Tratamiento contra el cáncer

Salud. Medicina. Tratamiento contra el cáncer. Oncología infantil. Niños. Acelerador lineal. Radioterapia. Quimioterapia. Unidad de Cobalto. Tumores

  • Enviado por: Monty
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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'Tratamiento contra el cánces'


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Temas selectos de Ingeniería Biomédica

Proyecto trimestral:

Acelerador Lineal de protones:

Fundamental para salvar vidas de niños con tumores cerebrales malignos en México.

Noviembre 26 de 2005.


  • Introducción

  • Objetivo

  • Ontología pediátrica

  • Preguntas frecuentes en relación al Cáncer Infantil.

  • Tumores Cerebrales Infantiles.

  • Tipos de Tumores Cerebrales Infantiles.

  • Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

  • Tratamiento por tipo.

  • Radioterapia

  • La bomba de cobalto

  • Acelerador lineal

  • ¿Cómo funciona el Acelerador Lineal? (fundamentos Físicos)

  • Usos del Acelerador Lineal

  • Quien maneja el equipo

  • Seguridad del paciente

  • Aspectos Históricos de la Oncología Pediátrica en México

  • Movimiento Azteca y la adquisición de un acelerador lineal para el Hospital Infantil de México.

  • Especificaciones del equipo propiedad del HIM

  • Conclusiones

  • Bibliografía

  • Glosario

  • Introducción

  • El cáncer se produce cuando una célula recibe daño en su aparato genético, lo cual da lugar a una reproducción desmedida, y por lo tanto a un tumor. La radiación es, de hecho, uno de los agentes que pueden producir el cáncer, aunque no el único: parece claro en la actualidad que puede ser producido por el tabaco, por algunas substancias químicas y hasta por algunos medicamentos. Se da en muchas partes del cuerpo, pero principalmente en los pulmones, el colon, el recto y en otras partes del aparato digestivo; en los hombres en la próstata; en las mujeres en el pecho y en el útero. También se da en la sangre, apareciendo como un exceso anormal de glóbulos blancos, la leucemia. Los primeros casos de muerte por cáncer atribuible a la radiación fueron Marie Curie y su hija Irene, pioneras en la separación de elementos radiactivos. Ha habido otros casos, especialmente al principio del uso de la radiación, cuando se ignoraba este efecto; luego se advirtió un aumento de cáncer producido por exposiciones prolongadas a radiación. Tristemente célebre es el caso de un grupo de trabajadoras que pintaban con una solución de radio las carátulas de relojes de pulsera para hacerlas luminosas. Para hacer más fina la punta del pincel lo sorbían con la boca. Ha habido casos de trabajadores en minas de uranio que tienen una incidencia de cáncer del pulmón mayor que la normal por respirar radón continuamente.

    Hace cuatro años, el cáncer infantil era la cuarta causa de mortalidad en México entre niños de edad escolar (de 6 a 15 años), pero actualmente es la segunda, después de los padecimientos conocidos como enfermedades del subdesarrollo (infecciones gastrointestinales).

    Registros Nacionales reconocen mil 800 casos nuevos de cáncer infantil al año, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) reporta seis mil niños muertos al año por la misma causa. Esta disparidad coincide con los datos de la Organización Mundial de la Salud, la cual calcula que en el país 90% de los niños con cáncer mueren sin atención, afirma el pediatra oncólogo Armando Martínez Ávalos, del Hospital Infantil de México de la Secretaría de Salud.

    La alarmante situación que estas cifras arrojan. Se trata, más bien, de dos factores determinantes: falta de recursos y mala planeación en los programas de salud.

    Además de la pobreza, en términos específicos la curación de esta enfermedad en México se ve impedida por el limitado alcance de los centros hospitalarios (menos de 10 por ciento de los niños afectados tiene acceso a un oncólogo), el alto costo de su tratamiento y la falta de una cultura médica.

    Otra de las dificultades es la cantidad excesiva de pacientes por médico y la ausencia de un programa adecuado de residencias médicas (especializaciones). En el país, asegura, egresan al año más de 20 mil médicos; menos de cinco por ciento de ellos seguirá una especialidad y de éstos, menos de 10 por ciento tendrá la oportunidad de ejercer su profesión.

