Violencia doméstica

Sociología. Violencia doméstica. Violencia de género. Malos tratos. Maltrato infantil. Maltratadores. Abuso sexual. Machismo. Alcoholismo. Dragadicción. Violencia en la escuela. Consecuencias mentales. Traumas infantiles. Testimonios reales

  • Enviado por: Npoueriet
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 31 páginas
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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SANTO DOMINGO

Facultad De Ciencias Económicas Y Sociales

Escuela de Sociología

Introducción A Las Ciencias Sociales

Prof.: Aurelio Paulino

Sección: B4

Tema:

Violencia Intrafamiliar: Influencia En Desarrollo Físico Y Mental De Los Niñas y Niñas.

Fecha De Entrega

25 De Abril 2007

ÍNDICE

1. MATERIAL Y MÉTODO

2. INTRODUCCION

3. DEFINICION DEL PROBLEMA

4. MARCO TEORICO

4.1. ANTECEDENTES

4.2 JUSTIFICACION

5. METODOLOGÍA

5.1 HIPÓTESIS

5.2 VARIABLES

5.3 OBJETIVOS

5.3.1. OBJETIVO GENERAL

5.3.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS

6. LA PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS CONTRA LA VIOLENCIA

6.1 UN PROBLEMA MUNDIAL

6.2 OCULTA, NO DENUNCIADA Y POCO DOCUMENTADA

6.3 ENTORNOS EN QUE SE PRODUCE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS

A. El hogar y la familia

B. La violencia en la escuela y en los establecimientos educativos

C. La violencia en los sistemas de atención social y en los sistemas judiciales

D. Violencia en los lugares de trabajo.

E. Violencia en la comunidad

6.4 IDENTIFICANDO EL NIÑO AGREDIDO

6.5 PANORAMA INCIPIENTE

6.6 FACTORES DE RIESGO Y PROTECCIÓN

6.7 UNA AMPLIA VARIEDAD DE CONSECUENCIAS

6.8 LA OPINIÓN DE LOS NIÑOS SOBRE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

7. EXTRACCIÓN DE LA MUESTRA

7.1. ELLAS/OS NOS CUENTAN SUS HISTORIAS

  • Beto; estudiante de psicología.

  • Francisca. Ama de casa

  • La Historia de Maria

  • Marianella…su historia

  • 8. CONCLUSIONES

    9. RECOMENDACIONES

    - Recomendaciones generales

    9.1. APLICACIÓN Y SEGUIMIENTO

    10. BIBLIOGRAFÍA

    11. ANEXOS

    11.1 EJEMPLOS DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES A LO LARGO DE LA VIDA

    11.2 FACTORES QUE FAVORECEN LA SUPERVIVENCIA DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

    11.3 IDENTIFICADORES DEL NIÑO AGREDIDO

    1. MATERIAL Y MÉTODO

    Se elaboraron entrevistas en forma anónima, confidencial y voluntaria. Se desarrolló un proceso de construcción de este instrumento que se inició con la definición de los dominios a evaluar: las experiencias abusivas en la infancia de las madres, las experiencias abusivas en las relaciones adultas y el abuso sexual de los hijos.

    Las historias que aquí se cuentan tienen su origen en historias reales. La mayoría de los casos son recreaciones casi literales de lo que las personas entrevistadas contaron.

    El instrumento exploraba seis temas:

    a) demográficos;

    b) experiencias de abuso sexual infantil;

    c) otras experiencias infantiles abusivas;

    d) abuso sexual de los hijos;

    e) características de su relación de pareja

    f) experiencias abusivas familiares en la edad adulta.

    2. INTRODUCCION

    Hasta hace pocos años el problema de la violencia intrafamiliar no era objeto de dominio público, se mantenía en el silencio o en privado y aquellos que la vivían padecían sus secuelas sin la posibilidad de recibir ningún tipo de atención; tampoco preocupaba a los servicios de salud, asistencia social, ámbito legal y menos al sector académico. Sin embargo desde hace dos décadas este problema social empezó a cobrar visibilidad gracias a los movimientos sociales a favor de los derechos de las victimas.

    El espectro de daños a la salud se da tanto en lo biológico, lesiones que causan discapacidad parcial o total, perdida de años de vida saludable, hasta la muerte; en lo psicológico y en lo social, pues existe un alto riesgo de perpetuación de conductas lesivas, desintegración familiar, violencia social e improductividad.

    3. DEFINICION DEL PROBLEMA

    Es evidente que la violencia al igual que la discriminación son las tangentes que afectan directamente la situación de la niñez hoy día. Los alcances que tiene tanto en lo personal, como en lo social son trascendentes para el desarrollo del país. Sabemos que la violencia domestica es un asunto de seguridad ciudadana, de desarrollo y de dignidad. La violación de los derechos fundamentales de la mujer empieza desde que es niña y en muchos casos desde antes de nacer.

    La Organización Mundial de la Salud, reporto en 2002, que en el mundo una mujer es agredida cada 18 segundos. Cada año, cerca de un millón de mujeres requieren de servicios médicos como consecuencia de violencia intrafamiliar. Es una causa frecuente de muerte entre los 15 y 44 años, especialmente en el caso de las niñas y mujeres. Mas de 1.6 millones de mujeres son asesinadas por violencia doméstica cada año. Además, uno de cada cinco días de ausencia femenina en el ámbito laboral es consecuencia de una violación o de la violencia domestica.

    Lo complejo de la violencia intrafamiliar señala diferentes factores que convergen como causales de la misma. Históricamente y por una cuestión de tradición y creencia popular, el hombre ha creído tener el derecho de controlar y disciplinar severamente a la mujer y los hijos, (corriente patriarcal) bajo la óptica del rol económico del hombre como proveedor. Además que, la sociedad ha optado por la violencia como una forma de resolver conflictos y los medios de comunicación que glorifican la violencia con estereotipos que promueven esta conducta. Además existen otros factores agravantes como el uso del alcohol y las drogas, la miseria y la ociosidad.

    Las primeras experiencias de violencia de los seres humanos se dan en la familia se aprende que siempre va a existir una menor o mayor dosis de violencia en el espacio familiar. Pero también se aprende a valorar esa violencia, a considerarla un medio eficiente para "educar" a los hijos. Y así, casi sin darnos cuenta, somos socializados en considerar que la violencia es un mecanismo legitimo para resolver los conflictos y para expresar nuestros propios sentimientos de malestar. Incluso llegamos a identificar violencia con preocupación o afecto.

