Tiberio y Livia

Arte romano. Escultura romana. Obras artísticas. Contexto histórico. Historia de Roma. Organización económica, social y religiosa

  • Enviado por: Valera y Granda Casper
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Sumario:

1. Estudio de las obras artísticas.

1.1 Introducción.

1.2 Livia.

1.3 Tiberio.

2. Patrón Universal al periodo correspondiente a las obras.

2.1 Introducción.

2.2 Organización económica.

2.3 Organización social.

2.4 Organización religiosa y arte.

3. Bibliografía.

'Tiberio y Livia'

'Tiberio y Livia'

-->[Author:(null)]Estudio de las obras artísticas.

Livia.

La estatua de Livia, realizada en mármol, se encontró en Paestum, Italia. Livia Drusita

fue la tercera esposa de Augusto. En la escultura aparece divinizada con un peinado ondulado y con un velo como si fuera una sacerdotisa del culto de Augusto. Va vestida con un chitón que le cubre las piernas, el brazo derecho y el hombro izquierdo. Algunas personas dedujeron que podría llevar un cetro y una pátera en sus manos. La estatua de Livia se encuentra en la sala numero 21 del Museo Arqueológico Nacional, junto con la de Tiberio. En el siguiente apartado hablare un poco más sobre Livia, ya que tuvo mucho que ver con el otro personaje, Tiberio, a quien veremos a continuación.

Tiberio.

La estatua de Tiberio que vi en el Museo Arqueológico Nacional, estaba fabricada en mármol blanco, y fue esculpida en la primera mitad del s.I a.C. en Paestrum, Italia, en el mismo sitio donde fue descubierta junto con la de Livia. En esta estatua Tiberio se representa idealizado con el paludamentum como único ropaje. Cuando se encontró esta estatua, tenía la parte de abajo medio derruida, así que hubo que reconstruirla. Ahora mismo con el aplique que se le ha hecho se puede apreciar perfectamente la magnitud de la obra original.

La muerte temprana de los familiares de Tiberio, le dejó el camino abierto hacia el poder. Augusto le confirió la tribunicia potestas al tiempo que le integró en su familia por adopción, y a su vez Tiberio fue obligado a adoptar a Germánico, hijo de su hermano Durso, ya que pertenecía a la familia de Augusto.Cuando Tiberio subió al poder, no le extrañó a nadie, aunque no fue muy bien vista. Con Tiberio empezó una serie de emperadores que terminarían en el año 68 con Nerón. Esta fue la dinastía Julio-Claudia, que se puede ver en la página siguiente.

Hay muchos elementos que confirieron una cierta unidad a los miembros de esta serie de emperadores (Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón) Uno de esos elementos es que descendían de la familia de Augusto de manera directa. Por lo que todos ellos recibían en las más diversas circunstancias, el nombramiento del senado. Manteniéndose así un principio de continuidad en la función de las instituciones.

Al acabar este trabajo he dado por supuesto que los escultores que esculpieron estas dos piezas, son anónimos, ya que en ninguna de las fuentes en las que he buscado información, venía ningún nombre de persona que pudiera estar relacionado con la creación de estas dos obras.

'Tiberio y Livia'

El reinado de Tiberio (14-37) se caracterizó por la ausencia de conflictos en el exterior. Al morir éste, en Marzo del 37, nada había quedado decidido sobre la sucesión, Por lo que el trono pasó a su sobrino Claudio Calígula que reinó pocos años (37-41).

Patrón Universal al periodo correspondiente a las obras.

Introducción.

Al final del primer milenio, la cuenca occidental del Mediterráneo estaba controlada por Cartago y Roma. Estas dos luchaban por el dominio de las rutas comerciales, por las materias primas y los metales. Este conflicto provocó las Guerras Púnicas, comprendidas entre el s. III y el s. II a.C., en las cuales venció Roma. Esta se convirtió en la máxima autoridad de las tierras mediterráneas, traspasando su cultura, su forma de vida, de pensamiento, su organización social, política y económica a todos los territorios pertenecientes al Mediterráneo (al que los romanos consideraban “su mar” por lo que le llamaron: “Mare Nostrum” o nuestro mar). A éste tipo de traspaso cultural se le llamó Romanización .

