Werther; Goethe

Romanticismo literario del siglo XIX. Narrativa romántica. Relación de personajes. Adaptación cinematográfica de Pilar Miró

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ARGUMENTO DE LA PELÍCULA WERTHER

El protagonista es un protagonista sin nombre, es un profesor de griego que regresa a su casa familiar en la tierra materna, después de años de ausencia.

Dedicado a sus clases del instituto y a las labores de su casa paterna, tiene suficiente tiempo libre como para dar clases particulares a un niño con problemas de comunicación.

Un niño encerrado en su propio mundo después de haber vivido el suicidio de su mejor amigo. De este modo, el profesor conoce a Carlota, la madre del niño. Mientras intenta hacer bien su trabajo; interesar al hijo de Carlota por la realidad que le rodea, entre ellos, el profesor y la madre, surge un amor apasionado. El profesor se enamora románticamente de Carlota.

A la vez que las relaciones comunicativas entre el profesor y el niño progresan, se va consolidando el amor entre Carlota y él. En ese momento es cuando Alberto, el ex - marido de Carlota, le pide a ésta que vuelvan a vivir juntos. Carlota siente esta propuesta de su marido como un dilema dramático: Por una parte, puede dejarse arrastrar por la pasión que siente por el profesor, por otra, puede volver a configurar su familia y ofrecer un hogar a su hijo, donde éste pueda hallar una estabilidad emocional. Carlota opta por la segunda opción, de ahí que tenga que decirle al profesor que será mejor que no se vuelvan a ver.

Así, Alberto y Carlota, antes de decidir volver a juntarse, prefieren hacerle partícipe de la decisión al hijo, que muestra su oposición.

Ante ello, Carlota decide volver con el profesor, pero éste, incapaz de soportar la separación y aún la simple idea de perderla, ha adoptado una determinación irreversible: suicidarse. Carlota no llegará tiempo de impedírselo.

DIFERENCIAS GENERALES

La película se inspira en la novela de Goethe. Se inspira, pero se aleja de ella, huye de la fidelidad al texto. Pese a todo, esta huida no impedirá que, en lo esencial, ambos relatos coincidan. Coinciden fundamentalmente en un hecho: el destinos trágico del protagonista masculino. El profesor de filosofía, al igual que Werther, finalmente se suicida.

La novela se convirtió en el emblema del romanticismo, y es también ese el espíritu dominante en la película. Sobre ello dijo Goethe:

“La época Wertheriana de que tanto se habla, si bien se mira, no pertenece a la evolución general de la cultura, sino al curso individual de todo aquel, nacido con una tendencia natural libre, tiene que acomodarse a las formas estrechas de un mundo anticuado”.

Estas palabras del escritor alemán permiten situar, con pronta exactitud, el conflicto que subyace no sólo en Werther sino en toda la “época Wertheriana”; es decir, en todo el Romanticismo. Nos referimos a la tensión entre “ la tendencia natural libre” y su acomodado a las “formas estrechas de un mundo anticuado”.

Goethe, más allá de una época, lo que Werther escenifica es un estado de ánimo, cierto “curso individual” de los acontecimientos vividos como insoportables.

Romanticismo, pues, en el relato de Pilar Miró. Un Romanticismo, entonces, que será preciso desmenuzar para observar lo que en su interior late.

ESPACIO

Frente a Werther de Goethe, aquí tenemos al profesor. El profesor, nada más iniciarse el ralato, aparece en la cubierta de un barco en medio del mar. “Sin nombre y en medio del mar”. En cambio, en la obra literaria esta misma importancia que se da al mar en la libre adaptación fílmica, aparece vinculada a los parajes naturales y la impresión que éstos le causan al protagonista.

Sin duda, el hecho de adelantar lo que el propio relato nos irá desvelando después, que el profesor es un sujeto sin nombre, tan sólo pretende llamar la atención sobre algo que, pese a todo, comparece incluso al margen de esta precisión, la solitaria figura de un hombre. En la obra, el protagonista, aún siendo un personaje solitario, le acompaña en su casa su mozo.