    Es de esperarse que si socialmente se asocia violencia con afecto y valoración, entonces la respuesta ante ella será de indiferencia y hasta justificación para el agresor, expresiones como: lo quiero mucho por eso entiendo cuando lo enojo y me golpea, si no siente celos no le importo, le pegó porque el si la quiere. Respuestas tales como estas ilegitimizan esta practica.

    La violencia intrafamiliar se ha convertido en un problema social, que afecta cualquier estrato de la sociedad y el silencio juega un papel determinante en el abordaje desde la prevención y la sanción. La concepción que se tiene de que lo que se calla, es porque no se percibe, en el caso de la violencia intrafamiliar no es cierto. Lo que ocurre es que, el fenómeno no se ve porque no se ha hecho cotidiano, se ha quedado dentro del ámbito familiar como una situación que es esperada, por lo que no se visibiliza.

    La violencia se da en el marco de la supuesta protección y sacralizad de la familia, la necesidad de resguardar la privacidad de la familia, diferencias culturales sobre la concepción de violencia, temores o simplemente el dolor de hablar, son circunstancias que aumentan las posibilidades de mantener el silencio. Situación esta que nos da una idea del impacto que tiene en las victimas.

    4. MARCO TEORICO

    4.1. ANTECEDENTES

    Las relaciones familiares determinan el carácter del sujeto, aunque inciden en ello otros factores como la herencia (según la teoría biológica del comportamiento) o el medio socio-cultural (teoría sociológica). En el caso de la gente con tendencias agresivas, diremos que la primera teoría atribuye una personalidad antisocial "a caracteres innatos producidos por la herencia genética, y la segunda, que todo joven es normal, pero el medio ambiente, sus relaciones, la educación y la familia lo pueden inducir a la violencia".

    El hombre, dada su capacidad cerebral y, consecuentemente, su raciocinio, actúa más con base en las normas de conducta social que por mero instinto, así que cualquier predisposición genética al delito o la violencia puede ser moderada gracias a sus vínculos familiares, los cuales redundan en las relaciones sociales del sujeto. Así, me atrevo a suponer que el planteamiento de la teoría biológica de la delincuencia puede ser superado por los factores familiares.

    "En Roma", por ejemplo, "la mujer era tratada como un objeto de poca valía, y esa condición de sometimiento era consecuencia de la división que los romanos había hecho de las personas en alieni juris y suijuris, según estuvieran o no sujetas a la autoridad de otro". Como las mujeres, los niños y los esclavos eran alieni juris, el paterfamilias -consecuentemente era sui juris, es decir, con autoridad suficiente sobre sus descendientes y todos aquellos que dependieran de él. Así, la mujer podía ser repudiada e incluso asesinada sin mayores problemas para el hombre, independientemente de la causa que motivase su fin.

    De igual modo, "en la cultura árabe, la mujer era considerada una esclava y podía sometérsele sin que ésta tuviera ningún derecho a rebelarse. En la cultura judía antigua existía un régimen patriarcal muy parecido al de Roma, e incluso en la Biblia -número 5:11/31- se especifica el castigo aplicable (las aguas amargas, es decir, la muerte por envenenamiento) a las mujeres acusadas o simplemente sospechosas de adulterio, inculpadas por sus maridos sólo por la denominada ley de los celos de esa época, sin que las infortunadas pudieran defenderse".

    A través de muchos estudios, los especialistas han podido comprobar que las personas cuyo carácter se torna agresivo provienen de relaciones familiares altamente conflictivas o han sufrido rechazo o ausencia de amor por parte de sus padres.

    También han podido determinar si sus padres son gente normal y equilibrada o no, y que, al servir como modelos de identidad al niño, le enseñan a vivir en esa clase de ambiente. A esto se añade inevitablemente la situación del medio en que han vivido (marginación y pobreza, o bien, exceso y abundancia, que suelen ser los peores extremos) y en el que se han educado". Así, comprobamos que "la violencia encuentra en el ámbito familiar su núcleo de reproducción, dado que el patrón de relaciones sociales se arma e inculca dentro de la familia".

    4.2. JUSTIFICACION

    La familia constituye el ambiente social primario para los seres humanos. De la relación entre cada uno de sus integrantes, depende el adecuado proceso de socialización, pues es en su interior donde se generan las acciones positivas o negativas que determinan el buen o mal funcionamiento y las expectativas de un adecuado desarrollo como individuos integrados en un contexto social determinado.

    Entre las acciones negativas en la familia se halla la violencia y particularmente aquella que ocurre contra los niños.

    Mediante el abordaje del presente no pretendo entrar en el análisis de las causas de la violencia intrafamiliar de manera específica y singular, sino dadas las características del presente trabajo es necesario conocer un perfil psicosocial de las personas que han sido violentadas durante su niñez.

    Pocas decisiones son mas importantes en la vida que seleccionar con quien formamos pareja, elegir cuando y cuantos hijos tener y como mantener la salud. De lo anterior debemos inferir la necesidad de brindar información con educación a la población para la identificación del problema y sea capaz de solicitar ayuda oportunamente ante las instancias civiles, jurídicas o asistenciales, así mismo informar y capacitar a estas instancias de manera que se pueda brindar una atención integral, oportuna y de calidad y calidez.

    5. METODOLOGÍA

    5.1. HIPÓTESIS

    La violencia ejercida en el hogar, afecta en el crecimiento y desarrollo personal de las niñas y niños, creando entes violentos, inseguros e insatisfechos emocionalmente.

    5.2 VARIABLES

    VARIABLE

    DEFINICIÓN CONCEPTUAL

    DEFINICIÓN OPERACIONAL

    INDICADORES

    Conflictos en la pareja

    Cualquier situación de discusión que enfrenta la pareja en relación a algún aspecto de la vida

    Peleas y discusiones

    de pareja.

    • peleas por los hijos

    • peleas por amistades

    • peleas por lo sexual

    Alcoholismo

    Dependencia con características de adicción a las bebidas alcohólicas

    Abuso excesivo de alcohol.

