Un soñador para un pueblo; Antonio Buero Vallejo

Literatura Española Contemporánea siglo XX. Teatro español de posguerra. Dramas históricos. Obra dramática. Contexto histórico. Reseñas biográficas marquesinas. Personajes. Marqués de Esquilache

  • Enviado por: Francis
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
publicidad
publicidad

INDICE

Un soñador para un pueblo

Antonio Buero Vallejo

1.0 Antonio Buero Vallejo, vida y obra.

Antonio, uno de los más notables dramaturgos de la historia y del teatro occidental contemporáneo, nació en Guadalajara el 29 de septiembre de 1916 y murió en el año 2000. Desde su niñez se sintió muy atraído por la pintura, una vocación que lo llevó a Madrid a la escuela de bellas artes en 1934, hasta que la guerra y la prisión acabaron con sus iniciales planes artísticos, tras varias rebajas de penas salió en libertad en 1946, que es cuando cambiará los pinceles por las plumas.

Su temprana afición por la lectura, favorecida como otras inclinaciones culturales y artísticas por su padre, le permitió conocer los clásicos de la literatura universal, así como los autores de su entorno más próximo, a pesar de la censura existente en España debido al Franquismo (que fue determinante en la formación y posterior vida y obra de Antonio).

El teatro, al que asistía con alguna frecuencia, era el protagonista de sus juegos infantiles, que junto a la constante presencia de la pictografía en su obra mas adelante, se convertiría en el precursor de sus mayores logros con: el territorio inmóvil (1949), una extraña armonía (1956) y más adelante el motivo por el cual se le concedería cuatro veces el premio nacional de teatro, el premio Miguel de Cervantes, y el nacional de las letras. Entre sus últimos títulos figuran Caimán (1981), Diálogo secreto (1984) y Lázaro en el laberinto (1986).

En 1956 su obra traspasó las fronteras en el extranjero, la producción dramática bueriana a tenido tanta relevancia que por si sola a sido artífice de que se representen en teatros de todo el mundo y que hayan sido traducidas en mas de 20 lenguas.

2.0 El género drama histórico.

En este drama, Buero toma los acontecimientos del pasado histórico, el tema común que liga toda la obra es la tragedia del individuo, analizada desde un punto de vista social, ético y moral, a demás de los principales problemas que angustian al hombre. como trampolín o espejo y como mina de significaciones cara al presente y como "modelos" en el sentido que la sociología da al vocablo (Ruiz Ramón).

Pertenecen a este grupo Un soñador para un pueblo, Las Meninas, El concierto de San Ovidio y El sueño de la razón.

3.0 Contexto histórico de la obra

3.1 La ilustración y el despotismo ilustrado

El régimen político más extendido en el siglo XVII es el absolutismo. El absolutismo del siglo XVIII recibe el nombre de “Despotismo Ilustrado”, que se puede definir como “la utilización de la ideología ilustrada por parte de las leyes absolutas para mantener su absolutismo”. 

Ilustración en España es un pensamiento crítico y reformista, que tuvo en España este movimiento intelectual europeo que se desarrolló en el siglo XVIII hasta la Revolución Francesa. En el mundo occidental supuso, dentro del terreno del pensamiento, el paso de la edad moderna a la edad contemporánea. Propugnaba unos cambios de ideas y modos de interpretar el mundo que procedían del racionalismo a ultranza de la clase burguesa en ascenso. De hecho, rechazaba todo tipo de dogmatismos y, debido a ello, buscaba desplazar de las esferas de poder a la aristocracia y la iglesia.

