Testigos de Jehová

Derecho moral. Religión. La letra de escarlata. Puritanos. Pederastia. Castigo. Vergüenza. Dignidad. Derechos Humanos

  • Enviado por: José Manuel López
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas

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Relaciones Laborales

NIE 231136

Introducción

La letra escarlata, obra de Nathaniel Hawthorne, es un libro que representó muy bien realidades que se vienen dando en nuestra sociedad. Se han realizado varias películas, una de ellas y las mas reciente dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Demi Moore, Gary Oldman, Roberl Duvall, Edward Hardwicke, Robert Prosky, Joan Plowright. Aunque en esta versión se centran demasiado, a mi parecer, en la situación amorosa de los protagonistas. En la versión de Win Wenders no ocurre así y se centra más en el castigo basado en la vergüenza. Senta Berger protagoniza la película con el personaje de Hester Prynne. Existe otra versión de "The Scarlett Letter" de 1926, con una actriz llamada Lillian Gish que no he podido visionar pero que menciono aquí.

La trama se desarrolla en una población llamada Salem donde nació el escritor, en la Norte América colonial, en el siglo XVIII. Por cierto que Salem tubo también en nombre de la ciudad de Jerusalén antes de ser llamada así.

Nathaniel Hawthorne era un escritor clásico estadounidense cuya obra demuestra un fuerte tormento ante el pecado y sus consecuencias. Su libro está fechado en 1849 pero Nathaniel Hawthorne ya confiaba en el juicio del futuro lector.

Desarrollo y base de este trabajo

En este trabajo reflejaré como hoy en día, todavía existen otras formas de estigmatizar que no sólo las físicas como marcar con la letra A de adultera el pecho de una mujer. Si bien no me referiré a los países que aplican el sentimiento de culpa o la vergüenza pública como castigo, sino más bien a un grupo social que, como los puritanos en el siglo XVIII, viven hoy con unas normas sociales donde el reconocimiento de culpa, y la aplicación de castigos como el que sufrió Hester, son cosa habitual en su “circulo social”.

Para realizar este trabajo he leído la obra completa La letra Escarlata, de José Luís Perez Treviño, que con sus 91 paginas me deja la fácil opción de seguir un guión bien ordenado, el cual aprovecho para hacer comparativas y paralelismos entre dicho libro y las formas de actuar de un grupo minoritario conocido como Los Testigos de Jehová.

He invertido unas 30 horas de estudio, y realizado dos entrevistas. Sin excluir la asistencias a las clases de “Derecho, Política y Moral a través del cine”.

Eso si, antes de tratar de forma directa el asunto, realizo un breve análisis de dicha religión, de sus orígenes, sus costumbres y de su presente. Más adelante incluiré, además, los testimonios de personas que procesaron dicha religión. A los individuos entrevistados los llamaremos Juan y Raquel respectivamente. El primero ya no procesa dicha religión, pero Raquel todavía sigue practicándola.

No existe por mi parte ánimo de criticar negativamente a dicho grupo. Tampoco pretendo realizar aquí un trabajo sobre sectas o religiones minoritarias. Sencillamente pretendo reflejar como los castigos avergonzantes, fundamentados en la culpa y el estigma, todavía se lleva a cabo en este tipo de grupos, tomando como ejemplos el de Los Testigos de Jehová. Me atrevo a decir que la base de su razón de ser y de subsistir se basa precisamente en esto.

Escojo a este grupo como podría haber escogido a cualquier religión minoritaria, pues casi todas proceden de una misma época y son similares entre sí. Adventistas del séptimo día, Metodistas, evangelistas, baptistas, anabaptistas, Iglesia de Jesucristo de lo Santos de los últimos días (mormones), anglicanos, etc., son religiones pequeñas, la mayoría de ellas con un mecanismo de funcionamiento parecido al de los Testigos de Jehová, donde las formas de castigo consisten en amonestar, apartar, estigmatizar, o expulsar a sus miembros. Para estos grupos, sus acciones se desarrollan como si ocurriesen en pequeñas naciones, donde la ley valida es la que aplican ellos, por encima de las leyes estatales, regionales o locales. La norma escrita que rige sus vidas es la Biblia, y si hay alguna laguna, entonces acuden a la “ley del Cesar”, a la ley estatal, bajo riesgo de cometer delito.

