Utopía; Tomás Moro

Filosofía renacentista. Desigualdad sociedad europea del Renacimiento. Crítica y sátira política y social

  • Enviado por: Mandu
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 8 páginas
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“Utopía” Tomás Moro

¿Vivirías en Utopía?

En un principio pensé que me gustaría vivir en Utopía; parece un mundo perfecto y feliz, pero poco a poco comencé a darme cuenta de errores, o talvez no eran errores, si no que características de éste país que no me gustaron y que me han ayudado a convencerme de que no me gustaría vivir allí. Creo que el mundo de Utopía está muy bien calculado y pretende que todos sean felices, en el cual el sufrimiento, el dolor, el engaño y el egoísmo no existen. Pero es eso mismo lo que nos hace vivir y lo que nos hace crecer. A mi no me gusta que haya gente que vive odiándose y matándose entre ellos, ni que muchos se mueran de hambre porque no tienen dinero para comprar comida; y mi mundo ideal sería que eso no existiera, lo cual concuerda en algunos aspectos con Utopía, pero el mundo en que ahora vivimos tiene también cosas buenas y cosas que a pesar de que nos hacen daño no hacen crecer y a la larga son favorables. En Utopía no hay razones por las cuales luchar ni metas a las que llegar; todo está dado, nadie sueña y lucha por conseguir algo, ya que si necesitan ropa, alimento, o cualquier cosa que queramos nos es dada y en realidad preferiría un mundo como el actual, pero con un trato justo para todos, en el que no por haber estudiado en un instituto técnico se menosprecie tu trabajo a alguien que estudió en la universidad, ya que todos los trabajos requieren de un esfuerzo y todos poseen algo que los hace importantes y valorables. Además creo que no hay algo más gratificante que recibir los frutos de aquello por lo que uno se esforzó. Un ejemplo de esto sería el caso de alguien que haya ahorrado durante mucho tiempo por comprarse un auto y cuando finalmente lo logra se siente satisfecho y orgulloso de sí mismo porque ha luchado por algo y lo ha conseguido, de esto se trata el crecimiento y la evolución humana, ya que cada día vamos superándonos y mejorando en distintos aspectos, pero si no hay nada en que ser mejor porque todos son iguales, y todos poseen el mismo auto y la misma ropa, acabaríamos aburriéndonos de la vida ya que el valor que por lo menos yo le atribuyo a ésta es luchar, yo vivo para luchar por todo aquello que anhelo y deseo, y cuando haya conseguido eso, seguiré luchando por una meta más alta. Pero en Utopía yo no tendría una razón para vivir, porque todo me sería dado; esto se parece al caso de los niños “ricos” que poseen todo y que por lo tanto no anhelan nada más, ya que no hay nada más que puedan poseer, y finalmente se aburren de vivir, ya que no viven para nada, no existen por una razón en particular.

Esta lucha constante, va acompañada también del sufrimiento y el dolor. En nuestras vidas hay constantemente desilusiones, pérdidas y enojos que nos hacen sufrir, pero que también nos ayudan a crecer. Si no sufriéramos durante nuestra infancia, no sabríamos como enfrentarnos al mundo cuando seamos adultos. Ante la primera la discusión o pérdida, nos deprimiríamos y no podríamos levantarnos nuevamente, y un objetivo de la vida es crecer y evolucionar, yo quiero ser feliz; conocer gente y lugares nuevos, pero también necesito crecer y aprender ante los distintos errores porque eso me ayudará a estar más segura de mi misma, pero en Utopía parece como si no hubiera cabida para los errores, ni para el sufrimiento o metas imposibles, porque todo es “perfecto”, todo está formulado para que nadie sufra y todos van tranquilos y perfectamente felices. Pero en un mundo como ése creo que no vale la pena vivir.