Lo inhóspito de ambos espacios en la obra fílmica ( la mar con su cielo gris y poblado de gaviotas, y la casa rodeada de una espesa y descuidada vegetación) viene a subrayar el mar con el que se integra ese sujeto solitario. En la novela, y como hemos dicho anteriormente, el protagonista se ve fuertemente influido por todo su entorno, en gran parte de la novela el personaje describe el lugar y las sensaciones que éste le provoca siempre presentes en la descripción los rasgos románticos.

En la película, la mar es el lugar inhóspito donde nacimiento y muerte confluyen. Y es el mar porque, después de todo, ha sido el lugar elegido por su abuela para traer al mundo todos sus hijos. Aún siendo un espacio trágico ya que el padre, que soñaba con descansar en el cementerio, murió de forma imprevista en él.

Finalidad de las diferencias del espacio y tiempo entre la obra y la adaptación:

Pilar Miró decide adaptar la obra de Goethe situándola en una época más actual. Creemos que esta decisión puede ser debida a que la relación que se establece entre el profesor y Carlota está planteada de una manera que en la época en la que se sitúa el libro (s.XVIII) estaría mal vista. Así se permite el lujo de poder establecer una relación entre los personajes más libre y más pasional. Esto es reforzado con la situación personal de Carlota, en la adaptación aparece como mujer separada y por lo tanto no hay nada que le impida mantener una relación, sólo la posible disconformidad del hijo, que es el único obstáculo de que esa relación se lleve a cabo.

SOLEDAD DEL PROTAGONISTA

En la película desde el principio el profesor marca la soledad considerando que dos personas son mucha gente, cuando su tío le propone buscar una mujer que le haga compañía en la casa. Sin embargo, en el libro éste siempre va acompañado de su mozo. Werther si que siente la soledad pero de una manera algo más profunda, interiorizada…

Tanto en la obra como en la adaptación el paso irremediable del tiempo, que deja huellas dolorosas, hace del sujeto romántico un ser proclive a la angustia, no hay nada que pueda detener ese proceso angustioso porque lo único que lo detendría se le escapa al protagonista cuando Carlota decide no verle más.

RELACIÓN ENTRE CARLOTA Y WERTHER/PROFESOR

El cuerpo es sentido como un espacio donde lo abyecto se ha instalado. Aquello que está del lado del azar, de lo impredecible. Aquello que hace sentir el cuerpo en su máxima carnalidad. Ese cuerpo, en su abyecta materialidad y carnalidad, rompe al sujeto que lo habita.

En la película, el cuerpo de los dos amantes es sentido como un espacio sagrado, donde el amor y la ternura se materializan. Probablemente por ello, en este caso los cuerpos desnudos de los protagonistas son ocultados a la mirada de los espectadores. En la obra, este amor queda simbolizado en un simple beso.

Diferencias en la relación, entre personajes, en la obra literaria y fílmica: Como hemos mencionado con anterioridad, aparecen distintos matices en la relación entre los personajes de la película y de la obra. En la obra, aparecen muchísimos impedimentos para que pueda llegar a darse una relación entre los personajes principales ( el principal obstáculo es ella misma y el amor que siente hacia su prometido: Alberto) esto queda reflejado, sobre todo, cuando se da el beso entre ellos. Si a lo largo de la lectura del libro, el lector puede llegar a dudar de los verdaderos sentimientos de Carlota es en este momento cuando todas las dudas se disipan, nos damos cuenta de que si que existe algo entre ellos pero tiene mucha más fuerza su compromiso, su condición y su amor por Alberto. En cambio, en la adaptación Carlota corresponde al amor entre ellos, desde el principio. Poco tiene que ver Alberto en la ruptura de su relación, es el hijo el que más peso tiene a la hora de que Carlota decida acabar con esa relación tan pasional a pesar de que ella le siga amando. Esto queda reflejado al final de la película cuando ella coge el coche en busca del profesor.

RELACIÓN ENTRE ALBERTO Y WERTHER/PROFESOR

Su relación, en la película, comienza cuando Alberto habla con el profesor de su hijo y le pide que le de clases. En esta adaptación, la relación que existe entre estos personajes es mucho más distanciada y lejana que lo que se puede observar en la obra de Goethe. En la obra, en un principio se conocen a través de Carlota, progresivamente Alberto se da cuenta del excesivo interés que Werther le dedica a su prometida y aunque intuya lo que éste pueda llegar a sentir por ella sus relaciones son bastante cordiales y amistosas. Finalmente, debido a la creciente intromisión de Werther en el entorno de Carlota, es cuando decide hablar con Carlota y proponerle que le transmita a Werther la molestia que acarrean sus visitas y reducir el contacto entre ambos. Werther sabe que Alberto se siente molesto con su presencia pero a pesar de todo no puede odiarle.