Historia de los Testigos de Jehová

La Sociedad Watchtower, sociedad que los dirige en todo el planeta, afirma ser la única organización que Dios esta usando hoy día para enseñar su verdad y hablar por El (Dios). Watchtower dice que toda persona que no sea Testigo de Jehová será destruida en el Armagedón, un evento de juicio divino que la Sociedad Watchtower insiste esta casi por venir. Los Testigos de Jehová tienen varias reuniones de estudios de libros cada semana en la cual la asistencia no es obligatoria pero se alienta insistentemente a sus miembros para que asistan.

Las razones por las cuales los “testigos” asisten a los estudios bíblicos son: para escuchar la única palabra de Dios, lo que ellos llaman la Verdad. Ellos entienden que de esta manera, Jehová Dios tomará en cuenta el compromiso que tienen con la congregación en el juicio final. Creen que aprendiendo de Jehová y siendo parte de esta organización serán los únicos en salvar sus vidas y obtener la promesa de vida eterna. También estos estudios los ayudará a convertir a otras personas que conozcan, y con esto cumplen el mandato de dar alerta, otro requisito básico para poder vivir eternamente y pasar el Armagedón sin perecer. La asistencia a este tipo de reuniones esta siendo constantemente controlada entre ellos mismos. El asistir con frecuencia puede causar una buena impresión en los demás miembros. Por el contrario, si no asistieran a las reuniones, eventualmente se estaría excluyendo a esta persona de futuras actividades religiosas y sociales dentro de la organización de los Testigos de Jehová. Dicho de otra manera, no se le daría a la persona que no es regular, “privilegios” en la congregación a la que asiste. Recordemos que a Hester se la fue a visitar por no asistir a la iglesia, y para recordarle que debe hacerlo.

La organización de los Testigos de Jehová fue iniciada por Charles Taze Russell en 1872. Su sucesor, el abogado de derechos, Joseph Franklin Rutherford ascendió a la presidencia en enero de 1917. Para el 1933 Rutherford estuvo directamente relacionado con una asamblea en la que se les instó a estos Testigos de Jehová a enviarles a Hitler y miembros de la organización nazi un documento llamado la Declaración de los Hechos. Tiempo más tarde, Hitler, el mayor “estigmatizador” que a dado la historia, mandó a detener a los Testigos de Jehová e incluirlos en sus campos de concentración, debido a que también se hacían llamar la nación de Israel. Y es que para Hitler los “testigos” procesan una religión judeo-cristiana.

Este grupo intenta practicar sus creencias en su forma más pura, como la practicaban los cristianos del primer siglo.

Cuando Rutherford muere en 1942, el nuevo presidente para entonces, Nathan H. Knorr, cambia la costumbre de fijar fechas sobre el fin del mundo y busca otras estrategias de motivar a sus miembros a concentrarse en la predicación de casa en casa y aumentar su fe. Al morir en el 1977, la presidencia fue tomada por quien entonces era el vicepresidente, Frederick William Franz quien incluso era de mayor edad que Knorr. Miéntras Franz era vicepresidente, fue el principal escritor de la Sociedad Watchtower. Este presidente, dedicó prácticamente su vida entera a trabajar dentro de las oficinas centrales en Brooklyn, New York, desde 1920 hasta 1992, muriendo a los 99 años de edad. El último presidente actual, Milton Henshel fue electo en 1992.

¿Cómo se organizan?

