Tratado de Maastricht y su influencia en España

UE (Unión Europea). Moneda única. Convergencia. Solidaridad estados miembros. Cohesión económica. Construcción Europa

  • Enviado por: Rather
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 35 páginas
publicidad

ÍNDICE

1. EUROPA: CONVERGENCIA Y SOLIDARIDAD

2-10

1.1. El compromiso de Maastricht y sus consecuencias

2-5

1.2. Los criterios de convergencia monetaria

5-6

1.3. El Plan de Convergencia

6-8

1.4. ¿La convergencia microeconómica contra la convergencia real?

8

1.5. Convergencia y cohesión

9-10

2. NUEVA EUROPA Y DIMENSIÓN SOCIAL, ¿UTOPÍA O REALIDAD?

11

2.1. La Europa comunitaria como punto de referencia democrático

11

3. DIMENSIONES POLÍTICA Y ECONÓMICA DE MAASTRICHT

12-13

3.1. Razón de ser del Tratado

12-13

4. LA COHESIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL, ELEMENTO...

14-15

4.1. Objetivo: reducir desigualdades entre Estados, regiones y personal

14

4.2. Política social y cohesión

15

5. OPINIÓN ANTE LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

16-19

5.1. Un "sí" crítico al Estado

16

5.2. Opinión a favor de los sindicatos

16-18

5.3. Opinión en contra de los sindicatos

18-19

6. MAASTRICHT Y SU INFLUENCIA EN ESPAÑA

20-23

6.1. Estabilidad de los precios

20-21

6.2. Evolución fiscal

21

6.3. Evolución de los tipos de cambio

21-22

6.4. Evolución de los tipos de interés a largo plazo

22-23

7. PLAN DE CONVERGENCIA ESPAÑOLA PARA ADAPTACIÓN...

24-25

7.1. Programa de convergencia 1992-1996

24-25

APÉNDICE

26-32

BIBLIOGRAFÍA

33-34

FECHA FINAL

35

1. EUROPA: CONVERGENCIA Y SOLIDARIDAD
"La situación de Europa merece capítulo aparte. Cualquier discurso sobre solidaridad hoy en día pasa por la toma de conciencia de nuestras posibilidades y limitaciones como miembros de esta Comunidad que es la Europa de Maastricht"

Luís de Sebastián

1.1. El compromiso de Maastricht y sus consecuencias.

El 10 de Diciembre de 1991 se hizo una reunión de jefes de gobierno de los países comunitarios en la ciudad holandesa de Maastricht. En esa reunión se discutió y aprobó el Tratado de la Unión Europea, que entre otras cosas de menos trascendencia, fijaba unas metas y unos procedimientos para alcanzar la Unión Monetaria. El Tratado tendría que ser ratificado por los respectivos países según las provisiones constitucionales en cada uno de ellos para llegar a esta confirmación.

Lo que sucedió en Maastricht es importante por las consecuencias concretas que tiene para todos los ciudadanos de la Comunidad. Allí se pusieron unas metas muy concretas para conseguir lo que se dio en llamar convergencia.

Convergencia es la acción de converger, llegar a donde están los otros. La convergencia de España con Europa se puede entender de dos maneras: como convergencia real y como convergencia de políticas económicas.

a) Convergencia real

Sería el ponerse al nivel de vida promedio de la CEE, alcanzando su promedio de ingreso per cápita, como medida amplia del nivel de desarrollo económico y bienestar social, una medida imperfecta pero útil. Esta medida se obtiene simplemente dividiendo el valor del Producto Nacional de un año por el número de habitantes. Y aunque es una medida imperfecta por muchas razones, se ha purificado de manera que se ajusta para tener en cuenta el poder adquisitivo de cada país, y sirve para comparar niveles de actividad y logros económicos en un período determinado.

Ingreso per capita de los 12 miembros de la CEE. 1990
valores corregidos por el poder adquisitivo, en dólares
(Fuente: OCDE Economic Surveys 1991)

1. Alemania

14.985 dólares

2. Bélgica

13.587 dólares

3. Dinamarca

14.594 dólares

4. España

10.244 dólares

5. Francia

14.565 dólares

6. Grecia

7.253 dólares

7. Holanda

13.709 dólares

8. Irlanda

8.984 dólares

9. Italia

13.902 dólares

10. Luxemburgo

17.192 dólares

11. Portugal

7.360 dólares

12. Reino Unido

14.345 dólares

promedio CEE
(no ponderado)

12.560 dólares

Según esta medida, España sólo tiene el 81,5 por ciento del nivel promedio de Europa. Promedio en el cual también estamos nosotros, y que si estuviera ponderado por el número de habitantes sería ligeramente mayor. Esto quiere decir que todavía nos falta un 20 % para llegar a un nivel promedio. Es decir, España es uno de los países menos desarrollados de la Comunidad. Alemania tiene un nivel de vida, (medido por el ingreso "per cápita" sin correcciones para tener en cuenta las diferencias de poder adquisitivo), que es casi el doble (97,5 %) que nosotros y Francia tiene un 75 % más. Por lo tanto, en un primer sentido convergencia significa ponernos al nivel de desarrollo de los países ricos de Europa. Y aunque no sea al nivel de los más ricos (Alemania, Dinamarca, Luxemburgo) por lo menos al nivel de los segundos más ricos.

b) Convergencia de políticas económicas

Hay un segundo significado de convergencia que es coincidir en los resultados macroeconómicos de ciertas políticas: inflación, déficit del Gobierno, tipos de interés, deuda pública, balanza de pagos, etc. Este sentido de "convergencia" es distinto del anterior, porque podemos converger teórica y prácticamente en estas medidas macroeconómicas y no converger en las otras.

En este segundo sentido convergencia significa que tenemos que lograr una estabilidad monetaria muy parecida a la que tienen los países de moneda más estable(1)

Se supone que la estabilidad monetaria es un PRE-requisito indispensable para hacer que la Unión Monetaria funcione y eventualmente conseguir mayores tasas de crecimiento y llegar así a la convergencia real o convergencia en niveles de vida.

Estabilidad monetaria y crecimiento de la producción son dos cosas bien distintas y completamente separables. En España, por ejemplo hemos tenido tasas elevadas de crecimiento en los años sesenta y setenta con unas tasas moderadas de inflación, menos moderadas de las que tenemos en la actualidad. Durante el periodo 1965-1975, el crecimiento anual del índice de precios (inflación) fue del 8,5 por ciento, mientras que la tasa anual promedio de crecimiento fue del 6,6 por ciento.La experiencia de otros países de alto crecimiento: Israel, Brasil, Corea del Sur, Chile, etc, muestra que se puede crecer muy rápidamente con una inflación moderada. Por lo tanto, reducir la inflación al 2 por ciento -la meta a que se está realmente apuntando- no es necesario para poder tener el crecimiento que necesita España para alcanzar a los otros países. Lo que se quiere lograr con una inflación tan baja es que la Unión Monetaria no cause a la economía española un tremendo desgarre, que ocurriría si la competitividad en la industria y en los servicios fuera mucho más baja que en otras naciones, partes a la sazón, de la Unión Europea.

