Tiempo de silencio; Luís Martín Santos

Literatura española contemporánea. Siglo XX. Narrativa y novela moderna. Madrid de posguerra. Aspectos sociales. Argumento. Personajes. Estructura. Lenguaje. Vida y obra

  • Enviado por: Carlos Garcia Esteban
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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Tiempo de Silencio(1962)

Autor:Luis Martín Santos

Biografía

Nació en Larache(Marruecos) en 1.924, pero a los 5 años se trasladó a San Sebastián, donde su padre -médico militar- había sido destinado. Estudió bachillerato en un colegio religioso de la capital donostiarra. Cursó estudios de medicina en Salamanca y se doctoró en Madrid en 1.947. Como cirujano, su primera especialidad, realizó prácticas en el CSIC(Cent.Super.de Investig.Científ.), sitio que sería satirizado en ésta novela. Luego abandonó aquel camino especializándose en Psiquiatría, tanto en Madrid como en Alemania.

A su regreso, consigue el puesto de director del sanatorio Psiquiátrico de San Sebastián, pero son frecuentes sus estancias en Madrid con sus amigos Ferlosio, Aldecoa, Sastre, Juan Benet,etc. Apoya la oposic. A Franco(militó en el Part.Socialista) siendo detenido varias veces. Perdió la vida en un accidente de coche en 1.964.

Era un hombre de excepcionales dotes intelectuales. Unió a sus preparac. Científ. Una sólida formac. Filosófica, cuyos 2 polo fueron el existencialismo y el marxismo(como psiquiatra, cultivó el “psicoanálisis existencial”).

Confesó una especial admiración por Sartre, dato a tener en cuenta al estudiar su obra. Su formac. Literaria era muy extensa, de los clásicos griegos a los autores más recientes.

De los clásicos españoles sentía especial fervor por Cervantes(atestiguado en su obra). Por lo que se refiere a los novelistas contemporáneos es significativo su interés por Kafka,Faulkner y el “nouveau roman”, pero destacaremos su proclamada admiración por Joyce: en efecto, “Tiempo de Silencio” tiene muy en cuenta el `Ulises' y representa una incorporación a nuestra novelística de algunos procedimientos del genial irlandés.

Martín Santos estaba muy al día de las corrientes renovadoras de la novela mundial.

Véase en cambio su opinión sobre la narrativa española del momento:

“En España, hay una escuela realista, un tanto pedestre y comprometida, que es la que da el tono. Tendrá que alcanzar mayor contenido y complejidad, si quiere escapar a una repetición monótona y sin interés”. A tal necesidad expresada x el autor responderá su propia obra.

Obra

Apareció en 1.962(pero la 1ª edic. lleva fecha de 1.961) causando gran sorpresa y alguna incomprensión; pronto se pasó a una valoración entusiasta: la crítica vió que se había abierto un camino nuevo y esperaba nuevas muestras de su talento cuando tuvo el accidente.

Tras su muerte se publicaron 2 libros suyos:

  • Apólogos(1970), contiene relatos breves, algunos de corte Kafkiano, de interés muy relativo.

  • En 1975, el profesor J.C.Mainer , con un prólogo fundamental, publica los abundantes fragmentos de una 2ª novela de Martín Santos titulada “Tiempo de destrucción”. Lo que de ella conservamos confirma la fuerza creadora del autor y hace lamentar más su temprana muerte. Como Tiempo de silencio es una novela del fracaso y una disección de la vida española, con voluntad destructora de mitos.

  • Además, en ella el autor lleva adelante sus innovaciones técnicas, dentro de una libertad aún mayor de composición y de lenguaje.

Asunto y tratamiento

La originalidad de la obra no está en el argumento ni en sus componentes sociales, sino en el tratamiento, en la elaboración artística.

* El asunto de la obra, si se reduce a su puro esqueleto, tiene mucho de relato folletinesco, con algunos ribetes de novela policiaca. Lo que sucede es que su tratamiento logra conferir a la anécdota un amplio alcance existencial. Los ambientes sociales representados -de la alta burguesía al chabolismo miserable- no difieren de los habituales en la novela social. Puede reconocerse, eso sí , una especial virulencia crítica en Martín Santos, pero ello es también inseparable de su tratamiento formal(estilo de escribir de Santos).

