Una viuda difícil; Conrado Nale Roxlo

Literatura latinoamericana del Siglo XX. Teatro. Drama. Argumento

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Una Viuda Difícil Conrado Nalé Roxlo

Acto 1 Cuadro I

La escena transcurre en el interior de una platería en Buenos Aires colonial, la cual es dueña ISABEL quien se encuentra plumeriando los estantes y de repente entra Don Cosme y sorprende a Isabel porque estaba de espaldas a la puerta, comienza una conversación entre ellos de chistes y halagos hacia Ella, Isabel vuelve a preguntarle por segunda vez que andaba buscado y siguiendo con los halagos Don Cosme le dice que busca un regalo para una niña que se casa, Isabel le pregunta si es para una de sus nietas y a Don Cosme le molesta un poco su pregunta y le dice que con nueva esposa ha olvidado todo lo que se refiere a la otra, entonces Isabel le recrimina un pellizco que él le había dado una mañana, Don Cosme para calmar un poco las aguas le comenta que esa actitud no le asienta bien y que si difunto marido era mas amable y siempre lo saludaba con un abrazo e intenta abrazar a Isabel la cual le da un empujón y lo hace trastabillar, Cosme se agarra los riñones gritando ¡Ay!, Isabel Corriendo hacia detrás del mostrador agarra una jarra de plata como para estrellársela por la cabeza, pero se arrepiente y se la ofrece como el mejor regalo, Plata del Perú y bien maciza le dice, Don Cosme tanteando la jarra le dice “es una pluma” y cuando se la devuelve intenta tocarle las manos a Isabel y esta deja caer intencionalmente la jarra al pie de Cosme quien vuelve a gritar de dolor y ella aprovecha burlonamente a retrucarle “como no era una pluma”, ya veo dijo Cosme y prometiendo que volvería al día siguiente a mirarla mejor salio rengueando.

En ese instante entra Galán a buscar un freno y ella le contesta que ya esta cansada de decirle que hasta el quince no llega, se da vuelta para seguir limpiando y Galán se queda mirándola, ella lo ve de reojo que sigue ahí y rezonga, el le pregunta se había dicho algo pero Isabel se excusa con otra cosa. Galán decide irse y se choca en la puerta con Rita que queda sorprendida de lo buen mozo que es y corre a la ventana para mirarlo y es cuando llega Pedrito con un mate de plata en la mano y una Diamela (flor), Isabel toma un mate del estante y se lo da a cambio del que trae, le pide la flor que traía para ella y prácticamente lo echa, Rita cuando la ve que hace eso le pregunta quien es y le cuenta que es el hijo del boticario de la recova y que hace un mes que compro un mate y todos los días viene a cambiarlo con una excusa diferente y me trae una flor, entonces Rita le comenta si no se le dio por pensar que viene a verla a ella, pero Isabel es como que lo niega y la invita a sentarse pero le dice que anda de prisa y que anda buscando un corazón de plata para llevarle a San Antonio para ver si el Santo la escucha de una vez y le manda un novio antes que se le pase la juventud, mientras Rita elige el corazón que va ha llevar escucha sonar la tercer campana y sale corriendo hacia la iglesia e Isabel le desea mucha suerte al saludarla.

En eso aparece Justina vendiendo mazamorra, entra a la platería para venderle a Isabel y se sienta a descansar un rato entonces comienza a conversar. Isabel le pregunta si ella era viuda y si había sido moza de muchacha y si los hombres le habían festejado mucho, Justina le contesta que era costumbre eso, que los hombres hacen como en la guerra, cae una y el que esta mas cerca se siente obligados que tiene que llenar la brecha, cosa de amor propio, Isabel se horroriza de la vergüenza y doña Justina le dice que las mujeres en aquel tiempo eran muy sometidas y las viudas mas, entonces Isabel le cuenta que a ella la tiene loca, que en vez de una platería parece una taberna de todos los hombre que salen y entran y que le han corrido la clientela femenina que tenia, Justina le pregunta si no le gusta ninguno de todos esos, “¡que se yo!” le contesta, que si hablaran de casamiento, pero de eso no hay cuidado y que ella es una mujer honrada. Luego Justina le pregunta por Nieves si sale para el fondo a dejarle la mazamorra.