(1)" La convergencia de Maastricht es convergencia en estabilidad monetaria y en nada más".Luís de Sebastián

1.2. Los criterios de la convergencia monetaria

La convergencia monetaria implica muchas cosas:

1. En primer lugar tener una tasa de inflación cercana al promedio de Europa. En la Cumbre de Maastricht se ha dado una regla muy precisa para medir el grado de convergencia en la inflación. Hay que escoger los tres países europeos (de los 12 que constituyen la Comunidad) que tengan la inflación menor y hacer un promedio de ella. La convergencia en la tasa de inflación significa que en 1996 todos los países que quieran entrar en la Unión Monetaria y Económica de la Comunidad tienen que tener una inflación que no pase más de un punto y medio de este promedio mínimo.

2. Otro criterio que se ha fijado en Maastricht es que el tipo de interés a largo plazo (el interés de los bonos del tesoro, por ejemplo) no puede sobrepasar más que en 2 puntos al promedio de los tres países con un interés más bajo.

En estos momentos el interés más bajo de los tres países es del 7,6 % (bonos del gobierno a largo plazo. Dos puntos más da un nivel de aceptación del 9,ó por ciento.

3. El tercer criterio es el déficit del Gobierno, la diferencia entre gastos e ingresos, no sólo del Gobierno central sino de las Administraciones Públicas (Comunidades Autónomas y Ayuntamientos) no puede ser más del 3 % del Producto Nacional.

4. El cuarto criterio es que la deuda pública, la deuda de las administraciones públicas, no pase del 60 % del Producto Nacional.

5. Se podría añadir un quinto criterio que es implícito, pero muy importante. La banda de oscilación de la peseta dentro del Sistema Monetario Europeo tiene que pasar al 2,25 por ciento, que es lo normal en el Sistema.

En este Sistema una moneda por ejemplo el franco francés, sólo puede oscilar en su relación con el marco alemán en 2.25 % de más (para arriba) y 2.25 % para abajo, lo que da una banda del 4.50. El tipo de cambio de las monedas puede oscilar por efectos del mercado, pero únicamente dentro de esa banda. Cuando una moneda se acerca al límite de la banda y se da el peligro de que la traspase, se ponen en marcha unos mecanismos (intervención de los bancos centrales) que hacen que la paridad de la moneda se quede dentro de la banda.

En el SME había tres países que tenían una banda ancha: uno es España, otro era el Reino Unido, que abandonó el Sistema de Cambios a raíz de las tormentas monetarias de septiembre de 1992, y más recientemente Portugal. La banda ancha significa que tiene un rango de oscilación del 12% para moverse y poder compensar los efectos de una inflación mayor. Para entrar en la Unión Monetaria Económica todos los países tienen que estar en la banda estrecha.

1.3. El Plan de Convergencia

¿Qué significa en la práctica el cumplimiento de estos criterios de convergencia? Significa lo que ha sido anunciado en el Plan de Convergencia. Es decir, qué medidas se van a tomar para:

• Bajar la inflación al 4 % en estos cuatro años y medio hasta 1996.

• A la vez, bajar el tipo de interés a largo plazo en 2 ó 3 puntos (2)

• Hay que reducir el déficit fiscal.

• La deuda pública puede crecer todavía un poco, pero su crecimiento no seria compatible con la reducción del déficit.

• Quizá haya que reducir la paridad de la peseta para entrar en la banda estrecha.

"Estas cinco metas suponen un plan de ajuste bastante severo, porque la alternativa es aceptar la Europa de las dos velocidades, en términos futbolísticos, la existencia de una primera y una segunda división. Es claro que nuestros gobernantes han optado por la primera división."Eduardo Rojo

(2) Los niveles a finales de 1996 dependerán de lo que pase con los otros países, porque si los otros bajan más la inflación, habrá que bajarla más. Las cifras que se están dando son las que existen a mediados de 1992, pero la convergencia se va a medir en el 96.

Los países que en 1996 cumplan los criterios de convergencia, si son suficientes formarán la Unión Monetaria y Económica, tendrán una moneda única y unos años después un Banco Central único. Eventualmente formarán una Unión Económica, como no se ha dado nunca entre países soberanos, sino más bien al interior de estados soberanos como en Estados Unidos de América o en la República Federal de Alemania o en el estado de las autonomías de España.

Los países que no cumplan los criterios de aceptación se quedarán al margen, dentro del Mercado Único eso si-, pero yendo a segunda velocidad en cuanto a la integración monetaria; en la segunda división, como si dijéramos. Estos países se integrarán en la Unión Monetaria tan pronto como cumplan los criterios de convergencia.

"Esta posibilidad es una opción para España. Es una opción que, en mi opinión, habría que discutir a fondo: la posibilidad de ir a la segunda velocidad, porque nos va a costar tanto tratar de estar "a punto" en cuatro años y medio que hay que plantearse si merece la pena el esfuerzo". Eduardo Rojo

Nos debemos plantear si el costo de entrar en la Unión Económica Monetaria en enero de 1997, merece realmente los sacrificios que se van a demandar e imponer a los más pobres de nuestra sociedad. Porque lo que hay que hacer no es un esfuerzo despreciable:

Combatir la inflación: los salarios no pueden crecer mucho. Y no es porque no deban crecer, sino porque medidas del gobierno van a hacer que los salarios no crezcan. Parece obvio que las medidas contra la inflación, a falta de nuevas ideas pondrán el acento en la contención salarial y en la liberalización del mercado de trabajo.(3)

—A la vez, el tipo de interés tiene que bajar. Hasta hace poco la inflación se ha contenido a base de un tipo de interés muy alto. Es decir, haciendo el dinero caro, para que cueste más el uso del dinero y cueste más consumir. Pero con un tipo de interés alto también cuesta más invertir, hacer casas, comprar coches, etc., porque los costos del financiamiento son altos.

(3) "Ver Plan de Convergencia del Gobierno en posterior capitulo del trabajo"

Lo que tiene que hacer el gobierno ahora es combatir la inflación con más energía de lo que se ha hecho hasta aquí, pero sin usar el tipo de interés, como lo ha estado haciendo. Porque, como hemos dicho, el tipo de interés también tiene que bajar.