    • Sentimientos de

    culpabilidad

    • Depresión

    • Situaciones de

    caracter social

    Drogadicción

    Dependencia física y/o psicológica de una sustancia psicoactiva (que afecta mentalmente, por ejemplo, alcohol, narcóticos, nicotina) definida como su uso continuado a pesar de saber que la sustancia es dañina.

    Abuso excesivo de las drogas.

    • Conflictos personales

    • Depresión

    • Estrés

    Falta de información

    Machismo

    Es el conjunto de actitudes y prácticas sexistas e impositivas del sexo masculino sobre el sexo femenino.

    Tendencia discriminatoria que considera al hombre superior a la mujer

    • Ignorancia

    • Realidad social

    • Analfabetismo

    5.3. OBJETIVOS

    5.3.1. OBJETIVO GENERAL

    Identificar el problema de violencia intrafamiliar en las niñas y niños, como un factor de riesgo en su desarrollo físico y mental,

    5.3.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS

    1. Determinar la frecuencia de la violencia intrafamiliar durante el periodo de la niñez y preadolescencia.

    2. Conocer la probable asociación de la violencia intrafamiliar con las complicaciones que puedan presentar estas niñas y niños durante su crecimiento.

    3. Valorar las condiciones inmediatas del producto de esta violencia domestica.


    6. LA PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS CONTRA LA VIOLENCIA

    La violencia contra los niños jamás es justificable; toda violencia contra los niños se puede prevenir. En contra de las obligaciones que exigen los derechos humanos y de las necesidades de desarrollo de los niños, la violencia contra éstos está socialmente consentida en todas las regiones, y frecuentemente es legal y está autorizada por el Estado.

    El Estudio debería constituir un punto de inflexión, un punto final a la justificación de la violencia por parte de los adultos, ya sea en nombre de una “tradición” aceptada o disfrazada como “disciplina”. No puede haber concesiones en el rechazo a la violencia contra los niños. El carácter único de los niños —su potencial y vulnerabilidad, su dependencia de los adultos— hacen imperativo que tengan más, no menos, protección contra la violencia.

    Toda sociedad, sea cual sea su trasfondo cultural, económico o social, puede y debe poner fin a la violencia contra los niños. Eso no significa que haya que limitarse a castigar a los agresores, sino que es necesario transformar la mentalidad de las sociedades y las condiciones económicas y sociales subyacentes ligadas a la violencia.

    La violencia contra los niños es multidimensional y exige una respuesta multifacética. Proteger a los niños de la violencia es una cuestión urgente. Los niños han sufrido durante siglos la violencia de los adultos sin ser vistos ni oídos. Ahora que las consecuencias de toda forma de violencia contra los niños están comenzando a ser más conocidas, es necesario prevenir esta violencia y proteger a los niños de manera eficaz, como lo exige su derecho incuestionable.

    6.1. UN PROBLEMA MUNDIAL

    Hace mucho tiempo que se tiene noticia de la existencia de castigos crueles y humillantes, de la mutilación genital de las muchachas, de la desatención, del abuso sexual, del homicidio y de otras formas de violencia contra los niños, pero hasta hace poco no se había puesto de manifiesto la gravedad y la urgencia de este problema mundial.

    6.2. OCULTA, NO DENUNCIADA Y POCO DOCUMENTADA

    La violencia contra los niños se presenta bajo diversas formas y depende de una amplia gama de factores, desde las características personales de la víctima y el agresor hasta sus entornos culturales y físicos. Sin embargo, gran parte de la violencia ejercida contra los niños permanece oculta por muchas razones. Una de ellas es el miedo: muchos niños tienen miedo de denunciar los episodios de violencia que sufren. En numerosos casos los padres, que deberían proteger a sus hijos, permanecen en silencio si la violencia la ejerce su cónyuge u otro miembro de la familia, un miembro de la sociedad más poderoso que ellos como por ejemplo un jefe, un policía o un dirigente de la comunidad. El miedo está estrechamente relacionado al estigma que a menudo va unido a las denuncias de violencia, sobre todo en los lugares en que el “honor” de la familia se sitúa por encima de la seguridad y el bienestar de los niños. En particular, la violación y otras formas de violencia sexual pueden acarrear el ostracismo, más violencia o la muerte.

    La aceptación social de la violencia es también un factor importante: tanto los niños como los agresores pueden aceptar la violencia física, sexual y psicológica como algo inevitable y normal. La disciplina ejercida mediante castigos físicos y humillantes, intimidación y acoso sexual con frecuencia se percibe como algo normal, especialmente cuando no produce daños físicos “visibles” o duraderos. La falta de una prohibición legal explícita del castigo corporal es muestra de ello. Según la Iniciativa Global para Acabar con Todo Castigo Corporal Hacia Niños y Niñas, al menos 106 países no prohíben el uso del castigo corporal en la escuela, 147 países no lo prohíben en los establecimientos alternativos de acogida y hasta ahora sólo 16 países lo han prohibido en el hogar.

    La violencia pasa desapercibida también porque no existen vías seguras o fiables para que los niños o los adultos la denuncien. En algunos lugares del mundo la gente no confía en la policía, los servicios sociales u otras autoridades; en otros, sobre todo en zonas rurales, no hay autoridades accesibles a las que se pueda acudir. En los casos en que se recopilan datos, no se recogen siempre de forma completa, coherente o transparente. Concretamente, se dispone de pocos datos sobre la violencia en instituciones de acogida y dependencias de detención, ya que, aunque los incidentes estén documentados, la mayoría de las instituciones no está obligada a registrar y dar a conocer tal información, ni siquiera a los padres de los niños afectados.

    6.3. ENTORNOS EN QUE SE PRODUCE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS

    A. El hogar y la familia

    La familia posee el mayor potencial para proteger a los niños y las niñas y proporcionarles la seguridad física y emocional que necesitan. Los tratados sobre derechos humanos reconocen el derecho a una vida privada y familiar, y a un hogar. Aun así, en los últimos años se han documentado actos de violencia contra niños y niñas por parte de sus progenitores y otros familiares. Esto puede incluir violencia física, sexual y psicológica, así como el abandono deliberado. A menudo, en el contexto de la disciplina, los niños y niñas sufren castigos físicos crueles o humillantes. Los insultos, el aislamiento, las amenazas, la indiferencia emocional o el menosprecio son formas de violencia que pueden perjudicar el bienestar del niño. Lo más frecuente es que los niños y niñas sufran abusos sexuales a manos de una persona a la que conoce, a menudo un miembro de su propia familia. Es frecuente que los dirigentes familiares o comunitarios impongan a los niños y niñas a una edad temprana prácticas tradicionales que son perjudiciales. Buena parte de esta violencia se oculta a puertas cerradas o debido a la vergüenza o al miedo.