En la adaptación fílmica las relaciones entre Alberto y el profesor son mucho más distanciadas, más cordiales…pero a pesar de esto en una conversación que tienen ambos también se observa la disconformidad de Alberto por la proximidad que el profesor ha adquirido con su mujer y su hijo. La única relación existente entre ellos es simplemente laboral, clases particulares del hijo, aunque deja intuir ciertos tintes similares con los pensamientos del Werther de la obra literaria.

RELACIÓN CARLOTA, WERTHER Y HERMANAS; CARLOTA, PROFESOR E HIJO

En la adaptación, el profesor inicia su relación con el hijo de Carlota mediante clases particulares, en un principio sin demasiado éxito. El niño se muestra parco en las contestaciones, pero pese a todo, está dispuesto a seguir. No sabe muy bien porque, pero piensa que puede sacarle de ese fondo en el que parece metido. Cuando quiere hacerle saber lo que pasa con el niño a Carlota (su madre) es cuando empieza la relación.

El profesor para intentar atraer la atención del niño cambia el método lectivo, lo saca de vez en cuando a la calle y una noche tras dejarlo en casa se cruza con Carlota y deciden irse a tomar café. A partir de aquí, el contacto y la relación entre amos evoluciona notablemente.

Hay un recorrido entre la impotencia sentida en las primeras clases con el niño, la relación más distendida entre ambos y el reconocimiento del amor del profesor hacia Carlota.

Respecto a la novela, podemos observar un tipo de relación entre hermanas que correspondería más a una relación maternal entre Carlota y sus hermanas. Es por ello, que existe cierto paralelismo entre la obra y la adaptación en las relaciones fraternal/maternal.

En cuanto a la relación entre Werther y las hermanas de Carlota es mucho más amistosa que en un principio el profesor con el niño en la película, aunque en la novela esta relación es mucho menos relevante para el transcurso de la historia en comparación con la película.

EL SUICIDIO

Todos los relatos de Pilar Miró giran alrededor de la muerte, aunque el cadáver no esté presente; cosa que en el caso de Werther no es así.

El profesor antes de marcharse, se despide de todo el mundo; de sus alumnos, del niño y por último de Carlota, a la que va a ver al estudio de danza donde recibe clases. Ese es el momento y el lugar que marca el principio del fin.

El profesor se halla próximo a la locura, pasa de la alegría del todo a la nada que supone su pérdida. Todo o nada. De la felicidad pues, a la locura: ese es el trayecto romántico que anuncia “Werther” y que se detiene mediante el suicidio, la más definitiva de las despedidas.

Observando y estudiando detenidamente la estructura de la novela y la adaptación, podemos afirmar que ambas comparten una estructura base similar, es decir, mantiene ciertos puntos en común: Romance imposible, obstáculos que impiden la culminación del mismo y el fatídico final que ambos comparten.

Cabe destacar como la aparición de la novela creó por así decirlo una “moda”. La juventud de la época tendían a imitar a Werther, este personaje creó un mito y las tendencias de imitación del mismo fueron notables (por ejemplo se dieron numerosos casos de suicidio).

LA ADAPTACIÓN

El texto literario se adapta a la nueva estructura narrativa, esto es, la cinematográfica, donde a partir de ese momento se desarrollará, y también se adaptará a una mirada diferente, lo que conlleva una selección de lo que se quiere representar y el cómo.

Cinco de las nueve películas que componen la obra fílmica de Pilar Miró son textos literarios adaptados, escritos por diversos autores de diferentes autores de periodos históricos distintos.

Además, Pilar Miró ha adoptado el mismo título para sus películas que el de la obra literaria adaptada, con una excepción: “La petición”.

“Werther” describe el espíritu romántico que caracteriza el protagonista masculino, elemento que también vemos en la novela a pesar de ser una adaptación libre.

