Totalitarismos

Historia universal contemporánea. Siglo XX. Fascismo italiano. Italia. Mussolini. Nazismo alemán. Alemania. Adolf Hitler. Partido nazi. Estado de la SS

  • Enviado por: Mariajose
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TEMA 6: Los totalitarismos: Fascismo y Nazismo

El fascismo Italiano

No es posible encontrar en la historia un salvador del propio país tan completo como el “Duce” del fascismo italiano.

Al hombre que ostentó todo el poder en Italia; la marcha sobre Roma es el acontecimiento que llevaría al fascismo a la cúpula del poder.

Es el mito y salvador de la patria, el hombre más grande de todos los tiempos que debió responder a algún tipo de patología social, en sus raíces han de acuñarse fenómenos psicológicos. Un pueblo humillado cuya grandeza no es reconocida por los otros pueblos, encuentra providencialmente al Enviado. Las notas religiosas aparecen continuamente, porque seguramente se trató de una religión que influyó al fanatismo. Con este fenómeno político la vida internacional se alteró junto con la del propio país.

1- La doctrina Fascista

En los años 20 aparece en Europa una serie de movimientos ideológicos que con los medios de la revolución de izquierdas hacen una revolución de derechas. El contenido doctrinal pasa a 2º plano, se da más importancia a los hechos; así Hitler se resiste a presentar un programa y Mussolini el programa lo muestra como un hecho. Algunas notas pueden destacarse en esto regímenes:

a) Omnipotencia del estado. Los individuos están totalmente subordinados al estado; todo para el estado. El estado totalitario no tolera la separación de poderes, que son en cambio el símbolo de los estados democráticos. En el campo político se suprime toda oposición, a la que se considera solo como una perturbación para el buen gobierno; en el campo intelectual el estado monopoliza la verdad y la propaganda, al tiempo que se rechaza cualquier crítica.

b) Protagonismos de las élites. Una minoría debe gobernar. Se parte de la desigualdad de los hombres en contraposición al liberalismo basado en la igualdad y en consecuencia se rechaza la democracia porque concede los mismos derechos a todos. Las elecciones se consideran un espectáculo inútil, una falacia democrática; Mussolini niega que el número puede dirigir las sociedades humanas, y Hitler afirma que es más fácil ver a un camello pasar por el ojo de una aguja que descubrir a un gran hombre por medio de las elecciones.

Esta desigualdad ofrece reflejos diversos. En primer lugar una desvalorización de la mujer. Las mujeres deben ser las 3 k. Kinder (Niños) Kuiche (Cocina) Kirche (Iglesia)

Se convierten automáticamente en ciudadanas de 2º clase, centrando el papel de la mujer en el hogar, donde vive subordinada al marido.

Más dramáticas fueron las conclusiones que se dedujeron de la desigualdad de los hombres. Mussolini habla de la superioridad de los gobernantes y de la grandeza del pueblo italiano. Hitler desarrolla su doctrina de la superioridad de la raza aria. En el código fascista, los hombres son superiores a las mujeres, los soldados a los civiles, los miembros de un partido a los que no lo son, la propia nación a las demás, los fuertes a los débiles y los vencedores en una guerra a los vencidos.

c) Exaltación del jefe carismático. Llevando a sus últimas consecuencial el postulado de la desigualdad de los hombres, una nación fuerte necesita encontrar al hombre excepcional, al superhombre, cuando la providencia le pone al frente de un pueblo debe prestársele obediencia ciega y seguirle sin condiciones, Mussolini invoca los estilos y costumbres de la antigua Roma imperial; es el hombre histórico, indiscutido. Hitler utiliza los mitos alemanes y organiza grandes concentraciones en las que el centro de todas las atenciones y decisiones es el “fürer”.

d) Imperialismo. A veces se ha definido el fascismo como un nacionalismo de vencidos, engendrado por la humillación de la derrota, los vencidos adoptan posturas de revancha, que la nueva ideología canaliza. Del nacionalismo exacerbado y radical se pasa al imperialismo, y en relación con él se defiende el principio del espacio vital. Un pueblo superior necesita tener y tiene derecho a tener un espacio para realizarse y engrandecerse; esta necesidad se coloca por encima de todo derecho internacional.

e) Desconfianza en la razón. El fascismo adopta posturas antinacionalistas, desconfiando de la razón y exaltando los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos del fanatismo, las ideas indiscutibles y la superioridad de la raza o del jefe. Son rasgos peculiares de los totalitarismos lo que debe adoptarse sin discusión, lo que no debe ser sometido a análisis.

