Valores

Características. Ética. Moral. Humanista. Durabilidad. Integridad. Flexibilidad. Satisfacción. Polaridad. Jerarquía. Ser humano. Tipos

  • Enviado por: Tallito
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 10 páginas
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Introducción

Si bien en la discusión que sigue pienso centrarme en lo que son los valores de cuerdo a la clase pasada . Es indudable que existen otras influencias como la que nos entrega el profesor o libros en los que se habla de estos temas, pero trataremos dar una versión lo mas amplia posible. en donde esté el pensamiento de una población que pueden ser más importantes por lo que sabe y no por lo que escucha . Sin embargo, los temas amplios que pretendo discutir son sobre los valores en la población que se presentan con mayor interés ya que la gran mayoría de las respuesta están dadas por gente que me rodea , de modo que será en ese contexto donde los abordaré. Las preguntas que me hice son:

  • ¿Qué se entiende por valor?

  • ¿Desde cuáles perspectivas se aprecian los valores?

  • ¿Cuáles son las características de los valores? O ¿Qué hace que algo sea valioso?

  • ¿Cómo valora el ser humano? O ¿ cómo expresa sus valoraciones?

  • ¿Cómo se clasifican los valores? O ¿ cuáles tipos de valores existen?

  • En términos generales, mi argumento proviene del principio de que se tomen en cuenta sus opiniones. Dado que casi todos los afectados , directa o indirectamente, me dicen lo qué en realidad piensan sobre el tema, esto significa que las opiniones del conjunto de la población son relevantes, y no existen canales mas adecuados que una encuesta para que estas personas puedan ser representadas. Esto trae consigo el riesgo de que se VALORE lo que se dice o no se VALORE (No obstante, debe existir un método apropiado para descubrir cuál es en realidad la respuesta mas apropiada. Esto me llevará a mi tema final, que consiste en cómo incorporar de la mejor manera posible las opiniones del público en la metodología que propone el profesor. Aquí sostengo que el público debería ser una fuente clave de formación sobre los valores, y que gran parte del resto de la formación que se requiere debería provenir de los estudios. Y demuestro cómo se puede lograr esto.. Además, puede que existan graves diferencias de opinión acerca de lo tratado Por lo tanto, existen dos grandes tareas por resolver. En primer lugar, en clarificar que opinan las personas sobre lo que son los valores, en segundo lugar, clarificar los contenidos con las respuestas que sean de aceptación de la mayoría.

    Comencemos con las preguntas:

    ¿Qué se entiende por valor?

    según lo que he leído el concepto abarca contenidos y significados diferentes y ha sido abordado desde diversas perspectivas y teorías.

    En sentido humanista:

    se entiende por valor lo que hace que un hombre sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella. El valor se refiere a una excelencia o a una perfección.

    Por ejemplo:

    se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar.

    La práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras que el contravalor o (como se mencionó en clases el antivalor) lo despoja de esa cualidad Desde un punto de vista socio-educativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.


    "Todo valor supone la existencia de una cosa o persona que lo posee y de un sujeto que lo aprecia o descubre, pero no es ni lo uno ni lo otro. Los valores no tienen existencia real sino adheridos a los objetos que lo sostienen. Antes son meras posibilidades."
    (Prieto Figueroa, 1984)


    ¿Desde cuáles perspectivas se aprecian los valores?

    La visión subjetivista considera que los valores no son reales, no valen en sí mismos, sino que son las personas quienes les otorgan un determinado valor, dependiendo del agrado o desagrado que producen. Desde esta perspectiva, los valores dependen de la impresión personal del ser humano.

    algunos afirman que el valor es, ante todo, una idea. Se diferencia lo que es valioso de lo que no lo es dependiendo de las ideas o conceptos generales que comparten las personas.

    Algunos autores indican que "los valores no son el producto de la razón"; no tienen su origen y su fundamento en lo que nos muestran los sentidos; por lo tanto, no son concretos, no se encuentran en el mundo sensible y objetivo. Es en el pensamiento y en la mente donde los valores se aprehenden, cobran y forman un significado.

    otros desde una perspectiva idealista, consideran que los valores son ideales y objetivos; valen independientemente de las cosas y de las estimaciones de las personas. Así, aunque todos seamos injustos, la justicia sigue teniendo valor.

    En cambio, los realistas afirman que los valores son reales; valores y bienes son una misma cosa. Todos los seres tienen su propio valor.

    ¿Cuáles son las características de los valores? o ¿Qué hace que algo sea valioso?



