Últimas tardes con Teresa; Juan Marsé

Literatura universal contemporánea. Siglo XX. Novela. Realismo social. Sátira. Contextualización histórica. Estilo. Lenguaje. Personajes

  • Enviado por: Gema
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
publicidad
publicidad

ÚLTIMAS TARDES CON TERESA

Contextualización histórica

Juan Marsé, nació en Barcelona el 1933. Cursó los estudios primarios hasta los 13 años, edad en que entró a trabajar en una joyería.

En 1958 empezó a escribir novelas, en el 1959 se fue a París, donde se ganó la vida haciendo diferentes trabajos y vivió con exiliados españoles y en 1966 escribió Últimas Tardes con Teresa, donde aparecen personajes como Pijoaparte, Teresa, Maruja, entre otros.

El estilo de estas novelas recoge elementos de la literatura social, su ambiente, la Barcelona de la postguerra, su temática y la interrelación entre elementos de diferentes clases sociales.

Esta novela de Marsé escrita en los 60 se refleja la situación que se vivía en el país y centra la situación en Cataluña, concretamente en Barcelona. En ciertas zonas de España comienza a haber un gran despegue económico, tan importante que hizo que una multitud de emigrantes de otras regiones llegasen a Bracelona en busca de trabajo o ya que en sus ciudades y pueblos no había posibilidad de salir adelante, como le ocurre a Pijoaparte que era de Ronda. Ello se manifiesta cuando su hermano va a vivir a Barcelona y él acudirá más tarde con su madre.

Este movimiento migratorio hizo que se acentuase más la diferencia de la burgesía con el pueblo de la época.

Juan Marsé refleja su infancia y su vida en sus obras, es decir, Marsé nació en una familia que se encontraba con pocos medios económicos y culturales, eran de clase baja, y tuvo que empezar a trabajar muy joven para ayudar a su familia. En su juventud vivió en el barrio del Carmelo, barrio que se refleja en muchas de sus obras y que aparece en Últimas trades con Teresa. Este barrio es en el que vive Pijoaparte.

Tanto el personaje como el escritor tuvieron que aprender a defenderse solos, ya que en aquella época los barrios de emigrantes eran bastante peligrosos.

Es una etapa en que la sociedad empieza a salir de la depresión de la guerra y los escritores la reflejan a través de sus obras. Hablan y actúan por la revolución social, en contra de las fronteras establecidas por Franco, en contra de las diferencias sociales, entre otras.

Se podría decir que a través del personaje de Teresa se manifiestan todas estas opiniones y vivencias a través de “una niña bien”, universitaria y rebelde.

Por lo tanto la literatura representa el momento.

Durante el período de 1945-1960 aparecen 3 promociones de autores:

  • la de 1935 con Zunzunegui como representante.

  • la de 1945 con Camilo José Cela.

  • y la de 1955 en la que se situa a Juan Marsé.

Hacia 1955 aprece la tercera promoción en que se figura una visión deliberadamente objetiva de la vida española de sus días y de un general deseo, en el que se manifiesta de alguna manera, la reforma social.

La novela de esta etapa pone todo su empeño en que quede su historia como un simple “testimonio” de la realidad.

Se pasa de una manifestación de lo psicológico y existencial a la escueta descripción de las circunstancias sociales, con una finalidad ética y un realismo eficaz.

El lenguaje se orienta hacia las formas familiares y coloquiales y utilizan recursos técnicos como abundancia de diálogo, protagonistas colectivos, inmersión de los personajes en un ambiente que los condiciona impacablemente. Un ejemplo lo tenemos en el hecho de que Pijoaparte viva en un barrio marginal, como el Carmelo, que le hace tender ha hacer cosas como robar motos u otros vehículos.

También, hay que decir, que el murciano no vive en ese barrio por gusto sinó por su condición social ya que su familia no se puede permitir vivir en otro lugar.

Otro recurso técnico que se puede ver y encontrar de manera muy clara en la novela de Marsé son las descripciones. En las que se detiene mucho explicando situaciones, hechos, paisajes y otros momentos de la vida de manera muy calmada, lenta y detalladamente.

