Zalacaín el aventurero; Pío Baroja

Literatura española contemporánea del siglo XX. Novela de aventuras. Generación del 98. Guerras carlistas

  • Enviado por: Lady nympha
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Ficha bibliográfica

-Autor: Pío Baroja

-Título: Zalacaín el aventurero

-Nº de edición: Decimotercera edición

-Colección: Austral

-Editorial: Espasa-Calpe S.A.

-Lugar de edición: España

-Año de edición: 1981

Vocabulario

Al igual que el resto de las novelas de Baroja que he leído hasta ahora, el autor no utiliza un solo nivel de la lengua, utiliza diversas formas de expresarse, basándose en el personaje, la situación o si está hablando él mismo. Por lo tanto, predomina el decoro aristotélico.

Cuando habla el propio Baroja con la voz de narrador, el lenguaje que utiliza es muy cuidado y detallista. Utiliza mucho las descripciones, describe hasta el más mínimo detalle, pero de una forma muy ligera y rápida, de modo que, por mucho que abunden las descripciones, el libro es llevadero y no se hace pesado.

En mi opinión, el mejor ejemplo con el cual más claro se ve el cambio de registro que frecuentemente utiliza el autor, es la charla que mantiene Tellagorri con Pichía: “¿Qué te farece a ti el médico nuevo? // ¡Pst! La frática es lo que le palta. // Pues es hombre listo, hombre de alguna portuna; tiene su fiano en casa.” (págs. 22-23) En ese fragmento, los dos hombres hablan incorrectamente el castellano, confundiendo constantemente la “f” y la “p”, lo que demuestra el diferente nivel de la lengua mencionado antes.

Aparte de la diferencia de niveles, el autor no sólo escribe en castellano, sino también en vasco, al citar algunas canciones que cantan los personajes. En estos fragmentos se puede observar que el vasco de entonces muy poco se parece al de la actualidad: “Gau erdi da // errico orenean // iñon ez da // arguiric lurrean // ez diteque // mendian adi deuzic // aicearen // arrabotza baicir.” (pág. 60) En muchas otras ocasiones, los personajes hablan en vasco, pero Baroja nos lo demuestra de otra manera: “-Tú -le dijo a Zalacaín en vascuence-, tenemos un caballo aspeado.” (pág. 121)

También, de vez en cuando, aparecen algunas expresiones en latín: “urbi et orbe”, “in sacris”, “relata refero” (págs. 71-72)

Palabras no comprendidas:

Zaguán (pág. 118) Pieza cubierta a modo de vestíbulo en la entrada de una casa.

Cabileño (pág. 102) Perteneciente a la cábila o a las cábilas.

Sublimidad(es) (pág.75) Calidad de sublime.

Hipóstasis (pág. 68) El ser o la substancia subyacente de la cual los fenómenos son una manifestación.

Consustancial (pág. 68) De la misma substancia.

Curato (pág. 66) Cargo espiritual del cura de almas.

Barrica(s) (pág. 53) Especie de tonel que tiene diversos usos.

Giros expresivos y refranes:

Cada cual que conserve lo que tenga y que robe lo que pueda: para subsistir, tienes que mantener tus posesiones e ir incrementándolas a partir de las de los demás.

Argumento

Martín Zalacaín era un niño que vivía en Urbía con su madre y su hermana, en una casa de la rica familia Ohando, ya que éstos no la utilizaban. El hijo de los Ohando, Carlos, y Martín se odiaban desde siempre. Un día llegó un circo a Urbía y, tras un accidente, la madre de Martín murió.

Los dos hermanos fueron cuidados por su tío abuelo Tellagorri, que al ser muy anciano y bebedor, murió también. En su lecho de muerte aconsejó a Martín que se dedicara al comercio, ya que la tercera guerra carlista estaba a punto de estallar. Martín decidió hacerle caso y, siempre acompañado por su cuñado y amigo Bautista, vivió miles de aventuras durante la guerra.

