Transición democrática española

Historia de España, siglo XX. Fin de la dictadura franquista. Democratización. Pactos de la Moncloa. Adolfo Suárez. Unión del Centro Democrático. Gobiernos socialistas. Terrorismo

  • Enviado por: Anybel
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
publicidad
publicidad

LA TRANSICIÓN

Esquema:

1.- El contexto histórico de la Transición

2.- Las peculiaridades de la Transición Democrática Española

3.- Entre el reformismo y la ruptura

4.- El cambio imposible del presidente Arias

1.- El contexto histórico de la Transición:

Los 20 años que distan entre 1975 y 1995 han sido testigos de grandes cambios en el devenir de la historia del mundo. En la década de los ´70, mientras España se afanaba en destruir su democracia, la Europa comunitaria intentaba salir de la crisis petrolífera de 1973.

A finales de los ´70 murió el papa Pablo VI y tras el breve pontificado de Juan Pablo I es elegido Juan Pablo II. También en Inglaterra aparece la figura de Margaret Thatcher, líder de partido conservador británico y el presidente americano Ronald Reagan.

Juan Pablo II comenzó una larga tarea de reorganización de la Iglesia a través de viajes y catequesis en numerosos países y fomentó la actividad de los católicos en los países comunistas. Ronald Reagan y Margaret Thatcher llevaron a cabo una política económica neoliberal que fomentó la prosperidad económica en los EE.UU., Europa y Japón.

En la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Mijail Gorbachov, propició una política de reforma y transparencia que condenará al hundimiento del régimen soviético surgido en 1917 y a la desaparición del bloque comunista de los países del este de Europa agrupado en el pacto de Varsovia.

De la URSS se independizaron los países bálticos, mientras que Rusia, Ucrania y Bielorrusia formaron la Comunidad de estados Independiente (CEI), pero a finales de los ´90 empiezan a aparecer nuevos conflictos en relación con el integrismo musulmán, las tensiones entre Irán e Irak y la descomposición de la antigua Yugoslavia.

2.- Las peculiaridades de la Transición Democrática Española:

Muerto Franco en 1975, las cortes nombraron rey a Juan Carlos de Borbón en 22 de Noviembre de 1975. Se iniciaba un proceso de transformación a la democracia que tuvo las siguientes características:

1.- La mayor parte de la población española del momento, no había vivido la guerra civil y esperaban una renovación política que combinara la libertad con el orden y la prosperidad que había habido en la época franquista.

2.- Todos admiten la enorme importancia que tuvo la decidida voluntad del rey de conseguir el desmantelamiento del régimen franquista de un modo pacífico y progresivo, consiguiendo la convivencia pacífica de todos los españoles en un régimen de respeto y de tolerancia. La corona fue el motor del cambio político en España.

3.- La sociedad española fue la verdadera protagonista del éxito, gracias al considerable desarrollo económico y social y al cambio de mentalidad operado en los últimos años del franquismo.

3.- Entre el reformismo y la ruptura:

Nadie podía entrever en aquellos momentos, ni desde la derecha ni desde la izquierda, el papel que el nuevo rey Don Juan Carlos, iba a desempeñar. La derecha pensaba aún en la viabilidad del franquismo después de Franco y que sólo eran necesarios unos retoques institucionales para adaptar al país a los nuevos tiempos, pero sin alterar ninguna de las grandes instituciones y leyes emanadas del franquismo.

La izquierda tampoco creyó en Juan Carlos, al que el entonces secretario general del Partido Comunista, Santiago Carrillo, llamó “Juan Carlos el breve”.

Don Juan Carlos apostó sin embargo por una monarquía democrática, constitucional y parlamentaria a la que habría que llegar por un decidido programa de reformas realizadas desde el gobierno en diálogo pacífico con la oposición al régimen.

Un programa de reformas que no contaba con el apoyo de nadie, ya que la derecha más conservadora todavía dominaba los resortes del poder. La izquierda por su parte estaba muy dividido y pedía una ruptura democrática que llevara a la instalación de un gobierno provisional que convocaría cortes constituyente que definiría una constitución que quedaría definida el modelo de estado monárquico o republicano.

4.- El cambio imposible del presidente Arias:

Tras el asesinato de Luis Carrero Blanco, el general Franco nombró presidente del gobierno a Carlos Arias Navarro, que manifestó su voluntad de continuar el franquismo a la muerte de Franco. Carlos Arias fue el primer presidente del primer gobierno de la monarquía.

El presidente de las cortes, Torcuato Fernández Miranda, antiguo profesor del nuevo rey y gran conocedor del ordenamiento político franquista, había comprendido la necesidad de cambiar las estructuras vigentes para hacer posible la reforma querida por el rey, ahora bien, tuvo que confirmar a Carlos Arias como presidente del gobierno condicionado por los poderes fácticos.

El nuevo gobierno de Arias, despertó una gran expectación porque reflejaba en su composición un cierto equilibrio entre la ortodoxia franquista representada por el general Fernando de Santiago (ministro de l ejército), el reformismo evolucionista de Manuel Fraga y el neutralismo de los técnicos como Juan Miguel Villas Mir y los aperturistas como José María Areilza, Leopoldo Calvo Sotelo y Joaquín Garriges Walter. Además había dos figuras casi desconocidas: Adolfo Suárez González y Rodolfo Martín Villa que se habían formado en el régimen franquista, pero estaban por la política de reformas que el rey pedía.

Carlos Arias era un hombre del régimen anterior sometido a múltiples presiones y que se debatía entre sus propias contradicciones. Su discurso en las cortes el 29 de enero de 1976 decepcionó a muchos porque mantenía los principios esenciales del régimen franquista y sólo anunciaba tímidas reformas como la legalización de aquellos partidos políticos que no fueran comunistas. La oposición se reunió en la llamada “plata-junta”, resultado de la unión de la junta democrática y la plataforma democrática.