Los romanos no pretendían conquistar la Península Ibérica ,hasta que vieron lo rica que era en materias primas, y los campos de cultivo tan excelentes que había. Cuando se dieron cuenta, empezaron la conquista. Empezaron por la zona levantina, después la meseta, y el sudoeste de la península, el norte de la más tarde llamada Hispania, no les merecía la pena conquistarla ya que era muy difícil pasar por la Cordillera Cantábrica, así que no fue conquistada por los romanos hasta el reinado de Augusto a fines del siglo primero antes de Cristo.

Organización Económica.

Hasta la conquista de la Península Ibérica, la economía romana se basaba esencialmente en producir únicamente para el consumo interno del pueblo romano. Sin embargo con la conquista de la península se empezaron a comercializar más productos como la vid y el olivo. Cuantos más productos exportaban, más beneficio sacaban los comerciantes.

La mano de obra que trabajaba los campos, que más tarde darían los alimentos para la exportación, era básicamente de esclavos, que eran propiedad absoluta de su amo. El podía hacer lo que quisiera con ellos. Eran trabajadores gratis por lo cual eran muy rentables. Normalmente se les trataba bien ya que si no estaban fuertes y sanos no podrían rendir bien en los campos de trabajo. Generalmente los esclavos eran personas a las que se les hacían prisioneras en las guerras, aunque también serían esclavos si descienden de padres que también fueran. Otro medio de caer en la esclavitud era por medio de deudas; si tu debías algo a una persona podrías cambiar tu deuda por pasar a pertenecer a esa persona. Algunos esclavos no se dedicaban a los trabajos duros, bien por que sabían escribir o leer, bien porque sabían algún oficio y podían enseñar a los demás, y del que sus amos se podían aprovechar. Los esclavos podían comprar su libertad si el amo quisiera, aunque normalmente este se encariñaba con ellos y se la concedía gratis.

Podríamos decir que los esclavos eran más o menos la base del Imperio Romano. Sin ellos el imperio se debilitaría hasta su desaparición, y en efecto eso es lo que pasó al cavo del tiempo.

A demás de la agricultura, el comercio fue también una actividad muy desarrollada en Hispania, ya que , cómo dije antes en párrafos anteriores, fue e motivo de la conquista romana de la Península Ibérica. Por ello, el desarrollo de la moneda fue indispensable para este “Boom” comercial. Antes de la llegada de los romanos existía una gran cantidad de tipos monetarios en la Península Ibérica, aunque con la llegada de los romanos, empezaron a desaparecer estos, y a aparecer los que los romanos trajeron con sigo. Tenían diferentes monedas con diferentes valores. De menor a mayor valor serían: El as de bronce, el denario de plata, y el aureo de oro. Este último, el aureo, llegó a la Península más tarde que los otros. La moneda más común era el denario, que pronto se extendió por todo el imperio romano (indegíenas, griegos, cartagineses,etc…) lo cuál facilitó las transacciones comerciales.

Poder comunicarse bien era esencial para el comercio romano, por ello, además de por muchas otras razones, construyeron una gran red de calzadas, las llamadas vías romanas y un gran numero de puertos marítimos, los cuales favorecieron la exportación de las mercancías por vía marítima. En nuestra época, aún nos quedan algunas calzadas y puertos romanos, los cuales hemos estado usando desde entonces, y algunas carreteras que se han construido últimamente tienen como cimientos, las antiguas vías romanas.

Organización social.

Sin duda, el mayor cambio que dio la sociedad de la Península Ibérica a medida que los romanos se iban instalando en ella, fue el de las ciudades. Ahora si se puede hablar de ciudades, ya que antes sólo eran núcleos de personas que convivían juntos, pero ahora ya tenían una determinada forma de vida; más compleja, y con unas reglas diferentes. Como ya dije en la introducción del patrón universal, las primeras ciudades se formaron en la zona levantina de la Península, mientras que las del norte, se quedaron casi deshabitadas hasta un buen tiempo después.

