Virus de la rabia en México

Enfermedades. Epidemias. Zoonosis. Vacunación en Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Coyoacán. Patogenia y anatomía patológica. Especies animales a las que afecta. Perros. Murciélagos. Zorros. Lobos. Propagación. Propiedades antigénicas. Prevención

  • Enviado por: Draco
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

Son las campañas de vacunación antirrábica canina en realidad efectivas dada la cantidad de perros callejeros en cada delegación, con relación número de perros numero de dosis aplicadas.

La cantidad de perros en las calles aumenta cada día y con ello la probabilidad de un ataque que derive en un caso de rabia esto influye en la eficiencia de las campañas pues no solo es vacunar sino también controlar la población canina en el distrito federal.

HIPÓTESIS.

Las campañas de vacunación antirrábica canina fueron eficaces en las delegaciones Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Coyoacán en el 2003.

OBJETIVO GENERAL.

Conocer la eficiencia de las campañas de vacunación antirrábica canina en las delegaciones Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Coyoacán.

METODOLOGÍA.

Documentación sistemática.

CRITERIOS DE VALIDEZ.

Los datos obtenidos serán validos si provienen de publicaciones delegacionales, distritales y federales, así como los datos que proporcionen los coordinadores y encargados de fauna urbana en las respectivas delegaciones

INTRODUCCIÓN.

“Muerto el perro se acabó la rabia” dice el refrán que sintetiza años de experiencia y desconocimiento sobre una enfermedad que hasta hace poco le era atribuida a los perros. Sin embargo gracias al avance de la ciencia este refrán deberá ser ampliado a mapaches, zorrillos, murciélagos y otros mamíferos, entre ellos los humanos que también pueden infectarse y contagiarla.

Rabia, infección contagiosa, aguda del sistema nervioso central, producida por un virus especifico que penetra en el organismo a través de la mordedura de un animal contagiado. Todos los animales de sangre caliente son susceptibles de padecerla. En los seres humanos el periodo de incubación varía de tres semanas a 120 días con una media de entre cuatro a seis semanas. La rabia es siempre mortal cuando no se administra la vacuna.

Anteriormente se creía que el virus de la rabia, cuyo nombre científico es Lyssavirus, era siempre igual y único, por lo que en caso de contagio, al infectado (animal o humano) se le aplicaban vacunas no solo con el fin de combatir la enfermedad, sino para dotarlo de defensas inmunológicas en caso de un ataque posterior sin importar de donde proviniera la fuente de infección.

Los científicos han descubierto que a nivel mundial el Lyssavirus se presenta y actúa de manera distinta en cada especie. Por ejemplo, si un perro rabioso muerde a una vaca esta desarrollara la enfermedad, pero no podrá transmitirla a ningún otro ser debido al origen y variedad genética del virus. Para los médicos es importante conocer el tipo de animal transmisor de la enfermedad y su ubicación geográfica para poder diagnosticar y combatir más eficazmente el virus.

El Lyssavirus tiene una estructura similar a una bala y su membrana es muy parecida a la que poseen las células neuronales de los mamíferos, lo que le permite pasar desapercibido ante el sistema inmunológico. A este fenómeno se le conoce como citotropismo.

Independientemente del sitio por donde entra el virus (regularmente atravesando la epidermis), se disemina por los sistemas nerviosos periférico y central, y a medida que avanza hacia el cerebro y medula espinal, se reduce la posibilidad de cura con gammaglobulina, es decir el suero antirrábico.

Una vez contagiado, al paso de los días el organismo muestra los primeros síntomas, que se traducen en agitación; hormigueo, ardor, frió, (parestesias) en el lugar de la lesión; ansiedad, para luego tornarse en malestar general, vomito, dolor de cabeza, fiebre y letargo. En una segunda etapa, la infección puede manifestarse de dos formas: rabia paralítica y furiosa.

“La rabia paralítica, también llamada muda, es mas común en ganado bovino y roedores, y la furiosa generalmente se presenta en mamíferos carnívoros, incluyendo al hombre, en los que las lesiones cerebrales provocadas por el virus son mas extensas. En ambas formas, el sujeto afectado tendrá fiebre, rigidez en la nuca, parestesias, convulsiones generalizadas y focalizadas”.