Se inició un periodo de inestabilidad con huelgas u manifestaciones reprimidas con gran dureza. En esas circunstancias, el rey viajó a EE.UU. dónde pronunció ante el congreso, un discurso en el que aseguraba las firmes convicciones democráticas de la corona y su decisión de crear en España una monarquía constitucional y democrática. En Madrid, el entonces ministro secretario general del movimiento, Adolfo Suárez, defendía en las cortes el proyecto de ley de asociaciones políticas que fue aprobado, aunque el gobierno tendría que retirar sus proyectos de reforma del código penal.

Finalmente el rey decidió pedirle a Carlos Arias su dimisión el 1 de Julio de 1976 y será sustituido por Adolfo Suárez González.

  • EL SEGUNDO GOBIERNO DE LA MONARQUÍA. ADOLFO SUÁREZ -

  • Esquema:

1.- La ley de Reforma Política

2.- La ley electoral

3.- Los pactos de la Moncloa

4.- La Constitución de 1978

5.- Mirada histórica y sentido constitucional

6.- El modelo español de monarquía democrática

7.- La transición militar

8.- Relaciones Iglesia-Estado

9.- La crisis de UCD y el golpe del 23-F

10.- El gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo

1.- La Ley de Reforma Política:

El segundo gobierno de la monarquía presidido por Adolfo Suárez, dio un giro radical a la política interior: legalizó los partidos políticos y organizaciones sindicales y convocó las primeras elecciones libres a cortes. Estas medidas fueron la base para el establecimiento de una democracia política acorde con el desarrollo económico y la nueva estructura de las clases sociales.

El 18 de Noviembre de 1976 se aprobó en las cortes la ley de Reforma Política y el 15 de Diciembre fue sancionada por referéndum nacional. Era una “ley para la reforma política”, es decir, una ley puente, para establecer un proceso constituyente en España, pasando así de un régimen autoritario a otro democrático. La ley establecía un pluralismo basado en los partidos políticos y en el sufragio universal, además establece que los derechos fundamentales de la persona son inviolables y vinculan a todos los órganos del Estado.

En los primeros meses de 1977 le legalizaron un buen número de partidos políticos, excepto los que llevaban a cabo acciones terroristas.

2.- La Ley Electoral:

Aprobada la ley de reforma política con un total de 16.573.102 votos a favor y sólo 450.102 votos en contra en el referéndum de 1976, el siguiente fue la elaboración de una ley electoral que reguló la celebración de elecciones a cortes.

El 23 de Marzo de 1977 se publicó en el BOE el decreto sobre normas electorales. Las elecciones fueron el 15 de Junio de 1977, con ellas concurrieron los siguientes partidos:

1.- Unión de Centro Democrático: coalición de pequeños partidos social-demócratas, liberales, demócrata-cristianos, independientes procedentes del franquismo y el Partido Popular.

2.- El Partido Socialista Obrero Español de Felipe González Márquez, el partido comunista de España, liderado por Santiago Carrillo en coalición con el Partido Socialista Unificado de Cataluña, Alianza Popular, liderada por Manuel Fraga Iribarne, aglutinada a la derecha posibilista del franquismo, el partido nacionalista vasco, convergencia y Unión de Cataluña, liderada por Jordi Pujol y el Partido Socialista Popular liderado por Enrique Tierno Galván.

La UCD consiguió el 31.1% de los votos, seguido por el PSOE que consiguió el 28.6%, el partido Comunista consiguió el 9.4% de los votos y Alianza Popular el 8.5% de éstos mismos. La UCD formó gobierno tras obtener mayoría simple. Importantes personalidades políticas integraron el primer gobierno presidido por Adolfo Suárez, entre ellos destacan el del general Gutiérrez Mellado que se ocupó del Ministerio de Defensa; Enrique Fuentes Quintana, que fue Ministro de Economía Y Francisco Fernández Ordóñez, líder de los social-demócratas de UCD, portavoz extranjero de los avances políticos sociales y administrativos de la nueva España.

España atravesaba un periodo de problemas económicos de la crisis de 1973 que supuso un encarecimiento de los precios del petróleo. A esos problemas hubo de enfrentarse el nuevo gobierno de Suárez, al mismo tiempo que se iban creando las bases de la creación de una nueva Constitución que debía de ser aprobada en referéndum popular.

En Septiembre de 1977 se reunió por primera vez la ponencia constitucional, integrada por 3 diputados de UCD, 1 de Alianza Popular, 1 del PSOE, 1 del Partido Comunista de España y 1 nacionalista catalán en representación del CIU. Ese proyecto elaborado por la ponencia constitucional, fue modificado y estudiado por el congreso y el senado hasta que el 31 de Octubre de 1978 ambas cámaras lo aprobaron por mayoría abrumadora. En un preámbulo muy breve se dice que la nación española quiere establecer su convivencia sobre las bases de la justicia, la libertad, la seguridad y el bienestar para todos los españoles. En el artículo primero se dice que Espala es “un Estado social y democrático de derecho”, la soberanía reside en el pueblo, del que emanan todos los poderes. La forma de organización política es la monarquía parlamentaria, el rey es el jefe del Estado y símbolo de su unidad, su persona es inviolable y no esta sujeto a responsabilidad. Se recogen derechos individuales como la libertad religiosa, derechos colectivos como el de asociación y reunión, derechos sociales como el derecho al trabajo y a la educación y de tipo ecológico como el derecho a un medio ambiente adecuado. Se establece un régimen parlamentario con 2 cámaras: el congreso de los diputados y el Senado, y ambas forman las cortes generales. La Constitución se fundamenta en la indisolubilidad de la Nación española y se garantiza el derecho a la autonomía de los diversos pueblos y regiones de España.