El modelo más antiguo de planificación urbana fue el castrum. Eran pequeñas guarniciones, de unas trescientas familias, destinadas a proteger algún lugar de valor estratégico aunque demasiado reducidas como para ser ciudades, aunque con el tiempo podreían crecer y sobrepasar sus murallas, hasta convertirse en una.

Pero el tipo de ciudad que los romanos adoptaron comúnmente fue la de planta hipodámica, que conocieron por su contacto con los griegos. Era un tipo de ciudad articulada a partir de dos calles principales, el decumanus con dirección este-oeste y el cardo con dirección norte-sur. Gracias a esta planificación se pudieron situar de manera racional los edificios públicos y las construcciones de mayor envergadura, como las de tipo social y económicas (templos, curias, basílicas, bibliotecas y mercados), para la higiene (baños y letrinas públicas), abastecimiento de aguas (acueductos y fuentes) o la red de alcantarillado. En el centro de la ciudad, donde se juntaban el decumanus y el cardo, se encontraba el foro. El foro era el núcleo de la ciudad. Allí se encontraban los edificios más importantes, y la mayor concentración de tiendas. Una gran parte de la población romana trabajaba aquí. El foro también hacía de punto de encuentro, aquí se reunía la gente para hablar, jugar o simplemente pasear.

Dentro de estas ciudades había diferentes tipos de casas. Algunas destinadas al público y otras privadas. Las casas particulares podían ser de distintas maneras.

Las insulae, eran edificios de hasta cinco pisos, con balcones y ventanas al exterior cuyas dependencias interiores no tenían características especiales en cuanto a disposición o estrucctura. Estas casas solían estar alquiladas a grandes familias que no podían mantener una casa particular. No solían tener agua ni retretes, y por lo general eran las que más guerra daban a la hora de los incendios o hundimientos.

Las domus, tenían un modelo primitivo, y eran de origen etrusco. Tenían planta rectangular, donde se podían distinguir tres zonas: la entrada, un cuerpo central abierto a la luz a modo de patio y un jardín en su parte posterior. En esta casa solían vivir familias más bien ricas, o aveces un grupo de familias compraban una juntos y se dividían las dependencias. Las domus que mejor se conservan hoy en día son las de Pompeya.

Las villae, eran grandes fincas en las que vivían senadores o ricos comerciantes. Tenían maravillosas vistas, grandes jardines y lujosas habitaciones. Normalmente solían tener algunos esclavos para ayudarles.

También tenían grandes edificios ,como el teatro y el anfiteatro, para el ocio de los habitantes. Se diferenciaban en que el primero era una semicircunferencia dedicado a la exposición de obras y el otro era un circulo completo, en el que se hacían luchas entre gladiadores o con fieras. El de gladiadores fue el preferido por los romanos. Para la lucha de fieras solían traer animales de otros países de Asia o Africa. En el teatro se solían representar obras cortas y sencillas, tenían un sólo acto y se las llamaba atelanas. Todos los días de fiesta se hacían representaciones en honor a los dioses. Estos espectáculos eran los menos costosos y los más tranquilos por lo que al pueblo no le apasionó tanto como el circo o el anfiteatro.

Otra construcción para el ocio de los habitantes fue el circo. En el circo se celebraban muchos espectáculos, como las carreras de caballos al galope o al trote. La dificultad estaba en las curvas tan cerradas que tenían, donde casi todos los caballos derrapaban y se caían unos en cima de otros. Era tal, la pasión por estas carreras, que se llegaban a repetir hasta veinticuatro veces al día. Al ganador se le daba una recompensa y se le coronaba con laurel. Todas estas actividades las solían preparar los magistrados; por ello se llamaban ludi publici.