Y, entonces, ¿qué instrumento queda para bajar la inflación? Sólo hay dos: La política de rentas y la política fiscal. Política de rentas, que en teoría también se tiene que aplicar a las ganancias del capital, pero que afectará desproporcionadamente al crecimiento de los salarios. Política fiscal, que consistirá en elevación de los ingresos, o sea más impuestos (IVA al 15 por ciento) y menos gastos (p.e. reducción de las prestaciones por desempleo.

1.4. ¿La convergencia macroeconómica contra la convergencia real?

Sobre todo la restricción del gasto público es un problema que afecta a la definición de convergencia real, porque ¿qué hay que hacer para llegar al nivel de vida promedio de la Comunidad? ¿Qué es lo que diferencia a España de un país como Francia, como Bélgica, y Alemania? Lo que nos diferencia es el nivel de vida. No el nivel de vida en Madrid, o en Barcelona, sino el nivel de vida en los pueblos, en las ciudades pequeñas y en los núcleos humanos rurales, que están completamente abandonados. Convergencia real implica elevar y dignificar la vida en el campo y eliminar las bolsas de pobreza tan grande que hay en las ciudades, mejorar las comunicaciones, ofrecer mejor formación profesional y tener mejores universitarios y científicos en unas Universidades que eduquen mejor a la gente.

En una palabra, para llegar a esta convergencia real, en el primer sentido descrito, hay que realizar en las áreas estratégicas un gasto público mayor y más eficiente de lo que hay hasta ahora, pero, por otro lado, ese gasto público no puede ser tanto que contribuya al déficit. Existe la posibilidad de que por llegar a la convergencia macroeconómica se sacrifique la convergencia real.

1.5. Convergencia y cohesión

Viendo todas estas dificultades, sin duda, Felipe González pidió en la reunión de Maastricht la creación de un Fondo de Cohesión que ayudara a los países en los que la convergencia tuviera mayores costos sociales. González afirmó que "no podemos hacer el ajuste sin que alguien nos ayude, por lo tanto tiene que haber cohesión". De Maastricht se trajo Felipe una promesa incorporada en un protocolo (no al cuerpo del Tratado) de que habrá un fondo de cohesión dotado por los países más ricos para facilitar este ajuste que hay que hacer, logrando a la vez que los dos conceptos de convergencia no se excluyan mutuamente. El trato que se hizo en Maastricht es que los países menos eficientes hacen el ajuste, y la Comunidad les da fondos para elevar sus infraestructuras, su capital humano, la formación profesional, la investigación y desarrollo y la Universidad.

Sin embargo, después de la Reunión de Lisboa de finales de junio, la cohesión se puso en entredicho. Apretados por los problemas económicos internos, los países ricos se echaron para atrás. Ni se determinó una fecha para el comienzo de los desembolsos del Fondo de Cohesión ni se fijaron cantidades. La presidencia inglesa (2º trimestre de 1992) y los alemanes están haciendo lo posible para que los fondos de cohesión no sean abundantes, sin darse cuenta que pueden estar defendiendo una comunidad de ricos dentro de la Comunidad Europea.

En la reunión de Edimburgo, con la que se concluyó la presidencia británica, España aseguró la existencia de fondos de cohesión, aunque no en la cuantía que se había discutido en Maastricht.

En un año, desde que se celebró la reunión de Maastricht, muchas cosas han cambiado en el seno de la Comunidad Europea. El 2 de junio los daneses rechazaron el Tratado de Maastricht (por 50,7 % de votos negativos contra 49,3 % afirmativos), creando una situación jurídica complicada y una situación política delicada. Los franceses en junio aprobaron por pequeño margen un referéndum que la Constitución francesa no exigía para refrendar el Tratado de la Unión, pero que Mitterand lo lanzó para respaldar a la Unión Europea. En septiembre se dieron unas tormentas monetarias que casi deshacen el Sistema de Cambios dentro del Sistema Monetario Europeo, un instrumento necesario para llegar a la Unión Monetaria.

La solidaridad al interior de su propia Comunidad es el primer problema de solidaridad que tiene Europa. Un problema de solidaridad interna que proyecta sombras sobre la capacidad de la nueva Unión Europea que se diseñó en Maastricht para enfrentar con generosidad los problemas de solidaridad con el mundo exterior. Las mezquindades que dominan las negociaciones presentes entre miembros de diferente nivel de desarrollo (lo que está en la raíz del "no" danés al Tratado de Maastricht) abonan los temores de quienes creen que la Unión Europea será una fortaleza cerrada a los que se queden fuera.

2. NUEVA EUROPA Y DIMENSIÓN SOCIAL, ¿UTOPÍA O REALIDAD?


2.1. La Europa comunitaria como punto de referencia democrático

El Art. F del Tratado dispone que un Estado candidato a la adhesión debe cumplir tres condiciones esenciales: identidad europea, un estatuto democrático, y el respeto de los derechos del hombre. Además, cualquier nuevo ingreso no podrá poner en tela de juicio el acervo comunitario -es decir, todo el conjunto legislativo-, el cual habrá de ser mantenido para preservar todas las realizaciones de la Comunidad.

Las solicitudes presentadas por países de la Europa central y oriental deben ser examinadas con mayor atención por la Comunidad, dado que siguen perviviendo en los mismos algunos problemas que ya se apuntaron en el inicio de su transición política. De una parte, la dificultad de crear, primero, y de consolidar, después, hábitos y actitudes democráticas y, de otra, el riesgo del ultra nacionalismo xenófobo y racista. El riesgo existente en tales países de dirigirse hacia sistemas políticos y sociales desestructurados y con graves problemas para buena parte de la población en términos de perdida de empleo y de previsiones económicas negativas es algo más que una hipótesis en la actualidad, y afecta muy directamente a la Europa comunitaria, hacia la que miran aquellos buscando no sólo su comprensión sino también su ayuda.

3. DIMENSIONES POLÍTICA Y ECONÓMICA DEL TRATADO DE MAASTRICHT.

3.1. Razón de ser del Tratado

Hasta el momento presente se han levantado voces tanto a favor del Tratado, las más, como en contra, las menos, aunque se van incrementando paulatinamente en el seno de un sector de la izquierda política española. El Tratado fue suscrito el 7 de febrero de 1992 y constituye el punto de partida para la nueva Unión Europea. Estaba previsto que se formalizara la Unión a partir del 1 de enero de 1993 si se operaba la ratificación del Tratado por todos los Estados miembros. Esto no se producirá ante la negativa danesa a realizar un nuevo referéndum antes de la primavera del presente año, y también por la posición adoptada por el gobierno conservador británico. Por tanto, y siempre que el texto acabe siendo ratificado por los doce Estados, la Unión se formalizará a partir del primer día del mes siguiente al depósito del instrumento de ratificación del último Estado signatario que cumpla dicha formalidad (Art. R.2.