Los personajes los utiliza para enseñar la sociedad que había, es decir, a Pijoaparte lo emplea para transmitir lo que vivió en el barrio del Carmelo, dado su nivel sociocultural; a través de Teresa nos explica la clase de burgueses que había en la ciudad, las “niñas bien” como eran y como vivían un contraste con la clase baja. También, a través de este personaje, denuncia lo que ocurría en esos tiempos; a través de Maruja nos encontramos a una muchacha que vive en una buena familia que la ha acogido, la familia Serrat, en la que vemos que es buena amiga de la señorita y que hay momentos que la tratan como una igual, como por ejemplo cuando Teresa se lleva a Maruja de paseo en barco con su amigo Luis, pero aún así, no deja de ser quien es, aunque viva en una buena familia, es decir, no deja de ser la criada de la familia, la compañía de Teresa y su madre.

Como decía no deja de poner a los personajes al servicio de una firme voluntad de expresión realista y al propio tiempo de una visión negativa del presente, tras la cual, se espera que exista una esperanza de un futuro mejor.

Dentro de las características de esta promoción, de este grupo de escritores de la post guerra aparecen tres temas comunes:

  • el de la niñez.

  • el de la guerra civil.

  • y el de la vida española en sus múltiples facetas.

La novela de Últimas tardes con Teresa tiene como tema la vida española, ya que nos cuenta como es la vida de Pijoaparte con Teresa, dos personas de diferentes clases sociales, las cuales, por la única razón de que son personas se enamoran sin dar importancia cual sea la posición y el prestigio social de cada uno, aunque Pijoaparte no le dice a Teresa en ningún momento de donde es, lo descubre ella, pero aún con eso no termina su relación.

Como se puede reflejar en diferentes obras de autores de esta generación y en esta novela se utilizan mucho los recuerdos, una utilización constante de lo autobiográfico, bien por una cierta incapacidad para crear mundos ajenos a la concreta experiencia personal, o bien por la fuerza obsesiva de las experiencias personales. Es una manera de refugiarse en un “paraíso perdido” de la infancia, de la vida que se vivió, huyendo de un presente que no gusta y que la única esperanza que hay es que el futuro mejore.

El personaje de Maruja en la novela

Maruja es uno de los personajes de la novela, para mi, un personaje importante porque a raiz de ella empieza toda la historia de Manolo y Teresa.

El autor explica a través de sus personajes las diferentes clases sociales que había en el momento, nos enseña a Pijoaparte, muchacho de clase baja involucrado en la delincuencia, también está Teresa, hija de burgueses catalanes, y a través de Maruja se nos eneña la muchacha de clase baja que ha podido llegar a vivir en una buena casa y que tiene el trabajo de sirvienta, no vive como Teresa pero tampoco vive en un barrio marginal como el murciano.

“Los ojos de Pijoaparte, como dos estiletes, se detuvieron en una muchacha sentada al borde de la piscina. Era morena, vestía una sencilla falda rosa y una blusa blanca. Con la cabeza gacha, aparentemente desinteresada del baile; la envolvía un curioso aire de timidez y de abandono..”.

Se nos presenta a esta sirvienta, acompañante y amiga de Teresa, en el primer capítulo, en la verbena de San Juan, cuando Pijoaparte habiendo salido de su casa con una moto robada se dirigió al barrio de San Gervasio y entra en una fiesta en la que estan celebrando el día más largo del año.

Una vez que el murciano llega bien vestido y arreglado se decide a invitar a bailar a alguna chica, ya que no se va a estar sentado y quieto porque llamaría más la atención de que nadie le había invitado. A lo lejos divisa a una joven morena, que estaba sentada en el borde de la piscina, una chica llamada Maruja. Si antes de contar a diez no me he plantado delante de esa chica, me la corto y la tiro a los perros”

Era morena, vestía una sencilla falda rosa y una blusa blanca. En aquel momento se encontraba con la cabeza gacha, aparentando desinterés por el baile y se entretenía trazando con el dedo líneas imaginarias sobre las grandes losas rojas.