El gobierno dirige la política interior y exterior y las administraciones civil y militar, posee la función ejecutiva y está formado por el presidente del gobierno y sus ministros. Se regula también el poder judicial compuesto por jueces y magistrados, su función es administrar justicia conforme a las leyes emanadas a la Constitución, se establecen el consejo general del poder judicial del que dependen el tribunal supremo y el tribunal constitucional.

La Constitución otorgó a la Comunidades Autónomas competencias exclusivas en su territorio, sobre materias muy diversas. Se financian con ingresos cedidos por el Estado, los impuestos autonómicos propios, las transferencias de la seguridad social y del fondo de compensación inter-territorial (FCI), que es una partida de gastos de los presupuestos generales del Estado para disminuir las diferencias entre las diversas comunidades y ayudar a las Comunidades más pobres. Cada Comunidad Autónoma tiene su Estatuto de Autonomía que ha de ser aprobado por las cortes españolas en el que se establece el nombre de la comunidad, los nombres de organización y sede de sus órganos de gobierno y su delimitación territorial.

En cada Estatuto se establece como principales instituciones las siguientes:

  • Presidente de la Comunidad elegida por los ciudadanos a través del Parlamento y nombrado por el rey, que dirige el gobierno de la comunidad

  • El gobierno de la Comunidad Autónoma compuesto por consejeros y el Tribunal Superior de Justicia

  • El Tribunal Supremo de la Comunidad autónoma

  • El Delegado del gobierno, nombrado por le gobierno central que no depende del gobierno autonómico.

  • En la Constitución de 1978, tres corrientes ideológicas influyeron en la creación de ésta:

    1.- El liberalismo aportó los principios, división de poderes, su visión del poder ejecutivo al principio de legalidad y control de la administración, la garantía jurídica de los derechos y libertades de los ciudadanos y el imperio de la ley

    2.- Socialismo democrático que establece un estado de carácter social (art.1) que acepta el capitalismo, pero establece que el Estado puedo intervenir para corregir y eliminar desigualdades y crear políticas adecuadas a colectivos concretos o problemas sociales determinados.

    3.- El humanismo cristiano que influyó en los conceptos de libertad, igualdad, participación a través del sufragio universal y las responsabilidades de los cargos públicos.

    3.- Los Pactos de la Moncloa:

    Con el nombre de “Pactos de la Moncloa”, se designa un ambicioso plan de saneamiento y reforma de la economía general. Bajo la dirección de Enrique Fuentes Quintana (Ministro de Economía) y apelando al consenso con la oposición representada fundamentalmente por el Partido Socialista, los sindicatos y el mundo empresarial, se pretendía llevar a cabo una amplia reforma fiscal, una atención prioritaria al desempleo y una moderación de los salarios. Se intentó conseguir un mayor grado de liberación en el funcionamiento de la economía y una orientación internacional que facilitara el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea.

    El objetivo fundamental, fue la lucha contra la inflación como condición para sentar las bases de un posterior crecimiento de la producción y del empleo. La política monetaria se centró en el control de la oferta monetaria y parlamentaria, se tomaron medidas para reducir el déficit público. Estas medidas se complementaron con una política de ventas destinadas a controlar el crecimiento de los salarios. Adicionalmente se tomaron medidas para elevar la competitividad de la industria española, reformar las instituciones y aumentar la flexibilidad de los mercados de valores.

    Durante una década la intervención del gobierno en política económica continuó siendo importante. Había que desmantelar el sistema existente de regulaciones de cara a preparar la entrada en la CEE y aumentar la flexibilidad de las instituciones y de los mercados para armonizar su funcionamiento con el de las economías occidentales. Asimismo había que llevar a cabo un proceso de reestructuración y reconversión del sistema productivo con el fin de prepararlo para una economía más abierta. Por todo ello, los Pactos de la Moncloa definieron una política de ajuste de la economía española a la crisis. Algunas medidas concretas fueron las siguientes:

    1.- Reformar el presupuesto y el gasto público para lograr la universalidad del presupuesto, el mejor control del gasto y un menor crecimiento en los gastos corrientes.

    2.- Creación de tres impuestos básicos que eran: el impuesto general sobre la Renta de las Personas Físicas, el impuesto sobre la Renta de la Sociedad y el Impuesto sobre el Valor Añadido.

    3.- La reforma del sistema financiero pretendía tres objetivos:

    a) Practicas un control monetario activo y continuo

    b) Eliminar muchas trabas existentes en el sistema financiero español

    c) Vigilar la liquidez y solvencia de las instituciones financieras (bancas, bancos, cajas de ahorros, empresas…)

    4.- Se estableció un nuevo marco de relaciones laborales mediante la elaboración del estatuto de los trabajadores. La admisión del despido libre lo cual al final no fue aceptado y reducción del 50% de las cuotas de la Seguridad Social por un año a los nuevos puestos de trabajo que se crearon.

    5.- Reformar el marco de actuación de la empresa pública, estableciendo un sistema de control eficiente de las mismas y presupuestación adecuada de sus operaciones.

    6.- Se determinó la necesidad de elaborar un programa de ahorro energético.

    7.- Se planteó también la conveniencia de provocar la reconversión de los sectores críticos en la industria y estimular a los sectores con más futuro.

    8.- En la producción agraria se proyectaban un conjunto de medidas tendentes a otorgar un mayor papel al mercado y a la exportación, para orientar la producción interna y se pretendía mejorar la utilización de la tierra mediante diversas reformas (Ley de Arrendamientos Rústicos, Ley de Cooperativas Agrarias y Ganaderas y Sociedades de Transformación Agraria).

