Una princesa en Berlín; Arthur R. G. Solmssen

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela histórica alemana. Segunda Guerra Mundial. Ascenso del Nazismo. Argumento

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INDICE

  • Resumen del argumento de la novela 3

  • Explica brevemente el momento histórico en que transcurre la acción 6

  • Realiza una pequeña biografía de los personajes histórico más representativos 9

  • Explica cómo afecta la crisis económica a la población 15

  • Relaciona esta crisis económica con el ascenso del partido nazi 17

  • Busca información sobre los partidos fascistas 18

  • Busca información sobre la “Revolución espartaquista” 20

  • Europa después del Tratado de Versalles.

Relaciona este Tratado con el ascenso de Hitler 21

  • Causas que originaron la II Guerra Mundial 23

  • Opinión personal 24

  • Bibliografía 25

1. Resumen del argumento de la novela

Peter Ellis y Christoph Keith eran muy buenos amigos. Se conocieron en Vedún en 1916. Christoph era piloto y derribaron su avión durante la I Guerra Mundial. Peter lo salvó. Peter era americano, estudiante de medicina y se fue a Neully durante la I Guerra Mundial para ayudar a los heridos; era conductor de ambulancias.

Al acabar la guerra, Peter se quiso quedar en París para estudiar arte, pues quería ser pintor

Sus padres no querían que se quedase en París así que mandaron al abogado de la familia para hacerle volver a América. Pero Peter se encontró con Christoph Keith y se fue a Berlín con él, no sin antes aceptar un sobre con dólares americanos. Estos dólares le permitirán vivir holgadamente en Berlín a causa de la inflación.

Ya en Alemania, Peter se instaló en casa de Christoph y su familia: los padres de éste, el general Keith y Frau Keith, y su hermano Kaspar. Christoph trabajaba en la banca, en el banco Waldstein & Co., y aunque no era un experto en el mundo de la banca, iba aprendiendo poco a poco. El general Keith era un inválido de guerra e iba en una silla de ruedas; su esposa, Frau Keith, era una ama de casa, y Kaspar sólo sabía ser soldado, por lo cual ahora no tenía trabajo y por las noches se iba a beber con sus amigos, ex - soldados que ahora pertenecían al Friecops, una especie de brazo armado de los partidos de extrema derecha.

Christoph tenía muy buenos amigos, entre ellos los Waldstein a quienes Peter no tardó en conocer: Boby Waldstein, dueño del banco, su hermano, el Barón von Waldstein, padre de Lilí y Alfred. Lilí era una chica encantadora de cual Peter pronto quedó prendado. Alfred estaba casado con Sigrid, que era una antigua amiga de Kaspar. También era como de la familia Helena, viuda de un príncipe, la cual quería mucho a Christoph. La familia Waldstein era de origen judía, cosa que no estaba muy bien vista en Alemania, aunque ahora eran católicos,

A pesar de su origen judío los Waldstein tenía muchos amigos, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores, Walther Tathenau, también judío, y el profesor Lieberman, un excelente pintor, el cual le consiguió a Peter un profesor de pintura llamado Falke, alumno aventajado del profesor Lieberman.

Mientras Peter tomaba clases en el estudio de Falke, acudía a fiestas con Christoph, Helena y Lilí. También decidió, por consejo de Christoph invertir parte de su dinero en bolsa.

Todo el mundo sabía que Alemania estaba en crisis y culpaban de ello a Walther Rathenau, por ser partidario de pagar las indemnizaciones de guerra impuestas a Alemania tras perder la contienda, y también por el hecho de ser judío.

El Friecops estaba decidido a matar a Rathenau y Peter y Christoph lo sabían. Por esta causa trataron de evitar que Kaspar se viera involucrado en el asesinato y lo consiguieron, pero no pudieron evitar el asesinato de Rathenau. Ahora por ayudar a Christoph, Peter era considerado un espía americano.

Llega la Navidad de 1922 y todos se reúnen en de los Waldstein. Hay regalos para todos y Christoph se decide, por fin, casarse con Helena, pero la boda tiene que ser pospuesta por la muerte del general Keith.

