Trabajo social y salud pública

SIDA (Síndrome De Inmunodeficiencia Adquirida). Prevención. Salud social

  • Enviado por: Briz
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 8 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

publicidad

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO

ESCUELA NACIONAL DE TRABAJO SOCIAL

MATERIA

Salud publica.

ALUMNA

TRABAJO FINAL

Ensayo: La intervención del trabajador social en la salud publica.

La intervención del trabajador social en la salud.

Introducción

La salud publica en su estudio se compromete también con los problemas sociales entendidos desde un punto de vista de salud y que al mismo tiempo tengan tal impacto que llegue a toda una población.

El trabajo social en el campo de la salud es el conjunto de procedimientos encaminados a investigar los factores sociales que afectan la salud de la colectividad, a fin de proponer, coordinar y ejecutar alternativas viables que modifiquen dichos factores, visto desde la definición de Graciela Casas.

A la vez identificando el SIDA como un problema social, sabemos que todo problema social requiere seguir una metodología para su tratamiento adecuado, así mismo el SIDA es un problema tanto clínico como social y que se va dando poco a poco y es ahí donde el Trabajo social y su metodología entran a hacer frente a dicho problema social y de salud publica.

Las políticas de salud han sido encaminadas a promover esfuerzos de la sociedad por participar activamente y por corresponzabilizarse y asumir como tarea colectiva la prevención y el control del SIDA. Así bien como trabajadores sociales se nos plantea la necesidad de ampliar los programas de prevención y control haciéndolos más acorde al perfil de cada grupo especifico y actuar responsablemente asumiendo nuestro papel de educadores, promotores, gestores, e investigadores sociales; buscando difundir los mecanismos necesarios para atender la salud de la población.

En este sentido también al intervenir en la dinámica familiar como grupo especifico de la sociedad, debe estar preparado para el estudio y el análisis de los problemas sociales, conociendo los mecanismos que operan en la sociedad, planeando y promoviendo acciones encaminadas a la solución de situaciones que impiden satisfacer las necesidades humanas.

Y ya que en muchos países incluyendo a México el SIDA se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad entre hombres y mujeres, el impacto del SIDA tiene a su vez graves repercusiones en la economía tanto nacional como mundial, porque la mayoría de los afectados se encuentran dentro de los grupos de edad productivos. Los costos de esta pandemia van mas allá de lo que la misma economía podría calcular.

El SIDA representa ya un problema de salud pública de amplias dimensiones. Hoy en día podemos afirmar que el SIDA reúne todos los ingredientes para ser considerada una enfermedad biopsicosocial es hasta ahora incurable y no previsible por los mecanismos biológicos como las vacunas. Su principal vía de transmisión se da en el contexto de las actividades más intimas y privadas del ser humano: en el terreno de la vida sexual. El SIDA es una enfermedad difícil de prevenir, debido a la complejidad que encierra la conducta sexual de los seres humanos; pero mucho puede hacer el trabajador social son su perspectiva transdiciplinaria y preparado para hacer frente a tal necesidad de información al nivel de prevención.

La intervención del trabajador social en la problemática del SIDA como un problema de salud publica.

Al surgir el SIDA, con una serie de fenómenos sociales, el trabajador social tuvo la necesidad de hacer frente a la situación en sincronía con el estado y sus respuestas dentro de las políticas publicas haciendo su labor el trabajador social introdujo programas dentro de CONASIDA que actualmente sigue siendo quien se encarga de atacar directamente a la pandemia, prevenirla y brindar tratamiento e información.

La intervención del Trabajador social dentro de los centros de información sobre SIDA, la podemos describir de la siguiente manera: es el primer contacto con la persona que va a solicitar la prueba de detección de anticuerpos contra el VIH, se realiza una entrevista informal con el individuo solicitante, previo a la toma de muestra para el análisis, a través de este primer contacto se pueden conocer someramente los motivos que llevaron a la persona a solicitar servicios y la información sobre el SIDA que esta posea a la ves que se aclaran dudas.