    9.- Establecimiento de una política de rentas con arreglos de los siguientes principios:

    a) Reducción de las cuotas de la Seguridad Social

    b) El crecimiento de los salario se realizará en función de la inflación prevista, para asegurar la capacidad de compra de la masa asalarial respecto del alza prevista de los precios.

    MIRADA HISTÓRICA EN SENTIDO CONSTITUCIONAL.

    La primera característica española importante de la transición fue el tono sereno que demostró el pueblo español.

    Todo el mundo pensaba que aunque existía el riesgo de que la primera carilla residual intentara frenar el cambio. Lo cierto es que era general en convencimiento de que ese cambio era necesario.

    Las últimas ejecuciones del franquismo, los tímidos planes reformistas del presidente Arias, los vociferantes grupos paramilitares y todo aquel sainete del continuismo no tenían ya sitio en la sociedad española.

    Franco realmente importaba poco ya y estaba fuera del horizonte de los españoles. Por ello no valía la pena, ninguna presión violenta para sacarlo del Pardo.

    La transición española está determinada por una sociedad nueva que empezó a descartar toda una serie de cosas.

    En la transición española se pusieron con humildad, detrás de los ciudadanos. Si triunfaron no fue tanto porque comandaran nada ni mandaran a ninguno, sino que sumieron asumir su condición de acotares que ofrecen y no tratan de violentar y conducir su realidad, sino de incorporarla y hacerla mas transparente a todos.

    En ésa labor, jugaron un papel fundamental, la prensa, la iglesia católica y el rey. Para toda una nueva generación de españoles, España no era un enigma histórico sino una realidad que tenía que adaptarse a unos nuevos tiempos.

    En este sentido, el camino común que los españoles pudieron encontrar, se encuentra en la constitución de 1978 que fue un mecanismo para solucionar los grandes problemas históricos que España venía arrastrando durante toda su historia.

    Los españoles de la transición miraron de frente esos problemas sin intentar soluciones utópicas y buscando el consenso y diálogo como instrumento fundamental para llegar a un acuerdo histórico para la convivencia en paz entre los españoles.

    Los españoles de la transición más que imponer fórmulas preconcebidas, intentaron afrontar los problemas y buscarles una solución.

    6. EL MODELOS ESPAÑOL DE MONARQUÍA DEOMOCRÁTICA.

    Tres han sido los grandes escalones que afianzaron la monarquía recuperada en 1975:

  • El tránsito de la dictadura a la democracia evitando rupturas o revanchismos traumáticos cosa que difícilmente se hubiera podido conseguir mediante el choque frontal con las estructuras y cimientos esencialmente militares del antirégimen franquista.

  • La articulación de un sistema centro, gracias a la aparición de un centro derecha, nítidamente desvinculado del franquismo y la evolución del partido socialista hacia un centro izquierda que dejaba atrás el dogmatismo marxista y los radicalismos demagógicos.

  • La defensa y salvación de la democracia recién lograda tras el intento de golpe de estado de los nostálgicos a la dictadura.

  • D. Juan Carlos, traspasó sus papeles soberanos a la democracia, no una vez, sino tres veces sucesivas. La primera vez, al abrirse las primeras cortes democráticas, fruto de la reforma de Adolfo Suárez, lo hizo entonces de una forma_________conservaba todos los poderes heredados del franquismo.

    La segunda vez, fue con la firma del texto constitucional, lo que había sido “cesión de hecho” se convirtió en “transmisión de hecho”.

    Y la tercera, tras el famoso 23 de febrero que obligó a la corona a asumir todas las responsabilidades soberanas para evitar el colapso de la democracia, secuestrado en el pleno de las cortes. Cuando superada la crisis recibió en la Zarzuela a los líderes de los partidos liberados en la mañana del día 24.

    En cada una de esas situaciones, se demostró la voluntad firmísimo del rey de buscar la concordia nacional y de caminar hacia una España, resultado de los esfuerzos de todos.

    Estas palabras (del discurso del rey) llevaban en sí, la definitiva cancelación de la Guerra Civil, pero los complejos y las dudas del presidente Arias, difícilmente podían hacerlas realidad. Por eso el segundo paso decisivo en ésta difícil etapa de su reinado en la cual seguía conservando sus poderes, fue el gran discurso ante el congreso de los EEUU el 3 de Junio de 1976.

    Este discurso que pronunció el rey, fue el postigo abierto al gobiernos del cambio constituido por Adolfo Suárez, semanas más tarde.

    Pero antes aún de que se anunciase el referéndum y la convocatoria de las elecciones democráticas; dos hechos dieron cauce efectivo a la gran aspiración del rey.

    Uno fue la amnistía del 30 de Julio y otro la reforma del código de justicia militar que no habían secundado la rebelión de 1936.

    El caso de D. Juan Carlos es único: Se trata de un monarca que ha tenido que luchar para devolver la libertad a su pueblo y que luego ha tenido que hacerlo nuevamente para salvarla de sus enemigos.

    La misión de la monarquía fue la de restablece la paz rota por la Guerra Civil, y es precisamente ahí donde la monarquía de Don Juan Carlos, logró su legitimidad. Porque la monarquía logró la efectiva reconciliación de los españoles y el entendimiento de las dos españas divididas por la 2º república y la Guerra Civil.

    En 1975, la primera solución republicana no hubiera logrado unir, hubiera desunido, y en 1981, ante el golpe militar, no hubiera logrado mantenerse ni media hora (D. Carlos Seco Serrano, Academia de la historia)

    LOS GOBIERNOS DE UCD

    Aprobada la constitución, Adolfo Suárez convocó las elecciones generales y se realizaron el 1 Marzo 1979. La UCD consiguió un gran triunfo electoral, pero en las elecciones municipales del 3 abril del mismo año, los partidos de izquierda fueron los ganadores.