2- Las Raíces inmediatas del fascismo italiano

Tres procesos sociales relacionados entre sí confluyen en la génesis del fascismo: La Guerra Mundial, la crisis económica y la pérdida de beneficios en la gran industria.

a) La Guerra. Separa de su grupo social a grandes masas de combatientes, éstos capaces de reincorporarse a los modos de vida burgueses nostálgicos del heroísmo forma milicias. En Italia se organizan en muchos pueblos tropas de choque, llevan uniforme y organizan desfiles. Su ideología es militarista, exigen la disciplina de las masas a los jefes, consideran egoístas las reivindicaciones proletarias, que debieran subordinarse a la grandeza patria. Apoya a este movimiento de matiz belicista una intelectualidad desengañada de la joven tradición parlamentaria de Alemania e Italia.

Psicológicamente la guerra crea hábitos propios del fascismo, se habla de una paz perdida.

Italia ha sufrido mucho en la guerra y considera que ha perdido la paz porque no obtiene satisfacción a sus reivindicaciones territoriales.

Así se suscita un profundo rencor contra Francia.

b) La Crisis económica: Es otra condición inseparable hasta el punto de que se afirma que sin crisis económica no hay fascismo. Las destrucciones de la guerra sumen en la miseria a masas de pequeños burgueses y campesinos, que abandonan desengañados a los partidos parlamentarios; Las devaluaciones de la moneda arruinan a los pequeños propietarios. Con las subidas de los precios se producen en cadena reivindicaciones salariales. A los pequeños burgueses les indigna que el proletariado arrancando constantes subidas de salarios, afronte la crisis mejor y odia a los obreros insumisos.

La situación económica es complicada. La guerra deja un aparato industrial superior a loas necesidades normales, y de esta forma la super-producción coexiste con la escasez. Ha de buscarse culpables de esta coyuntura, la agresividad empieza a considerarse una virtud.

c) La pérdida de los beneficios de las grandes industrias. Se considera que el desarrollo industrial es una condición esencial para el crecimiento del fascismo;

En primer lugar porque pone a disposición de la nueva ideología un aparato técnico indispensable para su propaganda y actividad ( la radio y el transporte ), y en segundo porque su apelación constante a la guerra no puede sino basarse en la posesión de considerables recursos industriales. En la posguerra los beneficios son muy altos, ya que algunos empresarios han conseguido disminuir rápidamente para evitarlo hay que romper la resistencia obrera por medio de milicias; se comienza apoyándolas financieramente y se termina por cederles el poder. En el campo se producen enfrentamientos de colonos y terratenientes, éstos recurren a los grupos de combate llamados fascios. La clase capitalista había descubierto la forma de romper el impetuoso ataque de la clase obrera.

3- Los comienzos del fascismo.

Al terminar la guerra mundial Italia se encuentra en una situación económica crítica. Se cierran fábricas de armamento, suben los precios, el Estado se ha endeudado con U.S.A e Inglaterra, paro, hambre, huelgas delinean la coyuntura. En las elecciones de 1919 consiguen mayoría los socialistas, durante la crisis de 1920 los obreros ocupan fábricas declarando que son capaces de reactivar las industrias.

En esa circunstancia los políticos piensan que la recuperación económica sería posible sin la tensión que se vive por culpa de los extremistas.

En las elecciones de 1921 los socialistas pierden varios parlamentarios y aparecen 30 diputados fascistas entre ellos Benito Mussolini.

Mussolini es el clásico hijo del pueblo, de familia humilde, educado por los salesianos, maestro y periodista. Su cultura tenía muchas lagunas, pero poseía instinto para arrastrar a las masas y una oratoria avasalladora.

Su carrera política se inicia como redactor jefe de un periódico socialista, pero choca con el partido. El primer programa de los fascios es todavía democrático, pacifista, internacionalista. Defiende las libertades de prensa y asociación y la participación de los obreros en los beneficios de las empresas.