* Todo nos invita, pues, a centrarnos en la originalidad de enfoque. Sin entrar aún en particularidades técnicas, conviene anticipar algunos puntos esenciales. Ante todo, el autor desecha el realismo objetivista para dar entrada a una desbordante imaginación que somete a la realidad a una elaboración metafórica y simbólica, ó la envuelve en ropajes míticos.

Insistamos en esto último. Con el Ulises de Joyce como modelo, Tiempo de silencio prodiga las alusiones a la Odisea y otros mitos clásicos. De `odisea' se califican las peripecias de Pedro, el protagonista; Florita se emparenta con Nausicaa; Cartucho es un trasunto del Cíclope; Dorita asume el doble papel de Calipso y de Penélope; al episodio de Circe corresponde (como en Ulises) el de un burdel, etc.(el hispanista J.Palley ha señalado éstas y otras *concomitancias)

  • NOTA: Una concomitancia es algo así como una correspondencia ó cosas que acompañan a otras , así Dorita es una concomitancia de Calipso pues por una parte hechiza y seduce con su dulzura a Pedro y además es concomitancia de Penélope que era la mujer más bella del mundo pero también muy caprichosa y así impone su criterio, a lo que Pedro no se puede negar

* Salta a la vista lo que tal tratamiento encierra de ironía, de sarcasmo. Y éste es otro aspecto central de la obra. Aquí está la disonancia entre la realidad presentada -vulgar o cursi, deleznable o cruel- y un enfoque plagado de referencias culturales nobles. Nos hallamaos ante un tratamiento “inadecuado” de aquellas realidades(“inadecuado”, en comparación con el tratamiento objetivista). Pero ello responde a una deliberada intención de ironía revulsiva.

  • Lo mismo puede decirse del lenguaje de la novea, con su hinchazón barroca y cultista. También aquí puede hablarse -como se hace a propósito de cierto personaje -de “oratoria inadecuada”, cargada de idéntica intención irónica.

Las peripecias humanas, alcance existencial

  • Tiempo de silencio es una novela “de protagonista”. La figura de Pedro merce, por ello, la mayor atención. Ante todo, parece responder a las características que, al estudiar la nueva novela, vio Sobejano en su más típico protagonista: un personaje borroso, zarandeado o anulado por las circunstancias.

De Pedro ignoramos el pasado: sólo conocemos su presente y sus proyectos de investigación científica. Por lo demás, se nos aparece como un desarraigado: siente `envidia' y `resentimiento' ante los ricos, pero quisiera `asimilarse' a ellos; y ante los miserable, oscila entre la compasión y la repugnancia. Su comportamiento está lleno de contradicciones que no parece capaz de superar. Y es que la indecisión y la impotencia son otros de sus rasgos. Resulta incapaz de hacerse con las riendas de su propio destino. Da la impresión de un criatura “llevada” o “arrastrada” a lo largo de la novela, por unos y por otros. Y , en suma, se ve “arrastrado” de modo absurdo a sus fracaso, al “silencio”.

  • Desarraigo, impotencia, frustración: he aquí los temas centrales que confieren a Tiempo de Silencio su significación existencial (con evidentes ecos sartrianos). Pedro viene a ser un trasunto de la mísera condición humana. En un pasaje, lo vemos envuelto en su “vómito vinoso”; su náusea física es un claro símbolo de la náusea existencial, y el autor lo presenta como una “lamentable imagen de la condición humana y no divina que nuestros primeros padres nos legaron”(pag. 142 de T.d.s).

  • Los restantes personajes confirman esa desoladora concepción existencial, porque sus existencias están amputadas en uno u otro sentido. Pongamos sólo unos ejemplos. Matías, con su retórica vacía y su trivialidad, es un acabado ejemplo de “existencia inauténtica”. Inautenticidad y degradación moral se aúnan en la patrona de la pensión. Y no es menor el vacío existencial de los miserable: en una escala descendente de progresivo acercamiento a la animalidad, se sitúan Florita, el Muecas, las prostitutas, Cartucho...,hasta llegar a la mujer del Muecas, que es “tierra apenas modificada”. En conjunto, una humanidad degradada, que parece estar ahí para producir también en el lector una sensación de náusea.

Aspectos sociales. Denuncia y Sátira

La novela, no se detiene, sin embargo, en un desconsolado reflejo de la miseria existencial, sino que sitúa ésta en un marco social concreto: el Madrid de los “años del hambre”. Los personajes(como diría Sartre) están “en situación” y de ésa situación son víctimas.

