Vacas, cerdos, guerras y brujas; Marvin Harris

Filosofía antropológica. Materialismo cultural. Costumbres humanas mundiales. Determinismo medioambiental

  • Enviado por: Bote
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 24 páginas
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VACAS, CERDOS,

GUERRAS,

Y BRUJAS


INDICE

  • LA MADRE VACA PÁGS. 2 Y 3

  • PORCOFILIA Y PORCOFOBIA PÁGS. 4 Y 5

  • LA GUERRA PRIMITIVA PÁGS. 6 Y 7

  • EL MACHO SALVAJE PÁGS. 8 Y 9

  • EL POTLATCH PÁGS. 10 Y 11

  • EL CARGO FANTASMA PÁGS. 12 Y 13

  • MESÍAS PÁGS. 14 Y 15

  • EL SECRETO DEL PRÍNCIPE DE LA PAZ PAGS. 16 y 17

  • ESCOBAS Y AQUELARRES PÁGS. 18 Y 19

  • LA GRAN LOCURA DE LAS BRUJAS PAGS. 20 Y 21

  • EL RETORNO DE LAS BRUJAS PÁGS. 22 Y 23

Nota: durante el desarrollo de los capítulos la presencia de un asterisco en color rojo * indica la existencia de una aclaración.

LA MADRE VACA

El amor a las vacas que se profesa en la India siempre ha sido visto desde la misma perspectiva desde occidente, es decir, desde la perspectiva del tabú (las vacas son el símbolo de lo vivo, la vaca es la madre de la vida, etc. y por ello el mayor sacrilegio que se puede cometer, para un hindú es sacrificar a una vaca). Y esta idea era verificada por diversos estudios realizados por profesionales occidentales en los que se aseguraba que el culto a las vacas era la causa número uno de la pobreza y el hambre que había en la India, ya que parecía que sobraban un gran número de animales inútiles y antieconómicos.

Volviendo a la perspectiva que se tiene en occidente se puede afirmar que desde esta parte del planeta se ve el culto a las vacas como un culto absurdo y suicida pero sin embargo para los hindúes supone una de los componentes de su vida y algunos ejemplos así lo reflejan:

  • El ganado extraviado tiene total libertad para caminar por donde le plazca.

  • En Madrás, la policía reúne al ganado vacuno extraviado que está enfermo y lo cuida hasta que se recupera.

  • Los agricultores reconocen a sus vacas como miembros de la familia y los tratan como tal.

Estos ejemplos son algunos, entre muchos, que ilustran perfectamente el amor que se siente por las vacas. Pero este supuesto amor puede presentar algunas dudas:

¿No resulta un tanto “sospechoso” que los hindúes lleven a cabo este culto hasta sus últimas consecuencias (hambre, pobreza...)?

¿Es posible que les reporte algún beneficio? (Más tarde se demostrará que sí)

¿Porqué se mantiene a las vacas si son directas competidoras del hombre?

¿Se puede explicar todo este tabú a través de la visión religiosa que nos intentan presentar?

¿No será ésta una forma de adaptarse al medio que les rodea?

A estas preguntas se intenta responder en este capítulo.

En la India de necesitaban bueyes para poder arar la tierra pero sin embargo hay escasez de ellos, esto provoca que cuando un campesino pierde un buey estará cerca de perder su granja y esto no es por “culpa” de las vacas, sin embargo, éstas si pueden ayudar al campesino con este problema ya que los hindúes las ven como “factorías de hacer bueyes” e incluso dan leche, que aunque en pocas cantidades, ayuda en algo al mantenimiento o de la familia.

En Estados Unidos, por ejemplo, se ha sustituido el uso de estiércol por el uso de abonos químicos para contrarrestar el efecto que producen sobre las cosechas los venenos expulsados por los tractores, que han sustituido a las mulas o caballos. Como se deduce, en la India son muy pocos los campesinos que se pueden permitir este gasto (tractores, abonos químicos, combustible...) y aunque se pudiera soportar este gasto, ésto supondría la desaparición de la pequeña granja y la migración masiva a las ciudades, por ello los campesinos siguen utilizando mulas y caballos para realizar trabajos, en vez de máquinas.

Por otra parte, una parte de la economía hindú se basa en el abono natural o mas corrientemente llamado “boñiga”. La boñiga tiene diversas utilidades:

  • La más importante, como fertilizante, ya que la mayor parte de la “recolección” de abono natural se dedica a esta utilidad.

  • Como productor de calor en la cocina.

  • Mezclada con agua se convierte en una pasta utilizada para recubrir el suelo del hogar.

Por tanto, la utilización del abono natural es otra explicación que se podría dar al tabú hindú porque, ¿qué animal es un gran “productor” de boñigas? La vaca.

Otra posible causa del no-sacrificio de las vacas puede ser que el sacrificio de una de ellas por parte de un campesino en época de hambre y sequía puede provocar una catástrofe para éste último pasada la época de sequía ya que se quedaría sin elemento de producción. Por tanto la prohibición del sacrificio de las vacas les beneficiaría ya que tendría una razón para controlar sus impulsos y esta sería la creencia de que la vaca es sagrada o lo que es lo mismo, tendría como escudo la religión, elemento que tiene un poder sobre algunas personas que en algunas ocasiones se le podría denominar como sobrenatural.

Algunos creen ver a la vaca como un claro competidor del hombre a la hora de buscar alimento pero esto es totalmente falso ya que las vacas son auténticas devoradoras de desperdicios

Numerosos estudios occidentales apuntaban al tabú religioso como culpable del hambre, la pobreza... sin embargo, si es verdad que los hindúes no sacrifican a las vacas como es que en algunas zonas de la India hay un 30% menos de vacas que de bueyes. La respuesta es sencilla: dependiendo de las zonas habrá menos vacas o bueyes según convenga porque los hindúes sacrifican a sus vacas según les beneficie a través de métodos indirectos.

Como conclusión, empleo una cita textual de M. Harris “El amor a las vacas activa la capacidad de los seres humanos para mantenerse en un ecosistema con bajo consumo de energía”.

PORCOFILIA Y PORCOFOBIA

En este capítulo nos volvemos a enfrentar a otro enigma en este caso referente a los cerdos. ¿Porqué algunas culturas lo odian y otras lo adoran? La respuesta: ¿religión? O algo más.

PORCOFOBIA:

En este grupo se engloba a la judía y la musulmana como culturas más importantes que detestan el cerdo.

La primera explicación la dio Maemónides, afirmando que Dios había prohibido comer cerdo porque era un gran portador de enfermedades, sin embargo, (aunque lleva parte de razón porque en realidad el cerdo es portador de éstas, ya que diversas investigaciones demostraron que la carne de cerdo producía tuberculosis y esto hizo aumentar el rechazo que ya se tenía a este animal), esta explicación es una gran incoherencia porque judíos y musulmanes comen otros animales que portan las mismas e incluso más enfermedades que el cerdo, como por ejemplo el ganado vacuno, las ovejas, las cabras... Por lo que queda demostrado que esta teoría no tiene ninguna razón para afirmar eso.

Otra explicación fue la dada por James Frazer que defendía que judíos y cerdos no comen cerdos porque era considerado impuro y por tanto había sido un ser divino con anterioridad y por ello no se podía consumir. Esta teoría queda desmontada ya que ovejas y cabras también habían sido divinos en el pasado y sin embargo judíos y musulmanes se deleitan en la actualidad con su carne.