Los fascios nacen en Sicilia a finales del s.XIX son grupos de ciudadanos armado que actúan por su cuenta cuando el gobierno no tiene fuerza para dominar a los obreros en huelga. Entre estos grupos armados y las milicias obreras se producen batallas callejeras, actos de violencia. La policía contempla con satisfecha generosidad la depuración de ciudades y aldeas practicadas por las bandas fascistas; disimuladamente los ministerios del ejército y marina apoyan a estos colaboradores espontáneos que hacen frente al peligro comunista.

En el campo de apoyo financiero procede de los caciques. En la huelga de 1922 demuestran ya una organización de envergadura. Al anunciarse al paro, los fascistas comunican al gobierno que si no lo impiden en un plazo de 48 horas ellos sustituirían al Estado.

En octubre de 1922 la presión sobre el gobierno se hace más fuerte; Mussolini anuncia la “Marcha sobre Roma” los acontecimientos se precipitan. Miles de camisas negras se reúnen en Nápoles; unos días después ocupan los edificios públicos y los centros de comunicación. El gobierno no quiso proclamar el estado de excepción y el rey se niega a firmar el decreto, para evitar derramamiento de sangre. Dimite el gobierno y el rey pide a Mussolini que forme gobierno el 30 de octubre de 1922.

En los acontecimientos que se producen el día que Mussolini inicia loa Marcha de Roma ponen de manifiesto la debilidad del gobierno y echan la responsabilidad al rey Víctor Manuel III. Así, Mussolini forma un gobierno, en el que hábilmente, solo introduce a 4 ministros fascistas pero lo decisivo es que los fascios se convierten en una milicia voluntaria para la seguridad del estado.

4- El fascismo en el poder

En las elecciones de 1924 los fascistas obtienen 5 de los 7 millones de votos, al abrirse las sesiones del parlamento el socialista Matteotti hizo un crítica demoledora del fascismo y de la gestión gubernamental de Mussolini. Unos días después el protagonista de esta crítica es raptado y asesinado.

La prensa publica artículos contra el fascismo por lo que una parte de los diputados no fascistas que colaboraba con Mussolini lo tenia todo contra él; la iglesia y el partido populista, los liberales, los socialistas, la corte, diplomacia y universitarios.

Se niega al fascismo cualquier valor político e histórico. Intelectuales y profesores firman un manifiesto anti-fascista, la oposición abandona el parlamento; ya no volverían a ocupar sus escaños. La oposición vista por Mussolini declara que es inútil y durante algún tiempo parece que el rey va a dar el paso de enfrentarse al dictador; los empresarios se muestran recelosos, los partidos políticos desaparecen de la vida pública, la prensa es coaccionada, los libros “subversivos” quemados en hogueras públicas, por plazas y aldeas se maltrata o asesina a enemigos del régimen.

Muchos abandonan Italia y en París llega a haber más de 300 mil exiliados tantos que llegan a publicar un periódico en italiano.

Al mismo tiempo Mussolini ha dado muestras de una extraordinaria capacidad política, prescinde de los extremistas de su partido y otorga poderes excepcionales a los gobernadores y se deshace de los que no le obedecen dentro del movimiento.

Con toda autoridad del estado y del partido en un solo hombre, el duce, declara la ilegalidad de los restantes partidos políticos y obligatoriedad de su programa para todos los funcionarios del estado. Se organizan numerosas manifestaciones para demostrar la adhesión de las masas al duce, en torno al cual suscita un culto desmedido, se le decanta como estadista genial, como la encarnación heroica de la nación. Su palacio en la plaza de Venecia se convierte en su cuartel general, de su despacho salen nombramientos, ceses, condenas, algunos funcionarios se suicidan al se convocados.

En referéndum se refleja una paulatina y creciente docilidad política del pueblo italiano que poco a poco admiten con resignación el nuevo régimen, eso sí, en las elecciones hay un sola lista de candidatos que aceptar o rechazar.

5- La obra fascista

Es un movimiento que hunde sus raíces en una crisis económica, trata de legitimarse con una gestión eficaz y una solución definitiva a los problemas de la economía. De todas formas el estado fascista no determinó nada más que en una parte la marcha de la economía italiana; las grandes empresas Fiat y Pirelli, no determinaron en ningún momento las directrices gubernamentales.