Peter, unos meses más tarde, también pide la mano de Lilí al Barón von Waldstein, el cual, en principio, sólo pone una condición: esperar hasta que Lilí termine sus estudios. Peter acepta.

Mientras tanto Sigrid había visitado a su familia y encontró en su casa a Kaspar, desaparecido después del asesinato de Rathenau. Kaspar le cuenta que odia a su hermano por lo que ha hecho y quiere asesinarlo. Entonces Sigrid tiene la necesidad de decírselo a alguien. A su regreso habla con Peter. Peter le promete a Sigrid que no se lo dirá a nadie.

Pero después de su boda Christoph le comenta a Peter lo que le contó un amigo suyo que ahora milita en un grupo de extrema derecha. Kaspar y sus amigos del Friecorps consideran a Peter como un espía norteamericano y lo

quieren matar. También le da una oportunidad para unirse a ellos en vez quedarse con los judíos, pero Christoph la rechaza.

Entonces Peter no tiene más remedio que contarle lo que le había contado Sigrid. Christoph no se lo cree y le pide que abandone el país. Pero Peter no quiere volver a su país, se siente como si Berlín fuera su casa y, además, quiere casarse con Lilí.

A otra fiesta a la que acude casi toda la familia Waldstein, también van Peter, y Christoph con su esposa Helena. Peter decide pasar la noche en casa de estos últimos y al llegar a su casa, Helena nota que hay alguien en la misma. Se oyen disparos: Helena cae al suelo cubierta de sangre y Christoph se abalanza sobre ella sin que Peter pueda sujetarle. Peter, herido, sacó su arma y disparó al asesino: Kaspar, el cual fue encontrado muerto unos días después en el granero de la familia de Sigrid.

Helena y Christoph fueron enterrados juntos y Peter está en el hospital. Dos enfermeras le atienden día y noche. No puede ver a Lilí; sus padres se lo prohiben.

Cierto día recibe una carta de Waldstein & Co. Explicándole que tiene una deuda con el banco por inversiones en la banca y una carta de Lilí en la que le dice que le echa mucho de menos.

Recuperado y fuera del hospital, Peter fue a visitar al Barón von Waldstein. Éste le explicó que ahora no podía casarse con su hija por todo lo que había sucedido y que era una persona non grata en este país, porque era considerado un espía norteamericano.

A Peter no le quedó otra alternativa: se marchó de Alemania para reunirse con su familia de nuevo, en Estados Unidos.

2 Explica brevemente el momento histórico en que transcurre la acción.

La acción de la novela transcurre en la Alemania posterior a la I Guerra Mundial: desde 1919 hasta finales de 1923.

Este período de tiempo coincide con el gobierno de la República de Weimar (1918 - 1933), nuevo régimen político que se proclamó en noviembre de 1918 tras la huida del Káiser Guillermo II.

Se instauró un Gobierno Provisional del Consejo de los Comisarios del Pueblo, coalición formada por miembros del Partido Socialdemócrata Alemán y el Partido Socialdemócrata Independiente

Durante este período se produjo un cambio radical de las relaciones sociales en Alemania; un endurecimiento moral a causa de la brutalidad y muerte causadas por la guerra; las fuerzas sociales e ideológicas del país se radicalizaron y polarizaron.

El Gobierno Provisional tuvo que hacer frente a la revolución espartaquista encabezada por Liebkencht y Luxemburg, que en 1918 intentaron crear en Alemania un Estado soviético al estilo de los bolcheviques en Rusia. Después de este hecho, este grupo permaneció fuera del gobierno e inició una política de oposición violenta, y después el levantamiento en Berlín en enero de 1919, reprimido por tropas del gobierno, sus dirigentes fueron detenidos y ejecutados.

Las clases dominantes, por otra parte, veían su hegemonía amenazada y, aunque otorgaron concesiones para las mejoras sociales y políticas de los trabajadores, consiguieron crear los Freicorps, “cuerpos de voluntarios” y “milicias ciudadanas”, formados por militares, soldados, burgueses, estudiantes y universitarios, que profesaban un odio profundo a la izquierda., para desarmar a los trabajadores y a las fuerzas revolucionarias.

La derrota militar y la humillación alemana, tras la firma del Tratado de Versalles (enero - junio de 1919), siempre presentes, terminaron con las expectativas creadas por la República.