Otros estudios han determinado que la porcofobia viene dada porque los cerdos fueron símbolos totémicos en la antigüedad pero esta teoría es de las menos creíbles porque al igual que se afirma que el cerdo era un símbolo totémico también la vaca, la oveja... podrían haberlo sido.

La explicación a este enigma se puede sacar incluso de los propios libros sagrados si se interpretan bien: “La Biblia y el Corán condenaron al cerdo porque constituía una amenaza a la integridad de los ecosistemas naturales y culturales de Oriente Medio.” Y esto tiene una explicación:

En el caso de los hebreos, éstos solían ser pastores nómadas que se asociaban con los agricultores sedentarios en algunos casos tanto que acababan adaptando ese estilo de vida (agricultura sedentaria) incluso en las épocas del desarrollo urbano. Las zonas de nomadismo solían ser llanuras y colinas deforestadas que no permitían el desarrollo de una agricultura dependiente de las lluvias. Los animales domésticos que mejor se adaptan a este tipo de clima son el ganado vacuno, las cabras y las ovejas. ¿Y el cerdo? El cerdo está mal adaptado desde el punto de vista termodinámico a las típicas zonas de nomadismo y vive cerca de bosques y ríos, es decir, lo contrario que la zona de nomadismo. Esto, junto con que el cerdo es un directo competidor del hombre a la hora de buscar comida, da una de las claves que resuelven el enigma que se intenta “descifrar.”

Aunque el enigma también se puede explicar desde otra perspectiva. Como ocurría con las vacas en el caso anterior, la gente suele interponer tabúes para evitar la tentación y

así poder escudarse en algo. Siguiendo esta pauta judíos y musulmanes se escudan en sus dioses, Yahvé y Alá, para evitar el consumo de cerdo que por otra parte es considerado un artículo de lujo. Además los tabúes, en ocasiones, sirven para diferenciar unas culturas de otras. Éstas últimas son también claves con las que se pueden descubrir el enigma.

PORCOFILIA:

Las culturas que “sufren” porcofilia son totalmente opuestas a las culturas que “predican” la porcofobia (judíos y musulmanes) ya que mientras los porcofóbicos sienten que la presencia del cerdo amenaza su estatus, los porcofílicos sólo se sienten realmente humanos en compañía de ellos, es decir los porcofílicos profesan un amor auténtico a los cerdos.

El amor a los cerdos incluye tratarlos como un miembro más de la familia: hablarles, acariciarles, llorar por ellos... Aunque este amor por los cerdos se puede considerar un poco peculiar porque este amor también incluye el sacrificio de los mismos y su consumo en acontecimientos especiales.

En este capítulo se expone el estudio de Roy Rappaport de un remoto grupo tribal, los Maring, que profesaba el amor a los cerdos antes expuesto, es decir la porcofilia. Estos grupos se dedican a la cría masiva de cerdos con un objetivo, el kaiko. Éste es un acontecimiento que puede llegar a durar un año y que precede a la guerra entre los grupos pero que a su vez viene precedido por una larga cría de cerdos. Después de haber terminado con todas las reservas de cerdos y de haber luchado en la guerra con mayor (obtención de territorios) o menor beneficio (pérdida de tierras) los maring plantan un árbol denominado rumbim. Todos los varones aptos para la lucha participan en la plantación del rumbim y prometen a sus dioses que no volverán a pelear hasta no haber criado una nueva piara de cerdos.

Después de la plantación se empieza la cría de cerdos lo que es competencia únicamente de las mujeres ya que éstas deben criar a los cerdos (lo que consumía aproximadamente el 50% de sus energías), mantener el huerto que alimenta a la familia y a los cerdos, criar a los hijos...

Cuando las mujeres empiezan a protestar por el exceso de trabajo y se empiezan a explotarse tierras vírgenes* los varones maring consideran que debe celebrarse el kaiko que, aunque los maring mantengan que sirve para hacer felices a los antepasados, también les libera efectivamente de animales que se han vuelto parásitos por la inmensa cantidad de ellos que había y les ayuda a obtener o mantener aliados. Tras el kaiko se vuelve a repetir el proceso de la guerra, rumbim, cría de piaras... antes mencionado.

* El proceso de cultivo de huertos provoca también la explotación de diversos terrenos que cada determinado tiempo debe reposar y se debe pasar a explotar tierras vírgenes. Lo que desemboca en el cansancio de las criadoras que cada vez deben recorrer más camino para llegar a su destino.

LA GUERRA PRIMITIVA

En este capítulo se vuelve a poner como ejemplo a los maring, aunque en este caso con la guerra.

Los maring explican el desencadenamiento de la guerra por la necesidad de vengar actos violentos (rapto o violación de mujeres, asesinato de un cerdo por otra familia...) Cuando las hostilidades hayan comenzado entre estos grupos primitivos ya cualquier excusa les valdrá para continuarlas.

En un principio, aunque en la actualidad resulte un poco chocante, los clanes que van a entrar en guerra acuerdan tanto el día como el lugar en el que va a darse la batalla (incluso se turnan para preparar el terreno). En estas guerras son los propios combatientes los que desean acabarla pronto pero si uno de los bandos intensifica la lucha, entonces la lucha se intensifica por la otra parte, sin embargo si un grupo aplasta a otro no lo persigue sino que se dedica a matar a los rezagados, robar sus cerdos...

Los combates y ajustes territoriales de los maring podrían derivar de la “presión demográfica”, que según Harris se produce cuando la población se acerca al punto de pérdidas calóricas o proteínicas o cuando la población empezara a consumir a un ritmo tan alto que degradara el medio ambiente que le rodea. Por ello la guerra constituiría uno de los mecanismos de interrupción que ayudan a mantener las poblaciones humanas en un estado de equilibrio ecológico con sus hábitats y así evitar la presión demográfica. Pero la guerra no es el único mecanismo utilizado, ya que se ha descubierto que los pueblos primitivos poseían mecanismos para restringir el crecimiento demográfico y mantenerlo por debajo de la capacidad de sustentación, y gracias a ello sobrevivían mejor que otros grupos que vivían “por encima de sus posibilidades”.

Pero por qué utilizar la guerra para controlar el crecimiento de la población pudiendo utilizar controles de natalidad (anticonceptivos). Pues bien, la respuesta es fácil: los pueblos primitivos poseían pocos métodos para llevar a cabo ese control y no muy seguros, como por ejemplo el aborto, que solía provocar la muerte de la madre. Los métodos anticonceptivos seguros llegaron con posterioridad. Por esto se valían de la guerra * para controlar el crecimiento.

* Parece un poco chocante percibir la guerra como un mecanismo de restricción, pero esta percepción de la guerra es más beneficiosa que otra en la que se cree que la guerra se crea porque el hombre es violento por naturaleza. Esto se pude explicar fácilmente: si la guerra es un mecanismo de restricción se puede evitar con algunas medidas pero si es producto del instinto del hombre tiene difícil solución.

La guerra primitiva no alcanza sus efectos reguladores principalmente por las muertes ocurridas en combate y esto tiene una fácil explicación: las mujeres primitivas pueden parir alrededor de 8 ó 9 veces durante su edad fértil lo que significa que el déficit provocado por las muertes en combate es rápidamente eliminado por el nacimiento de más

habitantes y además, como los maring practican la poliginia, es decir que están casados con más de una mujer, pueden dejar embarazadas a más de una mujer a la vez y si estos mueren los parientes cercanos del varón fallecido no dudan en casarse (y dejar embarazada) con la viuda.