    B. La violencia en la escuela y en los establecimientos educativos

    Las escuelas desempeñan un importante papel a la hora de proteger a los niños y niñas contra la violencia. No obstante, para muchos de ellos los entornos educativos sirven para exponerlos a la violencia y puede llegar enseñarles a cometer actos violentos. En ellos se encuentran sometidos a castigos corporales, a formas crueles y humillantes de castigo psicológico, a la violencia sexual y por razón de género, y al acoso escolar. Aunque 102 países han abolido el castigo corporal en las escuelas, muchas veces esta prohibición no se pone en práctica de una forma adecuada. Otros ejemplos de violencia contra los niños que tiene lugar en las escuelas son las peleas y el acoso. A menudo, el acoso está asociado con la discriminación dirigida a alumnos que pertenecen a familias pobres o grupos marginados, o hacia quienes tienen características personales especiales, como su aspecto, o una discapacidad. Además, las escuelas se encuentran afectadas por lo que sucede en el conjunto de la comunidad, como por ejemplo la cultura de las pandillas o la actividad delictiva de las pandillas relacionada con las drogas.

    C. La violencia en los sistemas de atención social y en los sistemas judiciales

    En todo el mundo hay casi ocho millones de niños y niñas que están internos en instituciones. Son relativamente pocos quienes se encuentran allí por no tener progenitores; a la mayoría se los ha internado por que sufren discapacidades, por la desintegración de la familia, por la violencia en el hogar, y por condiciones sociales y económicas como la pobreza. En algunas instituciones los niños son objeto de violencia por parte de sus cuidadores y de otros niños. El personal puede 'disciplinarlos' mediante palizas o ataduras, o encerrándolos. En algunas instituciones, los niños y niñas con discapacidades sufren a causa de una violencia encubierta que se aplica como si fuese un tratamiento, como descargas eléctricas para controlar su conducta o la administración de fármacos para hacerlos más “obedientes”. Los niños que están recluidos son a menudo víctimas de la violencia del personal que está a cargo de ellos. En al menos 77 países, el castigo corporal y otras formas violentas de castigo se aceptan legalmente en las instituciones penales. La reclusión de niños junto a adultos es algo cotidiano en muchos países, y esto los expone a un riesgo mayor.

    D. Violencia en los lugares de trabajo.

    En todas las regiones, la violencia -física, sexual y psicológica - afecta a muchos millones de niños y niñas que trabajan, legal o ilegalmente. Se emplea con el objeto de coaccionar a los niños y niñas para que trabajen, o para castigarlos y controlarlos en el lugar de trabajo. Se ha determinado que algunas categorías de trabajo ilegal están entre las “peores formas de trabajo infantil”, y por tanto se consideran violencia contra la infancia. La mayor parte de la violencia en el lugar de trabajo se debe a los patronos, aunque quienes la ejercen pueden ser compañeros de trabajo, capataces, policías, bandas de delincuentes, e intermediarios. Muchas niñas están empleadas en el trabajo doméstico, que a menudo no está reglamentado. Estas niñas denuncian malos tratos como castigos físicos, humillaciones y acoso sexual. La explotación de los niños y niñas en la prostitución o la pornografía infantil no sólo constituye en sí misma una forma de violencia, sino que también expone a los niños y niñas así explotados a la violencia física y psicológica, así como al abandono.

    E. Violencia en la comunidad

    La comunidad es una fuente de protección y solidaridad para niños y niñas, pero también puede ser un lugar de violencia, lo que incluye violencia a manos de los compañeros, violencia relacionada con armas de fuego y de otro tipo, violencia policial y de pandillas, violencia física y sexual, y trata. La violencia puede también estar asociada con los medios de comunicación de masas y con las nuevas tecnologías de información y comunicación. La violencia en la comunidad afecta con frecuencia a grupos marginales de niños, como los que viven en la calle. Los medios de comunicación de masas a menudo muestran la violencia como algo normal o la glorifican. Recientemente también se ha documentado el acoso cibernético por medio de Internet o de teléfonos móviles.

    6.4. IDENTIFICANDO EL NIÑO AGREDIDO

    La agresión no puede identificarse por grupos raciales, étnicos o socio-económicos. Todos los niños son victimas potenciales en razón de su vulnerabilidad y situación de indefensión dentro de nuestra sociedad. Los niños agredidos frecuentemente presentan entre si comportamientos comunes. Ciertos comportamientos aislados pueden ser simplemente actitudes normales en el niño. Es necesario mantener presente que aquí hablamos de comportamientos extremos, manifestados en forma consistente por un largo periodo.

    *Ver anexos. Indicadores del Niño Agredido.

    6.5. PANORAMA INCIPIENTE

    Los datos recopilados nos indican que si bien en algunos casos los episodios de violencia son inesperados y aislados, la mayoría de los actos violentos que sufren los niños la perpetran personas adultas que forman parte de sus vidas: padres, compañeros de clase, profesores, empleadores, novios o novias, cónyuges y parejas.

    Los siguientes ejemplos muestran el alcance de la violencia contra los niños:

    • La OMS ha calculado, basándose en un número limitado de datos a nivel nacional, que alrededor de 53.000 niños murieron en todo el mundo como consecuencia de homicidios.

    • En documentos elaborados en numerosos países de todas las regiones del mundo se señala que entre un 80% y un 98% de los niños sufren castigos corporales en el hogar y que un tercio o más de ellos recibe castigos corporales muy graves aplicados con utensilios.

    • Basándose en datos de un amplio abanico de países en vías de desarrollo, la encuesta mundial de salud realizada en las escuelas ha mostrado recientemente que entre el 20% y el 65% de niños en edad escolar dijo haber sufrido acoso físico o verbal durante los 30 días anteriores a la encuesta. El acoso entre compañeros es frecuente también en los países industrializados.