  • El fracaso de Pedro tiene causas sociales. Hemos aludido ya a su desarraigo. Ahora es importante subrayar la presión del ambiente sobre él. Ya al principio(pág. 18 de T.d.s), se nos advierte que el hombre encuentra en su ambiente social “los impedimentos múltiples y los obstáculos invencibles que le impiden llegar a ser”. En síntesis, se trata de los condicionamientos que impone una sociedad subdesarrollada y opresiva.

Aspecto particular de ello sería la lamentable situación de la ciencia y de la investigación en esa sociedad, junto a un significativo desprecio del intelectual. Pero, por otra parte, pesa sobre Pedro un mundo de hipocresías y convencionalismos(representado por la pensión) que se propone devorarlo. Por último, resulta sintomático que el contacto de Pedro con el mundo de la miseria -por tangencial que sea ese contacto- traiga como consecuencia su condena a la marginación, al “silencio”.

  • Veamos los distintos estratos sociales que hilvana la trayectoria del protagonista.Dejando aparte ahora el marginal ambiente lupanario, son tres los escalones que se nos presentan:

  • La clasa alta, tienen su centre en la casa de Matías. A partir de ella, entramos en contacto con gentes adineradas y elegantes , con sus bajezas(ejemplificadas en Matías), pero sobre todo con su inutilidad. Es un mundo superficial, satisfecho, que vive de espaldas a la dolorosa realidad (en ese contexto se inscriben la conferencia del Filósofo y la recepción posterior).

  • La clase media(o media-baja) está representada por la pensión y , sobre todo , por la patrona, cuyos monólogos ponen de relieve una deformada mentalidad de clase, en la que destacan los anhelos de medrar por encima de cualquier consideración moral.

  • La clase baja aparece en su capa ínfima: el subproletariado de las chabolas, esa `otra ciudad', mundo sofocante donde se dan cita todas las miserias.

  • Gracias a intencionados efectos de “montaje”(p.ej el paso brusco del suburbio al salón), la novela insiste en el brutal contraste entre los opuestos estratos de la sociedad. Así, Tiempo de silencio presenta rasgos de novela antiburguesa; pero, por otra parte, es escasa la piedad del autor para los miserables.¿Es una novela sin esperanza social? En absoluto; lo que sucede es que el autor ha rechazado el consabido enfoque populista y adopta una actitud dialéctica , lúcida: ve las contradicciones y las miserias, y las pone de relieve con inusitada fuerza crítica.

  • Pero la crítica de Martín Santos no es solo social, en sentido estricto, sino nacional. Hay tambien en la novela una reflexión histórica: son abundantes las referencias al pasado de España y a cómo ese pasado ha ido formando al pueblo. El resultado es negativo: un “monstruoso país”, “un país que no es Europa”, paralizado (“Somos mojamas tendidas al aire purísimo de la meseta”); y un pueblo envilecido y emasculado, pero también mezquino y violento(véase la digresión de los toros). Especialmente sangrantes son las ironías sobre los valores `espirituales' de un pueblo que construye chabolas. Y muy curiosa resulta la visión crítica de Castilla y del “hombre de la meseta”, tan alejada de la visión de los 98chistas o de Ortega.

Con todo , tampoco aquí se imponen hablar de desesperanza . La visiñon negativa del pasado y del presente de España era compatible -por lo que sabemos del autor- con una firme esperanza histórica. Su sátira feroz se propone, eso sí,”una destrucción de mitos”(son palabras suyas) y quiera ser un violento revulsivo.

La actitud del autor

Con lo dicho hasta ahora vemos algunos rasgos de la actitud de Martín Santos frente a su materia. Haremos unas precisiones.

  • Al rechazar el enfoque objetivista, confesó adoptar un realismo dialéctico, lo cual significaba-para él- lo siguiente: se trataba de proporcionar no sólo un testimonio o unos datos tomados de la realidad, sino unos elementos complejos y contradictorios a partir de los cuales debería el lector construir una interpretación personal de cuanto se le presenta en la obra. (Esto completa y explica, en gran parte, lo dicho sobre los modos de enfocar tanto a los personajes como su marco histórica y social.)