3.2 Carlos III, un rey reformista

(Madrid, 1716-1788) Duque de Parma y de Toscana, rey de Nápoles (1734-1759) y rey de España (1759-1788). Hijo de Felipe V e Isabel Farnesio, en 1734 renunció a los ducados de Parma y Toscana (1731-1734) para convertirse en rey de Nápoles, y en 1759, a la muerte de su hermanastro Fernando VI, en rey de España. En 1736 contrajo matrimonio con María Amalia de Sajonia. Durante su largo reinado se reveló como un soberano inteligente, perfecto modelo del monarca ilustrado, y emprendió una serie de reformas destinadas a modernizar las estructuras administrativas y productivas del Estado. Para este cometido contó con ministros como Esquilache, Aranda y Floridablanca, eficaces ejecutores de los planes reales. El radicalismo con que comenzó a aplicarse el plan de reformas chocó enseguida con los intereses del clero y la aristocracia, sectores que aprovecharon una serie de disposiciones de policía para promover el llamado «motín de Esquilache», en 1766. A pesar de estas reacciones, el proceso reformista siguió adelante. Al año siguiente ordenó la expulsión de los jesuitas, quienes se oponían al control estatal de las cátedras de las universidades y de los colegios mayores, y poco después sometió el Santo Oficio al poder de la Corona. En materia agraria promovió el reparto de las tierras comunales, la división de los latifundios y la colonización del campo, en particular en Sierra Morena, y limitó los privilegios de la Mesta en beneficio de los agricultores, y los de los gremios para favorecer la industrialización. Decretó también la libertad del comercio de granos y el libre tráfico con los territorios de América, donde introdujo las intendencias en 1768, y reorganizó el mapa político administrativo al crear en 1776 el virreinato del Río de la Plata y, al año siguiente, la capitanía de Venezuela. En el capítulo de la Hacienda pública, racionalizó el sistema fiscal y amplió su base de aplicación, lo cual provocó reacciones tanto en la Península Ibérica como en América, la más grave de las cuales fue la de los comuneros de Nueva Granada, en 1781; introdujo el papel moneda y fundó el Banco de San Carlos, la primera banca estatal. Reformó así mismo la administración de la justicia y, mediante las conocidas «ordenanzas» que promulgó, logró su propósito de convertir el ejército y la marina en verdaderas fuerzas armadas del Estado.

4.0 Reseñas biográficas marquesinas

4.1 El Marqués de Esquilache

Don Leopoldo de Gregorio, que así se llamaba el marqués de Esquilache, era siciliano, de extracción humilde, y en edad iba con el siglo. Espíritu emprendedor, y no sin travesura, había figurado primeramente en Nápoles como proveedor de las tropas y después como director general de Aduanas. Su facilidad para arbitrar recursos, acreditada en ambos cargos, le abrió paso más tarde a la secretaría de Hacienda. De todo presumía entender bastante: le desasosegaba el prurito de entrometerse hasta en lo más ajeno de su incumbencia, y sentía verdadera fruición en el continuo y perentorio trabajo. Por esto, sobre la secretaría mencionada tuvo en Nápoles a su cargo la de Guerra y la de Marina, despachándolas puntualmente, y asegurándose a fuerza de celo por el servicio la Real gracia. Práctica de los negocios ministeriales tenía mucha, cualidades de hombre de Estado, pocas: solía hablar largo, y de resultas peligraban en su corazón los secretos; y prendas soltaba algunas veces que le dolían sobremanera, realmente las más de las innovaciones se debieron al marqués de Esquilache, que, bien intencionado de suyo, siempre solícito por ajustar sus actos a las miras de Carlos III, amante de gloria y deseoso de merecer bien de los españoles, se lisonjeaba de poder libertar a América de los rancios abusos de tres siglos en el breve término de tres años.

4.2 El Marques de Ensenada

Don Zenón de Somodevilla y Bengoechea, natural de Hervias, en La Rioja, después de realizar algunos estudios marchó a Cádiz a emplearse en el comercio. Hombre de talento, tuvo la fortuna de que se lo descubriera Patino, quien le dio un destino de oficial supernumerario del ministerio de Marina. Allí fue subiendo el cursus honorum de la nueva burocracia, y en puestos de responsabilidad participó en la empresa de Oran y en la conquista del reino de Nápoles para el infante don Carlos, quien, en agradecimiento, le dio el título de marqués de la Ensenada. Es un creyente en la acción de la monarquía absoluta, trabajador incansable, organizador, amigo de los grandes planes y de los más nimios detalles, prudente y generoso. Hay que ahorrar sacrificios, enriquecer la hacienda común. No le duelen prendas para censurar con realismo la situación española, y a los gobernantes voraces que sólo han pensado en su propia panza, a costa del erario y de los sudores del pueblo. Sobra gente en los diversos escalones administrativos, sobran eclesiásticos, pero faltan marinos instruidos, técnicos, etc., y como dice con sencillez, un solo ministro no puede atender bien a Guerra, Hacienda, Indias y Marina. Ensenada, el advenedizo, tapaba su origen plebeyo desplegando en su persona un lujo inusitado, del que en la corte todos se hacían lenguas. No obstante la mediocridad de los tiempos, todos los autores están conformes en que, con Ensenada, España tuvo un gran ministro. Al subir Fernando VI al trono le dirigió Ensenada un escrito, cuya primera recomendación era que se hiciese la paz, ardientemente deseada por los pueblos. La guerra consume las riquezas y las gentes, y obliga a imponer unos tributos intolerables. Sin ella hay que aplicarse a tener un comercio floreciente, con fábricas y buena agricultura, y una marina adecuada, entre otras cosas.