Los Testigos de Jehová dividen su organización en varios niveles según su autoridad. Estos niveles comienzan con los ancianos (que pueden ser personas jóvenes), quienes dirigen todas las reuniones. Continúan con los siervos ministeriales, quienes realizan tareas parecidas a los ancianos excepto la toma de decisiones de carácter judicial o evaluativo. Tanto los ancianos como los siervos ministeriales, son puestos exclusivos para varones. Los otros dos niveles dentro de la organización, están compuestos por los precursores, quienes son siervos fieles que dedican un promedio de tres horas diarias a la predicación de sus doctrinas, y publicadores, quienes usualmente son miembros mas recientes o que no tienen bastante tiempo como para predicar el mínimo de horas mensualmente. Se reúnen en un Salón del Reino, en el cual hay varias congregaciones. Estas rinden cuenta a la central ubicada en Madrid, llamada Betel. Y estos a su vez rinden cuenta a la central Watchtower, ubicada en EUA, al igual que el resto de delegaciones en el mundo.

Haciendo un paralelismo con la película podemos decir que los ancianos y los siervos ministeriales tienen una semejanza a los responsables de Salem. Aunque no son un poder público, estos ancianos y siervos ministeriales tienen la convicción moral de que han de llevar a su “pueblo” por el buen camino, velando por su moral, su salud (especialmente la psíquica), etc. porque sino lo hacen se arriesgan a que Dios los castigue.

Los miembros de esta organización satisfacen su necesidad de asociación relacionándose constantemente el uno con el otro evitando relación estrecha con quien no pertenezca a sus filas. A mi personalmente uno de ellos me llegó a decir:” para mi una persona que no es Testigo es como un cadáver, en el sentido de que está muerto espiritualmente. Son como muertos vivientes, ya que ellos junto con todo el mundo, van a ser destruidos por Dios muy pronto”. Los contemporáneos de Hester pensaban algo así sobre los indios que no estaban convertidos a su religión y bajo esa premisa convertían a algunos indios en nuevos cristianos.

(Fuente: http://www.gbasesores.com/biografias/isabel.html).

Ejercer el poder ejercitando el miedo a base de la amenaza de expulsión, el estigma y la acusación de apostasía.

Los hombres son los que ejercen el poder y principalmente son dirigidos por los “ancianos”. Visten con traje y corbata, y las mujeres con vestidos y ropa formal. SI pensamos que la mayoría de ellos son personas humildes, el hecho de convertirse en un “anciano”, pasar a tener autoridad sobre una congregación de más de cien personas y empezar a vestir con traje y corbata, esto causa en ellos una sensación de seguridad y autoridad (poder) que en ningún otro sitio habrían conseguido, pues la mayoría son personas como ya mencioné, sencillas, que en su vida laboral pueden ser paletas, electricistas, obreros, etc.

Los ancianos no suelen acusar a sus miembros de herejes, pero en algunas ocasiones si hacen acusaciones por haber cometido el pecado de apostasía. La herejía se diferencia de la apostasía en que la herejía no rechaza totalmente la fe cristiana. La herejía surge de un juicio erróneo de la inteligencia sobre verdades de fe definidas como tales. Apostatar según nuestro diccionario es: 1. Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo. 2. intr. Dicho de un religioso: Abandonar irregularmente la orden o instituto a que pertenece. 3. intr. Dicho de un clérigo: Prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado. 4. intr. Abandonar un partido para entrar en otro, o cambiar de opinión o doctrina.

Los Testigos de Jehová aplican el significado de apostasía en la segunda definición que da el diccionario de la Real Academia Española. “Abandonar IRREGULARMENTE la orden a la que se pertenece”. O sea empezar a decir cosas distintas a las establecidas, como Hacía Hester en la película. Al igual que en la película, en esta religión expresar pensamientos diferentes a los establecidos te puede costar una acusación de, sino de hereje, si de apostata.