El objetivo del papel que establece el trabajador social en esta etapa es que el individuo se autoanalice y reflexione sobre sus prácticas y las ventajas de realizarse la prueba, a la vez que se prepara para que asuma la responsabilidad del resultado, independientemente que pueda ser positivo o negativo.

Además que el trabajador social debe brindar atención a la problemática social y de derechos humanos de las personas que viven con VIH/SIDA, familiares y entorno social, y de esta manera tratar de amortiguar el impacto social que provoca la infección por el
VIH, en individuos, grupos y en la sociedad.

La intervención del trabajador social desempeñaba con las funciones de orientación y ayuda a la población hospitalizada, a la vez que se ocupaba de la fijación de cuotas, promover ayuda material para los enfermos con mayores carencias; el trabajo se enmarcaba en la filantropía.

Poco a poco el papel del trabajador social toma matices y se empieza a ubicar como profesional capaz de mantener la conexión entre el paciente y su hogar, cuando aquél se encuentre fuera de su medio familiar; debe contribuir a suprimir todos los motivos de preocupación que el enfermo pueda experimentar sobre su familia demostrándole que esta no carece de lo necesario y que además está altamente interesada en la recuperación de él.

El objetivo del trabajo social en el área de la salud es contribuir a la concientización y organización de la comunidad para que para que participe en el desarrollo social.

Lo anterior deja claro que el quehacer del trabajo social en el área de la salud es primordial, considerando que el nivel de salud de cada país es el reflejo de las condiciones socioeconómicas, de este; en un subsistema de la situación en general.

En los servicios que presta el sector salud el trabajo social es desarrollado de la siguiente manera:

En el primer nivel de prevención el trabajador social se dirige a la sociedad de ahí que deba tratar de involucrarse con la sociedad promoviendo acciones que orienten hacia la prevención del SIDA a través de la información adecuada y una promoción del condón y su forma adecuada de utilización con una adecuada educación para la salud que debe estar coordinada desde el trabajo social.

Puede y debe a su vez incidir en la organización de grupos para la prevención de dicho contagio y coordinarse con organizaciones capacitadas para brindar una información consistente y veraz a las comunidades bajo su responsabilidad, logrando grupos capacitados que sean capaces de transmitir el conocimiento.

En los niveles secundario y terciario debe coordinarse con el equipo multidisciplinario y el personal medico y de enfermería para desarrollar actividades que tiendan a reforzar el tratamiento médico, mediante la participación del enfermo y sus familiares, ya sea de manera individualizada o bien en grupos para mantener un margen de salud adecuado para tan complejo padecimiento.

El profesional de trabajo social en su campo de acción involucra al individuo, familia y comunidad en el proceso de educación social para lo cual debe utilizar técnicas especificas que permitan explorar sentimientos, experiencias y reforzar comportamientos, de modo que el SIDA sea aceptado y se pueda reestructurar el modus vivendi, lo que implica un cambio de hábitos y actitudes del grupo familiar, en donde se debe hacer una gran labor de convencimiento y lograr la aceptación de la enfermedad, sus desventajas y consecuencias, pero a la vez concientizar de forma tal que se logre tranquilidad al eliminar dudas, conocimiento sobre los riesgos y medidas de prevención para cuidar la salud, y en caso de que después de una prueba el resultado fuese negativo tomando la opción de informarse, y calidad de vida si es que se ha contraído el virus y así tomar la decisión de recibir un tratamiento adecuado.

Como orientador a nivel educativo-preventivo, tiene el compromiso de promover al individuo, estimulando, fomentando y asesorando toda búsqueda de bienestar que parta del análisis critico de los mismos participantes.

Es decir, tiene que superar el abordaje paliativo de los problemas, proyectar a gran escala el proceso de autogestión y lograr ampliar su cobertura hacia grupos vulnerables con los que no se trabajaba antes. La herramienta básica utilizada por el profesional, para facilitar dichos procesos adaptativos es la terapia familiar; se hace prevención promocionando el ser favoreciendo su autoestima, sus valores, y la aceptación de sí mismo.

