Unión Monetaria Europea

Beneficios. Costes. UEM. Política económica. PIB. PNB (Producto Nacional Bruto). IPC (Índice De Precios De Consumo). Tipos de Cambio. Flexibilidad salarial, de precios. Choques asimétricos. Movilidad de los Factores de Producción. Inflación. Estabilidad monetaria, fiscal, económica

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  • País: España España
  • 27 páginas
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INDICE

Introducción............................................Pag. 2

Primera parte: costes potenciales............Pag. 3-12

1 Probabilidad de sufrir choques asimétricos...................Pag 4-6

2 Efectividad del instrumento cambiario..........................Pag 7-8

3 Movilidad de factores de producción.............................Pag 9

4 Flexibilidad de precios y salarios...................................Pag 10-11

5 Mecanismos fiscales.......................................................Pag 12

Segunda parte: beneficios potenciales....Pag. 13-20

1 Estabilidad cambiaria.....................................................Pag 14

2 Estabilidad monetaria.....................................................Pag 15-16

3 Estabilidad fiscal............................................................Pag 17

4 Otras ventajas.................................................................Pag 18-20

Tercera parte: Inflación en Marzo 1999..Pag. 21-29

1 Análisis de la inflación..................................................Pag 22-25

2 Medidas del gobierno contra la inflación......................Pag 26-28

Bibiliografía............................................Pag. 29

INTRODUCCIÓN

Este trabajo tiene como objetivo el estudio de las posibles consecuencias de la creación de la UEM en general y de sus consecuencias para España en particular. Como se puede apreciar se ha hecho un especial incapié en la búsqueda de los posibles peligros que las economías pueden correr por el hecho de integrarse monetariamente con países con estructuras diferentes a la suya, si bien no lo suficientemente diferentes como para hacer impensable el proyecto. También se comentan los beneficios de manera relativamente breve y buscando destacar los aspectos puramente monetarios sin que por ello deba olvidarse las consecuencias psicológicas y políticas que sin duda traerá esta integración. Se ha considerado sin embargo que la bibliografía sobre los beneficios de la UEM es muy prolija y son hoy considerados hoy infinitamente superiores a los inconvenientes, lo que facilita documentarse sobre ellos en muchos manuales y medios de comunicación.

Finalmente se analiza el repunte de la inflación que se ha producido en España en Marzo como una de las posibles aplicaciones prácticas de los riesgos teóricos. Lógicamente tras pocos meses de moneda única no se pueden apreciar problemas estructurales pero si algunas pequeñas dificultades en los precios que sin duda son también debidas al crecimiento de nuestro país, superior al de la mayoría de los países de la UEM lo que provoca un diferencial de inflación que si bien no puede ser considerado como peligroso debe llevar a tomar las consideraciones oportunas sobre la necesidad de que la inflación sea similar en los países Euro, pese a que los crecimientos sean dispares. En el trabajo se exponen por último las medidas que el gobierno ha tomado para buscar el descenso de precios y la aceleración en la liberalización de mercados protegidos, con el mismo objetivo, sin que por el momento se pueda conocer su repercusión sobre el IPC.

PRIMERA PARTE:

COSTES POTENCIALES

1.- Probabilidad de sufrir choques asimetricos

El primer paso para evaluar los costes de la UEM es ver la probabilidad de las economías de sufrir choques asimétricos. Podemos utilizar dos enfoques: el primero consiste en observar las diferencias entre estructuras productivas, cuanto mas similares sean menos posibilidad de que se produzcan shocks. El segundo enfoque se basa en observar el comportamiento de las variables económicas (en especial PIB). Este segundo enfoque es mas genérico puesto que no solo evalúa la posibilidad de los choques sino que permite observar como perturbaciones distintas en su origen afectan a cada país.

  • Las diferencias entre estructuras productivas se pueden establecer con diversos indicadores:

    • Diversificación. Cuanto mas diversificadas son las economías menos probabilidades existen de sufrir choques asimétricos. Tras las comparaciones con EE.UU se demuestra por la menor varianza una mayor diversificación de las economías Europeas.

    • Comercio intraindustrial. El intercambio de una amplia gama de productos de similares características indica similitud de dotaciones factoriales y estructura industrial. Este dato puede ser muy útil. En Europa es hoy del 62% en 1994, en España es el 54% aunque con altas tasas de crecimiento.

    • Correlación de los términos de intercambio, Una alta similitud de intercambio según el ratio de precios de exportaciones y de importaciones indica similitud de estructuras productivas puesto que los índices se ponderan con relación a la estructura industrial. España esta bastante correlacionada con Europa (excepto con Reino Unido, no participante en la UEM), en concreto 0,87 respecto a Alemania.

    • Análisis de las perturbaciones. Consiste en descomponer los índices sectoriales de producción industrial europeos. Elementos comunes explican en Europa el 79% de las perturbaciones.