Como el Lyssavirus exacerba e hiperestimula la vista, el tacto, el gusto, olfato y oídos, entre sus síntomas destacan la fotofobia (miedo a la luz), que origina sensaciones de angustia, e hidrofobia (temor al agua), que se manifiestan por salivación abundante y espasmos intensos en los músculos del tracto respiratorio ocasionando dolor.

En la etapa final de la rabia y previo al coma el infectado presentara periodos de lucidez y locura, respiración rápida e irregular y posteriormente, una rigidez generalizada en los músculos cardiorrespiratorios que le provocara la muerte.

La rabia afecta a todos los mamíferos por que es una zoonosis; es decir, una enfermedad propia de los animales que puede ser transmitida a los humanos. Con el tiempo, el virus se ha adaptado a varias especies animales, como perros, murciélagos, zorros, zorrillos, lobos, mapaches, chacales entre otros y de cada especie invadida ha tomado características propias.

MARCO HISTÓRICO.

La rabia es una zoonosis muy antigua, tal vez tan antigua como la propia humanidad. Tres mil años antes de Cristo ya se encontraba la palabra “rabia” en la lengua sánscrita, donde Rabhas significa “agredir”; la palabra griega Lyssa viene de la raíz Lud: violento.

La primera descripción de la enfermedad se remonta al siglo XXIII antes de Cristo en el Código Eshuma en Babilonia. Desde la antigüedad ya se había establecido la relación entre la rabia humana y la rabia debida a mordeduras de los animales (especialmente perros).

Girolamo Fracastoro, italiano nacido en Verona, describió la enfermedad y sus modo de transmisión y en 1530, 350 años antes de los hallazgos de Luís Pasteur.

Durante el siglo XIX la rabia canina era considerada un verdadero flagelo, particularmente en Europa, debido a su modo de transmisión y a la ausencia de tratamiento eficaz. Las personas mordidas por un perro sospechoso de rabia se suicidaban o eran sacrificadas.

El primer tratamiento post-exposición fue realizado en 1885 por Luís Pasteur.

MARCO TEÓRICO.

La rabia tiene una distribución mundial, son pocos los países sin ella como es el caso de Nueva Zelanda, o en el caso de Inglaterra e Irlanda que ponen en cuarentena estricta a los animales que son introducidos al país y que pueden ser portadores del virus rabico. La OMS indica que en 1992 más de 36 mil personas murieron de rabia en el mundo. Los carnívoros constituyen el transmisor mas importante en relación a la rabia humana; la familia Canidae (perros, lobos, zorros y chacales.) fue considerada un tiempo como la única especie transmisora, pero otras como Viverrridae (mangosta) la Procyonidae (mapaches) y la Mustelidae (comadreja y zorrillos) también son reservorios permanentes del virus ya que la enfermedad como tal no los afecta. Desde el año de 1932 el Orden Chiroptera, la familia Desmondontidae (murciélagos vampiros) es la de mayor importancia en nuestro país para la rabia en bovinos y secundariamente para los humanos. Otros animales mencionados como transmisores ocasionales son: tejones. Coyotes, caballos, carneros, ardillas, ratones y gatos.

En México operan interrelacionados tres sistemas ecológicos de transmisión:

  • En las ciudades, los perros son los transmisores y sirven como reservorios transitorios a través de los perros sin dueño que mantienen la continuidad de la endemia.

  • En el campo los murciélagos hematófagos que transmiten virus al ganado y ocasionalmente atacan al hombre y otros animales.

  • Los murciélagos insectívoros y frugívoros en los que la rabia se puede transmitir por aerosoles, sin que haya manifestaciones patológicas, y los cuales pueden accidentalmente transmitir la rabia al humano y otros animales.

  • Epidemiología en el distrito federal.