    Durante ésa legislatura, fueron aprobados los estatutos vascos y catalán sometidos a referéndum autonómico y aprobados mayoritariamente, Por otro lado era necesario iniciar la reforma del estado y desarrollar la constitución. El presidente Suárez, tuvo muchos problemas debido a las tensiones entre el sector social-demócrata y el sector demócrata-cristiano de UCD, que no se ponían de acuerdo en los sectores relativos a la educación, política exterior, legalización del aborto, etc.

    Las críticas internas hicieron que Suárez dimitiera el 29 de Enero de 1981, entonces el comité ejecutivo de UCD, nombró sucesor a la presidencia del gobierno a Leopoldo Calvo Sotelo. Cuando el día 23 de Febrero, se procedía a la votación de la investidura del presidente, órdenes del teniente coronel Antonio Tejero Molina, ocupó el congreso y secuestró a sus miembros.

    La intervención del rey frenó el levantamiento en varias regiones militares y favoreció la vuelta a la constitución y a la democracia.

    Bajo la presidencia de Calvo Soltelo, se aprobó la ley de divorcio y España ingresó en la OTAN. La fragmentación de UCD continuó, el líder del sector social-demócrata: Francisco Fernández Ordóñez, creó el partido de acción democrática (PAD) que acabó integrándose en el PSOE. Suárez creó el Centro Democrático Social y el líder del sector demócrata-cristiano: Óscar Alzaga Villamil, creó el partido demócrata popular (PDP). Calvo Sotelo adelantó las elecciones para octubre de 1982.

    En ésas elecciones el partido socialista obtuvo 202 diputados, 12 millones de votos. Era la primera vez desde la Guerra Civil que un partido de izquierdas iba a gobernar en solitario.

    LOS GOBIERNOS SOCIALISTAS.

    El primer gobierno socialista tras la 2º República acometió la tarea de sanear y modernizar la economía, impulsar la reforma educativa, democratizar el ejército, desarrollar el estado de las autonomías y realizar la primera política exterior europeísta.

    En enero de 1986, España ingresó en la Comunidad Europea y en el marzo del mismo año, un referéndum garantizó la permanencia española en la OTAN.

    En cuanto a la política económica, el gobierno se propuso, mantener la inflación en torno al 12%, lograr un crecimiento del 2,5%

    Del Producto Interior Bruto (PIB) y un 13% de aumento medio de las disponibilidades líquidas (salarios).

    Estos proyectos fueron duramente criticados por los medios empresariales, que habían recibido con mucho recelo, la llegada de los socialistas.

    Una de las decisiones más espectaculares, llegó el 23 febrero de 1983 cuando el gobierno expropió por decreto ley todos los bancos y sociedades del grupo RUMASA (Ruiz Mateos Sociedad Anónima), con lo que el Estado asumíó un volumen de pérdidas cercano a los 300.000 millones de pesetas.

    El gobierno realizó dicha expropiación por razones de interés público y utilidad social.

    Al haber fracasado el las conversaciones entre el ministro de economía Miguel Bayer y el propietario José María Ruiz Mateos, el cual, intentó escapar de las auditorías que estaban abiertas a su empresa y que acusó al gobierno de agredir a su grupo en la primera acción sin precedentes en la historia de España.

    El gobierno comunicó su deseo de preceder cuanto antes a la reprivatización a las empresas del grupo.

    La expropiación de RUMASA, supuso la expropiación de 20 bancos con unas 600.000 millones de pesetas en depósitos, 250 sociedades en los sectores industrial agrícola y de negocios, otras 100 empresas instrumentales fiduciarias y un número indeterminado de empresas sumergidas en España y en el extranjero.

    El ministro de hacienda Miguel Bayer, explicó que el gobierno tomó la medida por temor a que el grupo, que estaba en situación de quiebra, no se hundiera completamente.

    Otro asunto fue la reconversión industrial, motivada por el atraso de amplios sectores de la industria nacional, sobre todo naval, textil, bienes de equipo y siderurgia. La siderurgia fue el primer sector al ser abordado por el gobierno y por ello motivó la protesta de altos hornos de Sagunto. Seguidos pro los de Asturias y el País Vasco. Hubo manifestaciones, paros, huelgas generales y batallas campales en defensa de los propios puestos de trabajo con varios muertos y muchos heridos, pero finalmente el decreto ley fue aprobado por el congreso el 27 de diciembre de 1983.

    Por supuesto el gobierno se tuvo que enfrentar a la presión de los sindicatos y ceder en algunos de sus objetivos de reconversión industrial para conseguir la paz social.

    El gobierno aprobó también el plan eléctrico nacional que supuso la nacionalización de la red de alta tensión, el reajuste del sector y el freno a la construcción de centrales nucleares.

    Todas estas medidas supusieron fuertes roces entre el PSOE y UGT, sobre todo cuando el gobierno implantó la semana laboral de 40 horas.

    Sin embargo, objetivos como la creación de 80.000 puestos de trabajo, pronto demostró imposible de cumplir y además 690.000 personas más ingresaron en el paro, rozando el desempleo los 3 millones de empleados.

    La crisis definitiva entre el PSOE y UGT se produjo con motivo de la reforma del sistema de pensiones de la Seguridad Social.

    En esencia, las medidas adoptadas tendían a endurecer los criterios para acceder a la pensión porque se exigían 15 años cotizada la Seguridad Social y la cuantía de la pensión, se realizaría tomando las bases de la cotización de los últimos 8 años y no de los 2 últimos como había ocurrido hasta el momento.