    • La OMS calcula que 150 millones de chicas y 73 millones de chicos menores de 18 años tuvieron relaciones sexuales forzosas o sufrieron otras formas de violencia sexual con contacto físico.

    6.6. FACTORES DE RIESGO Y PROTECCIÓN

    El grado de desarrollo económico, el nivel social, la edad, el sexo y el género son algunos de los muchos factores relacionados con el riesgo de la violencia letal.

    Las tasas más altas de homicidio infantil se dan en los adolescentes, especialmente en los varones entre 15 y 17 años (3,28 en el caso de las chicas, 9,06 en el de los chicos) y en los niños entre 0 y 4 años (1,99 en el caso de las niñas y 2,09 en el de los niños).

    Algunos estudios indican que los niños pequeños corren mayor riesgo de sufrir violencia física, mientras que la violencia sexual afecta principalmente a los que han alcanzado la pubertad o la adolescencia. Los chicos corren mayor riesgo de sufrir violencia física que las chicas, mientras que las chicas están más expuestas a sufrir violencia sexual, abandono y prostitución forzosa. Los modelos socioculturales de conducta y los estereotipos de comportamiento, así como factores socioeconómicos tales como el nivel de ingresos y el nivel educativo tienen gran importancia.

    Algunos estudios a pequeña escala ponen de manifiesto que ciertos grupos de niños son especialmente vulnerables a la violencia. Entre ellos se cuentan los niños con discapacidades, los que pertenecen a minorías y otros grupos marginados, los “niños de la calle” y los que se encuentran en conflicto con la ley, así como los refugiados y otros niños desplazados.

    Las crecientes desigualdades en el nivel de ingresos, la globalización, la migración, la urbanización, las amenazas a la salud, en especial la pandemia del VIH/SIDA, los avances tecnológicos y los conflictos armados influyen en el modo en el que tratamos a los niños.

    Del mismo modo que algunos factores hacen a los niños más susceptibles a la violencia, también hay factores que pueden prevenir o reducir las posibilidades de que se produzca la violencia. Aunque hace falta investigar más estos factores de protección, está claro que las unidades familiares estables pueden ser importantes fuentes de protección para los niños en todos los entornos.

    El buen desempeño de la paternidad, el desarrollo de vínculos afectivos entre padres e hijos y una disciplina afirmativa y no violenta son algunos de los factores que suelen favorecer la protección de los niños contra la violencia, tanto en el hogar como en otros entornos. Algunos de los factores proclives a proteger a los niños de la violencia en la escuela son las normas generales y los planes de enseñanza eficaces que fomenten actitudes y comportamientos no violentos y no discriminatorios. Se ha demostrado que los altos niveles de cohesión social tienen un efecto protector contra la violencia en la comunidad, aun cuando otros factores de riesgo están presentes.

    6.7. UNA AMPLIA VARIEDAD DE CONSECUENCIAS

    Aunque la violencia puede tener diversas consecuencias para los niños según sus características y su nivel de gravedad, sus repercusiones a corto y largo plazo son con frecuencia serias y perjudiciales. La violencia puede provocar una mayor susceptibilidad a sufrir problemas sociales, emocionales y cognitivos durante toda la vida y a presentar comportamientos perjudiciales para la salud, como por ejemplo el abuso de sustancias adictivas o la iniciación precoz en la actividad sexual. Entre los problemas de salud mental y los problemas sociales relacionados con la violencia se encuentran la ansiedad y los trastornos depresivos, las alucinaciones, el desempeño deficiente de las tareas profesionales, las alteraciones de la memoria y el comportamiento agresivo. La exposición temprana a la violencia está relacionada con el desarrollo posterior de enfermedades pulmonares, cardíacas y hepáticas, enfermedades de transmisión sexual y con el aborto espontáneo, así como con el comportamiento violento en el seno de la pareja y los intentos de suicidio en etapas posteriores de la vida.

    Se dispone de poca información sobre los costos mundiales de la violencia contra los niños, sobre todo de los países en desarrollo. Sin embargo, las diversas consecuencias a corto y largo plazo relacionadas con la violencia contra los niños hacen pensar que ésta tiene unos costes económicos considerables para la sociedad.

    7. EXTRACCIÓN DE LA MUESTRA

    7.1. ELLAS/OS NOS CUENTAN SUS HISTORIAS

  • Beto; estudiante de psicología.

  • "De mi infancia recuerdo golpes, insultos, presiones y exigencias hacia mí como varón. Todo esto afectó mi dignidad como ser humano, me sentía humillado, lastimado, vejado.

    "A los cinco o seis años fui objeto de abuso sexual por parte de unos vecinos adolescentes. No recuerdo si se consumó la violación o no, pero desde ese momento cambió toda mi perspectiva de la vida, estaba jugando a las escondidillas y me metí detrás de un zaguán, no quiero acordarme de eso, pero ahí sucedió todo. Mis padres se dieron cuenta, fueron a reclamar a la otra familia y hubo bronca y todo, pero no recuerdo más. El tema sigue siendo tabú en la casa y nunca se comenta. Estoy muy resentido con mis padres porque no supieron explicarme lo sucedido ni me llevaron a un psicólogo que me orientara sobre el evento. Claro que ellos tampoco contaban con la información necesaria. Me siento con una marca en la frente. Intenté suicidarme tres veces, la primera a los diez años y la tercera a los quince años, cuando me di cuenta que tenía que tomar una decisión sobre mi preferencia (homo) sexual. El suicidio fue como un intento de salvarme, una alternativa a esa situación.

    "Esta sensación crecía con la violencia que mi padre y mi madre ejercían sobre mí. Me sentía con mucho miedo y una angustia paralizante, lo cual generaba más violencia pues se desesperaban por mi desinterés hacia la vida.

    "De niño jugaba a la casita con mis primas y eso les rompía el esquema a mis papás. Me obligaron a ir al karate, pero a la hora del combate me dejaba pegar para que mi padre viera que no me gustaba la violencia. Pero ellos se sentían defraudados ¿Cómo un hijo varón no podía ejercer la violencia?

