Walden Dos; Burrhus Frederic Skinner

Psicología conductista y experimental. Conducta. Ciudad y comunidad ideal. Utopía. Convivencia social

  • Enviado por: Kris
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
publicidad
publicidad

ÍNDICE

página

Resumen ………………………………………………………………… 3

Relación con la Psicología………………………………………………. 6

Opinión personal…………………………………………………………. 6

RESUMEN

La historia es contada por el profesor Burris, un catedrático de ciencia de la universidad.

En ella narra la visita a Walden Dos, una pequeña comunidad creada por T. E. Frazier, un antiguo compañero de la universidad.

La visita es propuesta por un ex - alumno de Burris, interesado en Walden Dos tras leer en una revista un articulo escrito por Frazier. Rogers, que así se llama, acude con un compañero de la mili, el teniente Steve Jamnik, al despacho de Burris en la universidad, para hablar sobre ese articulo en el que aparecía Walden Dos como una comunidad idílica y autosuficiente, en la que todos sus habitantes tienen las mismas oportunidades, la misma situación económica, etc. y en la que reina una armoniosa convivencia y felicidad. Los dos jóvenes reconocen estar muy desorientados en sus vidas, no saben que hacer con ellas y por esto el articulo sobre Walden Dos les llama la atención como una posible opción que ofrecer a sus vidas. Rogers recuerda que una vez, en una de sus clases, el profesor Burris mencionó algo sobre este tipo de comunidades creadas sobre la base de una sociedad totalmente diferente a la sociedad que conocemos y en la que vivimos. Por esto deciden visitarle y hablarle sobre Frazier. Burris les cuenta algo acerca de éste ya que fue profesor en la universidad y tuvieron algunos contactos.

Finalmente, Burris se compromete a escribir a Frazier pidiéndole permiso para realizar una visita a Walden Dos. También comenta este tema con Augustine Castle, profesor de filosofía, el cual se interesa enormemente por el tema y pide permiso para acompañarles. Burris recibe la contestación a su carta en la que Frazier se muestra encantado con la propuesta de una visita.

Así que, Burris, Castle, Steve, Rogers y Mary Grove y Bárbara Macklin respectivas novias de los jóvenes, emprenden su visita de una semana a Walden Dos, en el que les espera impacientemente Frazier para mostrárselo.

Walden Dos se encuentra a 45 Km de la ciudad más grande del estado, en un fértil valle, con un río, laderas de cultivo, etc. Su paisaje resultó ser de lo más apacible y frente a este, unos edificios sencillos y funcionales, construidos de piedra y barro prensado, atrajeron la atención de los visitantes.

Frazier les mostró sus habitaciones en donde descargaron su equipaje, todo el grupo se citó para reunirse más tarde. El profesor Burris compartía una habitación con Castle y la inspeccionó con curiosidad. Le pareció una habitación agradable, cómoda y funcional. Los muebles y las colchas parecían de fabricación casera.

El grupo se reunió a la hora citada y fue conducido por Frazier hasta el estanque. De camino a este pasaron por prado rodeado de una cuerda formando un cuadrado en el que se encontraba un rebaño de ovejas. El hecho de que una simple cuerda mantuviera a estas encerradas interesó a los visitantes y les fue explicado que antes utilizaban un pastor eléctrico y las ovejas no se acercaban a él pero descubrieron que al cambiarlo por una simple cuerda, el resultado era el mismo y la manejabilidad de la cuerda era mucho mayor. Incluso las crías que no habían conocido la valla electrificada se acostumbraban a permanecer en el rebaño junto a las demás ovejas. Este simple caso dice mucho de las características de Walden Dos, que se irán acentuando y conociendo por los visitantes tras la observación y critica de muchas de sus asombrosas peculiaridades.

Tras la visita al estanque una panorámica del valle, el grupo atraviesa “La Escala”, un largo pasadizo lleno de ventanas y pinturas hechas por los miembros de la comunidad, para detenerse en el comedor y tomar el té. Los visitantes descubren cuán singular es el sistema de vasos, platos, cubertería, etc. muy bien pensado para ser enormemente práctico. Tras la merienda se ponen a caminar entre unos salones cuartos de estar, salitas… en las que se podía ver a miembros de la comunidad realizando diferentes y variadas actividades de entretenimiento. Durante este paseo, Frazier explica al grupo el modo de organizar estas actividades. Las salitas dedicadas a una actividad nunca concentran más de una determinada cantidad de personas cosa puesta en duda por los visitantes los cuales hablan con la voz de su propia experiencia alegando las típicas muchedumbres que se dan en lugares muy solicitados por la gente. Frazier explica que en Walden Dos, la gente dispone de mucho tiempo libre y tiene a su disposición infinidad de actividades así que pueden decidir la que más les guste y en el horario que más les agrade. Cuando una obra de teatro o un concierto interesa a todos (que nunca ocurre), éste se repite hasta que todos los miembros interesados en él lo han visto. Frazier explica que en su comunidad no existen las muchedumbres y, por supuesto, las considera totalmente inútiles.