    Resumiendo todos los índices indican una alta similitud en las estructuras europeas por lo que la probabilidad de choques asimétricos parece baja. La visión de la cuestión es parcial y debe extenderse el análisis a sectores protegidos en los que se observan mas diferencias.

  • Comportamiento de las variables macroeconomicas

  • Es importante el estudio de las series de PIB europeo y español para ver la correlación, que se aprecia muy alta. Muchos autores destacan aquí la sincronización del SME. Hay que tener en cuenta a la vista de estos resultados como se propagan las perturbaciones. El ciclo español parece ser más volátil que el europeo. Todos los estudios parecen coincidir en este pensamiento

    Estos resultados llevan a pensar en diferentes medios de propagación de los ciclos. Se aprecia que las variables consumo publico y oferta monetaria son las menos correladas lo que indica que las mayores diferencias están en las políticas demanda.

    Estudios mas complejos dividen Europa en un centro con alto grado de correlacion y un sur con menos semejanzas. Esto también se observa en EEUU aunque la velocidad de ajuste en mayor que en Europa.

    España aparece en la periferia con shocks de Demanda negativos con respecto a Alemania y se aprecia una respuesta mas acusada a oferta y demanda (precisamente por la diferencia en las políticas de demanda) lo que supone volatilidades en los ciclos mas acusadas.

    En definitiva la economía española no es muy diferente de la europea pero pueden darse mecanismos diferentes de propagación por las estructuras de formación de precios y salarios, la política de demanda, el comportamiento macroeconomico.

    Debemos tener en cuenta que estos estudios no evalúan las consecuencias de estos shocks ya que al considerarse poco probables no ha habido estudios serios sobre estos efectos.

    Se sostiene que la UEM favorecerá la especialización y aumentara la posibilidad de choques asimétricos, si bien hay otra teoría que cree que la integración aumentara la correlación por la mayor dependencia de flujos comerciales. La evidencia empírica da mas credibilidad a esta segunda teoría.

    Hay que tener en cuenta que podrían producirse choques asimétricos que tuvieran como origen la misma causa aunque distintas consecuencias dependiendo de la situación de los mercados, especialmente el de trabajo y en los sectores protegidos de la competencia. Para evitar estos choques es necesaria la concienciación de los agentes de la nueva realidad.

    2.- Efectividad del instrumento cambiario.

    El tipo de cambio puede actuar ante un shock de demanda real pero también puede contribuir a acomodar diferencias de productividad entre países. Un aumento de productividad debería apreciar el tipo de cambio real que puede verificarse mediante un diferencial de inflación positivo a una apreciación del tipo de cambio nominal.

    Según los estudios para España, que ha aumentado su productividad mas que otros países desarrollados, por lo que se ha producido un aumento del tipo de cambio real que no ha sido observable en el tipo nominal por los efectos de la inflación. El tipo de cambio nominal se ha visto afectado, además por otros factores monetarios a estudiar:

    • En primer lugar las perturbaciones monetarias. En este caso el papel estabilizador se torna en desestabilizador.

    • Estudios mas complejos con variables reales de oferta y demanda y nominales (tipo de cambio) revelan que el tipo nominal es el determinante a corto plazo explicando un 90% de la varianza. Sin duda influye en este aspecto la expectativas de los mercados financieros que afectan al tc sin basarse a veces en variables reales. La UME acabara con la mayoría de estas especulaciones con ayuda de políticas monetarias y fiscales estrictamente ortodoxas.

    • Incluso suponiendo que el tipo de cambio nominal ha ajustado perturbaciones reales (hoy mas que discutible) estas son menos ajustables por este mecanismo cuanto mas abiertas están las economías (como la Europa de hoy) ya que al haber muchos productos el ajustar uno puede desajustar todos los demás (considerando economías relativamente completas)

    En resumen la evidencia empírica demuestra que las políticas macro y la falta de disciplina cambiaria han sido determinantes en el tipo de cambio llevándolo por el camino de la desestabilización y la especulación. La UEM eliminara la posibilidad de ajustes mediante tipos pero también eliminara una grave fuente de perturbaciones.

    La rigidez de precios y salarios refuerzan el papel de estabilizador real del tipo de cambio puesto que su corrección puede evitar efectos duraderos o permanentes. En la práctica la efectividad se ve amortiguada por el grado de apertura de la economía, una devaluación tiende a trasladarse rápidamente a los precios domésticos.3-Movilidad de factores de producción

    El tercer elemento para analizar si la UEM es una zona monetaria optima es la movilidad de factores de producción. Una buena movilidad favorece la reducción de los choques asimétricos. La movilidad de capitales podría sustituir la movilidad del trabajo por lo que seria bueno sustituir capital por trabajo. La movilidad del factor trabajo es en Europa muy baja y no sirve como mecanismo de ajuste. Las principales dificultades son institucionales o políticas, ni las diferencias salariales ni el paro invitan a la emigración por los subsidios de desempleo y problemas de vivienda así como estrecheces de mercados. No parece que la UEM pueda ayudar a la movilidad.