Tienen una serie de reglas muy claras y unas creencias muy marcadas. La supervisión de parte de los ancianos hacia los demás miembros de la organización, es bastante continua. Si un miembro, no se somete voluntariamente a esta constante supervisión, entonces eventualmente será considerado un rebelde en contra de la organización, al que se le va excluyendo hasta eventualmente no formar parte de ésta. Así se da importancia al aspecto físico, que ha de ser correcto en los hombres, dentro de lo standard de la sociedad donde vivan. Por ejemplo en España está mal visto si un “testigo” lleva barba y bigote, y pelo largo, pero no lo estaría en un país donde eso fuese normal. Las mujeres tienen que ir “tapadas, decentes”, como le pasaba a la protagonista de La letra Escarlata. Los deberes que los miembros de esta organización tienen por el solo hecho de formar parte de ésta, los hace sentirse comprometidos, sintiendo entonces una responsabilidad de apoyar el crecimiento de la organización. Al igual que aquellos habitantes de Salem, practican normas difíciles de seguir, por no decir imposibles. La hipocresía se hace inevitable.

¿Qué tipos de castigos aplican?

Todos los procesos de disciplina que se llevan a cabo según las reglas de comportamientos en esta religión es sistematizada y controlada completamente por el libro Pay Attention To Yourselves And Watch The Flock producido por la Watchtower Bible and Track Society. Este libro es entregado exclusivamente a los ancianos, quienes son los únicos con autoridad para enjuiciar a cualquier miembro de la organización a quien se le acuse de conducta inapropiada. Los procesos para aplicar disciplina son variados, desde sencillos hasta castigos drásticos. Entre estos procesos se encuentran:

Amonestaciones en privado sencillas en donde dos o más ancianos se reúnen con cierto miembro de la organización y le aconsejan la modificación de su conducta no apropiada según sus estándares.

Amonestaciones públicas, para aquellos miembros quienes han ignorado las amonestaciones que ya se fueron dadas en privado. En la mayoría de los casos lo hacen de manera escrita y verbal. La amonestación permite al miembro buscar ayuda inmediata dentro de la organización si es que realmente demuestra que quiere modificar su conducta. SI demuestra arrepentimiento genuino será retirada. Mientras se le dirige el saludo pero no se tiene con el una relación estrecha como se tenía antes. Se da una guía constante por un miembro en específico, de mayor autoridad (anciano o siervo ministerial) ya escogido por la organización para realizar este objetivo. Este miembro de mayor autoridad estará encargado de "ayudar" y guiar al miembro a modificar su conducta no aceptable. Si el miembro de mayor autoridad considera que este no quiere recibir ayuda o no ha logrado sus objetivos, recomendará a los ancianos que se realice una expulsión.

Expulsión permanente o de periodo de tiempo largo. Es considerado el castigo mayor dentro de la organización de los testigos de Jehová e incluye ignorar completamente a esta persona, pues según la organización, es considerado un opositor, a quien no se le debe dirigir ni siquiera un saludo. Las expulsiones de por vida solo se les hace a los supuestos apostatas y apenas se aplican, pues lo que se busca en la expulsión (como en el caso de la película La Letra Escarlata) es el arrepentimiento y muestras públicas de dicho arrepentimiento. A la persona que se le ha expulsado y luego se ha readmitido le queda un estigma de por vida.

Retirada de “privilegios”. Esta es otra manera de estigmatizar a aquellos que, estando dentro de sus filas, se muestran algo rebeldes. Como lo que le pasaba a Hester, que como no se “sometía” empezó a ser estigmatizada. Se puso sobre ella una atención especial.

Negación del saludo, o en su defecto negación de una amistad igual a la obtenida anteriormente de la aplicación del castigo. Más adelante iremos viendo como y de que manera se desarrollan estos tipos de castigos.