El objetivo global de la Unión es promover un espacio económico y social equilibrado y sostenible, por medio de la creación de un espacio europeo sin fronteras interiores, el fortalecimiento de la cohesión económica y social, y el reforzamiento de la cooperación económica mediante el establecimiento de una unión económica y monetaria que llevará a la existencia de una moneda única. La cooperación entre los doce Estados miembros también se considera como una garantía de paz frente a las turbulencias bélicas existentes a no muchos kilómetros del espacio comunitario.

El Tratado constituye una nueva etapa -que continúa las abiertas por el Tratado de Roma, primero, y por el Acta Única Europea después de acercamiento entre los pueblos de Europa.- Se buscan los puntos de unión entre todos ellos y se trata de evitar que la Comunidad sea una mera yuxtaposición de Estados poco interesados en el proyecto común, salvo que alguna medida, que deba adoptarse, sirva a sus propios intereses. La integración europea debe potenciar un nuevo contexto económico y monetario, impulsar la política social y dar progresiva carta de ciudadanía a la unión política

." El Tratado y su desarrollo deben servir, para articular y alcanzar compromisos dinámicos entre los diversos intereses que los Estados miembros poseen sobre la construcción de la nueva Europa, así como para asociar al conjunto de los pueblos y de sus ciudadanos al proyecto europeo." Eduardo Rojo

La construcción de la nueva Europa no es tarea sencilla, y deben tomarse las medidas adecuadas para hacerla más transparente y accesible a los ciudadanos, tanto en las formas como en el fondo. En tal sentido se manifestó la cumbre europea de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Edimburgo el 16 de octubre, y se ha reiterado en el Consejo europeo de Edimburgo del 11 de diciembre, en el que se ha hecho hincapié en que la ratificación del Tratado es necesaria "para que puedan efectuarse progresos en la vía de la Unión europea y para que la Comunidad siga siendo un polo de estabilidad en el continente en rápida mutación, aprovechando sus éxitos registrados en las cuatro últimas décadas". En suma, los poderes públicos comunitarios deben ser conscientes de la importancia de escuchar a los ciudadanos, previo paso a la toma de decisiones.(4)

(4)Realmente sería preocupante para el futuro de la construcción europea el que se adoptaran decisiones importantes que afectan a la vida de dichos ciudadanos, "... sin hacer el más mínimo esfuerzo por advertirles de lo que deberían esperar y sin dar muestra de un mínimo interés hacia sus opiniones". (A. Heller, "Fragilidad Europea", El País, 22.09.92)

4. LA COHESIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL, ELEMENTO CLAVE DE LA POLÍTICA SOCIAL

4.1. Objetivo: reducir las desigualdades entre Estados, regiones y personas

La cohesión económica y social debe tender a reducir las diferencias entre las diversas regiones europeas y a superar el retraso de aquellas más desfavorecidas. La Comunidad cuenta para ello con los Fondos Estructurales Comunitarios (los ya existentes del FSE, FEDER y FEOGA, más el nuevo Fondo de cohesión, ya polémico desde antes de su puesta en funcionamiento prevista para 1993) como instrumentos básicos para atenuar dichas diferencias, que son algo más que residuales.

¿Cómo debe lograrse la cohesión? Desde luego, no por la vía de los bajos salarios y el deterioro de las condiciones laborales. Se debe actuar en la mejora de infraestructuras y en una mejor y más completa educación y cualificación de la mano de obra, como formas de ir reduciendo las diferencias de productividad entre las diversas regiones y para avanzar en la senda de un equilibrio armónico entre todas ellas.

Datos comunitarios ponen de manifiesto que alrededor del 20% de la población, más de 60 millones de personas, viven en regiones con renta per cápita inferior al 75% de la media comunitaria y con un paro que puede alcanzar tasas del 30% -con diferencias tan importantes entre las tasas de desempleo que oscilan entre el 1,5% de Luxemburgo y el 29% en Andalucía, o lo que es lo mismo, casi 19 veces más.

Estos datos nos indican con claridad la existencia de un dualismo económico entre las regiones europeas y de unas diferencias entre ellas que son superiores a las de cualquier otra zona económica y política en el mundo industrializado. Es un problema al que hay que dedicar cuantiosas cantidades económicas y desde la convicción de que su resolución no se producirá a corto plazo, como lo demuestran los propios estudios comunitarios.

4.2. Política social y cohesión

Dentro del objetivo básico de lograr la cohesión económica y social, la política social debe considerarse como un componente esencial de la misma, tendiendo a la aproximación de los sistemas de relaciones laborales de los diversos Estados, a la potenciación de la participación de los trabajadores y de sus organizaciones, y a una mejora de la formación de la mano de obra que posibilite el crecimiento de la actividad productiva. Es cierto que el coste laboral de la mano de obra es un aspecto importante para lograr tal cohesión, pero no lo es menos que son más importantes, como ha subrayado correctamente la CES, "la cualificación de la mano de obra y la existencia de un sistema moderno de relaciones industriales consensuado entre los interlocutores sociales, con una participación más destacada de éstos a todos los niveles, incluido el europeo".

La política social deberá atender además, a fin de lograr esa cohesión demandada por las normas comunitarias, a las mutaciones acaecidas en el mercado de trabajo, con el incremento de las modalidades contractuales atípicas, y a la resolución del problema del desempleo.(5)

(5) Se ha sostenido que la cuestión del empleo "... podría resultar el talón de Aquiles de la unión monetaria, política y social europea, ya que. .. ¿cuánto paro puede aguantarse?". (T. Roth, "Desempleo, el principal escollo para la convergencia europea". Cinco Días, 7.07.92)

5.OPINIÓN ANTE LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

5.1. Un "sí" crítico al Tratado

"Me parece que el Tratado debe ser leído más en clave política e histórica que en claves estrictamente técnica o jurídica, aunque también es obvio que de nada serviría esta lectura si no se dieran los instrumentos jurídicos para posibilitarla."(Eduardo Rojo)

Por primera vez se acepta explícitamente en el debate comunitario que el proyecto de construcción europea tiene un objetivo político cual es lograr la unión europea.

Tal como afirmaba el Ministro de Asuntos Exteriores, Javier Solana, en su comparecencia parlamentaria del pasado 16 de julio ante la Comisión Mixta Congreso-Senado para las Comunidades Europeas, ".En el debate están en juego no sólo el futuro de nuestra sociedad, sino también el futuro de las opciones políticas que representan hoy los intereses de nuestra sociedad".

