Trasplantes de órganos

Compatibilidad. Embarazo. Problemas inmunológicos. Homotrasplantes. Córnea. Glándulas. Aorta. Cerebro. Corazón. Riñón. Hígado. Pulmón. Médula

  • Enviado por: Cristobal Miranda
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 74 páginas
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Pag. 1-------- Índice.

Pag. 2-------- Bibliografía.

Pag. 3-------- Introducción.

Pag. 4-------- Los trasplantes.

Pag. 5-------- Clasificación.

Pag. 7-------- Visión histórica.

Pag. 9-------- La compatibilidad.

Pag. 10------ El embarazo.

Pag. 11------ Problemas inmunológicos.

Pag. 18------ Posibles donantes.

Pag. 20------ Otros problemas.

Pag. 21------ Autotrasplantes en la práctica clínica.

Pag. 22------ Tejidos.

Pag. 28------ Homotrasplantes en la práctica clínica.

Pag. 29------ Córnea.

Pag. 33------ Glándulas de secreción interna. Tejidos.

Pag. 34------ Aorta. Neuronas.

Pag. 36------ Cerebro.

Pag. 37------ Corazón.

Pag. 43------ Riñón.

Pag. 51------ Hígado.

Pag. 56------ Médula ósea.

Pag. 58------ Pulmón.

Pag. 59------ Otros traspalntes.

Pag. 60------ Curiosidades.

Pag. 61------Las donaciones.

Pag. 62------ Donación y trasplante España 1998.

Pag. 73------ Conclusión.

REVISTAS:

Newton : nº4, nº6, nº7, nº8, nº10 y nº12.

Médico: nº694, nº695, nº696, nº701, nº703, nº704, nº705 y nº706.

Mía

ENCICLOPEDIAS:

Diccionario enciclopédico Espasa.

Enciclopedia visual Básica visual.

Gran enciclopedia Larousse.

Gran enciclopedia Larousse de la medicina.

Diccionario enciclopédico Larousse.

Enciclopedia Monitor Salvat.

Diccionario enciclopédico Salvat.

Ciencia y Técnica Salvat.

Enciclopedia Universal.

Enciclopedia Hispánica.

Diccionario enciclopédico Santillana.

Avances del saber 1. Ciencia, técnica y cultura.

El gran libro de consulta. El País.

Diccionario médico Labor para la familia.

Enciclopedia Encarta 98. Inicio - categorías - medicina - trasplantes.

Han pasado más de treinta años desde el primer trasplante de corazón con éxito, realizado por el famoso doctor Christian Barnard. Pero ¿quién le diría a él, que tras su gran éxito le sucederían otros múltiples similares al suyo, logrando salvar así a miles de personas?

Actualmente, la medicina es uno de los campos donde se puede observar el avance y evolución de los conocimientos del hombre. En este último siglo, la técnica de los trasplantes ha experimentado una gran evolución; pero los trasplantes, no tendrían éxito si no fuera por las personas, cada vez más concienciadas, que se atreven a donar.

Cuando donas un órgano das algo más que una parte de ti. Das a un ser sin esperanza...la esperanza de vivir.

Pero ¿ qué es la donación ? La donación es un acto altruista. Altruista significa no recibir nada a cambio de la noble acción; se trata de un acto de solidaridad.

La gran recompensa posible para el donante y sus familiares es la de salvar una vida humana.

¿QUÉ SON LOS TRASPLANTES DE ÓRGANOS?

El desarrollo de nuevas técnicas médicas, que han alcanzado modernamente a la práctica totalidad de las ramas de la medicina, ha llegado a uno de sus puntos culminantes con la realización de los trasplantes de órganos, algunos de vísceras tan complejas y delicadas como el corazón o los riñones.

El trasplante es la operación quirúrgica en virtud de la cual se sustituye una porción de tejido o un órgano de una persona, dañados por enfermedad o accidente, por los correspondientes de otro individuo o incluso por los procedentes de un animal que se hallen en perfecto estado fisiológico. También se denomina trasplante a la estructura orgánica que sirve para reemplazar a otra afectada parcial o totalmente en su organización o funcionalidad.

Cuando el tejido o el órgano inserto siguen viviendo en la nueva sede y desarrollan sus funciones propias se dice que el trasplante ha prendido. La posibilidad de prender depende de diversos factores y es tanto más fácil cuanto más joven, pequeño y poco diferenciado sea el tejido trasplantado. Factor fundamental par que prenda es el establecimiento de una nutrición eficiente (vascularización) del tejido u órgano trasplantado. Los trasplantes que con mayor seguridad prenden en el hombre son, en primer lugar, los autotrasplantes y, a continuación, los realizados entre gemelos homocigóticos y los que se practican entre madre e hijo.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE TRASPLANTE E INJERTO?

Para comprender mejor el significado de trasplante, conviene establecer previamente una distinción entre este y el injerto. En ambos casos, los materiales biológicos son trasladados, no sólo de lugar, sino también de un organismo a otro. En el caso del injerto, por espacio de 48-72 horas, las necesidades metabólicas se satisfacen mediante intercambios de líquidos nutritivos: luego, a través del tejido de granulación, se establecen conexiones vasculares. En cambio, en el caso de trasplante de órganos, las necesidades metabólicas se satisfacen inmediatamente por la inserción del órgano en la circulación sanguínea, lo que es posible gracias a las anastomosis vasculares, realizadas por el cirujano entre los vasos sanguíneos del órgano y los del huésped receptor.

SEGÚN LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE EL DONANTE Y EL RECEPTOR:

  • AUTOTRASPLANTE: se efectúa entre partes del cuerpo pertenecientes al mismo individuo.

  • HOMOTRASPLANTE: se efectúa entre individuos de la misma especie y, más exactamente entre gemelos homocigotos, hermanos o bien consanguíneos.

  • EJ.-El homotrasplante se denomina homólogo cuando se lleva a cavo entre gemelos idénticos.

    • Libres :para los que se conoce a priori el carácter temporal de su vitalidad (sangre, piel).

    Estructurados: privilegiados, por falta de reacciones vasculares (cornea, vasos, válvulas cardíacas)

    Funcionales: (paratiroides, ovario, testículo)

    • Parcialmente inerte: que desempeñan la función de armadura para el crecimiento en ellos de células del huésped (huesos, cartílagos, tendones y aponeurosis).

    • Trasplantes de todo un órgano: (páncreas, hígado, corazón, riñón...) en estos casos se recurre a la inmunosupresión.

  • ISOTRASPLANTE: cuando las relaciones de consanguinidad, no son tan estrechas, por tratarse de gemelos no idénticos o bien de parientes consanguíneos, también se emplea este término en el caso en que el donante es el marido y la receptora es la mujer que ha parido ya un feto normal. Se practica entre individuos de la misma especie no consanguíneos.

  • HETEROTRASPLANTE: cuando el donante pertenece a otra especie que a la del receptor. Es el caso del hombre en el que se implanta un tejido o se trasplanta un órgano de animal, que habitualmente suele ser el cerdo, la oveja o el mono. Estos trasplantes se han realizado hasta ahora como auxiliares (hígado de cerdo, corazón o riñón de mono...). Los trasplantes heterólogos han sido prácticamente abandonados, después de los primeros experimentos, a causa de las crisis de rechazo.

  • HALOTRASPLANTE: cuando está constituido por tejidos no orgánicos (la sustitución de un tramo de la aorta por un tubo de materia plástica). También a esta clase de trasplante se le denomina trasplante haloplástico.

  • SEGÚN SU LOCALIZACIÓN:

  • ORTÓPICO: cuando se realiza en la localización anatómica correspondiente.

  • HETEROTÓPICO: cuando la sede es distinta. El trasplante de corazón es ortópico si el corazón trasplantado se coloca en su lugar habitual; pero será heterotópico si el órgano se coloca en el abdomen.

  • SEGÚN EL MODO:

  • TOTAL: sustitución un órgano por otro.

  • PARCIAL: sustitución tan solo de una parte del órgano.

  • Después de una hepatectomía, un homotrasplante puede sustituir el hígado extirpado; pero podría realizarse la sustitución tan solo de una parte del hígado: el lóbulo.

    AUXILIAR: en el caso de que se tenga un órgano trasplantado cuando en el receptor no haya sido extirpado el órgano correspondiente. Como por ejemplo el trasplante de riñón sin previa nefrectomía.

    El concepto de la posible sustitución de un órgano enfermo es ciertamente antiguo. Por ejemplo se puede citar la predela de la Pala Di San Marco (1438) del Beato Angélico, expuesta en el museo de San Marcos en Florencia, que describe un milagro de los santos Cosme y Damián: en el enfermo, tendido en su lecho, se ha efectuado la sustitución de una extremidad inferior; se trata de un paciente caucáusico amputado por gangrena a quién se le implanta la pierna de un etíope, de manera que la diferencia de color de la piel sea testimonio del milagro efectuado.

    Pero ya mucho tiempo antes se había imaginado algo parecido, como lo atestigua una figura etrusca, llamada La Quimera, conservada en el Museo de Chiusi y formada por una cabeza de león, un cuerpo de cabra y una cola de dragón.

    En Grecia nació la leyenda del minotauro; también se puede recordar la trasposición de unas alas a Dédalo y a Ícaro. Por lo demás, está demostrado, en todas las antiguas civilizaciones,(hindúes,600 a. de C.)la posibilidad de reparación quirúrgica de la perdida de la nariz con la piel de la mejilla o trozos de piel obtenidos de los propios brazos del paciente.

    En 1804 Baronio observó que así como los autotrasplantes permanecían con vida, los homotrasplantes y los heterotrasplantes desaparecían. Bert , Reverdin, Ollier y Thierch confirmaron a su vez la supervivencia de los autotrasplantes.

    E1886 los instrumentos quirúrgicos se esterilizan por vapor. En las operaciones se usan mascarillas, batas gorros... evitándose así infecciones.

    En 1900, un patólogo austríaco, Landsteiner, en Trieste, mientras realizaba investigaciones sobre las primeras transfusiones de sangre, descubrió la existencia, en el hombre, de los grupos sanguíneos, y estableció el grupo de los donantes universales, el de los receptores universales y los grupos A y B, que pueden recibir y dar sangre tan solo a los grupos idénticos. Landsteiner también descubrió entonces la existencia, en el hombre, de las aglutininas y de las hemolisinas, como responsables de fenómenos de intolerancia(antígenos de la sangre) y de la individualidad de los grupos sanguíneos. Posteriormente, a los grupos clásicos de su sistema -A,B y 0-se añadieron el grupo Rh (positivo o negativo) y otros grupos menores como M, N, P...que gracias a la presencia de aglutininas débiles se podían tolerar con mayor facilidad.

    Los primeros trasplantes experimentales de corazón y riñón fueron llevados a cabo por el cirujano francés Alexis Carrel entre 1902 y 1912, tras haber puesto un método para unir los vasos sanguíneos.

    PREDELA DE LA PALA

    DI SAN MARCO, DEL

    BEATO ANGÉLICO.

    En 1906, Zirm realizó el primer trasplante de córnea.

    Pero fue preciso esperar a 1940 para que Medawar expusiera su teoría, según la cual el resultado de un trasplante de tejido o de órgano depende de un fenómeno inmunitario, es decir, de una reacción biológica que se caracteriza por la presencia de un antígeno(sustancia que al penetrar en un organismo animal, reacciona con los productos resultantes desencadenando una reacción inmunitaria) capaz de provocar en el organismo la aparición de un anticuerpo.

    Los mayores progresos de los trasplantes de órganos tuvieron lugar a partir de la década de los cincuenta.

    En el 1950 se realizó el primer trasplante de riñón en Chicago(E.E.U.U.)

    En 1953 J.Hardy efectuó el primer trasplante de pulmón.

    Un año después (1954), J.E.Murray logra trasplantar con éxito un riñón entre gemelos univitelinos, en Boston.

    En el año 1956 fue un año estelar en la historia del trasplante renal. Merrill consiguió el primer éxito definitivo entre hermanos gemelos monocigóticos.

    En 1963 en la Universidad estadounidense de Tulane (Louisiana) se efectuó por primera vez el trasplante de los riñones de un mono a una mujer.

    En el año 1964 se realizaron trasplantes con órganos tomados de cadáveres: hígado (Boston), pulmón (Pittburgh), arteria aorta (Sidney, Australia), mano (Lima, Perú), etc.

    En 1967 fue realizado por el doctor Barnard, de Ciudad del Cabo, el primer trasplante de corazón. Sobrevivió 18 días. En España llevó a cabo el primer trasplante de corazón el doctor C.Martínez Bordiú.

    En febrero de 1970, en la Clínica de Neurocirugía de la Universidad de Munich, se efectuó con éxito el primer trasplante de nervios conservados realizado por Walter Jacoby.

    En octubre de 1971 se descubrió en unos laboratorios farmacéuticos de Marburgo, un antisuero contra linfocitos, que presenta la gran ventaja de no contener ningún anticuerpo. Con este nuevo antisuero se puede reducir notablemente el riesgo de los trasplantes de órganos humanos, y el grave problema del rechazo o autodefensa del organismo es posible que quede resuelto.

    En diciembre de 1982 se intentó trasplantar un corazón artificial a una persona por un grupo de cirujanos de la Universidad de Utah, dirigidos por Willian Castle De Vries.

    De 1980 en adelante se empieza a utilizar la cirugía con láser en los trasplantes de genes: los genes ausentes o defectuosos se reemplazan por copias artificiales.

