Veinte poemas de amor y una canción desesperada; Pablo Neruda

Literatura hispanoamericana contemporánea. Poesía. Lírica del siglo XX. Poema 14. Argumento. Lenguaje poético. Métrica

  • Enviado por: albiruchi
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Comentario de texto

Poema 14

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

5 A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
10 El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
15 Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras,
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
20 Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
25 yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos gigantes.


30 Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

35 Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

Se trata de un poema independiente (poema 14) del libro "20 poemas de amor y una canción desesperada"(1924) escrito por Pablo Neruda, una de las grandes figuras del vanguardismo, a pesar de no ser ésta una de las obras en que se refleja. Éste fue su segundo libro y a pesar de su juventud, se observa su gran dominio técnico y una gran originalidad en la expresión. El espléndido lenguaje poético, la nueva visión de la lírica amorosa, la variedad de tonos y la perfección en la expresión de la tristeza, constituyen los atractivos que hicieron que esta obra fuera el poemario más famoso de la lírica hispana.

En sus obras se ven plasmadas claramente sus raíces chilenas. Nacido en Parral en el 1904 y fallecido en Santiago de Chile en el 1973, es una de las voces poéticas más importantes de la literatura hispanoamericana de nuestros tiempos.

El poema gira en torno a dos temas: la naturaleza, que es el amor, y la amada comparada con imágenes relacionadas con la tierra.

Es un poema sin una métrica definida (versos libres) y sin rima, porque el desorden es lo que expresa mejor el tema y va a ser constante en la lírica del sXX.

La estructuración de este poema se basa en una primera parte en la que alaba a su amada (vv.1-8); la segunda parte que mostraría el lado triste del poema y que refleja el dolor existente en su interior por la pérdida de su amada (vv.9-23); la tercera parte es un encadenamiento de promesas de presentes (vv.24-34); en la última parte, la afirmación del amor lleva al autor a querer fructificarla a través de la descendencia (vv.35-36).

El elemento fundamental del poema XIV, como hemos comentado anteriormente, es la pérdida de la amada que él ve en todas partes y que relaciona constantemente con la naturaleza, a menudo referente a la típica de Chile, que tanto le influyó durante su infancia. Esto es reflejado por los vv. 1,6,7,33 y 34.

PRIMERA PARTE: Ya en el primer verso, Neruda refleja a través de una imagen como es ella la única que decide la luz interior de él, jugando con ello a su merced. En los vv 3 y 4 encontramos una comparación, en la que relaciona la delicada cabeza de la amada con un racimo, recalcándolo con el uso del diminutivo y el adjetivo "blanca" para indicar pureza. En el v 7, junto con una interrogación retórica, hay una imagen que simboliza la continua presencia de ella en todas partes.

SEGUNDA PARTE: A partir del v 7 aparecen los fenómenos atmosféricos, sobretodo la lluvia y el viento, refiriéndose a la tristeza que el autor padece. Este "temporal" de sentimientos intenta destrozar el espacio y el encuentro amoroso. En el v 9 aparece una sinestesia: el viento aúlla. Seguidamente aparece una metáfora simbolizando la oscuridad en la que se hunde cuando la amada no está presente. En el v 13, una imagen indica el final de la experiencia amorosa y en el v 14, mediante la reiteración de la palabra viento, intensifica. Él ve en vano todo esfuerzo que se realice (v 15). En el v 17, una imagen metafórica remitente al vanguardismo, relacionada con el v 24, explica el empeoramiento que ha sufrido la relación a lo largo del tiempo. Entre estos dos versos transcurre una serie de llamadas a la amada y secuencias de protección (vv 18 y 20).

TERCERA PARTE: En el v 24 además de una personificación de viento (triste), tenemos otra imagen metafórica del vanguardismo, la cual significa que a pesar del paso del tiempo, él la seguirá amando y permanecerá alegre; la antítesis de triste-alegre entre los vv 24-25, reafirma y refuerza la imagen. A partir del v 24, hay un encadenamiento de recuerdos (vv 26 al 31) que hablan de las sensaciones vividas en años pasados, además de las promesas que le hace en los vv 33 y 34; él le daría todo lo que tiene sin esperar nada a cambio.

CUARTA PARTE: Estos dos versos, mediante un símil, el autor nos expresa con total claridad su intención: el querer estar con ella, recalcando de nuevo el afán con la naturaleza (primavera, cerezos); desea firmemente hacerla fructificar al igual que la primavera hace con los frutales.

Concluyendo, el autor pone de manifiesto el amor ciego hacia la amada y el deseo, utilizando en cada momento la naturaleza, y es por tanto el poema de mayor colorido del libro. Resaltamos el hecho de que es un poema característico de principios del sXX, y por tanto aunque aparezcan imágenes vanguardistas, todavía recuerda las influencias románticas y modernistas, a pesar de terminar el poema con una esperanza futura.