Un mundo feliz; Aldous Huxley

Literatura universal contemporánea siglo XX. Narrativa. Deshumanización. Estructura. Ideas principales

  • Enviado por: Alk Sanz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
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PRESENTACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN

“ Un mundo feliz” es una obra escrita por Aldous Leonard Huxley (1894- 1963), novelista y ensayista británico, que en sus novelas utiliza una fina ironía que pone en entredicho los cimientos de la sociedad. Expone a la luz las lacras de una sociedad en decadencia, señalando su horror y su enorme vacío. Con un tono intelectual, reflexiona sobre la realidad. Vivimos en un mundo convulsionado por las guerras, el hambre, el terrorismo, donde quizás lo más anhelado por el hombre sea la felicidad y la estabilidad social. Estos dos valores son los que Huxley nos transmite a través de “Un Mundo Feliz”, en la que nos propone viajar a un mundo futuro donde la sociedad está dividida en castas (Alfa, Beta, Gamma, Delta y Épsilon), en la que la educación de los niños se basa en el condicionamiento pavloviano y en la hipnopedia para que cuando sean adultos se sientan felices de pertenecer a su casta y de realizar el trabajo que les corresponde. Es un mundo en el que no existen sentimientos ni tabúes, en las que las palabras más obscenas que pueden salir de la boca de una persona son “padre” o “madre”, puesto que los individuos son obtenidos a partir de un proceso de fertilización in- vitro y donde las personas serán gobernadas de por vida por medio de una droga llamada “soma”.

Un mundo aparentemente perfecto e ideal para sus habitantes, pero cuya estabilidad se verá puesta a prueba cuando un “salvaje”, que podría ser uno cualquiera de nosotros, intenta imponer su forma de vivir y de pensar, pero que al final se da cuenta de que es imposible luchar contra la máquina social.
“Un Mundo Feliz” constituye una propuesta muy interesante de lectura, puesto que es uno de esos libros que te hacen reflexionar acerca del posible rumbo que puede tomar en un futuro la sociedad en la que vivimos. La novela muestra a través de sus personajes una sociedad sin valores, sin sentimientos, donde lo único que cuenta es divertirse y donde los problemas, si es que los hay, se resuelven tomando “soma”. Muestra que ninguna sociedad, por perfecta que pueda parecer, tiene una estabilidad absoluta.

Si nos damos cuenta el autor describió un mundo similar al nuestro, pero lo sorprendente es que esta novela fue escrita en 1932. Ya en ese entonces describe un proceso muy similar a la fertilización in- vitro, fármacos como los anticonceptivos orales o aparatos similares a los helicópteros. Quizás podríamos decir que Huxley constituye otro ejemplo de visionario como ya fueron Julio Verne o George Orwell con su novela “1984”.

'Un mundo feliz; Aldous Huxley'
ESTRUCTURA DE LA OBRA

El argumento de la obra es sencillo. La obra narra la desgraciada vida de Bernard Marx, que no encuentra su sitio en el mundo en el que vive. No entiende los valores por los que se rige su sociedad, y se siente marginado, excepto por Lenina, una mujer Alfa mas con mucho éxito en las relaciones. Para liberarse un poco de la ciudad, decide visitar con Lenina la reserva de salvajes de Malpaís, único reducto donde se pueden encontrar hombres no civilizados.

Una vez allí, los dos contemplan horrorizados los macabros rituales religiosos de esta arcaica sociedad. En una de esas fiestas conocen a un salvaje, John, que les invita a visitar su casa. Allí, se encuentran con la madre de John, linda, que resulta ser una individua Beta que un día, en una visita a Malpaís con su acompañante, sufrió un accidente y se quedó a vivir allí, contra su voluntad. Escuchando las historias que le cuentan Linda y John, Bernard decide trasladarnos con Lenina y él hasta Londres, con permiso de los altos dirigentes de su sociedad. Una vez en Londres, Linda se encomienda a manos de su deseado soma, la droga por excelencia en la sociedad, y muere al poco tiempo. Sin embargo, John comienza a conocer el mundo de Bernard y Lenina, y se da cuenta del nivel de impureza humana reinante en ese conjunto social. Poco a poco, John se va volviendo loco, pues no es capaz de relacionar sus ideales y los del mundo feliz. Tras una reunión con el alto mandatario, Mustafá Mond, el cual le explica razonadamente a John el funcionamiento de los valores de esa sociedad, John se retira a vivir aislado y solo.