Terminó casándose con Catalina, la hija de los Ohando y hermana de Carlos, de quien siempre había estado enamorado, con quien tuvo un hijo. Un día iban paseando y se encontraron con Carlos, que empezó a insultar a su hermana, diciendo que había deshonrado a la familia al casarse con Martín. Éste y Carlos comenzaron a pelear y al ver que era Martín quien llevaba las de ganar, Carlos dio una orden a un compañero suyo, que cogió un fusil y disparó a Martín. Las aventuras de Martín Zalacaín habían terminado para siempre.

Tema

Las aventuras que vive Martín Zalacaín durante la tercera guerra carlista.

Estructura

La obra se divide en tres partes, que coinciden con la división que el propio autor crea: Libro Primero, La Infancia de Zalacaín; Libro Segundo, Andanzas y Correrías; Libro Tercero, Las Últimas Aventuras.

En la primera parte se relata todo lo referente a la infancia de Martín, la historia de su familia y de sus relaciones con los amigos, su comportamiento… Es lo que llamamos la introducción, nos presenta el personaje de Martín, nos define su carácter y su forma de actuar, a la vez que cuenta su propia historia, desde la vida que llevaba cuando su madre vivía hasta el ataque que sufre de parte de Carlos cuando va por la noche a su casa a visitar a Catalina.

En la segunda parte se cuentan las aventuras que vive Martín durante la guerra. Al principio, es un contrabandista que pasa armas de Francia a España, siempre ayudado por su cuñado Bautista. Aquí es donde ocurre la mayor parte de la acción, los problemas, el nudo.

Finalmente, nos encontramos con la tercera y última parte del libro, el desenlace. Martín se casa con Catalina y forma una familia. Da la impresión de que todo va a ir bien y de que sólo queda redondear la historia para darla por finalizada, por lo que la muerte de Martín te coge totalmente desprevenido.

Análisis

El género literario es narrativo, ya que cuenta unas acciones que llevan a cabo unos personajes. Está escrito en prosa

Predomina la narración, aunque también abundan las descripciones, y en una cantidad menor, los diálogos. “Cuando murió Tellagorri, Catalina de Ohando, ya una señorita, habló a su madre para que recogiera a la Ignacia, la hermana de Martín.” (pág, 42, narrativo). “Entre los jefes había muchos extranjeros con flamantes uniformes austriacos, italianos y franceses, un tanto carnavalescos.” (pág. 98, descriptivo). La historia se narra en tercera persona: “Los Zalacaín vivían a pocos pasos de Urbía” (pág. 13) y el narrador es omnisciente, ya que continuamente sabe lo que piensan y sienten los personajes: “Pero a pesar de esto, creía que don Carlos, en el instante que iniciase la guerra, conseguiría la victoria.” (pág. 52)

Personajes protagonistas:

Martín Zalacaín Es un hombre joven y valiente. Al contrario que sus padres, quienes eran oscuros, tímidos y apocados, Martín es decidido, temerario y audaz. Apenas ha asistido a la escuela. Desde pequeño ha tenido dotes para mandar, ya que siempre dominaba en las “batallas” a pedradas que se organizaban entre los niños. Al no asistir a la escuela y verse rechazado por los demás niños, se siente obligado a vagabundear y robar comida. A los ocho años poseía una mala fama. Siguiendo el consejo de su tío abuelo Tellagorri, se dedica al comercio, logrando así una pequeña fortuna.

Personajes secundarios:

Bautista, Catalina, Carlos, Tellagorri, Ignacia.

La acción transcurre durante un hecho histórico como lo es la tercera guerra carlista. Comienza en 1860, cuando Martín tiene tan solo 8 años, y finaliza con su muerte, a los 24, en 1876. Es decir, el tiempo interno de la obra es de 16 años aproximadamente. Pero, en la primera parte del libro principalmente, hay enormes diferencias de tiempo entre los capítulos, por lo que en esta primera parte el tiempo interno transcurre mucho más deprisa que en los otros dos. Aunque, en realidad, al final de la novela se dice: “Una tarde de verano, muchos, muchos años después de la guerra…” (pág. 155). Por lo que, después de que la historia haya acabado, aún sigue pasando el tiempo. // Citas que denuncian el tiempo interno: “Un día del mes de mayo” (pág. 54) “Los dos días siguientes…” (pág. 70) “Al tercer día de estar en la venta” (pág. 76) “Pocos días después…” (pág. 139)