5.0 Argumento y partes de la obra

La obra un soñador para un pueblo enmarcada dentro del género del drama histórico se sucede en el siglo XVIII, bajo el reinado del Rey Don Carlos III y sus fieles, y no tan fieles gobernantes, relata en detalle el impulso decisivo y el programa de reformas que los Borbones habían implantado en España. De la ascensión al trono del Rey Don Carlos III, de la conflictiva sociedad española de la época y sobre todo la denuncia que el autor hace sobre el uso interesado y partidista del poder y para propugnar que todo político debe ser honesto hasta las entrañas, dejarse guiar por los ideales y nunca ni por ningún motivo renunciar a ser un soñador para un pueblo.

Esquilache es un gran reformista, y entre sus amigos esta el Marqués de la Ensenada que comparte las mismas ideas, Esquilache tiene un encuentro con Ensenada donde hablan sobre el pueblo, y Ensenada le pide a Esquilache que le ayude con el rey para ponerlo en un buen bienestar social.

Esquilache tiene a sus hijos en buena posición de trabajo y Doña pastora que es su esposa se aprovecha del poder de su marido. El rey y Esquilache tienen una buena amistad, y gracias a esta amistad el rey siempre lo protege, Esquilache ha hecho muchas obras en Madrid, ha puesto farolas de luz y limpiado Madrid ya que antes de llegar el Madrid estaba llena de basura etc. Aunque haya hecho estas reformas el pueblo no lo quiere como ministro.

En su casa Esquilache conoce a Fernandina sirvienta de su esposa, el después de conocerla la pone a su servicio, porque se siente atraído. Doña pastora se da cuenta de que a Esquilache le gusta Fernandina lo discuten pero el matrimonio entre Esquilache y Doña pastora hace unos cuantos años ya no es lo mismo este matrimonio esta en crisis. Aunque Fernandina dice que esta enamorada de Julián un mozo pero no es cierto porque ella hace esto para olvidar a Bernardo que es violento, esta casado tiene hijos y es mujeriego.

Mientras tanto en la calle se comenta que habrá un motín contra Esquilache. Las personas deben obedecer unas órdenes que son llevar la capa corta y los alguaciles abusaban de las personas, les ponían multas y les cortaban las capas hasta llevaban sastres para cortárselas. Esto provoca que el ambiente social se ponga peor, por la calle hay papeles sobre le motín contra Esquilache.

Esquilache se fue a un gabinete que su balcón daba a la plaza Armería, estando allí Fernandina ya se había dado cuenta que Julián el mozo de mulas había muerto. Esquilache hablo con el rey sobre la situación, el le aconsejo a Esquilache que no saliese del gabinete por su seguridad el rey también le dijo que su familia estaba bien.

El rey le dice que lo mantendrá informado, Esquilache queda en el gabinete pero no lo dejan hacer el piensa que lo tienen prisionero que hasta el propio rey lo ha engañado, el rey vuelve le dice que tiene que decidir entre la guerra o complacer lo que piden las personas, Esquilache prefiere complacer la petición del pueblo que el destierro de el y lo acepta, después se da cuenta que el que había provocado la revuelta había sido su amigo el marqués de la ensenada que también será desterrado.

6.0 Estudio de los personajes

6.1 Marqués de Esquilache

El Marqués de Esquilache es un protagonista de origen italiano ya que se puede ver como éste utiliza frases italianas a lo largo de la obra, es un hombre rápido de pensamientos, hábil y de notable inteligencia. Como hombre publico, Esquilache es ministro de hacienda y guerra de España, tiene grandes ideales ilustrados y pretende cambiar el país, mejorar el pueblo y progresar la sociedad con sus ideales ilustrados. Desde un punto de vista de su persona Esquilache es un hombre que fracasa sentimentalmente, en especial con su esposa Pastora Paternó, no se hablan.