Frente al liberalismo que propugna el libre juego de las fuerzas del mercado y frente al socialismo que supone la absorción de la vida económica por el estado, el fascismo se presenta como una nueva vía en la que se apoya a la empresa privada pero con una intervención estatal. El corporativismos se inspira en los gremios en los que se afirmaba se había armonizado los intereses de patronos y trabajadores. De la misma manera el estado corporativo suprimía la lucha de clases, constituyendo al estado en arbitro de las disputas dentro de unas instituciones comunes.

Los planes de aumento de la producción se bautizan con denominación bélica.

“La batalladle trigo” Se inicia en 1925; su objetivo era el autoabastecimiento para frenar la pérdida de divisas que provocaba la importación. Se consiguió con el cultivo de las tierras marginales, con una activa propaganda, en la que se presentaba a Mussolini trabajando como agricultor, movilizó a millones de italianos en una empresa cuyo resultado feliz se identificaba con el prestigio de la nación. Parte de lo que se ahorró en compra de cereales se perdió por el descenso en las ventas de otros productos, se abandonaron los cultivos de huerta y en el sur se antepuso el cereal a los pastos y a la ganadería.

“La batalla de la lira” consistió en establecer una cotización excesivamente alta para la moneda italiana, estableciendo una ecuación entre moneda fuerte y prestigio internacional, pero tal cotización redujo la competitividad de los productos italianos en el mercado exterior y produjo la quiebra de las pequeñas empresas.

Con gran publicidad se acometió la desecación de pantanos y marismas, la irrigación y la repoblación forestal, tras la recuperación de las tierras se trajeron colonos del nordeste y se construyeron ciudades. Obsesionado por hacer de esta tarea un escaparate de propaganda para los visitantes extranjeros el régimen se olvidó de las zonas mas alejadas de Roma.

Uno de los aspectos más discutidos del régimen Mussoliniano es el de sus relaciones con los católicos. En el tratado de Letrán 1928/1929 se regularon las relaciones del estado italiano con el Vaticano; con él se reconoce la independencia de la ciudad de El Vaticano y se le otorgaba una compensación económica. El concordato imponía la enseñanza obligatoria de la doctrina católica en los centros de enseñanza, el control eclesiástico de los matrimonios entre católicos y otros puntos que reforzaban la identificación iglesia-estado. La postura de Pío XI fue contradictoria; se ha citado con frecuencia su queja de la violencia fascista pero es indudable que simpatizo con Mussolini al igual que los jesuitas.

Sin embargo, el partido católico, manifestó una oposición creciente al régimen. En 1932 Mussolini llegó a amenazar con lanzar a las camisas negras contra los miembros de este partido a menos que El Vaticano convenciera a sacerdotes y organizaciones católicas para que cesaran las críticas. Al año siguiente dirigentes de esta organización fueron encarcelados. Algunos intelectuales suministraron con sus libros apoyos teóricos al fascismo, pero en general la actitud crítica y racionalista ante un movimiento que rechaza la razón como constructora de las sociedades humanas malquistó a los intelectuales con el régimen y provocó el exilio de los más destacados.

El Nazismo

Para Alemania el nazismo fue una tragedia. En 1945 180 mil casas se encontraban destruidas en Frankfurt, en Nuremberg no era posible contarlas en medio de una cordillera de ruinas emergentes que se parecían a edificios semidestruidos.

El Nazismo fue también una tragedia para Europa. En primer lugar porque llevó al continente a una guerra devastadora. También en el plano ideológico porque sedujo con sus estandartes y canciones a sectores de la juventud europea.

El suicidio de Hitler el 30 de Abril de 1945 no significó el entierro definitivo de sus ideas. No obstante se pueden destacar varias líneas que definen los antecedentes ideológicos de éste régimen: Pangermanismo, antijudaísmo, racismo y revanchismo.

a) Pangermanismo. Se trata de una ideología nacionalista, la nacionalidad germana es lo que importa, donde se plantea el espacio vital y exige el retroceso de las fronteras rusas, sería el proyecto expansivo del régimen nazi.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos. Con la propuesta de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Sobre la desigualdad de las razas humanas, en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca y dentro de ella el tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos, considerando a la raza aria como la única raza creadora e identificó los de mezcla o caos racial como periodos de decadencia.

d) Revanchismo. Predican la revancha por la cláusula de Versalles, se considera a la democracia como el peligro del s.XX y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior.