Pero no sólo la guerra primitiva no impide el crecimiento de la población sino que las guerras “modernas” tampoco lo pueden hacer como así se demuestra con datos objetivos: durante la guerra de Vietnam y la Segunda Guerra Mundial el crecimiento de la población no fue frenado e incluso, en algunos casos, el crecimiento siguió a ritmo normal.

Después de haber explicado esto queda demostrado que las muertes en combate no es el mecanismo que utiliza la guerra para alcanzar los efectos reguladores de los que antes se ha hablado. ¿Y qué mecanismos utiliza? La guerra utiliza dos mecanismos indirectos y menos conocidos para preservar el ecosistema maring:

  • A resultas de la guerra los grupos derrotados deben abandonar sus huertos sin que estos hayan alcanzado su techo de la capacidad de sustentación. El grupo vencedor, como antes se ha explicado, quema la aldea enemiga, sacrifica a los cerdos adultos, se llevan las crías... pero no ocupan sus tierras para cultivarlas por miedo a los espíritus. Esta situación provoca que esas tierras queden en barbecho (lo que es necesario para la recuperación del bosque se haga posible porque los bosques deben estar en barbecho un mínimo de diez años) y se cultiven tierras vírgenes. Este ciclo tiene dos consecuencias:

1ª- La guerra permite la recuperación de los bosques lo que es necesario para que la población pueda sobrevivir en el futuro y por tanto ya queda explicado como la guerra ejerce un efecto regulador de los antes mencionados.

2ª- Se puede responder a una pregunta: ¿Cuándo tienen los maring cerdos suficientes para dar gracias a sus antepasados, es decir para celebrar el kaiko? Cuando el bosque de los enemigos derrotados se ha recuperado totalmente. Y esto es, aproximadamente cada diez o doce años.

  • La guerra hace que aumente la tasa de mortalidad femenina y por tanto actúa como efecto regulador del crecimiento de la población.

Pero si el número de varones adultos es prácticamente el mismo que el de hembras adultas, ¿porqué el número de varones es sustancialmente mayor que el de hembras cuando estos están en edad juvenil? La respuesta es clara, los pueblos primitivos practicaban el infanticidio femenino, aunque en muchos casos no lo reconozcan, y por ello el numero de varones es mayor, lo que se iguala en edad adulta por las muertes masculinas en combate.

Pero esto nos lleva a otra pregunta, ¿porqué infanticidio femenino y no masculino si ha quedado demostrado que las mujeres son más valiosas ante el trabajo? Porque, a pesar de lo que apuntan diversas fuentes, el hombre está más capacitado para la guerra que la mujer.

EL MACHO SALVAJE

En las sociedades humanas, el dominio sexual no depende de que sexo alcanza un mayor tamaño sino de qué sexo controla la tecnología de la defensa o de la agresión.

Si sólo se conocieran la anatomía y las capacidades culturales del ser humano uno se podría inclinar a decir que serían las mujeres* el sexo dominante y el hombre estaría subordinado al poder del sexo femenino. Y esto pasaría sobre todo por una causa muy importante. Las mujeres tienen total control sobre el crecimiento, la crianza y la educación de los hijos lo que les reporta un poder extraordinario ya que con este poder podrían producir una proporción entre varones y hembras que les favoreciera a ellas, podrían sabotear la masculinidad de los hombres en su propio beneficio... Teniendo en cuenta este poder que tendrían la forma de matrimonio ideal sería la poliandria, en la que una mujer tiene varios maridos.

*Diversas opiniones creen que un día los varones se levantaron ante los matriarcados y obtuvieron el poder y que sólo se puede recuperar mediante una contrarrevolución, pero estas opiniones no tienen fundamento por la simple razón de que se desconoce la existencia de algún matriarcado en toda la historia.

Entonces si es verdad que las mujeres tenían ese poder, se sobreviene una pregunta: ¿por qué las mujeres no han aprovechado esta oportunidad? Porque las mujeres pueden controlar a los hombres de su grupo pero no a los demás varones de otro grupo y por ello se ven obligados a criar varones feroces que las dominarán pero que las defenderán en el caso, muy probable, de guerra.

Sin embargo, la crianza de varones feroces provoca la existencia de un ciclo interminable: cuantos más varones feroces hay, mayor es la cantidad de guerras emprendidas y mayor es la necesidad de criar varones feroces. Este ciclo se repite continuamente. A la vez aumenta la agresividad sexual, la explotación de las mujeres y la poliginia. La poliginia provoca un déficit de mujeres, aumenta el nivel de frustración de los hombres jóvenes y potencia los motivos para ir a la guerra. Llevado al clímax, las mujeres son despreciadas y matadas en la infancia y se emprenden guerras para capturar mujeres y poder criar hombres agresivos.

En este capítulo se pone como ejemplo de machismo extremista a los Yanomano, una tribu considerada de las más belicosas del mundo. En esta tribu se pueden observar casos de machismo que podrían escandalizar a cualquier persona menos a ellos. Los varones de esta tribu maltratan e incluso matan a sus mujeres para demostrarse unos a otros que son capaces de matar y acaparan todos los privilegios. La mujer es despreciada hasta límites insospechados.

Se puede decir que las mujeres yanomano ya esperan que sus maridos las golpeen e incluso lo llegan a ver como un signo del amor que su marido siente por ella y se extrañan

si ven una mujer sin cicatrices. Resulta increíble que hasta ese punto de machismo se haya llegado en esa cultura.

Los yanomano argumentan su odio hacia las mujeres igual que sucede en las tradiciones judeo-cristianas, justificándose en los mitos de sus orígenes, en los que según ellos, sólo existían hombres feroces.

La intensidad particular del síndrome machista de los yanomano halla su mejor expresión en los duelos, en los que dos hombres tratan de herirse mutuamente hasta el límite de su resistencia. Hay diferentes tipos de duelos:

Golpes en el pecho, duelo con machetes, con lanzas...

Con estos duelos resuelven todas sus diputas entre habitantes de diferentes aldeas, entre habitantes de la misma aldea o incluso entre parientes.

Los yanomano suelen celebrar festines para intentar obtener aliados, pero en algunos de estos festines invitan a habitantes de otra aldea, con la supuesta intención de establecer una alianza, para luego intentar exterminarlos y viceversa, los huéspedes que sospechan que los anfitriones les quieren exterminar se intentan anticipar exterminando antes a los anfitriones.

En cuanto a la guerra, los yanomano no tienen un periodo de tregua segura como el que tenían los maring. Si un grupo es derrotado, la única alternativa que posee es ir a vivir junto con sus aliados que a cambio pedirán donaciones de mujeres. Pero si el grupo permanece en su aldea sufre numerosos ataques incluso de sus antiguos aliados.

El objetivo de los yanomano en la guerra es matar a tantos hombres como puedan, capturar un gran número de mujeres y todo esto sufrir ninguna baja. El objetivo de la guerra de los yanomano explica por qué pelean tanto los yanomano: por el déficit de mujeres que sufren. Sin embargo son ellos los que provocan este déficit artificialmente, porque todos los yanomano quieren que su primogénito sea un varón y si nace una hembra la asesinan. Después probablemente eliminen a las criaturas de ambos sexos a pesar de que no parece que sufran presión demográfica y tienen superabundancia de recursos.