Un día, en su retiro, John es invadido por una multitud de curiosos que le comienzan a gritar y reírse de él. Frustrado por la falta de humanidad de ese mundo, John se suicida.

La obra se divide en tres partes. La primera parte comienza transmitiendo al lector como comienza la vida de un individuo en el mundo feliz, como son creados los humanos en el Centro de Incubación y Condicionamiento de la Central de Londres, y los conceptos de condicionamiento hipnopédico, el método Bokanovsky, el condicionamiento neopavloviano, etc. comenzando a introducir al lector en una sociedad, desde nuestro punto de vista, degradante y macabra, completamente macabra. Esta visión se nos otorga a través de las vivencias de Bernard Marx, individuo Alfa más, con algún problema físico no propio de su clase, que comienza, a través de su incipiente soledad, a presentarnos cuales son los principales “valores”, si es que se puede nombrar así, por los que se rige esta sociedad: consumismo, obediencia, conformismo, la falta de intimidad, la necesidad de las drogas para escapar de la realidad, etc.

La segunda parte de la obra la constituye el viaje de Bernard acompañado por su compañera Lenina a la reserva, único lugar en el mundo en el que habitan seres humanos que no se rigen por el mismo sistema o sociedad que el mundo “civilizado” de ese momento. Es en esta parte donde Bernard comienza a concienciarse de que es posible vivir en otro tipo de sociedad, donde se puede de verdad ser libre y poseer tus propios valores. Sin embargo, estos sentimientos iniciales son triturados por los sentimientos posteriores, que surgen cuando Bernard ve que puede engrandecerse socialmente a costa de John, el salvaje, que lleva a la ciudad para que el mundo “civilizado” lo conozca. Desde ese momento, John se queda solo.

La última parte de la novela es la parte en la que el autor lleva de la mano verdaderamente al lector hacia una reflexión profunda y objetiva. Este análisis se realiza a través de las impresiones de John en Londres. El salvaje ve como su concepto de vida humana es completamente diferente al que rige esa sociedad, y se siente realmente solo. Intenta desesperadamente hacer entrar en razón a las personas más cercanas que tiene, a las que le rodean, pero se siente mentalmente pervertido. Es en esta parte final donde Huxley nos muestra que el sistema del mundo feliz es completamente inútil y que no lleva más que a la destrucción del ser humano, reflejada en el suicidio de John.

RESUMEN DE LAS IDEAS PRINCIPALES

“Un mundo feliz” es uno de los libros que he leído que más ideas transmite, y uno de los que más me ha hecho pensar, tanto reflexionando sobre estas ideas como intentando entenderlas hasta el fondo, debido a la ligera complicación de algunas de ellas.

La primera idea que transmite el libro es la artificialidad de los seres humanos que en ese mundo viven; todo el proceso de creación de los seres humanos en las fábricas despierta ya de comienzo en el lector un sentimiento creciente de rechazo hacia ese sistema. Los seres humanos han sido reducidos a simples resortes de una máquina, la sociedad, que solo busca alcanzar la ciencia y técnica, y han sido esas ansias técnicas y científicas las que han privado al hombre de toda su naturaleza humana, convirtiéndola en un residuo, que se incinera incluso para poder obtener energía para procesos que la sociedad requiere.

A continuación, cuando los personajes transmiten indirectamente, a través de sus diálogos, la falta de iniciativa moral que poseen, nos damos cuenta de la falta de libertad, de la imposición de un modelo de vida que la gente no quiere, o que por lo menos no se puede plantear si lo quiere o no, debido a que está programado par a no pensar por sí mismo, por culpa del proceso conductista al que son sometidos cuando son unos críos. Además, la sociedad está privada de sus más importantes derechos individuales, como puede ser la intimidad o la propiedad. Este comportamiento provoca una despreocupación de los individuos sobre conceptos importantes como puede ser la vida sexual de un individuo o sus ansias más profundas

Otra de las ideas principales es la necesidad de dividir la sociedad en diferentes niveles sociales, estructurando de acuerdo a criterios físicos y mentales propios de los individuos. Unos individuos acumulan todos los prestigios y ventajas, mientras que unos son auténticos residuos humanos. Pero debido al condicionamiento mental anteriormente comentado, estos niveles sociales no son conscientes de sus diferencias.