En febrero de 1919 se redactó una Constitución por la cual Alemania se convertía en una república federal democrática con dos cámaras parlamentarias, el Reichstag y el Reichsrat. Friedrich Ebert fue elegido presidente de la recién creada República.

Entre 1920 y 1923, la República contó, siempre, con la oposición de los militares conservadores y los socialistas revolucionarios que intentaron, junto con los espartaquistas, derrocar el gobierno republicano. También tuvo que hacer frente a revueltas desde la derecha: en marzo de 1920, un complot dirigido por Wolfgang Kapp, (el llamado putsch de Kapp) organizado por oficiales contrarios a la República y apoyado por sectores de la industria pesada, fracasó al intentar restaurar la monarquía. Durante este motín el gobierno tuvo que huir al sur del país y Kapp, respaldado por el general Erich Ludendorff, restableció un nuevo régimen, que apenas duró cuatro días.

En abril de 1922 Alemania y la República Soviética Rusa firmaron el Tratado de Rapallo, ante la sorpresa de Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos.

Este Tratado rubricado por los responsables de exteriores ruso y alemán, Gueorgui Chicherin y Walter Rathenau, restableció las relaciones diplomáticas y

consulares entre ambos países. Alemania reconocía el nuevo Estado soviético y se contemplaba una renuncia recíproca al pago de las reparaciones de guerra.

En enero de 1923 Francia invadió el Ruhr para explotar las minas de carbón. El gobierno alemán incitó a los trabajadores a una resistencia pasiva a cambio de garantizar sus salarios. Esta resistencia provocó sentimientos de amargura y revancha contra Francia y llegaron a producirse violentos enfrentamientos hasta septiembre de 1923 en que cesó la resistencia pasiva.

Este mismo año, coincidiendo con la crisis más aguda de la República, se producen levantamientos comunistas en Sajonia y Turingia, mientras que Hitler intenta tomar el poder en Baviera y organizar un golpe nacionalista contra el gobierno de Berlín. Este último hecho ocurrió en Munich en noviembre de 1923. Esta rebelión estaba justificada en la mitificación que el nazismo hizo del fracasado complot dirigido por Kapp en 1920. Ambos intentos fracasaron, frenando el ascenso del nazismo: Hitler fue encarcelado y juzgado y su partido prohibido.

Mientras todos hechos sucedían, y de forma larvada, especialmente, en Alemania se iba creando un clima de antisemitismo que se convirtió en una fuerza importante.

a pequeña biografía de los personajes históricos más representativos

Adolf Hitler (1889 - 1945)

Nació en abril de 1889 en la ciudad austríaca de Braunau. Estudió en Linz hasta 1905. Después se trasladó a Viena para estudiar bellas artes y arquitectura, pero en ambas disciplinas suspendió. Vivía de su pintura y de una pensión de orfandad. Sus intermediarios y compradores eran judíos, hecho que reforzó el antisemitismo que le inculcaron en Linz

Leyó con avidez a Nietzche y Schopenhauer. Creció su odio contra los judíos, los socialdemócratas, los socialistas y el parlamento. Estableció rápidamente un nexo entre marxismo, socialdemocracia, parlamentarismo y judaísmo. Le impresionaban las estructuras de la Iglesia católica, que inspiraron, más tarde, la organización de su partido.

En 1913 se trasladó a Alemania y vivió en Munich. En agosto de 1914 se alistó voluntario en el ejército bávaro, aunque le habían declarado, pocos meses antes, no apto para el servicio militar. En octubre estuvo en el frente del oeste. Fue condecorado , siendo cabo, con la cruz de hierro de primera clase por su valentía.

En septiembre de 1919 ingresó en el Partido Obrero Alemán, luego Partido Obrero Nacional Socialista Alemán y, debido a su compleja y seductora propaganda y a su fuerza como orador, en agosto de 1921, se convirtió en su máximo dirigente.

En 1923, en plena crisis de la república de Weimar, Francia ocupo el Ruhr y en Sajonia y Turingia se revelaron los comunistas; Hitler intentó tomar el poder en Baviera y organizó un golpe nacionalista contra el gobierno de Berlín. Ambos sucesos fracasaron y frenaron el ascenso del nazismo. El partido fue prohibido y Hitler encarcelado.