    En la oncología pediátrica, específicamente, la situación es más complicada, porque aunque existen 70 especialistas, muchos de ellos no cuentan con la infraestructura necesaria y se encuentran mal distribuidos a nivel nacional. Sin embargo, a pesar de que sólo 10 por ciento de los niños con cáncer logra tratarse con un oncólogo, su promedio de curación es mayor de 70 por ciento.

    Por ejemplo, un trasplante de médula ósea cuesta aproximadamente un millón de pesos y 30 por ciento de los seis mil pacientes infantiles lo requiere.

    A nivel del sector salud, el trasplante de médula ósea únicamente puede realizarse en no más de 10 sitios: el Hospital Infantil de México, los institutos nacionales de Pediatría y Cancerología, así como el Centro Médico Nacional Siglo XXI, La Raza y el Hospital 20 de Noviembre, además de algunos nosocomios de Guadalajara, Monterrey y Puebla. No obstante, el gobierno sólo tiene recursos para nueve trasplantes al año, de los mil 800 que se necesitan, por lo que las instituciones médicas no consiguen solventar los gastos y se acude al altruismo.

  • Objetivo

    • Definir qué es un acelerador lineal.

    • Definir tumor cerebral.

    • Conocer el funcionamiento del acelerador lineal, así como su utilidad para el tratamiento de carcinomas cerebrales.

  • Oncología pediátrica

  • El cáncer en edad pediátrica representa solamente el 2% de los padecimientos oncológicos de la población general. Los tipos y distribución de la neoplasia en niños difiere considerablemente de las que ocurren en adultos. La mayoría de los tumores malignos de adultos son carcinomas, en contraste los niños exhiben gran diversidad histológica y algunos tipos de tumores pueden surgir en diferentes sitios primarios.

    Actualmente ha habido un incremento en la incidencia de cáncer en los niños, y a pesar de los avances logrados en el tratamiento el cáncer ha pasado a ser la segunda causa de muerte en países como el nuestro.

    El comportamiento y tratamiento del cáncer en niños difiere mucho del de los adultos, en niños dada la quimio y radiosensibilidad de los tumores se evitan las cirugías mutilantes y en muchas ocasiones la intervención inicial del cirujano se ve limitada a la obtención de biopsias para un diagnóstico histopatológico preciso y la aplicación de esquemas de quimioterapia neoadyuvante que en muchas ocasiones permite la preservación de órganos y extremidades con la consiguiente mejoría en la calidad de vida para pacientes potencialmente curables.

    La International Classification of Disease for Oncology clasifica las neoplasias malignas de la infancia en 12 grupos, muchos de ellos con varios subgrupos:

      • Leucemias

      • Linfomas y neoplasias reticuloendoteliales

      • Tumores del S.N.C., intraespinales y misceláneos intracraneales

      • Tumores del Sistema Nervioso Simpático

      • Retinoblastoma

      • Tumores renales

      • Tumores hepáticos

      • Tumores óseos malignos

      • Sarcomas de partes blandas

      • Tumores de células germinales, trofoblásticos y otras neoplasias gonadales;

      • Carcinomas y otras neoplasias malignas epiteliales

      • Otras neoplasias malignas y neoplasias no especificadas.

    Alrededor de un tercio de los cánceres en edad pediátrica corresponde a las leucemias, predominantemente la leucemia linfoblástica aguda, seguidas por tumores del Sistema Nervioso Central y en tercer lugar linfomas.

    A pesar del incremento en el número de pacientes pediátricos curados de una neoplasia maligna aún quedan por resolver y alcanzar grandes metas, como es la de identificar pacientes de riesgo, detección oportuna del cáncer en la niñez, disminuir o evitar secuelas a largo plazo secundarias a las diversas modalidades de tratamiento, conservación de la fertilidad y alcanzar realmente una curación total, física y mental.

  • Preguntas frecuentes en relación al Cáncer Infantil.

  • Basados en una video conferencia con la Doctora Blanca López-Ibor, responsable del Servicio de Oncología Pediátrica del Hospital de San Rafael (Madrid), especializada por la Universidad de Maryland (en Estados Unidos) pudimos concretar las siguientes preguntas:

    1. ¿Cuál es la media de supervivencia de los niños que padecen cáncer?