    La población canina en el distrito federal se calcula en poco mas de un millón 393 mil perros, es decir un perro por cada siete habitantes, sin embargo esta distribución no es homogénea en el Distrito Federal, ya que en delegaciones como Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Gustavo A. Madero se concentra la mayor parte de la población canina. Además del peligro que representa la elevada cantidad de población canina, también significa una importante contaminación ambiental, un perro defeca al día aproximadamente 500 gramos, esto significa poco mas de 696,915 Kg. de excremento y 1`222,388 litros de orina al día considerando el total de perros de la ciudad.

    A partir de 1990 se implemento la Semana Nacional de Vacunación Antirrábica Canina en la que se aplicaron en el Distrito Federal 465,323 dosis con el propósito de abatir este problema de salud pública, y que permitió que desde 1995 en el Distrito Federal se presentaran los tres últimos casos de rabia humana. Además de la Semana Nacional, la Secretaria de Salud del Gobierno del Distrito Federal, ha implementado diversas acciones, como la atención oportuna de las personas agredidas por animales sospechosos a rabia, la captura de animales callejeros y el sacrificio humanitario, así como el fortalecimiento en el componente de esterilización voluntaria de mascotas.

    Durante el año de 1990, en el que se aplicaron 465,323 dosis de vacuna antirrábica canina se presentaron 532 casos rabicos y nueve defunciones por rabia humana, para 1996 se lograron aplicar 816,814 dosis por lo que solo se presentaron 61 casos rabicos y ninguna defunción por rabia humana. Las coberturas logradas desde ese momento a la fecha, han tenido logros por arriba del 80% de tal forma que para el 2002 el logro de acuerdo a la meta programada fue de 99%, que permitió que solo se registrara un caso rabico en la jurisdicción Iztapalapa y ningún caso de rabia en humanos.

    Otra estrategia que se ha desarrollado, es la atención oportuna a personas agredidas por animales sospechosos, ya que el número de personas se ha incrementado de manera importante, de tal manera que ocurren en promedio alrededor de 14,500 ataques de perros por año desde 1990 a la fecha, registrándose el número mas importante durante el 2001, con 18,220 personas lesionadas.

    Esta estrategia ha permitido que no se hayan presentado casos de rabia en humanos; sin embargo considerando la cobertura de vacunación que se tiene en la Ciudad, además de una adecuada clasificación de riesgos y la observación del animal agresor solo se debería de aplicar control biológico a un 20% de la población con lesiones, sin embargo se esta aplicando en promedio al 46.5%, excepto en las jurisdicciones sanitarias de Milpa Alta, Tlahuac y Venustiano Carranza que se acercan al porcentaje ideal.

    La tercera estrategia es la captura de perros y gatos, así como el sacrificio humanitario. En promedio se capturan alrededor de 38,500 perros anualmente, de ellos se sacrifican en promedio el 80%, esto significa que de alguna manera se logra reducir tanto la contaminación ambiental por materia fecal y orina, y el numero de personas agredidas en la ciudad. Es importante señalar que durante el año 2002 se capturaron y sacrificaron el mayor número de animales con 73,245 y 63,261 en el año 2003.

    Por ultimo, la estrategia de esterilización de mascotas se inicio desde 1992 designándose insuficientes recursos para las actividades, sin embargo con el apoyo de organismos no gubernamentales y de la comunidad se observo un mayor impulso durante los años 2001 y 2002, gracias al incremento autorizado al Gobierno del Distrito Federal de un presupuesto extraordinario para el fortalecimiento de la infraestructura. Asimismo, se realiza la coordinación con centros antirrábicos y centros de control canino ubicados en las delegaciones del Distrito Federal.

    Así, la esterilización de mascotas se ha convertido en una de las 4estrategias mas importantes de Programa de Salud del Gobierno Capitalino, para lograr la estabilización de la población de mascotas, además de que este servicio se otorga en las áreas de difícil acceso, donde se encuentra la mayor densidad de población canina. Es importante resaltar que esta actividad esta considerada como una actividad prioritaria.

