Utopía; Tomas Moro

Filosofía renacentista. Desigualdad social. Crítica satírica a la organización política social. Ciudad perfecta. Estructura

  • Enviado por: Crodare
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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UTOPÍA

CONTEXTO

Tomás Moro era un humanista entusiasta y como tal tenía preocupación social, política y pedagógica. En su época, fue una persona de gran importancia llegando a ser M.P. (Member of Parliament) y Lord Chancellor. Por lo tanto, a través de estos puestos, quiso llevar a cabo sus ideas humanistas, mostrando a la gente que todo tiene un por qué. A causa de ser tan fiel a sus ideas y de oponerse a la ley de Supremacía, fue ejecutado. Parece ser que a la hora de escribir Utopía, Moro siguió algunas obras ya existentes como la República de Platón (donde aparecen regularidades sobre el matrimonio, divorcio, viajes,...) o la llamada Edad Dorada de Séneca (quien da importancia a la religiosidad, el comunismo y la amoralidad). Pero no hay que olvidar el descubrimiento de América, el cual fue una gran influencia ya que representaba mundos y costumbres nuevas.

RESUMEN LIBRO I

Este libro nos sitúa en un espacio real, ya que Moro, con ocasión de su estancia en Flandes va a Amberes, donde se encuentra con Peter Giles (amigo muy destacado para él). Gracias a éste, Moro conoce a Rafael Hithloday, un hombre apasionado por conocer mundos lejanos, que acompañó a Vespucio en sus viajes, conoce latín y griego... Tras su primer encuentro, todos se dirigen a casa de Moro, donde Rafael les cuenta sus experiencias viajando y todo lo que ha conocido en tierras lejanas. Una vez terminada su exposición, Peter, asombrado por todos sus conocimientos, le aconseja que se ponga al servicio de algún rey para sacar partido de su sabiduría de gentes, países y costumbres y también para el bienestar tanto personal, como familiar como general. Moro, por su parte, opina que ser consejero de un rey es la mejor manera de ayudar a la República. Sin embargo, Hithloday piensa que lo único que ganaría sería su pérdida de libertad y que además él no llegaría a ser un buen consejero ya que los reyes sólo piensan en guerras y en expandir sus territorios, y de eso él no tiene conocimientos. A su vez, no podría expresar sus opiniones ya que siempre tiene que estar de acuerdo con el rey.

TEMA PRINCIPAL Y OPINIONES DE CADA UNO DE LOS PERSONAJES

El principal tópico en el Libro I es la propuesta que le hace Peter a Rafael sobre su entrada en alguna corte real para dedicarse a la vida pública debido a sus conocimientos de otras culturas y gentes.

El primero en opinar es Peter quien piensa que esta entrada en la vida pública sería provechosa ya que podría aconsejar a reyes con sus conocimientos de países y gentes, al mismo tiempo que les podría deleitar con ello. Además, esto le serviría para alcanzar una buena posición, con lo que podría ayudar a sus familiares y amigos. Pero esto no significaría estar esclavizado (cosa que añade Rafael durante su discurso) sino que sería un servicio del que él también sacaría provecho.

Cercano a la opinión de Peter tenemos a Moro quien le muestra a Rafael que, a través de esta labor, podría enseñar a los príncipes honestas opiniones llevándolos por un camino justo. Junto a esto, le explica que ésta es la mejor forma de ayudar al interés general; pero Moro es consciente de que esta función supone una molestia para él.

Rafael, por su parte, hace una intervención más amplia respondiendo a cada uno de los aspectos que le han ido mostrando los otros personajes. Así, en relación a la ayuda que podría proporcionar a sus parientes y amigos, él considera que ya ha cumplido con ellos puesto que ya les repartió sus posesiones durante su juventud. En lo referido a conseguir una posición más acomodada, él responde que se encuentra en la mejor situación que se puede estar: en libertad y a su albedrío; cosa que perdería si aceptara este trabajo, lo que significa que no podría llegar a ser feliz a través de él. En relación a lo que le comenta Moro, Rafael le responde que él no podría llegar a ser consejero de reyes, ya que éstos sólo piensan en guerras y en extender sus territorios (cosas que él no conoce). Sin embargo, sí que es conocedor del hecho de que tales consejeros no verían bien sus opiniones ya que se consideran los más sabios y no aceptan ideas contrarias a las suyas; así que se vería obligado a opinar lo mismo que ellos.