Los textos literarios han sido tomados como referencias extratextuales, del mismo modo que han sido otros textos fílmicos para corroborar las ideas que en ese momento se estaban exponiendo.

SECUENCIA CONVERSACIÓN ALBERTO/PROFESOR

Alberto (A) Mi hijo a progresado de una manera notable… Ahora lo veo casi todos los días, lo puedo constatar personalmente. Poco a poco podrías liberarte de tanta dedicación

Profesor (P) Me gusta estar con él, yo también aprendo

A ¿Conoció el niño a ese hombre que tenía en casa?

P ¿Qué hombre?

A Al campesino, que después de matar a su patrón intentó quitarse la vida. ¿Habló con él?

P El chico ha estado en mi casa algunas veces… supongo que sí, que hablaría con él.

A La idea de que mi hijo se haya relacionado con una persona de este tipo… no me hace muy feliz.

P Creo que sabes poco de ese hombre. Su crimen y el intento de quitarse la vida es algo que…se puede llegar a entender sin considerarle un ser despreciable.

A Una persona que se deja arrastrar por sus pasiones… pierde la fuerza de la sensatez. Y se convierte en un marginado, en un loco.

P Porque… ¿A la hora de opinar de algo hay que decir en seguida… esto es una locura o es sensato, bueno o malo?. ¿Conoces la causa que provoca esta acción?

A Hay actitudes que son inadmisibles cualquiera que sea su motivo.

P Yo creo que nuestros códigos morales son antiguos y no corresponden mas que a viejos trasnochados intereses. No disculpo al sesino o al suicida, trato de entenderlo simplemente, en este caso era un hombre moral, hablaba y se comportaba como un hombre moral, trabajador, que tenía un conflicto e intentó solucionarlo. ¿Jhay que compadecerle quizá o envidiarle?, ¿Quién sabe? Pero no seré yo quien le condene.

A Nos hemos enzarzado en una discursión con la que no contaba, yo te diría que este tipo de debilidad no me produce ninguna compasión pero si he de juzgarlo severamente, lo siento.

P Yo tampoco he venido a discutir, pero quiero dejar claro lo que pienso. La naturaleza humana tiene sus límites, puede soportar alegría, felicidad, sufrimiento, dolor, pero sucumbe en cuanto se sobrepasa, no se trata de si uno es débil o fuerte, sino de si puede llevar la medida de su sufrimiento.

Y no tiene sentido que el hombre feliz y razonable opine sobre la situación del que no lo es, igual que un hombre sano que está junto a la cama de un enfermo no puede… infundirle lo más mínimo de sus energías. Eso es todo.

A No estamos de acuerdo.

P No lo estamos. Si te preocupa tu hijo, hablaré con él.

A Mejor que esta discursión no transcienda

P Creo que a ese hombre no volveré a verle, quédate tranquilo.

A Te acompaño.

FRAGMENTO DE LA NOVELA EN RELACIÓN A ESTA SEC.

[…] Mutuos comprometidos sellan de remate sus esperanzas; tiernas finezas, que avivan más y más sus anhelos, aherrojan toda su alma; se mecen en toda confianza, en un paladeo anticipado de bienaventuranza; sobrepónese en su esfera y alarga, al fin, los brazos para afianzar estrechamente sus anhelos…y su adorado la abandona…

Atónita, sin sentido, está asomado a un despeñadero; anúblase el sol; sin esperanza; sin arrimo, sin consuelo… puesto que la desamparó quien era el centro de su existencia. Ni ve el mundo que tiene delante no los muchos que podían recabar aquel menoscabo, su pecho estaba solitario y en desamparo del universo… ciega y arrebatada, y en el disparador de la urgencia incontrarrestable de su corazón, se derroca y empoza, para acabar, por medio de una muerte ejecutiva, con los vaivenes que la martirizan.