La sensación que nos transmite el narrador en el momento de describirnos todos los momentos de esta joven, nos hace ver que le envuelve un aire de timidez y de abandono, como si ella también acabara de llegar y no conociese a nadie.

Más tarde vemos que sí que conoce a una persona, a Teresa, que se le acerca a hablar con ella y Pijoaparte se aproxima cuidadosamente a las muchachas.

En el moemnto en que Manolo y Maruja se quedan solos y uno enfrente del otro ella permanece quieta frente a él, dirigiendo tímidas miradas a su amiga rubia, Teresa, miradas de inseguridad.

Pero una vez en que Pijoaprte “rompe el hielo”, hablandole, la forma de ser de la chica cambia. Tiende la mano al desconocido con una repentina vivez, exhibiendo una sonrisa para Manolo de un modo misterioso. “..la joven morena tendió la mano al desconocido con una repentina viveza, exhibiendo de nuevo aquella misteriosa sonrisa, y en vez de dejarse conducir hacia la pista de baile, tiró de él hacia lo más oscuro del jardín…

No les hace falta hablar mucho, rápidamente el joven nota que la mano, de piel fina de ella, cuyo tacto le resulta familiar, blando y húmedo, le transmite una frialdad para él increible.

Le comunica una sensación de abandono y desamparo, la misma sensación que le ha producido cuando la ha visto sentada, hacía ya un rato, en el borde de la piscina, sola y sin hablar con nadie. A la vez que le mostraba una sonrisa misteriosa también se lo daba con aire soñoliento y enigmático.

“Bailaba con desgana y se diría que sin tener conciencia de su cuerpo. Iba a cumplir diecinueve años y se llamaba Maruja. No, no era andaluza, aunque lo pareciera, sino catalana, como sus padres “Mala suerte, hemos dado con una noia, pensó él.”

La joven, que bailaba con Pijoparte de una forma de desganada y sin tener conciencia de su cuerpo, es Maruja, una joven de dieciocho años cerca de los diecinueve.

Rápidamente le explica al joven del sud que ella es catalana, y Pijoaparte nos explica que Maruja parece andaluza, pero no tiene acento ni de andaluz, ni catalán. De la voz de la joven descubrimos que como decía el murciano no tiene acento, pronuncia bien y tiene una voz susurrante y monótona a través de la cual se deja ver su timidez.

Es una chica de cuerpo delgado pero sorprendentemente vigoroso y de piel muy bronceada por el sol.

A Pijoaparte le parecía una de esas infelices criaturas que en un momento determinado de sus vidas decideron ser chicas formales, pero que ya en el presente, por razones que ellas no llegan a comprender del todo, el ser chcicas formales empieza a no compensarles en absoluto. Este es uno de los pensamientos que tiene el muriciano cuando está con Maruja en la noche de San Juan y aún no sabe que ella es una criada, presiente alguna cosa rara ya que la chica le transmite una sensación de abandono y desamparo que representa que no llega a ser de clase alta.

Ve que en el rostro de la morena había una sonrisa obstinada, esa tristeza conmovedora y perfectamente inútil de los que aconsejan a ricos y pobres que se amen.

La verbena se termina y cada uno tiene que volver a su casa. Manolo y Maruja se despiden y quedan para el día siguiente. La joven no acudirá a la cita y el murciano vuelve a su casa deprimido.

Ya cuando el verano va terminando Manolo se va a Blanes con su mejor amigo, la novia de este y otra joven, Lola. En esos momentos con Lola, el personaje de Manolo nos transmite que no está a gusto con su clase social, està con Lola por estar con alguien pero no porque la quiera ni por ninguna otra razón.

“..cuando el Pijoaparte se fijó en el coche parado en el camino de la Villa, y por cuya puerta abierta salía en este momento una joven morena, vestida con una falda azul plisada y una severa blusa de manga larga, morada. Llevaba en las manos un libro de misa y una mantilla.”

Será ese día en que volverá a ver a Maruja salir de un coche vestida con falda azul plisada y una severa blusa de manga larga morada.