Fuentes: www.watchtower.com

El castigo y la vergüenza

El libro de J. L. Perez Treviño basado en la película La Letra Escarlata nos dice: “Es importante señalar la conexión entre la vergüenza y la degradación: el individuo que es avergonzado se siente degradado e incluso humillado frente al grupo social”. Como comenta dicho libro si la culpa es especifica, de forma que quien tiene dicho sentimiento piensa que cometió una mala acción, y la vergüenza es global o caracterológica, quien la siente se dice a si mismo que es una mala persona. ¿Como queda una persona que sufre un castigo a base de ambas sensaciones? Para saberlo hemos entrevistado a un miembro de dicha religión, a un Testigo de Jehová, que ya no lo es. Este señor, al que llamaremos Juan, sufrió un castigo avergonzante, y nos detallará todo y cada uno de los detalles. También hicimos una entrevista a Raquel, otra expulsada de los TJ que más tarde fue readmitida por buena conducta.

Como en la película, entre Los Testigos de Jehová, a los cuales nos referiremos a partir de ahora los TJ, si algunos de sus miembros cometiesen “pecado” grave, sería expulsado. Juan que es mayor de edad y tiene 32 años, acaba de ser expulsado. Sentía que se le acababa el mundo. Se le rompían los esquemas hasta tal punto que pensó e incluso en quitarse la vida. Por una decisión tomada por el “comité de ancianos” que le juzgaba, había sido apartado del grupo, expulsado, para ejemplo de los demás y a modo de castigo. Esto para el fue una sorpresa porque aunque había cometido un pecado importante, el dijo que estaba arrepentido, con lo cual esperaba ser amonestado públicamente pero nunca expulsado. A Juan si le hubiesen dado elegir entre pasar un pequeño periodo de tiempo en la cárcel o pasar por su expulsión, quizá habría preferido ir a prisión. Pues con la expulsión lo pierde todo. Pero ¿porque es expulsado si está arrepentido? Por que según los ancianos Juan no mostraba signos de un arrepentimiento genuino. Así no bastaba con la palabra de Juan, sino que además tenía que ser un arrepentimiento visible, igual que se le pedía a Hester. Según los ancianos esa condición no se veía en Juan, por eso en esta ocasión se hacía una excepción y se expulsaba a Juan. No es una expulsión física como la de Hester, pues Juan sigue viviendo en el mismo barrio. Pero eso no le facilita las cosas pues si al menos estuviese lejos, no tendría que ver a diario como personas que le conocen desde hace años le niegan el saludo.

La expulsión se notificaba públicamente. Se avisa de antemano a Juan para que este no esté en su congregación el día de la expulsión, pero Juan en vez de preferir esta opción prefiere asistir. Cuando se lee el anuncio el afectado se sonroja, se avergüenza, y eso que no se dice el motivo de su expulsión. A pesar de eso todo el mundo sabe cual es el motivo de expulsión de Juan.

Juan está decidido a ser readmitido, pues cree que el está arrepentido de corazón y que los ancianos se han equivocado. El mecanismo para ser readmitido es, asistir a todas las reuniones, mientras que el grupo ni siquiera le dirigirá un saludo, pues Juan transigió y rompió las reglas. Juan sospecha que los ancianos tenían prejuicios contra él, pues Juan vestía algo moderno, salía algo por las noches y no era muy “espiritual”. Sospecha que no le creyeron cuando confesó que fue la primera vez que cometía tal pecado. De haber sido así no lo habrían expulsado.

Y esa es una diferencia…si has repetido una mala acción, un pecado varias veces no puedes, entonces no puedes estar arrepentido de corazón, al menos según los ancianos.

Juan siente lo que dice el libro en su pagina 22, tiene “sentimiento de degradación, de inferioridad respecto a los otros”. Como se menciona en la pagina 27, en este caso “la primera consecuencia…prevista…es aislar y/o expulsarle del seno de su sociedad”. Es una consecuencia parecida a la que sufrían aquellos que tenían condición de infames y se les disminuía su capacidad jurídica como persona. Sólo que esto no se lo hace un estado, ni ocurre en todo un país. Esto le ocurre en su sociedad, en su entorno más inmediato. En su mundo. Si bien “las discusiones sobre penas infamantes giraron en torno a dos aspectos centrales: sus efectos y su justificación, no es así en la religión de los TJ. Lo que se hace y como se hace es lo correcto, es lo justo a la vista de Dios y de los hombres.

