Tiempo de Silencio; Luis Martín Santos

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela de posguerra. Ambiente social. Lenguaje y recursos literarios

  • Enviado por: Adela Girado
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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luis martín santos: tiempo de silencio

  • biografía

  • Nace en Larache (Marruecos) en 1924. A los pocos años de su nacimiento se traslada a la Península, su padre es militar, tras realizar sus estudios en tres provincias se doctora en medicina en Madrid, trabaja en el Consejo de Investigaciones Científicas, pero acaba especializándose en psiquiatría tanto en Madrid como en Alemania.

    Militó en el partido Socialista, a causa de ello es detenido en varias ocasiones. Muere en 1964 a consecuencia de un accidente de tráfico.

    Fue un gran admirador de Sastre. Estaba muy al día en las corrientes literarias renovadoras de la novela mundial. En su obra destaca “TIEMPO DE SILENCIO”.

  • TIEMPO DE SILENCIO

  • El asunto tiene mucho de relato folletinesco con ribetes de novela policiaca. Es un conglomerado de acontecimientos. Hay que destacar los ambientes sociales (pasa de la chabola por la pensión a la mansión suntuosa).

    Un aspecto esencial en la obra es la ironía. Su lenguaje es culto y lleno de barroquismo, según los personajes, Pedro como médico utiliza frecuentemente términos técnicos. Los de las chabolas utilizan el vocabulario vulgar característico del entorno que les rodea.

  • personajes

  • En esta novela el protagonista es Pedro. De él ignoramos su pasado, sólo conocemos el presente y sus proyectos de investigación. Se nos presenta como un desarraigado, siente envidia ante los ricos y ante los miserables oscila entre la compasión y la repugnancia.

    Su comportamiento está lleno de contradicciones que no logra superar. Es incapaz de hacerse con las riendas de su propio destino. Da la impresión que es un personaje llevado a lo largo de la novela por unos y por otros. El tema central de la obra es el desarraigo, la impotencia y la frustración.

    Otros personajes:

    • Matías, una persona superficial e inútil.

    • La patrona, una mujer de una gran degradación moral.

    • Florita, el Muecas, las prostitutas, Cartucho, etc., representan a la escala social más baja.

    • aspectos sociales

    • En la obra destacan:

      • La clase alta, que tiene su centro en la casa de Matías, gente adinerada y elegante, pero ante todo inútil.

      • La clase media, representada en la pensión, sobre todo la patrona. Sus monólogos ponen de relieve una deformada mentalidad de clase con ganas de ascender en su categoría social, por encima de toda moral.

      • La clase baja, representada por el mundo de las chabolas, esa otra ciudad, donde se citan todas las miserias.

      La novela tiene un contraste brutal (pasa del suburbio al salón) entre los opuestos estratos sociales. También en esta obra hay referencias históricas del pasado de España y cómo ese pasado ha ido formando al pueblo.

      La obra está tratada con un realismo dialéctico, trata de proporcionar no sólo un testimonio sino unos elementos complejos y contradictorios. Hay un desdoblamiento entre el autor y el narrador. En unos casos el narrador cede la palabra a sus personajes (monólogos), en otros ve los hechos desde el protagonista, lo menos desde el punto de vista del narrador.

    • estructura

    • Externamente no se compone de capítulos, sino que se nos presenta como secuencias, dichas secuencias separadas por un espacio en blanco y van sin numerar.

      Internamente pueden distinguirse cinco partes y estas comprenden las 63 secuencias que tiene la obra.

    • Planteamiento: Pedro y sus circunstancias, Pedro descubre el suburbio.

    • Noche de sábado.

    • El mundo de Matías y Pedro perseguido.

    • Pedro detenido

    • Desenlace

    • En los rasgos originales en el desarrollo de la acción tenemos la presentación abrupta de los monólogos, sin que sepamos quien habla. Los saltos de una escena a otra causan un gran contraste.

    • recursos

    • Los más importantes utilizados, además de la ironía a lo largo de toda la obra, tenemos el desajuste entre realidad y expresión, el tratamiento mítico y una importante caracterización metafórica: los habitantes de las chabolas se convierten en negros (frente a los blancos de la ciudad); los invitados a la recepción elegante son descritos como pájaros, al cómico de la revista se le llama muñeco de alambre, etc. Todo ello nos permite hablar de técnica esperpéntica.