  • Ello es inseparable de su posición como narrador. La crítica lo ha definido como `autor omnisciente'. Tal vez sea más exacto hablar de una técnica mixta: en unos casos, se cede la palabra totalmente a los personajes(así, en los monólogos); en otros, el autor ve los hechos desde el protagonista; hay,en fin, hechos vistos desde el narrador. Éste, desde luego, está presente en su obra, prodigando comentarios y juicios sobre sus criaturas. Pero tal “presencia” del narrador queda afectada también por la ironía; evidentemente , son muchos -casi todos- los comentarios del narrador que no se nos ocurriría atribuir al autor; se produce así una especie de desdoblamiento entre autor y narrador. Todo ello da a Tiempo de silencio una complejidad tal, que exige del lector una actitud siempre alerta, una actitud también dialéctica.

Aspectos técnicos. La estruct.de la Novela

Entrando ya en los aspectos técnicos de T.d.s, que tantas novedades presentan examinaremos su estructura.

  • En cuanto a la estruct externa, la obra no se compone de capítulos; se presenta como una sucesión de secuencias, que alcanza la cifra de 63.

Tales unidades -separadas por un espacio, aunque a veces ni siquiera eso- van sin numeración, e instamos a que se enumeren para facilitar el estudio de la novela. Así lo hemos hecho nosotros: nos referiremos a la s secuencias con la cifra correspondiente, precedida del signo Ç.

  • Atendiendo a la estruct interna(o desarrollodel argumento), pueden distinguirse episodios(compuestos por varias secuencias), los cuales pueden agruparse, a su vez, en bloques o partes más amplias, como han hecho Sobejano y Alfonso Rey. Siguiendo a éste último, dividiremos la novela en cinco partes, que se compondrían de diversos episodios, según el esquema que leerás en la página siguiente:

*NOTA: El orden dado está según la edición de 1980, a mi no me coincide con las páginas porque aún siendo de la misma editorial mi libro es editado en 1.995.

ESQUEMA

PARTES

EPISODIOS(AGRUPADOS X SECUENC.)

I. Planteamientos. Ç 1-11, págs. 7-72

a) Pedro y sus circunstancias(Ç 1-4)

b) Pedro descubre el suburbio(Ç 5-11)

II. La noche del sábado. Ç 12-30, págs. 72-148

  • En el café,etc.(Ç 12-17)

  • En el burdel(Ç 18-23)

  • De nuevo en el suburbio; muerte de Florita(Ç 24-30)

  • III. El mundo de Matías; Pedro, perseguido. Ç 31-42, págs. 148-205

  • En casa de Matías, la conferencia del Filósofo, la recepción. -Paralelamente:entierro de Florita(Ç 31-36)

  • Pedro es buscado y detenido( Ç 37-42)

  • IV. Pedro,detenido. Ç 43-56, págs 205-253

    a) Pedro en la comisaría y en el calabozo(Ç 43-49)

    b) Matías busca ayuda para Pedro (Ç 50-52)

    c) Sigue Pedro detenido hasta que se descubre su inocencia(Ç 53-56)

    V. Desenlace. Ç 57-63, págs 253-295

  • Pedro pierde su trabajo(Ç 57-58)

  • El sarao, el teatro, la verbena; muerte de Dorita(Ç 59-61)

  • Final (Ç 62-63)

    • Como rasgos originales en el desarrollo de la acción, cabría señalar:

  • La presentación abrupta de monólogos sin que sepamos de momento quién habla(Ç 4 ó 9).

  • Los saltos bruscos de una escena a otra, de un ambiente a otro, con los aludidos efectos de contraste;

  • Las síncopas tajantes* que dejan lagunas en el desarrollo temporal, etc.

    • NOTA: Una `síncopa' es una figura de dicción consistente en abreviar una palabra suprimiendo una o más letras en medio de ella.Ej:navidad por natividad.

    • En cambio, salvo dichas síncopas y algún “salto atrás” muy secundario, la organización del tiempo no presenta innovaciones chocantes: su desarrollo es lineal. Se observa, eso sí, la tendencia a la concentración temporal, especialmente notable en la parte II.

    La pintura de Personajes

    Ya conocemos la índole del mundillo humano de T.d.s; veamos ahora algunas de las técnicas con que se nos presenta. Por otras novelas estudiadas, sabemos que un personaje puede quedar caracterizado por lo que hace o dice, por lo que otros personajes dicen de él y por lo que de él dice el autor. Del papel caracterizador de diálogos y monólogos en esta obra, hablaremos luego. Detengámonos a continuacion en como habla el autor de sus personajes.