La moralización en el Derecho Penal ( pagina 32,33)

No es el caso de Juan. Su pecado por suerte no está bajo ninguna ley en España. Afortunadamente la moral y la ley no van juntas, sino que van por separado. Los gobiernos (al menos la mayoría de los llamados democráticos) no quieren legislar la moral en lo que a vida sexual se refiere, a excepción de los gobiernos teocráticos. Cabe aclarar que si que se legisla sobre pederastia y otras tendencias que en este estudio no vienen al caso. En nuestro país, España, recientemente se ha legislado sobre los matrimonios homosexuales.

Volviendo al tema me parece sorprendente que en España se tuviese que esperar al año 1978, el 18 de Enero para despenalizar el adulterio y el amancebamiento (vivir en pareja sin estar casados). Es increíble pero era delito. Fuente: http://www.el-mundo.es/magazine/m60/textos/hitos2.html

¿En que situación quedaban los TJ de entonces? Como los TJ no podían casarse por la iglesia católica pues estaba fuera de sus creencias, y en un periodo de nuestra historia tampoco podían por lo civil sin justificarlo (para eso debería ser viudos uno de los dos) lo que hacían era un ritual entre ellos y se iban a vivir juntos. Para los ojos de Dios (al menos a los ojos de la Watchtower) ellos estaban casados pero para el estado español estaban cometiendo delito.

¿Y que hay de la pederastia? Los TJ saben que existen leyes al respecto pero como en otros casos se prima la ley de Dios antes que la de los hombres. ¿Que hacen pues si se enteran que uno de sus miembros comete pederastia?. Al aplicar antes la ley de Dios, se reúnen con el. El inculpado tiene dos opciones, o ser expulsado o perdonado. Si se le expulsa que sería lo más normal queda fuera de la organización de los TJ con derecho a readmisión a medio plazo (unos dos años). Pero si es perdonado los TJ lo aceptarían (con condiciones para cambiar) pero no sería denunciado ante los tribunales. Así estarían infligiendo una ley penal, pues la pederastia es delito y si se tiene conocimiento de ella ha de ser denunciada. Los TJ se basan en esta conducta al afirmar que lo que ocurre entre ellos tiene que solucionarlo con la Biblia en mano, así no se puede llevar a un hermano espiritual a los tribunales si se puede evitar. También se aplica esto en cuanto a delitos económicos u otros. Aunque recientemente y debido a la dureza de algunas leyes al respecto los TJ están cambiando y si denuncian actos pederastas si la ley estatal así lo exige.

Una pagina web no oficial de los TJ dice: “Si un TJ se arrepiente (si tiene un corazón sinceramente herido y está totalmente resuelto a evitar tal conducta en el futuro), entonces aplica lo que se expresó en La Atalaya del 1 de enero de 1997; esa persona no califica para ocupar una posición de responsabilidad en la congregación, ni para ser precursor (predicador a tiempo completo) ni para prestar ningún tipo de servicio especial de tiempo completo (1 Timoteo 3:2, 7-10). Esta acción se toma porque a los testigos de Jehová nos preocupa mantener las normas bíblicas y proteger a los niños. Todo miembro debe cumplir los mismos requisitos: mantener limpieza en sentido físico, mental, moral y espiritual (2 Corintios 7:1; Efesios 4:17-19; 1 Tesalonicenses 2:4).”