Una de los aspectos más peculiares de Walden Dos es su sistema de gobierno y de distribución del trabajo, que explica Frazier cuando todo el grupo se acomoda en un cálido salón.

El único gobierno que posee es el Consejo de Planificadores constituido por tres hombres y tres mujeres. Estos dictan normas, revisan el trabajo de los Administradores, vigilan el estado general de la comunidad y desempeñan ciertas funciones judiciales. Tan solo pueden servir durante diez años y son elegidos por el Consejo de una de dos personas propuestas por los Administradores.

Los Administradores son los encargados de departamentos y servicios (Alimentos, Salud, Ocio, Artes, Abastecimiento, etc.) y tampoco son elegidos por los miembros de la comunidad sino que son especialistas cuidadosamente adiestrados y probados. Estos puestos requieren una gran habilidad e interés por el bienestar de la comunidad.

Todas las comodidades de las que disfrutan los habitantes de Walden Dos son gratis. Cada uno tiene que conseguir diariamente cuatro créditos de trabajo. Estos créditos dependen del tipo de trabajo que se realice; así, los trabajos menos agradables como el de barrendero o el porcero aportan más créditos por horas de trabajo que los más agradables como el trabajo en los jardines, en una biblioteca, etc. Así, el que se ocupe de las tareas menos agradables necesitará menos horas de trabajo para conseguir sus cuatro créditos diarios ya que estarán mejor recompensados que los que se dediquen a las tareas más agradables. De esta manera se cubre toda la demanda laboral y no hay problemas desempleo ni de ocupaciones poco o nada solicitadas. Además, la media de horas laborales es de tan solo cuatro, las cuales resultan tan o más productivas que las ocho a las que estamos acostumbrados en nuestra sociedad. Evidentemente, las profesiones que requieran una larga preparación como la de los médicos, no se dejan a la responsabilidad de cualquier miembro. Los que se quieran ocupar de este tipo de profesiones deberán recibir una buena formación. Además de la distinción entre Planificadores, Administradores y Trabajadores; se hace un cuarto grupo con los Científicos, los cuales reciben el mismo numero de créditos que los Administradores y se dedican constantemente a estudios experimentales. Indudablemente el grupo de visitantes también tenía que ganarse sus créditos correspondientes por los servicios que les prestaba la sociedad. Realmente eran menos que los que tienen que a portar los miembros ya que el grupo estaba invitado.

Al día siguiente, Frazier explica como Walden Dos es una comunidad totalmente autosuficiente, que se fabrica sus propias ropas, muebles, alimentos, etc. Además, el grupo se da cuenta de que los genios se convierten en tales por el ambiente en el que viven. Si bien los genes juegan un gran papel en estos individuos geniales, el ambiente permite o no sacar el mayor provecho posible a esas cualidades. En esta sociedad el ambiente y las posibilidades son infinitos y están a disposición de todos los miembros.

A la mañana siguiente el grupo descubrió un aspecto realmente impactante sobre Walden Dos. Frazier les llevó a ver las escuelas. Pudieron descubrir como la educación de los jóvenes se basaba en la demostración experimental. Sin embargo, lo que más impresionó a los visitantes fue la sala en donde se encontraban los bebes y los niños más pequeños. Estos no vivían con sus padres, se encontraban en salas muy bien equipadas con aire acondicionado, calefacción, etc. que las permitían mantenerse a unas temperaturas muy agradables. De esta manera, los niños no iban vestidos, tan solo con el pañal y dormían sin mantas ni sabanas. Temporalmente se les sometía a pruebas basadas en el conductismo que facilitaban aprendizajes de conductas como las de ser amable, generosos, no envidiosos, etc. De esta manera, los miembros de Walden Dos aprendían todos los buenos valores y despreciaban los malos, así como los vicios y caprichos. Pero, al mismo tiempo, estos bebés crecen desconociendo la frustración, los celos, la ansiedad, el temor, etc.