    • Pues bien, vamos a encontrarnos con las primeras aplicac de aquellos rasgos esenciales de T.d.s que son la ironía y desajuste entre realidad y expresión. Así, por ej., el Muecas,miserable chabolista dedicado a la cría de ratones, es llamado “terrateniente”, “gentleman-farmer”, “digno propietario”, etc; su mujer -o su “consorte”- y sus hijas son su “personal especializado”; le rodean los “notables” del barrio, etc.

    • Un paso más y se llega al tratamiento mítico. El mismo Muecas, cuando acude a la pensión de Pedro, es “mensajero que la noche envía”; Florita, como sabemos , es Nausicaa; las tres mujeres de la pensión son “las 3 diosas” o “las tres parcas”, etc. De igual modo, las vicetiples de la revista (como prostitutas) son “huríes que el profeta prometiera”, y Doña Luisa se convierte en “la gran madre fálica”...

    • Otro recurso es la caracterización metafórica o simbólica: los habitantes de las chabolas se convierten en “negros” (frente a los “blancos” de la ciudad); los invitados a la recepción elegante son descritos como “pájaros”; al cómico de la revista se le llama “muñeco de alambre”,etc. Estos y otros casos de animalización y de cosificación bien nos permitirían hablar de técnica esperpéntica.

    • Según Sanz Villanueva, nadie ha tratado con tanto desprecio a sus personajes como Martín-Santos. Lo que acabamos de decir parece confirmarlo; sin embargo, como en el caso de Valle-Inclán, el autor puede sorprendernos con una `mirada súbitamente fraterna': tal es el caso ante personajes como Amador, o como la mujer del Muecas y su hija menor, por ejemplo.

    Las descripciones

    • Los mismos recurso (la ironía y la distorsión evocativa) presiden la técnica descriptiva. Espléndido ejemplo de ello es la descripción del suburbio: hay “dos montañas altivas”, y en una de ellas (la otra es...un vertedero de basuras) se alzan `los soberbios alcázares de la miseria'. La chabola del Muecas es “mansión residencial”;las jaulas de los ratones son “aéreos palacetes”;el cuchitril inmundo donde Florita es “operada” se describe como un “quirófano”... No caben sarcasmos más amargos.

    • También son abundantes las referencias míticas: a los burdeles se les llama “lugares de celebración de nocturnales ritos órficos”, y a su sala de visitas se le llama “laguna estigia”, los sótanos de la Dirección General de Seguridad son un “laberinto” o un “proceloso averno”, que se traga al detenido por sus “bocas” y su “garganta”, hasta su “plazoleta gástrica”.

    • La elaboración metafórica -presente ya en el último ejemplo- aparece en la descripción del café como una playa. Y la sala de visitas del burdel es pintada con una inacabable sarta de imágenes: túnel, laguna estigia, cabina de wagon-lit, calabozo,etc. En algún caso, se llega a la imagen surrealista.

    • Un tipo especial de desajuste nos ofrece la secuencia dedicada a los `enterramientos verticales' y al trabajo de los sepultureros(Ç 36): su pintura se presenta como una disertación científico-económica en torno a la fabricación en serie y el trabajo en cadena...

    • Pero aún podemos señalar otras técnicas. La minuciosísima descripc del calabozo, y sobre todo de su “cama”, es una parodia de la técnica descriptiva del `nouveau roman'. Y , en fin, tampoco faltan casos de descripciones próximas a la técnica realista, aunque siempre con toques originales: así, algunas páginas sobre la pensión, sobre la verbena, etc.

    • En general -y tanto en las descripc como en la pintura de personajes-, habrá podido verse hasta qué punto ha quedado desbordado el objetivismo. Como dijo J.C.Curutchet, Martín-Santos “describe interpretando”. En efecto, su audaz elaboración y el sarcasmo que dirige sus pinturas responden a la mencioanda actitud dialéctica.

    Los diálogos

    No abundan los diálogos en la obra de Martín-Santos, pero es evidente su `capacidad de plasmar por medio de diálogos los más menudos recovecos del alma'(A.Rey). De ahí su aludido papel en la caracterización de los personajes, algunos de los cuales deben al diálogo su perfil definitivo (tal es el caso,por ejemplo, de Amador).

    • En relación con tal papel, los diálogos presentan una variedad notable y responden a diversos registros: desde la sencillez conversacional, hasta la insoportable pedantería. Y, en algún momento, la banalidad o la vaciedad de la cháchara sirven para definir todo un ambiente.