    Hay posturas que sostienen que los flujos migratorios no son buen instrumento de ajuste por la irreversibilidad de los flujos y las posibles desestabilizaciones. Además la emigración puede llevar al declive de ciertas regiones. La no movilidad puede evitar el proceso de relocalizacion predicho por la geografía económica. También son comprometidas las ventajas de mover el capital, tienen efecto amortiguador si diversifican riesgos amortiguando efectos negativos en una región. En Europa esta diversificación es mas bien escasa en comparación con EEUU (donde se pueden estabilizar un 25% de las perturbaciones). Se habla de posibles desestabilizaciones por descensos en la rentabilidad de la inversión en zonas con problemas. LA UME es el colofón a la movilidad de capitales y reducirá movimientos especulativos y favorecerá las movilidades y las inversiones sin incertidumbres cambiarias.

    En conclusión: en Europa no se espera aumento en la movilidad de personas aunque si de capitales. Si esto favorece la diversificación ayudara a los shocks, si no podría desestabilizar aun mas.

    4. Flexibilidad de precios y salarios

    La capacidad de ajustar las economías vía precios depende de su flexibilidad. Si son flexibles la variación del tipo de cambio real necesario en caso de perturbación asimétrica puede lograrse sin tocar el tipo de cambio nominal. Este mecanismo requiere salarios reales flexibles.

    La rigidez de los salarios reales explica la propagación de perturbaciones y su persistencia en términos de desempleo. Con tipo de cambio fijo, la rigidez recaerá directamente sobre empleo y producción. Sin embargo hay que tener en cuenta que en un sistema de libre flotación con salarios flexibles al alza y con una economía abierta, la depreciación encarecerá las importaciones elevando los salarios y llevando a una espiral que anula los efectos de la depreciación.

    España es uno de los países con mayores índices de rigidez de la OCDE pero según algunas teorías los salarios no acomodan las perturbaciones (la rigidez real es mayor en países con menos paro y mas renta como Alemania, Reino Unido o Dinamarca)y podrían tampoco acomodarlas variaciones en el tipo de cambio.

    Los factores que determinan la rigidez salarial son:

    • La disposición de los trabajadores a moderar sus demandas salariales ante perturbaciones reales, lo que depende de los incentivos. Los mercados de trabajo se caracterizan por la existencia de insiders (los que gozan de estabilidad y poder de negociación) y outsiders (el resto). En el caso de perturbación real los insiders no admiten bajadas salariales porque ven que ellos no sufrirán problemas con el empleo.

    • La presión de los empleados sobre el sistema de trabajo. Si hay un sistema de protección muy fuerte se reduce el poder de los outsiders y se desanima a los desempleados.

    • La centralización salarial. A mayor centralización (a nivel nacional o sectorial) peor será el ajuste ya que no se tienen en cuenta las circunstancias de la empresa, este es el sistema más inflacionario y el predominante en España.

    • La posición de los oferentes de empleo. Su disposición a aceptar las demandas salariales depende de las posibilidades de trasladarlas al empleo. Cuanto menos abierto esté un sector a la competencia mayores tenderán a serla inflación y la rigidez salarial. Además los incrementos de costes en sectores protegidos repercutirán en otros sectores dando lugar a inflación dual, que ha sido especialmente acusado en España. Si estas circunstancias se mantienen la perdida de tipo de cambio podía afectar gravemente al sector expuesto a la competencia en el caso de tipo de cambio fijo.

    Estas rigideces estructurales condicionan la propagación de perturbaciones. La medida en que las características de las economías permitan ajustar los precios y salarios sin necesidad de variar el tipo de cambio determinará el éxito de la UEM.

    Es difícil conocer exactamente los efectos de la UEM sobre los mecanismos de propagación pero es de esperar que la integración económica debe influir en la disciplina de los mercados y las demandas salariales. En el caso de España esta integración podría ser particularmente positiva siempre y cuando se eviten las tentaciones de igualar al alza salarios reales entre países sin tener en cuenta la productividad.

    5. Mecanismos fiscales

    Un último mecanismo para estudiar los costes potenciales de la UEM consiste en ver la posibilidad que existe de transferir a las regiones afectadas por crisis asimétricas recursos. Dentro de los estados, esto suele producirse por mecanismos automáticos (impuestos, subsidios de desempleo,...). En el caso de la UE no existe un sistema fiscal unificado, en sistemas federales se pueden estabilizar las diferencias regionales (Ej.: 25% en EE.UU). A nivel comunitario no hay perspectivas de un sistema fiscal unificado.