    "Mis padres iniciaron un proceso de cambio al entrar a un grupo de autoapoyo. Este cambio se reflejó en mi hermano menor, que ya no fue golpeado y es un hombre independiente que decide, sabe quién es y cuáles son sus metas. Yo no. A mí me cuesta mucho trabajo tomar decisiones. Cuando cumplí los 18 años le hablé a mi padre sobre mi homosexualidad. El me mostró su apoyo y me dijo: 'Es tu vida, cuídate mucho, cuida tu salud mental y física. El sida está canijo, cuida de no enfermarte.' Mi madre también lo sabe, pero no quiere asumirlo, pero eso ya es su problema. Ella es muy agresiva y quiere que todos entremos en sus parámetros de normalidad.

    "La violencia intrafamiliar destruye hogares, acaba con las relaciones familiares y la dignidad. Hacen falta más leyes para detenerla. Se requieren ambientes sanos donde haya una pluralidad en cuanto a gustos y preferencias sexuales. Las mujeres no son las únicas que sufren violencia. Yo, como hombre, fui violentado, y como yo hay muchos sin que se les escuche y se les comprenda Por eso se vuelven más violentos y se crean los círculos viciosos de la violencia."

  • Francisca. Ama de casa

  • “Ya no se preocupe, porque gracias a Dios, el ya se murió”, así inicia su historia Francisca.
    Esta mujer de 46 años, que vive cada día con el propósito de encontrar el alimento para ella y sus hijos, siente que su situación ha mejorado con la desaparición física del “papá de mis hijos”, como se refiere siempre al que fue su compañero y verdugo durante 23 años.  

    Francisca fue una más de las mujeres  víctimas diariamente de la violencia doméstica de manos de su compañero: “Yo tuve muchos problemas con el papá de mis hijos, él me maltrataba, me jalaba los moños, me daba golpes, tenía el temor de que quizás algún día me mataba, pero tuvo un accidente y yo me quedé con mis siete hijos”.   Mientras vivió su compañero, Francisca tenía el constante temor a ser abusada o muerta: “cuando él llegaba después de las doce de la noche y borracho, yo tenía que salir corriendo, saltar por la ventana y quedarme lejos hasta que él se dormía y entonces llamar despacito a los muchachos para que me abrieran la puerta, porque él la cerraba por dentro”.  

    Pero en esta familia, el maltrato no era exclusivo para Francisca, también los hijos recibían fuertes castigos físicos y verbales de parte de su padre: “también maltrataba mucho a los muchachos, me les daba galletas (bofetadas) que ellos caían, todavía mis hijos no saben leer ni escribir, porque tienen problemas nerviosos y si uno les habla fuerte, se aterrorizan y se ponen violentos”.  

    “Pero no es sólo lo que me ha pasado a mí, yo veo muchas situaciones así.  Mi hermana, yo quiero que alguien me la ayude, el esposo de ella es muy violento y ahora él se fue de la casa, pero viene a decirle que tiene que vender el ranchito donde viven, porque él quiere su parte, pero ellos tienen cuatro hijos y si vende la casita ¿donde se meten?”.  

    3. La Historia de Maria

    Son las 4 de la mañana en la nubosa montaña de un pequeño pueblo en la ladera, una muchacha de 13 años se lava su cara antes de meterse deprisa al bosque. Esta retrasada, se quedo dormida después de un duro día, lavando la ropa y los platos, limpiando los pisos y cocinando, labores del día anterior. Su primera labor del día es ir a buscar a la fuente para realizar las tareas del hogar que incluyen cinco adultos y un niño. Si no se apura, no tendrá el desayuno a listo a tiempo. Sus pequeños pues tambalean al tratar de balancear una cubeta de 12 galones de agua en su cabeza.

    Esta no es una introducción a la nueva versión de cenicienta, esta muchacha realmente existe, se llama Maria, y vive en las afueras de isla oriental de la Gonave, aproximadamente 30 Km. de Puerto Príncipe, la capital de Haití.

    Maria fue entregada a sus patrones, por su padre después de la muerte de su madre. Su padre es un pequeño granjero, pero la escasa lluvia significo una escasez de comida para su familia. En lugar de ver a su hija morir, el pensó que seria mejor para ella trabajar como servicio con una familia local.

    Ella se refiere a su patrona como "mi tía" que es una señal de respeto y sumisión usada por todas las niñas y los niños que trabajan como servicio.

    Implica una unión, aunque en la realidad no exista esto en su relación. Su tía le pega todas los días. Como el dueño y su siervo, ella tiene poder sobre la vida y muerte de María. Ella es su esclava y su zombi.

    <<Ella me golpea todo el tiempo, cuando hago algo que no le guste o muestro señales de estar cansada>>. Dice María. <<Ella me maldice y después utiliza un látigo para desgarrarme la piel>>.

    La señora de la casa no oculta los hechos. <<Ella debe ser golpeada>> ella dice <<porque ella es testaruda>>.

    Maria trabaja como al criada de la familia. <<Estoy a cargo de las labores diarias de esta casa hace cuatro años >>.

    << Yo se que mi papa me dio porque no me podía alimentar mas, pero el no sabia que no iba a ser tratada como una esclava, porque se que el me ama. Esta es la única salida para no morir de hambre>>.

    Maria trabajaba como un robot, sin mostrar señales de queja. <<Tía incluso dice que debería de considerarme feliz por solo tener cinco personas para cuidar en las labores diarias>> ella dice <<talvez es la verdad>>

    Mientras que su vida se parezca a una pesadilla sin fin, María todavía tiene un sueño. Quería ir a la escuela algún día, como todos los otros niños y niñas que conoce en la fuente de agua. Luego, ella se convertirá en sastre, para así olvidar esa vida como esclava y olvidar las dormidas en un pedazo de cartón lleno de bichos.

    Mientras tanto, María aun buscará cada mañana agua de la fuente, sobre un camino de montaña resbaladizo con una cubeta de 12 galones sobre su tambaleante cabeza, mientras toda la casa duerme pacíficamente dependiendo en sus frágiles manos y experiencia.

    4. Marianella…su historia.

    Marianella, ingreso al hogar manos amigas hace seis meses. Ella proviene de una zona rural, donde estaban hacinadas 20 personas. En octubre cumplió 12 años y tiene el cuerpo de una niña de 8. Ella nunca fue a la escuela.