    • Por su presentación, los diálogos ofrecen -junto a formas habitales- algunas novedades llamativas: hay diálogos incrustados en un monólogo(fin de Ç 1); los hay que se insertan en el relato sin los signos habituales (los 2 puntos y las comillas o guiones); hay diálogos hechos de frases truncas (el del policía con Pedro, pág.207) o que sólo recogen las palabras de uno de los interlocutores (el del policía con Dorita, págs.223-224).

    Los monólogos

    Como anticipamos, hay en T.d.s una explotación sistemática del monólogo interior, en la línea de Joyce*.

    * NOTA: Consiste el monólogo interior en reproducir, en 1ª persona, los pensamientos callados de los personajes, tal como brotarían de su conciencia. De ahí la expresión `stream of conciousness', con que también es conocido. En sus manifestaciones más características, el monólogo interior recoge un pensamiento total o parcialmente incontrolado, en el que se hilvanan de modo informe percepciones, recuerdos, asociaciones libres de ideas, pulsiones subconscientes. Y a ello corresponde un lenguaje hecho de elipsis, de sintaxis deshilvanada, de juegos verbales, etc.

    • Son frecuentes los casos en que las reflexiones de los personajes se mezclan con el relato(ver,p.ejÇ5).

    Pero debemos fijarnos especialmente en aquellas secuencias construidas con la técnica del monólogo interior.

    Tales secuencias son 10, en total. Destacan los cuatro monólogos de Pedro(ÇÇ 1,46,62,63). Hay, además, 3 de la patrona de la pensión(Ç4,17,22); 2 de Cartucho(Ç 9,25), y una secuencia (Ç41) que recoge alternativamente los monólogos de cuatro personajes.

    • Diversas son las funciones desempeñadas por tales monólogos, pero la más notoria es la de caracterizar a los personajes. Gracias a sus soliloquios, penetramos en los problemas, las contradicciones y la frustración del protagonista; calamos en la bajeza moral de la patrona, en la brutalidad de Cartucho,etc.

    La misma función se cumple de modo eminente en las estremecedoras “reflexiones” de la mujer del Muecas en el calabozo(Ç55), aunque éstas sean transcritas por el autor en tercera persona. No se trata, pues, de un monólogo interior propiamente dicho, porque el personaje es “ése ser de tierra que no puede pensar”; con todo, el narrador recoge las imágenes que brotan de su cerebro y que reconstruyen el lamentable hilo de su existencia.

    • Pero los monólogos cumplen, además otras funciones. Así, una función narrativa, como en el monólogo en que la patrona nos da cuenta de su pasado, de las peripecias de su marido o de su hija, etc. O el monólogo de Cartucho que nos informa sobre ciertos lances de su despreciable vivir. Habría que señalar, en fin, una tercera función que llamaremos reflexiva o interpretativa: nos referimos a aquellos pasajes en que el personaje comenta sucesos o problemas. Tal es el caso de algunos de los monólogos de Pedro (especialmente el primero y el último), fundamentales para la interpretación global de la novela.

    • En cualquiera de esos casos, el autor demuestra un brillante dominio de las técnicas del monólogo interior: la mezcla de lo que el personaje observa fuera de sí con sus pensamientos; el desorden y los saltos de unas ideas a otras por asociaciones ilógicas; la adaptación del lenguaje a la índole de los personajes(cursilería de la patrona, términos jergales y vulgarismos en Cartucho, etc). Y destaquemos la citada secuencia 41, compuesta por cuatro monólogos alternantes.

    • Martín Santos , en suma, supo desarrollar con virtuosismo las posibilidades de este nuevo procedimiento para explorar la conciencia y para reflejar el fluir no siempre controlado del pensamiento.

    Las digresiones

    • Los elementos discursivos aparecen ya con abundancia en las descripciones y en los monólogos , así como en los mismo pasajaes narrativos. Las reflexiones del propio autor -o del “narrador”- al hilo del relato son continuas: ironías sobre los “valores espirituales” de los habitantes de las chabolas, consideraciones sobre “el buen pueblo” a partir del espectáculo de revista,etc.

    Tan abuendantes son esas reflexiones que, para un crítico (Georgescu), el comentario constituye `una modalidad narrativa'. Por lo demás es sabido que la novela actual absorbe elementos procedentes de un género como el ensayo. T.d.s es un bun ejemplo de ello.

    • En este sentido , merecen especial atención ciertos casos de digresiones puras o disertaciones ideológicas: sobre Cervantes(Ç12), sobre un cuadro de Goya(Ç32), sobre los toros(Ç48) y sobre la revista(Ç60). La inserción de éstas digresiones resulta a veces sorprendente (ello es muy claro en la que habla de los toros). Sin embargo, su relación con la trama o con la problemática de la novela es de una sutil oportunidad.

