Veinte poemas de amor y una canción desesperada; Pablo Neruda

Literatura hispanoamericana contemporánea. Poetas chilenos. Lírica y poesía. Amor. Métrica. Tema. Recursos literarios. Biografía

  • Enviado por: Isi
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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  • FICHA DEL AUTOR

  • Pablo Neruda (1904-1973), chileno. Se llamaba Ricardo Eliecer Neftalí Reyes. Intervino activamente en política, lo que le valió en ocasiones el exilio. Fue diplomático y entre los muchos lugares en que estuvo destinado figura España (1934 y 1937), donde conoció a los poetas del 27, colaboró en la publicación de revistas poéticas y defendió la causa republicana durante la guerra civil. En 1971 recibió el Premio Nóbel de Literatura. En su obra poética hay distintas orientaciones: a partir de unos comienzos todavía relacionados con el Modernismo, se dirigió hacia una poesía vanguardista, con muchos elementos surrealistas; después los problemas sociales y civiles empezaron a ocupar un lugar importante en su obra (en la década de 1930, durante la guerra de España y a partir de su afiliación al Partido Comunista). Sus obras más importantes son Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), Residencia en la tierra (1933, que sería continuada por Segunda residencia, 1935, y Tercera residencia, 1942), España en el corazón (1937), Canto general (1950), Memorial de Isla Negra (1964) y Aún (1971). Un año después de su muerte se publicaron sus memorias, Confieso que he vivido (1974).

  • FICHA DE LA OBRA.

  • Publicada en 1924 gozó de una gran aceptación entre el público. Supuso una importante renovación da la poesía enunciando nuevos temas como el amor corporal. Corresponde a una etapa posmodernista en la que el yo lírico central está determinado por los sentimientos de amor al mundo y a la mujer. Veinte poemas de amor reflejan la inclemente obsesión nerudiana de ahondar en sí mismo, en su dolor y en su angustia.

    Atendiendo a su estructura externa, la obra se compone de veintiún breves poemas los cuales en algunos casos asumen formas casi tradicionales, esto es: Neruda recoge estrofas de la tradición pero con leves innovaciones. Cabe destacar entre todos los poemas el último, algo más largo que sus anteriores y además titulado por el mismo Neruda como: La canción desesperada.

    Atendiendo a su estructura externa, la obra se compone de veintiún breves poemas los cuales en algunos casos asumen formas casi tradicionales, esto es: Neruda recoge estrofas de la tradición pero con leves innovaciones. Cabe destacar entre todos los poemas el último, algo más largo que sus anteriores y además titulado por el mismo Neruda como: La canción desesperada.

  • MÉTRICA

  • Para analizar la métrica de esta obra y estudiar la influencia del modernismo en la misma nos centraremos en los poemas: 1,3,7,12,15,17 y 20.

  • Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos...

  • Cuatro estrofas de cuatro versos alejandrinos y rima asonante en los pares.

  • Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose...

  • Cuatro estrofas de cuatro alejandrinos con asonancias en los versos pares.

  • Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes...

  • Dísticos de extensión irregular, cuyos versos pares riman en asonante el 2º con el 10º y el 4º con 6º, 8º, 12º y 14º.

  • Para mi corazón basta tu pecho...

  • Cuatro estrofas de cuatro versos endecasílabos con asonancia en los versos pares. El verso séptimo, dodecasílabo, rompe la regularidad métrica. (-A-A/BCBC/-E-E/-F-F/-G-G)

  • Me gustas cuando callas porque estás como ausente...

  • Cuatro estrofas de cuatro versos alejandrinos con rima asonante en los pares. (-A-A/BCBC/-E-E/-F-F/-G-G)

  • Pensando, enredando sombras en la profunda soledad...

  • Treinta y un versos libres estructurados en siete estrofas de ocho, siete, cinco, cuatro, dos, tres y dos versos respectivamente.

  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche...

  • Treinta y dos dísticos alejandrinos cadenciosos y rítmicos con asonante en los pares a partir del verso sexto.