En prisión redactó su libro Mein Kampf (Mi lucha). Una vez excarcelado su imagen creció más segura, reforzada por el mismo Hitler.

Entre 1926 y 1928 los diversos grupos de ideología nacionalista de extrema derecha se unificaron bajo la jefatura de Hitler. En las elecciones de 1930 consiguieron convertirse en el segundo partido del país, llegando al poder en

las elecciones de 1933. Fue nombrado canciller con mayoría nacionalista y consiguió poderes dictatoriales mediante un decreto presidencial de emergencia (febrero de 1933) y selló el comienzo de su dictadura. Había culminado la implantación de partido único.

En 1935, restableció el servicio militar obligatorio; en 1936, ocupó la margen izquierda de Rhin; en 1938, comenzó su política expansionista. En política exterior se acercó a la Santa Sede, Polonia y Gran Bretaña; 1938 se anexionó Austria y la región de los Sudetes. Desde entonces todos sus esfuerzos iban dirigidos hacia la guerra: progresivamente, a partir de 1939, fue ocupando Polonia, Francia, Noruega, los Balcanes y Rusia, dando lugar a la II Guerra Mundial.

Terminada la contienda y derrotada Alemania, Hitler se quitó la vida el 30 de abril de 1945.

La doctrina ideológica de Hitler no presenta gran originalidad: la idea de un Gran Reich alemán está tomada de los pangermanistas: superioridad de la raza germánica, la apología de la guerra y de la violencia y el culto a la fuerza se encuentran en escritos de ilustres pensadores (Gobinau, Nietzche, Hegel, ... )

Pero sus ideas estaban impregnadas por su carácter apasionado, su temperamento, pero sobre todo, por la humillación que supuso para Alemania la firma del Tratado de Versalles. Acusó a los judíos como únicos responsables de la derrota: raza impura, que pretendían deshonrar la etnia aria y propagar ideologías nefastas: marxismo, internacionalismo, individualismo y liberalismo. Hacía falta desembarazar al Reich de judíos y regenerarlo con sangre aria. Y para arruinar el Tratado de Versalles, Alemania se convirtió en Lebesraum (“espacio vital”) y liderada por su Führerprinzip.

Friedrich Ebert (1871 - 1925)

Político y presidente de la República de Weimar que se instauró en Alemania después de I Guerra Mundial. Nació en Heidelberg. Fue guarnicionero hasta que se dedicó a la política.

Elegido miembro de Reichtag como candidato socialdemócrata en 1912, pasó a ser líder del partido en 1913.

Durante la guerra apoyó en el parlamento una política de defensa nacional, una paz negociada y una monarquía liberal. Fue el último canciller del Imperio Alemán, cargo que desempeñó hasta que el emperador Guillermo II abandonó el país en 1918, en pleno período de la derrota y revueltas revolucionarias.

Cuando se proclamó la República, pasó a ocupar la presidencia del gobierno y reprimió las rebeliones de los espartaquistas. En 1918 fue elegido presidente de la misma.

Durante su mandato proporcionó continuidad a los distintos gabinetes que se sucedieron en los complicados primeros años de la República; superó las insurrecciones tanto de derechas como de izquierdas; controló la terrible inflación y la ocupación del Ruhr por los franceses.

Falleció en 1925 durante la campaña de acoso que contra él emprendieron los analistas de la derecha.

Walther Rathenau (1867 - 1922)

Político y economista alemán, nacido en Berlín en 1867. Fue presidente de la Sociedad General de Electricidad.

Cuando estalló la I Guerra Mundial dirigió la oficina encargada de distribuir las materias primas. Una vez terminado el conflicto, e instaurada la República de Weimar, fue Ministro de Reconstrucción en 1921 y, después, de asuntos Exteriores en 1922

Representó, siendo ministro de Exteriores, a Alemania en las conferencias de Cannes y Génova para resolver asuntos relacionados con las reparaciones de guerra. También firmó el Tratado de Rapallo con la Unión Soviética.