RESUMEN LIBRO II

Este libro nos está haciendo una descripción de una isla que no existe, que es imaginaria. Así, nos presenta algunos aspectos de dicha isla.

Geografía de Utopía: Se trata de una isla en forma de luna creciente, toda ella rodeada por el mar, pero que antes tenía un tramo de tierra que la unía al Continente y fue el rey Utopo el que lo hizo cortar para así evitar que la corrupción pudiera llegar a ellos. A su vez, nadie puede llegar al puerto porque tienen un camino secreto (está debajo del agua), lo que impide la entrada de extranjeros. En relación a las ciudades, todas guardan la misma distancia entre ellas, y tienen como capital Amatoria. Entre ellas hay casas y granjas habitadas por los ciudadanos de turno, siendo treinta familias. Pero cada año, después de dos de trabajo, de cada familia un número de personas va a la ciudad, viniendo el mismo número de la misma. A través de esto, nadie se ve forzado y todos se vuelven más expertos. Se dedican a la crianza de pollos, caballos y bueyes, siembran grano sólo para pan, y existe un intercambio de productos entre la ciudad y el campo.

Oro y Plata: No dan valor al oro ni a la plata y los llegan a considerar inferiores al hierro, ya que éste es necesario para vivir y los otros no. Además, piensan que incluso la Naturaleza lo ve así, ya que esconde lo inútil. A su vez, hacen todo lo posible para que no adquieran valor y por eso lo usan para cosas viles, para esclavos, prisioneros... o los tallan para sus hijos como juguetes. Aquí nos cuenta una anécdota sobre los embajadores de los anemolianos que visitaron Utopía con todo lo que significaba castigo o juguetes (joyas, seda...) siendo, mientras tanto, los esclavos los que recibían las reverencias ya que vestían de manera sencilla y sin joyas. Esto se debió a que no conocían las costumbres de Utopía.

Matrimonio: La mujer no se puede casar antes de los dieciocho y el hombre de los veintidós. Si antes del matrimonio han pecado con otro, ambos son castigados y no podrán casarse nunca. A la hora de elegir pareja, tanto el hombre como la mujer se muestran desnudos para no esconder ninguna deformidad de su cuerpo, y a partir de ahí se aceptaban o se rechazaban. Había también posibilidad de divorcio ante la existencia de adulterio o si los casados no se entendían (es un divorcio con consentimiento que debe ser examinado por el Consejo para poder llevarse a cabo). En el caso de cometer adulterio, se paga con la esclavitud y un segundo adulterio con la muerte. Pero también este se puede perdonar si uno de los inocentes todavía está enamorado; si no es así, el inocente puede divorciarse y casarse con otro.

Religión: Existe la creencia de que hay una fuerza superior que rige todo, externa, inexplicable,... a la que llaman Padre y cuyo nombre es Mitra. Sin embargo, no había una única religión y ninguna era superior a las demás, ya que el rey Utopo sabía que esto era motivo de disputas y que daba debilidad a su pueblo. Además, existía la idea de que al final la verdadera religión sería la que prevaleciera. Pero cuando conocieron el cristianismo sintieron gran admiración y muchos de ellos se convirtieron. Por otra parte, tanto el fanatismo, en el sentido de imposición, como el ateismo estaban prohibidos. Dicen que después de la vida los vicios son castigados y las virtudes recompensadas. También tenían dos maneras distintas de comportarse con los muertos: entierran bajo tierra a los que no aceptan bien la muerte y rezan para que Dios sea misericordioso con ellos; e incineran a aquellos que la reciben alegres y confiados y realizan cantos. No tenían sacerdotes pero en cambio sí que existía una serie de hombres que actuaban como los misioneros actuales, que resultan muy honrados y que viven de dos maneras distintas: los que se abstienen del sexo y de comer carne, siendo esta una opción más santa y reciben el nombre de butrescas (hombres de religión); los que no se abstienen de ningún placer y también están dispuestos al trabajo. Esta es una opción más sabia.