    En este ambiente fue abusada sexualmente por su padrastro y por otros dos hombres. Era agredida sexual, emocional y físicamente. Muchas veces fue herida con cuchillos antes de ser abusada. Cuando ingreso estaba convaleciente de las últimas violaciones. Durante el primer mes la teníamos que llevar continuamente al medico porque se quejaba de mucho dolor. Cuando logró reestablecerse un poco, empezó nuevamente con dolor y tenia una infección en los riñones. Todavía continua delicada de salud. Los estudios de laboratorio revelan que tiene Hepatitis C

    Ella es una niña callada, quieta, temerosa. Casi no habla ni expresa sus emociones. Estas personas la han marcado mucho. Actualmente ha empezado a escribir sus primeras letras y hace esfuerzos por aprender a contar. Ya le gusta jugar y reclamar sus derechos. Quiere denunciar a su padrastro para poder regresar algún día con su mama y sus hermanitos, que algunos son todavía muy pequeños.

    6.7. LA OPINIÓN DE LOS NIÑOS SOBRE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

    Un estudio reciente, realizado por cuatro universidades del Reino Unido, ha examinado de qué manera perciben la violencia doméstica los niños y los jóvenes, y cómo afrontan e interpretan dicha violencia los que la han vivido. La investigación, efectuada sobre 1.395 niños cuyas edades oscilaban entre los 8 y los 16 años, ha revelado que:

    _ La inmensa mayoría de los niños de la escuela secundaria, y poco más de la mitad de los de la escuela primaria, quieren saber más sobre la violencia doméstica (en qué consiste y cómo frenarla) y comprender mejor por qué se produce.

    _ Los niños que deben convivir con la violencia doméstica afrontan la situación de diferentes maneras, desde aquéllos que intentan mantenerse a salvo o tratan de proteger a sus madres y hermanos, hasta los que intervienen y ayudan directamente, por ejemplo llamando a la policía.

    _ La mayor parte de los niños que habían vivido experiencias de violencia doméstica han declarado que los asistentes profesionales, a excepción del personal de los centros para refugiados, o los ignoraban o no creían lo que ellos les decían. Los niños quieren que se los escuche, que se los tome en serio y que se les permita participar en la toma de decisiones que afectan sus vidas. Necesitan que se los apoye, comprenda y tranquilice, desean estar al seguro con sus madres y poder tener a su alrededor sus propias cosas e incluso sus animales domésticos.

    Esta investigación, que es un raro ejemplo de atención concentrada en el punto de vista de los niños y jóvenes, descubrió que éstos no eran víctimas pasivas o silenciosas de la violencia. Los niños de todas las edades se mostraban muy activos en sus reacciones y en sus modos de hacer frente a la violencia, a veces con una capacidad de comprensión e iniciativa que iba mucho más allá de lo que hubiera cabido esperarse a su edad.

    El estudio llegó a la conclusión de que los puntos de vista y los enfoques interpretativos de los niños y jóvenes deberían servir de base para la elaboración de políticas y acciones apropiadas en los campos de la sanidad, el bienestar social, la educación y el sistema de la justicia penal, como asimismo en el ámbito de los servicios especializados para mujeres y niños. La tenacidad y la capacidad de adaptación de los niños son recursos esenciales con los cuales las instituciones pueden y deberían contar

    8. CONCLUSIONES

    Los niños y niñas de hoy son los hombres y mujeres de mañana. Es por esto que según sean sus vidas durante esta etapa tan importante y decisiva será su futuro, a menos que factores externos intervengan en su desarrollo y sean capaces de modificar la conducta adquirida con el paso del tiempo.

    Queda claramente demostrado que un niño maltratado es un agresor potencial y según las circunstancias futuras maltratara a sus hijos en igual forma que fue maltratado.

    Pero además queda dañado psicológicamente de forma permanente, con hambre de amor y de una vida feliz.

    En este niño/a se sembró el odio y esto le produce una estimación de una persona muy baja. Su imagen la siente negativa y por eso genera desconfianza de sus capacidades y habilidades así también hacia los adultos en general.

    El niño tendrá dificultades para formar su propia vida y también para ser un adulto con madurez para ejercer la paternidad y/o maternidad en forma equilibrada y responsable. Se sentirá desconfiado, no sabrá como agradar a otras personas, sentirá que nadie lo quiere, puede ser muy retraído, sufrirá de angustia para resolver problemas cotidianos y es posible que sea agresivo.

    Al mismo tiempo, las consecuencias de la violencia contra los niños varían según su naturaleza y gravedad, y en consecuencia, la respuesta a esa violencia debe ser multifacética y reflejar el tipo de violencia, su entorno y quién la perpetra, teniendo en cuenta siempre el interés primordial del niño.

    Durante la elaboración del estudio me he guiado por los siguientes principios, que se reflejan en mis recomendaciones:

    a) No hay ningún tipo de violencia contra los niños que pueda justificarse. Los niños nunca deben recibir menos protección que los adultos;

    b) Toda la violencia contra los niños se puede prevenir.

    c) Los Estados tienen la responsabilidad primordial de hacer que se respeten los derechos de los niños a la protección y al acceso a los servicios, y prestar apoyo a la capacidad de las familias para proporcionar cuidados a los niños en un entorno seguro;

    d) Los Estados tienen la obligación de garantizar que los que cometan actos de violencia rindan cuentas;

    e) La vulnerabilidad de los niños a la violencia está relacionada con su edad y capacidad evolutiva. Algunos niños, debido a su género, raza, origen étnico, discapacidad o condición social, son especialmente vulnerables;

    f) Los niños tienen derecho a expresar sus opiniones y a que éstas se tengan en cuenta en la aplicación de políticas y programas.

    9. RECOMENDACIONES

    Mis recomendaciones consisten en un conjunto de observaciones generales que se aplican a todas las iniciativas para prevenir la violencia contra los niños y responder a ella si se produce, y recomendaciones concretas aplicables a los hogares y las familias, las escuelas y otros entornos educativos, instituciones de acogida o detención, el lugar de trabajo y la comunidad.