    • Las disquisiciones sobre Cervantes(aparte de encerrar una meditac sobre el papel del escritor ante su pueblo) giran en torno a la posibilidad de mejorar el mundo , y se producen, significativamente, tras el descubrimiento de la miseria por Pedro

    • La digresión sobre el cuadro de Goya anticipa el episodio del Filósofo, y, con su tono alucinante, predispone el ánimo del lector.

    • La de los toros, hábilmente incrustada en el episodio de la detención de Pedro, es una original e intencionada manera de introducir una meditación sobre el odio y la violencia.

    • La de la revista en fin, plantea -entre otros- el tema de la alienación del pueblo.

    • En último término estas digresiones forman como un corpus unitario en que se plantean graves problemas sociales y nacionales. En ellas se hacen aquellas alusiones a nuestro pasado de que hablábamos antes. Por eso, según Buckley, responden a una “búsqueda de las auténticas motivaciones del vivir hispánico”. Y , por otra parte, son pasajes claves para calar en la significación profunda de la novela.

    El lenguaje

    Lo dicho sobre pintura de personajes y de ambientes, o sobre diálogos, monólogos y digresiones, es inseparable de la compleja utilización del lenguaje por Martín-Santos.

    • Acostumbrados a la prosa sobria del realismo social, lo que sorprendió a los primeros lectores de T.d.s. fue, ante todo, su barroquismo, el rebuscamiento, la experimentación lingüística. Se puede discutir si siempre es oportuna tal hinchazón retórica, pero su función es evidente: no hará falta insistir en la ironía que gobierna la tan señalada “inadecuación” entre lenguaje y realidad.

    • Pero, por otra parte, hay en Martín-Santos un decidido propósito de alejarse del prosaísmo vigente en los años 50 y de explotar los poderes del lenguaje, incluidos los poéticos, para lograr un enriquecimiento del lenguaje de la novela.

    • A esa doble dirección -irónica y artística- responde la abundancia de recursos estilísticos que el autor pone en juego. Han sido estudiados por los autores citados al frente de esta lección; aquí sólo podemos enumerar los principales y sugerir que se atienda a ellos en la lectura de la obra.

    Ante todo, se hace abundante uso de comparaciones e imágenes, incluidas algunas de tipo surrealista; la intención irónica se vierte en hipérboles, perífrasis alusivas y elusivas, etc.; hay un uso original de enumeraciones, paralelismo, anáfores, bimembraciones,etc.

    En cuanto al léxico, llaman la atención los tecnicismos(en especial, términos médicos), los extranjerismos, los neologismos, las creaciones verbales...

    En el nivel sintáctico, destaca el gusto por la frase larga, a veces con complejísimas ramificaciones. Véase, entre otros ejemplos, la descripción de la ciudad(Ç2), cuya primera fase va de la pág. 15 a la 16 (`Hay ciudades tan descabaladas... que no tienen catedral').

    • Con todo ello se combinan espléndidas imitaciones del estilo clásico(en Ç 24 y 26). A veces, tienen valor paródico; pero otras, son como un homenaje que confirma las extensas lecturas del autor y su interés por el lenguaje artístico.

    • En suma, T.d.s. encierra un continuo “alarde verbal”. ¿Llega a cansar tanta `pirueta' estilística, como opina cierto crítico? Lo indudable es que la prosa de Santos -como la de tantos otros novelistas contemporáneos- obliga al lector poco avezado a instalarse en un mundo verbal radicalmente distinto del de formas narrativas más tradicionales.

    • Pero, junto a todo lo dicho, no debe olvidarse que la obra nos ofrece también pasajes de estilo menos rebuscado. Ya hemos señalado el uso del tono conversacional y vulgar. Así pues, lo notorio y lo sorprendente de la hinchazón barroca de tantas páginas no limitan la variedad de registros que se utilizan en el conjunto de la novela.

    Significación de T.d.s

    Ya se ve hasta qué punto, partiendo del cansancio del realismo social, el autor inició una nueva etapa. No cabe duda de que ésta novela, con sus alardes formales, venía a reivindicar los derechos de la literatura como creación y experimentación , cosas que parecían vergonzosas en los años precedentes. Y sin embargo, como señala A.Rey, el complejo `diseño formal' de la obra está puesto al `servicio de una esclarecedora reflexión humanística'. En la novela se aúnan, así, la experimentación formal y un amplio alcance existencial, social e histórico. Y su carga crítica es incluso más intensa que la novelística anterior.