    De todos los tipos de cáncer en todos los grados está alrededor de un 70-75%, esto incluye tumores que se curan en un 20% y otros en un 100%. El cáncer infantil abarca niños de entre cero y 15 años. Para hablar de supervivencia tienen que haber pasado al menos dos años desde el tratamiento, en otros cinco y en algunos hasta 10 años después del tratamiento realizando controles para controlar que el cáncer no ha vuelto.

    2. ¿Conlleva problemas de crecimiento para un niño que tenga un tumor y no pueda llevar una vida con absoluta normalidad?

    Si se refiere a crecimiento físico, sí puede verse afectado en algunos tumores en donde se tiene que irradiar la columna y/o el cerebro, por lo que los cuerpos vertebrales no crecen igual y en el caso del cerebro se altera la hormona del crecimiento. En cuanto a la persona psicológica, se intenta que sea un adulto sano llevando una vida lo más normal posible.

    3. Hay alguna prueba genética durante el embarazo que pueda indicar la tendencia a sufrir algún tipo de cáncer que tendrá el niño/a.

    En los tumores en los que existe un gen que predispone a padecerlos ya identificado como el gen del retinoblastoma bilateral o el de la anemia de Falconi, esta alteración genética se podría diagnosticar intrautero. Pero la información sería de predisponibilidad no de seguridad de que pueda padecerlo, lo puede o no desarrollar. Algo tiene que suceder durante la vida del niño para que finalmente llegue a desarrollar el cáncer.

    4. ¿Un niño que supere un proceso oncológico, queda de alguna manera "inmunizado"? Podrá ser de nuevo un adulto enfermo de cáncer.

    Los tratamientos que utilizamos para tratar el cáncer en el niño: quimioterapia y radioterapia, actúan sobre el ADN de las células y son potencialmente oncogénicos y existe el riesgo de padecer segundos tumores pero ese riesgo es muy bajo. Uno de los objetivos de la oncología pediátrica es minimizar este riesgo. La responsabilidad de los médicos y de los padres es hacerle comprender a un niño que ha tenido cáncer que siete de cada 10 tipos de cáncer del adulto se pueden evitar con unos hábitos de vida sanos.

    5. ¿Cuál es el cáncer más común en niños que todavía no han cumplido los 10 años?

    La leucemia linfoblástica aguda, supone el 30% del cáncer infantil.

    6. ¿En que se diferencia el tratamiento de cáncer a un niño respecto de un adulto? Gracias.

    Los métodos del tratamiento de un cáncer en general son cirugía, quimioterapia, radioterapia o inmunomoduladores. En general, el tratamiento en los niños es más agresivo que en los adultos, más corto y más intensivo, porque las enfermedades son distintas. En cuanto a la tolerancia, los niños lo toleran mejor que los adultos porque en parte sus órganos están sanos (el corazón, pulmón…) y porque ellos no están predispuestos en contra del tratamiento piensan que son medicamentos que les van a curar y así los aceptan mejor.

  • Tumores Cerebrales Infantiles.

  • Los tumores cerebrales infantiles son un grupo diverso de enfermedades que se caracterizan por el crecimiento anormal de tejido situado dentro del cráneo. Los tumores cerebrales pueden ser benignos (sin células cancerosas) o malignos (que contienen dichas células). El cerebro controla funciones vitales como la memoria y el aprendizaje, los sentidos (el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto) y las emociones. También controla otras partes del cuerpo como los músculos, los órganos y los vasos sanguíneos. Con excepción de la leucemia y el linfoma, los tumores cerebrales son el tipo de cáncer infantil más común.

    Existen varios tipos de tumores cerebrales infantiles y su tratamiento y probabilidad de recuperación (pronóstico) dependerán del tipo de tumor, su ubicación dentro del cerebro, cuánto se haya extendido y la edad del niño y su salud en general.

  • Tipos de Tumores Cerebrales Infantiles.

  • Una vez se haya encontrado un tumor cerebral infantil, se harán más exámenes para saber de qué tipo de tumor se trata. Si se obtiene una muestra mediante una biopsia, las células cancerosas se observarán cuidadosamente a través del microscopio para ver la diferencia entre éstas y las células normales, lo cual determinará el grado del tumor. Las células de tumores de grado más alto y de apariencia más anormal suelen crecer más rápido y ser más malignas que las de tumores de grado más bajo.

    No existe un procedimiento de clasificación por estadios para los tumores cerebrales infantiles. Estos se agrupan según su ubicación en el cerebro y la apariencia y el comportamiento del tejido tumoral. En la clasificación de los tumores cerebrales infantiles se usan los siguientes grupos:

    • Tumores infratentoriales.

