Transición democrática española

Historia de España siglo XX. Constitución. Reforma política. Papel de la Monarquía. Juan Carlos I

  • Enviado por: David Chía Jiménez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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TEMA 17

Título: La transición democrática.

Contenidos: La reforma política. La constitución de 1978. España y la Comunidad Europea. España en el contexto internacional.

1.- La reforma política.

Según las previsiones de Franco la monarquía de Juan Carlos sería la monarquía del Movimiento, es decir una monarquía “instaurada” y no una monarquía “restaurada”, como al final lo fue, una vez que su padre, Don Juan, renunciase a los derechos históricos dinásticos en mayo de 1977.

Se entiende por transición al paso de un régimen dictatorial, basado en la victoria durante la guerra civil, a un régimen democrático, basado en la reconciliación y en la convivencia pacífica de los españoles, siendo su factor legitimador la constitución de 1978.

En todo momento estuvo presente, en los españoles, la memoria histórica de que la guerra civil no podía repetirse y habría que ceder todos un poco para que la convivencia fuese posible.

La transición es un proceso pacífico, ambiguo, indefinido, abierto, con incertidumbres y de gran fluidez política donde se ponen “las reglas de juego” que culminan en la constitución. Las élites cuentan más que las masas y la burguesía se mantiene en expectativa.

La transición se hace desde el régimen (aperturistas ex-falangistas como Adolfo Suárez, Martín Villa o Fraga, demócrata-cristianos como Silva o Ruiz Jiménez, monárquicos como Areilza y Satrústegui, tecnócratas como López Rodó, López Bravo etc.) a pesar de los inmovilistas (búnquer del Movimiento Girón, Blas Piñar etc.) y contando con la presión democrática (Convergencia Democrática: PSOE, PC etc.).

El mecanismo para comenzar la transición fue la aprobación, por las cortes franquistas (lo cual fue su “suicidio”) y por referéndum popular (diciembre de 1976) de la ley de Reforma Política presentada por Adolfo Suárez. En ella se hablaba de unas elecciones Generales a Cortes Constituyentes por sufragio universal, aparecía una nueva ley electoral, se aprobaba la legalización de partidos y sindicatos, desaparecía el movimiento, el sindicato único, etc. Es decir se empezaba a construir un nuevo Estado con incertidumbre y amenazas de inmovilismo y golpismo.

En junio de 1977 las primeras elecciones generales, después de las de 1936, dan el resultado siguiente:

1977

Votos 1977

1979

UCD

168

6.200.000

168

PSOE

122

5.200.000

121

PCE

19

1.700.000

23

AP

16

1.500.000

9

Catalanes

11

550.000

8

PNV

8

300.000

7

P.Regionales

6

-

13

En 1979 se llevan a cabo unas segundas elecciones donde los resultados apenas difieren de las anteriores. Sin embargo la evolución política en los distintos partidos cambia con crisis en varios de ellos ya sea por los resultados o por las luchas internas. El sistema de partidos no estaba todavía consolidado.

UCD se va a descomponer en muy poco tiempo y de una manera extraña: luchas entre los barones, crisis de liderazgo de Suárez, acoso durisimo de la oposición con el PSOE a la cabeza y sin que haya que olvidar la conyinua acción de ETA.

Suárez dimite en enero de 1981 y cuando el congreso está votando la investidura de su sucesor, Calvo Sotelo, se produce el intento de Golpe de Estado o 23-F con Tejero, Millans del Bosch y Armada al frente. Su fracaso se debe a la intervención del rey, que consigue parar a los militares, a los medios de comunicación, que mayoritariamente defienden la legalidad constitucional y por último a la actitud del pueblo, que se había embarcado en un cambio democrático y no quería apearse en marcha.

Calvo Sotelo será el presidente del ejecutivo hasta octubre del 82 y durante su mandato entramos en la OTAN, se juzga a la trama militar de la conspiración, se aprueba la ley antiterrorista y por último se firman los pactos autonómicos UCD-PSOE (el mapa autonómico se constituye entre el 79-82) surgiendo dos tipos de comunidades.

Protagonistas de la transición:

  • El protagonista principal o motor de ese cambio fue el Rey que, renunciando a los múltiples poderes heredados de Franco, va a devolver la soberanía al pueblo español. Es decir va a reinar pero no a gobernar desde la aprobación de la constitución de 1978.

  • El segundo protagonista o cerebro de la operación legal sería Torcuato Fernández Miranda, hombre buen conocedor del régimen, que con su lema “de la ley a la ley pasando por la ley” marcó las pautas del desmantelamiento de la legislación franquista para dar paso a una normativa que nos condujese a la democracia, todo esto desde la presidencia de las Cortes, cargo en el que le logró colocar el rey.

