altar policromado, un complejo temascal o baño de vapor y una cisterna para almacenar agua de lluvia, la cual era distribuida hacia todo el conjunto, mediante un elaborado sistema de drenaje. Conjunto oeste. Integrado por estructuras situadas sobre la cueva del observatorio, el cual fue utilizado para la exploración astronómica

De acuerdo con algunos investigadores, Xochicalco surgió tras el abandono de aquel centro urbano para ocupar el vacío de poder económico y político provocado por ese hecho.

 El actual territorio del estado de Morelos sería una de estas regiones acosadas, tanto por su cercanía al valle de México, como por su alta productividad agrícola. En estas circunstancias se habría producido un agrupamiento de la población de la región en Xochicalco, cuya ubicación, aunada a la construcción de diversos elementos defensivos como fosos, murallas, bastiones y escarpes, permitiría contener posibles ataques.

Esto explicaría la fortificación de esta ciudad prehispánica y su corta ocupación como gran centro urbano. Una vez que Teotihuacan dejó de ser un peligro potencial, el sitio perdió su función principal.

Por otra parte, Xochicalco es el mítico Tamoanchan de los relatos prehispánicos, lugar en el que los sabios o amoxoaque arreglaron los calendarios religioso y civil, y en el que surgió el culto a Quetzalcóatl. Entre los elementos en que apoya su hipótesis, destacan los motivos de la pirámide de la serpiente emplumada y los de las tres estelas que representan distintos aspectos de Quetzalcóatl.

TEPOZTLAN

No se ha podido precisar quienes fueron los primeros pobladores del territorio que ocupa el actual municipio de Tepoztlán.

 

Los hallazgos arqueológicos (cerámica) que se ha encontrado en nuestro municipio, se deben al obispo Plancarte y Navarrete a la cual llamaron cultura media arcaica (1500 años a.c.)

  

Otro antecedente histórico es que en el cerro del tepozteco subsisten algunas construcciones que apoyan esta relación entre las culturas mencionadas; en algunos relieves de la pirámide se encontró una loza empotrada en un muro con la representación de Ahuizotl con la fecha de 1502, que se refiere al fin de reinado de este personaje, también es probable que esta fecha signifique un momento de la construcción de la pirámide.

 

En la cumbre del cerro Tlahuiltepetl, hay un gran cúmulo de mampostería muy antiguo que los naturales denominaron “casa del tepozteco” lugar consagrado al dios Ometochtli, que en lengua mexica quiere decir “dos conejos”, ídolo que fue derribado de su pedestal por el fraile Domingo de la Anunciación, cuando vino a evangelizar esta comarca en 1535.

 

Periodo colonial

 

La llegada de los españoles a territorio mexicano sucedió en 1519. En 1521 en unas cuantas horas, las tropas bárbaras comandadas por Cortés, quemaron Tepoztlán.

  

Aquí se tuvieron muy buenas indias y despojo, Cortés envió a llamar a los caciques por tres o cuatro veces que viniesen en paz y que si no venían les quemaría el pueblo, la respuesta es que no querían venir, y para que otros pueblos tuviesen temor a ello, mando a poner fuego a la mitad de las casas.”

 

En los primeros años que siguieron a la conquista militar, la población fue atendida por los frailes de Oaxtepec y Yautepec y en 1559 el virrey Luis de Velasco, autorizó el establecimiento de la orden dominica para la conversión de los habitantes y que fue encomendada a Fray Domingo de la Función quién derrumbo la representación pétrea del dios Ometochtli, también se dio a la tarea de levantar el conjunto conventual, iniciando la construcción del convento de Tepoztlán en el año de 1570 y que se termino en 1580, fecha que se inicia la construcción de la iglesia y que se termina en 1588.

 

Periodo independiente y revolucionario

 

En 1824 el actual Estado de Morelos, era el segundo distrito de México, con dos partidos Cuernavaca y Cuautla de Amilpas bajo los gobiernos centralistas. Ligado al desarrollo histórico del Estado de Morelos y sustancialmente de la nación mexicana, Tepoztlán, vibra ante las inquietudes de la independencia y participa lógicamente en la medida de sus posibilidades con la revolución,

 

Ya en 1911 el 7 de febrero se levantaron en armas Lucio Moreno y Gabriel Tepepa, a quienes pronto se unieron Francisco Alarcón, Jesús Capistrán, Timoteo Sánchez, Lorenzo Vázquez, Piquinto Galiz y Emigdio Marmolejo. Juntos se dirigieron al norte y atacaron a Tepoztlán.

 

El 25 de noviembre de 1911, Zapata se declaró su franca rebeldía y acusó a Madero de inepto y proclamó la violencia como único medio de obtener justicia.

 

Los revolucionarios libraron combates en Huitzilac, Tepoztlán y Axochiapan y llegaron a amagar la ciudad de Puebla, éstos se posesionaron de Tepoztlán el 01 de abril de 1911. El 15 de junio del mismo año ocupó Cuernavaca Francisco Leyva. El día 12 del mismo mes se instaló la XX legislatura que nombró gobernador interino a Aniceto Villamar (de Tepoztlán) y el 4 de agosto se celebraron elecciones para integrar XXIII Legislatura y cubrir constitucionalmente los poderes Ejecutivos y Judicial.

 

Zapata envió a Gildardo Magaña a conferencias con Francisco Villa, de cuyo contacto resulto la invitación que personalmente fue a trasmitirle a Felipe Ángeles a Cuernavaca, para que asistiera a la convención de generales y gobernadores el 26 de octubre. Llegaron a dicho congreso los delegados zapatistas a la ciudad de Aguascalientes, entre ellos Leobardo Galván de Tepoztlán.

 

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