Según Harris, las continuas luchas no tienen lugar totalmente por las mujeres sino que se producen principalmente por la falta de proteínas. Los yanomano acabaron con los animales del bosque y deben ir a buscar comida a territorios pertenecientes a aldeas cercanas lo que provoca que haya enfrentamientos. Por todo esto las mujeres se dedican a cuidar a los hombres y no ejercen el poder que poseen sobre la natalidad porque son los hombres los que le proporcionan las proteínas necesarias.

EL POTLATCH

Al igual que en algunas culturas se compite por tierras, sexo o proteínas en otras culturas se compite por el prestigio con el objetivo de obtener la aprobación social. Muchas personas pasan toda su vida intentando impresionar a los demás sin preocuparse por lo que se supone que están ganando. Y una de las formas de adquirir prestigio, según algunas culturas, es el potlatch.

En el potlatch, hombres sedientos de status ofrecían grandes festines compitiendo entre ellos por la aprobación social y más tarde se juzgaban entre ellos según la cantidad de comida que podían ofrecer. El potlatch sólo tenía éxito si los huéspedes quedaban saciados de comida.

En este capítulo se estudia el potlatch kwakiutl y se intenta mostrar que este potlatch no era el resultado de caprichos maníacos, sino de condiciones económicas y ecológicas definidas. Los jefes kwakiutl nunca estaban conformes con el respeto de los vecinos y se sentía inseguro en su puesto. Para eliminar esta inseguridad realizaban potlatches para afianzar su prestigio. Así entre jefes de distintas aldeas siempre había rivalidades en torno a quién tenía más poder y esas rivalidades se dirimían mediante potlatches. De esta forma las aldeas se introducían en una vorágine de potlatches interminable en los que cada vez se derrochaba más. Y ante todo esto surge una pregunta, ¿Por qué se celebraban los potlatches? Según Ruth Benedict, estudiosa del potlatch kwakiutl, se celebraban por el anhelo obsesivo de estatus de los jefes kwakiutl. Según Benedict todo el sistema económico estaba al servicio del potlatch. Sin embargo Harris opina lo contrario, la rivalidad de estatus, y por consiguiente el potlatch, está el servicio de sistema económico.

Para Harris, el potlatch es un mecanismo que asegura la producción y distribución de riquezas entre pueblos que todavía no han desarrollado plenamente una clase dirigente.

En este capítulo también se presenta como ejemplo a los llamados “grandes hombres” de Melanesia y Nueva Guinea. Estos hombres tienen ese gran estatus por la cantidad de festines que han dado. Si un hombre joven quiere llegar a ser un gran hombre debe organizar grandes festines. Para ello necesita la ayuda de su familia, amigos y vecinos que ayudan porque saben que su esfuerzo se verá recompensado si ese joven llega a ser un gran hombre. El día del festín (al que los invitados también llevan obsequios) toda la comida se reparte entre los que han trabajado y los invitados, mientras que el anfitrión se queda con las sobras. Sin embargo la ambición del gran hombre nunca descansa y siempre está pensando en el próximo festín ante el riesgo de perder su estatus. Como consecuencia de su anhelo de prestigio hay más gente que trabaja y aumenta la producción en la zona, mientras que la donación cumple la función de impedir que la fuerza de trabajo retroceda a niveles de productividad que no ofrecen margen de seguridad ante la crisis y sirve, además, para crear una extensa red de expectativas económicas. Finalmente la donación de festines

competitivos actúa como compensador de las fluctuaciones productivas anuales entre las diferentes zonas.

Los grandes hombres y los jefes del potlatch llevan a cabo una forma de intercambio económico conocido como redistribución. Es decir, reúnen los resultados

productivo de muchos individuos y después redistribuyen la riqueza acumulada en cantidades diferentes entre distintos grupos de personas. Sin embargo, mientras los grandes hombres trabajaban duro y se quedaban con los restos del festín, los jefes del potlatch trabajaban mucho menos y se quedaban con la mejor parte del festín. Esto evidencia una clara evolución hasta las sociedades estatales gobernadas por reyes hereditarios que no realizan ningún trabajo y se guardan para sí la mayor parte y lo mejor de todas las cosas.

Antes de que apareciera la redistribución, las sociedades eran igualatorias y en ellas funcionaba la forma de intercambio conocida como reciprocidad. En estos intercambios no se calculaba si alguien salía beneficiado o perjudicado. En ellas dar las gracias era considerado una falta de educación e incluso una provocación porque consideraban que se calculaba la valía del regalo recibido o se sorprendía por la gran valía del regalo y se menospreciaba al prójimo. En estas sociedades los donantes de regalos eran despreciados e incluso temidos por el miedo a la esclavitud que podría derivar en un futuro. No se podían permitir trabajar demasiado el medio para dar grandes festines porque podrían eliminar rápidamente los recursos del hábitat.

Las sociedades de redistribución se impusieron a las igualatorias en cuanto se dio con la “fórmula” para trabajar más y no eliminar los recursos del hábitat rápidamente. Prácticamente todos los cazadores y recolectores con sistemas sociales basados en la reciprocidad, fueron destruidos o desplazados a zonas apartadas, por sociedades más poderosas y populosas, que aumentaban la producción y se organizaban jerárquicamente.

EL CARGO FANTASMA

Hay diferentes culturas que se aferran la idea de la existencia del cargo pero, ¿qué es el cargo? Dependiendo de la época, los nativos esperaban la llegada de sus antepasados traídos por buques, aviones... cargados de riquezas y con ello esperan iniciar una vida nueva ya que esperan una mejoría global en su nivel de vida. Para ellos el cargo significa el inicio del cielo en la tierra.

Sin embargo esta visión difiere mucho de la expectativa que se tiene en occidente y los misioneros y administradores gubernamentales se esforzaban en hacer comprender a los nativos que el trabajo duro y las máquinas hacen que las cornucopias del industrialismo liberen sus ríos de riqueza. Pero los profetas del cargo se aferran a otras teorías. Insisten en que la riqueza material de la época industrial se crea realmente en algún lugar lejano, no mediante medios naturales, sino sobrenaturales. Éstos deseaban y esperaban cargo: todo lo que los misioneros y sus amigos recibían por barco de ultramar.

Las teorías nativas sobre el cargo evolucionan en respuesta a condiciones que cambian mutuamente. Durante distintas etapas de la historia el cargo ha sido encontrado y perdido varias veces y el portador del secreto del cargo han sido varias personas dependiendo de la situación, es decir dependiendo de quienes fueran los colonizadores: americanos, japoneses, alemanes... Un ejemplo de esto podría ser lo ocurrido en 1968, cuando un profeta nativo de la Isla de Hannover afirmó que el portador del secreto del cargo era el presidente de Estados Unidos lo que posteriormente valió a los nativos 75.000 dólares que no pagaron por los impuestos locales.

Se podría considerar que las teorías del cargo son engaños que realizan algunos profetas para confundir a sus hermanos ignorantes o ideas de psicópatas. Pero ¿cómo se pueden explicar los nativos que la riqueza esté tan mal redistribuida? He aquí el secreto del cargo que ellos intentan resolver con todo el derecho.

Para explicar como los nativos buscan el secreto del cargo en este capítulo se pone como ejemplo a los Madang que vivían en la costa norte de Nueva Guinea australiana.