    Lógicamente es necesario plantearse la capacidad genérica de la política fiscal para estabilizar la economía. Se estima que en la OCDE los sistemas fiscales absorben un 25-30% de las pertubaciones. En el caso español, la función estabilizadora de la política fiscal se limita a perturbaciones agregadas o regionales, además se ha tendido a política fiscal expansiva incluso en épocas de bonanza lo que generó déficits estructurales. La necesidad de cumplir los criterios de convergencia ha cambiado drásticamente esta situación.

    Se puede ver que las políticas fiscales nacionales podrían en caso de shocks asimétricos tener mucha más eficacia en el futuro. La existencia de una moneda única en un área formada por varios países supone que la presión al alza de los tipos de interés derivada por una política fiscal llevada a cabo por uno o pocos estados miembros, es mucho más reducida que en el caso de la existencia de monedas nacionales.

    Frente a esto hay que identificar los factores que limitan esta capacidad:

    • El Pacto de Estabilidad, que limita el endeudamiento al 3%

    • Dimensión del déficit estructural. Los criterios de convergencia requieren atacar las fuentes de este déficit dando una situación más saneada a las finanzas de la UEM que permitiría en caso de crisis actuar con política fiscal. Se aprecia en cualquier caso que la reducción de los déficits se ha topado con importantes dificultades.

    Se puede concluir que a pesar de la mayor posibilidad de los impulsos fiscales tras la UEM, los altos niveles de déficits estructurales en algunos países (entre ellos España donde pese a todo parecen tender a reducirse) limitarán la eficacia fiscal derivada de la Moneda Única.

    SEGUNDA PARTE:

    BENEFICIOS POTENCIALES

    En esta sección se pretende analizar como la UEM puede llevar a un uso más coherente de la política económica, no entraremos por tanto en los evidentes beneficios que se producirán en lo político, lo sociológico o lo microeconómico aunque es evidente que las consecuencias en estos campos serán evidentes y van desde el sentimiento por todos los ciudadanos de pertenencia a Europa que pasaba inadvertido hasta ahora para parte de la población, a los ahorros de las empresas por la seguridad de tipo de cambio y su seguridad en las inversiones en otros países “Euro”.

    El tratado de Maastricht garantiza la estabilidad macroeconómica y la instauración de un Banco Central totalmente independiente. Examinaremos los beneficios económicos de la eliminación del tipo de cambio, la estabilidad monetaria y la estabilidad fiscal y analizaremos otras ventajas.

  • Estabilidad cambiaria.

  • La UME supone por definición la total estabilidad de tipos de cambio. Esto no significa según la evidencia empírica mayor estabilidad de la producción. En cualquier caso hay razones para esperar efectos positivos. Hay que tener en cuenta que la flexibilidad de cambio puede evitar perturbaciones pero también puede ser en si mismo una fuente de perturbaciones. El tipo de cambio a corto plazo no solo responde a factores económicos fundamentales sino a movimientos especulativos. Dado el crecimiento de los mercados financieros el potencial de estos factores es muy elevado y en el futuro la situación puede ser incluso más desestabilizadora. La evidencia demuestra también que las estabilizaciones lejos de ser eficientes responden a comportamientos indisciplinados.

    Pese a todo la eliminación del tipo de cambio deberá ser internalizada por los agentes para evitar desajustes que no podrán ser corregidos por el tipo de cambio.

  • Estabilidad monetaria.

  • La UEM tiene como objetivo fundamental la estabilidad monetaria y por tanto estabilidad de precios. Por esta razón la estabilidad de precios ha sido uno de los principales incentivos para la Unión Monetaria y uno de los beneficios más evidentes de la UEM.

    La centralización en el BCE de la política monetaria supone la eliminación de perturbaciones en política monetaria que han jugado un papel importante en Europa. La nueva institución nace reforzada por la independencia y seriedad de los Bancos Centrales de países muy importantes y en los que el control de la oferta monetaria ha sido el objetivo principal.

    La estabilidad de precios no solo depende de la política monetaria sino también de las rigideces de otros muchos mercados destacando el de trabajo. La existencia de diferencias en los noveles de rigidez salarial tiene también efectos sobre la política monetaria. La política monetaria del BCE tendrá efectos menores en países donde haya rigidez en los salarios ya que bajadas de tipos se trasmitirán a precios y salarios con la consiguiente pérdida de competitividad frente al resto de países. Como se ha dicho la pervivencia de sectores protegidos con rigideces de mercado pueden llevar a divergencias de inflación (dual) como se ha explicado en apartados anteriores.

    Un último aspecto a considerar son los efecto sobre la formación de salarios. Los países con mayor independencia del Banco Central muestran menores persistencias en el desempleo aunque la pertenencia al SME no parece haber tenido consecuencias espectacularmente favorables para España pero se puede predecir que el cambio de régimen del Banco Central puede ser beneficioso.

