Yves Klein

Arte contemporáneo siglo XX. Pintura Nuevo Realismo. Paisajismo. Antropometrías. Época azul

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YVES KLEIN (1928-1962)

Nació en Niza e 1928. Hijo de un paisajista en la escuela del sur de Francia y de una de las primeras pintoras del informalismo en París.

Nunca aprendió a pintar, él decía que con la leche materna había mamado el gusto por la pintura.

Pasó su infancia en Niza. A los diecinueve años marchó a Irlanda con un amigo y un año más tarde estuvo en Londres como aprendiz del dorador Rogert Savage, amigo de su padre; allí aprendió las técnicas pictóricas y la preparación de colas, colores y barnices que más tarde utilizaría. También estuvo en Japón, de 1952 al 53 donde fue entrenado física y espiritualmente y alcanzó el título de cinturón negro de yudo.

Yves Klein fue el alma mater del Nuevo Realismo. Sus actividades eran el resultado de un carácter que fundía el inconformismo dadaista, el anhelo de transcendencia espiritual y la habilidad de autopromoción.

Sólo siete años duró su actividad artística (hasta su muerte) en la cual, abarcó más de mil cuadros y es considerada en la actualidad como una producción clásica del arte moderno, con una riqueza imaginativa que todavía n se ha agotado.

Murió el seis de Junio de 1962, tras sufrir dos ataques al corazón, no pudo resistir el tercero.

VIDA ARTISTICA

Su actividad artística comienza en 1954, año en el que realizo un conjunto de pinturas monócromas de pequeño formato. La uniformidad plana del color de estos cuadros está motivada por su deseo de eliminar toda huella de representación y cualquier forma de subjetividad para ofrecer una manifestación de sensibilidad pura (para él la sensibilidad era lo más importante). A Klein se le empieza a conocer como le monochrome (el monócromo) y decía: He tomado conciencia de aquello que llamo la sensibilidad pictórica- esta sensibilidad existe más allá de nosotros mismos y pertenece todavía a nuestra esfera. Nosotros no detentamos ningún derecho de posesión sobre la vida misma. Solamente mediante nuestra toma de posesión de la sensibilidad podemos adquirir la vida.

En cuanto a la técnica, estabilizó el efecto cromático del pigmento puro mediante las monocromías en los diferentes colores. Pero tan pronto como eran mezclados con el aglutinante disminuía la intensidad luminosa prevista. No sólo se trataba de un problema técnico sino también de un desafío conceptual. A Klein no le interesaba un efecto estético sino que buscaba dentro del color la concordancia con la medida humana. En 1955 encontró la solución al problema de la intensidad luminosa del color, en un nuevo proceso químico que le llamaba rhodopas. Se trataba de una resina (laca colofonia) que diluida con alcohol y mezclada con el pigmento, mantenía la fuerza luminosa del color. Con el tono específico de esa mezcla se podía conseguir (del mismo modo que el tono armónico en la música) la sensación de estar completamente impregnado por el color sin tener que definir el propio color.

LA ÉPOCA AZUL

A partir de 1957 Klein se ciñó al color azul ultramar, que era el que mejor se ajustaba a sus deseos de una abstracción ligada a valores espirituales y vivenciales: el azul recuerda a lo sumo al mar al cielo, después de todo, lo más abstracto de la naturaleza tangible y visible. Hizo entonces del azul ultramar un elemento de identidad personal como encarnación de esa sensibilidad suprema a la que aspiraba y lo bautizó y patentó como IKB (Iternational Klein Blue), realizando con él la mayor parte de su obra.

La primera exposición de monocromías azules, llamada Proposte monochrome epoca blue (Proclamación de la época azul) en la Gallería Apollinaire de Milán fue un éxito total. Se trataba de once monocromías azules completamente iguales en cuanto a técnica y tamaño pero cada cuadro tenía un precio diferente, según klein, la razón es que el precio variaba según la carga de sensibilidad de la obra.

Cuando esta exposición fue llevada a París, el 10 de Mayo de 1957 Kllein invadió el cielo de Sain Germaine des Prés con mil un globos azules a los que llamó Escultura aerostática.

EL VACIO

La exposición conocida con el nombre de Le vide (el vacío) tuvo lugar el 28 de abril de 1958 en la Galerie Iris Clert de París. En ella, tras atravesar un baldaquino de color IKB, custodiado por dos guardias tan sólo s encontraban las paredes desnudas, ello era para encontrarse de lleno en la propia sensibilidad pictórica. La tarde de la inauguración debía iluminarse el obelisco de la Place de la Concorde como un proyecto azul a modo de símbolo visible para todo el mundo pero la policía finalmente denegó el permiso. Dicha iluminación se realizó en 1983 en recuerdo del gran monochrome.

El 27 de Noviembre de 1960, en el marco del III festival de Arte de Vanguardia, el diario France-Soir dedicó unas hojas a un supuesto Teatro del vacío. En primera página aparecía un fotomontaje en el que el artista parecía sobrevolar una calle parisina. El Salto al vacío, así se titulaba el fotomontaje, es, según Klein, una metáfora de ese vacío inconmesurable en el que vive el espíritu permanente y absoluto, liberado de toda dimensión, metáfora por tanto de su sensibilidad y su arte.

