Visión de Don Rodrigo y el reino perdido

Literatura española. Romance. Rey visigodo. Métrica. Versos

  • Enviado por: Finalf7
  • Idioma: castellano
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Visión de don Rodrigo y el reino perdido

Este romance llamado `Visión de don Rodrigo y el reino perdido' narra como el rey está dormido en su lujosa tienda y no percibe el escándalo que hay a su alrededor (vientos contrarios, la luna crecida, el mal tiempo, etc.). Fortuna, una de las 100 doncellas que acompañaban a Rodrigo, se acerca para hablar con el rey y advertirle de lo que pasará si no despierta. Cuando este despierta, uno de sus hombres le avisa que el conde Julián está destruyendo sus tierras.

Así que rápidamente coge su caballo para luchar contra Julián, pero es inútil, son demasiados. Así que Rodrigo no tiene más remedio que abandonar sus tierras y lamentarse viendo como Julián arrasa con ellas.

El romance, pertenece a la parte del Ciclo en que el conde Julián, gobernador de Ceuta, abre las puertas de la península a los árabes para provocar la destrucción del reino de Rodrigo.

Es un romance relato o cuento, ya que narra la pérdida de las tierras de Don Rodrigo. Se puede dividir en tres partes:

-Contiene una introducción, donde cuenta como y donde está el Rey (durmiendo junto a Cava dentro de una tienda decorada con oro) y la situación exterior de la escena (los vientos contrarios, la luna crecida, el mal tiempo, etc.)

-Un nudo o cuerpo, donde se narra el hecho principal (el ataque del conde Julián a las tierras del Rey) y que este no puede hacer nada al respecto.

-I un desenlace, en el cual cuenta como Rodrigo tiene que huir mientras se lamenta de la situación que ve: Sus tierras destruidas y arrasadas por las tropas de Don Julián.

En el romance, se pueden ver varios elementos que anuncian los malos presagios ante lo que va a ocurrir. Y se pueden ver en los versos 1 y 2, dónde los elementos naturales están alterados, así mostrando una situación de inestabilidad.

Del verso 4 al 8, el ambiente es muy distinto al del resto del poema:

“Dentro de una rica tienda de oro bien guarnecida;

Trecientas cuerdas de plata que la tienda sostenían

Dentro había cien doncellas vestidas a maravilla;

Las cincuenta están tañendo con muy estraña armonía,

Las cincuenta están cantando con muy dulce melodía.”

Estos versos contienen un alto grado de tranquilidad y belleza.

Se puede ver como esta estrofa no tiene nada que ver con el resto del romance. En ella se ve reflejado el estado del Rey, un estado de felicidad, ya que está en una lujosa tienda junto a Cava y 100 doncellas más. En cambio en el resto del romance se narra como sufre y se lamenta viendo a Julián destruir sus tierras.

Esta imagen puede hacer referencia a las diferencias que puede haber en una misma escena y en un momento determinado, es decir, dentro de la tienda se puede ver reflejado lo que sería el paraíso (oro, lujos, doncellas, etc.) y fuera de ella una escena totalmente caótica que podría referirse al infierno (tierras destruidas, gente prisionera, etc.)

Del verso 24 al 42, narra una progresiva destrucción del reino:

Del verso 24 al 28 muestra como Rodrigo contempla atónito esa situación y actúa de una manera rápida: dejando sus tierras al ver que no podía luchar contra Julián.

Del verso 29 al 36 hace una descripción del estado físico y psíquico del rey: el cansancio de su caballo, está muerto de sed y hambre, lleva las armas abolladas, etc.

Y del verso 37 al 42 explica la situación que contempla desde el cerro al que se ha subido: ve como sus banderas están pisoteadas y cubiertas por tierra, como sus campos están cubiertos de sangre, etc.

Expresiones, sustantivos o adjetivos como `el rey va tan desmayado', `muerto va de sed y de hambre', `las armas lleva abolladas', `la cara lleva hinchada', etc. nos muestran el estado en el que se encuentra Don Rodrigo y los numerosos verbos en condicional perfecto expresan una acción futura en relación con un pasado que se considera punto de partida de la acción.

También podemos encontrar varios elementos intensificadores, como podrían ser vocativos, repeticiones, imperativos, exclamaciones retóricas, etc.

En el verso 10 se puede ver un vocativo, ya que está diciendo el nombre de don Rodrigo cuando sabemos perfectamente que va dirigido a el.

En los versos 11,12 y 13 se puede ver una polisíndeton, ya que se repite en numeradas ocasiones la conjunción `y'. Como está haciendo una enumeración podría sustituir la `y' por comas, en cambio no lo hace para dar más intensidad a lo que está narrando.

En el verso 15, `yo muy bien te lo diría'. Aparece un pronombre tónico que se sobreentiende.

Y para acabar, en los versos 52 y 53, una exclamación retórica, ya que se está dirigiendo a la muerte y esta no le va a contestar, y una interjección (`Oh').

A parte de los elementos intensificadores, también se pueden ver varios arcaísmos gramaticales:

Conservación de formas latinas, como `crescida' en el verso 1 y `aquesto'en el verso 44.

En el verso 17, 20 y 54 los apócopes d'ella, d'esta y d'este.

Y también un pronombre enclítico en el verso 38 (subióse).

También encontramos varios formulismos típicos, como puede ser la forma de presentación: `Allí habló una doncella' en el verso 9. Localización espacial y presencia de elementos situacionales: verso 1 y 2.

Y también números, en los versos 5 (trecientas cuerdas de plata), 6 (cien doncellas) 7 y 8 (cincuenta doncellas).

Y para acabar, la métrica de este romance se define como una tirada de versos monorrimos, dividido en dos hemistiquios, con rima asonante predominante, aunque también se pueden localizar algunas rimas consonantes.