Isabel se pone a acomodar alguno a objeto de plata del mostrador y detrás de ella la contempla Victor, luego entra, cuando Isabel lo escucha sorprendida corre para estrecharle las manos preguntándole cuando había llegado, el contesta que por la noche y comienza una conversación, sobre el casamiento de ella pero enseguida excusándose le cuenta que había quedado sola con la platería, que

Julián era primer oficial, que la quería, que era bueno, trabajador y que ellos nunca y Víctor no la deja terminar y le dice “nunca hemos sido novios, hasta ahora” y la besa, ella emocionada apoya su cara sobre su pecho, pero Víctor mira intranquilo por la ventana por miedo a que los vean y a Isabel no le interesa, pero Víctor le pide que tengan prudencia, entonces la mira y la halaga lo bonita que es y comenta que le habían dicho que era la viudita mas festejada, a Isabel no le gusta demasiado que la llame así, entonces le dice que quiere olvidar esos años vividos con el lejos y que si el se los recuerda no será nada fácil, su presencia borra todo y que a su lado se siente como una niñita que recién abre los ojos.

Cambian de tema Isabel le pregunta como le fue en España y el le cuenta que pasando hambre en las pensiones y aburrimiento en las clases, también buscando unos ojos que se parecieran a los de ella y termina diciéndole que se había recibido de Licenciado de leyes, de golpe la agarra apuro y para irse porque lo están esperando toda la parentela y que de ellos necesita para abrirse camino para su profesión, ella le dice que no tiene que ser muy ancho porque cuando dos se quieren ocupan poco espacio, pero a Víctor no lo veía muy convencido entonces se lo pregunta y él le contesta que prefiere hablarlo en la noche con ella, pero Isabel le dice que ella es una mujer libre y que no tiene que esconderse de nadie y él termina diciéndole que tiene que aparecer sin compromisos porque hay mucha gente que ayuda a subir a los jóvenes con la esperanza de casarlos después con sus hijos y hay que dejarlos que se la crean, y que su amor tendría todos los encantos del misterio burlándose de todos, entonces Isabel no le guata nada es propuesta y lo hecha diciéndole “vete de casa donde he querido tanto de niña y donde en este instante he dejado de quererte”, Víctor duda un poco pero sale encogiéndose de hombros, Isabel se deja caer en una silla y cubriéndose la cara con las manos y llorando.

Cuadro II

La escena transcurre en la calle frente a la platería, donde se puede ver su nombre “Platería de la Honradez”, Isabel secándose las lagrimas recientes y Rita a su lado, Nieves asomada por la ventana.

En medio de la calle se encuentra el Verdugo que lleva al burro y montado sobre el va Mariano con un aspecto deplorable y al cuello una soga, el Pregonero con su tambor, Fray Lucindo un franciscano, soldados, aguaciles y demás personajes que vimos en el cuadro anterior.

El Pregonero da el ultimo redoble y se dispone a leer la sentencia, pero el Alcalde se lo quita para leerlo el. La sentencia era de Mariano Pereyra y Obes, quien estaba sentenciado a la horca por 7 muertos pero como el Virrey cumplía años de casado decretaba como autoridad que si había alguna mujer que quisiera casarse con el reo para conmutarle la pena de horca por la de casamiento siempre que el asesino aceptara porque la horca es cosa rápida y muy largo el casamiento.

Cuando termina de leer la sentencia se produce un gran silencio y el reo con la cabeza y los brazos caídos parece indiferente a lo que ocurre alrededor.

El Alcalde comienza a decir las condiciones del futuro esposo, 27 años, excelente salud, sin vicios y buen carácter. Justina da una vuelta alrededor del reo mirándolo hace un gesto de desprecio y de la multitud la silban. Rita se queja que esto parece una broma de San Antonio y Nieves se queja del mal olor que tiene y por lo lejos se escuchan las Voces de Hombres que gritan “¡Animo muchachas que no todo los días cae un novio de la horca!”