Era partidario de pagar las indemnizaciones de guerra a los aliados. Fue asesinado en 1922 por un grupo de nacionalistas alemanes que se oponían a esta política y a su religión, la judía. Entre sus obras destacan: En los días venideros y La nueva sociedad.

Rosa Luxemburg (1871 - 1919)

Nació en la ciudad polaca de Zomosc en 1871 en el seno de una familia judía. Estudió en Varsovia, donde frecuentó asociaciones políticas.

Abandonó Polonia en 1889 para no ser encarcelada por sus actividades y se estableció en Suiza. En este país estudió ciencias naturales y economía política en Zurich, donde escribió su tesis doctoral: “El desarrollo industrial de Polonia”. Emigró a Alemania en 1898 y obtuvo la nacionalidad alemana al contraer matrimonio con un trabajador alemán. Se afilió al SPD (Partido Socialdemócrata Alemán), pero cuando estalló la Revolución Rusa, en 1905, volvió a Varsovia para participar en la lucha y fue detenida.

Después de ser liberada, impartió clases de economía política en la escuela del SPD en Berlín (1907 - 1914) y escribió “La acumulación del capital

Estuvo en prisión por su radical oposición al conflicto bélico de I Guerra Mundial. Allí escribió su obra más importante, “La crisis de la socialdemocracia

Karl Liebknecht (1871 - 1919)

Nació en Leipzig en 1871. Era hijo de uno de los fundadores del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). Estudió derecho y fue condenado a prisión por sus escritos en contra del militarismo alemán en 1907.

En 1912 fue elegido miembro del Reichstag y se opuso a la intervención de Alemania en la I Guerra Mundial.

Fue expulsado de SPD en 1916 y, poco después, se le declaró culpable de alta traición por encabezar una manifestación contra la guerra en Berlín. Por esto fue condenado a trabajos forzados y perdió sus derechos civiles. En octubre de 1918 consiguió la libertad. Se opuso al gobierno provisional del socialdemócrata Friedrich Ebert (noviembre de 1918).

En 1916, Liebknecht y Luxemburg formaron una facción revolucionaria dentro del SPD; se les conocía como los espartaquistas.

Tras la proclamación de la República de Weimar lideraron la insurrección espartaquista contra el gobierno (enero de 1919). Ambos fueron arrestados y ejecutados cuando eran conducidos a prisión por las tropas alemanas el 15 de enero.

Erich Ludendorf (1865 - 1937)

Fue el principal estratega de la I Guerra Mundial. Nació en la ciudad prusiana de Posen en 1865. Se alistó en el ejército a los 18 años.

Fue nombrado jefe del Estado Mayor del II ejército y tuvo una destacada actuación en el frente de Polonia.

Después de la guerra huyó a Suecia; regresó a Alemania en 1919 para hacer campaña en contra del Tratado de Versalles y sus acuerdos. En 1923 se unió a Hitler en el fallido golpe de Munich.

Fue diputado por el Partido Nacional Socialista entre 1924 y 1928. En 1925 se presentó cono candidato a presidencia de la República, pero fue derrotado.

Herman Goring (1893 - 1946)

Mariscal alemán, comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas alemanas y segundo líder de la Alemania nazi.

Nació en 1893, en Rosenheim (Baviera). Durante la I Guerra Mundial sirvió en las Fuerzas Aéreas alemanas.

Conoció a Hitler en 1921 y pronto se convirtió en uno de los líderes del partido nazi. En 1923 participó también en el golpe de estado de Munich. Entre 1928 y 1932 fue presidente del Reichtag . En 1933 fue nombrado ministro de las Fuerzas Aéreas del Reich, ministro del Interior y jefe de todas las fuerzas de seguridad alemanas.

Durante la II Guerra Mundial planificó gran parte de la estrategia entre las fuerzas terrestres y aéreas, que dio como resultado la rápida ocupación de Polonia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica y Francia entre 1939 y 1940.

Goring se rindió a las fuerzas estadounidenses en 1945; fue juzgado por el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg y, declarado culpable, fue condenado a morir en la horca, pero en octubre de 1946, horas antes de su ejecución, se suicidó.

4 Explica cómo afecta la crisis económica a la población

La economía de la República de Weimar estuvo marcada por grandes dificultades desde su establecimiento: un gran desastre económico impuesto por los acuerdos del Tratado de Versalles, una inflación desbocada y una grave crisis social y política.