En Utopía tampoco hay felicidad; porque no hay estados mejores y perores; no hay tristeza ni felicidad, es decir no hay una situación ni más triste ni más alegre; ya que todo es igual siempre. Las personas no sufren, si no que sólo viven y todos viven de igual forma porque la idea es que haya igualdad. Por lo tanto tampoco va a existir alguien que esté más feliz que el otro, ya que todos viven en las mismas condiciones y nadie tiene una vida mejor que la del otro, por lo que los Utopianos no conocen el concepto de felicidad. No existe para ellos momentos mejores que los otros, y por lo tanto no hay razones para vivir. No hay nada por lo cual luchar, no hay metas a las cuales llegar, no hay sufrimiento ni dolor y por lo tanto no hay forma de aprender y de mejorar; de crecer como personas, no podemos aprender nada por nosotros mismos porque solo los errores nos enseñan aquello que se queda grabado en nuestras mentes, tampoco existe la felicidad y por lo tanto una razón por la cual seguir existiendo. En conclusión el único motivo por el cual viviría en Utopía es encontrar un mundo justo, el mundo que todos hemos soñado. Pero ¿realmente es mejor un mundo justo y perfecto en el que no puedo disfrutar de nada ni aprender nada? ¿O preferiría un mundo infeliz, imperfecto pero en el cual tengo momentos de alegría y pena, y en el cual me pudo sentir feliz de estar viva?

Realmente creo que prefiero este mundo con sus imperfecciones e injusticias, porque aquí sí me siento viva, sí tengo ganas de luchar cada día y creo que en Utopía me marchitaría día a día ya que no tendría las fuentes de energía que necesito para vivir. Creo que si hubiese nacido en Utopía podría considerarme feliz, pero comparando Utopía con este mundo y pudiendo elegir entre los dos, creo que prefiero a este mundo. Además hay un aspecto de Utopía que no me gusta y es que todo esta demasiado preparado y formulado, pareciera que cada cosa por más simple que sea está estudiada, y no me gusta eso. No me gusta que todo esté planificado, con tantas normas y leyes, porque las cosas no “fluyen” realmente, como todo está calculado, todo es predecible y por lo tanto no vivimos de forma “natural”, ya que todo está planificado. Aunque parezca irónico, siento que esto a pesar de ser una utopía y no una distopía lo parece, este mundo llamado Utopía se parece un poco al mundo creado por G. Orwell en su obra 1984, ya que ahí todo está bajo control, cada acción que alguien hace, cada palabra alguien dice es sabida por el ministerio y asimismo las personas no viven su vida de forma libre, porque se mueven en un rango de actividades que están permitidas; así también creo que ocurre en Utopía, ya que según como lo cuenta Tomás Moro todo está controlado para que sea justo y para que cada uno reciba lo que le corresponde, para que no se provoquen injusticias y para que todos sean “felices”, pero al estar controlando la felicidad de los otros están también controlando su libertad, por lo que la gente no vive de forma libre allí; si no que también vive sometida bajo las leyes del gobierno.

Otro aspecto que no me gustó de Utopía y que es un poco entendible por la sociedad del siglo XVI es que cuando alguien robaba o mataba a alguien era hecho esclavo, y creo que eso no es justo, al parecer en 1515 era muy común hacer esclavos a la gente que desobedecía la ley, porque siendo supuestamente Utopía un país justo con esas leyes, la Inglaterra de ésa época debió ser mucho peor. Aún así, aceptando que la sociedad era distinta y sus costumbres diferentes, no me gusta esa ley que hay en Utopía, porque nadie tiene derecho a quitarle su libertad a otra persona. En el caso de algún asesino o ladrón, se debería estudiar su caso y analizarlo, ya que mucha gente tiene daños sicológicos grandes y asesinan a alguien y son mandados a la cárcel sin estar curados, y si luego son puestos en libertad siguen matando a más gente porque tienen una enfermedad y no por estar 30 años encerrados van a sanarse, al contrario, su enfermedad incluso se puede agravar.

Definitivamente “Utopía” no representa la utopía que yo tengo para este mundo. En realidad tengo dos utopías; pero la primera es la más difícil de cumplir, ya que tendría que derribar los pilares de la sociedad actual y partir desde le principio.