    DOCTOR CHRISTIAN TRASPLANTES DE TEJIDOS

    BARNARD Y ÓRGANOS

    La posible realización de los trasplantes de órganos ha constituido y constituye una gran esperanza para la humanidad que sufre, si bien choca con la individualidad biológica de la persona. Es exacta la afirmación que desde el punto de vista de la personalidad genética, cada hombre es único en el mundo; sin embargo existe una escala en las diferencias genéticas entre un hombre y otro. Dichas diferencias son mínimas en los gemelos (homocigotos) idénticos, y entre ellos son prácticamente ilimitadas las posibilidades de conseguir un trasplante homólogo.

    LAS DIFERENCIAS GENÉTICAS

    ENTRE GEMELOS IDENTICOS

    SON MÍNIMAS.

    También son mínimas las diferencias entre consanguíneos. En cambio se hacen más o menos notables entre individuos no emparentados. Así se tiene una amplia gama desde la completa compatibilidad por identidad del homotrasplante de gemelo al rechazo absoluto del heterotrasplante.

    Corresponde los estudios modernos sobre la histocompatibilidad de los tejidos el mérito de que sea posible la demostración de dicha compatibilidad, con graduación de la misma dentro de unos límites muy amplios, hasta llegar a la máxima incompatibilidad. Se justifican y se imponen todos los estudios encaminados a la solución del problema, por los éxitos ya obtenidos y por ejemplo de cuanto sucede espontáneamente en la naturaleza, en los mamíferos.

    ÓRGANOS QUE ORIGINAN CUALQUIER

    RESPUESTA INMUNITARIA, ES DECIR,

    ÓRGANOS EN CONDICIONES DE ORIGINAR

    LINFOCITOS Y PLASMACELLEN, QUE

    CONSTITUYEN LA BASE DE CUALQUIER

    TIPO DE RESPUESTA.

    SE PONEN DE MANIFIESTO LAS AMÍGDALAS

    (1), EL TIMO(2), EL BAZO(3), LOS GÁNGLIOS

    LINFÁTICOS(4), LAS FORMACIONES LINFOIDES

    INTESTINALES (5) Y LA MÉDULA ÓSEA (6).

    ¿ EL SISTEMA INMUNOLÓGICO PUEDE RECHAZAR AL FETO?

    En la madre gestante, el feto ha heredado del padre por lo menos el 50% de sus caracteres. Se crean así para la madre, en lo que se refiere a la compatibilidad, unas condiciones muy similares a las ya citadas en los homotrasplantes. Ante todo, es evidente que en la madre hay posibilidades de elección entre los numerosos óvulos fecundados: los imposibles para una tolerancia son rechazados. Se puede entrever toda una patología relativa, caracterizada por los signos de una intolerancia parcial, en cuanto es consiguiente a la supresión o a la reducción de la capacidad de elección biológica. Esta puede ser modificada por una excesiva dosis de radiación, por ejemplo, cuando la gestante ha sido sometida a investigaciones radiológicas prolongadas; también puede ser modificada por medicamentos: la talidomida, según A.Hillmann, evita el rechazo biológico de fetos que hayan padecido deformaciones.

    Ciertos estudios recientes han demostrado que una alta concentración de progesterona (hormona sexual producida por el ovario de la mujer y las hembras de los mamíferos. Prepara la mucosa del útero para la implantación del óvulo fecundado y asegura las condiciones necesarias para el embarazo)en el feto y en la placenta podría condicionar una mayor tolerancia inmunológica en la madre y permitirle seguir el proceso hasta el nacimiento de fetos deformes y afectados de enfermedades degenerativas o congénitas. En la actualidad se atribuyen a una patología de causa materna la eritroblastosis fetal y la anemia neonatal. Sabido es que cuando se consigue experimentalmente imponer a un animal una tolerancia de homotrasplante, tales receptores muestran signos de una condición de enfermedad llamada runt disease, principalmente representada por defectos de crecimiento y de desarrollo, debilidad, diarrea y fenómenos progresivamente involutivos hasta la muerte. Esto se observa también en la patología humana neonatal.

    El mecanismo por el que la madre adquiere la compatibilidad respecto al feto es desconocido. Ya se ha aludido a la progesterona, pero hay que recordar la eficacia de la placenta para favorecer la compatibilidad y la localización, en el útero del óvulo fecundado.

    Los medicamentos empleados para la inmunosupresión no condicionan por sí mismos una patología fetal. Se conocen casos de mujeres que viven con un riñón trasplantado y en continua terapéutica inmunosupresiva y que no obstante ha parido niños normales.

    BEATRIZ GALLEGO ES LA PRIMERA

    ESPAÑOLA QUE HA TENIDO UN BEBÉ

    DESPUÉS DE HABERSE SOMETIDO A

    UN DOBLE TRASPLANTE, DE PULMÓN

    Y CORAZÓN.

    Los principales problemas que se presentan en el trasplante de órganos no proceden de la técnica quirúrgica, sino del rechazo del órgano donado por el sistema inmunológico del receptor. Esto sucede porque todos los tejidos corporales contienen un conjunto de determinantes antígenos propios de la persona, como son el sistema HLA, proteínas, los grupos sanguíneos y los glucolípidos situados en las membranas de las células(avisan al sistema inmunológico del contacto con glucolípidos extraños, ya que son iguales en todas las células pero diferentes en cada individuo). El sistema inmunológico del receptor considera extraños algunos de estos determinantes antígenos del órgano donado, y en consecuencia produce una respuesta contra ellos.

    HIPÓTESIS DE MEDAWAR: en el receptor, el trasplante es el antígeno que desencadena una reacción anticorporal específica, humoral y celular. En algunos casos, el antígeno es muy fuerte, como en los heterotrasplantes, y por ello está en condiciones de desencadenar una respuesta imponente de orden inmunitario, con la consiguiente crisis de rechazo no menos violenta. En otros casos el antígeno es débil - como en los homotrasplantes entre consanguíneos - y entonces el trasplante puede sustraerse a las reglas del rechazo, porque la reacción inmunitaria es fácilmente controlable. Medawar reconoció que la reacción celular está representada principalmente por elementos mononucleados, los linfocitos. Estos son los vehículos del antígeno y son los responsables de la trasferencia de informaciones antigénicas a otras células, así como también los elementos que provocan la reacción inmunitaria y con reacción citotóxica. El linfocito es, por ello, un elemento bastante importante en la reacción antígeno-anticuerpo, y constituye el blanco principal de todos los métodos que tienden a la inmunosupresión, es decir, a la anulación de la reacción antígeno-anticuerpo (de rechazo).

    La hipótesis de Medawar fue muy importante, recogida luego por Woodruff y Dempster, según la cual la diferencia en el comportamiento de los homotrasplantes y de los mismos isotrasplantes respecto a los autotrasplantes es la consecuencia de una histocompatibilidad biológica, además de una incompatibilidad biológica humoral semejante a la de los grupos sanguíneos en el sistema AB0. Y ello es así porque, aunque se procediera a la eliminación de todas las condiciones que el experimento demostraba que eran dañinas, el homotrasplante renal dejaba de funcionar, mientras que en idénticas condiciones el riñón del mismo animal, igualmente trasplantado, se mantenía sano y proporcionando secreción. La expresión morfológica de la reacción hitoinmunitaria estaba representada en el homotrasplante por la infiltración, muy extensa, de leucocitos; por su parte el edema que acompaña la situación es la expresión de la incompatibilidad humoral. Ya había Medawar que si la vida de un homotrasplante renal cesaba en el curso de seis u ocho días, un segundo homotrasplante en el mismo animal vivía mucho menos; dicho autor afirmó que los medios del rechazo primario eran células redondas y los del segundo anticuerpos circulantes. Estos fenómenos faltan cuando existe una estrecha relación genética entre donante y receptor, como ocurre en los gemelos idénticos y cuando se bloquea la respuesta inmunitaria y, por lo tanto la crisis de rechazo.

    Como queda dicho, la diferencia entre injerto y trasplante consiste en que en este último el cirujano realiza una conexión vascular con el receptor, asegurando así la circulación, la respiración y el metabolismo del órgano trasplantado. En el caso del injerto, surgen del huésped fibroblastos y capilares que recorren la zona injertada y aseguran la vida durante varios días.

    SEGÚN LA TEORÍA DE MEDAWAR, EL RESULTADO DE UN TRASPLANTE DE UN TEJIDO O DE UN ÓRGANO ESTÁ VINCULADO A UN FENÓMENO INMUNITARIO. LAS CÉLULAS DEL TEJIDO TRASPLANTADO (1) INDUCEN EN EL SISTEMA LINFÁTICO DEL RECEPTOR, EN ESPECIAL EN LOS GANGLIOS LINFÁTICOS, LA APARICIÓN DE ANTICUERPOS ESPECÍFICOS (2). LA RESPUESTA INMUNITARIA VARIA SEGÚN LA FUERZA DEL ANTÍGENO DEL TRASLANTE (3): EN CASO DE REACCIÓN FUERTE, LOS ANTICUERPOS INACTIVAN LOS ANTÍGENOS DEL TRASPLANTE, DETERMINANDO SU RECHAZO. SI LA REACCIÓN ES DÉBIL, EL TRASPLANTE ELUDE LAS REGLAS DEL RECHAZO.

    INJERTO:

    EL TEJIDO INJERTADO SÓLO SE COMPENETRA

    CON ELEMENTOS CONECTIVOS Y CAPILARES

    SANGUÍNEOS DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN.

    TRASPLANTE:

    SE EFECTÚA QUIRÚRGICAMENTE UNA COMPLETA

    CONEXIÓN VASCULAR CON EL RECEPTOR(ARTERIAS

    Y VENAS DEL ÓRGANO DEL DONANTE)

    Una excepción es la córnea, ya que en su periferia se forma un anillo fibroso que bloquea cualquier intento de penetración de los vasos capilares; sólo se registra intercambio de líquidos y el trasplante toma el oxígeno directamente del aire.

    En todo caso tanto en el injerto como en el trasplante de órganos la evolución depende estrechamente de la histocompatibilidad entre donante y receptor. Si el trasplante tiene función de antígeno, provoca la producción de anticuerpos con lo que fatalmente ha de sufrir una crisis de rechazo. La intensidad de esta crisis o respuesta anticorporal, está en relación con la diferencia de compatibilidad entre tejidos entre donante y receptor. Esta diferencia es mínima en los gemelos idénticos y falta en los fetos en los casos de agammaglobulinemia. Por el contrario, en los demás casos, la diferencia es tanto más notable cuanto menos consanguíneo sea el donante y más lejana la identidad biológica.

    ESQUEMA DE LOS DIVERSOS ÍNDICES DE

    INCOMPATIBILIDAD INMUNITARIA, EN

    FUNCIÓN DEL GRADO DE PARENTESCO

    FAMIIAR, DE RAZA O DE ESPECIE.

    EN EL TRASPLANTE DE ÓRGANO EL RECHAZO

    SE MANIFIESTA , MÁS O MENOS INTENSA-

    MENTE, SEGÚN LA HISTOCOMPATIBILIDAD

    DE LOS TEJIDOS, O SEA, LA FUERZA DEL

    ANTÍGENO.

    TIPIFICACIÓN:

    El estudio inmunológico permite establecer el grado de la relación genética entre donante y receptor. Los métodos llamados de la tipificación, para determinar la histocompatibilidad, son numerosos y muchos especialistas los han hecho objeto de investigaciones importantes.

    Los métodos preferidos son la intradermorreacción con linfocitos(NLT), los cultivos mixtos de linfocitos(MLC) y la determinación de los antígenos leucocitarios y de los tejidos.

    Terasaki examinó la toxicidad de sueros antilinfocitos con los linfocitos donantes, estableciendo así un índice de compatibilidad según el sistema HL-A. La ejecución del método es complicada, pero esta determinación es fundamental para el éxito del homotrasplante. Ciertamente, en el futuro habrá técnicas de ejecución más fáciles. Hoy en día una computadora centralizada, que reciba la información relativa de los grupos leucocitarios del potencial del donante (cadáver), da en pocos minutos la indicación del receptor más idóneo entre lo diversos candidatos, cuya información relativa a los grupos leucocitarios ya posea.

    Se ha demostrado que individuos no consanguíneos pueden tener también grupos leucocitarios idénticos. Respecto a la histocompatibilidad, la reacción de rechazo es escasa en los huesos en el ovario, en las arterias y en las paratiroides, porque el antígeno es débil; en cambio, es máxima en la piel, porque el antígeno es fuerte. Es notable en los riñones, en el hígado, en los pulmones y en las glándulas suprarenales y en la glándula tiroides. En la córnea no existe fenómeno de rechazo, puesto que no hay relaciones vasculares entre el huésped y el tejido trasplantado. En los fetos y en los recién nacidos las reacciones inmunitarias prácticamente no se registran.

    INMUNOSUPRESIÓN Y RECHAZO:

    Los métodos empleados para bloquear la respuesta inmunitaria son numerosos. Con la irradiación total del cuerpo se puede destruir todo el sistema inmunitario del receptor, lo cual se ha demostrado experimentalmente. Pero cualquiera que sea el método empleado, la inmunosupresión representa un peligro para el hombre, ya que éste pierde la capacidad de reaccionar ante cualquier agente infeccioso. Los pacientes en estas condiciones, para que no contraigan la pulmonía de trasplante ni padezcan complicaciones infecciosas de las heridas, que pueden llegar a ser mortales, deben ser internados en un ambiente completamente est´sril y todo cuanto establece contacto con ellos debe ser a su vez esterilizado. Con la administración de los inmunosupresores se puede provocar también el llamado quimerismo, es decir, tolerancia al trasplante con coexistencia en el mismo sujeto de elementos celulares genéticamente desiguales, debido a haber sido evitada la reacción de rechazo.