  • El tercer protagonista y actor principal de este proceso fue Adolfo Suárez, político joven, hábil, astuto, sin muchas ataduras, voluble en sus adaptaciones a los cambios necesarios en cada momento. Fue nombrado Jefe de Gobierno por el Rey, entre una terna (Silva, Suárez y López Bravo) presentada por el Consejo del Reino, una vez que el anterior jefe, Arias Navarro, presentase su dimisión en 1976, al no poder dar salida a las necesidades políticas que exigía el Rey y la realidad española.

  • El ejército no reaccionó por falta de líderes, por ausencia de programa y por no saber que hacer. Gutiérrez Mellado los retuvo y controló como pudo, ante las provocaciones de los atentados terroristas y dada su fidelidad al régimen anterior y sobre todo a la obra y persona de Franco.

  • La iglesia, con Tarancón al frente, aceptó la nueva realidad española y la nueva situación en la que debía encajar el clero. Colaboró y no se opuso a la transición aunque no intentando no perder su papel influyente en la sociedad española.

  • El terrorismo, se ensañó en estos dos años, escogiendo sus objetivos entre el ejército y las fuerzas de seguridad, sin olvidar a personajes políticos del pasado o de la realidad del momento. ETA, GRAPO, matanza de Atocha por la extrema derecha.

  • El pueblo, vio con esperanza, ansiedad y a veces temor, la sucesión de acontecimientos que tan rápidamente pasaban por sus ojos. Algunos participaron de forma activa en manifestaciones a favor de la Amnistía, libertad de presos, legalización de partidos, etc. La mayoría participó con su voto en las consultas populares o elecciones que en los sucesivos años lograron, que después de 40 años volviera a decidir su futuro.

2.- La Constitución de 1978.

El proceso constituyente en las Cortes fue del 10 de agosto de 1977 al 31 de octubre de 1978. Hubo diferentes fases: elaboración de un borrador por parte de una ponencia, paso a la Comisión de los asuntos constitucionales, debates en el pleno de ambas cámaras, comisión mixta congreso-senado y por último votación por separado en ambas Cámaras con estos resultados:

Congreso

Senado

325

226

No

6

5

Abstenciones

14

8

Por primera vez en la historia de España una constitución va a surgir por el consenso de todas las fuerzas políticas, de derechas, izquierdas, centro o regionalistas, si exceptuamos al PNV, que o bien se vio marginado o bien no se quiso integrar en el proceso según unos u otros.

El 6 de diciembre de 1978 se celebró el segundo referéndum de la democracia (el primero ratificó la ley de Reforma Política de 1976) con el siguiente resultado:

Votantes

Casi 18 millones (67%)

Votos a favor

15.700.000 (87%)

Votos en blanco

636.000 (3.5%)

Abstenciones

8.600.000 (32%)

Negativos

1.400.000 (8%)

Nulos

135.000 (0,75%)

Características de la constitución:

  • Se trata, según los analistas, de una constitución rígida porque no es fácil someterla a modificaciones.

  • Se establece en la misma la defensa de los derechos humanos y las libertades de los españoles. El Estado es aconfesional, se incluye la abolición de la pena de muerte, la libertad de enseñanza y se establece que la monarquía será parlamentaria, moderadora y arbitral, con funciones de representación pero sin responsabilidades políticas concretas.

  • Se establece el bicamerismo (Congreso de los Diputados y Senado). Las libertades están aseguradas por el Defensor del Pueblo, poder Judicial y Tribunal Constitucional.

  • El título 8º sobre la organización territorial del Estado español reconoce las nacionalidades de Cataluña, País Vasco y Galicia. Posibilita la organización del territorio en comunidades autónomas y permite la descentralización.

3.- España y la comunidad europea. España en el contexto internacional.

A nivel económico la transición coincide con una grave crisis mundial que comienza en el 73 (el precio del petróleo se multiplica por tres) y se recrudece en el 79 (por la caída del Sha de Persia y la guerra de Irán e Irak).

Ante esta situación se hace necesario un consenso económico entre todas las fuerzas políticas y sociales, por lo menos para el periodo constituyente. De esta forma se van a firmar los Pactos de la Moncloa donde se fijan los salarios, control del gasto público, fin de las huelgas, y lucha contra el paro, que iba “in crescendo”. Pero estas medidas fueron tardías y tímidas en parte, por lo que la subida generalizada de precios, inflación y paro serían una constante.

En los medios de comunicación la censura fue remitiendo y aparece un nuevo cine, programas de televisión o informativos más avanzados o menos encorsetados, con mayor pluralismo o diversos puntos de vista.

También se van liberalizando las costumbres: despenalización de los anticonceptivos en el 78, ley del divorcio, cine o manifestaciones eróticas, mayor tolerancia hacia lo diferente, etc. Un síntoma de cambio en la mentalidad española fue el descenso paulatino de la tasa de natalidad. Otro aspecto llamativo fue la ley de Reforma Fiscal (Fernández Ordóñez) que pretendía democratizar los impuestos personales.