1- Hitler. Clave de la ideología y el régimen.

Adolf Hitler fundador y caudillo del nacionalsocialismo, a pesar de su personalidad enigmática pocas dudas subsisten sobre el personaje, el número reducido de sus escritos no permite un análisis cabal de su proyecto político pero sus discursos y las conversaciones permiten pensar en un activista como único designio fuera alcanzar el poder. Los principales episodios de su vida nos permiten pensar en un hombre con patologías que es capaz de arrastrar a las masas ansiosas de soluciones que él promete.

Natural de Braunau (Austria), entendido como una premonición de su destino, ansioso de fundir las 2 naciones y añorando el regreso de Austria a la gran madre Alemania. En principio se declara no apto para el ejército informe que fue buscado infructuosamente por la GESTAPO, pero en 1914 pudo aliarse como voluntario al frete en la guerra del 14.

Coincidiendo con la firma del armisticio regresó a Munich donde presencio la proclamación de la república en Noviembre de 1918. Aquí se confirmaron sus ideas acerca de sus verdaderos enemigos, para él los socialistas y judíos.

Aquí se producen los primeros contactos con un partido de izquierdas es el Partido Obrero Alemán (D.A.P)

En 1930 interviene en la redacción de los 25 puntos del D.A.P y en la fusión con otros partidos para formar el Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán (N.S.D.A.P) o abreviadamente partido nazi, cuya jefatura ostenta desde julio de 1921. Aliado a grupos y hombres de la extrema derecha intenta dar un golpe de estado, que fracasado le llevará a prisión y le induce a iniciar una nueva etapa en la actividad del partido, que se atendrá desde su salida de la cárcel a los procedimiento legales aunque no renuncia a la violencia callejera de los comandos. Su desprecio por la democracia solo es superado por el que muestra por las razas “inferiores” y por el odio irracional a los judíos. Siempre decía “lo 1º de todo, el combate, luego, tal vez el pacifismo.” Provisto de un bagaje político elemental, este hombre orientó todo al servicio de la conquista del poder fueron indudables sus dotes de actor, capaz de la representación en todo momento.

Una vez convertido en fürer de Alemania fue objeto de la adoración de las muchedumbres, en un proceso de identificación líder-pueblo que ofrece perfiles inexplicables y que responde probablemente a una patología social. Este culto desmedido es un rasgo esencial del estado nazi caracterizado por:

  • Personifica la nación por encima de los intereses particulares y egoístas de individuos y partidos.

  • Se considera artífice del milagro económico alemán de los años 30, al eliminar el paro de 6 millones de personas.

  • Se le ve como representante de la justicia popular contra los enemigos del pueblo aunque en la administración de esa justicia se recurra al crimen.

  • Por algunos grupos entre ellos autoridades eclesiásticas se le estima un moderado rodeado de fanáticos que le ocultan los excesos.

  • En las relaciones internacionales es un valeroso defensor de los derechos de Alemania.

  • En los 1º años de la guerra parece justificar su fama de genio militar, capaz de conducir de forma infalible a los ejércitos.

En definitiva Hitler parece como el bastión frente a los grande enemigos: Bolcheviques, socialistas, judíos y potencias rivales.

En el juicio de Nuremberg los líderes nazis derrotados y amenazados por severísimas sentencias no dejaron de ensalzar la memoria de su fürer: motor infatigable de las grandes realizaciones del estado nacionalsocialista, una especie de súper hombre jefe de las juventudes Hitlerianas y un aliado de la providencia.

2- El partido Nazi

Dos capitales simbólicas tuvo el partido Nazi, en su primera fase Munich, púlpito de las oraciones políticas de Hitler y centro conspira torio en 1923; más tarde Nuremberg, escenario de las grandes concentraciones donde el fürer se convirtió en protagonistas de las tribunas y los micrófonos, sumo sacerdote de una liturgia de estandartes y filas uniformadas. Se trataba de una organización de naturaleza diferente a la de los partidos clásicos de los de la democracia parlamentaria. Porque no intentaba convencer con programas concretos sino movilizando a las muchedumbres mediante ideas muy simples continuamente repetidas y recurriendo a los resortes emocionales de la multitud. El partido elaboró en 1920 un programa en 25 puntos de los que se puede destacar:

1- Racismo antisemita. Solo pueden ser considerados ciudadanos alemanes el que lleve sangre alemana característica que se niega posean los judíos.

2- Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz se reivindica la unión de todos los alemanes en una gran Alemania, con Austria además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana, y se afirma el derecho de poseer suelo suficiente para un gran pueblo.

3- Control de la prensa y la creación literaria y artística. Con el argumento de que se lucha contra la mentira política, el monopolio de la información y de la verdad por el partido.

4- Abolición de los beneficios de las grades empresas. Siendo estas las que financian su llegada al poder.

Nacido el NSDAP de una coalición tuvo en su 1ª etapa una serie de grupos e incluso de líderes no totalmente devotos al presidente. Pronto Hitler barrería toda oposición interna. Fue determinante la creación de la SS, una guardia pretoriana más tarde un instrumento eficaz para eliminar cualquier disidencia. La autoridad ilimitada de Hitler se reforzó en los congresos de Weimar y Nuremberg.

A partir de sus bases el crecimiento de esta organización fue muy rápido. En enero de 1922 contaba con 6.000 seguidores, en 1929 ya son 178.000, en 1932 son 1.400.000 y en 1933 se produce el ascenso de Hitler a la cancillería, a partir de aquí todos los resortes gubernamentales se orientaron hacia el alistamiento masivo de seguidores y en mayo de ese mismo año se contabilizan más de 3 millones de seguidores.

¿Quiénes eran los Nazis?

Al igual que en el caso del fascismo su composición resulta confusa. A pesar de que llevaba en su cabecera el título de “Partido Obrero” nunca encontró apoyos firmes entre las masas obreras. Predominaban más bien las clases medias, la pequeña burguesía, los pequeños industriales empleados y grupos artesanales, lo que se resume en una organización interclasistas en la que faltaban las cúpulas sociales y la base industrial. Entre los grupos activos del partido destacaba aventureros, militares y jóvenes. Aprovechando los efectos de la gran depresión el partido conquistó masas de parados que apoyaban los desfiles y las concentraciones.

En enero del 33 se le encarga a Hitlesr la formación del gobierno, de esta manera se produce el acceso al poder de un partido totalitario por métodos legales. Porque el nazismos no llegó al poder por medio de un golpe de estado. Y fue sorprendente que todas las responsabilidades del ejecutivo llegaran a Hitler en un brevísimo espacio de tiempo.

Para comprender este ascenso del nazismo es necesario examinar 3 causas:

  • La crisis económica que azota a Europa

  • Las tácticas nacionalsocialistas

  • Los errores y responsabilidades de la República de Weimar.

Sin crisis económica probablemente no hubiera habido nazismo el parto que afectaba en 1929 en vísperas del Crack de la bolsa Neoyorquina sacudió a Europa y en Alemania se contabilizaban los 6 millones de parados. Este ejército de desesperados miró hacia un partido hasta entonces poco conocido que achacaba todos los problemas económicos de Alemania a las reparaciones estipuladas en Versalles.

En 2º lugar las tácticas nazis se impusieron con cierta facilidad a los procedimientos empleados por otros partidos para comunicarse con los ciudadanos. En la época inicial de la radio y los micrófonos su oratoria violenta de acusaciones y descalificaciones adquirió una eficacia innegable.

Pero el factor decisivo fue la cadena de despropósitos de los políticos republicanos. Dos años de cambios continuos y caprichosos de gobierno un parlamento marginado, sucesivas e inútiles convocatorias electorales, enmarcándolo todo en un cuadro de intrigas, resume la política alemana a lo largo de 1931/1932.

3- El Estado de las S.S (Servicios Secretos)

La formación de bandas armadas nazis permitió a Hitler hacerse con todos los resortes del poder en un plazo brevísimo y evolucionar hacia un estado totalitario en el que quedaron suprimidas todas las garantías de los ciudadanos y el ejército arbitrario del poder se veía ajeno a cualquier posibilidad de correción.

a) El incendio del Reichstag.