Debemos aceptar que la redacción final del Tratado -suma de compromisos y negociaciones entre todos los Estados- puede ser en ocasiones difícilmente comprensible, e incluso contradictoria. Pero de lo que no cabe duda alguna es que el texto provoca una ruptura política con la etapa histórica anterior, y es un buen acontecimiento que sirve como catalizador y como propulsor. "El Tratado es fruto de años de preparación y meses de negociación entre doce Estados. Constituye inevitablemente un compromiso deliberadamente sopesado, así como un marco firme para la próxima etapa de la integración europea. Rechazarlo y exigir que se vuelva a negociar sería abrir la caja de Pandora y proyectaría Europa hacia lo desconocido". (J.Dellors)

5.2. Opinión a favor de los sindicatos

UGT:

Argumentos a favor: En el terreno social, hay un reconocimiento explícito del papel de los interlocutores sociales: se abre la posibilidad de que éstos alcancen acuerdos a nivel europeo y que dichos acuerdos se reflejen en el plano legislativo.

Argumentos en contra: Denuncian que en el Tratado se hace demasiado hincapié en los aspectos monetarios, en general muy claramente definidos, mientras que hay un alto grado de ambigüedad y falta de concentración en los temas sociales de cohesión.

El mejor exponente de la persistencia de este déficit democrático es el hecho de que el Parlamento continúe sin tener plena capacidad legislativa, como ocurre con los parlamentos nacionales

CCOO:

A favor: Los acuerdos de Maastricht suponen dar un paso más allá del mero desarrollo del mercado Único como hilo conductor del proyecto europeo, tal y como se diseñó en el Acta Única en 1986 y, por tanto, un avance del "gobierno de lo económico".

En contra: Mientras se avanza claramente en el objetivo de la unión monetaria y de conseguir una Moneda Única, los objetivos de conseguir una mayor articulación entre las diferentes economías, mayor democracia y participación ciudadana en las decisiones políticas y una mayor igualdad social, quedan en un segundo plano, con avances importantes, pero muy insuficientes.

Por otra parte, los objetivos de convergencia monetaria que se han cuantificado para 1997 están excesivamente orientados hacia el principio de la estabilidad monetaria y hacia una política que puede significar para la gran mayoría de países, la aplicación de una política monetaria y fiscal restrictiva, con elevados costes sociales.

ELA-STV:

A favor: El tratado fija una serie de bases que si son desarrolladas en su totalidad, pueden ser eficaces para el desarrollo económico y social de la Comunidad. Rechazar Maastricht conduciría a la paralización de cualquier iniciativa de la legislación social y daría carta blanca a las fuerzas económicas.

En contra: Los criterios de la UEM no tienen en cuenta la economía real, con el riesgo de sacrificar, como siempre, el empleo y los gastos sociales.

5.3. Opinión en contra de los sindicatos

USO:

Maastricht hizo agua en el momento mismo que once Estados decidieron seguir adelante con él pese a que el Reino Unido -nada menos- no suscribió el protocolo social del Tratado. En ese instante, el Tratado devenía inválido por el principio de unanimidad que exige el funcionamiento de la Comunidad Europea para las grandes decisiones. El resto-referéndum danés, francés, deslealtad intercomunitaria en las políticas económicas y monetarias.

La cuestión de fondo, es que Maastricht reitera y agrava los endémicos desequilibrios de la construcción europea: altísima velocidad de integración económica y monetaria -inalcanzable hoy para, al menos, la mitad de los socios comunitarios, incluida España- y escasísima velocidad del proceso de cohesión social y económica y del desarrollo de la cohesión y los controles políticos que vayan eliminando el llamado "déficit democrático" con el que se viene construyendo la unión europea, déficit del que "Maastricht" es un claro reflejo.

Abogamos por un referéndum en España que no se limite al "sí" o "no" pelados, sino que introduzca como tercera posibilidad la sustitución de "Maastricht" por un tratado de la Unión más sólido y equilibrado, con más fundamento popular y de los distintos Estados de la Comunidad Europea.

CGT:

Prácticamente por unanimidad se pronunció por un "no" rotundo en contra del Tratado de Maastricht. Anteriormente el Comité Confederal se había pronunciado igualmente (3-7-92) a favor de la convocatoria de referéndum.

INTG-CIG:

Entienden que el Tratado de Maastricht es un paso más en la construcción de una Europa insolidaria.

Con Maastricht se garantiza un control macroeconómico de las economías de los Estados que conforman la CE, desde las cúpulas gobernantes y a través del Banco central Europeo, impidiendo -o cuando menos haciendo más difícil- que desde cualquier Estado miembro se pueda realizar en el futuro una política menos conservadora y más social.

6. MAASTRICHT Y SU INFLUENCIA EN ESPAÑA

A continuación, veremos cuál fue la evolución de los criterios de convergencia fijados en el Tratado de Maastricht, sobre la economía española desde el inicio de la década de los 90 hasta superar con gran éxito el examen de convergencia de 1998.

  • ESTABILIDAD DE PRECIOS

  • La tasa de inflación de la economía española siguió, en general, una trayectoria descendente desde 1990, en que alcanzaba el 6,7%. Esa tendencia a la reducción de la inflación ha sido consecuencia de importantes decisiones de política económica, en especial del cambio de orientación de la política monetaria hacia el objetivo de estabilidad de precios a medio plazo, dentro del marco del Mecanismo de Cambios del SME. Al mismo tiempo, el control de la inflación se ha visto favorecido por los ajustes recientes de la política fiscal, las reformas llevadas a cabo en el mercado de trabajo y por las acciones emprendidas para aumentar la competencia en el mercado de bienes.

    A las medidas de política económica, se le ha sumado el hecho de que a principios de los 90 el crecimiento del PIB se relentizó claramente, entrando la economía en recesión en 1993. Como resultado de la recesión, la brecha de la producción se hizo negativa. En este contexto, los salarios se han comportado de forma moderada y, desde principios de los 90, la tasa de crecimiento de los costes laborales unitarios, se ha reducido considerablemente.

    Criterio de Estabilidad de Precios Indicadores Relacionados

    (Fuente: Instituto Monetario Europeo, "Economía" Lebon, C.)

    1990

    1991

    1992

    1993

    1994

    1995

    1996

    1997

    Inflación

    6.7

    5.9

    5.9

    4.6

    4.7

    4.7

    3.6

    1.8

    Crecimiento PIB real

    3.7

    2.3

    0.7

    -1.2

    2.1

    2.8

    2.3

    3.5

    Brecha de producción

    4.5

    4.1

    2.2

    -1.5

    -1.9

    -1.7

    -2.1

    -1.5

    Costes laborales unitarios

    9.3

    8.1

    8.0

    4.9

    0.0

    1.9

    2.9

    1.9

    En 1998 la inflación se situó en el 1,8%, y las previsiones para 1999, señalaban que la tasa de inflación, podía estar algo por encima del 2%, según el organismo que realice las previsiones.