SI hemos leído con atención vemos que un TJ puede haber sido un pederasta, y puede ser TJ, no se le expulsa, sin embargo si hace lo que Juan, tener relaciones sexuales antes del matrimonio, puede ser expulsado. Aquí se está equiparando un pecado con otro al darles el mismo trato. La cuestión es que, tanto Juan como cualquier “testigo” que “peque” pasará a ser siempre un ciudadano de segunda clase entre su propio pueblo. Se crea estigma y esa persona queda marcada para siempre…eso a mi parecer es una forma de castigo. Podemos leer una historia parecida a la de Juan en http://andres-silva.galeon.com/aficiones1335187.html donde un joven TJ cuenta como fue amonestado públicamente, y cayó en una depresión debido a esto.

Fuente: http://www.tjdefendidos.org/abusos.html

Por no asistir a su iglesia (Pagina 32)

Si un matrimonio en Salem, fue multado en 1668 por faltar frecuentemente a la iglesia, ya vemos lo que le pasó a Juan. La falta de asistencia a su congregación fue una variable tenida en cuenta para decidir su expulsión. Ya se tenía el ojo puesto en el. No era un cristiano fuerte…y merecía un castigo. El que hubiese cometido pecado fue un detonante y no sólo la causa en sí. Quizá si su asistencia a las reuniones hubiese sido buena, sólo se le habría amonestado públicamente y no se le habría expulsado. Si a un tal “William Paine” se le condenó a muerte por practicar conductas sexuales sucias como la masturbación, a Juan, por tener relaciones sexuales antes del matrimonio también se le mató, pero no físicamente sino espiritualmente. Juan murió el mismo día que se le expulsó.

La norma en la religión

Los TJ igual que los puritanos creían y creen que “EL gobierno es el instrumento de Dios en la Tierra”. Eso sí, siempre que sus leyes no contradigan las leyes divinas. Se basan en lo que dijo Jesús para pensar así: “al cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. De esta manera si una ley estatal coincide con sus creencias estarán de acuerdo con ella, pero sino no. Pues si un TJ no puede transigir en cumplir una ley humana, mucho menos si tal ley es también divina. La sanción por tal cosa sería también ultraterrena.

EN la película vemos que era normal que hubiese declaraciones de culpa, remordimiento o peticiones de perdón. SI bien se empieza a ver un cambio durante el siglo XVIII, se produce un descenso importante en la tipificación de delitos religiosos, a excepción de los sexuales. Pues bien, en los TJ, como en otras muchas religiones, a pesar de que por ejemplo los diez mandamientos condena robar, mentir, blasfemar, etc., sigue siendo más importantes los pecados relacionados con el sexo. Lo mismo pasaba en la película. Así los TJ toleran la glotonería, el exceso de algo de alcohol, la mentira pequeña, etc., pero no son transigentes con los pecados de índole sexual.

Expulsados, vacíos y sin vida social

Volviendo a Juan, este fue expulsado por tener relaciones sexuales con su novia antes de estar casados. La novia de Juan a la que llamaremos Raquel, con grandes remordimientos confesó en su congregación que cometió tal pecado. Raquel paso un comité de ancianos. Podemos imaginar a seis adultos, algunos de ellos rozando la edad de jubilación laboral, preguntando a una chica de 24 años detalles morbosos, justificando tal acción en base a que a mayor detalles, mas datos para evitar la expulsión. Tal y como se ve en la película, si a la protagonista se le decía que vistiese con mas discreción, a Raquel se le dijo que quizá todo lo que le ha sucedido no hubiese pasado si hubiese escuchado las advertencias de que llevar la falda tan corta y vestir “ligera” le iba a traer problemas.

Raquel salió de tal comité judicial llorando, diciendo que han sido muy duros, pero a su vez pensando que ya lo ha confesado todo, y por eso se siente aliviada. Su expulsión es inminente, pues fueron varias veces las que practicó sexo, y no sólo una, con lo cual no pudo haber arrepentimiento genuino. AL menos así razonaron los ancianos.