En general la historia ocurre en todo el País Vasco, tanto en la zona perteneciente a España, como la francesa. Aunque para mí, el lugar más importante es Urbía, pueblo que ve nacer a Martín Zalacaín y donde el muchacho se cría, crece y aprende junto a Tellagorri. Urbía es un pequeño pueblo del País Vasco que está rodeado por una muralla de piedra. Las casas son viejas y decrépitas, agrupadas e inclinadas, con balcones corridos de madera. Tiene una barriada vieja y una nueva. La vieja está formada principalmente por dos callejuelas estrechas, sinuosas y en cuesta, que se unen en la plaza. Hay muchísimas huertas, donde se cultivan plantas de zona cálida, como naranjos y limoneros. La parte nueva, sin embargo, es más coquetona y un poco presuntuosa. La vida en Urbía es pacífica y sencilla, se celebra misa los domingos. La gente baila al son del tamborilero que se pasea por la villa, hasta terminar con su actuación, momento en el que los ciudadanos vuelven a sus casas no sin antes pasar por la taberna.

Uno de los fragmentos que más me ha impresionado ha sido el accidente que ocurre en el circo, accidente que produce la muerte de la madre de Martín: “Viendo semejante fracaso, el domador, poseído de una rabiosa furia, entró en la jaula, mandó salir a la mujer y empezó a latigazos con el león. Éste se levantó enseñando los dientes y, lanzando un rugido, se echó sobre el domador; el viejo ayudante metió por entre los barrotes de la jaula una palanca de hierro para aislar el hombre de la fiera, pero con tan poca fortuna, que la palanca se enganchó en las ropas del domador, y en vez de protegerle, le inmovilizó y le dejó entregado a la fiera.” (pág. 38)

Biografía del autor

Pío Baroja y Nessi nació en San Sebastián el 28 de diciembre de 1872 y murió en Madrid el 30 de octubre de 1956. Se crió en un ambiente culto, pues su padre, ingeniero de Montes, escribió con decoro, destacándose como autor de canciones vascas que lograron popularidad. Su madre era de ascendencia italiana. Estudió Medicina en Valencia y se doctoró en Madrid en 1894. De su paso por las aulas, tristes y de poca altura científica, en general, quedan muestras amargas en sus novelas. Ejerció en Cestona (Guipúzcoa) durante poco tiempo. Abandonó una profesión a la que no estaba llamado, estableciéndose en Madrid para dedicarse a las letras, no sin haber intentado los negocios: tuvo una panadería. En 1900 se publicaron sus primeras novelas: Vidas sombrías y La casa de Aizgorri, que produjeron mucha impresión en los círculos alertados, ya que rompían con la literatura abarrocada y de evasión que se llevaba. Perteneció (aun negándolo) a la generación del 98, que cambió, para mejorar, el rumbo de las letras españolas. Compañeros suyos fueron Unamuno, Valle-Inclán, los Machado, Azorín, entre otros de diversa valía y talante. El 12 de mayo de 1935 ingresó en la Real Academia de la Lengua. De sí mismo dijo que era “hombre humilde y errante”. Pío Baroja es uno de los novelistas más ricos, característicos y altos de la novelística española de todos los tiempos.

Opinión personal

La obra me ha gustado bastante, ya que es entretenida y amena. Hay veces en las que resulta un poco complicado, sobretodo cuando se habla sobre la guerra, pero poco a poco, leer esos fragmentos te enseña cómo se vivía en aquella época y aprendes sin darte cuenta sobre la sociedad del momento.

Una de las partes que más me ha gustado ha sido cuando Bautista y Martín escapan de la partida del Cura. Todo lo que ocurre después, la persecución, la batalla que tienen contra los carlistas y la manera en la que Rosita cuida de Martín hasta que se recupera me ha gustado mucho.

No hay nada de lo que pueda decir “no me ha gustado” porque, como ya he dicho antes, es una novela entretenida y diferente, teniendo en cuenta cómo se escribía en aquella época.