Otro lugar donde los romanos pasaban la mayor parte de su tiempo eran las temas. Al terminar su trabajo en el campo o en el foro, la gente se pasaba por las termas para relajarse y disfrutar hasta que el sol se ponía.

Podemos dividir la política romana en tres etapas: la monarquía, la república y el imperio. La más importante, sin duda, fue el imperio. En vez de hablar de la política en si, creo que se entendería mejor con este pequeño esquma que pongo a continuación.

'Tiberio y Livia'

Organización religiosa y arte.

La conquista de la Península Ibérica, supuso para los romanos, la importación de modos de pensamiento y de religiosidad de la metrópoli. En general estos se mostraron muy tolerantes respecto a las formas de pensamiento de los indígenas que poblaban la Península; siempre y cuando no se cruzaran con sus planes de dominio. Esto quiere decir que los romanos no impusieron su religión, sino que los indígenas la fueron conociendo poco a poco.

La religión romana tenía un sentido utilinario y estaba al servicio del pueblo y del estado. Todos los ritos y sacrificios, tanto públicos como privados, tenían como objetivo obtener un beneficio de dioses o espíritus.Los romanos rendían culto a innumerables dioses. Cada acto de la vida tenía su divinidad protectora. Este carácter funcional de los dioses hacía que se adoptaran algunos dioses de todos los territorio que los romanos habían conquistado.

'Tiberio y Livia'

En el Imperio Romano, por lo general, existía una dualidad religiosa. Por un lado estaban los grandes dioses nacionales, a los que el estado rendía culto público, y por otro, las divinidades privadas o domésticas que eran adoradas por cada familia. Normalmente esto último se practicaba en las casas particulares. En cada casa solía haber un atrio, que era la dependencia más importante de la época, y dentro del atrio había una capilla o simplemente una hornacina y un altar, donde se practicaba el culto a los lares familiares ,junto con los espíritus protectores del hogar, que solían ser antepasados que habían fallecido. Cualquier celebración familiar de este tipo empezaba con una ofrenda de flores y perfumes a estas divinidades. En este cuadro podemos observar los principales dioses romanos. Además de estos estaban: mercurio (dios del comercio), Apolo(dios del sol), Venus (diosa de la naturaleza), Vesta ( diosa de la virginidad), etc…

Al igual que con la religión, el arte romano se basaba plenamente en el griego. Los romanos basaron este arte en dos fundamentos: la propaganda política, que tenían por objeto el ensalzamiento del estado, y la exteriorización del prestigio social, cuyo objetivo era el de lucirlas en la calle para que todo el mundo pudiera verlas.

Dentro del arte romano, la arquitectura merece un punto y a parte. La arquitectura romana, era básicamente urbanística, por lo que ayudó mucho a la explotación del terreno, es decir, para empezar a construir las ciudades. En este periodo de tiempo, no sólo para construir esto estaba la arquitectura. Bastas obras públicas se construyeron durante el imperio romano. Además de todas las calzadas, vías, acueductos, fuentes, que se realizaron durante este tiempo no fueron pocas.

Por lo demás, la escultura y la pintura, no tuvieron tanta importancia. Una técnica nueva surgió en esta época. La musivaria. La musivaria era la también llamada téctnica de los mosaicos, consistía en formar un gran cuadro o superficie del suelo, con miles de pequeñas piedritas de distinto color. Algunos hasta llegaban a tener incrustaciones de oro, plata o piedras preciosas. Solían tener temas mitológicos, de faenas agrícolas o simplemente geométricas. Los romanos los podían poner en las paredes o en suelos interiores.

Bibliografía

-Enciclopedia. Encarta. 1999.

-Enciclopedia. Los orígenes del Hombre (Revista Newton).1999.

-Museo. Museo Arqueológico Nacional (M.A.N.). 1999.

-CODOÑER, Carmen. FERNÁNDEZ-CORTE, Carlos. Roma y su Imperio, t. I. Barcelona, Anaya, 1996.

- ESPINÓS, J. MASIÁ, P. Así vivían los romanos. , t. I. Madrid, Anaya, 1999.