    Los tumores infratentoriales son los que se encuentran en la parte inferior del cerebro. Entre los tumores de esta región están:

      • Meduloblastoma:

    El meduloblastoma infantil es una afección en la cual se forman células benignas o malignas en los tejidos del cerebro. El meduloblastoma infantil generalmente se desarrolla en el cerebelo, el cual está ubicado en la sección posterior inferior del cerebro. El meduloblastoma infantil se denomina también tumor neuroectodermal primitivo (TNEP).

    Los signos del meduloblastoma infantil son variados y con frecuencia dependen de la edad del niño y la ubicación del tumor. Estos síntomas pueden ser resultado de un meduloblastoma u otras afecciones. Debe consultarse a un médico ante cualquiera de los siguientes problemas:

    • Pérdida del equilibrio, dificultad para caminar, deterioro de la escritura o trastornos en el habla

    • Dolor de cabeza por las mañanas o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.

    • Náuseas y vómitos.

    • Somnolencia inusual o cambio en el nivel de energía.

    • Modificación en la personalidad o la conducta.

    • Pérdida o aumento de peso inexplicado.

      • Astrocitoma cerebeloso

    Los astrocitomas son tumores que se desarrollan a partir de células en el cerebro denominadas astrocitos. Los astrocitomas cerebelosos se originan en el cerebelo, el cual está ubicado en la sección posterior inferior del cerebro.

    Estos síntomas pueden estar ocasionados por un astrocitoma u otras afecciones.

    • Pérdida del equilibrio, dificultad para caminar, deterioro de la escritura o trastornos en el habla.

    • Dolor de cabeza por las mañanas o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.

    • Náuseas y vómitos.

    • Somnolencia inusual o cambio en el nivel de energía.

    • Modificación en la personalidad o la conducta.

    • Pérdida o aumento de peso inexplicado.

      • Ependimoma infratentorial

    Los tumores ependimales son aquellos que se originan en el epéndimo, la membrana que reviste las cavidades del cerebro (llamadas ventrículos), las cuales están llenas de fluido cerebroespinal. El crecimiento de tumores ependimales puede obstruir el flujo de este fluido por el cerebro y la médula espinal. Los ependimomas infratentoriales se originan en la parte inferior del cerebro y pueden diseminarse a otras partes del cerebro y la médula espinal por medio del fluido cerebroespinal.

      • Glioma del tronco encefálico

    El tronco encefálico es la parte del cerebro conectada a la médula espinal. Se ubica en la sección inferior del cerebro, justo por encima de la base del cuello. El tronco encefálico es la parte del cerebro que controla la respiración, la frecuencia cardiaca y los nervios y los músculos utilizados para ver, escuchar, caminar, hablar y comer.

    A pesar de que el cáncer es poco frecuente en niños, los tumores cerebrales constituyen el tipo más común de cáncer en la infancia además de la leucemia o el linfoma.

    Estos síntomas pueden ser producidos por un glioma del tronco encefálico infantil o por otras afecciones. Se debe notificar a un médico ante la aparición de cualquiera de los siguientes problemas:

    • Pérdida del equilibrio y dificultad para caminar.

    • Problemas visuales y auditivos.

    • Dolor de cabeza matinal o dolor de cabeza que desaparece después de vomitar.

    • Náuseas y vómitos.

    • Somnolencia inusual o modificación en el grado de energía

    • Tumores supratentoriales

    Los tumores supratentoriales son los que se encuentran en la parte superior del cerebro. Los más comunes son:

      • Ependimoma supratentorial

    Los tumores ependimales son aquellos que se originan en el epéndimo, la membrana que reviste las cavidades del cerebro (llamadas ventrículos), las cuales están llenas de fluido cerebroespinal. El crecimiento de tumores ependimales puede obstruir el flujo de este fluido por el cerebro. Los ependimomas supratentoriales se originan en la parte superior del cerebro, pero pueden diseminarse a otras partes del cerebro y la médula espinal dependiendo de su grado.

      • Craneofaringioma

    Los craneofaringiomas son tumores que suelen aparecer justo encima de la glándula pituitaria. Situada en la parte inferior del cerebro, esta glándula tiene casi el tamaño de un garbanzo y controla muchas funciones vitales. Estos tumores no se diseminan, pero pueden interferir en el funcionamiento de importantes estructuras vecinas, causando problemas graves.