    Es evidente que cuanto menos fuertes sean los antígenos, tanto más fácil y suficiente será la inmunosupresión. De ahí la importancia de la determinación de una tipificación previa, que permite elegir entre muchos donantes el que sea inmunológicamente más afín al receptor.

    Las directrices de la inmunosupresión farmacológica consisten en que la reacción inmunitaria de rechazo se basa en la proliferación de unas células especiales que elaboran nuevos linfocitos; para deprimir la reacción de rechazo se hace frente a la proliferación celular con la administración de antimitóticos. Estos son la amenopterina, el methotrexato y la 6-mercaptopurina.

    Entre el momento del trasplante y la aparición de la reacción transcurre un periodo de latencia, correspondiente al tiempo que emplea el antígeno para estimular las células de la proliferación celular llamadas progenitoras. Una de ellas genera un millar de células linfocitarias en actividad. Sobre este hecho se basa la proposición de irradiación de la sede del trasplante, de los ganglios linfáticos regionales o de la sangre que se hace pasar a través de un circuito extracorporal, donde se irradia, siempre con objeto de bloquear la multiplicación celular.

    Con este mecanismo actúan también la azoserina, la actinomicina C, las sustancias alquilantes y la cortisona. Se ha empleado asimismo el suero antilinfocítico (ALS) y actualmente mucho más la fracción globulínica (ALG). También se ha experimentado clínicamente las fitoaglutininas, que son mucoproteínas derivadas de la judía roja. Existen otros medios no farmacológicos de inmunosupresión: por ejemplo, la timectomía, la esplenectomía, el drenaje linfático, la röntgenterapia y la isotopoterapia. Actualmente se concede preferencia a varios medios asociados con azotiopina, prednisona, actinomicina y globulina heteróloga antilinfática.

    En casos rarísimos del trasplante renal, le terapéutica inmunosupresiva parece haber promovido la manifestación de formas neoplásicas, con preferencias epiteliales.

    ESQUEMA DE LAS DIVERSAS SITUACIONES DE COMPATIVILIDAD INMUNOLÓGICA, DETERMINADAS POR EL GRADO DE IDENTIDAD DE LOS ANTÍGENOS DEL DONANTE CON LOS DEL RECEPTOR.

  • LOS ANTÍGENOS DEL DONANTE SON IDÉNTICOS A LOS DEL RECEPTOR.

  • LOS ANTÍGENOS DEL DONANTE NO PRESENTAN ELEMENTOS SUSTANCIALMENTE DIFERENTES DE LOS DEL RECEPTOR,POR LO QUE SON COMPATIBLES.

  • LOS ANTÍGENOS DEL DONANTE SON, EN GRAN PARTE, DIFERENTES DE LOS DEL RECEPTOR, POR LO TANTO INCOMPATIBLES.

  • LOS ANTÍGENOS DEL DONANTE SON DIFERENTES EN SU TOTALIDAD, ES DECIR, TAMBIÉN SON INCOMPATIBLES.

  • SUPERVIVENCIA Y CONSERVACIÓN DE LA VIDA DEL TRASPLANTE:

    Se ha visto que el paro circulatorio no provoca inmediatamente la muerte del tejido o del órgano extraído para el trasplante. Sin embargo, estos experimentan un daño isquémico y acaban muriendo en un plazo más o menos largo. En la mayoría de los trasplantes, la supervivencia limitada al periodo de la isquemia caliente no permitiría al cirujano completar la ejecución técnica de su trabajo. Pero esto es posible gracias a la aplicación de los medios de la isquemia fría. El corazón que sobrevive durante treinta minutos a la isquemia normotérmica, puede sobrevivir mucho más a bajas temperaturas, esto es, en condiciones de isquemia fría.

    CRITERIOS DE ELECCIÓN:

    La elección entre la toma de un ser viviente o de un cadáver sólo es posible, naturalmente, cuando se trata de órganos pares. Esta opción se presenta más a menudo en los casos de trasplante renal. Cepellini, en el IV Congreso de la Sociedad de Trasplantes (1972), afirmó que el trasplante desde un ser viviente está justificado si el donante es idéntico al receptor, según el sistema HL-A; en todos los demás casos resulta difícil determinar si no será preferible utilizar el riñón de un cadáver.

    REPRESENTACIÓN ESQUEMÁTICA DEL CICLO DE LA RESPUESTA INMUNOLÓGICA EN EL EJEMPLO DE UN TRASPLANTE CARDIACO.ES NECESARIO PRACTICAR LA TIPIFICACIÓN EN LAS CÉLULAS DEL DONANTE A FIN DE COMPROBAR SU COMPATIBILIDAD CON LAS DEL RECEPTOR: SI LA RESPUESTA INMUNOLÓGICA ES NEGATIVA,SE PRODUCE EL ARRAIGO. SI ES POSITIVA, SE PRODUCE LA REACCIÓN INMUNITARIA DE RECHAZO; SI ES EFICAZ, EL TRASPLANTE ARRAIGA.

    Como existen más de mil fenotipos HL-A, es raro encontrar dos seres extraños que sean HL-A idénticos y ampliamente compatibles. La tipificación de los tejidos sólo está justificada cuando se pueda elegir un receptor entre un grupo de varios centenares de individuos.

    El problema de la elección depende del cirujano, el cual no tendrá dudas, ciertamente, en el caso de trasplante de cadáver; en cambio debe superar consideraciones morales importantes en el caso en que deba extraer un órgano de un individuo sano. Ante todo, la regla general es la común a todas las indicaciones operatorias: no perjudicar. Desgraciadamente, no se puede afirmar que no se perjudica a una persona sana cuando se le extirpa un órgano, y también es imposible prever qué enfermedad atacará en el futuro al operado. Hay que tener en cuenta que cualquier intervención, aunque esté bien regulada, puede representar siempre un peligro para el donante por las complicaciones imprevisibles. Además los resultados a largo plazo no son favorables en absoluto. Las estadísticas revelan que los éxitos aumentan con la experiencia, pero todavía se está muy lejos de alcanzar los porcentajes altos que constituyen el futuro ideal. En cambio, cuando se trata de un trasplante de cadáver, se puede aceptar todo riesgo porque, si bien en su conjunto los resultados a largo plazo no pasan de ser sólo satisfactorios, representan un beneficio cierto para quien no tiene otra alternativa ni otra opción. En cuanto a los trasplantes de seres vivientes, los de gemelos homocigotos y de consanguíneos completamente compatibles, con identidad perfecta a la tipificación HL-A, dan resultados brillantes y duraderos.

    ¿ CUÁNDO UN PACIENTE EMPIEZA A SER CONSIDERADO COMO POSIBLE DONANTE?

    Sólo cuando sea diagnosticada “muerte cerebral”. Cualquier tipo de enfermedad o traumatismo (golpe) ocasionado en el cerebro, como un traumatismo craneoencefálico, una hemorragia intracraneal, un tumor cerebral primario o cualquier lesión que produzca un insuficiente aporte de oxígeno al cerebro puede llevar a la “muerte cerebral”. Debido a lo delicado de las lesiones expresadas, quien las padezca ha de encontrarse ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para su adecuado tratamiento. No todos los pacientes ingresados en Cuidados Intensivos llegan a un estado de “muerte cerebral”.

    El miedo a ser enterrado con vida ha sido una preocupación más o menos extendida desde la antigüedad. Hoy en día el diagnóstico de “muerte cerebral” o “pérdida irreversible de todas las funciones cerebrales” es riguroso e indiscutible. El posible donante presenta ausencia total de respuesta al más intenso estímulo doloroso; ausencia total de respiración espontánea (se encuentra conectado a un respirador); pupilas dilatadas que no responden al estímulo de la luz intensa, y un electroencefalograma (EEG) sin actividad, que confirma el diagnóstico. Un EEG sin actividad (plano) hace constar la ausencia de actividad cerebral.

    El juicio clínico será emitido por tres médicos: dos neurólogos o neurocirujanos y el jefe de Servicio, ajenos todos ellos a cualquier equipo de extracción y trasplante de órganos. El EEG se repetirá a las seis horas.

    Con ayuda se la tecnología, el corazón y los pulmones mantendrán su actividad aportando oxígeno y sangre a los diferentes órganos del cuerpo del donante en espera de la confirmación o no de la donación. Es importante aclarar que el enfermo con diagnóstico de muerte cerebral ha fallecido (por tanto ya no es un enfermo), independientemente de que done o no sus órganos. Si la donación no se lleva a cabo, el único gran perjudicado será el receptor, para quien el tiempo se acaba.

    ELECTROENCEFALOGRAMA PLANO

    ¿CÓMO SE PUEDE UNO HACER DONANTE?

    Todos somos potencialmente donantes -salvo que en vida hayamos manifestado expresamente lo contrario-, y para que así conste, la Ley de Extracción y Trasplante de Órganos (1988) así lo legisla. Aunque la ley lo autorice y exprese la posibilidad de realizar la extracción, los médicos, por respeto a vuestros sentimientos y vuestra libre voluntad, pedirán siempre autorización a vuestros familiares.

    Cualquiera que haya cumplido los dieciocho años puede hacerse donante voluntario, expresando el deseo de que sus órganos sean utilizados como fines terapéuticos una vez que se produzca el fallecimiento por “muerte cerebral”. Se puede hacer de cualquiera de estas formas:

  • Para hacer efectivo el consentimiento, basta con manifestar a un familiar cercano la intención de donar.

  • Al ingresar en un hospital puede quedar expresado el consentimiento en el libro de voluntades.

  • Solicitando y gestionando un documento personal de donante de órganos en todas las asociaciones y entidades encargadas para tal efecto, adscritas y coordinadas por la Organización Nacional de Trasplantes, tales como la Federación Nacional de ALCER (Madrid) y ADER (Barcelona), entre otras. Si tienes ya este documento es imprescindible que lo lleves consigo siempre (junto al DNI).

  • Cuando no se cumplen ninguna de estas tres normas y no eres, por tanto, donante voluntario, cabe una última alternativa para que puedas donar: una autorización por parte de tus familiares. En este caso, un profesional capacitado para ello hará la petición, con la suficiente sensibilidad y el máximo respeto. Una vez otorgado el consentimiento familiar, se hará legal el trámite, que supondrá la vida para un donante gravemente enfermo.

    Es preciso que sepáis que, queriendo evitar cualquier tipo de comercio poco escrupuloso de órganos y protegiendo la intimidad de vuestras emociones, la ley prohibe enfáticamente que familiares de donante y receptor establezcan cualquier tipo de contacto. El anonimato será absoluto; su quebrantación implicará una transgresión legal penada por la ley.

    TARJETA DE DONANTE

    El segundo problema es medico-moral y se refiere al momento en el que se puede extraer el órgano del sujeto en trance de morir para trasplantarlo a otro a fin de prolongarle la vida. Teóricamente la respuesta es sencilla el donante debe haber fallecido. Para ello tiene que fallecer el cerebro: “muerte cerebral”(se comprueba con el electroencefalograma), y no como antes se creía: paro del corazón (se comprueba con un electrocardiograma).

    El tercer problema es de orden práctico y se refiere a la posibilidad de obtener suficiente número de órganos viables de sujetos fallecidos por lesiones cerebrales irreparables. Actualmente dadas las condiciones en que debe hacerse la extracción, la selección de receptores se hace imperiosa y difícil.

    LA PIEL (cutáneos):

    El trasplante cutáneo consiste en el injerto en porciones para cubrir una zona específica. Mediante determinados métodos artificiales (separación de cilindros con el bisturí) se consigue la extensión de los fragmentos (trasplante de malla). Se trata de un moderno y prometedor método terapéutico que se aplica en el caso de grandes quemaduras o cicatrices, producidas por lesión traumática, erosión interna, desgarramiento o quemadura.

    Este trasplante también se pone en práctica en la cirugía plástica, para cubrir superficies granulantes, reparar perdidas de sustancia y reconstruir plásticamente algunos órganos, como la vagina, el esófago,etc. La rinoplastia, en el llamado método italiano(de Tagliacozzi), ha sido contrapuesta a la rinoplastia por el método indio, por corrimiento. Estos métodos se cuentan entre las primeras conquistas de la cirugía. Hoy es frecuente en cirugía plástica, el trasplante de piel con bulbos pilíferos en los casos de calvicie.

    SE TOMA UNA MUESTRA DE PIEL

    QUE SE APLANA E IMPLANTA EN

    EL ÁREA LESIONADA. LA ZONA

    “DONANTE”SE REGENERA PRONTO.

    .

    Hay dos métodos de hacer un autotrasplante (el tejido se toma del mismo individuo)de piel:

  • LIBRE: en el cual el fragmento de tejido que se ha de trasplantar queda completamente desprendido de su lugar de origen.

  • PEDICULADA: en el que se conserva la unión con el origen mediante un puente más o menos amplio.

  • En este campo la técnica más novedosa es el cultivo de queratinocitos, las células progenitoras de la piel. Estas células se obtienen de cualquier zona no dañada del cuerpo de un accidentado y pueden fabricar su misma piel a la medida justa que se necesite.