    Van dirigidas principalmente a los Estados y se refieren a sus funciones legislativas, administrativas, judiciales, de elaboración de políticas, prestación de servicios e institucionales. Algunas recomendaciones van dirigidas a otros sectores de la sociedad que también son de importancia fundamental. Estos incluyen órganos profesionales, sindicatos, instituciones de investigación, empleadores y organizaciones no gubernamentales y comunitarias. También van dirigidas a los padres y los hijos.

    - Recomendaciones generales

    1. Fortalecer los compromisos y medidas nacionales y locales

    2. Prohibir toda violencia contra los niños

    3. Dar prioridad a la prevención

    4. Promover valores no violentos y concienciación

    5. Aumentar la capacidad de todos los que trabajan con y para los niños

    6. Proporcionar servicios de recuperación y reinserción social

    7. Garantizar la participación de los niños

    8. Crear sistemas de denuncia y servicios accesibles y adecuados para los niños

    9. Asegurar la rendición de cuentas y poner fin a la impunidad

    10. Abordar la dimensión de género de la violencia contra los niños

    11. Elaborar y aplicar sistemáticamente sistemas nacionales de reunión de datos e investigación

    12. Fortalecer los compromisos internacionales

    9.1. APLICACIÓN Y SEGUIMIENTO

    La principal responsabilidad de aplicar las recomendaciones es del Estado. Sin embargo, la participación de otros agentes a nivel nacional, regional e internacional resulta fundamental para ayudar al Estado a llevar a cabo esa tarea. Dichos agentes incluyen entidades de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil como instituciones nacionales pro derechos humanos, órganos profesionales como asociaciones de médicos y enfermeras, asociaciones comunitarias, educadores, padres y niños.

    10. BIBLIOGRAFÍA

    • Informe Contra La Violencia Intrafamiliar - Versión Explicada De La Ley 24-97.

    -Profamilia

    -UNICEF

    -Dirección General De Promoción De La Mujer

    -Fondo De Población De Las Naciones Unidas

    • Evaluación De La Aplicación De La Plataforma De Acción De Beijing En La Rep. Dom.

    1995-2000

    -Secretaria De Estado De La Mujer

    • Código Pala El Sistema De Protección Y Los Derechos Fundamentales De Los Niños, Niñas Y Adolescentes; Ley 136-03

    2003

    -CONANI

    • Los Derechos Humanos De Los Niños Y Las Mujeres: La Contribución Del UNICEF Para Que Se Transforme En Una Realidad.

    1999

    -UNICEF

    • Secreto A Voces; Abriéndonos A La Realidad De La Niña En América Latina Y El Caribe.

    2004

    -Visión Mundial Internacional

    • Derecho Sobre La Familia Y El Niño

    1995

    -Alfonsina C. De Chavarría

    • FUENTES EN LINEA

    11.1. EJEMPLOS DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES A LO LARGO DE LA VIDA

    Fase

    Tipo de violencia

    Antes del nacimiento

    Aborto selectivo en función del sexo; consecuencias para el nonato de los malos tratos sufridos por la madre durante el embarazo.

    Infancia precoz

    Infanticidio femenino; violencias físicas, sexuales y psicológicas.

    Niñez

    Matrimonio de niñas; mutilación genital femenina; violencias físicas, sexuales y psicológicas; incesto; prostitución y pornografía infantiles.

    Adolescencia y edad adulta

    Violencias durante el cortejo y el noviazgo (por ejemplo ataques con ácido o violaciones durante las citas amorosas); relaciones sexuales impuestas por razones económicas (por ejemplo las estudiantes que

    tienen relaciones sexuales con hombres maduros a cambio del pago de las tarifas escolares); incesto; abuso sexual en el lugar de trabajo; violaciones; acoso sexual; prostitución y pornografía forzadas; trata de mujeres; violencias cometidas por la persona con quien existe una relación íntima; violaciones dentro del matrimonio; abusos y homicidios relacionados con la dote; homicidio por parte de la persona con quien existe una relación íntima; violencia psicológica; abuso de mujeres discapacitadas; embarazo forzado.

    Vejez

    “Suicidio” forzado u homicidio de viudas por motivos económicos; violencias físicas, sexuales y psicológicas.

    11.2. FACTORES QUE FAVORECEN LA SUPERVIVENCIA DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA

    Culturales

    _ Socialización por separado según el sexo

    _ Definición cultural de los roles sexuales apropiados

    _ Expectativas asignadas a los diferentes roles dentro de las relaciones

    _ Creencia en la superioridad innata de los varones

    _ Sistemas de valores que atribuyen a los varones el derecho de propiedad sobre mujeres y niñas

    _ Concepción de la familia como esfera privada bajo el control del varón

    _ Tradiciones matrimoniales (precio de la novia, dote)

    _ Aceptación de la violencia como medio para resolver conflictos

    Económicos

    _ Dependencia económica de la mujer respecto al varón

    _ Restricciones en el acceso al dinero constante y al crédito

    _ Leyes discriminatorias en materia de herencia, derecho de propiedad, uso del terreno público, y pago de pensiones alimenticias a divorciadas y viudas

    _ Restricciones en el acceso al empleo en los sectores formales e informales

    _ Restricciones en el acceso de las mujeres a la educación y a la capacitación

    Legales

    _ Inferioridad jurídica de la mujer, ya sea según la ley escrita o según el derecho consuetudinario y su aplicación práctica

    _ Leyes en materia de divorcio, cuidado de los hijos, pensiones alimenticias y herencia

    _ Definiciones jurídicas de la violación y los abusos domésticos

    _ Bajo nivel de alfabetización jurídica entre las mujeres

    _ Falta de tacto en el tratamiento de mujeres y niñas por parte de la policía y del personal judicial

    Políticos

    _ Representación insuficiente de la mujer en las esferas del poder, la política, los medios de comunicación y en las profesiones médica y jurídica

    _ Trato poco serio de la violencia doméstica

    _ Concepción de la vida familiar como un asunto privado y fuera del alcance del control del Estado

    _ Riesgo de desafiar el status quo o las doctrinas religiosas

    _ Restricciones en la organización de las mujeres como fuerza política

    _ Restricciones en la participación de las mujeres en el sistema político organizado

    11.3. INDICADORES DEL NIÑO AGREDIDO

    'Violencia doméstica'

    'Violencia doméstica'

    'Violencia doméstica'

    'Violencia doméstica'

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