Puedo suponer que el trabajador social en dicha función únicamente interviene de manera directa a través de la metodología de casos. Y no trasciende al grupo y a la comunidad en virtud de que carece de los recursos materiales y financieros que se lo permitan o solo que determinada organización o institución le apoye en tales circunstancias. Pero entonces el profesionista se encuentra sujeto a tiempos y espacios determinados, siento esta situación la que obstaculiza brindar atención integral a la familia.

Y además debe tomarse en cuenta si la institución esta o no de acuerdo en apoyar a los portadores de VIH o hasta que punto del proceso y la labor del trabajo social podría prestar servicios.

La intervención profesional en el tratamiento a la familia desde el enfoque de asistencia social, se justifica no sólo por el apoyo que supone las condiciones y calidad de vida del núcleo, específicamente en sus capacidades, actitudes y comportamientos para manejar el impacto del VIH/SIDA.

El trabajador social en esta área contribuye a modificar y mejorar las circunstancias de carácter social de aquellos individuos y grupos que por sus consideraciones de vulnerabilidad han quedado al margen de las políticas sociales; por lo que su participación se ubica en acciones asistenciales de protección física, mental y social, con el fin de incorporarlos a una vida plena y productiva.

El trabajador social debe abordar las necesidades especificas de los portadores de VIH y de su familia a través de un trabajo ínter y transdiciplinario, ya que se requiere de la interrelación entre diferentes profesionistas, siendo trabajo social el eje motor de dicha intervención; retomando que las principales necesidades de los portadores en función del perfil sociofamiliar son: de atenc8on social, de apoyo económico, de atención medica, psicológica y jurídica; por lo tanto se requiere de diversas disciplinas ente las que destacan: Trabajo social, Antropología, Psicología, Derecho, Medicina, Tanatología, y Economía, todas ellas con la finalidad de responder a los efectos que el SIDA inserta en la familia.

Trabajo social específicamente requiere de determinados conocimientos y habilidades.

Al trabajar en la atención de personas con VIH/SIDA el trabajador social debe adoptar una actitud objetiva y humanista en la realización de su quehacer profesional, con la finalidad de promover que dichas personas no deben ser sujetos de algún tipo de discriminación, laboral, social, familiar, asistencial o de cualquier otra clase.

Debe de tener habilidad para; entrevistar a profundidad para lograr establecer los conocimientos y un posible diagnostico previo que se puede establecer a partir de la información que se recibe y de la observación misma del trabajador social.

Debe poder diseñar y aplicar la investigación social a todo lo que da, y a su vez realizar diagnósticos sociales precisos y veraces.

Pero sobre todo considero que debe ser muy hábil para proporcionar apoyo emocional por el papel que juega en el diagnostico y resolución del diagnostico con el individuo y su familia.

Además de su formación deberá de lograr una actitud de aceptación por el paciente considerándolo como un ser humano en pleno uso de sus facultades físicas, mentales y psicológicas, ser muy cordial incluso con capacidad afectiva por todas las fibras sentimentales que se tocan con tal padecimiento, teniendo madurez y haciendo un adecuado manejo de su propia subjetividad, pero controlando y siendo responsable del el manejo de emociones socioafectivas de los portadores.

En otro sentido si el trabajador social debiera desenvolverse en un ámbito de hogares substitutos para personas con VIH/SIDA además de lo anterior debe también, ya en dicha situación, fomentar la integración familiar del portador y sus seres queridos, así como ya he mencionado sensibilizar al individuo y a su familia para que haga frente a la problemática que se les presenta.

Pero igualmente aquí es muy importante la labor de gestión en materia de subsidios económicos para los portadores del virus y los que ya presentan el SIDA.

La actual visión del trabajo social debe ir mas allá de la presentación directa de servicios asistenciales o la distribución de ayuda a través de la los recursos de ciertas instituciones.

En materia de derechos humanos y juridicidad, hay muchísimo que hacer pero tal vez eso ya no sea cuestión predominante en el quehacer de la salud publica del trabajo social.