    TÉCNICA

    AVANCES:

    Los científicos están más cerca de conseguir tejidos humanos creados en el laboratorio

    Parecía un sueño imposible, de esos que ni los más atrevidos jamás llegan a creérselo del todo. Pero lo cierto es que, desde hace un corto plazo de tiempo, la posibilidad de cultivar cantidades ilimitadas de tejidos humanos en laboratorio parece cercana. Cualquier parte del cuerpo, desde el músculo cardiaco hasta la médula ósea, los intestinos o los tejidos cerebrales, podría repararse, en un plazo de tiempo no muy lejano, gracias a una nueva técnica ideada por un grupo de científicos norteamericanos.

    El camino seguido por los científicos de la Universidad de Wisconsin (EEUU) consiste en aislar y cultivar determinadas células de embriones humanos a partir de las cuales se desarrollan los tejidos que posteriormente dan forma a nuestro organismo. Estos resultados publicados en la revista Science, han abierto una puerta a la obtención de órganos completos, algo con lo que, en un principio no se contaba, pero que, según los expertos, sería de gran ayuda para paliar la creciente demanda de trasplantes.

    Estos avances plantean, sin embargo, numerosos problemas éticos, sobre todo porque los cultivos celulares se han obtenido a partir de embriones humanos. Es decir, existe el temor que con esta técnica alguien llegue a crear bebés de diseño. Una posibilidad que, de momento, parece inaceptable para la mayoría de la sociedad, pero que nadie descarta totalmente.

    Por su parte, otro grupo de científicos, esta vez de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, han logrado igualmente la obtención de tejidos a partir de embriones abortados tras pocas semanas de gestación.

    Pero, ¿qué pasará mañana?

    A PARTIR DE EMBRIONES HUMANOS, LOS CIENTÍFICOS

    PRETENDEN OBTENER EN EL LABORATORIO TEJIDOS

    SANOS DE CUALQUIER PARTE DEL ORGANISMO. INCLUSO

    CREAR ÓRGANOS PARA TRASPLANTES.

    Primer experimento clínico de piel artificial

    Médicos de Florida (EEUU) han empezado a injertar piel artificial, desarrollada en laboratorio, a 17 personas de Estados Unidos, Europa y América Latina. Es la primera vez que este tipo de tratamiento se lleva a cabo. Los enfermos que participan en la terapia (15 niños y 2 adultos) han recibido el injerto en el hospital Jackson Memorial de Miami. La innovadora piel, desarrollada en los laboratorios de la empresa farmacéutica Novartis, se coloca en parchecitos cuadrados casi trasparentes de unos 2,5 centímetros de longitud, para su elaboración se extrae un muestra de piel humana con células vivas que posteriormente se reproducen hasta 200.000 veces en colágeno de vaca. Las células originales provienen de los prepucios de niños recién nacidos que han sido circuncidados. Este tratamiento será aplicado en una grave enfermedad genética que afecta a unos 100.000 niños en EEUU, y que deja la piel tan sensible que el roce más suave puede provocar úlceras parecidas a quemaduras de 2% grado.

    REINSERCIÓN DE EXTREMIDADES

    Junto con los autotrasplantes debe considerarse también la reinserción de extremidades, o de partes de las mismas, después de amputaciones traumáticas. En algunos casos de éxito, el periodo de isquemia caliente ha sido incluso de seis horas. Este período de supervivencia aumenta todavía con la hipotermia espontánea relativa a la temperatura del ambiente. En los casos llevados a buen término, se había procedido primero a las anastomosis (unión de elementos anatómicos) venosas y seguidamente a las arteriales. También se efectúan en este tiempo las suturas nerviosas, colocando unos puntos que interesen solamente el epineurio. Suele ser preciso colocar los huesos. Por lo que el acortamiento que se sigue elimina la necesidad de efectuar trasplantes nerviosos; pero si hay que recurrir a ellos se prefiere un autotrasplante nervioso sensitivo. Después de la sutura ósea o de la eventual infibulación, se procede a la sutura de las partes blandas.

    AVANCES

    Vacanti cultivó en una probeta tejido óseo

    Todos los periódicos se hicieron eco, el pasado mes de noviembre, de la exitosa operación efectuada por Charles Vacanti, del Centro Médico de la Massachusetts University de Boston . Durante ocho semanas , Vacanti cultivó en una probeta el tejido óseo de Raul Murcia, un obrero que había perdido un dedo. Las células se reprodujeron sobre una estructura biodegradable de coral marino, moldeada con la forma del hueso del pulgar. Posteriormente, los médicos reconstruyeron el dedo usando carne y piel del propio Murcia e implantaron el nuevo pulgar al paciente. La operación fue un éxito. Los investigadores de todo el mundo están comprometidos con el sector del cultivo de tejidos humanos. En la actualidad, el cultivo de tejido epitelial y de las mucosas constituye una práctica habitual, que no reserva ninguna sorpresa. Reproducir huesos y cartílagos resulta más complicado, ya que hay que emplear estructuras biodegradables. Sin embargo, también en este ámbito se ha superado la fase preclínica y se inicia la experimentación con seres humanos. No es de exluir que en el futuro, con las tecnologías adecuadas, se puedan reproducir órganos completos. En la actualidad, las dificultades son de tipo técnico, no conceptual.

    AUTOTRASPLANTE VENOSO

    Por lo general de la safena interna se emplea en cirugía reconstructiva de las arterias, en caso de obstrucción y de obliteración arterial y en las estenosis de la arteria renal. La vena safena se prefiere asimismo en la sustitución de la arteria femoral y de la arteria poplítea. Es reciente el amplio uso de la safena en la ejecución de un puente aortocoronario en la cura de la obstrucción coronaria, en los infartos y en la angina de pecho.

    EL PERICARDIO

    El pericardio se ha usado en la corrección quirúrgica de los vicios congénitos del corazón, así como para el cierre de aberturas del tabique interauricular o interventricular.

    LOS TRASPLANTES DE GRASA

    Estos trasplantes dan mal resultado a largo plazo, porque pierden rápidamente la función de almohadilla para las que se emplearon en cuanto las células adiposas pierden la grasa. En cambio, la aponeurosis, los huesos y los cartílagos se emplean mucho en cirugía ortopédica.

    OTROS

    Finalmente, se deben mencionar los autotrasplantes de indicación poco frecuente, como los de paratiroides en el espesor del músculo esternocleidomastroideo para evitar la tetania paratireopriva (tétanos); el traslado de los ovarios en el grosor de la pared del útero; y el trasplante de órgano con anastomosis vascular, cuando se traslada el colon sigmoideo al cuello después de esofagectomía cervical.

    HISTORIA

    El trasplante de córnea es el más antiguo y más famoso en las primeras décadas de este siglo. Fue Castroviejo, un oftalmólogo español, unos de los principales impulsores de este trasplante en los años treinta. Ahora las técnicas han mejorado mucho, teniendo la gran mayoría de este trasplante un porcentaje de éxito, debido a la inmunosupresión, la creación de bancos de ojos, el avance de los microscopios... Los problemas de córnea se solucionan con una técnica llamada queratoplastia.

    CAUSA

    Los trasplantes de córnea se emplean cuando la córnea está dañada, para curar la ceguera, por ejemplo cuando la córnea se ha vuelto opaca o cuando hay una infección tratable con medicación.

    TÉCNICA

    En los trasplantes de córnea se sustituye la córnea dañada por la procedente de una persona fallecida. El ojo se extrae del donante al cabo de 1-2 horas de su muerte y se conserva en parafina líquida estéril a la temperatura de 3-5 ºC.

    CLASES:

    • De pleno espesor

    • Laminar

    Es preferible esta última debido a que la córnea permanece trasparente hasta que es invadida por las redes vasculares. A ello se opone la formación de una barrera fibrosa, que incomunica al huésped con el trasplante.

    LA CÓRNEA DEL DONANTE SE INTRODUCE EN UN RECIPIENTE QUE CONTIENE AGUA ESTERILIZADA, HASTA EL MOMENTO DEL TRASPLANTE.

    EL CIRUJANO, POR MEDIO DE UN TRÉPANO, PRACTICA UNA INCISIÓN SOBRE LA CÓRNEA DEL OJO ENFERMO, DEL MISMO DIÁMETRO QUE LA REALIZADA SOBRE LA CÓRNEA DEL DONANTE.

    DESPUÉS SE EXTRAE MEDIANTE UN BISTURÍ LA CÓRNEA ENFERMA.

    LA CÓRNEA ENFERMA SE SUSTITUYE POR LA DEL DONANTE.

    GLOBO OCULAR VISTO POR LA CARA ANTERIOR DESPUÉS DE UN TRASPLANTE DE CÓRNEA. LA CÓRNEA DEL DONANTE SE FIJA EN EL OJO DEL RECEPTOR (1). UNA SERIE DE PUNTOS DE SUTURA MANTIENEN FIJO EL TRASPPLANTE LAMINAR HASTA QUE ARRAIGA (2). LA NUTRICIÓN ESTÁ GARANTIZADA POR UNA RED VASCULAR QUE INVADE EL NUEVO TEJIDO.

    EL RECEPTOR

    Este tipo de receptor parece ser el menos exigente, razón por la cual nos sorprende la escasez de donantes. En el trasplante de córnea no se establece ningún tipo de diferenciación entre el grupo sanguíneo, ni edad para la selección del donante. En realidad, sobre cual es la edad óptima para escoger una córnea donante no existe acuerdo, ya que puede utilizarse la d niños, jóvenes adultos y ancianos; las de mejor pronóstico son las córneas de donantes de quince a veinticinco años de edad. Por un donante de córnea son dos las que se obtienen.

    Las restricciones, que de hecho existen, son de otro tipo:

    • Los ojos donantes- de los que se extraen las córneas- deberán ser biomicroscópicamente normales (vale decir que el examen visual por sí mismo no es suficiente); ello implica que de presentar opacidades, alteraciones de las membranas limitantes, cicatrices o signos de infección, entre otros, la córnea se excluirá de inmediato. Aquellas que procedan de fallecidos por enfermedades infecciosas agudas, leucemia o tumores intraoculares serían utilizadas tras una severa discriminación. La miopía, el astigmatismo, la hipermetropía y la presbicia no constituyen en absoluto un impedimento para donar.

    Hacia 1945, T. Paton y A. Breckenridge fundaron el primer Banco de Ojos de que se tenga noticia (Estados Unidos), con la idea de obtener, “preparar” y distribuir los globos oculares en buenas condiciones para los injertos de córnea. Las normas básicas en la mayoría de los bancos son las siguientes:

  • Los ojos donantes deben ser biomicroscópicamente normales.

  • La extracción debe haberse efectuado dentro de las primeras 8 horas postmorten.

  • Deben ser conservados en cámara húmeda a más de 4º C.

  • Deben ser utilizadas antes de las primeras 24 horas postmorten, aproximadamente. (Como dato curioso, existe actualmente una sustancia con la cual se pueden mantener las córneas durante algunos días).

  • En España existen varios bancos de ojos que cumplen las mismas normas y los mismos objetivos, pero nos atreveríamos a afirmar que con resultados diferentes en cuanto al número de donaciones. Podéis apreciar que, en términos generales, el receptor de transplantes de córneas no cuenta más que con un obstáculo para conseguir un donante idóneo (que por sus características y significación se sale de las posibilidades del manejo clínico y del manejo especializado): la falta de concienciación y una sensibilidad mal entendida.

    Los homotrasplantes de glándulas de secreción (tiroides, paratiroides, suprarrenal, hipófisis, ovario, testículo) han sido objeto de muchas investigaciones experimentales e incluso clínicas: pero hasta ahora las conclusiones son completamente negativas.

    Algunos tejidos óseos: el cual puede tomarse de otro donante humano incluso de animales; que se realizan tanto a nivel de las grandes articulaciones como en los minúsculos huesecillos del oído. Los huesos son congelados mediante una serie de técnicas químicas y archivado en un banco de huesos. Ejemplo: el fémur obtenido se puede trasplantar a pacientes con sarcoma en este hueso, un tumor maligno que hasta hace muy poco tiempo no tenía otra solución que la amputación. Con esta nueva técnica, el paciente puede conservar su pierna ; tendinoso, aponeurótico son muy poco antigénicos, por lo que ofrecen posibilidades de mantenimiento en vida incluso durante un año y aún más sin tratamiento inmunosupresivo. Así, por ejemplo, el cartílago carente de vasos se comporta de modo análogo a la córnea. Como quiera, los resultados que se obtienen usando autotrasplantes, en vez de homotrasplantes, son muy superiores, de manera que se les otorga preferencia. Ello es evidente también para los nervios.

    AVANCES

    Trasplante de fémur metálico

    Cuando un médico se halla ante un tumor de fémur, por ejemplo, no siempre recurre al trasplante, sino que muchas veces implante un fémur metálico. He aquí una modalidad de trasplante que se inició en España hace 4 ó 5 años: el de hueso. Normalmente se extraen huesos largos. El problema de estas intervenciones no es el rechazo, sino la conservación de los huesos, que es cara y difícil, en cámaras de nitrógeno líquido, a bajas temperaturas. La implantación del hueso debe ser rápida(al día siguiente) precisamente por los problemas de conservación.

    TÉCNICA

    En cuanto a la piel, el homotrasplante enfriado a -80 ºC y liofilizado no pierde sus cualidades antigénicas; éstas, sin embargo, reducen su intensidad y el trasplante es rechazado al cabo de unos meses. Estos trasplantes, conservados como un pergamino en seco, una vez rehidratados recuperan todas las cualidades organolépticas que tenían anteriormente, razón por la cual son muy usados. En los quemados, que presentan superficies extensas que cubrir, este material constituye la mejor cobertura inmediata, previa extirpación de las partes necróticas (dañadas).