Alemania, por imposición de este Tratado y para resarcir a los aliados los daños causados durante el conflicto, tuvo que hacer inmensos desembolsos de dinero, hasta tal punto que sus reservas de oro se vieron muy mermadas y le fue

imposible hacer frente a estos gastos. Además Inglaterra le impuso un severo bloqueo económico.

La presión para pagar crea una increíble inflación y subida de precios, aunque hay que tener en cuenta que durante el conflicto, el gasto público superó con mucho a los ingresos. El déficit se palió mediante la emisión de bonos del Tesoro. Esta diferencia continuó creciendo después de la guerra y hubo que depreciar el marco, con lo cual apareció la inflación.

La industria quedó prácticamente destruida, por lo cual el desempleo aumentó alarmantemente en Alemania.

Por otra parte el sistema de abastecimiento alemán estaba desbaratado, la mayoría de las provisiones se iban agotando y se llegó a pasar hambre, hasta que en la primavera de 1919, llegó la ayuda americana.

A partir de esta fecha la economía alemana se fue recuperando: se estimuló la inversión y el consumo; la producción aumentó rápidamente mientras el paro bajaba; se fomentó el pleno empleo. Todo esto contribuyó a estabilizar la República.

Pero en diciembre de 1922 la situación económica volvió a empeorar, ya que se obligó a Alemania a hacer frente a las reparaciones de guerra que habían disminuido, y en 1923 la inflación se transformó en hiperinflación, y aunque el gobierno alemán utilizó sus reservas para frenar la caída del marco, éste llegó a carecer prácticamente de valor.

Este último hecho trajo graves consecuencias sociales, económicas y, también, políticas que fueron las que cambiaron el aspecto político de Alemania.

5 Relaciona esta crisis económica con el ascenso del partido nazi

La vida política y económica de Alemania se vio gravemente afectada a causa de las condiciones del Tratado de Versalles . La elevada inflación se agravó en 1923, la cual casi acabó con la clase media alemana: destruyó los ahorros de muchas familias de clase media y baja; los pensionistas se vieron reducidos a condiciones de extrema miseria; supuso una gran pérdida económica para quienes poseían bienes con un valor monetario fijo y para quienes dependían de salarios fijos.

Unos años después y tras alcanzar un cierto grado de progreso y estabilidad, la crisis económica mundial de 1929, sumió a Alemania en una depresión económica que parecía irremediable, ya que los Estados Unidos, repatriaron todos capitales invertidos en Europa. La República de Weimar se vio sometida a constantes ataques, tanto desde la derecha como desde la izquierda, durante este período y no fue capaz de encontrar soluciones eficaces ante la desesperada situación del país.

Y aunque en 1930 Brüning, canciller alemán, hizo descender el gasto público y firmara en la conferencia de Lausana (Suiza) un acuerdo para reducir el pago de las reparaciones económicas de la guerra estos grupos sociales, empobrecidos y sin futuro, empezaron a sentirse atraídos por los partidos políticos radicales que surgieron en la postguerra.

Estas circunstancias hicieron que, hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes, apoyaran a alguno de los principales partidos totalitarios: el Partido Comunista Alemán y el Partido Obrero Nacional Socialista Alemán de tendencia nacionalista que se convirtió en la fuerza más votada, y su líder, Adolf Hitler, fue nombrado canciller de Alemania

6 Busca información sobre los partidos fascistas

El fascismo es una forma de totalitarismo - régimen político no democrático en el cual los poderes ejecutivo, legislativo y judicial están concentrados en un pequeño grupo de dirigentes, que sacrifican los derechos fundamentales de los ciudadanos a favor de la razón del Estado - del siglo XX.

Su ideología se basa en:

- Estricta reglamentación de la existencia nacional e individual de acuerdo con ideales nacionalistas y militares.

- Los intereses contrapuestos se resuelven mediante la total y absoluta subordinación al servicio del Estado y lealtad incondicional a su líder.

- Basa sus ideas y formas de actuar en el conservadurismo extremo (contrario a cualquier innovación social o política)

- A veces los regímenes fascistas se parecen a dictaduras e, incluso se transforman en ellas, a gobiernos militares o tiranías autoritarias.