    Considerando un plazo de tiempo más largo, el mantenimiento de un entorno propicio a la estabilidad de precios, requiere una orientación a medio y largo plazo de las políticas fiscales, al mismo tiempo que llevar a cabo las reformas necesarias a fin de aumentar la competencia en los mercados de bienes y servicios y mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo.

  • EVOLUCIÓN FISCAL

  • B.1 Evolución de la Deuda Pública

    Por lo que respecta a la evolución de la deuda pública media respecto al PIB, a lo largo del período de referencia aumentó en 24 puntos porcentuales pasando del 44,8% en 1990 al 70,1% en 1996, alcanzando en 1997 el 68,8%. Como aspecto positivo de la evolución de la ratio de la deuda pública, hay que destacar que la proporción de títulos a corto plazo con relación al total de la deuda, ha ido descendiendo al tiempo que aumentaba el vencimiento a largo plazo. De esta forma se ha pasado de una situación en 1990, en la que el 65,7% de la deuda tenía un vencimiento a corto plazo por un 1,9%, y la situación de 1997 en la que el total de la deuda está repartido casi a partes iguales entre el corto, medio y largo plazo.

    B.2 Evolución del déficit

    En cuanto a la evolución del déficit presupuestario con relación al PIB, partiendo de niveles del 4% entre 1990 y 1992, el déficit aumentó hasta el 6,9% en 1993 y el 7,3% en 1995, año a partir del cual se ha ido reduciendo hasta situarse en el 2,6% en 1997. En esta evolución, el componente cíclico influyó de forma sustancial en el aumento del déficit de 1993, pero no tuvo ningún papel destacable en años posteriores.

  • EVOLUCIÓN DEL TIPO DE CAMBIO

  • Nos centraremos en la evolución del tipo de cambio de la peseta en el período de tiempo comprendido entre 1996 y 1998 para el examen de convergencia. En esos 2 años la peseta ha cotizado, por lo general, cerca de los tipos de cambio centrales frente al resto de monedas. La apreciación y depreciación máximas fueron del 3,5% y del -2,1% respectivamente.

    La volatilidad del tipo de cambio de la peseta frente al marco alemán ha ido disminuyendo de forma interrumpida. Por lo tanto, dado que la peseta no ha sufrido ninguna devaluación en el periodo de referencia, España ha cumplido con holgura el criterio de convergencia de la estabilidad del tipo de cambio.

    Estabilidad del tipo de cambio

    (Fuente: Instituto Monetario Europeo, "Economía", Lebon, C.)

    Franco belga

    2,0

    -0,2

    Corona danesa

    3,5

    0,2

    Marco alemán

    2,4

    -0,1

    Franco francés

    3,3

    0,2

    Libre irlandesa

    5,1

    -9,7

    Lira italiana

    1,4

    -0,9

    Florín holandés

    1,7

    -0,5

    Chelín austriaco

    2,4

    -0,1

    Escudo portugués

    2,4

    -1,7

    Marco finlandés

    0,2

    -2,1

    D) EVOLUCIÓN DE LOS TIPOS DE INTERÉS A LARGO PLAZO

    Los tipos de interés a largo plazo han mostrado una clara tendencia descendente, no obstante, en 1995 se produjo un repunte para descender rápidamente a partir de entonces, alcanzando el 6,3% de promedio entre febrero de 1997 y enero de 1998, valor claramente inferior al umbral de convergencia que era del 7,8% en dicho período. En general, nuestros tipos de interés a largo plazo, han tendido a converger hacia los países de la UE que tenían los más reducidos.

    De este modo, el diferencial con respecto al valor de referencia establecido en los criterios de convergencia, ha pasado de ser superior a 3 puntos en 1990 a presentar valor negativo en 1997 de 1,6 puntos porcentuales, lo que significa que nuestro tipo de interés a largo plazo en 1997 sólo ha sido superior en unas décimas al tipo de interés medio de los tres países que registraron menor inflación en 1997.

    En los factores que influyeron en esta reducción tan importante del diferencial del tipo de interés, se encuentra, principalmente, el descenso significativo del diferencial de inflación, frente a los países con menores tipos a largo plazo, además, otros factores que han influido positivamente han sido la estabilidad del tipo de cambio de la peseta y la mejora de la posición fiscal. La evolución de estos factores subyacentes, fue vista por los mercados como una indicación de las mejoras de las expectativas de participar en la tercera fase de la UEM, lo que a su vez, ha podido jugar un papel independiente en la aceleración de la reducción de los diferenciales de rentabilidad, bien de forma directa, o bien a través de un reforzamiento de las perspectivas de estabilidad de precios y del tipo de cambio.

    7. PLAN DE CONVERGENCIA ESPAÑOLA PARA ADAPTACIÓN

    AL TRATADO

    La apertura de la economía española al exterior ha sido lenta y ha estado condicionada por factores extraeconómicos, fundamentalmente por razones políticas derivadas de la ausencia de libertades.

    El proceso de globalización de los mercados y la internacionalización de las economías exige la actualización rápida por parte de los distintos Estados. España, por razones históricas de carácter político, no entró en la dinámica de la integración económica hasta la llegada de la democracia. El entrar en Europa implicaba ir deprisa, quemar etapas, hacer las transformaciones necesarias. La conducción de la economía española tenía que acelerarse, pues había poco tiempo. Maastricht impone muchas cosas, pero también los tiempos. Nuestra fecha de examen prevista para la primera parte de 1998 suponía acelerar al máximo todas las políticas de ajuste para el cumplimiento de las condiciones de convergencia establecidas, y que nos permitiría entrar en Europa sin tener que esperar al año 2001.

    El proceso de integración económica europea se acelera con la aprobación del Tratado de Maastricht. El objetivo Europa tenía una exigencia previa: aceptar y cumplir indicadores fiscales y monetarios.

    El gobierno de la nación puso en marcha en 1992 el Plan de Convergencia para cumplir con los objetivos de Maastricht y así poder acceder a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria y, además, como medio indispensable para mantener una estabilidad a medio plazo que permita conseguir un mayor nivel de bienestar y alcanzar nuevos objetivos en materia de política social.