    AVANCES

    Se consigue crear en el laboratorio tejidos sobre una estructura biodegradable de coral marino

    Todos los periódicos se hicieron eco, el pasado mes de noviembre, de la exitosa operación efectuada por Charles Vacanti, del Centro Médico de la Massachusetts University de Boston. Durante ocho semanas, Vacanti cultivó en una orobeta el tejido óseo de Raúl Murcia, un obrero que había perdido un dedo. Las células se reprodujeron sobre una estructura biodegradable de coral marino, moldeada con la forma del hueso del pulgar. Posteriormente, los médicos reconstruyeron el dedo usando carne y piel del propio Murcia e implantaron el nuevo pulgar al paciente. La operación fue un éxito. Los investigadores de todo el mundo están comprometidos con el sector del cultivo de tejidos humanos. En la actualidad, el cultivo de tejido epitelial y de las mucosas constituye una práctica habitual, que no reserva ninguna sorpresa. Reproducir huesos a cartílagos resulta más complicado, ya que hay que emplear estructuras biodegradables. Sin embargo, también en este ámbito se ha superado la fase preclínica y se inicia la experimentación con seres humanos. No es de excluir que en el futuro, con las tecnologías adecuadas, se puedan reproducir órganos completos. En la actualidad, las dificultades son de tipo técnico, no conceptual.

    TÉCNICA

    Para reparar la coartación aórtica se ha empleado un homotrasplante aórtico tomado de cadáver, esterilizado con betapropiolactona o con rayos Y y liofilizado, a fin de obtener una supuesta larga conservación. Se han registrado resultados óptimos incluso a largo plazo; pero como el éxito es constante usando tubos fabricados con materiales plásticos, como el teflón o el dacrón, se prefieren estos últimos.

    TÉCNICA

    Trasplantar neuronas en zonas dañadas del cerebro: podría revelarse como un tratamiento revolucionario capaz de restituir capacidad mental y de movilidad a los pacientes del ictus cerebral. La terapia, consiste precisamente en el trasplante de neuronas en las zonas dañadas del cerebro, obtenidas con técnicas especiales de ingeniería genética.

    AVANCES

    Experimento de trasplante de neuronas contra el ictus cerebral

    Se ha experimentado en una mujer en el centro médico de la Universidad de Pittsburgh. Durante los próximos seis meses, otros doce pacientes, todos con ictus desde hace seis meses al menos, se someterán a las mismas pruebas. Para la intervención, la primera en todo el mundo, los científicos han utilizado células extraídas de los tejidos de un hombre, y tratadas sucesivamente para que madurasen como células nerviosas, ósea y neuronas. Los científicos han señalado que esta operación supone el primer intento de implantar en el cerebro células adultas humanas creadas en probeta.

    Evaluación a largo plazo del trasplante de sustancia negra fetal

    La enfermedad de Parkinson, en la inmensa mayoría de los casos es debida a la degeneración neuronal de la parte posterior de la sustancia negra. Las terminaciones nerviosas que llegan a la sustancia estriada del tálamo dejan de liberar dopamina y se desinhibe la producción de acetilcolina. El resultado es la falta de regulación del movimiento.

    Un estudio evalúa la eficacia y la seguridad del trasplante de neuronas fetales en el putamen de pacientes con Parkinson avanzado y complicado por fenómenos on-off y discinesias. La aplicación de los implantes (donantes entre 6 y 9 semanas de edad gestacional) se realizó por cirugía estereotáxica en 6 pacientes, recibiendo células de hasta 4 donantes en cada implante y siguiéndose de un tratamiento inmunosupresor, con ciclosporina durante seis meses, para evitar el rechazo. Se realizaron test de funcionalidad motora, de actividades de la vida diaria y de la estratificación clínica del Parkinson al comienzo, al primer mes y a los 3 ,6 ,9 ,12 ,18 y 24 meses del implante. Se tomaron datos de los periodos on y de los periodos off, asociados o no a la discinesias, la semana previa a cada evaluación clínica.

    La operación no tuvo complicaciones de importancia. Todos los parámetros mejoraron de forma significativa, comparando los resultados del inicio con los de la última evaluación.

    En dos de los pacientes, que murieron tras 18 meses por otros motivos diferentes del implante, la anatomía patológica encontró que las células implantadas habían conseguido reinervar el putamen y mantener su funcionalidad.
    Los investigadores de este estudio piloto concluyen que el implante es útil y seguro en pacientes sin enfermedades de base. Las células fetales maduran y desarrollan sinapsis funcionantes en el putamen. La duración de la mejoría clínica alcanzada depende de la supervivencia de las neuronas.

    TÉCNICA

    Sólo se practica en laboratorios experimentales. La técnica habitual consiste en implantar la cabeza y el cuello sobre el lomo del animal receptor, con anastomosis vasculares. Este animal con dos cabezas -los diarios y revistas se han ocupado de ello- sobrevive un breve periodo, una semana como máximo.

    PERO...

    ...¿podría trasplantarse un cerebro humano sin modificar las relaciones entre mente y cuerpo, es decir, la integridad de una persona?

    Las relaciones entre cuerpo y mente se adaptan a esquemas motores, sensitivos y perceptivos que son el fruto de una larga experiencia. Una historia individual que destruiría por completo un trasplante de este tipo. Además, habría que tener en cuenta los problemas de tipo psicológico del cerebro trasplantado: ¿ cómo se conviviría con el cuerpo de otro? Más allá de estas observaciones, el trasplante de cerebro es algo lejano, por motivos éticos y psicológicos, sino también por motivos neurológicos: conectar un cerebro con todos sus nervios, tanto craneales como periféricos (incluida la médula), no es una tarea fácil y, por el momento, parece imposible.

    HISTORIA

    El primer trasplante de corazón en sede heterotópica fue efectuado por Carrell en 1907: entonces fue trasplantado el corazón de un cachorro al cuello de un perro adulto, anastomizando( uniendo elementos anatómicos con otros del mismo animal) a la carótida de éste la aorta, de manera que en trasplante se mantuviera la circulación en las arterias coronarias. En realidad, aquel experimento tenía por objeto el estudio de las consecuencias de la enervación del corazón.

    En 1933, Mann repitió el experimento de Carrell, añadiendo, además, la implantación de la arteria pulmonar en la vena yugular. En algunos casos las pulsaciones se mantuvieron durante ocho días.

    Sucesivamente se llevaron a cabo muchas experiencias, entre ellas las del ruso Demikhov. A medida que progresaban los conocimientos, se empleó la hipotermia (Neptune) para prolongar la tolerancia del órgano y se introdujo el método de la circulación extracorpórea (Webb y Howard), prefiriendo a la sede heterotópica por ejemplo del abdomen, la de la propia del corazón del sujeto receptor.

    Se debe a Shumway un método genial con el que obtuvo éxitos experimentales que habían de conducir más tarde a la aplicación del mismo en el hombre. La técnica consiste en dejar en su sede las aurículas del corazón que ha de ser sustituido y anastomizar a ellas las aurículas conservadas del corazón que se trasplante. De esta manera sólo hay que hacer las anastomosis entre las paredes de las dos aurículas y otras entre la aorta y la pulmonar, quedando asegurada la integración del sistema de la conducción nerviosa.

    El primer intento de trasplante de corazón en el hombre fue efectuado por Hardy en 1964, trasplantando un corazón de chimpancé de 43 kilos a un hombre de 68 años; pero ya al término de la intervención, el corazón se mostró insuficiente para el trabajo que debía realizar.

    Más tarde Kentrovitz realizó un trasplante de corazón humano de cadáver. Pero el primer gran éxito lo obtuvo Christian Barnard el 3 de diciembre de 1967,en el Hospital Groote Schuur, en Ciudad del Cabo(Sudáfrica) empleando en el hombre la técnica de Shumway y Lower, hasta entonces empleada solamente en animales. El receptor era un hombre de 54 años. La joven donante estaba en coma por trauma craneal, con electroencefalograma plano, pero se la mantenía con vida mediante un respirador automático y con circulación extracorpórea. Se aplicó una hipotermia a 20 ºC. Una vez extirpado el corazón, el órgano fue introducido en solución isotónica fría a 4 ºC. Luego, en el receptor se instauró una circulación extracorpórea análoga y el corazón fue extraído, dejando en su lugar las aurículas. También el receptor estaba en condiciones hipotérmicas. Tras la ejecución de la anastomosis, a la temperatura de 18 ºC, se produjeron contracciones en los dos ventrículos. A la temperatura de 30 ºC se aplicó la desfibrilización eléctrica y entonces el corazón empezó latir regularmente. Inmediatamente después de la intervención se inició la terapéutica inmunosupresiva con imurán y cortisona. No obstante, se presentaron los fenómenos de rechazo, y al cabo de 15 días (¿18 días?) el paciente murió con signos predominantes de infección pulmonar. Esto demostró la importancia de la terapéutica antirrechazo y, especialmente, del suero antilinfocítico. El doctor Barnard ha introducido la modalidad de injertar un corazón sano sin amputar el enfermo, haciéndoles funcionar a la vez.

    El trasplante que hizo al doctor Philip Bleiberg supuso entonces un récord al sobrevivir el paciente casi veinte meses con un corazón ajeno, aunque este tiempo ha sido superado posteriormente en otras ocasiones.

    Algunos cirujanos, como D.Cooley (quien ha negado la posibilidad de un trasplante de cerebro) y el propio Shumway, cuentan con estadísticas particularmente amplias, coronadas con numerosos éxitos.

    En España se llevó a cabo el primer trasplante de corazón por el doctor C.Martínez Bordíu.

    El trasplante de corazón sigue siendo una operación reservada centros especialmente especializados y, por tanto, no realizable en la práctica quirúrgica común. Los centros que lo practican se han reducido notablemente en los últimos años, sobre todo a causa de los elevados costes económicos que la intervención supone. En España se han efectuado diversos trasplantes cardíacos (Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, Barcelona, Clínica Universitaria, Pamplona, Clínica Puerta de Hierro, Madrid).

    Puesto que la capacidad antigénica del corazón, como la de todo sistema muscular, se considera débil, puede explicarse la supervivencia de algunos casos, ya que no se han obtenido buenos resultados hasta la fecha. Asimismo puede afirmarse que el papel del cirujano es completo; en cambio por desgracia, los conocimientos biológicos son todavía insuficientes para resolver el problema inmunitario de un modo completo.

    La sustitución de válvulas cardiacas por prótesis es una operación de rutina en los hospitales modernos, estos obtienen mejores resultados.

    CAUSA

    Los trasplantes de corazón están indicados en pacientes con insuficiencia cardiaca en fase terminal, de diverso tipo. Y para lesiones del corazón irreparables.

    TÉCNICA

    La técnica quirúrgica del trasplante de corazón está completamente estandarizada. Es necesario la elección de un donante inmunológicamente adecuado y un buen tratamiento inmunosupresor posquirúrgico con ciclosporina y corticosteroides.

    La tasa de supervivencia al año es del 80% ó 90% y a los cinco años de 60% al 70%. La tasa es mayor en adultos jóvenes.

    PROBLEMAS

    Después de la II Guerra Mundial se hicieron grandes progresos en las operaciones directas sobre el corazón. Estos progresos junto con los experimentos de trasplantes realizados en animales, han constituido el fundamento de la revolución quirúrgica de los trasplantes de corazón. No obstante los problemas de rechazo en este tipo de intervenciones son mayores que los relacionados con el riñón. Las células responsables de las reacciones inmunológicas emigran al músculo cardíaco, le dañan y bloquean la arteria coronaria, privando al corazón de la circulación sanguínea. Las probabilidades de rechazo de un corazón son mayores que las de un riñón, probablemente porque el primero debe proceder necesariamente de un cadáver. Incluso con un tejido un grupo sanguíneo lo más parecido posible, nunca se podrá conseguir una conbinación perfecta. Por otra parte el corazón es muy sensible a la falta de sangre, y debe ser extirpado del donante y trasplantado lo más rápidamente al receptor.

    RECEPTOR

    El receptor de trasplante cardiaco requiere de un donante de características especiales.

    Su edad no debe sobrepasar los treinta y cinco años; pueden ser donantes de mayor edad, pero el riesgo de arterioesclerosis pos-trasplante es elevado, y de requerirse el donante, es imprescindible realizar un examen especializado que demuestre la ausencia de lesiones coronarias.

    Ahora se explicará cuál sería la condición clínica del donante durante su estancia en la UCI. Han de descartarse antecedentes de enfermedades cardiacas, hipertensión arterial y diabetes mellitus mediante una historia clínica recogida de sus familiares. La auscultación cardíaca debe ser normal; los signos vitales deben mantenerse estables (o, como suele decirse, debe permanecer hemodinámicamente estable); no debe haber traumatismo cardíaco ni ningún tipo de infección en el organismo. Durante los días de permanencia en la UCI no debe haber presentado parada cardíaca, aunque se haya recuperado con las maniobras habituales de reanimación.

    El grupo sanguíneo, debe ser compatible (A, B, O, AB) para donante y receptor. Los problemas de espacio, por tamaño de corazón, generalmente no se presentan cuando la superficie corporal del donante es mayor que la del receptor, pero si el donante es de superficie claramente menor puede fracasar el injerto por exponer al corazón a un excesiva sobredistensión, al recibir un volumen de sangre muy superior al que estaba acostumbrado.

    Dada la autorización por parte de los familiares, falta una última verificación antes de llevarse acabo el trasplante de corazón: la visual, a través de la cual se inspecciona el órgano para descartar lesiones producidas por traumatismo o por masaje cardíaco, no detectadas, y el aspecto del latido cardíaco; si todo está en orden , el cirujano dará el consentimiento final para la obtención del órgano, pero si a la inspección algo falla, el trasplante se suspenderá.