    En conclusión se puede decir que la estabilidad monetaria puede ser altamente beneficiosa para España pero solo si se equiparan los niveles de rigidez salarial que permitan que las políticas monetarias expansivas sean beneficiosas y no repercutan en subidas de precios que anulan las ventajas y nos perjudican frente al resto de países del Area Euro.

    La clave está en que manera serán asimilados los cambios en las estructuras monetarias por parte de los mecanismos de negociación salarial.Estabilidad fiscal

    La estabilidad fiscal exigida en el Pacto de Estabilidad solo será alcanzada si se reducen los déficits estructurales. Esto no es fácil dadas las implicaciones de las políticas redistributivas. La dinámica del Estado del bienestar puede ser una carga creciente para el sector público y entraña riesgos considerables que sólo pueden ser afrontados con medidas oportunas. Se puede concluir que la UME no garantiza la estabilidad fiscal y puede generar tensiones en el esfuerzo de ajuste. La toma de conciencia social de que la necesidad de controlar el gasto puede reducir de forma significativa el déficit estructural y proporcionará mayor maniobra a las políticas estabilizadoras.

  • Otras ventajas

  • Eliminación de los costes de transacción

  • Esto se producirá como consecuencia de la sustitución de las distintas monedas nacionales actualmente existentes por una moneda única. Aunque es difícil cuantificar esta reducción de costes, puede citarse la cuantificación realizada por Emerson y otros autores en 1992 ("An evaluation of the potential benefits and costs of forming an economic and monetary union") que han estimado las ganancias derivadas de la eliminación de estos costes de transacción en un 0,5% aproximadamente del PIB comunitario.

  • Eliminación de la incertidumbre

  • Antes asociada a la variación de los tipos de cambio de las monedas de los países que se integrarán en la moneda única. Esta ventaja es clara si se consideran los efectos perjudiciales que la excesiva variabilidad de los tipos de cambio y la incertidumbre generan sobre los flujos de comercio e inversión internacionales.

    Además de los efectos beneficiosos sobre estas dos variables, diversos autores han destacado los efectos de la menor incertidumbre sobre el crecimiento económico: la reducción de la variabilidad de los tipos de cambio llevaría a un descenso de la prima de riesgo que incorporan los tipos de interés reales. Esto , a su vez, tendería a aumentar las inversiones productivas al hacer atractivos aquellos proyectos que actualmente no lo son debido al relativamente alto coste del capital. De forma que la mayor eficiencia en la utilización de los recursos llevaría a una mayor productividad y, en consecuencia, a un mayor crecimiento a medio plazo.

    Ahora bien, a estos efectos beneficiosos hay que añadir otros que se derivan del proceso particular de introducción del euro que está siguiendo la Unión europea, así como de las características diferenciales que ésta presenta. En este sentido, hay que tener en cuenta los siguientes elementos que resultan decisivos en la adopción de la moneda común y que van a permitir la obtención de ventajas adicionales:

    - Un mercado único donde las mercancías y los factores circulan libremente, establecido el uno de enero de 1993,

    - y normas de obligado cumplimiento relativas al tamaño de la deuda pública y del déficit público así como a la financiación de este último.

    - Una sola autoridad monetaria encargada de formular una política monetaria única

    De la consideración de estos elementos pueden identificarse los siguientes beneficios:

    Profundización en el mercado interior: El establecimiento del euro, aunque no imprescindible para el funcionamiento del mercado interior, sí que va a permitir dar un paso definitivo en la consecución de la integración de los mercados, incrementando así los beneficios que aquel ofrece. En efecto, la existencia de monedas distintas y la inestabilidad cambiaria asociada constituye una barrera que impide hacer efectivos todos los beneficios potenciales del mercado único. El establecimiento de los precios de los bienes y servicios en una sola moneda favorecerá la transparencia en todo el mercado europeo, con lo que se dificultará la fijación discriminatoria de precios.

    Estos efectos son de aplicación asímismo a los mercados financieros, en los que se incrementará la competencia entre las diversas instituciones financieras al desaparecer uno de los elementos que contribuyen a la segmentación de mercados: la denominación de los activos en distinta moneda. En consecuencia, las alternativas de financiación abiertas a particulares y empresas se verán ampliadas y mejoradas de forma sustancial.

  • Moneda internacional

  • Finalmente, el poder económico y comercial de la Unión Europea y las bases sobre las que se está construyendo la moneda única, permitirán que el euro se convierta en una moneda de reserva internacional.