Los madang fueron colonizados primero por rusos y más tarde por alemanes. Los nativos creyeron que los rusos eran los antepasados por los regalos que recibían de éstos y que los alemanes conocían el secreto del cargo. Los alemanes mandaron misiones luteranas para convertir a los nativos, sin embargo en 13 años no consiguieron convertir a nadie y ¿por qué? Porque no daban regalos a los nativos y a éstos les daba igual que les prometieran la salvación, el cielo... si no había regalos del gran hombre (misioneros alemanes) éstos no tenían nada que hacer porque no había nada que los nativos despreciaran más que un gran hombre tacaño. Mientras los nativos seguían trabajando esperando un gran festín que no llegaba y por ello varias veces intentaron la rebelión armada sin éxito.

Tras la huida de los alemanes tras la Primera Guerra Mundial, con la llegada de los colonizadores australianos (que para los nativos también conocían el secreto del cargo) los madang optaron por evitar la rebelión armada y decidieron que había que unirse a ellos para

conocer el secreto del cargo. Y así lo hicieron, se convirtieron al cristianismo y fueron a la iglesia, escuchando todo lo que se decía en la iglesia y obedeciendo sin quejarse.

Finalmente se cansaron porque los blancos no les rebelaban el secreto del cargo y dejaron de cooperar con ellos.

La llegada de los japoneses supuso para los nativos otro hilo de esperanza que fue cortado cuando los australianos volvieron a la isla. Con la llegada de estos, los profetas siguieron creyendo que los misioneros eran unos mentirosos.

La historia del profeta Yali, que ayudó a los australianos en la guerra, refleja el engaño al que estaban sometidos los nativos. A Yali le prometieron enormes riquezas para los nativos que luego no llegaron.

Los madang, como muchos pueblos hicieron, intentaron que los colonizadores volvieran a casa. Pero los madang sabían que por la fuerza porque los nativos carecían de armas modernas y vivían en aldeas muy fragmentadas incapaces de unirse contra el enemigo y no iban a poder expulsarlos, por ello tenían que buscar otro método. ¿Cómo hacerlo? Los madang retrocedieron, se acercaron a sus creencias y empezó una etapa de conversión al cristianismo y respeto a las leyes impuestas con la intención de manipular y controlar al enemigo. Los nativos concebían el cristianismo como les convenía, trataban a los “hombres blancos” como grandes hombres y por ello exigían que el cargo fuera distribuido, algo a lo que los cristianos no estaban dispuestos.

A los cristianos les impresionó que los nativos estuvieran tan atrasados como para no entender el sistema económico europeo pero los nativos sabían muy bien lo que hacían porque se habían dado cuenta de que en los sistemas económicos que les proponían los cristianos ellos no sacaban ningún beneficio pero los “grandes hombres blancos”, que no trabajaban, acaparaban toda la riqueza. Y eso era lo que no les convencía, ellos sólo luchaban por lo que era suyo ya que parte de la riqueza de los países colonizadores era suya porque la habían trabajado y el cargo era su forma de expresar esto.

MESÍAS

Todos los pueblos antiguos creían que no se podía ganar una batalla sin asistencia divina. Y David, fundador del primer y más grande imperio judío, afirmaba tener una relación divina con el dios judío Yahvé. Los sacerdotes judíos insistieron hasta la época de Jesús que Yahvé había establecido una alianza con David por la cuál se había establecido que la dinastía de David nunca acabaría. Sin embargo, tras la muerte de David el imperio judío empezó a desmoronarse hasta que en el año 586 a. C Nabucodonosor tomó Jerusalén y el imperio desapareció temporalmente. Y más tarde el Estado judío tuvo una existencia precaria como cliente dependiente de uno u otro poder imperial.

Habría que reseñar que la tierra propuesta por Yahvé era poco propicia para emprender la conquista del mundo porque era una ruta militar por la que pasaban todos los ejércitos y arrasaban todo lo que se encontraban por el camino. Y de todas estas informaciones surgen varias preguntas:

¿Por qué Yahvé ha permitido que muchas naciones se hayan hecho grandes mientras su pueblo ha sido esclavizado?

¿Por qué había incumplido su promesa?

Estas eran las preguntas que componían el misterio que los santos y profetas judíos intentaron descifrar.

La respuesta que se daba era que Yahvé no había cumplido su promesa porque los judíos habían violado la ley, habían practicado ritos impuros... es decir habían incumplido la promesa realizada a Yahvé. A pesar de todo esto los judíos siguieron creyendo en Yahvé como único Dios verdadero y también creían que si se arrepentían, pedían perdón, etc. Yahvé les perdonaría y cumpliría su promesa enviando un mesías como un príncipe militar que destruirá a las naciones enemigas. Con todas estas creencias en mente, numerosos profetas (Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, etc.) instan a llevar un estilo de vida militar-mesiánico:

  • Isaías: hablaba de un consejero maravilloso, Príncipe de la Paz... que pisotearía a los asirios, babilonios y egipcios.

  • Jeremías: afirmaba que Yahvé había dicho que mandaría a un vástago de David que derrotará a todos los enemigos del pueblo judío.

  • Daniel: al igual que Isaías y Jeremías, profetizó la llegada de un Príncipe que liberaría al pueblo judío.

Estas profecías hay que entenderlas conociendo el contexto en el que se realizaron, en el contexto de la guerra por liberarse del dominio extranjero y adquirir igualdades económicas y políticas. Por esta razón, fue muy seguida la idea del mesías militar vengativo de carne y hueso, por las ganas de obtener libertad y derrocar un sistema explotador de colonialismo político y económico.

Durante el período de dominio romano sobre los judíos, en Palestina el estilo de vida en esta colonia fue el de mesías militar vengativo.

* La idea del mesías pacífico (Jesús) nació bajo un clima de guerra de guerrillas que los judíos habían impuesto, en el que la figura del Mesías vengador tenía una fuerte

penetración social. Se podría considerar que la aparición del mesías pacífico fue una “aparición equivocada” en el tiempo.

La situación en la que vivía el pueblo judío era realmente mala:

  • Palestina exhibía todos los síntomas políticos y económicos de una mala administración colonial.

  • Los judíos que ocupaban puestos altos en la sociedad eran unas simples marionetas o clientes.

  • Los sumos sacerdotes, los terratenientes ricos y los mercaderes vivían con innumerables lujos mientras que el resto de la población vivía bajo la miseria.

  • Los campesinos galileos y los aristócratas de Jerusalén se odiaban mutuamente y ni siquiera se querían mezclar.

Además de sustituir a las marionetas que había en el poder el pueblo galileo creía que el mesías militar también castigaría a los sacerdotes, terratenientes y reyes perversos.

Los judíos iniciaron su guerra contra Roma poco antes de que Herodes fuera proclamado rey. Al principio los guerrilleros fueron considerados meros ladrones o bandidos, lestai, pero posteriormente se les aplicó el término de zelotes, que indicaba su celo por la ley judía. El historiador Flavio Josefo enumera los diversos líderes que llevaron acabo ataques contra Roma: Ezequías, Judas de Galilea, Simón, Atrongeo, Teudas, Eleazar ben Deinaios, Manahem, un profeta egipcio judío, entre otros.

Flavio Josefo menciona que cinco de ellos fueron considerados mesías militares: Atrongeo, el anónimo “canalla” ejecutado por Félix (gobernador romano), el “falso profeta” egipcio judío y Manahem.