    La humanidad ha adoptado criterios a partir de los cuales se establece la categoría o la jerarquía de los valores. Algunos de esos criterios son:

  • Durabilidad:

  • los valores se reflejan en el curso de la vida. Hay valores que son más permanentes en el tiempo que otros. Por ejemplo, el valor del placer es más fugaz que el de la verdad.

    (b) Integralidad:

    cada valor es una abstracción íntegra en sí mismo, no es divisible.

    (c) Flexibilidad:

    los valores cambian con las necesidades y experiencias de las personas.

    (d) Satisfacción:

    los valores generan satisfacción en las personas que los practican.

    (e) Polaridad:

    todo valor se presenta en sentido positivo y negativo; todo valor conlleva un contravalor.

    (f) Jerarquía:

    hay valores que son considerados superiores (dignidad, libertad) y otros como inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales). Las jerarquías de valores no son rígidas ni predeterminadas; se van construyendo progresivamente a lo largo de la vida de cada persona.

    (g) Trascendencia:

    los valores trascienden el plano concreto; dan sentido y significado a la vida humana y a la sociedad.

    (h) Dinamismo:

    los valores se transforman con las épocas.

    (i) Aplicabilidad:

    los valores se aplican en las diversas situaciones de la vida; entrañan acciones prácticas que reflejan los principios valorativos de la persona.

    (j) Complejidad:

    los valores obedecen a causas diversas, requieren complicados juicios y decisiones.


    ¿Cómo valora el ser humano? O ¿Cómo expresa sus valoraciones?

    El proceso de valoración del ser humano incluye una compleja serie de condiciones intelectuales y afectivas que suponen: la toma de decisiones, la estimación y la actuación. Las personas valoran al preferir, al estimar, al elegir unas cosas en lugar de otras, al formular metas y propósitos personales. Las valoraciones se expresan mediante creencias, intereses, sentimientos, convicciones, actitudes, juicios de valor y acciones. Desde el punto de vista ético, la importancia del proceso de valoración deriva de su fuerza orientadora en aras de una moral autónoma del ser humano.

    ¿Cómo se clasifican los valores? O ¿Cuáles tipos de valores existen?

    No existe una ordenación deseable o clasificación única de los valores; las jerarquías valorativas son cambiantes, fluctúan de acuerdo a las variaciones del contexto. Múltiples han sido las tablas de valores propuestas. Lo importante a resaltar es que la mayoría de las clasificaciones propuestas incluye la categoría de valores éticos y valores morales. La jerarquía de valores según Scheler (1941) incluye:

  • valores de lo agradable y lo desagradable, (b) valores vitales, (c) valores espirituales: lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto, valores del conocimiento puro de la verdad, y (d) valores religiosos: lo santo y lo profano.

  • La clasificación más común discrimina valores lógicos, éticos y estéticos. También han sido agrupados en: objetivos y subjetivos (Frondizi, 1972); o en valores inferiores (económicos y afectivos), intermedios (intelectuales y estéticos) y superiores (morales y espirituales). Rokeach (1973) formuló valores instrumentales o relacionados con modos de conducta (valores morales) y valores terminales o referidos a estados deseables de existencia (paz, libertad, felicidad, bien común).

    La clasificación diferencia seis grupos:

  • Valores técnicos, económicos y utilitarios.

  • Valores vitales (educación física, educación para la salud).

  • Valores estéticos (literarios, musicales, pictóricos).

  • Valores intelectuales (humanísticos, científicos, técnicos).

  • Valores morales (individuales y sociales).

  • Valores trascendentales (cosmovisión, filosofía, religión)


    "Tiene razón el liberalismo cuando dice que la sociedad es para el hombre y no el hombre para la sociedad, pero diciendo la mitad de la verdad escamotea la otra mitad: que el hombre que se refugia en su "interés privado" y se pone como horizonte el "bien particular" desentendiéndose del Bien Común está violando su dignidad de hombre y da la espalda a la tarea ética que le correspondería en cuanto hombre digno."

    me parece interesante compartir esto. Ya que al leerlo siento que en realidad las cosas son así.