Mira Alberto, esta es la historia de muchísimos hombres; y dime: ¿No estamos en el caso de la dolencia? La naturaleza no haya escape del laberinto de su pujanza menoscabada o contrapuesta, y el paciente tiene que fenecer. Malhayan cuantos la vean y exclamen: ¡Ah, loca¡ si hubiese tenido espera y dado lugar a que hubiera obrado en tiempo, luego orillara su desesperación, luego hayara otra para desconsolarse…Es lo mismo que decir: “ Ese loco falleció de calentura; si él tira un tanto para que su pujanza se restableciera, sus humores se acendrarán y el alboroto de su sangre se aquietara, todo se le rodeará a las mil maravillas y estaría hoy mismo lleno de vida…”

Alberto, a quién el parangón no se le hacía tan palpable, volvió a las suyas, y, entre ellas, dijo que yo sólo había hablado de una aldeanilla inocente - pero un hombre de alcances menos limitados, y que está viendo otros recursos, no acierto a disculparle - ¡amiguito!, exclamé, el hombre no deja de ser hombre, y la pizca de entendimiento que pudo caberle en suerte queda inhábil cuando la pasión se dispersa y los lindes de la humanidad lo atajan. Cuánto más… queda aplazado el punto - dije, y tomé mi sombrero.

Mi corazón rebosaba… y tuvimos aquel encontrón sin entendernos. Así sucede el mundo, que apenas se comprenden unos a otros.

ANÁLISIS COMPARATIVO

En ambas conversaciones, tanto en la literaria como en la fílmica, se observan diferentes posturas.

En cuanto a las relaciones entre los personajes, Alberto y el profesor, a lo largo de la película son escasas y es en ésta cuando aparecen contrastando distintos puntos de vista. Se inicia con el tema que les une: el hijo de Alberto y Carlota y a lo largo de la conversación el tema va cambiando considerablemente hasta que la conversación se convierte en un reflejo de las opiniones de los códigos morales de cada uno. El tema que aquí se trata no es más que una excusa para mostrar mutuas rivalidades.

A diferencia con el libro, las relaciones entre estos dos personajes casi no son tratadas. Esta conversación, es casi la única que muestra cierto acercamiento en toda la película, sin embargo, en el libro, Werther mediante reflexiones y pensamientos propios informa al lector de su opinión sobre Alberto. (Ejemplo: En el libro Werther nos dice que es incapaz de odiar a Alberto, nos muestra su aprecio hacia él a pesar de ser el prometido de la mujer a la que ama).

Tanto la secuencia como el libro terminan igual: Disconformidad de los dos y falta de entendimiento, optando Werther por marcharse del lugar.

Está de más destacar, una por una, las distintas diferencias que aparecen en el libro y en la adaptación, ya que ésta al tratarse de una adaptación libre contiene múltiples rasgos que en el libro no aparecen como: Relación de Alberto con Carlota (separados), ubicación en tiempos modernos, etc.

SECUENCIA MUERTE DE WERTHER

Carlota (C) No has mantenido tu palabra

Profesor (P) No prometí nada

C Te pedí un poco de paz

(se besan)

No te quiero volver a ver

P ¿Estás segura?

C

(se besan)

P ¿Quieres que me vaya?

C

(él se va)

Él se va a su casa y se deja la bicicleta en el barco (simbolizando esto el hecho de que no va a volver más).

En su casa; se oye una voz over sobre sus pensamientos:

“He conocido la alegría, ¿por qué la he perdido? Quisiera desaparecer, dejar todo, sería mejor que me fuera antes de enloquecer […]”

Mientras está escribiendo cartas, se observa en primer plano la pistola con la que posteriormente se suicidará.

Carlota, después de decidir que ni ella ni su hijo se quieren quedar con Alberto, coge el coche y va en busca del profesor pero lo que no sabe es que ya se ha suicidado.

FRAGMENTO EN EL QUE CARLOTA SE DEPIDE DE ÉL

Carlota, fuera de sí, le apretó las manos, las estrecho contra su seno, inclinósele con un impulso entrañable, y tocáronse sus mejillas. El mundo desapareció para ellos. Enlazóla Werther en sus brazos, estrechóla a su pecho, y estampóle en sus labios trémulos y tartamudos, desaforados besos

  • ¡Werther!, exclamó ella con la voz anudada, desviándose ¡Werther! Y le apartaba blandamente el pecho del suyo

  • ¡Werther! Clamaba con el tono apocado de un arranque pundoroso.