* Bar Kochva un líder que estableció un estado judío independiente y venció en varias batallas contra los romanos también fue aclamado como mesías, sin embargo ahora es conocido por los judíos como “el hijo de la mentira”.

Para Harris, el estilo de vida militar mesiánico constituyó un fracaso adaptativo pues no consiguió restaurar el reino de David y provocó la pérdida de la integridad del Estado judío.

  • ¿Significa esto que el estilo de vida militar mesiánico era poco práctico o caprichoso?

  • ¿Significa que perdieron su tierra porque se dejaron convencer por la quimera mesiánica de que podían vencer a Roma?

La respuesta es no, la revolución contra Roma fue provocada por las desigualdades del colonialismo, y la guerra se emprendió por razones prácticas y mundanas aunque públicamente se primaran las religiosas. Se podría decir que la revolución era necesaria porque una población explotada debe tomar medidas desesperadas frente a las grandes dificultades que supondrá derrocar a sus opresores. La alternativa (vivir oprimidos y sin libertades) es tan detestable que hace que valga la pena correr riesgos.

EL SECRETO DEL PRÍNCIPE DE LA PAZ

La aparición del mesías pacífico (Jesús) no se produjo en el momento más propicio, pero no es posible un error de cuarenta años en la cronología convencional, aunque si podemos estar equivocados sobre el contenido de sus enseñanzas. La solución sería que Jesús no era tan pacífico como se suele creer y que sus enseñanzas no suponían una ruptura con la tradición judía, es decir que estaría a favor de los zelotes y en contra del Imperio Romano. Es probable que la ruptura del cristianismo con la tradición judía se produjera tras la caída de Jerusalén, cuando los cristianos judíos que vivían en Roma y en otras ciudades del Imperio se desprendieran de los componentes político-militares de las doctrinas de Jesús como respuesta adaptativa a la victoria romana.

La continuidad entre las enseñanzas de Jesús y la tradición militar-mesiánica viene dada por la relación entre Jesús y Juan el Bautista. Incluso los 4 evangelios afirman que Juan fue el precursor inmediato de Jesús.

¿Y por qué se dice que Juan el Bautista es la conexión con la tradición judía? Porque aunque siempre se ha dicho que los mensajes de Juan el Bautista no tenían contenido político y militar, ¿por qué fue detenido? ¿por criticar el matrimonio del rey como se dice? No, fue detenido porque sus mensajes eran amenazas militar-mesiánicas y esto queda demostrado con los descubrimientos de unos manuscritos encontrados en una cueva de Quamram. He aquí la conexión con la tradición judía.

Cuando Juan fue asesinado fue Jesús quien siguió predicando a la misma gente a la que predicaba Juan: guerrilleros, evasores de impuestos... Jesús fue acumulando seguidores y fue llevando a cabo hazañas más peligrosas con la culminación de ir a Jerusalén. Entró en Jerusalén en asno, tal y como profetizó Zacarías (profeta judío) que entraría el mesías. La estancia en Jerusalén estaba muy calculada ya que Jesús sabía que sería difícil encontrarle por parte de las autoridades por la cantidad de gente que había en esas fechas y que le seguían en multitudes. Además de todo esto, siempre se ha hablado de mesías pacífico pero la estancia de Jesús no fue para nada pacífica, llegando incluso a irrumpir en el patio templo agrediendo a los mercaderes con un látigo. Tras este incidente, el sumo sacerdote Caifás ordeno detener a Jesús por la noche para no alborotar a sus seguidores. Y así se hizo, se le detuvo en el huerto de Getsemaní por la noche.

La conexión de Jesús con la tradición militar-mesiánica se puede observar también viendo de quién se rodeaba: Simón, “el zelote”, Judas, “el iscariote” (iscariote se parece mucho a sicarri, palabra con la que se denominaba a los asesinos judíos del puñal), los hijos de Zebedeo que se llamaban Boanergés (coléricos, feroces).

En los primeros evangelios se muestra a un Jesús más de acuerdo con la tradición judía militar-mesiánica y en los posteriores se intenta mostrar a Jesús como un mesías pacífico.

Se cree que Jesús no era el mesías que esperaban los judíos porque no era combatiente, de hecho por eso se supone que Judas le traicionó y Pedro le negó. Tras capturarle el sanedrín le condenó por blasfemias y lo envió al encuentro de Poncio Pilatos. Jesús no fue condenado por los romanos por un crimen religioso, ya que a los romanos no

les importaba la religión judía, Jesús fue condenado por los romanos por un crimen político-religioso. Para los romanos Jesús era otro revolucionario más que debía acabar en el mismo destino que en el que acaban todos los de su condición. Jesús fue crucificado junto a dos ladrones según los evangelios, pero algunas informaciones apuntan a que fue crucificado junto a dos zelotes lo que prueba que Jesús era un mesías militar para las personas de aquella época.

Los 4 evangelios coinciden en describir el sufrimiento de Jesús en la cruz en solitario porque los discípulos no aparecían por la simple razón de que no podían creer que un mesías se “dejara morir”. Todo esto sucedía hasta la desaparición del cuerpo de Jesús con la que sobrevino la creencia de que Jesús era el mesías verdadero y no un impostor y que Dios daba otra oportunidad a los judíos. Según esto Jesús volvería si se arrepentían de sus pecados y pedían perdón.

Sin embargo la espera de la vuelta de Jesús no significaba que se dejara de creer en la tradición mesiánica que acompañaba a Jesús (mesías militares), como demuestran algunos libros de la Biblia y los manuscritos de Quamram que profetizaron la muerte y vuelta del mesías militar para hacer justicia. Además los cristianos judíos que esperaban la vuelta de Jesús se organizaron en comunas al igual que los quamranitas lo que prueba que los cristianos judíos y estos últimos poseían la misma tradición mesiánica lo que da otro indicio de que Jesús siguió la tradición militar-mesiánica.

Fue Pablo el que empezó a sentar las bases de la imagen de un Jesús pacífico (idea más tarde apoyada por los Evangelios) que no quería derrocar al Imperio Romano, por la presión de vivir bajo los dominios del imperio romano. A lo que se opusieron los cristianos judíos de Jerusalén dirigidos por Santiago, Pedro y Juan, de los que Santiago era el que más defendía el carácter militar del movimiento de Jesús y más se opuso al cambio que pretendía realizar Pablo. Pablo predicó para todos los judíos de fuera de la comunidad palestina y quería convertir a judíos y no judíos al cristianismo lo que le fue permitido por Santiago siempre que los judíos tuvieran más “rango” que los no judíos y tuvieran más privilegios a la hora de la vuelta del mesías. Las ideas de Pablo (mesías pacífico) se extendían más rápido y mejor por la cantidad de territorio en el que se movía y por la aceptación que tenían sus ideas en el Imperio Romano por el carácter pacífico de estas ideas para con el Imperio, sin embargo Santiago tenía menos territorios y sus predicaciones (mesías militar) tenían menos alcance.

Pablo fue acusado de instar a la gente a no cumplir la ley judía. Y por ello se presentó ante Santiago para ser “juzgado”. Para demostrar su creencia en la religión judía tuvo que someterse a 7 días de purificaciones según ordenó Santiago. Finalmente el intento de Pablo por reafirmar su fidelidad al ideal judío se cortó porque un grupo de hombres estuvo a punto de matarle y tuvo que huir a Roma. Después se produjo la caída de Jerusalén y los judíos fueron sometidos por los romanos lo que provocó que los cristianos judíos se unieran a los cristianos no judíos para convencer a los romanos de que su mesías era pacífico (lo que supone que los cristianos judíos tuvieron que renunciar a su creencia en un mesías militar) y no suponía una amenaza para el Imperio.