La utopía que yo tengo para este mundo, es uno en el que todos viviéramos de forma libre, en el que todos trabajaran para todos, en el que nos dividiéramos las tareas entre todos, y en el que finalmente todos sacáramos provecho del trabajo de los demás. Este mundo sería sin leyes y sin norma alguna, porque creo que si nos criamos desde pequeños sabiendo que debemos compartir todo con todos, no tendríamos porque robar o porque agredir a alguien, porque ni siquiera conoceríamos los conceptos de violencia o egoísmo, por lo tanto no habría necesidad de imponer reglas o formas explícitas de actuar, ya que actuaríamos según nuestra naturaleza, la cual yo creo, es compartir y vivir de forma pacífica; el problema ha sido que por culpa del capitalismo hemos aprendido a valorar más el dinero que nuestra propia felicidad y hemos pasado a llevar nuestros valores y principios por cosas sin importancia como el poder. Pero para que este nuevo mundo exista deberíamos “partir desde cero”, ya que está en nosotros tan fuertemente inculcada la idea del poder y de competitividad, que no podríamos vivir de forma pacífica sin leyes y sin control. Pero principalmente esta utopía está centrada en una vida completamente distinta a la actual, porque allí no existen las tecnologías, ni la electricidad ni las comodidades que ahora tenemos; este nuevo mundo sería uno en el que viviéramos de la forma más sencilla posible, en casas muy simples, trabajando la tierra y creando nuestra ropa, llevando una vida sin tratar de dañar a la naturaleza, si no que adecuándonos a ella, esto quiere decir, sin derribar árboles para construir nuestras casas si no que ajustándonos a lo que la naturaleza nos ofrece. Llevaríamos una vida apacible, tranquila trabajando pocas horas diarias y dedicando el resto del tiempo a componer música o escribir poesía, pero viviendo de la forma más calma posible. Es demasiado difícil explicar como sería ésa utopía, porque no existen palabras para describirlo, pero me lo imagino como una vida en la que principalmente viviéramos sin agredir unos a otros y en la que nos dedicáramos principalmente a las artes y a la literatura. El problema de esta utopía es que ocurriría lo mismo que ocurrió con nuestra historia y que fue la idea del progreso; las ciencias van a comenzar a desarrollarse y vamos a crear mejores tecnologías, por lo que finalmente terminaríamos donde estamos ahora; con un mundo destruido por la contaminación y el egoísmo humanos, por lo que creo que es muy difícil que este proyecto de mundo se cumpla, ya que finalmente todo progresará y terminará destruyendo la sociedad que existía, y no es que el progreso sea algo malo, pero he podido observar que a lo largo de la historia, éste ha significado cambios negativos para nuestra vida, que ha pesar de que la han mejorado en el aspecto tecnológico, la han complicado más y la han convertido en una forma de vida que está centrada en valores no muy importantes.

Mi segunda idea de utopía es un mundo mucho más real, por lo cual pienso que es posible de hacer. Este mundo es el mundo en el cual vivimos ahora, pero la gran diferencia es que los valores con se hayan inculcado a las sociedades serían distintos; todos nos respetaríamos unos a otros y todos los trabajos serían valorados de igual forma. El dinero existiría, junto a todas las organizaciones que hora existen pero habría una conciencia por las otras personas y por el medio ambiente. No cazaríamos animales por el hecho de cazarlos, si no que sólo cuando sea necesario para las comidas y aún así la caza de los animales no sería muy excesiva, es decir, comeríamos más verdura que carnes. Todos trabajaríamos para nosotros mismos, es decir, no se viviría de forma comunista como lo propone Utopía si no que cada uno comprará lo que sea necesario para sí mismo, pero la gran diferencia es que todos los trabajos serán remunerados de forma casi igual, y no se menospreciarán unos trabajos de otros, por lo tanto no habría pobreza y todos vivirían de una forma casi pareja.