    Lo que el gobierno intentaba era la compra de pensiones por parte de ciudadanos fundamentalmente autónomos que durante decenas de años, habían pagado a la seguridad social cantidades simbólicas, y durante los dos últimos años de su vida “pagaban todo de tirón”:

    En octubre de 1984, el gobierno promovió el acuerdo económico y social que se aplicaría para los años 85 y 86. Pero comisiones obreras no firmó ese pacto porque no quería respaldar una política económica que consideraba antiobrera y reaccionaria UGT sí se sentó a la mesa de negociaciones con el objeto de alcanzar 200.000 puestos de trabajo que era el objetivo del plan la confederación española de organizaciones empresariales CEOE exigió la aplicación de la directiva comunitaria que permitía una mayor flexibilidad en el mercado laboral al facilitar el despido. El acuerdo económico y social (AES) fue firmado por el gobierno, UGT y CEOE, creó tensiones entre los propios firmantes y sobre todo con Comisiones Obreras (que no firmó). Logró frenar el crecimiento del paro que en Mayo de 1985 alcanzó los 3 millones de personas. A partir de otoño de 1985, la situación económica empieza a mejorar y aparecen los primeros signos de la salida del túnel de la depresión económica. EN 1986, con una previsión de inflación moderada el gobierno intentó negociar de nuevo con sindicatos y patronal. Carlos Solchaga ministro de economía, el líder de UGT Nicolás Redondo y el presidente de la CEOE José María Cuevas, intervinieron en éstas negociaciones.

    El gobierno proponía una subida salarial del 5% mientras que UGT pedía que fuera del 7%, lo cual fue rechazado por Solchaga. Todo ello incrementó la tensión entre el gobierno y UGT, que ya veía desde meses atrás. Desde el gobierno ya no se escuchaba a los sindicatos e incluso se les consideraba organismos trasnochados (pasados de moda).

    Ésa irritación de UGT con el Gobierno, se plasmó en un agrio debate en televisión en Febrero de 1987 (en TVE) dirigido por Victoria Prego, desde ése programa las relaciones se rompieron.

    Las centrales sindicales consideran que están siendo objeto de un trato negativo por el gobierno y lanzan una huelga general en diciembre de 1988, con el pretexto de oponerse al plan de empleo juvenil, impulsado por el gobierno para facilitar el acceso al empleo de la población más joven, el plan consistía en la promoción de 200.000 puestos de trabajo con sueldos baratos para menores de 25 años. La Huelga fue secundada por amplios sectores del mercado laboral y sobre todo de los periódicos que no salieron a la calle, y los trabajadores del repetidor de TVE en la Bola del Mundo de Navacerrada. Las pantallas de todas las televisiones del país, se quedaron en negro y al día siguiente muchísima gente no fue al trabajo. El 14 de diciembre de 1988, las calles de España quedaron desiertas. 48 horas más tarde hubo en Madrid una multitudinaria manifestación sindical dirigida por Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez que había sucedido a Marcelino Camacho (en la secretaria general de Comisiones Obreras). Los líderes sindicales exigen al gobierno que ceda sus reivindicaciones, pero sobre todo la huelga, tenía un matiz político claro y se interpretó como el descontento de la ciudadanía ante el modo de gobernar de Felipe Gonzáles, aunque no supuso ningún pulso revolucionario al sistema democrático, pero fue el primer gran traspiés del partido socialista y un aviso de una población que sin embargo en 1989 volvería a dar una tercera victoria absoluta al partido socialista aunque con ocho diputados menos de los alcanzados en 1986.

    LAS GRANDES BATALLAS DEL SOCIALISMO

  • la cuestión del aborto

  • La cuestión religiosa

  • La cuestión educativa

  • La cuestión militar

  • La cuestión terrorista.

  • ABORTO

    El 2 de Febrero, al poco de llegar Felipe Gonzáles al poder, estalla la primera de las grandes batallas de la era socialista. El envío al congreso del proyecto de ley de despenalización del aborto. El proyecto de ley supone la despenalización del aborto en tres supuestos concretos:

    • Cuando el embarazo supone un grave peligro para la vida y salud de la madre

    • Cuando es consecuencia de una violación; siempre que ésta haya sido denunciada previamente

    • Cuando exista la constancia de que el feto padece o va a padecer graves taras físicas o psíquicas al nacer

    Los movimientos feministas se opusieron a ésta ley, porque consideraban ya que apenas solucionaba el problema, ya que un 80% de los abortos se producen por otras causas y acusaban al gobierno de favorecer los abortos clandestinos.

    Por su parte la conferencia episcopal española calificó de injusta inaceptable y criminal ésta ley por oponerse al artículo 15 de la constitución.

    RELIGIÓN (La guerra de los catecismos).

    En el mes de Junio de 1983, se desencadena la “guerra de los catecismos”, cuando el ministerio de educación, se niega a distribuir los catecismos escolares de 5º y 6º de primaria porque en ellos se condena claramente el aborto. La comisión episcopal de enseñanza, no obedece al gobierno y ordena imprimir ésos catecismo con lo que el ministro de educación José María Maravall, amenaza con romper los acuerdos con la Santa Sede, finalmente en medio de una gran tensión social, el 27 de Septiembre de 1983, se produce un encuentro en el palacio de la Moncloa entre Alfonso Guerra (Vicepresidente del Gobierno) y Mon Señor Delicado Baeza (Vicepresidente de la conferencia episcopal española). Se negocia y se dialoga y los obispos acceden a retocar el texto de los catecismos y el gobierno a no prohibir la difusión de los mismos.

    Ahí acaba la guerra de los catecismos pero la población Laica y católica conservadora, quedó muy dolida con el gobierno.

    EDUCACIÓN.