(se sirvió un cóctel azul, preparado especialmente para la exposición, que según Klein, teñiría de azul los humores corporales de los visitantes.

OTRAS OBRAS

En 1960 realizó diversos cuadros en azul, rosa y oro como representación de lo trascendente; además los tres colores están presentes en la llama, siendo así símbolo del fuego, unos de los principios más universales, considerado como elemento unificador y transformador en todas las culturas. Con esta terna cromática, Klein impregnó esponjas (las utilizaba para pintar, así descubrió su belleza), tiñó objetos y cubrió lienzos a los que bautizó según el color utilizado, Mono-blue (MB), Mono-golden (MG) y Mono-púrpura (MP).

Pero fue el oro sobre todo el que utilizó con la máxima perfección técnica ya que lo había aprendido en Londres. Le fascinaba la frágil materialidad del oro. Pro hay que tener presente que Klein nunca tuvo dinero para sus ambiciosas ideas, casi siempre muy costosas, y en ese momento el oro, a parte de su valor material ostentaba un determinado significado espiritual y metafísico, así que para conseguirlo, vendió, siguiendo un detallado ritual, cheques inmateriales a amigos, artistas y mecenas pero sólo por el valor equivalente en oro, vendía zonas de sensibilidad artística. Para restituir el valor del oro al, según klein, ciclo místico de las cosas arrojó el 10 de Febrero de 1962 la mitad de ese oro al Sena, la otra mitad la empleó en pan de oro para sus cuadros dorados.

En 1961 realizó un exvoto que ofreció al santuario de Santa Rita de Cascia. Está formado por tres vitrinas y en una de ellas puso pigmento rosa, en otra azul y en la otra, láminas doradas. En la parte inferior del exvoto colocó un manuscrito con la petición a Santa Rita, rogándole éxito en su primera exposición importante en un museo. Este exvoto fue encontrado por casualidad durante las obras de reforma del claustro en 1980.

ANTROPOMETRIAS AZULES

Sin duda sus obras más conocidas son las Antropometrías azules, huellas de los cuerpos de las modelos previamente embadurnados con IKB. La más conocida es la que realizó con motivo de la inauguración de su nuevo piso de París; embadurnó a la modelo, en presencia de Restany, y siguiendo las indicaciones de Klein, la modelo imprimió su cuerpo cinco veces contra el papel colgado de la pared. Restany exclamó expontaneamente:¡Estas son las antropometrías de la época azul! Y así nació su nombre.

La primera representación pública de las Antropometrías fue el 9 de Marzo de 1960, dentro de un contexto de performance, en la Galerie Internationale d´Art Contemporaine, mientras un grupo de cámara interpretaba la Sinfonía Monótona-Silencio (una sola nota mantenido durante veinte minutos seguidos de otros tantos de silencio) Klein dirigía sus pinceles vivientes que presionaban sus cuerpos sobre los lienzos extendidos en la pared y en el suelo.

(Alusión al aerógrafo)

CUADROS AL FUEGO

La trilogía de colores azul, oro y rosa se convirtió, junto con la primara presentación de una columna de fuego y un muro de fuego, en el tema central de su gran exposición individual en el Museum Haus Lange en Krefeld en 1961. El día de la inauguración, se celebró un ritual fuera de lo común, la únicia exposición completa, en vida del artista, de sus obras y sus fantasías. Pero la coronación de la exposición fue en el jardín: una escultura de fuego de tres metros de alto, echando llamas hacia el aire (grandes tubos de gas bajo tierra). Junto a ella el muro de fuego, que mediante una serie de quemadores a fuego bajo, hacía aparecer un muro flotante de ardientes rosetas azules de fuego. Klein acercó una hoja de papel al fuego y mostró la quemadura en la exposición.

La acertada cooperación de cultura e industria en Gelsenkirchen y Krefeld animó a Klein a emprender otros experimentos de mayor envergadura en París con la ayuda del Centre d´Essais du Gaz de Francia. Realizó unos treinta cuadros al fuego con ayuda de un enorme lanzallamas sobre un cartón previamente preparado. La idea básica concordaba con la de las antropometrías: pintar con la impronta del fuego. En estos cuadros Klein combinó también otras técnicas: integró el elemento del agua, haciendo que las modelos se mojaran el cuerpo para dejar una hulla húmeda sobre el cartón así los rastros de agua resistirían por más tiempo a la combustión, las improntas del cuerpo daban la sensación de ser sombras de color flotando libremente en el fuego.

A comienzos de 1962 Yves Klein se casa con Rotraut Uecker y estaba embargado casi exclusivamente por la idea de crear su propio paraíso en la tierra. Una zona climatizada con jardines, fuentes de agua y fuego y un gran friso de figuras de impronta clásica como colofón de este paisaje: quería hacer vaciados de su cuerpo y de sus amigos, a tamaño natural y de pose clásica (la cabeza ligeramente girada, brazos caídos con puños cerrados) y que llegara hasta las rodillas y sin una base visible. La idea era realizarlos en bronce pintados de IKB sobre un fondo dorado y el suyo estaría en el centro y hecho de bronce dorado sobre fondo azul. Comenzó a hacerlos en Febrero y sólo pudo realizar tres: los de sus amigos más íntimos Claude Pascal, Armand y Martial Raysse.

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