    Por último, a la hora de estudiar los beneficios que se derivarán del establecimiento del euro, hay que considerar cuál es la alternativa a la adhesión a esta moneda. En este sentido, nuestro país no se beneficiaría de las ventajas enumeradas anteriormente y nuestra moneda se vería penalizada con una prima de riesgo considerable. Puede pensarse que, a cambio, podrían obtenerse ganancias de competitividad mediante el manejo del tipo de cambio. Sin embargo, estas ganancias serían puramente transitorias puesto que tras un breve plazo de tiempo se verían más que compensadas por incrementos en el nivel de precios, de forma que, finalmente, la competitividad real no se vería beneficiada. La historia reciente de la evolución de nuestra moneda se constituye así en argumento adicional para nuestra incorporación a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria.

    TERCERA PARTE:

    APLICACIÓN REAL DE UN PELIGRO POTENCIAL: INFLACIÓN ES ESPAÑA EN MARZO DE 1999

    1. Análisis de la inflación.

    Se ha producido un rebrote en la tasa de variación interanual del índice de precios de consumo (IPC) en los primeros meses de 1999, que, aunque tiene algunos elementos transitorios, refleja también la persistencia de tasas de crecimiento elevadas en los precios de algunas ramas, sobre todo de servicios, y se ha ampliado el diferencial con la zona del euro. El mantenimiento de un ritmo de crecimiento superior al de los países de nuestro entorno, bajo las condiciones monetarias comunes de la UEM, requiere evitar que el rebrote de los precios se traduzca en un deterioro de la competitividad de la economía, para lo cual es imprescindible extremar el control de los costes interiores y del gasto de las Administraciones Públicas, a la vez que se aumenta el grado de flexibilidad de los mercados de bienes, servicios y factores productivos.

    La tasa de aumento del Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), después de estabilizarse durante los últimos meses, tuvo un repunte moderado en el mes de marzo — hasta alcanzar el 1 %—, debido, básicamente, al impacto alcista de los precios energéticos, ya que tanto los precios de los servicios como los de los bienes industriales no energéticos se han desacelerado recientemente.

    El rebrote que se ha producido en la tasa de crecimiento interanual del IPC a lo largo del primer trimestre del año se ha extendido, prácticamente, a todos sus componentes, con la excepción de los bienes industriales no energéticos. La aceleración ha sido más intensa en los alimentos, mientras que en el caso del componente energético ha comenzado a hacerse patente el aumento experimentado por los precios del crudo de petróleo en los mercados internacionales, por lo que se han atenuado apreciablemente sus variaciones interanuales negativas. Los precios de los servicios, por último, registraron una tasa de crecimiento (del 3,8 %) que prácticamente dobla la observada en el conjunto de la UEM. Como consecuencia de estos movimientos, el diferencial con el área, calculado con los índices armonizados, sigue ampliándose.

    Por último, debe destacarse que los precios de los productos energéticos, cuya reducción en l o s trimestres anteriores contribuyó de modo determinante al descenso generalizado de la inflación en los países industrializados, han comenzado una trayectoria ascendente —el precio del barril de petróleo, en dólares, ha aumentado más de un 40 % desde finales de febrero— que podría, en el futuro cercano, propiciar alzas en otros precios y costes.

    La mayor parte de los indicadores representativos de la evolución de los precios en la economía española mostró un cierto deterioro en los primeros meses de 1999).. Así, la tasa de variación interanual del IPC se situó, en el mes de marzo, en el 2,2 %, ocho décimas superior a la registrada en el mes de diciembre. Este comportamiento desfavorable se trasladó a su componente más estable, el índice de precios y servicios de bienes elaborados no energéticos (IPSEBENE), que ya venía registrando tasas de aumento más elevadas que el índice general, y que en el mes de marzo registró un incremento interanual del 2,5 %, tres décimas por encima del crecimiento observado en el mes de diciembre. Por su parte, el IAPC registró en marzo un crecimiento del 2,1 % con respecto al mismo mes del año precedente; dado que las tasas correspondientes a los países que conforman la UEM aumentaron hasta el 1 %, el diferencial continuó ampliándose. Es especialmente significativa la brecha que se registra en el componente de servicios, aunque también tiende a ampliarse la de los bienes industriales no energéticos. Desde el mes de diciembre de 1998, todos los componentes del IPC, con la única excepción de los bienes industriales no energéticos —que estabilizaron su inflación en el 1,6 %—, elevaron sus ritmos de crecimiento, aunque en mayor medida los más erráticos. Los precios de los alimentos no elaborados registraron un crecimiento interanual del 3,2 % en el mes de marzo, frente al 0,9 % con que se cerró el mes de diciembre; los precios de los bienes energéticos pasaron de registrar tasas negativas del 6,6 % a registros del -2,9 % en ese mismo período, una vez que los precios del petróleo en los mercados internacionales comenzaron a repuntar y se comenzaba a reflejar una reducción de las tarifas eléctricas en estos primeros meses de 1999 inferior a la del año precedente. Por su parte, los precios de los alimentos elaborados elevaron su ritmo de crecimiento desde el 0,4 % hasta el 1,9 %, debido, en parte, al aumento de los precios del tabaco y del aceite de oliva. Por último, los precios de los servicios experimentaron un aumento del 3,8 %, muy por encima de los demás productos, como viene siendo habitual, y superior el ascenso registrado en diciembre (3,7 %).