    Son múltiples y variadas las causas por las cuales un donante no llega a su destino. En la actualidad son ya más de 5.000 los trasplantes cardíacos que se han realizado con éxito en el mundo; casi el 90% de los pacientes trasplantados pueden abandonar el hospital en condiciones estables y se sabe por lo menos que el 50% van a vivir más de cinco años.

    En España, entre Barcelona, Pamplona, Madrid, Santander y Córdoba se han hecho hasta la fecha más de 200 trasplantes cardíacos. Las dificultades de encontrar corazones donantes adecuados y el reconocimiento de que en pocos nos faltarán muchos más ( para unos 3.000 enfermos en lista de espera, como cálculo prospectivo) para cubrir las necesidades, nos obliga a realizar extracciones a distancia, a fin de que no se pierda ningún donante, cualquiera que sea el punto en que se haya producido la defunción.

    Este es uno de los métodos más utilizados por los grupos de todo el mundo:

    Más de la mitad de los trasplantes que se realizan en el momento se hacen utilizando corazones recogidos a distancia.

    Entonces: ¿ cómo puede un órgano mantenerse fuera del organismo sin sufrir daños o lesiones tras recorrer largas distancias? La ciencia y la técnica lo han resuelto, por lo que a través de un método de enfriamiento y congelación se preserva el órgano a bajas temperaturas (alrededor de cuatro horas) asegurando así la efectividad del resultado del trasplante. Sin embargo, los equipos quirúrgicos deben trabajar muy coordinados, supeditados siempre a los tiempos de conservación del órgano.

    PERO...

    Para poder operar el corazón debe abrirse la cavidad torácica. Con ello, queda contrarrestada la presión interna de los pulmones y estos se colapsan. El paciente no puede, por tanto, respirar por sí mismo durante la operación y ha de ser ayudado por un aparato de respiración artificial, que suministra aire a mayor presión y aspira luego el aire espirado. Entonces debe acoplarse la máquina llamada corazón-pulmón, que realiza las funciones de ambos órganos. En el corazón-pulmón artificial se lleva la sangre a través de un dispositivo de oxigenación en el que se hace fluir, sobre cilindros giratorios, hasta formar una delgada película, para que el intercambio de gases sea eficaz. Las bombas de circulación realizan la función del corazón. Para evitar infecciones, se requiere superficies homogéneas y esterilización absoluta.

    TRASPLANTE CARDÍACO: CIRCULACIÓN EXTRACORPÓREA DEL RECEPTOR E INSERCIÓN DEL CORAZÓN TRASPLANTADO. UNA CÁNULA LLEVA AL OXIGENADOR LA SANGRE VENOSA PROCEDNTE DE LAS VENAS CAVAS. LA SANGRE OXIGENADA ES DEVUELTA A LA CIRCULACIÓN A TRAVÉS DE OTRA CÁNULA.

    AVANCES

    Médicos italianos demuestran que se puede volver a trasplantar un órgano

    Un órgano como el corazón puede volver a ser trasplantado, según han demostrado los cirujanos cardíacos italianos Antonio Gambino y Dino Casarotto, de la Universidad de Padu (Italia), que han publicado sus resultados en un artículo de la revista The Lancet.

    Los autores del artículo realizaron un trasplante de corazón, donando por una mujer de 56 años, implantándolo en un hombre de 52. El hombre tuvo una rotura de un aneurisma cerebral a los cinco días de la intervención, con el diagnóstico electrofisiológico de muerte cerebral. Los cirujanos obtuvieron el permiso de extracción del corazón de este paciente y la implantación en otro receptor, tolerando los tiempos de isquemia y no mostrando signos de rechazo en el receptor a los siete días del nuevo trasplante. Todos los datos indican una evolución favorable.

    Un nuevo corazón artificial del tamaño de un dedo pulgar

    Un pequeño corazón artificial del tamaño de un pulgar, podría prolongar la vida hasta 30 años. El nuevo dispositivo, desarrollado por la empresa Kriton Medical, de Sacramento (California,EEUU), funciona de manera similar a una pequeña turbina, cabe en el corazón y es capaz de bombear sangre oxigenada a todo el cuerpo. La turbina mantiene el ritmo del flujo sanguíneo y entra en funcionamiento si el músculo falla o es incapaz de hacer circular la sangre. El corazón lleva incorporada una batería que , una vez cargada, permite al paciente nadar, ir al campo o hacer cualquier otra actividad, asegura Richard Wampler, inventor de la bomba. Los resultados de los primeros ensayos con animales han confirmado la eficacia del aparato, mientras se espera que los implantes en humanos se lleven a cabo dentro de año y medio. Steve Westaby, director del centro cardíaco de Oxford, y principal precursor británico en el uso de corazones artificiales, ha vaticinado que la utilización de estas bombas será bastante habitual dentro de 10 años.

    Las válvulas cardíacas

    El implante de válvulas cardíacas obtenidas de corazones que, por alguna razón, no han podido utilizarse para un trasplante completo es otro de los grandes avances de la medicina. Estos órganos son enviados por la Organización Nacional de Trasplantes a bancos de válvulas humanas. A diferencia de las válvulas metálicas, que actualmente se implantan, aquellas evitan al enfermo depender de por vida de los anticoagulantes.

    VÁLVULAS ARTIFICIALES

    VÁLVULA DE BOLA ENJAULADA VÁLVULA DE DISCO OSCILANTE

    ABIERTA CERRADA ABIERTA CERRADA

    HISTORIA

    La historia del trasplante renal es la que más esplícitamente aclara la evolución de los conocimientos sobre los trasplantes y su reacción inmunitaria.

    En 1902, Ullman trasladó a la fosa ilíaca y al cuello de un perro un riñón tomado del mismo animal: el objeto de la investigación experimental consistía en demostrar la posibilidad de realizar las anastomosis vasculares, es decir, restablecer las conexiones entre las arterias y las cenas por medio de pequeñas cánulas ideadas por Payr. La salida de orina por el uréter embocado en la piel permitía controlar la vitalidad y la funcionalidad del órgano y, por consiguiente, la eficacia de las anastomosis vasales.

    Más tarde, Carrel quiso realizar las anastomosis directas, extremo con extremo, mediante una técnica especial de sutura, que todavía perdura. En estos casos de traslado del riñón de un animal a una nueva sede, el buen funcionanmiento del mismo demostró la eficacia de la sutura. No obstante, el resultado experimental fue distinto cuando, en vez de repetir la prueba del riñón del mismo animal, se quiso utilizar el de otro. En estos casos se advirtió que el riñón dejaba rápidamente de funcionar; y aunque el control en la autopsia hallase una sutura perfectamente ejecutada, el riñón trasplantado estaba hinchado por edema, revelaba fenómenos de glomerulonefritis y una notable infiltración linfocitaria (Williamson, 1926).

    Entre 1948 y 1950, Demikhov realizó el trasplante en seis posiciones topográficas diferentes: las lesiones renales eran siempre las mismas, por lo que llegó a la conclusión de que los fenómenos inflamatorios y degenerativos no estaban relacionados por la nueva situación anatómica en que se trasplantaba el riñón, sino con alguna incompatibilidad. Pero podrían formularse diversas hipótesis sobre otras causas para explicar el fracaso: en efecto, aproximadamente hacia la misma época, un grupo de investigadores de la clínica quirúrgica de la Universidad de Roma ( Allegra, Baisi, Blasuzzi, Aureggi, Di Paola) investigaron la importancia que podían revestir, en la manifestación de estos fenómenos, las trombosis y los defectos de coagulación. A estas investigaciones se debe la práctica de la heparinización, estudiada muy ampliamente n Francia por Hamburger. La heparina administrada por vía endovenosa hacía incoagulable la sangre y evitaba la manifestación de trombosis microvasculares en el riñón trasplantado.

    Al mismo tiempo, L.Tonelli y otros, en varios laboratorios del mundo, estudiaron la importancia que revestía la isquemia del riñón. Es evidente que entre el momento de la toma del órgano y el de su imposición en la nueva sede, tras la ejecución de la anastomosis vascular, pasaba un tiempo en el que el órgano permanecía sin nutrición y sin oxígeno. Tonelli demostró que en el riñón, a temperatura corporal, la interrupción de la circulación durante más de 45 minutos era responsable de un daño permanente e irreversible. El amplio empleo de la interrupción circulatoria en hipotermia, a 29ºC ( e incluso más baja a 22ºC) ha dado pie a numerosas investigaciones sobre la posibilidad de prolongar la resistencia de los tejidos a la isquemia mediante el frío, porque se ha demostrado que el descenso de la temperatura reduce las necesidades metabólicas de la célula.

    Bigelow reducía la temperatura de un mono a 18ºC, de modo que se pudiera suspender durante algunos minutos la actividad cardíaca y la circulatoria; el corazón reanudaba de nuevo su marcha, a medida que volvía a aumentar la temperatura. Efectuando en el riñón isquémico una perfusión con soluciones a 4ºC y a una presión de 100 mm de mercurio, e introduciendo el riñón en una solución fría a 1ºC, con oxigenación hiperbárica a 3-4 atmósferas, la tolerancia a la isquemia se prolonga durante varias horas. Así, no se producen alteraciones funcionales ni anatómicas durante el periodo que va desde la muerte cerebral del donante a la reanudación circulatoria en el receptor.

    Malan, sugiere que, con este fin, se empleen gases inertes (xenón) en cámara hiperbárica. Antes de la toma del órgano, cuando no se trate de seres vivientes, se reduce la temperatura del donante, que está en coma cerebral, mediante un cambiador de calor, apenas se establezca la circulación extracorpórea. Se actuará de modo análogo cuando se efectúe la toma con fines de trasplantes de otros órganos; por ejemplo, el intestino, enfriado a -10º C, con completa interrupción circulatoria, sobrevive más de cinco horas; si se recurre a la oxigenación hiperbárica y a la clorpromacina, la supervivencia es de 72 horas. El pulmón con hipotermia a 10º C sobrevive más de dos horas; con hipotermia a 4º C y ventilación 24 horas, y con perfusión hipotérmica y con oxigenación hiperbárica 48 horas.

    Naturalmente, se han fabricado máquinas especiales para el traslado a distancia del órgano extraído. Es noticia reciente el traslado a través del Atlántico, de un riñón de cadáver, efectuado por Belzer con un receptáculo especial que permite la perfusión continua del órgano con plasma oxigenado, especialmente tratado y manteniendo una temperatura de 6º C. El riñón así trasladado desde los Estados Unidos (San Francisco) a Holanda (Leyden), fue trasplantado a un receptor 37 horas después del fallecimiento del donante y la operación tuvo éxito.

    El primer trasplante en el hombre de un riñón humano se remonta a 1946, y fue obra de Voronov.

    El segundo, en 1947, fue realizado por Huffnagel.

    En 1945, Merril operó el primer caso de gemelos monocigóticos, con perfecto éxito.

    Moore recuerda que a finales de 1963 había efectuado ya treinta trasplantes en análogas condiciones.

    Y en la Universidad de Tulane (Louisiana) se efectuó por primera vez el trasplante de los riñones de un mono a una mujer (1963).

    El 18 de abril de 1965, se realiza el primer trasplante español, en Barcelona.

    Y entonces comenzó la fase actual en la que los trasplantes de riñón son los que se realizan con más éxito, aunque por desgracia el número de donantes es bastante escaso.

    CAUSA

    Los trasplantes de riñón se efectúan cuando el paciente padece insuficiencia renal crónica. Estas personas corren el riesgo de intoxicarse porque sus riñones no cumplen su función: limpiar de toxinas la sangre y arrojarla por la orina. Estos enfermos filtran la sangre mediante diálisis, por un riñón artificial. La sangre pasa a través de la máquina unas veinte veces antes de que se limpie de forma adecuada: el paciente debe someterse a estas sesiones de filtración día sí, día no. Dependen de estas máquinas para sobrevivir. En la mayoría de los casos, la medicina moderna permite trasplantar riñones con un gran margen de seguridad; el problema es que faltan donantes.

    TÉCNICA

    El riñón se implanta en la fosa ilíaca del lado opuesto y los vasos se anastomosan a los ilíacos internos. El uréter se implanta en la vejiga, mediante una de las numerosas técnicas aconsejadas o bien se procede con anastomosis directas con la pelvis renal.

    POSICIÓN DEL RECEPTOR EN LA MESA DE OPERACIONES. LA INCISIÓN PONDRÁ AL DESCUBIERTO TANTO LA REGIÓN LUMBAR COMO LA FOSA ILÍACA.

    EL RIÑÓN EXTIRPADO AL DONANTE SE SOMETE A UNA SOLUCIÓN ADECUADA QUE SIRVE PARA ELIMINAR LA SANGRE DEL DONANTE CONTENIDA EN LOS VASOS. EL LÍQUIDO INTRODUCIDO EN LA ARTERIA RENAL MEDIANTE UNA CÁNULA, RECORRE LAS VÍAS DE LA CORRIENTE SANGUÍNEA Y ES EXPULSADO A TRAVÉS DE LA VENA RENAL.

    UNIÓN ENTRE LA VENA RENAL DEL DONANTE Y LA VENA ILÍACA COMÚN DEL RECEPTOR.

    UNIÓN ENTRE LA ARTERIA RENAL DEL DONANTE Y LA ARTERIA ILÍACA INTERNA DEL RECEPTOR. EL URÉTER SE INSERTA DIRECTAMENTE EN LA VEJIGA.

