Turismo y territorio a principios del siglo XXI

Geografía. Gestión pública. Tendencias turísticas. Implicaciones territoriales. Actores territoriales. Sectores. Marketing

  • Enviado por: Roxie21
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Unidad I: Turismo y territorio a principios del siglo XXI. Una reflexión geográfica desde el ámbito de la gestión publica

  1. Turismo en el mundo global

Las razones de asociar actividad turística y mundialización son múltiples, las 5 principales son:

  1. Las prácticas turísticas después de la finalización de la II Guerra Mundial se debió a la consolidación de las clases medias y/o asalariadas que empezaron a disponer de remanentes de dinero. En América del Norte y Europa Occidental millones de ciudadanos comenzaron a disfrutar de destinos turísticos alejados o menos alejados durante una serie de días al año.

  2. El turismo supone el abandono del domicilio hacia unos determinados lugares caracterizados por la atracción climática, las posibilidades de descanso.

  3. Se trata de romper con el ritmo cotidiano de vida modificando horarios, observando lugares, relajándose y probando cosas nuevas.

  4. Caracterización del turismo global que se deriva de la propia dinámica de la actividad. Los viajeros gastan el dinero ganado en una zona determinada, se contratan servicios de empresas turísticas y se genera una intensificación de la movilidad con repercusiones económicas.

  5. El turismo supone conocimiento de otras gentes y otras localidades, favorece el contacto directo entre personas de distintos países y regiones, acelera los procesos de difusión espacial de las manifestaciones culturales y comportamentales.

Esta es la argumentación que vinculan al turismo y globalización. La actividad turística ha tenido un origen reciente y su desarrollo durante toda la segunda mitad del siglo XX ha sido muy superior al de otros sectores económicos. La OMT prevé que los desplazamientos con motivaciones vacacionales se duplicarán en los próximos veinte años. El crecimiento va a ser superior en Asia, América del Sur y África, pero se constata una difusión de las pautas de comportamiento de las sociedades capitalistas occidentales.

En este escenario, los desplazamientos a grandes distancias se seguirán incrementando e incluso se prevé la generalización de los “short breaks” a escala intercontinental. Todos los lugares seguirán compitiendo entre sí para despertar el interés de los touroperadores y ciudadanos con objetivo de obtener las mayores ganancias posibles en un negocio en auge. Otro hecho son las desiguales relaciones territoriales que se establecen entre mercados emisores y receptores de turismo.

La globalización de la movilidad implica el surgimiento de nuevas realidades que explican la dinámica seguida por el turismo. Las nuevas tecnologías de comunicación permiten a muchos ciudadanos diseñar sus vacaciones o escapadas desde casa utilizando internet. El ciudadano organiza su percepción del mapa mundial en función de múltiples estímulos y noticias, tiende a ordenar el planeta en grandes regiones atractivas y repulsivas.

Se empiezan a diferenciar nuevos grupos de turistas más flexibles, entre ellos los jubilados, que planifican sus viajes atendiendo a las ofertas de temporada baja, y también los estudiantes.

El papel central del transporte aéreo explica la evolución del turismo. El incremento del número de las compañías aéreas de bajo coste y sobre todo la multiplicación del nº de conexiones en todos los aeropuertos del mundo, han disparado la movilidad con fines de ocio y esparcimiento. El transporte aéreo ha generado destinos turísticos que operan en buena medida a escala intercontinental (Dubai, Santo Domingo, Riviera Maya). También ha permitido un auge desconocido de los “short breaks” o los “city breaks”, la negociación de nuevos vuelos y enlaces por avión se configura como la gran apuesta estratégica para impulsar un destino.

  1. Nuevas tendencias turísticas en el mundo actual y sus implicaciones territoriales

El turismo supone romper con el día a día. Dentro del disfrute turístico, uno de los grandes objetivos que deben lograrse consiste en vivir experiencias y momentos irrepetibles.