      • Tumores de células germinales del sistema nervioso central

    Los tumores de células germinales se originan en las células sexuales que están en el cerebro. Existen diferentes clases de tumores de células germinales, entre los que se encuentran los germinomas, los carcinomas embrionarios, los coriocarcinomas y los teratomas. Estos tumores generalmente ocurren en el centro del cerebro y pueden diseminarse a otras partes del cerebro y la médula espinal.

      • Tumores de la médula espinal

    Los tumores de la médula espinal (conjunto de nervios que transmiten mensajes entre el cerebro y el cuerpo) son poco comunes y podrían ser benignos o cancerosos. El diagnóstico de estos, depende de su ubicación y apariencia bajo el microscopio. Estos tumores presionan la médula espinal y los nervios circundantes ocasionando síntomas como dolor o adormecimiento de la espalada, brazos, o piernas, disminución en la fortaleza muscular y en algunos casos pérdida de la capacidad de controlar los intestinos y la vejiga. Generalmente se toman rayos X tanto del cerebro como de la médula completa al momento del diagnóstico para determinar la extensión de la enfermedad.

      • Tumores cerebrales recurrentes

    El término "recurrente" significa que el cáncer ha regresado (recurrido) después de haber sido tratado. Puede regresar al mismo sitio, a otra parte del sistema nervioso central o de manera sistémica (por todo el cuerpo).

  • Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

  • Existen tratamientos para todos los niños con tumores del cerebro. Se usan tres clases de tratamientos:

    • cirugía (la extracción del cáncer en una operación)

    • radioterapia (la administración de rayos X en dosis altas para eliminar las células cancerosas)

    • quimioterapia (la administración de medicamentos para eliminar las células cancerosas)

    Se puede utilizar más de un tratamiento dependiendo de las necesidades del paciente.

    Los niños con tumores cerebrales pueden obtener el mejor tratamiento por medio de la colaboración de un grupo de médicos con experiencia. El tratamiento un niño a menudo será coordinado por un oncólogo pediátrico, el cual puede enviar al niño a otros médicos como un neurocirujano pediátrico, un neurólogo pediátrico, un psicólogo, un oncólogo de radiación y otros médicos especializados en el tipo de tratamiento que el niño necesite.

    Las opciones de tratamiento suelen depender del tipo de tumor y su ubicación dentro del cerebro. Con frecuencia es posible lograr la extinción completa o casi completa del tumor. Si no es posible extirpar todo el tumor, también se puede administrar radioterapia, quimioterapia o ambos tratamientos.

  • Tratamiento por tipo.

  • Un niño puede recibir un tratamiento considerado estándar con base a su eficacia en varios pacientes durante pruebas anteriores, o se puede optar por que forme parte de una prueba clínica. No todos los pacientes se curan con terapia estándar y algunos tratamientos estándar podrían tener más efectos secundarios de los deseados. Por estas razones, los ensayos clínicos están diseñados para evaluar nuevos tratamientos y encontrar mejores maneras de tratar a los pacientes con cáncer. Se están llevando a cabo ensayos clínicos en la mayor parte del país para tratar los tumores cerebrales infantiles.

    Cirugía

    La cirugía se emplea para detectar (encontrar) y tratar el astrocitoma cerebeloso infantil según se describe en la sección de Información General del presente sumario.

    Radioterapia

    La radioterapia es un tratamiento para el cáncer que emplea rayos X de alta energía u otros tipos de irradiación para eliminar células cancerosas. Existen dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radioactiva sellada en agujas, cápsulas, cables o catéteres que se colocan directamente dentro o cerca del cáncer. La forma en que se administra la radiación dependerá del tipo y el estadio en que se encuentre en el cáncer bajo tratamiento.

    Quimioterapia

    La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer que consiste en el uso de medicamentos con el propósito de detener el crecimiento de células cancerosas, bien mediante la eliminación de las células o bien impidiendo que las células se dividan. Cuando la quimioterapia se administra de manera oral o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, una cavidad corporal como el abdomen, o un órgano, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas en esas áreas. La forma en que se administra la quimioterapia dependerá del tipo y el estadio en que se encuentre en el cáncer bajo tratamiento.