- Se distinguen de cualquier otro régimen por ser un movimiento político y una doctrina apoyada y sustentada por partidos políticos al margen del poder.

- Hacen hincapié en el nacionalismo - doctrina que sostiene las aspiraciones exclusivamente nacionales - aunque su expansión ha sido internacional.

- Exaltación de la reconciliación de los hombres a través del trabajo y concentración en la persona de un jefe de todo el poder del estado.

  • Politización total de la ciudadanía basada en la estructuración piramidal de la sociedad: los miembros del partido y, por supuesto todos los ciudadanos, están ordenados según su importancia; el superior es el depositario de la interpretación correcta frente al inferior. Todo está en poder del jefe supremo.

depositario de la interpretación correcta frente al inferior. Todo está en poder del jefe supremo.

- Abolición de la distinción entre vida pública y privada, mediante la imposición de ideas dominantes, aunque sea por la violencia.

-El fascismo, no sólo hace que los jefes sean los representantes y ejecutores del poder, sino también los poseedores de la verdad absoluta. El culto al orden, sobre todo el orden público, se convierte casi en una obsesión histérica.

-El éxito de este régimen se basa en la crisis económica y el desorden político que hace que sus líderes se alcen al poder. A veces, se establecen en el mismo mediante un golpe de estado, otras, utilizando un partido de masas.

7. Busca información sobre la “Revolución espartaquista”

Los espartaquistas fueron un grupo de socialistas alemanes formado en 1916 y dirigidos por Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht. Comenzaron por ser una corriente de izquierdas del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), a cuyos líderes criticaban por apoyar la política alemana que llevó a este país a la I guerra Mundial. Creían que este apoyo era una traición al socialismo y a las revoluciones pacifistas de la II Internacional. Propugnaban la acción de todos los trabajadores de los países en guerra para poner fin a la lucha y derrocar al sistema capitalista.

Recibieron este nombre de espartaquistas cuando Liebknecht escribió una serie de artículos en contra de la guerra con el seudónimo de Espartaco

En 1917, la facción izquierdista del SPD fundó el Partido Socialdemócrata Alemán Independiente (USPD), del cual se separaron también los espartaquistas tras protagonizar la revolución de octubre de 1918, que con la abdicación del emperador Guillermo II, se extinguió el II Imperio (o Reich) Alemán.

Después de establecerse la República de Weimar en noviembre de 1918 - con Friedich Ebert - líder moderado del PSD, los espartaquistas fueron apartados del nuevo gobierno, siguiendo una oposición violenta. Se convirtieron en el Partido Comunista Alemán (KPD). En enero de 1919, los espartaquistas encabezaron un levantamiento que tuvo su foco en Berlín. Fue reprimido por tropas del gobierno. Liebknecht y Luxemburg fueron detenidos y ejecutados.

8 Europa después del Tratado de Versalles

Relaciona este Tratado con el ascenso de Hitler

De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (1919), Alemania era la única responsable del conflicto; perdió importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena; fue despojada de su imperio cnial y obligada a pagar excesivas reparaciones de guerra; se le obligó a suprimir el servicio militar obligatorio y reducir su ejército, a desmilitarizar algunos territorios, a no importar ni exportar material de guerra, a limitar sus fuerzas y personal navales; se le prohibió la aviación militar; ...

Este Tratado fue calificado de diktat (“imposición”) y sufrió duras críticas, tanto fuera de Alemania, al considerarlo un paso hacia un nacionalismo económico y una reaparición del militarismo, como dentro del país, donde las críticas dieron lugar a la aparición de grupos nacionalistas que demandaban la revisión del mismo, puesto que suponía una dura carga para la población y significaba un considerable debilitamiento de Alemania como potencia.

Este clima de malestar sirvió de soporte para el ascenso al poder, en la década de los 30, del nacionalismo y, en 1933, de su líder, Adolf Hitler.