La falta de un Dios en esta sociedad es ya la definitiva muestra de la falta de humanidad de este mundo feliz. Los individuos representan las posturas creacionista e evolucionista, desde el punto de vista de la ciencia, considerando la religiosidad como algo incompatible con su desarrollo técnico.

Estos son algunas de las ideas desarrolladas en el texto por Huxley, que se analizarán más profundamente en el siguiente punto.

COMENTARIO CRÍTICO

Cuando una persona lee esta novela, no puede quedarse indiferente, y le lleva rápidamente a un proceso de reflexión sobre el mundo, la sociedad, la libertad, las desigualdades sociales, etc. Estos y más rasgos se analizan más a fondo a continuación, desde los puntos de vista filosóficos, ético y antropológico.

· Punto de vista filosófico

La sociedad que nos presenta A. Huxley en su obra en una sociedad afilosófica. En ella, un filósofo no podría vivir desarrollando su actividad pensadora, debido a que estaría condicionado para no hacerse preguntarse, para no cuestionarse ninguna cosa, aceptando todo lo que les dan, todo lo que les imponen, sin ninguna reprimenda, aceptándolo como si fuera algo completamente normal.

Es una sociedad regida por una especie de “dictadura” biológica y mental. Esta dictadura impone a los individuos no sólo unos caracteres físicos propios de su casta social (Alfa, Beta,...) sino que también imponen un cierto tipo de comportamiento conformista, consumista y cómodo, sin permitir la capacidad natural del individuo humano de cuestionarse el porqué, cómo, cuando y dónde de sus dudas, todo ello a través de un proceso conductista, en el que se estimula al individuo de una manera controlada, para que lleve a cabo la respuesta que se quiere obtener. Las personas son como marionetas manejadas por los hilos de la sociedad.

Otra característica de esta sociedad es la ausencia de un Dios, de una entidad superior a los hombres. Para esta sociedad, el concepto de un Dios no es algo compatible con los avances técnicos y científicos que se están llevando a cabo, y sobre los que se sustenta la sociedad. Esta sociedad, como ya vimos, está compuesta por personas (si es que se les pueden llamar así) que no poseen ni un atisbo de humanidad ni espíritu, puesto que cada vez se parecen más a una máquina; por lo tanto, el concepto de un Dios rompería completamente ese esquema, debido a que la conciencia de la existencia de un Dios o divinidad aportaría al individuo esa humanidad que le falta. Haría que el hombre comenzase de nuevo a buscar preguntas al mundo que le rodea, y esto, como ya hemos visto, supondría el comienzo del fin de esa sociedad. Sin embargo, esta sociedad posee una entidad superior, que no llega ser una divinidad, pero que llegan a veces a considerarlo como algo místico. Ese Ford que ellos poseen es la influencia de la técnica y la ciencia en ese necesario concepto humano de una divinidad, para sentirse apoyado y ayudado. Realmente, la figura de Ford representa la ciencia, el avance técnico y tecnológico final a los que esperan llegar algún día, pero cada vez les condena más a una degradación social e individual. Ese Ford es el pilar no de una religión, que como ya vimos no puede existir, si no de una “secta” a la que todos están enganchados por que deben estarlo, por obligación, como si les “comieran” la cabeza, desde su proceso embrionario. Y esa secta está destinada a desarrollar una sistema dedicado a la sociedad por toda la sociedad.

Además, Huxley nos presenta una sociedad cuyo fin es alcanzar la ansiada ciencia aplicada (utilización de los datos básicos para la obtención de unos fines definidos). La ciencia aplicada suele estar relacionada en ocasiones con la tecnología (transformación del mundo para producir modificaciones beneficiosas en el ser humano). El único problema es que en esta sociedad no se buscan beneficios para el ser humano, porque no se quiere un ser humano, no existe un ser humano. El ser humano se ha convertido en un simple objeto, en un medio utilizado para alcanzar una mayor especificación científica. Todo esto se hace acosta del hombre pensando en la ciencia.