El 1 de febrero el presidente del parlamento lo disuelve y convoca elecciones pero antes de su realización un hecho decisivo alteró la consulta. La noche del 27 de febrero ardió el edificio y esta misma noche se detuvo a 4.000 judíos y partidarios del planteamiento comunista, investigaciones posteriores han demostrado que el incendio había sido obra de comandos nazis para suscitar un incidente que permitiera la represión de las fuerzas de izquierdas. El 28 de febrero se promulgó el decreto de protección de la nación y el estado, que puede considerarse como la partida de bautismo de un estado totalitario. En su artículo 1º consignaba: “Se puede coartar la libertad personal, el derecho de libre expresión, incluida la libertad de prensa, de reunión y de asociación; intervenir las comunicaciones postales, telegráficas y telefónicas disponer de registros domiciliarios y confiscaciones así como limitaciones de la propiedad.”

Este severo texto legal negación de todas las conquistas democráticas se completa con penas de muerte para delitos que no tenían esa sanción en el código penal.

b) Los Nazis al poder.

En este clima de coacción las elecciones supusieron un triunfo para el partido nazi que no tuvo barreras para edificar su propio cuadro jurídico. La 1ª sesión del parlamento se inauguró con una guardia de seguridad a la puerta del hemiciclo.

La ley de plenos poderes permitía dictar leyes, modificar la constitución y decidir las grandes cuestiones con la firma del canciller. Hindenburg falleció el 2 de agosto de 1934 y sin más trámites Hitler asumió la presidencia desde entonces unida a la jefatura del gobierno. Ese mismo día la formula de juramento del ejército se modifico para exigir prestación de “obediencia incondicional al fürer”

Todos lo partidos políticos, excepto el nazi quedaron prohibidos. En Alemania existe únicamente el partido Nacionalsocialista de los Trabajadores.

El culto al fürer se convirtió en la nota social dominante, con la obligatoriedad del saludo “Heil-Hitler” en la vida cotidiana y en todo tipo de escritos. La policía del estado, la GESTAPO, se encargó de hacer desparecer a cuantos pudieran suponer una amenaza para este poder sin límites.

c) Un régimen siniestro.

Si el odio a los judíos había encendido el estilo de muchas páginas y descrito como un parásitos dentro de la nación, ahora tuvieron los nazis la oportunidad de llevar la teoría a la práctica iniciando una persecución sañuda, en la que se sucedían los malos tratos, el boicot a los comercios judíos, el cese de los funcionarios de esa etnia, la prohibición de la entrada en piscinas y terrenos deportivos. Se prohíben los matrimonios entre arios y judíos. La persecución culminó en “La noche de cristal” (10/11/1938). En la que para castigar a los judíos se ordena el incendio de 2.000 sinagogas y la detención de 20.000 judíos.

Los campos de concentración constituyen la nota más siniestra del régimen. Sus principales destinatarios fueron los judíos, pero también enemigos políticos y cuantas personas fueron consideradas indeseables.

El 1º, el de Dachau, próximo a Munich se abrió en marzo de 1933, por tanto en las 1as semanas del régimen. Aunque el exterminio programado de grupos de humanos fue un objetivo que no se definió hasta la 2º Guerra Mundial, ya antes la posibilidad de conducir a un campo a cualquier ciudadano al margen de que existiera algún delito a alguna acusación, convirtió este sistema de detención en un instrumento básico del estado totalitario.

El totalitarismo implica el control de la cultura. Con la utilización de la radio las consignas nazis procedieron a un auténtico lavado de cerebro. La creación literaria y artística y la investigación científica fueron sometidas a consignas y en un proceso de depuración se expulsó a las grandes figuras o se intentó eliminar del mundo de la cultura lo que universalmente se conocía como creaciones admirables del espíritu humano. Los libros considerados subversivos fueron quemados. Más de 20.000 ardieron en la plaza de la ópera de Berlín y otras hogueras se encendieron en Munich. A los grandes pintores se les vejó con la organización de la denominada “Exposición de arte degenerado”

Los escritores que habían llevado la lengua alemana a cotas de expresividad y belleza pocas veces alcanzadas, tuvieron que abandonar Alemania, a Einstein por su condición de judío se le privó de su cátedra y hubo así mismo de exiliarse.

Ni la ciencia, ni el arte, ni la prensa, eran actividades libres. Una sola verdad, un solo pensamiento, se había instalado en un país donde Hitler era la única ley.