Todo lo relatado conduce a una pregunta compleja:

Si los romanos no hubieran vencido en la batalla frente al pueblo judío ¿tendríamos en la actualidad la visión de Jesús como un mesías pacífico?

Probablemente no.

ESCOBAS Y AQUELARRES

Unas 500.000 personas fueran declaradas culpables de brujería y murieron en la hoguera entre los siglos XV y XVII en Europa acusadas de crímenes tales como: un pacto con el diablo, viajes por el aire montados en escobas, adoración al diablo, etc. Aunque a menudo se les acusaba de otros delitos como provocar granizadas, robar y comer niños...

En primer lugar, se plantea el problema de porque alguien debería creer en brujas que volaban por los aires y, en segundo lugar, porque esta noción llegó a ser tan popular durante los siglos XVI y XVII. Aunque existe un gran número de confesiones, éstas se obtenían mediante tortura *, obligando además a confesar el nombre de otras personas presentes en el aquelarre. Como recompensa por su cooperación las brujas podían aspirar a ser estranguladas antes de la hoguera. Toda confesión arrancada bajo tortura tenía que ser confirmada antes de que se dictara sentencia. Los medios que se utilizaban hacen ver la dureza con la que se empleaba la tortura en los interrogatorios ya que se utilizaban sillas con puntas afiladas calientes, zapatos punzantes...

* Si las presuntas brujas se retractaban de sus confesiones se les volvía a torturar hasta que volvieran a confesar su condición de brujas.

El historiador Hugh Trevor-Roper insiste en decir que hubo confesiones realizadas sin ninguna evidencia de tortura lo que aclararía la existencia de confesiones libres pero lo que no explica es que a los examinadores muchas veces sólo les hacía falta describir la tortura y los instrumentos o mostrarlos para obtener una confesión. Sin la presencia de la tortura es prácticamente imposible explicar la locura por la cuál tantas personas fueron acusadas y posteriormente ejecutadas por “ser brujas”.

En todas las culturas se tiene algún concepto sobre las brujas, incluso en muchas también se utilizaba la tortura, pero sólo en la sociedad europea de después de 1480 (en la del año 1000 d.C las autoridades y la Iglesia tenían poco interés en estos temas) se utilizaba la tortura de una presunta bruja para averiguar la identidad de otra. De hecho la iglesia católica del año 1000 d.C insistía en la no existencia de los vuelos de las brujas y llegaba a castigar al que confirmara la existencia como decía el documento llamado Canon Episcopi, sin embargo, la Iglesia de 1480 invirtió el Canon Episcopi y prohibió a la sociedad que confirmaran la no existencia de estos vuelos y la existencia de los aquelarres considerándolo herejía.

Invertido el Canon Episcopi se puso en marcha el sistema de cazas de brujas, la identificación de una bruja garantizaba la identificación de una o dos brujas más y así se produciría una reacción en cadena. El proceso producía una gran cantidad de gastos, que aunque parezca increíble, debían ser sufragados por la familia de la acusada.

Fue la Inquisición, creada en un principio para perseguir a las sectas heréticas presentes en Francia, Italia y Alemania que amenazaban el poder de la Iglesia Católica, la que comenzó la “caza de brujas” y más concretamente fueron Heinrich Institor y Jacob

Sprenger los que, respaldados por el Papa Inocencio, presentaron su libro El martillo de las brujas (un auténtico manual completo del cazador de brujas) e iniciaron la persecución.

¿Y por qué se anuló el Canon Episcopi? Por que en aquella en aquella época se creía que la Inquisición tenía razón y según ésta las brujas suponían una amenaza para la Iglesia al igual que las sectas secretas heréticas.

Sin embargo esta teoría de la existencia de los vuelos de las brujas ha quedado gravemente cuestionada por la relación que se ha hecho de los vuelos de las brujas europeas con la existencia de un ungüento “mágico”. Según esta teoría del ungüento, las brujas confesaban untarse con un ungüento antes de realizar estos viajes, lo que podría explicar la existencia de la mayoría de los aquelarres. La existencia de este ungüento fue demostrada por un médico del siglo XVI, Andrés Laguna, que utilizó este ungüento con una mujer acusada de ser bruja que tras ser untada se sumió en un sueño de 36 horas y después de despertarse afirmó haber viajado a un lugar lejano y estar rodeada de placeres y deleites. Muchas de las personas de la época de la locura de las brujas conocían la existencia de este ungüento pero los historiadores modernos han tendido a olvidarlo.

¿Y qué papel juega la escoba en este tema del vuelo mediante ungüentos? La escoba servía para aplicar el ungüento sobre las membranas vaginales sensibles y para recrear la ilusión de estar montado en un caballo.

Explicado todo esto se podría deducir que la existencia de la mayoría de los aquelarres se debía a los ungüentos porque éstos se untaban siempre antes del viaje y nunca después. A Harris le parece probable que la mayor parte de las "verdaderas brujas" -los "viajeros" habituales- nunca fueron identificadas y que la mayor parte de la gente quemada nunca había "viajado".

Los ungüentos alucinógenos explican muchas de las características específicas de la creencia en la brujería. La tortura explica la propagación de estas creencias mucho más allá de la órbita de los usuarios reales de los ungüentos. Pero persiste el enigma de porque tuvieron que morir 500.000 personas por crímenes cometidos en los sueños de otra persona.

LA GRAN LOCURA DE LAS BRUJAS

Poca gente sabe que del siglo XIII al siglo XVII hubo en Europa levantamientos de índole militar-mesiánica del mismo que los había habido en Palestina durante las épocas griegas y romanas. Y poca gente sabe que la reforma protestante fue la culminación de estos levantamientos. Al igual que ocurría en Palestina, las protestas se dirigían contra el monopolio de la riqueza y el poder que poseían algunas clases. Según explica Harris, la gran locura de las brujas fue una corriente creada y sostenida por las clases gobernantes para suprimir esta ola de mesianismo cristiano.

Todo esto podría explicar que el auge creciente de la locura de las brujas coincidiera con violentas protestas contra las injusticias económicas y sociales y también explicaría por qué el Papa autorizó el empleo de la tortura poco antes de la Reforma protestante y por qué la locura de las brujas alcanzó su apogeo durante las guerras y revoluciones de los siglos XVI y XVII que pusieron fin a la unidad cristiana.

El ocaso del feudalismo y el nacimiento de las monarquías nacionales fuertes fue un periodo de gran tensión para el pueblo europeo. El desarrollo económico obligó a cambiar el modo de hacer de los burgueses con respecto a sus subordinados, dejando a un lado el sistema paternalista para pasar a otro donde primaba la optimización de recursos.

A medida que crecía el empobrecimiento cada vez más gente creía en la segunda vuelta de Cristo y creían ver el final del mundo ante sus ojos por el pecado y la lujuria de la Iglesia, el avance del Islam, etc.