· Punto de vista ético:

Su comportamiento les es impuesto desde el mismísimo proceso embrionario, para así fiabilizar su futura lealtad al sistema por el que se rige toda la sociedad, consiguiendo así su sometimiento absoluto. Por lo tanto, se puede decir que la naturaleza puramente humana de la que siempre hemos gozado, que nos ha hecho ser algo más que simples animales o seres vivos, desaparece cediendo a la ciencia y técnica, convirtiendo a la persona en un “ente” completamente predecible, ya que está programa y no puede cambiar porque no sabe como cambiar, y lo peor, en el fondo esa influencia mental ha instalado en su cabeza el sentimiento de no querer cambiar.

Esta sociedad aniquilaría completamente al ser humano como lo conocemos hoy en día. La persona se encontraría sin ningún tipo de intimidad, puesto que su vida sexual, por ejemplo, es un tema de debate público, además de que nunca podría estar completamente sólo. No tendría verdadera libertad ni un verdadero sentimiento de propiedad, porque como ya dicen en el libro, “... todo el mundo pertenece a todo el mundo,...”. Esta sociedad hace desaparecer todos los derechos que hoy consideramos fundamentales para el hombre, con el “sano” fin, que no se consigue realmente, en el fondo, de crear una sociedad en la que los individuos sean felices, sin someterse a ningún tipo de desigualdades. Pero basta con que una sola persona comience a tomar conciencia de sí mismo para que todo el conjunto social comience a romperse en pedacitos hasta venirse abajo finalmente. Ese individuo, agobiado por su penosa existencia, busca preguntas lógicas a lo que le corroe, a lo se le es impuesto desde fuera, lo que le impide tener verdadera libertad,... Y en ese proceso de humanización empezaría a arrastrar con sus dudas a más individuos, que también pueden abrir los ojos como él, terminando así con ese cruel “mundo feliz”. Pero en cambio, cuando hay a lo mejor un atisbo de duda, duda de cualquier tipo, el mundo feliz se regocija en las drogas, esa “soma” que tanto les gusta, porque no hace más que borrarles las dificultades que se les presenta, borrando también la naturaleza humana de superarse, aunque también abría que matizar que esta es una sociedad que no tiene muchas dificultades, ya que todos están programados para actuar de una determinada forma, aceptando todo, absolutamente todo.

· Punto de vista antropológico

La sociedad del mundo feliz aparece dividida en cinco grupos sociales con notables diferencias (aunque ellos no se den cuenta):

· Los Alfas, grupo de hombres que engloban todas los avances biológicos y físicos positivos, así como una capacidad intelectual condicionada superior al resto de clases.

· Los Betas son muy parecidos a los Alfas, pero tienes todas sus características desarrolladas en menor calibre, además que no ocupan cargos tan altos como los Alfas. Se puede decir que los Alfas y los Betas controlan los puestos más altos de dominio en esta sociedad.

(A partir de aquí vendrían las clases consideradas inferiores).

· Los Gammas se limitan a realizar los trabajos más dignos y complejos que no ocupan ni los Beta ni los Alfa. Dentro de lo peor, tienen lo mejor.

· Las dos ultimas clases, Deltas y Epsilones, solo se diferencian en alguna característica de tipo físico, puesto que las funciones que realizan son más o menos las mismas, tareas completamente degradantes.

Esta estructura social del “mundo feliz” esta dividida en una especie de división social muy similar a la sociedad de las revoluciones industriales que sacudieron a Europa estos últimos siglos: en primer lugar, aparecería la burguesía industrial, con todos los beneficios posibles, que rigen o dirigen la sociedad (Alfas y Betas); a continuación vendría la clase media- baja, que está muy degradada por las clases superiores, las cuales la utilizan y explotan; y por último vendría la clase más baja de todas, el proletariado (Deltas y Epsilones), explotados por todos y realizando las actividades que nadie quiere.

Sin embargo, ninguna de estas clases posee lo que llamaríamos una conciencia real de clase. Ninguna es capaz de darse cuenta de sus diferencias y dificultades especto a las otras clases, no presienten ni se percatan de las injusticias a la que están sometidos, debido a que están condicionados para ver su situación como una situación privilegiada, sus bienes, su trabajo, todo es perfecto para ellos. Desde su propio punto de vista ellos, todos son más afortunados que las otras clases, por una u otra razón.