    El segundo conflicto de gran envergadura, que el gobierno mantiene con la iglesia después de la guerra de los catecismos, tuvo que ver con la enseñanza porque el gobierno envió al parlamento la ley orgánica del derecho a la educación (LODE). La LODE pretende que los centros públicos y los subvencionados respondan a unos criterios normalizados y hagan una oferta no discriminatoria en función de las posibilidades económicas de las familias o del criterio personal de los propietarios de tales centros, también se apoya la ley en el hecho de que la ayuda estatal a la enseñanza privada se está haciendo sin que se ejerza el menor control sobre esos centros subvencionados.

    Los sectores de la enseñanza privada desde el primer momento, se oponen a dicha ley y la derecha pide que el estado financie todos los centros sin poner condiciones.

    Las asociaciones conservadoras promueven una potente manifestación en el centro de Madrid el 17 de Diciembre de 1983 en el q participan cientos de miles de personas, pero la ley fue aprobada.

    LA REFORMA DE LAS FUERZAS ARMADAS

    A partir de Enero de 1984 se aprueba la ley orgánica de la defensa por la cual el poder militar perdía su autonomía y quedaba claramente sometido al poder civil, al modificarse el papel y función de la junta de jefes de Estado Mayor que de ser el órgano colegiado de los tres ejércitos pasó a ser un órgano consultivo del presidente del gobierno y del ministro de defensa, quienes a partir de entonces ostentan en mando y la autoridad sobre los tres ejércitos en segundo lugar, el gobierno socialista, reestructuró el ministerio de defensa de modo que los tres ejércitos (tierra, mar y aire) quedaban integrados en la estructura orgánica y funcional del ministerio.

    Los órganos militares que hasta el momento habían dependido directamente de los jefes de cada ejército pasan a depender de los respectivos directores generales del ministerio de defensa.

    A partir de ahora en el ministerio de defensa hay dos bloques:

    • Un bloque civil compuesto por los altos funcionarios del departamento.

    • Y un bloque militar encabezado por el jefe del estado mayor de la defensa.

    También el gobierno acometió la depuración de los altos mandos del ejército y la armada, que habían adoptado posiciones públicas no muy afectas al sistema democrático.

    Se aumentaron también las penas para algunos de los implicados en el golpe de estado del 23F como el general Armada, y también se establecieron penas superiores a 12 años de reclusión militar para los tres jefes que conspiraron para dar un golpe de estado el 27 de Octubre de 1982.

    En 1984, el gobierno redujo a 6 las regiones militares en que estaba dividida España y se aprobó el segundo plan estratégico conjunto documento que describe una situación de agresión hacia España desde el sur (o Marruecos).

    Los planes estratégicos conjuntos parten de la base de que España se quedaría sin apoyo exterior en caso de un ataque desde el sur. Además el gobierno aprobó otras leyes, como son la ley de plantilla del ejército de tierra, que estableció la reducción en una cuarta parte de los 23.000 generales jefes y oficiales que en ése momento tenía el ejército español.

    La ley de objeción de conciencia y prestación social sustitutoria (PIS)

    La ley del servicio militar, que conforma una nueva estructura de las fuerzas armadas españolas, que pasan a estar sometidas al poder civil y que adaptan las fuerzas armadas a una sociedad democrática moderna.

    Finalmente a finales de octubre de 1986, el gobierno socialista envió a las Cortes un proyecto de ley de rehabilitación de militares profesionales que habían sido expulsados de las fuerzas armadas en la época de Franco y los primeros momentos de la transición. Se les reconoce el grado militar que habían tenido, y les permiten a los que quieran reincorporarse al ejército.

    A partir del 1 de noviembre del 1986, se colocó como jefe de la Guardia Civil a un civil (ciudadano) no militar, que no ocurría desde el siglo XIX.

    EL PROBLEMA TERRORISTA

    Ya desde diciembre de 1982, la banda terrorista ETA, comenzó o continuó con su campaña de asesinatos. Aunque algunos de ellos (de los miembros de ETA) anunciaron públicamente su abandono de la lucha armada.

    Desde diciembre de 1983, aparecen los grupos anti-terroristas de liberación OGAL que son creados organizados y financiados por el ministerio del interior ostentado por José Barrionuevo y el secretario de seguridad Rafael Vera.

    Estas actividades de Guerra sucia y de terrorismo de estado va a hacer un daño tremendo al partido socialista y al país entero, y tampoco lograron cerrar la campaña de asesinatos de ETA, que se cobró 308 personas, en los 13 años de gobierno socialista.

    A mediados de 1985, ETA empieza a atentar en Madrid y Barcelona, con coches bomba contra la policía, militares o simples ciudadanos.

    Felipe Gonzáles declaró en Agosto de 1986 que solo la presión policial y la colaboración francesa podrían acabar con ETA. Sin embargo, entre noviembre de 1986 y enero de 1989, se producen en Argel contactos entre el abogado Jorge Argote y el etarra Txomin Iturbe.

    En enero de 1987, Julián Sancristobal se entrevistó con Txomin, pero un mes después la muerte de Txomin interrumpe ésos contactos, hasta que el etarra, Eugenio Etxxebste que venía deportado de la República Dominicana hacia Argelia, y se reanudan las conversaciones que durarán dos años.

    En 1987, ETA, atenta contra el Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza y el Hipercor de Barcelona en la que mueren 21 personas y hay decenas de heridos.

    En noviembre de 1987, los partidos parlamentarios firman el acuerdo de Madrid o pacto de Madrid; en el que se considera el terrorismo como problema de estado; se aboga por desarrollar el estatuto de Guernica como marco de resolución de los problemas vascos, se hace un llamamiento a ETA, para que abandone las armas; y se pone en manos del gobierno vasco la dirección de un proceso que lleve a la desaparición de la violencia.