Conclusión: Hithloday pone fin a su descripción enfatizando el hecho de que nada es privado sino que todo es público, buscando que a la comunidad entera no le falte de nada. No les importa la riqueza, sino ser feliz y no tener preocupaciones. Así, no existe el dinero, el cual es un problema también para los ricos ya que es mejor tener abundancia de lo necesario y no de lo superficial. Al final, Moro saca la conclusión de que, aunque Utopía tenga algunas cosas que no parezcan lo suficientemente buenas, sí que es cierto que sería bueno que algunas de ellas fueran introducidas en nuestras ciudades para un mejor funcionamiento de las mismas.

CONDICIONES DE UTOPÍA

De todo lo descrito en Utopía hay algunos aspectos ideales (positivos) y otros no (negativos). Así, el hecho de que la gente pase un periodo de tiempo en el campo y otro en la ciudad es ideal ya que así todo el mundo conocería ambas formas de vida y de este modo se valoraría más cada una de ellas, sin despreciar a nadie. Sin embargo, este hecho no es del todo ideal ya que también supondría un parón en la evolución de la vida ya que no se avanzaría nada porque nunca se llegaría a conocer de manera suficiente las dos formas de vida. Además, viviendo así se llegaría a una monotonía ya que todos tienen marcado lo que tienen que hacer, perdiendo su propia personalidad ya que está anulada ante esas obligaciones. El mundo llegaría a ser una especie de máquina donde cada individuo realiza una determinada función y no otra.

Respecto al uso que hacen del oro y de la plata sí que parece ideal en el sentido en el que al no ser imprescindibles para vivir, no tienen valor. Aunque no entiendo mucho que los lleguen a despreciar tanto como para ser símbolo de prisioneros o de juguetes para los niños.

En relación al matrimonio, siguen unas pautas que se pueden llegar a considerar ideales. Ejemplo de esto puede ser el hecho de que se proteja tanto el matrimonio y que, por tanto, se castigue tanto el adulterio, ya que sino mucha gente podría verse engañada y rechazaría la oportunidad de tener descendencia, lo que supondría el fin del pueblo de Utopía. También es ideal la existencia del divorcio porque así todos tienen la oportunidad de cambiar de opinión y nadie se siente obligado a estar con una persona para siempre. Sin embargo, hay aspectos que no se pueden llegar a considerar ideales como es el hecho de que se tengan que mostrar desnudos el uno al otro ya que así parece que tienen un amor más físico que espiritual.

En todo lo referido a la religión, en un principio se puede considerar ideal porque hay mucha libertad de creencia. Pero en realidad, no es tan ideal ya que una religión supone además una forma de vida y si cada uno tiene una distinta, la convivencia entre todos llegaría a ser un poco difícil.

Por último, la no existencia de la propiedad privada es algo difícil de valorar como ideal, ya que el ser humano es egoísta por naturaleza y le gusta tener más, luchar por conseguir cosas; es decir, tiene un objetivo que alcanzar y esto le motiva para conseguirlo. Así, si todo fuera de todos la motivación no sería tan fuerte ya que se piensa que hay otro que lo hace mejor, que hace más,...

En conclusión, las condiciones que presenta este libro son ideales a primera vista, pero si se empieza a pensar un poco en ellas se pueden encontrar problemas y hechos contradictorios, como la existencia de esclavos en una sociedad libre.

CONCLUSIÓN

Se puede concluir que lo que pretende Tomás Moro con Utopía es mostrar una sociedad ideal donde no existan problemas y todos ayuden a todos. Para ello sigue argumentos lógicos como el hecho de no dar importancia al oro ni a la plata ya que son prescindibles. Sin embargo, cayó en varios errores y dotó a esta sociedad de monotonía y falta de pasión.

Mi opinión acerca de este libro es que me ha parecido muy entretenido, principalmente el Libro II, ya que nos presenta aspectos muy novedosos desde nuestro punto de vista y que, en muchas ocasiones, nos pueden provocar risa.

BIBLIOGRAFÍA

Onega, Susana ed., Estudios Literarios Ingleses: Renacimiento y Barroco. Madrid: Cátedra, 1986.

Tomás Moro, Santo, Utopía. Barcelona: Erasmo, textos bilingües, 1977.

http://www.d-holliday.com/tmore/utopia.htm. Noviembre 16, 2004