El principal teórico del mesianismo europeo fue Joaquín de Fiore, un abad que calculó el momento en que el mundo del sufrimiento daría paso al reino del Espíritu (Tercera Edad o Edad del Espíritu Santo) en el que el Estado y la Iglesia serían sustituidos por seres espirituales. Predijo que esto sería en 1260 lo que provocó la creación de varios movimientos mesiánicos que esperaban que el emperador Federico (emperador que desafió abiertamente al Papá) iba anunciar el inicio de la Tercera Edad. Según varios grupos, entre ellos los franciscanos, Federico limpiaría la Iglesia de riqueza y lujo, y afirmaban que el Papa era el Anticristo. La muerte prematura de Federico no destruyó las esperanzas mesiánicas de su gobierno y éste se convirtió en el mesías esperado que eliminaría al Papa y al clero. Varios grupos intentaron llevar a cabo movimientos que la Iglesia encabezada por el Papa intentó destruir y que esperaban la llegada de la Tercera Edad profetizada por Joaquín de Fiore.

El movimiento protestante se dividió en dos:

  • Martín Lutero: creía que la forma de llegar al reino de Dios era la predicación y no la sublevación armada.

  • Thomas Müntzer: lideraba el ala radical del movimiento protestante y criticaba a Lutero y le acusó de fortalecer el poder de los que seguían con las viejas costumbres. Müntzer tuvo diversos “herederos” (Hut, Juan de Leyden, Hoffman...) que conservaban su creencia en la violencia como camino hacia el reino de Dios.

En Inglaterra también se dieron movimientos radicales mesiánicos encabezados por Oliver Cromwel primero y por Gerrad Winstanley después.

La relación entre la brujería y estos movimientos fueron las fechas de aparición y de auge como se indicó al principio. Entonces, ¿la aparición de la brujería en esas fechas fue producto de la casualidad? Evidentemente no.

¿Para qué se iba a preocupar la Iglesia tanto por las brujas si antes prácticamente negaba su existencia o la existencia de sus vuelos y en esa época tenía enormes problemas con los movimientos radicales mesiánicos?

El sistema de caza de brujas estaba demasiado bien diseñado como para tener el único objetivo de cazar el mayor número de brujas para confiscar las propiedades privadas de las brujas, evidentemente tenía otro objetivo mucho mayor: hacer creer a las clases más pobres que eran víctimas de brujas y diablos y no de malas administraciones de príncipes y papas. Con esto se quiere decir que la Iglesia se esforzaba en desplazar la responsabilidad de la crisis de la sociedad medieval tardía desde la Iglesia y el Estado hacia demonios imaginarios de forma humana. Así la nobleza y el clero se convirtieron en los grandes protectores de la sociedad y no en los grandes culpables.

Una última reflexión explica la diferencia esencial entre los movimientos militares mesiánicos y la locura de las brujas a pesar de que surgieron en la misma época.

  • Los movimientos militares mesiánicos unían a la sociedad en contra de un objetivo y hacía que se trataran como hermanos.

  • La locura de las brujas hacía que la sociedad se separara y desconfiara, y se dejara en manos de la Iglesia y la nobleza que les protegía y manipulaba, evitando que pidieran redistribución de riqueza e igualdades sociales.

Entonces, ¿Qué interesa más a la Iglesia y al Estado? La respuesta es muy clara: La locura de las brujas.

EL RETORNO DE LAS BRUJAS

Después de ser tildada de superstición y sufrir años de ridículo, la brujería ha vuelto como una fuente respetable de excitación. No sólo la brujería sino toda clase de especialidades de ocultas o místicas. El resurgimiento inesperado de actitudes y teorías consideradas durante largo tiempo como incompatibles con la expansión de la tecnología y la ciencia occidentales se asocia al desarrollo de un estilo de vida conocido bajo el nombre de “contracultura”.

Para la contracultura es la conciencia la que controla la historia, la gente es lo que acontece en sus mentes, para que sea mejor, todo lo que hay que hacer es proporcionarle ideas mejores. En la contracultura se estimula a la conciencia para que la gente se aperciba de sus potencialidades inexplotadas. Según esto, para hacer el mundo mejor lo único que hay que hacer es abrir nuestra mente a la Conciencia III (desconfiar profundamente de la lógica, la racionalidad, el análisis y los principios) . En la contracultura son buenos los sentimientos, la imaginación, la espontaneidad y son malos la ciencia, la lógica y la objetividad.

En la contracultura se admira la vida supuestamente natural de los pueblos primitivos y la figura del Chamán. Se les admira por cultivar estados de conciencia exóticos y vagar entre los poderes ocultos del universo.

Para examinar la contracultura se puede a observar a un chamán, Don Juan, a través de los estudios que realizó sobre él Carlos Castaneda.

Castaneda describe los viajes (alucinógenos) que realizaba en los que incluso podía volar después de haberse impregnado antes con un ungüento y a la vez explica que a pesar de que él quería empezar a comprender la concepción del mundo que tenía Don Juan lo que aprendió era algo sobre el mundo mismo.

Según Paul Riesman, lo que dice Castaneda es que las enseñanzas de Don Juan nos dicen algo de cómo es realmente el mundo. Para Harris, Castaneda no esclarece nada y además afirma que la realidad aparte que presenta Don Juan no es desconocida para los occidentales ya que los viajes realizados a través de la impregnación de ungüentos alucinógenos ya había sido realizado por los “brujas” de Europa de los siglos XVI y XVII.

Por consiguiente, la superconciencia chamánica no es sino la conciencia de las brujas considerada de modo favorable en un mundo que no se ve amenazado por la Inquisición. Los chamanes creen en una “realidad aparte” que antes había sido rechazada por los occidentales y, más tarde aceptada y condenada por ellos mismos.

La contracultura y la Conciencia III se autorrepresentan como corrientes humanizadoras que buscan el restablecimiento del sentimiento, la compasión, el amor, etc. Sin embargo, Harris encuentre difícil reconciliar esta postura moral con el interés expresado por la brujería y el chamanismo ya que, por ejemplo, las enseñanzas de Don Juan están desprovistas de sensibilidad moral.

La contracultura realiza afirmaciones que se extienden más allá de la supuesta conservación de la moralidad individual. Sus defensores insisten en que la superconciencia puede transformar el mundo en un lugar más amistoso y habitable. Éstos ven en el rechazo

a la objetividad una manera políticamente eficaz para conseguir la redistribución de la riqueza, el reciclaje de recursos, etc. Según los defensores de la contracultura; el capitalismo, el Estado corporativo, la era de la ciencia y la ética protestante son tipos de conciencia que se pueden alterar eligiendo una nueva conciencia: Conciencia III. Para Harris, una conciencia tan desconectada de las realidades prácticas y mundanas es brujería más que política. Es verdad que la gente puede cambiar su conciencia cuando lo desee pero normalmente no es así porque la gente aprende la conciencia del consumismo competitivo porque están obligados por fuerzas económicas y políticas muy poderosas. Para cambiar estas fuerzas es necesario llevar a cabo actividades prácticas encaminadas a cambiar la conciencia alterando las condiciones materiales de ésta.

Para finalizar y como conclusión Harris explica que como su predecesor medieval, nuestra manía actual de las brujas confunde a las fuerzas de la disensión. Como el resto de la contracultura, pospone el desarrollo de un conjunto racional de compromisos políticos. Y ésta es la razón por la que es tan popular entre los grupos más ricos de nuestra población. Permite que la gente en general vuelva a creer en fuerzas sobrenaturales que rigen nuestras vidas y que nos impiden centrarnos en los aspectos materiales y racionales de nuestra vida. Ésta es la razón por la que ha vuelto la bruja.