    Para estar en posibilidades de llevar a cabo las actividades de Programa de Prevención y Control de la Rabia, la Dirección General de los Servicios de Salud Publica del Distrito Federal cuenta con 16 jurisdicciones Sanitarias, un total de 220 unidades de salud , dos Centros Antirrábicos Veterinarios y un Centro de Control Canino. Asimismo, las actividades se coordinan con los 11 Centros de Control Canino de las delegaciones políticas.

    Estas acciones significan un esfuerzo para continuar con la ausencia de casos de rabia humana y abatir los casos rabicos en las áreas de alto riesgo.

    En México la vacuna es elaborada con cepa aprobada de virus rabico activo modificado o inactivado, a partir de cultivos celulares primarios a partir de líneas celulares o en cerebros de ratones lactantes.

    VIRUS DE LA RABIA (Lyssavirus)

    La rabia es una infección aguda del sistema nervioso central que siempre es mortal. Generalmente le virus se transmite al hombre por la mordedura de un animal rabioso.

    ESTRUCTURA DEL VIRUS DE LA RABIA:

    El virus de la rabia es un rabdovirus con propiedades morfológicas y bioquímicas en común con los virus de la estomatitis vesicular del ganado y varios virus de animales, vegetales e insectos. Los rabdovirus son partículas en forma de bastones o balas que miden 75 x 180 nm. Las partículas están englobadas por una cubierta membranosa con espículas que sobresalen de 10nm. de longitud, constituidas por una sola glucoproteína. Dentro de la cubierta está una ribonucleocápside. El genoma está compuesto de RNA de tira sencilla con sentido negativo que no es infeccioso y no sirve como RNAm.

    REACCIONES ANTE AGENTES FÍSICOS Y QUÍMICOS:

    El virus de la rabia se conserva viable almacenado a 4ºC por semanas, pero es inactivado por el CO2. Por lo tanto, en hielo seco debe almacenársele en frascos de cristal sellados. Al virus de la rabia se le inactiva rápidamente al exponerlo a la luz ultravioleta o a la luz solar, mediante calor (50ºC durante una hora), por solventes grasos (éter, desoxicolato de sodio a 0.1%) y por tripsina

    .

    SENSIBILIDAD EN ANIMALES Y CULTIVO DEL VIRUS:

    El virus de la rabia tiene un grupo amplio de huéspedes. Todos los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre, son sensibles. El virus se encuentra ampliamente distribuido en los animales infectados, especialmente en el sistema nervioso, saliva, orina, linfa, leche y sangre. Es raro que un huésped infectado se recupere. Los murciélagos vampiros pueden transmitir el virus durante meses sin que muestren signo alguno de la enfermedad.

    Cuando una cepa está recién aislada en el laboratorio, recibe el nombre del virus de la calle; estas cepas muestran tiempos de incubación prolongadas y variables (usualmente 21 a 60 días en los perros) y regularmente dan lugar a cuerpos de inclusión intracitoplásmicos. Los animales inoculados pueden presentar prolongados periodos de excitación y fiereza. El virus puede invadir tanto las glándulas salivales como el SNC.

    PROPIEDADES ANTIGÉNICAS:

    Las espículas purificadas producen un anticuerpo neutralizante en los animales. El antisuero preparado contra la nucleocápside purificada se usa en la inmunoflorescencia diagnóstica.

    PATOGENIA Y ANATOMÍA PATOLÓGICA.

    El virus de la rabia se multiplica en el músculo o en el tejido conjuntivo, y se propaga a través del endoneurio de las células de Schwann o espacios titulares relacionados con los nervios sensitivos hasta las glándulas salivales y otros tejidos a través de los nervios periféricos. El virus de la rabia no ha sido aislado de la sangre de las personas infectadas.

    El periodo de incubación puede depender de la cantidad del inóculo, la gravedad de las laceraciones y la distancia que el virus tiene que recorrer desde su punto de entrada al encéfalo. Hay mayor tasa de ataque y un periodo de incubación más corto en las personas que son mordidas en la cara o la cabeza.