Los niños de Walden Dos conviven entre ellos, no con sus padres. Y no se hacen distinciones entre ellos por parte de los padres, cuando unos padres quieren pasear con su hijo, pasean también con el resto de compañeros de este sin hacer distinciones de ninguna clase. Se puede decir que cada niño tiene como padres al resto de miembros adultos de la comunidad.

Aparte de este aspecto, a los visitantes les sobresaltó el hecho de que los padres no fueran, mayoritariamente, mayores de 18 años. Frazier explicó que de esta manera la población de Walden Dos cambiaba rápidamente y tenía un gran porcentaje de jóvenes lo que impedía el envejecimiento de la comunidad. Además, adujo que el amor perfectamente se podía dar en la juventud con el mismo valor e importancia que en la adultez.

A lo largo de todas las visitas, Frazier y los invitados establecen muchas discusiones sobre la metodología que se sigue en la comunidad. Si embargo, el don de palabra de Frazier y sus argumentos terminan por convencer o por lo menos por hacer respetar a los invitados sobre la forma de vida de esta utopía.

Se establecen claramente la postura de Castle, filosofo, totalmente en contra adujendo la falta de libertad; el como la comunidad es como un rebaño al que se le manipula malévolamente. Burris, sin embargo, encuentra este modo de vida realmente interesante y muy práctico pero sostiene que Frazier quiere jugar a ser Dios controlándolo todo y a todos. Estos mantienen alguna conversación profunda sobre el tema y Burris se da cuenta de que Frazier es en realidad un genio. Steve y Mary deciden que entrar en esta comunidad sería lo mejor que pudieran hacer con sus vidas ya que planean casarse y tener hijos y en la sociedad en la que viven realmente les resultaría muy duro. Así que estos se quedan en la comunidad y despiden a sus amigos.

Los otros cuatro se van de Walden Dos muy impresionados y reflexionando sobre este singular y nuevo modo de vida. Cuando llegan a la estación de tren de la ciudad Burris se percata de que en realidad quiere quedarse en esa utopía la que le permitiría vivir en paz y tranquilidad. Así que vuelve andando y lleva a cabo la decisión más importante y de la que ha estado más seguro en toda su vida: integrarse en la utopía Walden Dos.

RELACIÓN CON LA PSICOLOGÍA

Esta novela es claramente un ejemplo del conductismo y de sus múltiples aplicaciones.

En ella se muestra como el aprendizaje de conductas mediante las técnicas del conductismo es realmente eficaz.

De hecho, B. F. Skinner, el autor de la novela, es el máximo representante del condicionamiento operante. Éste es un tipo de conductismo que afirma que las conductas operantes son aquellas que emitimos y controlamos por las consecuencias que puedan tener para nosotros.

Además, el conductismo se caracteriza por el rigor en sus métodos de observación y experimentación.

En la sociedad utópica que describe la novela, todo se basa en este método. Con él consiguen que los niños desconozcan la ansiedad, el miedo, la frustración, etc; que las personas sean felices viviendo en un mundo construido a medida de sus necesidades. Al mismo tiempo, la conducta de los miembros está siempre controlada y continuamente se somete a experimentaciones que permiten a Frazier controlar y prever las acciones y conductas de sus hijos, como el llama a todos los habitantes de Walden Dos.

OPINIÓN PERSONAL

En mi opinión es un libro muy interesante pero para gente más cercana a la Psicología. Ha sido entretenido pero me ha costado bastante leerlo y comprender varios aspectos de él.

Creo que la sociedad que se describe en la novela nunca podría llegar a abarcar a todo el mundo, como pretende el protagonista: Frazier; en una comunidad pequeña como es el caso lo veo posible, sin embargo creo que sería imposible aplicar toda esa metodología a un área de población mucho mas grande como es el mundo. Habría demasiados problemas y obstáculos.

Es un libro muy creíble, es decir, da muchos y muy buenos argumentos sobre todo lo que en el se describe y nos hace creer que es, en realidad, posible.

La verdad es que no he adoptado una postura firme y clara al respecto; pero me inclino más a pensar que esa sociedad es una forma de manipular a las personas y sus conductas. Es obvio que resulta muy práctico pero no creo que este hecho sea lo suficientemente importante como para suprimir la libertad, que, en Walden Dos, creo que se hace.

En general, creo que el conductismo es un método muy practico y que se debe a aplicar siempre y cuando sea a conductas menos importantes como las que se manipulan en la sociedad de la novela. Por ejemplo, a las conductas a las que lo aplicamos en la actualidad tales como la enuresis, el eliminar conductas como la ansiedad, etc.