    POSICIÓN DEL RIÑÓN TRASPLANTADO EN LA FOSA LUMBAR.

    POSICIÓN DEL RIÑÓN DESPUÉS DEL TRASPLANTE. LOS VASOS RENALES(1) DEL RIÑÓN DERECHO ENFERMO (2) HAN SIDO LIGADOS Y SECCIONADOS, ASÍ COMO EL URÉTER (3). EL RIÑÓN DEL DONANTE (4) SE HALLA EN LA FOSA ILÍACA, Y SUS VASOS RENALES (5) ANASTOMOSAN CON LOS ILÍACOS DEL RECEPTOR (6). EL URÉTER (7) ES IMPLANTADO EN LA VEJIGA (8).

    PROBLEMAS

    El problema quirúrgico en el trasplante de riñón consiste en la ejecución técnica de las anastomosis vasculares y de la reconstrucción de la vía excretora. Para el cirujano, dicho problema es mucho menos complicado que en los casos de trasplante de hígado y corazón. Por lo que se ha dicho acerca del rechazo, es evidente la necesidad de que el cirujano adquiera conocimientos inmunológicos o colabore estrechamente con especialistas en esta materia. La compatibilidad se determina por diversos métodos de determinación de los grupos sanguíneos AB0 y HLA. El tratamiento inmunosupresivo se realiza mediante ciclosporina y corticosteroides que otorgan al órgano trasplantado mayores posibilidades de supervivencia y la vulnerabilidad del organismo a las infecciones.

    RECEPTOR

    Este enfermo es una persona que presenta en líneas generales una insuficiencia renal terminal. Para su selección en el programa de trasplante debe cumplir una serie de requisitos como, por ejemplo, no presentar ninguna otra enfermedad grave incontrolable que haga prever su fallecimiento. Con el paso del tiempo, y conforme ha ido aumentando la experiencia, estas contraindicaciones para la cirugía han ido variando, por lo que cada vez más se van aceptando pacientes que años atrás se consideraban no candidatos.

    Aunque el número de trasplantes renales ha aumentado notablemente, es todavía insuficiente para cubrir las necesidades. En 1986, sólo para la región de Cataluña, se realizaron 278 trasplantes renales, es decir, 46 por millón de habitantes/año, mientras que la incidencia de insuficiencia renal terminal es alrededor de 70 nuevos casos por millón de habitantes/año.

    Es importante saber que la supervivencia del receptor trasplantado es superior al 80% en el primer año. La necesidad de aumentar el número de donantes de riñón disponibles para trasplante planteó la posibilidad de aceptar algo que es imposible- por el momento- para los demás trasplantes: el donante vivo.

    El escaso riesgo quirúrgico que supone la extracción de un riñón (nefrectomía), junto con el hallazgo de mejores resultados- desde el punto de vista del control de rechazo- del trasplante a partir del órgano de un emparentado, justifican esta práctica, especialmente cuando la escasez de riñones procedentes de donantes con muerte cerebral hace improbable un trasplante en un plazo de tiempo razonablemente corto.

    El donante vivo implica algún tipo de relación parental; hablamos de padres y/o hermanos, razón por la cual es preciso asegurarse de que la decisión ha sido tomada racionalmete, de manera libre y consciente.

    Hay que tener en cuenta: el receptor (enfermo) renal no muere en lista de espera, como ocurre en el hepático o en el cardíaco, pero se encuentra atado de por vida a una máquina de diálisis (tratamiento con trasplante artificial) que, si bien mantiene su organismo en condiciones estables, su dinámica e incluso su carácter y personalidad por la noción de dependencia ilimitada... hasta que llegue un donante.

    Después de la operación, el paciente es sometido a un tratamiento inmunosupresivo continuo hasta que sea capaz de reemprender una vida normal.

    En el trasplante de riñón, después de un año aproximadamente el 85% (donante no familiar)y el 95% (donante familiar) de los riñones trasplantados funcionan. En caso necesario puede repetirse el trasplante.

    HISTORIA

    El trasplante de hígado se ha desarrollado en los últimos 30 años.

    En 1955, Welch, realizó el primer trasplante hepático al comprobar que los injertos de hígado de perro funcionaban tras situarlos en la pelvis.

    El primer intento de trasplante hepático en el hombre lo hizo Starzl, de Denver (EEUU) en 1963. El paciente, un niño de 5 años, falleció a las pocas horas por hemorragia. Starzl, tiene unos 25 casos; al cabo de un año el 22% de los pacientes estaban en buenas condiciones

    En Europa (Gran Bretaña), Calne en 1968 realiza el primer trasplante de hígado con una supervivencia de 11 semanas. Calne tiene una estadística de 17 casos, con resultados análogos.

    En cirugía experimental se ha operado principalmente sobre el cerdo, ya que ofrece unas condiciones anatómicas muy similares a las humanas y tiene una tolerancia inmunológica muy elevada.

    La mejora de las técnicas se ha traducido en mayores posibilidades de vida (la supervivencia más prolongada supera los diez años), hasta tal punto que, por término medio, la mitad de los enfermos sometidos a trasplante siguen con vida un año después de la operación. Por otra parte, los sujetos que superan el primer año tienen notables posibilidades de una supervivencia larga.

    La residencia sanitaria Príncipes de España, en Barcelona, fue el primer centro español en el que se practicó este tipo de trasplante.

    En la actualidad se han realizado más de 5.000 trasplantes, con una supervivencia al año del 70-80%.

    CAUSA

    Los trasplantes de hígado se realizan a causa de lesiones irreparables, como la cirrosis hepática en fase terminal, hepatopatía crónica irreversible, insuficiencia hepática o tumores hepáticos.

    TÉCNICA

    En el trasplante de hígado también se impone un previo descenso de la temperatura, en cuanto a la isquemia fría permite una supervivencia más larga del órgano extraído, de manera que dé tiempo suficiente para la realización de las complicadas maniobras operatorias. En el hombre, la indicación principal de este trasplante ha sido la agenesia (impotencia) congénita de las vías biliares, así como casos de cáncer o cirrosis. Muchos más numerosos que los trasplantes sustitutivos han sido los trasplantes auxiliares de acción temporal, con colocación extracorpórea del hígado extraído del cerdo. Las indicaciones habituales son el coma hepático y los casos de bilirrubinemia muy elevada.

    PROBLEMAS

    Contrariamente a lo que ocurre en el trasplante de riñón, el hígado presenta grandes problemas operatorios, tanto por lo que respecta a la extracción (debe efectuarse rápidamente, dado que el hígado, al igual que el corazón, es muy sensible a la falta de oxígeno) del órgano del donante como en la propia ejecución del homotrasplante, son multitud los conductos y vasos sanguíneos que deben volverse a conectar. Una vez trasplantado, el hígado debe funcionar inmediatamente; en caso contrario, tendrá lugar la muerte del paciente, ya que no existe ningún hígado artificial que puedan desarrollar las funciones del órgano extirpado.

    Todo esto explica que el trabajo experimental sea menos rico en aportaciones y que la experiencia en cirugía humana sea modesta. Al igual que en los otros trasplantes, la posibilidad del rechazo es evidente.

    RECEPTOR

    Este es un paciente orgánicamente muy inestable.

    Durante el proceso de selección del receptor, sólo una pequeña parte de los enfermos pueden ser mantenidos en condiciones estables, con vida, debido a que las características de la enfermedad imposibilitan un tratamiento de soporte análogo al que utiliza el riñón artificial. Ello implica que la mayoría de los enfermos en lista de espera no pueden ser mantenidos con vida demasiado tiempo mientras se busca el donante apropiado.

    La enfermedad hepática irreversible altera (entre otras muchas más cosas) la coagulación, lo que significa que de producirse una hemorragia por varices esofágicas (boca-nariz-ano), el paciente corre el riesgo de desangrarse y morir. Como este síntoma podrían mencionarse muchos más.

    El problema es claro: si no se puede encontrar rápidamente el órgano, la muerte sobreviene en el paciente.

    De este surge otro problema igualmente serio, y es la selectividad del donante; parece claro que no puede ser altamente discriminativa, ya que puede constar al enfermo su única oportunidad, pero tampoco exageradamente relajada, pues puede precipitar el desenlace.

    Los receptores que presentan fallo hepático fulminantes son los de mayor riesgo; han de ser trasplantados con la mayor brevedad posible; ya que el proceso rápidamente degenerativo de su enfermedad les conduciría fallecimiento en cuestión de horas, por lo que es preciso recurrir (en situaciones extremas) a maniobras como instalar un órgano incompatible, con el elevado riesgo de rechazo que ello implica, pero que ofrecen al cirujano y al paciente lo que necesitan: tiempo.

    De producirse el rechazo (lo que es muy frecuente en estos casos) se llevaría a cabo un retrasplante, con lo cual se estarían utilizando dos donantes para un solo receptor.

    Nada de esto ocurriría si más personas o familiares aceptaran la donación; no se tendría que exponer al paciente a una situación tan crítica y cada receptor recibiría un órgano de características idóneas.

    Con los niños las dificultades son mayores; el tipo de enfermedad es terminal, conduciéndoles a una muerte inevitable tras un tiempo relativamente predecible, en espera de un donante infantil, que rara vez llega; no solamente sufren u deterioro de su físico; también de su afecto y su emotividad.

    Las razones por las cuales se suele argumentar la negativa a que haya donantes infantiles pueden ser muchas: religión, ternura, temor a que le cause más daño... una injusticia... todas son válidas, todas son respetables... ¿ pero no valdría la pena pensar que con tales argumentos son muchos los niños que se perjudican y hasta mueren? En tanto la sociedad se hace esa reflexión, la cirugía ha debido buscar una solución a tan serio problema, y la ha hallado en el trasplante parcial de hígado.

    Aunque este tipo de trasplante es tan efectivo como el total, también es cierto que es mucho más laborioso y que lleva consigo una mayor cantidad de tiempo y de trabajo, estando reservado a una minoría de equipos en el mundo con altísima especialización.

    Entre tanto problema y dificultad, el porcentaje de pacientes trasplantados de hígado vivos al año ( a nivel europeo) es del 80%; su calidad de vida es buena y la casi totalidad se reintegran a la vida social y laboral normal.

    En el Hospital 12 de Octubre, Madrid, los porcentajes de supervivencia son del 85% al año; hasta septiembre de 1990 se realizaron 157 trasplantes hepáticos, de los cuales veintidós fueron realizados en niños, con éxito, lo cual es especialmente importante teniendo en cuenta que diez fueron trasplantes parciales.

    AVANCES

    Trasplante hepático en el paciente pediátrico con fracaso hepático fulminante

    Los niños sometidos a trasplante hepático después de un fracaso hepático agudo fulminante tienen una supervivencia similar a la de los niños intervenidos de forma programada, según se publica, recientemente, en un artículo de la revista Archives of Surgery (1998).

    Los autores del artículo llegan a esta conclusión después de analizar la evolución de un grupo de niños sometidos a trasplante hepático. Así, afirman que la supervivencia en los niños afectos después de un fracaso hepático agudo fulminante depende de la dependencia al respirador, siendo la supervivencia a los cinco años superior al 90% en aquellos niños independientes rápidamente del respirador.

    Éxito de un trasplante hepatorrenal procedente de donante vivo

    La posibilidad de trasplante hepático de un donante vivo es ya un hecho. Hasta la fecha se realizaba de un adulto a un niño y era el lóbulo izquierdo la parte trasplantada.

    Se desconoce la proporción del hígado necesaria para una adecuada función, pero se han realizado con éxito implantes de hasta un 25%, y la experiencia clínica sugiere que el límite crítico se halla en torno al 50%.

    Aunque la técnica se ha venido empleando en niños pequeños, cada vez se ha ido incluyendo en los protocolos a niños mayores e incluso adultos jóvenes.

    En el presente caso (The Lancet) reportado por el Departamento de Trasplante del Hospital israelita Albert Einstein se decidió la realización de un trasplante de lóbulo hepático derecho y riñón procedentes de un donante vivo, debido a que el paciente también presentaba un fracaso renal, a la escasa disposición de órganos y la falta de desarrollo de un programa de trasplantes en el país y la mala experiencia reportada de un caso previo con trasplante del segmento izquierdo. Este es el primer caso reportado de un trasplante combinado, hepatorrenal, exitoso procedente de un donante vivo.

    El primer hígado artificial que utiliza células humanas ha comenzado ha ser ensayado en la Universidad de Chicago. El dispositivo pretende actuar temporalmente como un órgano de repuesto en pacientes con fallos hepáticos agudos.

    El ensayo clínico norteamericano ha despertado expectación entre los expertos porque todos los hígados artificiales experimentados con anterioridad utilizan células de cerdo en lugar de humanas. Aunque los resultados de esos primeros dispositivos han sido esperanzadores, los científicos temen que el contacto con células de animales pueda acarrear la transmisión de virus porcinos a los pacientes conectados a estos equipos médicos. El sistema ahora desarrollado por una empresa de California pretende eliminar este riesgo y demostrar su capacidad para operar con eficacia de una forma más similar a ese órgano humano. Los científicos señalan que, frente a los anteriores, este hígado artificial tiene la ventaja añadida de poder ser utilizado de forma continua.

    El estudio de la Universidad de Chicago se efectuará con 24 pacientes con fallo hepático fulminante, una disfunción muy grave de hígado que generalmente afecta a personas sanas y jóvenes. Su causa suele ser desconocida en la mayoría de los casos, pero se sabe la implicación de infecciones virales, la exposición a ciertas toxinas o la sobredosis de determinados fármacos, como el acetominofeno. De lo que no hay duda es sobre sus devastadores efectos: fallos en múltiples órganos, daños cerebrales y la muerte en muchas ocasiones.