    Mientras tanto ETA, secuestra al industrial Emiliano Revilla. Atenta contra las vías ferroviarias de la línea Vitoria-Alsasua y asesina a un sargento de la guardia civil en Guecho.

    También hubo éxitos policiales como la detención de la cúpula dirigente de ETA en la localidad francesa de Bidart (29 marzo 1992).

    En enero de 1995, ETA asesina a Gregorio Ordóñez líder del PP en Guipúzcoa y el 19 de Abril de 1995, ETA intenta asesinar al líder de la oposición José María Aznar al hacer estallar un coche bomba al paso del coche blindado de éste. Aznar sale milagrosamente ileso aunque 6 personas quedan heridas y una anciana moriría unas semanas más tarde.

    Luego ETA secuestra al empresario José María Aldaya, asesina unos meses más tarde a Fernando Mújica, presidente del PSOE de Guipúzcoa y secuestra al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara.

    8 días después de Fernando Mújica, ETA asesina a Francisco Tomás y Valiente, (que era miembro del consejo de estado y el antiguo presidente del tribunal constitucional) en su despacho de la universidad autónoma. De modo que el problema terrorista quedó como una de las grandes asignaturas pendientes del PSOE en España y desde luego fue una de las claves que impulsaron la victoria del PP en 1996.

    POLÍTICA EXTERIOR

  • Relaciones entre Francia y España

  • Felipe González tenía dos serios problemas que resolver. Por una parte, la decisión sobre la permanecida o salida de España en la OTAN y por otro lado, la integración en la CEE la larga marcha hacia Europa había comenzado hacia algunos años, pero fue el jueves 28 de julio de 1977 cuando Marcelino Oreja Aguirre, ministro de asuntos exteriores de la UCD, presentó en Bruselas la solicitud de entrada en el mercado común.

    Desde entonces, todo habían sido negativas y dilaciones y sobre todo España había tropezado con la oposición de Francia y de su presidente Valery Giscard D´Estaing.

    Esa oposición continuó bajo la presidencia de François Mitterrand. Sobre todo, Francia seguía dando asilo político a los terroristas de ETA y los consideraba como unos refugiados políticos. Miterrand insistió en resistirse a la entrada de España en la comunidad.

    Francia quería antes que nada la solución de diversos problemas de tipo agrícola, industrial, económico y de política regional.

    Esa oposición de Francia no empezó a cambiar hasta diciembre de 1983. El gobierno se empeló en ir mejorando las relaciones con Francia, y hubo reuniones entre los ministros españoles y los franceses de asuntos exteriores, economía y hacienda. De todos modos, continuó la reticencia francesa a la entrada española debido a la potencia de la agricultura española.

    El presidente González, escribió a los jefes de estado y de gobierno para pedir que en la siguiente cumbre, se aprobara la entrada de España y Portugal en la CEE. Pero esa cumbre no resolvió nada y eso provocó el enfado del gobierno español.

    Finalmente, hubo una entrevista entre Felipe González y Mitterrand en París y las cosas empezaron a cambiar porque Francia le obsequió al Conzáles, que apoyaría la integración española antes de que terminara el primer semestre de 1984. En junio de 1984, el Ministerio francés para las relaciones con las comunidades europea, Roland Pumas, usitó Madrid y se comprometió a apoyar el ingreso.

    En la cumbre de Fontainebleau, el 25-26 de junio de 1984, se dio luz verde a esa entrada y que se mantención el 1 de enero de 1985.

  • La OTAN.

  • El 31 de Enero de 1986, Felipe González, anunció para el 12 de Marzo la convocatoria de un referéndum sobre la OTAN. Desde las elecciones de 1982, la postura del PSOE, cambió a favor de la entrada en la OTAN.

    Felipe González estimaba que una salida de la OTAN podía ser dramática. España tenía que dar una imagen seria de valores democráticos de la Europa occidental.

    En Mayo de 1983, González hizo público en Bon su apoyo a la instalación en suelo europeo de misiles de alcance medio.

    Por otra parte, el gobierno sabía que la permanencia de España en la OTAN sería muy importante en la entrada de España, en la CEE, motivos de conveniencia. González era partidario del mantenimiento de la permanencia en España en la OTAN sin integrarse en la estructura militar de la alianza y también de la reducción de la presencia militar en España.

    Lógicamente, el presidente norteamericano Reayow, estaba muy preocupado por la actitud española y por ello visitó España en mayo de 1985. La idea de Washington a partir de ése momento era la de reducir la presencia militar, sin embargo, la oposición norteamericana a la desaparición de su presencia en España era total. El 31 enero de 1986, El gobierno envió a las cortes el decreto de convocatoria de referéndum sobre la permanencia de España incluyendo la pregunta que se haría a los españoles.

    El referéndum salió a favor de la propuesta del gobierno por un 52,50% el 39% no y con el 40% la abstención.

    Una vez que España ratificó su permanencia e la OTAN volvieron a producirse conversaciones entre España y Estados Unidos sobre la reducción de las tropas americanas en suelo español. En principio, EEUU estaba dispuesto a reducir su presencia en Torrejón de Ardoz, pero no quería retirarse de Rota y por otra parte, tampoco quería retirar de Torrejón su flota de cazabombarderos.

    Al final Italia se ofreció a acoger esa flota. El Gobierno de Madrid aceptó que EEUU pudiera usar Torrejón en caso de crisis y que se mantuviera intacta la presencia norteamericana en Rota.

    A partir de entonces, la política exterior española, se diseña dentro de la alianza del Atlántico, el convenio bilateral de los Estados Unidos y finalmente, dentro de la unión europea occidental en la que España en noviembre del 88 (UEO) {Unión Europea Occidental}

  • Estudiar la Constitución de 1978

  • Vídeos relacionados