    Se presentan hiperemia y desnutrición de células nerviosas en la corteza, en el mesencéfalo, los ganglios basales, el puente de Varolio y especialmente en el bulbo raquídeo. En la sustancia blanca ocurre una diesmielinización, siendo frecuente la degeneración de los axones y de las vainas de mielina. En la médula espinal, son las astas posteriores las estructuras más gravemente afectadas, con neuronofagia e infiltrados celulares (mononucleares, perivasculares y perineurales).

    El virus de la rabia produce inclusiones citoplásmicas específicas, los cuerpos de Negri, en las células nerviosas infectadas. La demostración de tales inclusiones es patognómica de rabia, pero no se observan en todos los casos.

    El virus de la rabia se duplica fuera del sistema nervioso central y puede producir infiltrados celulares y necrosis en las glándulas salivales y otras glándulas, en la córnea y otros lugares. La reacción de la vacuna después de la rabia es una encefalomielitis alérgica.

    INMMUNIDAD Y PREVENCIÓN.

    A. Prevención de la fisiopatología de la rabia mediante vacunación: Es muy probable que los virus de la rabia permanezcan latentes en los tejidos por algún tiempo después de que se introducen por medio de una mordida. Si se puede administrar lo más pronto posible la vacuna inmunógena o anticuerpos, puede prevenirse la invasión del virus al sistema nervioso central. La actividad de los anticuerpos administrados en forma pasiva provee tiempo adicional para que la vacuna estimule la producción activa de anticuerpos antes de que el virus invada el sistema nervioso central.

    B. Tipos de vacunas: Todas las vacunas para uso humano sólo contienen virus de la rabia inactivado.

    1. Vacuna de células diploides humanas: Para obtener una suspensión de virus de la rabia libre de sistema nervioso y proteínas extrañas, el virus se adaptó para que creciera en líneas de células fibroblásticas normales humanas WI-38. El virus de la rabia recolectado se concentra por ultrafiltración y se inactiva con beta propiolactona o con tributilfosfato. Este material es lo suficientemente antigénico para que sólo se necesite administrar cuatro a seis dosis del virus para obtener una respuesta sustancial de anticuerpos en casi todos los aceptores. Ocurren reacciones locales (eritemas, escozor, tumefacción en el sitio de la inyección) en 25 % de los aceptores y las reacciones generalizadas leves (cefalea, náuseas, mialgia, desmayos) ocurren en aproximadamente una quinta parte de los aceptores. No se han informado reacciones anafilácticas, neuroparalíticas o encefalíticas graves. Esta vacuna se ha utilizado en E.U.A. desde 1979. También se dispuso en 1985 de una vacuna elaborada con una línea de células diploides derivadas del pulmón o de un macaco rhesus fetal.

    2. Vacuna de embrión de pato: Ésta se elaboró para minimizar el problema de la encefalitis posvacunal. El virus de la rabia se desarrolla en huevos de pato embrionados, pero se eliminan las cabezas antes de preparar la vacuna con el fin de quitar tejido nervioso y evitar la encefalitis alérgica. Produce regularmente reacciones locales y reacciones generales (fiebre, malestar, mialgia) en una tercera parte de los pacientes. Las reacciones neuroparalíticas y anafilácticas son poco frecuentes, pero es baja la antigenicidad de la vacuna. En consecuencia, se han administrado muchas dosis (16 a 25) para obtener una respuesta de anticuerpos satisfactoria posexposición. Ésta era la vacuna utilizada en E.U.A. hasta hace poco.

    3. Vacuna de tejido nervioso: Ésta se elabora a partir de cerebros de carnero, cabra o ratón infectados y se usa en muchas partes del mundo incluyendo Asia, África y Sudamérica. Causa sensibilización al tejido nervioso y resulta en encefalitis posvacunal (una enfermedad alérgica) con una frecuencia sustancial (0.05%). No se ha usado en E.U.A. durante décadas. La estimación de su eficacia en personas mordidas por animales rabiosos varía de 5 a 50%.