6.2 Fernandina

Fernandina sicológicamente mas importante e interesante de la obra ya que representa a una gran parte del pueblo español, ya que ella mismo es un símbolo del pueblo y a demás es una víctima del retraso se puede decir que representa al pueble ya q lo refleja su difícil vida personal, su padre asesinado y su madre con que murió de una enfermedad. Es el símbolo del atraso q vive España y que solo los ideales ilustrados podrían hacer progresar, empieza siendo la criada de doña pastora pero luego pasa a manos de Esquilache. Tiene una personalidad delicada, buena y sentimental. La lucha interior de Fernandina es la contraposición del amor hacia bernardo y el odio q a la ves le tiene hacia su persona, el representa la torpeza y l brutalidad q ella tanto odia.

6.3 Bernardo

El personaje de Bernardo es un hombre violento, vasto y hasta cierto punto pesado, a pesar de esto, logra enamorar a Fernandina pero sus mentiras la decepcionan, este la mintió acerca de su vida sentimental (que tenían hijos y era casado). Todo esto conduce a que al final de la obra Fernandina lo rechace. Bernardo participa en el motín junto a otros. Este personaje representa la parte violenta y mala del pueblo la cual el autor intenta concienciar a la sociedad para que a partir del ejemplo extraigan sus propias conclusiones.

6.4 Carlos III

Rey de España en el siglo XVIII, con sus ideales ilustrados intenta cambiar la mentalidad del pueblo comparte esta posición con Esquilache. Al producirse la revuelta este es aclamado por el pueblo, mientras que Esquilache, que era uno de sus ministros, era abucheado. El rey no comprende esta situación ya que los ministros hacían lo que el les enviaba a hacer, por este modo envía a Esquilache al exilio. Esto demuestra el afecto y aprecio que le tenía este personaje a Esquilache y sus ideas.

6.5 El Marqués de la Ensenada

El Marqués de la Enseneda es un hombre pesimista, agotado ante los problemas de los españoles y del pueblo. Para el, el pueblo español está desequilibrado. El Marqués se mantiene en contra de los ideales ilustrados, y por consiguiente también de Esquilache, por eso fomenta el motín, no toleraba que un extranjero le hubiera sacado el puesto en el gobierno. Para Enseneda, Esquilache soñaba con un pueblo ideal y utópico y a demás afirmaba que Esquilache deliraba, su visión era inútil.

6.6 Doña Pastora Paternó

Doña Pastora es la esposa del Maruqés de Esquilache, con el cual no tiene una buena relación. Es una mujer arrogante, mas joven que Esquilache y psicológicamente éste representa su antagónico ya que tenia una visión contraria, pesimista del progreso del pueblo y de las ideas ilustradas.

6.7 Dos Antagonistas secundarios

Antonio Campos es el secretario personal del Marqués de Esquilache, el cual lo critica por su incompetencia y su incapacidad para cumplir órdenes.

El Duque de Villasanta es un personaje conservador y muy religioso. Esta en contra del idealismo ilustrado de Esquilache. Villasanta representa la parte mas tradicional y sin animo de cambios del pueblo español. Se puede ver como ejemplo de esta tradicionalidad como no acepta el tuteo de Esquilache.

6.8 Otros personajes

Morón, Bernardo y Relaño, son tres personajes que participan en los motines y que a demás se implican directamente en él y están en contra de lo que hace Esquilache, éstos personajes son mandados por Ensenada para que provocaran la revuelta.

Roque y Crisanto son dos alguaciles quienes tienen que mantener el orden en el pueblo, aunque no es así. Ya que el poder de las masas puede mas que su autoridad, al producirse el motín, se unen a el, aunque roque lo hace rápidamente y comienza a abuchear a Esquilache y a aclamar al rey, Crisanto se resiste.

El ciego de los romances es un personaje cuya función principal es marcar el tiempo de la obra, a demás de dar las fechas en la obra, es también un personaje que ayuda a seguir sin interferencias ni dobles intenciones la obra, además este personaje tiene un gran valor psicológico y simbólico: representa la ceguera de la sociedad, debía abrir los ojos y darse cuenta que en esa oscuridad , haciendo referencia al egoísmo, los fallos históricos, la injusticia, estos valores no podían seguir, debemos contribuir a mejorar el pueblo. Este es el mensaje principal de la obra y que encierra este personaje.

8.0 Bibliografía

  • Un soñador para un pueblo

Antonio Buero Vallejo

Editorial Vincens Vives

  • Enciclopedia Microsoft Encarta 2004

Microsoft Corporation

  • Enciclopedia Escolar VOX

Tomo 7 & CD-ROM 4

Credsa S.A.