No se aferró; desenlazándose de sus brazos, se postró a ciegas a sus plantas. Levántose Carlota, y con ansioso transtorno, en el vaivén del cariño y de la ira, dijo:

  • Ésta es la despedida, Werther; no me verá usted más.

Y con un mirar intenso de pasión y de lástima, corrió atropelladamente a encerrarse en el cuarto inmediato. Werther, con los brazos extendidos, no arrestó a detenerla. Sentóse en el suelo, recostando la cabeza en el canapé, y así permaneció como media hora, hasta que cierto rumor le hizo volver en sí. Paseóse por el cuarto, y viéndose otra vez solo, se fue a la puerta del gabinete, y con voz muy queda, llamó:

  • Carlota, Carlota; si quiera una palabra, un adiós… calló… esperó él, y suplicó, y esperó todavía… Al fin marchóse, exclamando: - Adiós Carlota, adiós para siempre.

Werther marcha a su casa, se acuesta para descansar, en la madrugada el mozo le encuentra escribiendo una carta dirigida a Carlota.

FRAGMENTO MUERTE DE WERTHER

[…] Es hacerme partícipe de la dicha de morir por ti; por ti, Carlota, rendirme en holocausto. Moriría animoso, moriría placentero, con tal que pudiera restablecerse sosiego y el jubilo de tu vida. Pero ¡Ay! quizá no ha caído en suerte a muchos héroes el derramar la sangre por los suyos y con tal sacrificio acarrearles una nueva y centuplicada vida.

Con esta ropa, Carlota, quiero ser enterrado; quedó santificada con tu contacto, y así se lo suplico también a tu padre. Mi alma vuela ya entorno del ataúd. No hay que registrar mis bolsillos. Aquellos lazos rojizos que llevabas al pecho la primera vez que te vi con los niños (bésalos mil veces, y particípales la suerte de su desventurado amigo, los preciosos del alma siempre me bullen alrededor; ¡ Cómo me aferré desde el primer momento en que no podía desviarme de ti!)…Estos lazos se han de sepultar conmigo; me los enviaste en mi cumpleaños ¡ Cómo me empapaba en tales logros!… ¡Ay de mi! No soñaba que tendría este paradero… paz, paz, te lo suplico.

Ya están cargadas…¡Las doce!… Ea, pues…¡Carlota, Carlota, adiós, adiós!

Un vecino vio el fogonazo y oyó el estallido; pero no paró en ello la atención. A la madrugada, a las seis, entró el criado con luz; y halló a su amo en el suelo, la pistola y la sangre. […]

[…] Carlota oyó la campanilla y un temblor se apoderó de todos sus miembros. Despertó su marido; levantose; el criado sollozando y titubeando, les dio la noticia; Carlota se tendió desmayada delante de Alberto […]

ANÁLISIS COMPARATIVO

Tanto en la película como en el libro, el protagonista decide ir en busca de Carlota es aquí donde encuentra una contestación que será el desenlace de su fatídico final: “No te quiero volver a ver” ; “Werther no me verá usted más”.

Tras esta contestación el protagonista decide marchar para reflexionar sobre lo ocurrido. En la película el profesor quema unas hojas en la chimenea y da por finalizado un escrito, es en ese momento cuando coge el revólver, lo acaricia, lo introduce una bala y se apunta con la pistola en la sien. Desde la habitación contigua oímos el disparo y vemos caer de espaldas el cuerpo sin vida del profesor. Claro reflejo de la frustración del trayecto romántico.

Esta es la secuencia que más se aproxima al relato literario ya que Werther también escribe una carta a su amada antes del suicidio. La decisión y culminación de su vida también se lleva a cabo por medio de una pistola: elemento que vincula directamente a Carlota ya que la pistola es una de las tantas que su marido Alberto tiene en una colección.

También aquí como en el resto de la película aparecen elementos característicos de la libre adaptación: Arrepentimiento de la decisión de Carlota por dejar al profesor, el final de la película queda abierto a la interpretación del espectador en cuanto a la reacción de Carlota ante el suicidio de su amado, cosa que en el libro si aparece, el lector conoce cómo le ha sentado la noticia a Carlota.

Werther; Goethe
Werther; Goethe
Éste y muchos rasgos más evidencian las grandes diferencias entre ambas obras.

Werther; Goethe

Werther; Goethe