Esta obra también presenta las consecuencias del extremismo o radicalismo de algunas posturas de las personas respecto a ciertas situaciones o conceptos. La sociedad de este “mundo feliz” no es que sea una sociedad científica, si no que esa sociedad es la ciencia misma, el concepto de la ciencia en sí. Pero si nos paramos a pensar detenidamente, toda esta ciencia es inútil, porque no aporta al ser humano ningún tipo de ventaja, porque es que en esta sociedad ya no aparece el ser humano como tal, porque la técnica lo ha borrado del mapa, y ahora es un resorte más de una máquina que continúa sin parar degradando la naturaleza y, aunque suene redundante, la humanidad humana. En el punto de vista completamente extremo se sitúa el salvaje. Él es un ser humano tanto desde el punto biológico como cultural, aunque no es el concepto de hombre que conocemos hoy en día. Es un ser completamente acientífico, amante de la simple naturaleza, de la que él es un integrante más; porque eso es para él la humanidad: un elemento más de la naturaleza, capaces de vivir su propia vida en consonancia con el mundo natural que le rodea, todo ello regido bajo un respeto mutuo.

Estas dos concepciones sobre la ciencia son radicales, y como hemos visto en el libro, completamente incompatibles porque se anulan la una a la otra, además de que ambas posturas provocan la autodestrucción del ser humano: una establece un genocidio contra el individuo y la naturaleza humana, y la otra lleva al individuo a su propia autodestrucción ante la falta de sentido que tiene ese mundo. Eso transmite la idea de un término medio en ambas concepciones como una forma mucho más estable de relacionar felicidad humana y progreso científico.

OPINIÓN PERSONAL

Esta novela es muy interesante, y es capaz de meter al lector dentro de la historia por la novedad de su argumento: estamos acostumbrados a ver casos donde la gente es obligada a pensar unas cosas, a no tener libertad, no tener intimidad, a la manipulación,..., como por ejemplo en la dictadura nazi, o la dictadura franquista, pero el hecho de crear humanos en centros especiales es algo que no puede dejarnos impasibles.

Lo más interesante, y terrorífico a la vez, es que el rumbo que está tomando nuestra civilización no impide el que un día, dentro de cierto tiempo, acabemos siendo creados todos en probetas, escuchando cassettes conductistas a la hora de dormir, o no tener aspiración alguna más que ir mañana a trabajar para hacer lo que hago todos los días. El desarrollo que estamos experimentando es muy beneficioso para nosotros, nos está ayudando a superar límites naturales o simplemente límites que nosotros mismos nos hemos marcado. Pero igual que somos capaces de crear, también debemos llevar a cabo un proceso de regulación y control, y creo que esa es la verdadera intención que intentaba plasmar Huxley: el desarrollo sin regulación es un auténtico descontrol.

A mí personalmente, su argumento no me ha gustado, pero no porque no me guste la historia, si no porque para mí esa sociedad es una creación macabra, un fantasma, algo en lo que me niego a creer; me cuesta creer que el ser humano sea capaz de autodestruirse, aunque hayamos estado a punto de ello en ciertos momentos históricos. Creo que las personas no somos un conjunto de extremidades regidas por un órgano nervioso que nos sistematiza para poner un pie delante de otro para caminar o para alargar el brazo y coger un vaso de agua para beber. No, yo no creo que las personas seamos solo eso. Yo ceo que somos nuestras ideas, porque son ellas las que nos forman, las que de verdad nos constituyen como humanos que somos. Y eso es lo que me ha gustado del libro: hacerme reflexionar sobre todo esto, y convencerme a mí mismo que ahora más que nunca debo luchar por lo que creo correcto, y nunca aceptar nada como dado, siempre que no esté de acuerdo con ello, por supuesto.

Comprendo que para el buen entendimiento del lector era necesario explicar todo el funcionamiento de los Centros de Condicionamiento, pero creo que eso hacía el ritmo de la novela un poco lento, y no era muy cómodo para el lector. Pero por ejemplo, me gustó mucho la conversación mantenida entre Mustafá Mond y John, y en mi opinión es ahí donde se encuentra la esencia del libro.

Este libro lo recomiendo, pero no como un libro para leer como se puede leer otras novelas. Para leer esta novela hay que estar dispuesto a pensar y darle vueltas a las cosas, para hallar el verdadero significado que tiene para cada uno de nosotros.