    Profilaxis antes de la exposición: Está indicada para las personas en alto riesgo de contacto con animales rabiosos. La finalidad es lograr un título de anticuerpos que se suponga sea protector por medio de la administración de la vacuna antes de cualquier exposición.

    Profilaxis después de la exposición: Desde 1960, se han presentado de cero a cinco casos de rabia en humanos en E.U.A. por año, pero cada año de 20,000 a 30,000 personas reciben algún tipo de tratamiento para una posible exposición por herida causada por mordida. Todo tipo de mordida debe ser perfectamente lavada con agua y jabón de inmediato y debe tomarse en cuenta una posible profilaxis del tétanos. La decisión de administrar el anticuerpo contra la rabia, la vacuna contra la rabia, o ambos, depende de (1) la naturaleza del animal que dio la mordida y su estado de vacunación; todas las mordidas de animales salvajes y murciélagos requieren de inmunoglobulina antirrábica y vacuna de células diploides humanas; (2) la existencia de rabia en la zona; (3) la manera del ataque (provocado o no provocado) y la gravedad de la mordida y la contaminación con la saliva del animal; y (4) avisar a las autoridades de salud pública. Los esquemas para la profilaxis posexposición que incluyen la administración de inmunoglobulina antirrábica (o suero antirrábico) y la vacuna de células diploides humanas (o de embrión de pato), se muestran en las recomendaciones para E.U.A. de 1980.

    EVOLUCION DE EL VIRUS RABICO EN EL HOMBRE

    Al final del periodo de incubación la zona de la herida ya cicatrizada se inflama y es dolorosa, y los tejidos locales pueden estar entumecidos. La depresión y la ansiedad son frecuentes. Esta fase inicial dura aproximadamente un par de días. En la siguiente fase, el periodo de excitación, el paciente se vuelve irritable e hipersensible, con una actitud general de terror, intensificada por la aparición de dificultad para respirar y tragar, y una sensación de estrangulación, causada por contracciones espasmódicas del diafragma y la laringe. El paciente tiene mucha sed, pero sufre espasmos de la laringe cuando ve el agua de ahí el nombre original de esta enfermedad, hidrofobia (del griego hidor, “agua”; phobos, “miedo”). Durante esta fase son frecuentes los vómitos, la palidez y la fiebre de alrededor de 30º C. En la boca y en la garganta se acumula una secreción espesa de moco, y el individuo expectora con frecuencia o intente toser. Esta fase dura de tres a cinco días y por lo general finaliza con la muerte del sujeto por una crisis convulsiva o por insuficiencia cardiaca o respiratoria.

    EVOLUCION DEL VIRUS RABICO EN ANIMALES

    En los animales la rabia se presenta de dos formas, la rabia furiosa y la rabia paralítica. Las fases de la rabia furiosa son iguales a las fases en el hombre, (anteriormente descrita).

    En la rabia paralítica no tan frecuente como la rabia furiosa, la fase de excitación es muy corta o no existe y el estado paralítico surge desde las primeras fases de la enfermedad; afecta en primer lugar a los músculos de la mandíbula y laringe. Los animales domésticos como los perros y los gatos suelen estar inmunizados contra la rabia.

    La diseminación de la rabia entre los animales salvajes, como los mapaches, han impulsado esfuerzos para desarrollar métodos de vacunación de animales que puedan entrar en contacto con seres humanos.

    CUADRO CLÍNICO DE LA RABIA HUMANA.

    El hombre adquiere la infección por el virus de la rabia mediante la mordedura de un animal infectado. La infecciosidad del animal está determinada por la presencia del virus en la saliva; puede estar presente durante ciertos días, probablemente no más de cinco, antes del comienzo de los síntomas. Éste elemento de tiempo es significativo, ya que, si el animal no desarrolla la rabia antes de diez días, la saliva no era infecciosa probablemente en el momento de la mordedura.

    El periodo de incubación de la enfermedad humana oscila desde un mínimo de dos semanas, posiblemente algo menos, hasta un máximo de cinco a siete meses, y está relacionado con la gravedad y la localización de la mordedura y la inervación del tejido muscular implicado.