En 1982 se produce un vuelco electoral: UCD se hunde con 12 diputados (Suárez se había ido y fundado el CDS), Alianza Popular creció mucho (106 diputados) por el trasvase de votos del centro y el PSOE (202 diputados) recibió una mayoría absoluta, desconocida hasta entonces.

Los sucesivos gobiernos socialistas (ganarían las siguientes cuatro consultas generales) llevaron a cabo cambios totales o parciales de la realidad española:

  • El ejército fue neutralizado políticamente y modernizado en su material.

  • Con la iglesia hubo ciertas tensiones por la renovación del Concordato y por cuestiones financieras, educativas (la LODE debilitaba su poder al encontrarse más controlada por el Ministerio de Educación), o morales (despenalización de aborto).

  • Se produjo una gran estabilidad democrática institucional y la democracia se consolidó (fin del peligro golpista). Hubo un total reconocimiento internacional, poniendo fin a nuestro relativo recogimiento. Nos mantuvimos en la OTAN (referéndum del 86), ingresamos en la CEE (1986), se llega a un acuerdo para poner fin, a corto plazo, a las bases norteamericanas una vez que había finalizado la guerra fría (1988).

  • Hasta 1992 hubo un fuerte crecimiento económico con ascenso de social en las clases medias y enriquecimiento fácil (ministros Boyer y Solchaga). Sin embargo el paro sólo se mitigo en parte.

  • La lucha antiterrorista se mantuvo a pesar de controlar casi totalmente al GRAPO y de haber utilizado diversas tácticas con ETA (guerra sucia, intentos de acuerdos con Argel, acciones policiales, etc.).

El final de la etapa socialista se vio manchado por amplios escándalos de tipo económico sobre todo: Caso Juan Guerra, financiaciones ilegales a través de Filesa, Agencia Trust y las comisiones del tren de Alta Velocidad AVE. Intervenciones financieras como en el caso Rumasa y el caso Banesto demostraban que no todo valía en economía.

No obstante el caso más grave fue la guerra sucia contra ETA a través del GAL, es decir, “el terrorismo de Estado”.

En 1992 se llevaron a cabo en España dos acontecimientos internacionales de gran repercusión por su éxito en la organización: la exposición universal de Sevilla y las olimpiadas de Barcelona.

En 1996 el PP llega al poder, con J.M.Aznar al frente, y después de un año de crispación política e informativa entre el Gobierno (PSOE) y la oposición (PP y otros partidos) a los que hay que unir fuerzas tácticas financieras, mediatices, judiciales, etc.

La realidad es que el pueblo español quería tranquilidad y un cambio en el poder. El PP ganaría las elecciones, aunque por un estrecho margen en votos (en torno a trescientos mil) y por diputados (156-141). Esto significa que para gobernar el PP ha necesitado el apoyo puntual de los partidos nacionalistas ya que tenía mayoría simple en el Congreso de Diputados. En frase de Aznar comenzaba “el cambio del cambio”.

A nivel económico el ciclo alcista se ha mantenido durante estos años dando lugar a la creación de abundante empleo (varios cientos de miles). Las privatizaciones de empresas públicas has estado a la orden del día, dada nuestra entrada en la “moneda única” (el euro). La inflación ha bajado hasta al año 1999, así como el déficit público y la Deuda Estatal.

En la lucha contra el terrorismo de ETA hemos pasado del atentado coche-bomba, al asesinato de políticos (sobre todo del PP vasco), pasando por la tregua terrorista de 15 meses para volver luego al punto de partida después de fracasar las conversaciones de paz. El pueblo español se ha movilizado masivamente contra estos actos terroristas.

A nivel social el crecimiento económico ha generado riqueza y ganancias, quizá no bien repartidas, pero si un aumento del consumismo y del nivel de vida medio.

Quizá lo más importante de este mandato es que el gobierno de Aznar ha demostrado a los españoles que la derecha histórica se ha moderado (o civilizado) hacia centro-derecha, que la alternancia en el poder es una realidad en España y que el futuro pesa más que el pasado histórico.

La mejor prueba de ello han sido los resultados de marzo del 2000 con un 70´7% de votantes totales:

Votos

Diputados

PP

10.321.176

183

PSOE

7.918.000

125

CIU

970.000

15

IU

1.123.000

8

PNV

353.000

7

El PP ha sacado una mayoría absoluta que a todos a extrañado o dejado perplejo. El PSOE sufre una derrota histórica y aunque no se hunde pierde por casi dos millones y medio de votos. Se abre una etapa de crisis y renovación en un partido que apenas ha existido en estos cuatro últimos años. Por su parte CIU deja de ser imprescindible. La Historia continua...

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