    El gusto de Nervuda por los versos endecasílabos y alejandrinos deja entrever la influencia del Modernismo en su poesía

    En numerosas ocasiones, Neruda utiliza estrofas tradicionales con alguna modificación o introduciendo otras nuevas. Es el caso de los poemas 12 y 15 en los que el autor utiliza estrofas que nos recuerdan a los serventesios con la innovación de que los versos pares riman en asonante y los impares quedan sueltos.

    Más peculiar es el poema 17, en el que la innovación es tal que se suprime toda rima e igualdad métrica.

  • TEMAS

  • Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos...

  • Dolor y soledad del poeta por el amor no correspondido de una mujer. Ésta aparece representada en una doble dimensión: como cuerpo y como tierra. Por una parte es sólo hembra; por otra, excede de sus dimensiones al ser humano. El hombre aparece como deseador infinito.

  • En su llama mortal la luz te envuelve...

  • Mujer como creadora de la noche.

    La mujer, ser divino, hace despertar en el hombre sensaciones de melancolía hace surgir la noche en alma del poeta

  • Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose...

  • Ansiedad amorosa del poeta.

    De nuevo, la mujer aparece identificada con el paisaje natural.

  • Es la mañana llena de tempestad...

  • Descripción de como el viento envuelve al poeta y a su amada en una mañana estival.

    “Lo escribí cuando amenazaba la tempestad en el verano del sur. Ella y yo estábamos tendidos bajo un árbol, de pronto las ráfagas del vendaval nos envuelven... y eso es todo.”

  • Para que tú me oigas...

  • Esperanza del poeta porque su amada erradica la soledad de su alma.

  • Te recuerdo como eras en el último otoño...

  • Evocación del recuerdo de la amada a la que identifica con el paisaje otoñal.

    Es importante señalar que el paisaje no es aquel, natural, de los poemas 1 y 6 sino urbano (Santiago de Chile).

  • Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes...

  • Aflicción del poeta al sentir distante a su amada.

    En este poema, Neruda se torna marinero e identifica a su amada con el océano.

  • Abeja blanca zumbas - ebria de miel- en mi alma...

  • Desesperación del poeta debido a un amor perdido pero que continúa vivo.

  • Ebrio de trementina y largos besos...

  • Secuencia de un encuentro pasional.

    De nuevo el amante se convierte en marinero, que conduce el velero de las rosas, de los momentos de pasión.

  • Hemos perdido aun este crepúsculo...

  • Añoranza de la amada al caer la tarde.

    El poeta confiesa que es cuando llega la tarde y se siente solo cuando realmente se da cuenta de que la ama.

  • Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas...

  • Deseo de extinguir la angustia y la obsesión amorosa que le invade.

  • Para mi corazón basta tu pecho...

  • Descripción de la amada.

    La amada se presenta como la ilusión del poeta y como un ser huidizo y nostálgico a la vez que acogedor y alegre.

  • He ido marcando con cruces de fuego...

  • Confesión del poeta que se da cuenta de que realmente no ama a la mujer de la que creía estar enamorado.

    Reconoce que le gustaría sentir esa pasión propia del amor, pero no es así: “Cuando llego al vértice mas atrevido y frío mi corazón se cierra como una flor nocturna.

  • Juegas todos los días con la luz del universo...

  • La mujer como rescatadora del poeta, de la angustia en la que se hallaba inmersa.

    El amante muestra su ferviente deseo de poseer ala amada. “Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos”.

  • Me gustas cuando callas porque estás como ausente...

  • Deseo de la mujer en silencio.

    El gusto por el silencio, por la calma, es una de las constantes en esta obra.

  • En mi cielo al crepúsculo eres como una nube...

  • La amada como motivo de alegría del poeta, como salvadora.

    Es destacable la intima relación de este poema con el número 14. Fue en su tiempo objeto de diversas polémicas a propósito de su vinculación con el poema XXX de El Jardinero, Rabindranath Tagore.

  • Pensando, enredando sombras en la profunda soledad...

  • Extraña presencia de la amada para el poeta.

  • Aquí te amo...

  • El amor imposible en la lejanía.

    La afirmación: ”Amo lo que no tengo” explica la situación general del Yo lírico ansioso por aprehender una realidad siempre esquiva.

  • Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas...

  • Contraste entre la alegría de la amada y el corazón sombrío de la amante, quien se siente muy lejano de ella.

  • Puedo escribir los versos más tristes esta noche...

  • Evocación del amor perdido.

    Destáquese de este poema la utilización del tópico mediante una sensibilidad finísima: ”Noche estrellada", “besos bajo el cielo infinito”.

  • El amor en esta obra

  • En “Veinte poemas” el amor se presenta en todas sus vertientes:

    • El amor divinizado del poema 2, en el que nos presenta a la mujer como si de una diosa se tratara.

    •El amor desesperado de los poemas 7y 8 o de la canción desesperada. Debido a la pérdida del amor del que un día gozó.

    •El amor corporal y directo de los poemas 9 y 13 en los que el motivo erótico es uniforme, celebrando la unión corporal que renueva la lírica amatoria.

    •El amor ilusionado del 19, en el que muestra notas positivas y estivales.

    •El amor como escudo de la angustia de los poemas 14,16 y 19 en los que Neruda reconoce aferrarse a este sentimiento ante la soledad y la angustia.

    •El amor entroncado con la naturaleza. La relación de los elementos humanos con la naturaleza es muy precisa. Prevalece el amor junto al mar, bajo el cielo estrellado, en medio del viento y de la arena. El escenario es de grandes dimensiones y enmarca adecuadamente el encuentro entre ella y él.

    Destaca la sorprendente identificación de la mujer con los elementos de la naturaleza:

    “Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,

    te pareces al mundo en su actitud de entrega.

    Mi cuerpo de labriego te socava

    Y hace saltar el hijo del fondo de la tierra”.

  • RECURSOS EXPRESIVOS

  • Esta obra se encuentra repleta de tropos y figuras literarias de una calidad. A continuación se explicarán y ejemplificarán algunas de las más representativas:

    a)Paralelismo: Repetición con ligeras variantes de un mismo verso o periodo sintáctico.

    Un claro ejemplo de estructura paralelística encontramos en el poema 15:

    “Me gustas cuando callas porque estás como ausente (...)

    Me gustas cuando callas y estas como distante

    Me gustas cuando callas porque estas como ausente (...).

    “Parecen que los ojos se te hubieran volado

    y parece que un beso te cerrara la boca”

    (poema 15)

    “Para mi corazón basta tu pecho,

    para tu libertad bastan mis alas.”

    (poema 12)

    b) Reiteraciones: Repetición de propósito de propósito de palabras o expresiones.

    “Pasan huyendo los pájaros.

    El viento El viento.”

    (poema 14)

    “Ahora, ahora también, pequeña me traes madreselvas”.

    (poema 14)

    c) Símbolos: Utilización de un término (generalmente real) para expresar una realidad diferente (generalmente espiritual).Las relaciones entre los dos 2 términos pueden ser arbitrarias o no, sentidas por el autor o comunes a un grupo o a todos los hablantes.

    El mar, el tiempo, la tierra y el cielo, las flores, el trigo, los pájaros, el vino el fuego, las mariposas, el viento, las frutas, son en Neruda elementos de esa simbología frenética, ardorosa y de especial sentido amatorio:

    •La lluvia como símbolo de melancolía (poema 8)

    •El crepúsculo como símbolo de melancolía (poma 10) o bien de la hora de la pasión (poema 9).

    •El invierno como símbolo de angustia (poema 11)

    •Las frutas como símbolo de lo eróticamente apetitoso, los deleites del tacto, del gusto, de la vista y también de lo amorosamente gozado:

    “El tiempo de las uvas, el tiempo frutal”

    (poema 13)

    •El viento que golpea la ventana e invita a recogerse:

    “Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo” (poema 14)

    “El viento de la angustia” (poema 5)

    •Las rosas como símbolo de los momentos de pasión:

    “ El velero de las rosas dirijo”

    (poema 9)

    d) METÁFORAS: Identificación de dos términos, real e imaginario, a partir de la relación que existe entre ellos:

    “rosas del pubis” (poema1)

    “del sol cae un racimo” (rayo) (poema 2)

    “campana solitaria, muñeca, caracola terrestre” (amada) (poema 3)

    “guarida oscura” (corazón) (poema 5)

    “mi boca era una araña” (poema 12)

    “boca de ciruela” (poema 14)

    e) SIMILES: Comparación explícita de dos términos.