    La tasa de variación interanual del índice de precios industriales (IPRI) continuó siendo negativa en el mes de febrero (-1,4 %), aunque con menor intensidad que a finales del año precedente (la variación interanual del mes de diciembre fue del -2,1 %). Este perfil se corresponde, básicamente, con la evolución de los precios de los bienes de consumo alimenticio, que pasaron de disminuir a una tasa del 1,1 % en el mes de diciembre, a aumentar un 1,7 % en el mes de febrero, debido, sobre todo, al comportamiento de los precios del tabaco y del aceite de oliva; también el precio de los bienes intermedios mostró una trayectoria algo menos favorable, con una reducción del 4,6 %, frente al 4,9 % de diciembre. En cambio, la inflación en los bienes de consumo no alimenticio se redujo en dos décimas, hasta situarse en un 1,2 % , y la de los bienes de equipo se mantuvo estabilizada en el 0,3 %. Los precios en origen de los productos agrícolas mostraron una tendencia menos favorable en el cuarto trimestre del año pasado, destacando el perfil alcista de los precios de las hortalizas.

    Los índices de valor unitario de las importaciones (IVUM) volvieron a desacelerarse en enero de 1999, al disminuir un 6,6 % con respecto al mismo mes del año precedente. La fuerte reducción de los precios de importación fue consecuencia, sobre todo, de la evolución de los precios de la energía, que todavía no han reflejado el aumento del precio del crudo en los mercados internacionales.

    Combinando la información que proporcionan estos indicadores de precios y costes en el marco contable de las tablas input-output de la economía española, se pueden obtener indicadores representativos del proceso de formación de precios y, residualmente, de la evolución de los márgenes de explotación. En el cuarto trimestre de 1998, último para el que se dispone de información completa, los precios finales de las empresas no financieras experimentaron una significativa desaceleración, más acusada en los bienes destinados a los mercados de exportación, que estuvo acompañada también de un menor crecimiento de los costes variables, por lo que el margen de explotación unitario se mantuvo prácticamente estabilizado. Dentro de los costes, el coste laboral unitario tuvo una evolución algo menos favorable, asociada a la desaceleración de la productividad aparente que indujo el menor dinamismo de la actividad. No obstante, este comportamiento se vio compensado por el descenso de los costes intermedios, vinculado a la fuerte reducción de los precios de importación.

    Por ramas de actividad, se mantuvo el comportamiento diferencial de precios y márgenes en las manufacturas y en los servicios. En las primeras, los precios finales se redujeron en un 1,3 %, condicionados por la disminución de los precios internacionales de los productos con los que compiten y por una presión de la demanda que, aunque elevada, fue inferior a la de los trimestres precedentes. Los costes variables unitarios también se desaceleraron, aunque en menor magnitud, ya que el mayor dinamismo de los costes laborales unitarios compensó la reducción de los costes de los bienes intermedios. Todo ello determinó una comprensión de los márgenes de explotación en porcentaje sobre su producción. Por su parte, los precios de los servicios mantuvieron ritmos de crecimiento elevados, muy superiores a los de sus costes variables, cuya evolución se asemeja en mayor medida a la del resto de ramas de actividad; en consecuencia, el margen bruto de explotación por unidad de producto continuó ampliándose.

    2. Medidas del gobierno contra la inflación.

    a) ENERGIA

    En materia de energía, el Consejo de Ministros aprobó una reducción de la tarifa eléctrica del 1,5 por ciento adicional al descenso del 2,5 por ciento aplicado desde el principio del año, con lo que el descenso global se sitúa en el 4 por ciento en términos nominales, más los efectos de la inflación. Asimismo, acordó acelerar el proceso de liberalización del sector eléctrico anticipando el calendario de reducción de los umbrales para ser considerado cliente cualificado. Para el 1 de julio del 2000, se permite el acceso a toda la alta tensión, lo que permitirá que más de 60.000 empresas puedan elegir suministrador y negociar rebajas en su factura energética.

    En el ámbito del gas, aprobó una reducción en precio máximo de gas natural para uso industrial, en la tarifa de gas natural para usos domésticos y comerciales, y en el precio de la bombona de butano que, en líneas generales, podría situarse en los tres casos en una horquilla de entre el 2 y el 4 por ciento, según explicó el titular de Industria, Josep Piqué. El Gobierno aprobó reducir de 15 a 10 años la liberalización total de la distribución de gas natural y aplicó otras modificaciones a la Ley para acelerar el calendario liberalizador.