    En relación con esto, es inevitable replantear una cuestión que ya hemos tocado:¿es ésta una obra pesimista? Es, sin duda, una obra amarga, una visión inmisericorde de un mundo degradado. Pero degradado por causas determinadas. Y el autor no cayó en actitudes simplistas: ni el populismo, ni la pretensión de creer que la misión del novelista sea mostrar soluciones. Con su enfoque dialéctico y su potencia revulsiva, dejaba al lector la tarea de ahondar en aquellas causas y de adoptar, ante ellas, las posiciones que considere consecuentes. Pero no parece que deba hablarse de pesimismo: su digresión sobre el Quijote -y sobre la posibilidad de mejorar el mundo- conduce a una frase que bien puede aplicarse a su propia creación: “Todas las puertas quedan abiertas.”

    Ideas personales

    Argumento: A partir de un estúpido accidente y sus consecuencias el autor nos muestra irónicamente el panorama completo de los estratos sociales de la ciudad, aquí Madrid, y sus contrastes brutales. Acontece la acción en Otoño de 1949.

    Tema: Es difícil precisarlo porque hay varios en la novela pero el principal es el desarraigo y la injusticia social, la ciudad “suburbio” y la ciudad de “los hombres blancos”.

    A continuación hago una enumeración de los personajes princ en la novela:

    Pedro. Joven becado dedicado a la investig del cáncer en ratones. Aparece en casi todos los capítulos y cuando no suele ser aludido siendo el personaje principal. Persona de gran inteligencia,su carácter es dulce, sensible y ello hace que se vea en ciertos problemas que desencadenan su marcha de Madrid.

    Matías. Compañero de aventuras nocturnas de Pedro. Al contrario que él, trabajador, Matías es representante de la juventud abúlica, burguesa, sin ocupación pues no necesita trabajar. Es abierto, simpático y narcisista. Es una contraposición de Pedro, serio y a quien no le gusta llamar la atención(representa la sociedad que da la espalda a la miseria que tiene tan cerca).

    Amador. Ayudante de Pedro, asturiano de buen corazón, una persona eminentemente práctica. En ocasiones da muestra de ello con pensamientos de conmiseración hacia Pedro tras el accidente.

    Muecas. Personaje distorsionado por el autor llamado así por sus innumerables tics, junto a su mujer abandonó el pueblo en Toledo para prosperar en la ciudad. Profundamente analfabeto, consigue sobrevivir gracias a la ayuda del primo Amador.

    Ricarda. Es la esposa del Muecas a quien Santos califica de “poco más que tierra”, su incapacidad en el trato social, su mudez(casi no habla), reflejan a la mujer que es incapaz de rebelarse contra su destino.

    Florita. Hija mayor del matrimonio Muecas se queda preñada de un gitano chabolista contra la oposición paterna; Éste con la ayuda de un curandero intentan hacerla abortar con tal suerte que la chica muere.

    Santos la denomina Nausica, personaje mitológico de la Odisea, quizá albergando un amor imposible hacia Pedro, quien pertenece a otra clase social.

    Dorita. La nieta de la Patrona de la Pensión, es una joven de 19 años ingenua y cándidamente provocativa no sin cierta intención, sobre todo en lo referente a Pedro, de quien está enamorada. La intervención de Pedro en la muerte de Florita hace que el padre de la criatura tome venganza en ella cuando baila con Pedro en la verbena.

    Dora. Es la madre de Dorita e hija de la Patrona. Aprueba la relación entre Dorita y Pedro pero siente envidia, sintiéndose amargada por su pasado cuando se aficionó a un muchacho que la dejó con una niña, por tanto la madre las acogió, por lo cual la anciana la guarda rencor.

    La Patrona. Personifica a aquella persona que aspirar a mejorar socialmente a cualquier coste, obsesionada por el dinero, atormentada por su existencia. Existe un monólogo en el texto en el que se ve todo esto.

    Doña Luisa. Nos encontramos ante la dueña del burdel, la “ Gran Madre Fálica”, cumplidora de los deseos de los clientes, ante la que se postran y ruegan, añora su juventud perdida en que incluso cantó cuplés.


    Tiempo de Silencio

    Luis Martín-Santos