Será a partir de ese momento en que la vida de Maruja y Manolo se juntan.

El joven murciano se esperará junto a la casa hasta la noche en que vuelve a aparecer la joven que estaba en el interior de la lancha amarrada al embarcadero. Estaba descalza, en cuclillas, con unos pies de pato colgados al hombro, buscaba algo entre unas toallas de colores. Ahora llevaba una falda amarilla muy liviana y un niki sin mangas, blanco tan ceñido que parecía que se le hubiese quedado pequeño, era indefensa y frágil frente a la inmensidad del mar.

El niki se le había subido en la espalda y se le podía ver un trozo de piel tersa y negrísima, con las vértebras muy marcadas.

Aquella noche en la Villa de Blanes Manolo descubrirá la clase social de Maruja y empezará una historia de amor entre ellos, aunque el murciano nunca lo quiera reconocer.

“- ¡¿ Cómo te has atrevido…?! ¡Te he dicho que gritaría!

- Y yo te he dicho que vendría. Tenemos que hablar Maruja, sólo quiero decirte una cosa, no me iré de aquí sin decírtela..”

Esa noche, cuando todos en la casa duermen, el joven del sud sube a la habitación de Maruja, ella inquieta le amenaza con gritar si no se va inmediatamente, su tono termina pareciendo que está al borde del llanto, le faltaba convicción.

Finalmente ladea ligeramente la cabeza con aire de tranquila indiferencia y no grita aunque Pijoaprte la retó a que o hiciera ella no obedeció.

Aquella noche en la que se amaron el murciano notaba que aquel fino cuerpo de serpiente de la chica, le transmitía un calor y unas ansias que pasaron al vientre de ella y que se abría como una planta sedienta.

Aquella noche el joven notaba su cuerpo y veía su piel como todas las veces que la había visto, morena y piel dorada por el sol, la cara y los hombros de ella se confundían con las sombras de la habitación.

Aquella mañana el joven descubre que no ha estado con “una niña bien” sino con una criada.

“…el Pijoaparte en el preciso instante de volver a dejarse caer de espaldas en el lecho, antes de que su mano se lanzara instintivamente a despertar a bofetadas a la criada…”

El joven se enfada muchísimo con ella, la insulta incluso le da alguna bofetada y la agarra del brazo. Maruja en ningún momento se defiende, simplemente dice que ella no le ha engañado en ningún momento.

Con el tiempo Manolo acepta que la joven no sea una chica rica y poco a poco él se va enamorando de ella aunque no lo quiera aceptar y se va engañando él mismo pensando que sale y está con ella por lo guapa que es y por poder robar las joyas de la familia.

“Estoy aquí porque la raspa tiene un culo y unas tetas de priemera, eso es todo”

A partir de ese capítulo cada noche Pijoaparte va a la habitación de ella y desde ahí se nos explica lo que va haciendo Maruja y en que consiste su trabajo.

Descubrimos que Maruja y Teresa eran muy buenas amigas desde pequeñas cuando Teresa iba a veranear a Reus donde vivía Maruja.

Pero cuando a los quince años se muere la madre de la joven morena, la familia Serrat se la llevará a Barcelona a trabajar para ellos. A partir de ese momento la relación de las jovenes de la misma edad va disminuyendo.

En uno de los monólogos interiores de Teresa nos explica como veía ella a Maruja.

“La natural viveza y el mismo aspecto de Maruja, que parecía dos años mayor, impresionaba a Teresa, que entoinces era una niña rosada y frágil… Admiraba a la hija de los masoveros …”

Maruja era una chiquilla alegre y medio salvaje que se burlaba de los muchachos cuando iban juntas al pueblo, de compras, contándole a Teresa cosas divertidas y extraordinarias que había hecho con ellos a escondidas, al salir de la escuela.