    Tendrán la consideración de consumidores cualificados aquéllos cuyo consumo sea igual o superior a 10 millones de metros cúbicos en el momento de la entrada en vigor de este decreto ley -frente a los 20 millones de metros cúbicos en que está situado actualmente-; aquéllos cuyo consumo sea igual o superior a 5 millones de metros cúbicos el 1 de enero del año 2000; y aquéllos cuyo consumo sea igual o superior a 3 millones de metros cúbicos el 1 de enero del año 2003. A partir del 1 de enero del año 2008 todos los consumidores, independientemente de su nivel de consumo, tendrán la consideración de cualificados.

    b) TELECOMUNICACIONES

    En el sector de las telecomunicaciones, el Gobierno ha aprobado adelantar la reducción de algunos precios del servicio telefónico fijo prestado por Telefónica que estaban ya previstas. Así, las tarifas provinciales disminuirán un 10 por 100; las interprovinciales, un 20 por 100, y las internacionales, un 12 por 100. Esta rebaja se realizará en dos fases: el 1 de julio deberá estar aplicada el 50 por 100 de la misma, y el 1 de diciembre, el total de la misma. Las llamadas locales permanecerán congeladas al menos este año. En cuanto a la reducción de precios de los servicios móviles. Las llamadas fijo-móvil se rebajarán entre un 5,76 por 100 y el 12,85 por 100, dependiendo de la franja horaria, a partir del 1 de julio. Asimismo, se reduce el nivel máximo de la tarifa de interconexión para teléfono móvil analógico (MoviLine) y eliminación del límite mínimo. Por último, se rebaja la tarifa de abono mensual, en un 5 por 100 en el servicio de líneas de arrendamiento digitales, y en un 10 por 100 en el servicio de líneas analógicas.

    c) COLEGIOS PROFESIONALES Y VIVIENDA

    El Gobierno ha aprobado también la modificación de la ley para notarios, corredores y registradores, de forma que les pueda ser aplicable la Ley de Defensa de la Competencia a estos profesionales. Asimismo, se reduce los aranceles de notarios y registradores en un 25 por 100 en el caso de constitución, modificación, subrogación y cancelación de préstamos y créditos con garantía hipotecaria y en la compra venta de viviendas. Los aranceles de los registradores mercantiles se reducen en un 25 por 100 en los supuestos de constitución, modificación de estatutos, aumento y disminución de capital, fusión, escisión y depósito de cuentas de sociedades. Los aranceles de los corredores de comercio colegiados tendrán carácter de máximos, pudiendo los referidos fedatarios públicos aplicar los descuentos que estimen pertinentes. Esta medida ya estaba en vigor pero se consagra con rango de ley.

    d) MEDICINA

    En el sector de la sanidad, se disminuye el margen de distribución de las especialidades farmacéuticas para los mayoristas hasta el 1,5 por 100. Esta medida pretende reducir el precio de las medicinas fijando un menor margen de distribución para mayoristas.

  • AUTOPISTAS

  • El Ejecutivo ha acordado también la rebaja del precio del peaje de las autopistas para abaratar el coste que suponen para los usuarios. El precio final de todas las autopistas españolas bajará un 7 por 100. Esta rebaja se suma a las medidas de política económica adoptadas por el Gobierno en los últimos tres años que han posibilitado ya una reducción del 50 por 100 en el precio de los peajes. El ahorro para los bolsillos de los usuarios se financiará con recursos públicos. El Gobierno establecerá acuerdos con las sociedades concesionarias para que, por ejercicio vencido, reciban subvenciones compensatorias de la rebaja en el peaje que realicen a sus usuarios. Además de reducir el precio de los peajes, esta medida generará otros efectos económicos inducidos, como la mejora de la competitividad en el sector de los transportes tanto de mercancías como de viajeros

    f) DEFENSA DE LA COMPETENCIA Y NAVEGACION AEREA

    Entre las medidas acordadas hoy en el ámbito de la Defensa de la Competencia se encuentra la notificación obligatoria al Ministerio de Economía para procesos de concentraciones que superen los 40.000 millones de pesetas o el control del 25 por ciento de un sector. Esta medida supone el adelanto de parte del contenido de la nueva Ley de Defensa de la Competencia que está preparando el Gobierno. Asimismo, se abre la posibilidad de ocupar el puesto de comandante de aeronave a cualquier ciudadano de la UE, y se regulan las responsabilidades de dicho puesto. De esta forma, se abre la competencia para la contratación de estos profesionales y se permite que sea el empresario quien designe a los comandantes y sus funciones.

    BIBLIOGRAFÍA

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    • Tamames, Ramón. Unión Monetaria y Euro. La recta final. 1998

    • Calaza, Juan Jose R. Teoría Económica de la moneda única. El Euro contra España. 1998

    • Agencia Europa Press

    • Banco de España. Boletín Económico. Abril 1999.

    • Boletin Economico. MEH. Abril 1999

    • Cuadernos de información Económica. Abril 1999