    “manos suaves como las uvas” (poema 5)

    “como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes” (poema 4)

    “besos como brasas” (poema5)

    “en mi cielo al crepúsculo eres como una nube” (poema 16)

    e) IMÁGENES: Identificación de dos elementos que comparten alguna característica generalmente física y visual.

    “blancas colinas” (senos de la mujer) (poema 1)

    abeja blanca zumbas ebria de miel en mi alma” (amada) (poema 8)

    “con alas de pájaro” (palabras) (poema 13)

    “de mí huían los pájaros” (la gente) (poema 1)

    f) LÉXICO CON CONNOTACIONES AFECTIVAS.

    Como en todo poema de amor, las palabras amables, tiernas, dirigidas a la amada cobra un gran protagonismo:

    dulce jacinto azul torcido sobre mi alma”(poema 6)

    niña venida de tan lejos” (poema 11)

    “muñeca mía” (poema 13)

    ahora también pequeña me traes madreselvas” (poema14)

    “eres mía, eres mía, mujer de labios dulces”. (poema 14)

  • LA CANCIÓN DESESPERADA.

  • La canción desesperada supone una despedida en el más completo sentido del término. Es un adiós al recuerdo de la amada y al agudo dolor que éste provoca.

    En este poema, Neruda recuerda con objeto de rescatar la alegría pasada cuando, la felicidad era plena. Sin embargo, este recuerdo de la felicidad encierra en sí la más indestructible tristeza.

    Los cincuenta y ocho versos de este poema se estructuran en veintinueve dísticos alejandrinos con rima asonante en los pares.

    En cuanto al contenido, podríamos establecer la división en tres partes:

    En la primera (versos 1-4), el hablante se nos presenta en la noche (la noche es en esta obra fondo para la tristeza y la angustia), evocando el recuerdo de un amor del pasado, todavía llameante. El mismo poeta se reconoce abandonado.

    La segunda parte (versos 5-50) ser caracteriza por el afán del poeta de ahondar en sí mismo, en su recuerdo. El poeta se dirige a su corazón, sentina de escombros, de recuerdos inservibles y alude al final fatal de su idilio amoroso: “todo en ti fue naufragio”. Nos remite al inicio de su historia de amor: “en la infancia de niebla”, cuando el poeta se aferró a su amada como medio para escapar de la angustia: “Era la sed y el hambre y tú fuiste la fruta / Era el duelo y las ruinas y tú fuiste el milagro”.

    Alude a la brevedad y la intensidad de ese amor: “Mi deseo de ti fue el más terrible y corto”. Sin embargo, algo queda de ese amor: “Cementerio de besos aún hay fuego en sus tumbas”.

    En los versos 35-38 el poeta hace alusión a los momentos de pasión: “oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados”., pero de nuevo vuelve a exclamar: “todo en ti fue naufragio”, finalmente, todo fue mal.

    Destacan de esta segunda parte las reiteraciones obsesivas: “abandonado”, “todo en ti fue naufragio”; las sugerentes metáforas: “frías corolas” (recuerdos bonitos pero dolorosos), “sentina de escombros” ( corazón); las frecuentes anáforas y masivo uso de la conjunción -y- (polisíndeton) que aporta rotundidad y musicalidad.

    Finalmente, en los versos 52-58 la despedida se hace evidente: “Es hora de partir”, el poeta está dispuesto a olvidar y así deshacerse del profundo dolor que ocupa su corazón.

    En esta última parte, Neruda hace uso de brillantes imágenes, “frías estrellas”, “negros pájaros”, “sombra trémula” y llamativos apóstrofes duplicados en ocasiones: “Ah más allá de todo. Ah más allá de todo”.

    El último verso deja ver la rendición del poeta: “Es la hora de partir. Oh abandonado!”

    Pablo Neruda.