La educación y la salud serán pagadas por el gobierno a través de los impuestos y no se gastaría dinero en organismos de guerra o defensa, ya que la guerra no existiría. Los horarios de trabajo serían más reducidos para tener más tiempo libre y en los colegios sólo se estudiarían cuatro materias básicas más otros ramos opcionales, por lo que los estudiantes no tendrían una gran carga académica y estudiarían lo que realmente quieren. De cierta forma esta utopía se parece un poco a la forma de vivir de los países desarrollados, pero la diferencia es que los valores y la forma de pensar y actuar de la sociedad serían distintos, ya que no llevaríamos una vida egoísta pensando sólo en nosotros mismos, si no que pensaríamos en los otros y en la naturaleza que nos rodea y los estimaríamos de igual forma que a nosotros mismos.

Pero sé que partir desde el principio o comenzar una sociedad nueva en otro lugar no es una posibilidad, creo que deberíamos cambiar a la sociedad en la que vivimos o por lo menos intentar hacer lo que está al alcance nuestro; porque sé que es algo difícil revolucionar a todo el mundo y que todos cambien su forma de vivir. Pero lo que sí podemos hacer es cambiar a la gente que nos rodea, podemos enseñarle a nuestros hijos a vivir respetándonos unos a otros, en paz con los demás sin guardarles rencor alguno, podemos enseñarles que el dinero, el poder y el orgullo no son las cosas más importantes, si no que son mucho más importantes la familia y la amistad. Podemos enseñarles a cuidar la naturaleza, a no dañarla, ya que junto a ella creamos un círculo simbiótico en la que unos dependen de otros y sin ella no podríamos sobrevivir y por lo tanto debemos cuidarla y no destruirla como lo hemos hecho durante tanto tiempo; podemos enseñarles a reciclar e ir creando cadenas de personas que reciclen en vez de botar la basura en vertederos en los que la basura demora siglos en descomponerse. Si algo no nos gusta de nuestra sociedad debemos proponer ideas para cambiarla e intentar lograrlas, no debemos tener miedo a enfrentarnos a la sociedad, porque a partir de esos cambios se comenzará a desarrollar un mundo mucho mejor. Tenemos que enfrentarnos al mundo y atrevernos a innovar, porque si no lo hacemos nuestros hijos tampoco lo harán, pero si nosotros creamos cambios y luchamos por aquello que queremos, seremos un ejemplo al que nuestros hijos seguirán, ya que los hijos siempre siguen a los padre y si ven que nosotros luchamos por aquello que consideramos correcto ellos también lo harán.

En nosotros está la clave para crear un mundo mejor, sólo tenemos que empezar. Nuestra sociedad necesita muchos cambios y todos nosotros estamos conscientes de ello, pero en vez de criticar el mundo que nuestros padres han construid para nosotros deberíamos aprovechar las oportunidades que tenemos y luchar y reformar aquellas cosas que consideramos injustas o incorrectas. No propongo que revolucionemos al mundo, pero todos critican la sociedad en que vivimos pero nadie propone ideas, y si alguien tiene una idea ni siquiera piensa en formularla ya que todos dicen que somos incapaces de hacerlas por ser muy pequeños o muy jóvenes, o porque creemos que no tomarán en cuenta nuestra opinión. Y talvez eso ocurra, somos pequeños y jóvenes y talvez a nadie le importe nuestra opinión pero nosotros debemos hacer los cambios, nosotros debemos pensar en soluciones y actuar por resolver esos conflictos, y yo sé que se puede, porque empezando desde abajo podemos crear una gran cadena. Eso no es utopía, el mundo que yo sueño puede existir si es que lucho por ello y empezamos ahora a hacer los cambios que queremos, y encontraremos más gente a lo largo de la vida que epnsará lo mismo que nosotros y que podría unirse a nuestra causa. Sé que esto suena un poco difícil, y para algunos lo será, pero no podemos pensar en cambiar al mundo “de la noche a la mañana” porque no se puede, debemos empezar con lo que está a nuestro alcance, podemos empezar este cambio con la gente de nuestra comunidad y aquellos más cercanos. La posibilidad está abierta lo único que necesitamos es atrevernos a actuar.