    • descripciones

    • La ironía y la distorsión evocativa están presentes en las descripciones, un ejemplo lo tenemos en la descripción del suburbio (dos montañas altivas), la chabola del Muecas es mansión residencial, el cuchitril inmundo donde Florita es operada se describe como un quirófano.

      La elaboración metafórica aparece también en las descripciones, ejemplo el café se describe como una playa. La minuciosa descripción del calabozo y sobre todo de la cama es sin duda una parodia de la técnica descriptiva del “nouveau roman”. Tampoco faltan casos de descripciones próximas a la técnica realista, ejemplo la pensión o la verbena.

    • los diálogos

    • No abundan los diálogos en la obra. Cuando aparecen van desde la sencillez convencional hasta la insoportable pedantería. Hay diálogos incrustados en los monólogos; también los hay insertados en el relato sin los signos habituales (los dos puntos y las comillas o guiones).

    • los monólogos

    • Hay secuencias construidas totalmente con monólogos interiores, estas son 10, destacan las 4 de Pedro, tres de la patrona de la pensión, dos de Cartucho y una que recoge alternativamente los monólogos de cuatro personajes. Las funciones desempeñadas por estos monólogos son diversas, pero la más notoria es la de caracterizar los personajes. Gracias a ellos sabemos los problemas, contradicciones y frustraciones del protagonista, calamos en la bajeza moral de la patrona, en la brutalidad de Cartucho, etc.

      A su vez los monólogos cumplen otras funciones, una función narrativa, como es el caso de la patrona que nos cuenta su pasado o el de Cartucho, que nos informa de los lances de su despreciable vida (monólogo interior mezcla de lo que el personaje observa desde fuera de sí con su pensamiento).

    • el lenguaje

    • Una de las cosas que sorprende al lector es su barroquismo, el rebuscamiento, la verborrea deliberadamente pedante, lo que hace que se encuentre en la obra una abundancia de recursos estilísticos. Así encontramos comparaciones, hipérboles, perífrasis.

      En cuanto al léxico, cultismos, especialmente términos médicos, extranjerismo, neologismos, las creaciones verbales, etc.

      En el nivel sintáctico destaca el gusto por la frase larga.


      ortega: la españa invertebrada

    • la españa invertebrada

    • Lo esencial de las ideas sobre el tema de España está en un breve volumen de 1921. Toca en él el problema de la decadencia española para explicar la situación presente, la cual se caracteriza, como sugiere el título, por un proceso de disgregación que él resume en tres puntos:

      • Disgregación nacional por lo separatismos.

      Para Ortega, heredero del 98, España es una cosa hecha por Castilla, pero Castilla se agotó, se recluyó en sí misma y el primero en mostrarse particularista fue el Poder Central. Así, por reacción, nacieron las fuerzas centrífugas que amenazan con desintegrar en país. Y Ortega lo resumía con una frase que ya conocemos: Castilla ha hecho a España y Castilla la ha deshecho.

      • Disgregación social por los particularismos de clase.

      Para Ortega las clases sociales deben vertebrarse con un espíritu de cooperación (opuesto a la lucha de clases), pero tal espíritu no existe en España. Cada grupo social quiere imponerse, apelando incluso a la acción directa. Así, tanto en lo regional como en lo social, España se había convertido en una serie de compartimentos estancos.

      • La indisciplina de las masas

      Es una idea que desarrollaría luego en “la rebelión de las masas” de 1930. Piensa Ortega que una nación es una masa humana regida por una “minoría selecta”. Y en España no hay una minoría capaz de dirigir. Además “la masa se niega a ser masa”, rechaza la autoridad de los individuos excelsos. Y así “sobreviene el caos social, la invertebración histórica”.

      ¿Cuáles eran entonces las perspectivas? Para Ortega, los principios democráticos estaban en crisis. Para que España pudiera restaurarse gloriosamente era indispensable el reconocimiento de que la misión de las masas no es otra que seguir a los mejores. Y que una minoría selecta supiera ofrecer a todas la regiones y grupos sociales “un proyecto sugestivo de vida en común”.

      El análisis de Ortega ha sido seriamente rebatido en muchos puntos. Ante todo, por historiadores rigurosos que han señalado lo endeble de sus fundamentos históricos. Desde la política, se ha combatido tanto su centralismo como su elitismo, e incluso se ha visto en algunas de sus ideas un antecedente de postulados fascistas. Ello es acaso excesivo: Ortega no dejó de ser un liberal reformista, aunque ciertas de sus afirmaciones hallaran un indudable eco en las doctrinas de Falange.