La rubia admiraba a la hija de los masoveros porque con sus ojos alegres y chispeantes, de mirar descarado, con su abundante pelo negro que su madre le peinaba cuidadosamente cada día, su piel morena y sus gestos deliciosamente impúdicos, era para Teresa la imagen misma de la vida. Pero en Barcelona las cosas empezaron a cambiar, el trabajo de Maruja como sirvienta hacía que el trato hacia Teresa y al resto de la familia fuera diferente y eso hizo romper aquel lazo invisible que las había unido.

Maruja en todo momento aceptó su condición social, por lo menos eso me transmite a mi el personaje. Es una joven que sabe quién es, sabe que ha tenido por una parte “suerte” ya que vive en una buena familia pero en ningún momento olvida quién es y de dónde viene.

“…Maruja asintió con la cabeza: “Tú…tú, no dirás nada, ¿verdad?, no me descubrirás, ¿verdad?” A veces tuteaba a Teresa, cuando estaban solas, nunca delante de alguien, y menos de la familia; sin embargo, pese a que hacía los imposibles por evitarlo, Maruja caía con frecuencia en el usted…”

Sabe donde estan los límites de las clases sociales, es decir, sabe como tiene que tratar a la familia Serrat, simplemente pasará ese límite de clases cuando los Serrat quieran, cuando Teresa la trate como la amiga que fue en la infancia. Entonces será ahí cuando Maruja también la tutee y se expliquen cosas. Pero ese tipo de trato sólo lo utiliza con Teresa y cuando se encuentran solas, nunca con miembros de la familia burguesa delante.

Por ejemplo deja de ser la criada y vuelve a ser ella misma cuando Teresa y Luis la invitan a pasar el día con ellos, se nota que la joven es cuidadosa y educada y algo timida.

Se conforma con cualquier cosa y le alaga que Teresa la trate bien y como una amiga, por ejemplo le hace muchísima ilusión que la joven rubia le regale unos pantalones azules, un amplio y ligero jersey sport y con unas extrañísimas sandalias que seran las causantes de su caída camino al barco y que será esa caida la causante de su estado en coma y dos meses más tardes de su muerte. Se nota que acepta con mucha ilusión el regalo de la joven burguesa.

Maruja es una joven como decía que sabe donde se encuentran los límites de las diferentes clases sociales y como tratar a cada uno.

Es una joven educada y respetuosa, enamorada del murciano y que se da cuenta de que Manolo no acepta estar enamorado de ella y que piensa que sólo está con ella por su físico y para robar las joyas.

Es una joven apocada, tímida que acepta muchísimas cosas de su entorno aunque no esté de acuerdo y de esa forma no se impone. Es una joven sumisa.

Que por su enamoramiento respeta muchísimo a Manolo aunque él no quiera explicarle muchas cosas de las que ella pregunta, le acepta tal y como él es, también se da cuenta de que Manolo roba vehículos y no le gusta que sea de esa manera, no le gusta que lo haga pero nunca le dirá nada.

Es un personaje para mi, muy bien descrito y que transmite de una forma u otra la mujer de aquella época que veía las injusticias que había pero desde su condición social no se podían “sublevar” porque ya no les hacían el mismo caso que a los hombres por ser mujeres, menos caso les iban hacer si eran de clase baja y sirvientas.

Por esa misma razón son mujeres que conviven con las injusticias y que no tienen otro remedio que aceptarlas y callar, aunque en algunos momentos sí que defiendan sus ideales.

Es un personaje que parece que no tenga importancia en la historia, pero cuando está en el hospital inconsciente se descubrirá el cariño que tanto Teresa y Manolo le tienen a Maruja, es una joven muy querida para ellos y que a partir de esos encuentros en el hospital y de las largas horas de espera empezará a relatarse el argumento principal de esta obra, Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé novela de los años 60, que transmite a través de sus descripciones con sentimiento el ambiente de aquella época y las historias de estos tres jovenes para mí los más importantes de la novela y los más reales.

Es una novela en que no se podría excluir ni a Teresa ni a Manolo, pero tampoco podríamos excluir a Maruja, sin ella no podríamos descubrir los sentimientos de Manolo y dar paso a la historia de la “niña bien” y del obrero. La cual nos explica que aunque sean de diferentes clases sociales en ningún momento dejan de ser personas.