El Verdugo comienza a apurar el Alcalde que se decidan y en eso llega Víctor y se ubica de forma que Isabel pueda verlo, el alcalde por ultimo pregunta “¿hay boda o horca?” Y como nadie responde dice “¡a la horca!”, la caminata comienza su marcha pero Isabel la detiene y dice que ella se casa con Mariano y el Verdugo maldice a Isabel, al mismo tiempo que Mariano suelta un suspiro y Rita que le dice que esta loca y todos los mas conocidos acotaron algo a favor y en contra pero el Alcalde los hizo callar para preguntarle al reo si aceptaba casarse o quería la horca, Mariano dice aceptar y cuando el Alcalde empieza a decir en el nombre de la ley lo frena Don Cosme diciéndole que hay un impedimento, que como el presidente de la comisión de vecinos del barrio rogaba que no consintiera esa boda por resguardo del resto de los vecinos porque era peligroso tener ese tipo de gente en el barrio y el Alcalde no le da consideración a tal situación entonces comienza nuevamente los gritos de todos los presente pero Isabel le pide que despache y así lo hace, le pide al reo que se baje del burro y le entrega la soga de el a Isabel y le desea que sean felices.

Isabel hace oídos sordos de todos lo que siguen gritando y les da la espalda y entra a su casa con Mariano seguido del Fraile y Rita

Cuadro III

La escena transcurre en el interior de la platería como en el 1° cuadro, pero de noche con las ventanas y puertas cerradas.

Rita, Justina, Misia Jovita, Misia Mariquita y Misia Micaela en un lado por el otro extremo Don Cosme en otro rincón Pedrito, todos en absoluto silencio y cada tanto las señoras sacaban un pañuelo y se secaban las lagrimas.

Después de un rato Rita se lamenta por lo joven que era Isabel, luego sigue Misia Jovita que era la viuda mas joven y la siguió Justina diciendo que familia mas desdichada, la madre murió cuando nació Isabelita, el padre hace 4 años, 2 años el marido y ahora ella.

Todos entablan una conversación lamentándose cada uno de cómo la había conocido a Isabel y lo que significaba para cada uno de ellos porque creían que cuando Mariano se quedara solo con ella la mataría y cuando deciden rezar un rosario aparece el padre Lucindo y les dice que es una boda no un velorio que no hay motivos para estar así y entonces deciden comentarles sus sospechas y el padre les hace entrar en razón que el hombre se había salvado de la horca y que el como sacerdote le daba la palabra que Mariano había entrado en una nueva vida.

Una vez que el padre aclaro todas sus dudas y alentándolos para que cambiaran l animo pregunto por Isabel y justo venia entrando trayendo una torta para la boda.

Isabel le pide al padre Lucindo hablar algunas palabritas y le pregunta si había aceptado las condiciones que ella había pactado y el padre le dice que no había objetado nada. En eso entra Mariano transformado en un buen mozo y Isabel se acerca y le presenta a sus amigas, al Sr. Don Cosme y a Pedrito, se sientan y con la ayuda de Nieves, Isabel corta la tortas sirven algunas copas de vino y entre vinito va y vinito viene Pedrito le pregunta a Mariano si era de San Telmo y el le contesta que era de Matadero, Misia Jovita le pregunta si su madre vive, el le dice que no y todos si imaginaron que la había matado pero les explica que había fallecido al dar a luz a el.

Cuando la vos del Sereno dio las once todos empezaron a irse deseándole buenas noches y alentándola para que tuviera valor de quedarse sola con su marido.

Cuando Isabel y Mariano quedan frente a frente ella un poco nerviosa le pide que se fije si la puerta del fondo estaba cerrada y cuando Isabel va a cerrar la puerta del frente aparece el sereno para decirle que el iba a estar detrás de la puerta por cualquier cosa que le sucediera que solo debía gritar y nada mas y ella le dijo que entre todos iban a lograr asustarla e igual le dio las gracias.

Isabel traba la puerta con una tranca y luego cierra las ventanas del costado mientras entra Mariano y sin hacer ruido toma sobre el mostrador un largo cuchillo con el en la mano se dirige al medio del lugar y tropieza llamando la atención de Isabel quien se da vuelta rápidamente y se queda inmóvil ante lo que ve y lanza un grito de espanto, Mariano al principio no comprendía y avanzaba un poco y Isabel le empieza a rogar que tenga piedad, mariano asustado por la reacción de ella quiere esconder la mano del cuchillo, pero se equivoca y esconde la otra y Isabel le vuelve a rogar que no la mate y le ofrece plata, que se la lleve todas pero que no la mate en ese momento Mariano comprende del todo la situación y dejar caer su cabe y los brazos como vencido luego levanta la cabeza diciéndole que solo quería un poco mas de torta.

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