    Su desarrollo desde los primeros síntomas es igualmente dramática, ya que la enfermedad progresa en muy pocas semanas.

    El objetivos de estos hígados artificiales es sustituir al órgano natural y proteger otros, como el cerebro, del daño subsiguiente durante un período de diez días, con el fin de permitir la recuperación del hígado y evitar la necesidad de un trasplante. El segundo objetivo del ensayo es comprobar si el nuevo sistema aumenta el tiempo de espera del paciente hasta la consecución de un hígado susceptible de trasplante. Según datos de la Universidad de Chicago, en 1997 fallecieron 1.131 personas en EE.UU. durante ese período crítico.

    Este “hígado artificial” consiste en dos cámaras huecas que son rellenadas con células hepáticas inmortalizadas. Ambos cartuchos de células pueden ser acoplados a una máquina convencional de diálisis. Cuando el sistema es conectado al flujo sanguíneo del enfermo, el dispositivo separa los componentes celulares de la sangre y la pone en contacto con millones de células hepáticas metabólicamente activas. El plasma tratado es posteriormente filtrado, remezclando con sus componentes celulares aislados y finalmente reintroducido al paciente.

    HISTORIA

    El intento de encontrar métodos eficaces de protección frente a la irradiación letal llevó al inicio del desarrollo del trasplante de médula a principios de este siglo, utilizando modelos de experimentación animal.

    El primer trasplante a partir de un donante familiar fue realizado en 1968 y, desde entonces, la cifra anual de trasplantes realizados aumenta de forma progresiva, así como el número de centros donde se lleva a cabo este procedimiento. Los grandes avances en este campo en estas últimas décadas han condicionado que el trasplante de médula ósea represente en la actualidad una opción terapéutica potencialmente curativa. También han llevado emparejada una reducción de la mortalidad relacionada con el trasplante, lo que ha permitido ampliar las indicaciones del procedimiento a pacientes de mayor edad y a aquellos que carecen de donante familiar compatible.

    En España se ha duplicado en poco tiempo el número de pacientes sometidos a esta intervención. Hasta hoy, la técnica más utilizada para luchar contra la leucemia era el autotrasplante de médula, pero la ciencia ya ha logrado recurrir al implante en la médula del enfermo de STM-cells, o células progenitoras de la sangre, obtenidas del cordón umbilical de un recién nacido. Ante el problema de encontrar donantes adecuados, el futuro radica en aislar células del cordón umbilical de los recién nacidos, para disponer de un archivo informatizado que permita encontrar al donante adecuado o usar sus células en el donante, si algún día llega a necesitarlo.

    Este trasplante de médula ósea se ha hecho más conocido recientemente cuando le fue realizado a un famoso tenor español.

    CAUSA

    Este trasplante está indicado en pacientes con anemia aplástica, algunas formas de leucemia (personas con cáncer de los órganos formadores de sangre), niños afectados de diversas formas de inmunodeficiencias (déficit de inmunidad celular y baja producción de anticuerpos) y trastornos genéticos. Los resultados de la operación dependen del tipo de enfermedad.

    TÉCNICA

    En primer lugar se extrae la médula ósea del donante con ayuda de varias jeringuillas hasta obtener una cantidad suficiente que se conserva o congela hasta el momento del trasplante.

    La médula ósea se encuentra en el interior de los huesos planos (esternón, costillas...).

    A continuación se destruye la médula enferma del receptor mediante radioterapia, quimioterapia...

    Tras todo ello se procede a la implantación en el receptor.

    Después de la operación, el paciente pasa a una habitación estéril, donde estará aislado durante semanas.

    Los trasplantes de médula pueden ser:

    • AUTÓLOGO: en el que la mortalidad tóxica es menor, aunque la posibilidad de recaída de la enfermedad es mayor debido a la persistencia de enfermedad residual, no detectable con las metodologías actuales.

    • ALOGÉNICO: constituye una opción terapéutica potencialmente curativa en el tratamiento de la neoplasias hematológicas, anemia aplástica, anemia congénita, diversas inmunodeficiencias y enfermedades metabólicas.

    • DE PRECURSORES DE SANGRE PERIFÉRICA: que permiten una recuperación más precoz de neutrófilos y plaquetas en el periodo postrasplante. Permite evitar al donante los riesgos de la anestesia general.

    RECEPTOR

    En pacientes con leucemia aguda mieloide, oscila entre el 25 y 50% definitivamente curados de su afección.

    En pacientes con anemia aplástica severa, un 70-60% alcanza una restauración completa y duradera.

    Por este procedimiento, que no es en absoluto sencillo, la curación de la leucemia infantil ha aumentado de un 30 a un 80%, su futuro es muy prometedor, y es previsible que este porcentaje se vaya mejorando en los próximos años.

    En España hay muchos centros donde se realizan trasplantes de médula ósea, el mayor número se lleva a cabo en Madrid y Barcelona, habiendo alcanzado en los últimos años los 1000 trasplantes.

    PROBLEMAS

    La complicación más importante de un trasplante de médula ósea es la reacción del huésped ante el donante, es decir, las células del donante dirigen su actividad contra el receptor.

    Otra complicación o problema que el trasplante de médula ósea conlleva, es una considerable morbilidad, derivada del empleo de quimioterapia y radioterapia hiperintensivas utilizadas durante el acondicionamiento.

    HISTORIA

    El estudio de los trasplantes de pulmón se remonta a 1947, por iniciativa de Demikhov. En Italia V. Staudacher,1950, demostró la posibilidad de la supervivencia de autotrasplante durante doce días y de homotrasplante durante seis u ocho días.

    En Francia, Metras, para evitar las anastomosis venosas, complicadas y numerosas, ha aconsejado de evitar el obstáculo extrayendo la pared auricular correspondiente y, como es lógico, injertándola.

    Sucesivamente se realizaron numerosos experimentos a cargo de Reemtsma y de Blumenstock.

    Hardy, en 1963, fue el primero en realizar un trasplante en el hombre con supervivencia de dieciocho días; otras tentativas fueron las de Mac Govern y White con supervivencia de siete días.

    En 1966 Shinoi obtuvo una supervivencia de dieciocho días.

    Los experimentos han demostrado que el pulmón es el órgano más rico en antígenos después del bazo, por lo que resulta compleja y difícil la prevención del rechazo.

    También se ha demostrado que el trasplante de pulmón, por hallarse este en amplia comunicación con el ambiente, está muy expuesto a los agentes infecciosos, que compromenten su resultado. A menudo este resultado queda invalidado también por la afectación del factor sufractante. Por otro lado, es absolutamente necesario no dañar las terminaciones nerviosas que unen los pulmones con el sistema nervioso central, ya que regukan la respiración.

    Por último, se ha demostrado en orden experimental (Lorenzini) que los animales mueren porque pierden la posibilidad de establecer un mecanismo espiratorio coordinado.

    Se han estudiado, e incluso se han aplicado en el hombre los trasplantes de estómago y de intestino realizados por W. Lillehei y sus colaboradores; así como los de bazo en casos de hipogammaglobulinemia. Hemos aludido ya a los estudios experimentales correspondientes.

    En relación con el gran número de diabéticos, se ha estudiado por otra parte, el problema del trasplante de páncreas. Desgraciadamente, la experiencia de este tipo de trasplante en el animal, ha demostrado la enorme complejidad de su ejecución. Otra de las técnicas modernas es el trasplante de islotes de Langerhans (acúmulos de células del páncreas donde se produce insulina). En un futuro no lejano, ésta será la mejor arma contra la diabetes. El trasplante de páncreas lleva consigo el riesgo de rechazo, que se evitaría con el trasplante de tejido pancreático. Se ha procurado superar la ejecución efectuando trasplantes de todo el bloque pancreaticoduodenal. Tentativa que nos permite recordar los estudios sobre los trasplantes pluriviscerales, con los que se pueden superar algunas grandes dificultades en la ejecución técnica. Además del ya mencionado trasplante en bloque del corazón u pulmones, se han propuesto un trasplante de tiroides y de paratiroides, así como el de riñón y suprarrenal.

    El cerdo es quizás el mejor amigo del hombre

    Razón tiene quienes dicen que del cerdo se aprovecha todo. La medicina moderna también se ha fijado en este familiar animal con el propósito de salvar vidas humanas. De hecho, el cerdo se perfila como el donante iseal de órganos. Es lo que se conoce como xenotrasplante. Mediante la modificación de algunos de sus genes, el animal puede fabricar, por ejemplo, un corazón compatible con el organismo humano. Es decir, un órgano que no produzca rechazo. Los ensayos se están realizando con primates. El Hospital Juan Canalejo de la Coruña, trabaja en esta línea, en colaboración con otros centros extranjeros. El Coordinador de Trasplantes de la comunidad de Murcia, Pablo Ramírez, ha advertido, no obstante, que “todavía no se tienen respuestas claras y contundentes sobre si los órganos de animales van a funcionar o no en las personas”.

    Según el doctor Rafael Matesanz, coordinador de la ONT:

    “Si prospera la línea de investigación inglesa, que consiste de modificar determinadas proteínas del cerdo para que sean muy parecidas a las humanas, quizá en sólo 10 o 15 años será posible concebir un cerdo al que se infundan ciertos caracteres genéticos del enfermo en cuestión, para que al serle trasplantado sea reconocido como propio y no produzca rechazo. Serán órganos a la carta.

    El trasplante infantil

    Respecto al trasplante infantil (el que se realiza entre los 0 y lo 16 años), en España se vienen realizando desde hace varios años con éxito notable. En los últimos tiempos ha aumentado el número de cardiopatías congénitas susceptibles de trasplante, lo que no quiere decir que hayan aumentado las enfermedades, sino que el éxito de los trasplantes ha hecho que los médicos rechacen ciertas intervenciones que no proporcionaban un resultado tan satisfactorio como este tipo de intervención. Para los especialistas, la fase más crítica de un trasplante infantil finaliza tras los primeros seis meses. Si tiene éxito, la mayoría de los receptores se recuperan y llevan una vida prácticamente normal. Las estadísticas señalan que el 80% vive de forma activa en 1 año.

    Donantes en España

    En 1997 las tasas de donación en España se situaban en 29 donantes por millón de población, doblando la media europea y superando en 7 puntos las cifras de Estados Unidos. Para los próximos tres años la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se fijó el objetivo de conseguir un incremento global del 15%, que a la luz de las cifras correspondientes al año pasado, con un incremento del 8% por ciento en las donaciones, que equivale a 31,5 donantes por millón de población, podrían incluso superar las expectativas iniciales, cuyo objetivo es alcanzar los 33 millones de donantes para el año 2000.

    En este momento hay, aproximadamente, 4.000 personas en lista de espera de trasplante renal, 300 en trasplante hepático, entre 110 y 115 en trasplante cardíaco y 60 en trasplante pulmonar, con una mortalidad global en lista de espera del 7%.

    Donantes en Gran Bretaña

    El Colegio de Cirujanos de Gran Bretaña ha advertido de la grave crisis que sufre este país en materia de trasplantes, debida a la escasez tanto de donantes como de cirujanos especializados. Las listas de espera continúan creciendo, pero el número de donantes se ha estancado, por lo que la solución se presenta compleja.

    Tal y como refleja un artículo del British Medical, los trasplantes “se han convertido en víctimas de su propio éxito”. Las indicaciones de trasplante efectuadas por los médicos aumentan continuamente, habida cuenta de la total recuperación del 75% de los pacientes cinco años después de la intervención. Sin embargo, se ha producido un considerable descenso de las muertes cerebrales ocasionadas por accidente de tráfico, lo que supone un número menor de donantes jóvenes.

    El número de donantes se sitúa en torno a los 900 al año desde 1990, mientras que en cualquier momento, 4.500 personas están en lista de espera para un trasplante de corazón, hígado o pulmón, falleciendo uno de cada cinco sin lograr el órgano. Además, tan sólo uno de cada tres pacientes a la espera recibe un riñón. La situación se ve agravada por el reducido número de cirujanos especializados en trasplantes, ya que los médicos suelen escoger otras especialidades con mejores condiciones de trabajo.

    Aquí termina mi exposición sobre los trasplantes, una parte del desconocido mundo de la medicina. Digo desconocido porque cada día se descubren nuevas técnicas, se hayan nuevos medicamentos, se practican nuevos métodos...los conocimientos del hombre aumentan cada segundo. Todo ello para evitar el sufrimiento de miles y miles de personas que hoy, en el mundo, se encuentran enfermas. Pero ¿qué podemos hacer nosotros para evitar su sufrimiento? En el caso de los trasplantes, la escasez de donantes es considerable. Esta escasez, es el mayor problema para la práctica de la operación. Si nos consideramos una especie superior a las demás (más evolucionada) ¿ cómo podemos permitir que mueran personas que están en lista de espera, en espera de ese órgano que les pueda devolver la esperanza de la vida? La solución es evidente, si les damos el órgano que necesitan sus problemas habrán terminado. ¿Cómo? Muy sencillo, haciéndonos donantes. Porque cuando nuestro cuerpo yazca muerto en una cama, nuestros órganos no nos servirán de nada. Pero estos órganos inservibles para nosotros pueden ser la única esperanza de vida para niños, adolescentes, adultos...que están deseosos de vivir, de volver a sonreír.

    Trasplantes de órganos

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