Este ascenso del nacionalismo al poder va unido innegablemente al ascenso de Hitler y de sus propios objetivos, mediante el funcionamiento de la voluntad política personal de éste. Aunque hay motivos ligados al movimiento nazi y a la voluntad de Hitler: su carisma no lo hubiera podido ejercer sin una audiencia dispuesta a dejarse seducir, ni los votos los hubiera conseguido sólo con la propaganda y eslóganes anticapitalistas y antisocialistas, sino atacando a la República de Weimar y todo lo que ella representaba.

También la propaganda nazi se aprovechó del descontento general con el Tratado de Versalles para convencer al pueblo alemán de que el carácter democrático y los orígenes revolucionarios de la República estaban vinculados fatalmente a la humillación nacional.

Recibió el apoyo de los votantes porque parecía la fuerza que contaba con más probabilidades de terminar con las instituciones políticas de la primera democracia en Alemania. Instituciones que concentraron el resentimiento popular y que entregaron al nazismo mecanismos constitucionales para su táctica de “legalidad” en su búsqueda del poder, que, al final, acabaron con el sistema democrático y la aparición de la dictadura personal de Hitler.

De hecho, el nacionalismo resolvió graves problemas de la sociedad alemana (de lo cual se jactaba Hitler) y conflictos, ante los cuales los gobiernos de la República se mostraron impotentes, y transformó la débil república en un Estado industrial, políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción y las ideas militaristas y expansionistas de Hitler le condujeron a otro enfrentamiento bélico: la II Guerra Mundial.

9 Causas que originaron la II Guerra Mundial

Estas causas pudieron ser:

- Económicas

La crisis del 29 supuso para algunos países como Alemania una fuerte inversión en industria bélica para poder superar el alto grado de paro

- Políticas

Alianza de Alemania e Italia porque Hitler apoyó la invasión de Etiopía por parte de Italia (1936)

Alianza de Alemania, Italia y Japón al apoyar Hitler la expansión japonesa en China (1936)

- Expansionistas

Pacto de no agresión con la URSS, según el cual se repartían Polonia (agosto de 1939). En septiembre de 1939, Alemania ocupa su parte de Polonia y se inicia la II Guerra Mundial.

Ocupación de territorios poblados por alemanes: Austria en 1938 fue incorporada al Reich. La región de los Sudetes, en Checoslovaquia, en 1939.

El ejército germano invadió Checoslovaquia en 1939, convirtiendo a este país en un protectorado alemán, mientras que Eslovaquia alcanzaba la independencia como satélite de Alemania.

A estas causas hay que añadir el ambiente de venganza que existía en Alemania por el Tratado de Versalles que había humillado y dividido a este país; las ansias militaristas y expansionistas de Hitler y la falta de firmeza de los aliados ante la remilitarización de Alemania desde que Hitler consiguió el poder.

10 Opinión personal

El libro, en general, ha sido muy interesante. Ciertas partes de la novela, y sobre todo el final, me han mantenido muy expectante. Tenía que seguir leyendo para poder enterarme bien de lo que acontecía.

Me ha gustado. Relata los hechos de una forma muy precisa, y eso ya no me ha gustado tanto. El libro es muy denso, relata muchos acontecimientos en un espacio muy corto de tiempo.

Por otro lado la estructura del libro es un poco confusa. Pasa de hablar de un tema en concreto, y radicalmente salta, a relatar otro, lo cual crea un poco de confusión. Una buena solución sería imprimir cada tema tratado por el autor con

un tipo de letra diferente como se hace en otros libros, o colorear el fondo de colores diferentes.

Otra cosa que me ha gustado es que la novela la narra un joven norteamericano. Él desconoce la historia de Alemania y, por lo tanto, los problemas que ésta tiene. Así que relata la historia sin perjuicios hacia nadie. Mientras le explican la situación, el joven va aprendiendo un poco más de la historia de este país, y comienza a crear sus propias ideas sobre la situación por la cual está atravesando Alemania: la miseria de la guerra y sus consecuencias. También lo refleja en su pintura, sin tapujo alguno.

11 Bibliografía

Solmssen, Athur R. G., Una princesa en Berlín. Fábula Tusquets. Barcelona, 1996

V.V.A.A. Historia del Mundo Contemporáneo BCT. Anaya, Madrid, 2000

V.V.A.A. Enciclopedia Larousse Universal. 1985

VV.AA Enciclopedia Microsoft Encarta 2000.