  • Anécdota :

    El difunto Heinrich Böll, ganador del Premio Novel de Literatura, escribió una vez un cuento titulado "Anécdota para socavar la moral de trabajo". Este cuento ilustra de manera bastante entretenida el problema de la modernidad y los valores universales, por una parte, y el tradicionalismo con respecto a costumbres específicas, por otra. Imaginemos un paraíso de vacaciones en el Mediterráneo, tal como hubiera podido existir en Italia o España hace más de 30 años: una playa de arenas blancas y un cielo azul, despejado, con un resplandeciente sol de mañana. Un turista solo - compatriota de Böll y nuestro - camina por la playa, disfrutando de la tranquilidad y el ambiente solitario de las primeras horas de la mañana. Pero, no tarda en darse cuenta de que no está totalmente solo: se encuentra también en este escenario un pescador de la localidad, recostado a la sombra de su embarcación. El turista siente vergüenza por esa flojera tan flagrante que viola su ética protestante, y se pregunta por qué será que el pescador está ocioso a esa hora de la mañana. En vista de que conoce el idioma local, despierta dentro de él su alma de etnógrafo y comienza a interrogar al pobre pescador, preguntándole por qué no está trabajando, como debería.

    Nuestro pescador, con la cortesía y paciencia de la mayoría de las víctimas de los etnógrafos y su sed de conocimientos, contesta que hoy tuvo suerte: ya ha obtenido una gran pesca y se la ha vendido al pescadero por un buen precio. En su opinión, ya ganó más que suficiente dinero por hoy. Entonces el turista se escandaliza por esta evidente falta de previsión y advierte al pescador que debe poner más atención a las eventualidades futuras: es posible que no siempre tenga tanta suerte como hoy y, por lo tanto, sería conveniente guardar dinero para los tiempos malos. Es más, el pescador debe pensar en su familia en caso de un accidente grave y debe también guardar para un posible desastre. El pescador continúa amistoso y paciente, y le explica que conoce bien su trabajo, con todos los trucos y que, por consiguiente, confía en que siempre pescará suficiente, aunque quizás no tanto como hoy. Y si llegase a suceder lo peor -¡que Dios no quiera!- no hay por qué desesperarse; después de todo, tiene muchos familiares y buenos amigos que sin duda estarían dispuestos a ayudar a su familia en caso de mala suerte.

    Entretanto, mi compatriota ha pasado de etnógrafo a experto en desarrollo: comienza a describir un futuro brillante, espléndido, para el pescador, con tal que éste demuestre estar dispuesto a aceptar la orientación de su benévolo asesor. El pescador no tiene sino que utilizar su tiempo al máximo, en lugar de permanecer ocioso; así podría pescar más cada día. El dinero extra de esta pesca se podría invertir en modernos equipos para pescar aún más y así obtener más ingresos adicionales. De esta manera, el pescador podría invertir más dinero y eventualmente comprarse un buen barco, y así sucesivamente... Después de algunas fantasías más, el experto en desarrollo en potencia ya se está imaginando la compra de helicópteros propios para llevar suministros frescos a la cadena de restaurantes de lujo especializados en pescado. La paciencia de la víctima de tan buenos consejos comienza a desvanecerse. Interrumpe a mi compatriota para preguntarle por qué debe pasar tanto trabajo para semejante desarrollo. En este punto, el desarrollista amateur se siente triunfante: "Si logras todo esto, tendrá suficiente dinero para hacer todo lo que quiera el resto de su vida". "Eso está muy bien - le contesta el pescador - pero eso es lo que ya estoy haciendo...

    Auto evaluación

    Ètica valòrica

    Y comunicación

    “TECNICO UNIVERSITARIO INDUSTRIAL CON MENSION EN SISTEMAS ELECTRICOS DE CONTROL”

    Nombre profesor:

    Nombre alumno:

    Conclusiones de mi autoevaluacion

    “En una escuela de enseñanza primaria, una maestra se dio cuenta de la vanidad que había en las actitudes de sus alumnos. Valiéndose de una situación fantástica, sugirió al grupo lo divertido que sería crear una ciudad imaginaria. Cada alumno podría desempeñar el trabajo que quisiera. Llevando cuenta de las elecciones hechas por los chicos, el grupo descubrió que tenían varios doctores, abogados e ingenieros. Hubo un individualista que aspiraba a ser vago. A continuación, preguntó al grupo si una ciudad así podría sobrevivir. Entonces se puso de manifiesto la necesidad de agricultores, fabricantes de herramientas, de personas dedicadas a la limpieza de las calles, etcétera. En la discusión que siguió, los chicos se dieron cuenta, por primera vez, no sólo de la importancia que tiene toda ocupación en nuestra sociedad, sino también de las medidas que estaban usando para determinar el valor de una ocupación o de una persona. Los distintos valores de nuestra sociedad que dan importancia a la recompensa monetaria, a la categoría, al servicio social, etcétera, emergieron del inconsciente al interés consciente de todos los miembros del grupo”.