    La enfermedad clínica en el hombre es similar a la del perro, los síntomas prodrómicos incluyen fiebre, cefaleas, malestar, náuseas y anorexia; son comunes la ansiedad y la depresión, y suele haber sensación de picor, quemazón u hormigueo en el lugar de la lesión. El comienzo de la fase de excitación es gradual, y está indicado por un aumento del nerviosismo y la aprensión.

    El individuo presenta síntomas de aerofobia e hidrofobia. En algunos casos, el paciente sobrevive al periodo de excitación, después aparece estupor y coma, y se desarrolla un tipo ascendente de parálisis. Ésta fase es seguida de accesos convulsionantes o coma y muerte, los síntomas progresivos de la parálisis pueden presentarse antes de la muerte.

    CUADRO CLÍNICO EN EL PERRO.

    Los perros son infectados por los animales salvajes o por otros perros, que han sido mordidos por él. El periodo habitual de incubación es de tres a diez semanas.

    La enfermedad tiene tres fases:

    FASE PRODRÓMICA: Habrá fiebre, anorexia y cambio de actitud por parte del animal, excesiva salivación en la boca que se puede confundir con un cuerpo extraño atorado en la garganta.

    FASE DE EXITACIÓN: El animal está inquieto, excitado, se torna agresivo y ataca sin motivo algunos objetos y otros animales, puede tener temblores musculares y convulsiones.

    FASE PARALÍTICA: Habrá parálisis de la garganta y de los músculos maseteros (cachetes), y habrá mucha salivación porque no puede tragar saliva, la parálisis es progresiva hasta producir un estado de coma y la muerte.

    DESARROLLO.

    A través de la obtención de la información por medio de la entrevista con los coordinadores de el departamento de fauna urbana así como las publicaciones emitidas en las delegaciones Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Coyoacán se han podido recabar datos sobre cantidad de dosis de vacuna antirrábica suministrada de manera permanente en todo el año y en las semanas de vacunación antirrábica en el distrito federal su alcance en la población canina es proporcional a el numero de dueños responsables de un perro en estas demarcaciones, y el número de perros callejeros en las respectivas demarcaciones.

    Delegación Miguel Hidalgo.

    Esta demarcación cuenta con 75 colonias el Dr. Felipe Ángel Flores encargado del departamento de fauna urbana nos proporciono la información. En la delegación existen 352,640 habitantes con un promedio de 1 perro por cada diez habitantes esto nos arroja un promedio de 35,200 perros de los que el promedio 10% son de la calle, las dosis aplicadas por la jurisdicción sanitaria son 20,000 dosis, 15,000 en las dos semanas nacionales de salud y 5000 en la campaña permanente cumpliéndose la meta anual programada. Ningún caso de rabia humana detectado desde 1998.

    Delegación Benito Juárez.

    Cuenta con 360,478 habitantes con un promedio de 1 perro por cada 7 habitantes según información proporcionada por el subdirector de epidemiología de la delegación Benito Juárez. Dr. Octavio Xochipa. Se aplican 16,837 vacunas en las dos semanas nacionales de vacunación antirrábica con una meta anual en campaña permanente de 24,000 vacunas, y en algunos casos se tienen dosis de reserva por aplicar. Ningún caso de rabia humana detectado desde 1995.

    Delegación Coyoacán.

    Cuenta con 441,000 habitantes con un promedio de 1 perro por cada 7 habitantes según información proporcionada por el Mvz. Alejandro Velasco y la Dr. Silvia Garrido encargados del antirrábico Coyoacan. Delegación en la cual se aplican 25,866 dosis en las semanas de vacunación antirrábica, y 5000 en la campaña permanente. El promedio de captura y sacrificio humanitario es de 50 perros diariamente. Ningún caso de rabia humana detectado desde 1998.

    Las campañas de vacunación se aplican durante todo el año pero su principal efectividad y mayor participación ciudadana se da en las dos semanas nacionales anuales de vacunación que se dan en primavera y otoño de cada año.

    Responsable de la información: encargados de control de fauna urbana en cada demarcación.

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