La actividad turística procura romper con el estrés y el sedentarismo de las poblaciones urbanas actuales, evoca el culto a la salud (y al cuerpo), y estimula hábitos de consumo caracterizados por las sensaciones placenteras. La práctica turística supone andar, dormir y relajarse en mucha mayor medida que un día normal. El turismo ha revalorizado los sectores costeros, de montaña y las comarcas agrarias.

El ciudadano turista reclama el contacto con la naturaleza, ya que este contacto supone relajación, calidad ambiental, disfrute estético y reconocimiento del valor que poseen los espacios menos transformados históricamente por los seres humanos. El comer y el beber satisfactoriamente expresa una forma particular de descanso, responde a un hábito cultural arraigado y define algunos momentos culminantes de una experiencia turística.

  1. Los actores territoriales del turismo

La verdadera importancia de los actores sociales de la actividad no se ha tenido en cuenta hasta épocas muy recientes. Los establecimientos alojativos, de hostelería, las agencias de viajes, las empresas de servicios relacionadas con el descanso y un amplio conjunto de compañías, constituyen una red densa de unidades de negocio y mantienen a un sector privado numeroso y complejo, y dan empleo a un volumen significativo y creciente de trabajadores.

El sector privado turístico es un conjunto limitado de grandes empresas hoteleras, operadores de viajes, compañías de transporte muy dependientes de los flujos vacacionales, organizaciones profesionales de congresos y eventos, y dedicadas al marketing territorial y a la comunicación; y al funcionamiento de un número mucho mayor de pequeños negocios de alojamiento, intermediación y servicios.

La primera etapa de desarrollo del turismo internacional durante el segundo tercio del siglo XX, permitió la conformación de grandes conglomerados empresariales que impulsaron los vuelos charter, los paquetes turísticos cerrados, la construcción de espectaculares edificios junto al mar destinados a hoteles, y que urbanizaron de forma sistemática algunas de las mejores áreas litorales para acoger a millones de veraneantes y visitantes. Las multinacionales turísticas siguen creciendo y han diversificado sus áreas de actuación.

La pequeña y mediana empresa del sector también se ha desarrollado de forma paralela a la consolidación de la actividad. Las PYMES turísticas dependen mucho de la situación coyuntural que atraviese la actividad en un territorio concreto y de las políticas implementadas desde los gobiernos locales y regionales. Por esta razón, se agrupan en múltiples asociaciones sectoriales con cierta capacidad de presión sobre los decisores públicos.

Las agencias de viajes clásicas, sus oficinas, son el ejemplo más recurrente de intermediación. Hay varias variables que intervienen en el proceso de reserva on-line como es la información territorial y sobre el producto que se quiere vender. Se dispone de bases de datos muy completas, con referencias precisas a la localización de lugares concretos y servicios a ofrecer. Todas estas informaciones pueden ser obtenidas directamente por los ciudadanos. Por eso, las empresas de intermediación han trabajado en servidores inteligentes en la red, las agencias de viaje tratan de especializarse y mejorar su atención personalizada al cliente.

Las CCAA y Ciudades Autónomas en España poseen amplias competencias para llevar a buen término la gestión pública del turismo. Son las encargadas de redactar leyes y normas que rigen la actividad.

Los resultados turísticos de un año constituyen un indicador de la buena o mala marcha de una Comunidad. Normalmente la relación entre el poder autonómico y el municipal es estrecho en lo que se refiere a promoción turística.

El esfuerzo de las escalas regional y local de gestión facilita un contacto directo con el sector privado que actúa en el territorio e impulsa un reforzamiento de la competitividad de los lugares.

  1. El marketing turístico

El marketing turístico condiciona en buena medida la percepción positiva o negativa de las posibilidades de esparcimiento. Las primeras imágenes turísticas surgieron entre finales del XIX y comienzos del siglo XX. Desde los años ’70 se ha multiplicado el nº de referencias visuales producidas y se han ampliado notablemente los medios y formas de transmitirlas.

La presencia continuada en los grandes medios de comunicación resulta favorable para la proyección externa de un territorio.