    7.1. Programa de Convergencia 1992-1996

    Objetivos

    • Cumplimiento de las condiciones fijadas en el Consejo Europeo de Maastricht para poder participar plenamente en la tercera fase de la Unión Monetaria y Económica Europea

    • Aproximar la renta per-cápita a la media de la CE en 4 puntos en los próximos 5 años

    • MEDIDAS ESTRUCTURALES

      MERCADO DE TRABAJO

      Movilidad funcional y geográfica de la mano de obra:

      • Eliminación de las Ordenanzas laborales

      • Evitar comportamientos y regulaciones que atenten contra los principios de la L.D.Competencia

      • Para facilitar la movilidad geográfica se desea actuar sobre el coste de la vivienda. Para ello se reforma la Ley de Arrendamientos Urbanos, se crearán los fondos de inversión inmobiliaria.

      Refuerzo del proceso de búsqueda de empleo:

      • Derecho de prestación de desempleo

      • Control de la situación de desempleo

      • Elevación de 6 meses a 1 año del período mínimo de contratación para percibir la prestación contributiva.

      • Reducción del tipo aplicable a la base reguladora

      • Creación de 60000 plazas de formación profesional

      LIBERALIZACIÓN Y DESREGULACIÓN

      • Eliminación del régimen de monopolio

      • Liberalización del transporte

      POLÍTICA PRESUPUESTARIA Y FISCAL

      • Mantenimiento del gasto en infraestructuras de la Administración Pública(5%PIB)

      • Reducción paulatina del déficit público hasta alcanzar el 1% PIB en 1996.

      ORGANISMOS PUBLICOS

      • Simplificación institucional de los organismos públicos

      EMPRESAS PUBLICAS

      • No aumento del sector público empresarial

      SANIDAD

      • Medidas organizativas, presupuestarias y de gestión para mejorar la eficiencia y equidad del sistema

      POLÍTICA MONETARIA

      • Entrada de la peseta en la banda estrecha del SME

      • Presentación en 1992 de un proyecto de ley que otorgue autonomía al Banco de España

      APÉNDICE

      1. DE LA COMUNIDAD EUROPEA A LA UNION EUROPEA

      Cronología de la construcción europea

      •        1948

      Conferencia Bretón Wodds en EEUU, a la que se llegan a acuerdos económicos como la creación de FMI, del Banco internacional de Reconstrucción y Fomento con referencia al patrón dólar. También en Ginebra se llegó al acuerdo general de tarifas y comercio(GATT)

      •         9 de mayo 1. 950

      Robert Schuman, Ministro de Asuntos Exteriores s francés, propone en un discurso inspirado por Jean Monnet la aportación de los recursos de carbón y acero de Francia y la República Federal Alemana a una organización común, abierta a los demás países europeos.

      •         18 de abril de 1951

      Francia, Bélgica, Luxemburgo, Italia, Holanda y la República Federal Alemana(Europa de los 6) firman en París el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA).

      •        Junio de 1955

      Reunidos en conferencia en Messina (Italia), los ministros dc Asuntos Exteriores de los Seis deciden ampliar la integración europea a toda la economía.

      •       25 de marzo de 1957

      Firma en Roma de los Tratados constitutivos de la Comunidad Económica Europea (CEE) y la EURATOM.

      • .     4 de enero de 1960

      Firma del Convenio de Estocolmo por el que se crea, por iniciativa del Reino Unido, la Asociación Europea de Libre Comercio. Autodisolución de la OECE

      •       30 de julio de 1962

      Entrada en vigor dc la Política Agraria Común (PAC).

      •        Abril de 1965,

      Firma del Tratado de unión de los ejecutivos de las tres comunidades, que crea un Consejo y una Comisión únicos. Entró en vigor el 1 de julio de 1967.

      •         29 de enero de 1966

      Compromiso de Luxemburgo. Tras la llamada "crisis de la silla vacía", Francia acepta volver a ocupar su lugar en el Consejo a cambio de que se mantenga la regla de la unanimidad cuando estén en juego intereses vitales de los Estados miembros.

      •        1 de julio de 1968

      Supresión, con un año y medio de anticipación, de los últimos derechos de aduana dentro de la Comunidad para los productos industriales y entrada en vigor del Arancel Aduanero Común.

      •    1-2 de diciembre de 1969

      Cumbre de La Haya. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los Seis deciden pasar de la fase transitoria a la fase definitiva de la Comunidad, adoptando los reglamentos agrícolas definitivos y fijando el sistema de recursos propios de la CEE.

      •         22 de abril de 1970

      Firma en Luxemburgo del Tratado que acuerda la financiación gradual de la Comunidad a través de recursos propios y la ampliación de los poderes de control del Parlamento Europeo.

      • 24 de abril 1972

      Constitución de la "serpiente monetaria" Los Seis deciden limitar al 2,25% los márgenes de fluctuación de sus propias monedas frente al dólar.

      •         1 de enero de 1973

      Dinamarca, el Reino Unido e Irlanda ingresan en la CEE (referéndum negativo en el caso de Noruega).Europa de los 9.

      •        9-10 de diciembre de 1974

      Cumbre de París. Los nueve Jefes de Estado y de Gobierno deciden reunirse regularmente en el Consejo Europeo (tres veces al año); proponen elegir el Parlamento Europeo por sufragio universal y acuerdan la creación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

      •         6 de julio 1978

      Cumbre de Bremen. Francia y la República Federal de Alemania proponen un relanzamiento de la cooperación monetaria mediante la creación de un Sistema Monetario Europeo (SME) que sustituya a la "serpiente"

      •      5 de febrero de 1979

      Inicio de las negociaciones para la adhesión de España a la CEE.

      •        13 de marzo de 1979

      Entrada en funcionamiento del SME.

      •         7 y 10 de junio de 1979

      Primeras elecciones por sufragio universal de los 410 miembros del Parlamento Europeo.

      •         1 de enero de 1981

      Ingreso oficial de Grecia en la Comunidad. Europa de los 10

      •        14 y 17 de junio de 1984

      Segundas elecciones europeas.

      •         12 de junio de 1985

      Firma del Acta de Adhesión de España y Portugal a la CEE.

      •         2-4 de diciembre de 1985.

      Consejo Europeo de Luxemburgo. Los Diez deciden relanzar el proceso de integración europea y llevar a cabo una reforma del Tratado de Roma mediante la redacción de un Acta Única europea.

      •         1 de enero de 1986

      Ingreso de España y Portugal en la Comunidad Europea.

      •        17 y 28 de febrero de 1986

      Firma del Acta Única europea en Luxemburgo y La Haya.

      •         1 de julio de 1987

      Entrada en vigor del Acta Única.

      •         27 de octubre de 1987

      Adopción en Ia Haya por la UEO de una plataforma común de seguridad.

      •         15 y 18 de junio de1989

      Tercera elección por sufragio universal directo del Parlamento Europeo.

      •         9 de noviembre de 1989

      Caída del muro de Berlín.

      •         29 de mayo de 1990

      Firma de los acuerdos fundacionales del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

      •         19 de junio de l990

      Firma de los acuerdos de Schengen.

      •         3 de octubre de 1990

      Unificación alemana.

      •         14 de diciembre de 1990

      Inicio en Roma de las conferencias intergubernamentales sobre la Unión Económica y Monetaria y sobre la Unión Política.

      •       21 de octubre de 1991

      Acuerdo de constitución del Espacio Económico Europeo (EEE) entre la CEE y los países de la Asociación Europea de Libre Comercio.

      •        9-10 de diciembre de 1991

      Consejo Europeo de Maastricht que aprueba un nuevo Tratado comunitario.

      •         7 de febrero de l992

      Firma en Maastricht del Tratado de la Unión Europea.

      •         20 de junio de 1992

      Aprobación del Tratado de Maastricht en Irlanda por referéndum.

      •         20 de septiembre de 1992

      Aprobación del Tratado de Maastricht en Francia por referéndum.

      •        1 de enero de 1993

      Entrada en vigor del Mercado Único.

       

      •        18 de mayo 1993

      Segundo referéndum en Dinamarca tras un primer intento fallido: aprobación del Tratado de Maastricht.

      •         1 de noviembre de 1993

      Entrada en vigor del Tratado de Maastricht. La Comunidad pasa a llamarse Unión Europea.

      •         27-28 de noviembre de 1994

      Rechazado por referéndum el Tratado de Adhesión de Noruega.

      •         1 de enero de 1995

      Austria, Finlandia y Suecia entran oficialmente a formar parte de la Unión Europea. Europa de los 15

      •         23 de enero de 1995

      Toma posesión de su cargo la nueva Comisión Europea, que permanecerá en funciones hasta el año 2000. La preside Jacques Santer.

      •         2 de junio de 1995

      Inicia sus trabajos el grupo de reflexión encargado de preparar la conferencia intergubernamental para la revisión del Tratado de Maastricht. Lo preside el español Carlos Westendorp.

      •         26-27 de junio de 1995

      Consejo Europeo de Cannes. Se decide que las negociaciones para la adhesión de Malta y Chipre se iniciarán seis meses después de la conclusión de la conferencia intergubernamental.

      •         27-28 de noviembre de 1995

      Celebración en Barcelona de la primera Conferencia Euromediterránea entre la Unión Europea y 12 países ribereños. Se fija el objetivo de crear una asociación basada en una zona de libre cambio antes de finales del año 2010.

      •         5 de diciembre de 1995

      Con la presentación de un informe sobre la orientación de la reforma del Tratado de Maastricht, el Grupo de Reflexión concluye sus trabajos.

      •         15-16 de diciembre de 1995

      Consejo Europeo de Madrid. Se fija el 1 de enero de 1999 como fecha de inicio de la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria y se bautiza como "euro" la nueva moneda única. Se acuerda que la Conferencia Intergubernamental para la revisión del Tratado se inicie en Turín cl 29 de marzo de 1996.

      •         28 de febrero de 1996

      Dictamen favorable de la Comisión a la convocatoria de la Conferencia Intergubernamental mediante un documento titulado "Reforzar la Unión política y preparar la ampliación"

      •         13 de marzo de 1996

      El Parlamento Europeo se declara favorable a la convocatoria de la Conferencia.

      •         29 de marzo de 1996

      Consejo Europeo extraordinario de Turín. Se inicia la Conferencia Intergubernamental, que deberá concluir en el plazo de un año.

      •        21-22 de junio de 1996

      Consejo Europeo de Florencia. Se afianza el compromiso de terminar la Conferencia en la primera mitad de 1997. Se da un impulso político al establecimiento de una estrategia común contra el paro, sobre la base del Pacto de Confianza para el empleo propuesto por la Comisión.

      •         13-14 de diciembre de 1996

      Consejo Europeo de Dublín. La Presidencia irlandesa presenta el marco general del proyecto de revisión del Tratado. Son favorablemente acogidos los resultados de los trabajos técnicos realizados para preparar el inicio de la tercera fase de la Unión Monetaria, la definición del marco jurídico del euro, los principios del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y la estructura del nuevo sistema monetario europeo.

      BIBLIOGRAFÍA

      1. EUROPA: CONVERGENCIA Y SOLIDARIDAD

      • REQUEIJO, JAIME. (1995) "Economía mundial, un análisis entre 2 siglos" McGrawhill, 379 Págs. Madrid.

      • TAMAMES, RAMÓN. (1999) "La Unión Europea" Ciencias Sociales Alianza editorial, 822 Págs. Madrid.

      • www.strasbourg-europe.com

      • www.fespinal.com

      2. NUEVA EUROPA Y DIMENSIÓN SOCIAL, ¿UTOPÍA O REALIDAD?

      • TRUYOL Y SERRA, A. (1993) "La sociedad internacional" Alianza Universidad, 239 Págs. Madrid, 8ª edición.

      • COMISIÓN EUROPEA (1999) "La agenda 2000, fortalecer y ampliar la Unión Europea" Europa en movimiento(Comisión Europea), 23 Págs., Luxemburgo.

      • Revista CAPITAL, nº1- Octubre 2000, Págs. 46-61 "¿Cuánto se puede ampliar Europa?" Frédéric Béghin.

      3. DIMENSIONES POLÍTICA Y ECONÓMICA DE MAASTRICHT

      • TAMAMES, RAMÓN (1999) "La Unión Europea" Ciencias Sociales Alianza editorial, 822 Págs. Madrid.

      • www.fespinal.com

      4. LA COHESIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL, ELEMENTO...

      • COMISIÓN EUROPEA (1999) "Tratado de Amsterdam, lo que ha cambiado Europa" Europa en movimiento(Comisión Europea), 30 Págs., Luxemburgo.

      • HANS PETER NISSEN (1996) "Unificación alemana y convergencia española" Universidad de Sevilla, Sevilla

      • www.europa.eu.int

      5. OPINIÓN ANTE LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

      6. MAASTRICHT Y SU INFLUENCIA EN ESPAÑA

      • LEBON FERNÁNDEZ, C. (1992) "Economía" Universidad de Sevilla, 291 Págs. Sevilla

      7. PLAN DE CONVERGENCIA ESPAÑOLA PARA ADAPTACIÓN...

      • VALLÉS FERRER, J. (1998) "La política económica española hacia la Unión Europea" IAAP(Junta de Andalucía), 21 Págs. Sevilla.

      APÉNDICE

      • GUTIÉRREZ FERNÁNDEZ, A.(1996) "Economía" Algaida, 275 Págs. Sevilla

      • www.euro.meh.es

      IDEA GENERAL

      Sevilla, 20 de Noviembre de 2000

      1º Administración y Dirección empresarial

      1