Para Raquel esto fue también peor que la cárcel. Raquel tardaría dos años en ser readmitida en la organización a diferencia de Juan que tardaría sólo siete meses. Juan tardó menos, ¿acaso estaba más arrepentido? ¿Quien decide el baremo para medir? Sucedió igual que en la película, donde unos viejos amargados son incapaces de reconocer que esa ley supuestamente divina es imposible de cumplir, y que después de dos años y habiendo dado por muerto a su esposo, tampoco era tan extraño que Hestel hubiese caído en la tentación de algo tan natural como tener relaciones sexuales.

Pero, lo que le ocurre a Juan y a Raquel es en parte normal si tenemos en cuenta que dichos ancianos que les juzgan, son personas que no tienen formación intelectual. No son licenciados en ninguna ciencia, ni de la salud, ni social. Son personas que juegan a ser Psiquiatras o Psicólogos. Recordemos la película El Experimento. En ella vemos que pasa si a personas que en su vida normal no ocupan un rol que les otorgue poder, y de repente en un espacio de tiempo y en un habita determinado, se les da autoridad.

La película “El experimento” consiste en eso. Se selecciona a unos individuos, a unos se les da el papel de guardias de seguridad en una prisión simulada, y a otro se les da el papel de presos. Ambos tienen que ejercer el papel que les toca y el resultado es un desastre. EL abuso de la autoridad por parte de los supuestos guardias es desmesurado. Pues a los ancianos les pasa lo mismo. En su vida real no son “nada”. Son personas sencillas. Pero en su habitat, en su religión, en su congregación son los que deciden.

Juan ante la presión por el estigma que sufre y el desamparo por la negación de saludo de parte de los que antes eran sus amigos, un día decide ir al psicólogo, aunque después de la primera visita decide no volver. Al cabo de unos días se lo comenta al anciano responsable de su expulsión, ante lo cual dicho anciano, pregunta a Juan si le ha explicado algo relacionado con sus creencias. Claro está que Juan le contesta que si, pues parte de su “tristeza” y angustia es producida por su situación. Ante esto el anciano le contesta que: “como se le ocurre contar a una persona del mundo (un mundano es un no TJ) detalles sobre la verdad (la verdad es su religión)”. Juan se empezaba a dar cuenta de que aquella situación empezaba a ser surrealista. Todo le costaba, empezaba a deprimirse de tal forma que su rutina diaria era un esfuerzo constante, de que el estar estigmatizado tenía en él efectos discapacitadores.

El libro La letra escarlata de J. Luís Pérez Treviño, en su pagina 53, cita la Declaración Universal de Derechos Humanos, que es:” todos los seres humanos nacen iguales en dignidad y derechos, y dotados de razón y conciencia”. ¿Por qué Juan sentía que empezaba a disminuir su dignidad? ¿Acaso su sentido común le decía algo diferente a sus costumbres, a su conciencia? Dice nuestra constitución que la dignidad de la persona…es fundamento del orden político y de la paz social. Opino igual que el autor, que los castigos avergonzantes aunque eficaces, pues no tienen una carga económica fuerte, no deberían de ser restablecidos. Pero voy más allá, ni siquiera deberían de ser permitidos dentro de ningún grupo social, secta, o similares. Tampoco creo que lo que se hizo en Inglaterra, por parte de la prensa, publicar la lista de los pederastas, estuviese bien. Recuerdo que leí que se dio una paliza a un vecino por error, al confundírsele con un pederasta.

Castigos públicos ¿son iguales para todos? recordemos la película “Senderos de gloria: el abuso de la autoridad en tiempos de guerra”. Mientras que se fusilaba a unos soldados por desobedecer una orden imposible de cumplir, a su general, que era un genocida, pues dio en el fragor de la batalla orden de disparar contra sus propios hombres, se le juzgaría PUBLICAMENTE PARA SALVAR SU HONOR. ¿Sólo su honor? Los castigos avergonzantes, como otros tipos de castigos, no son iguales para todos.

La dignidad

La dignidad tiene un significado muy amplio. Lo que afecta a la dignidad de un individuo a otro puede no afectarle lo más mínimo. Eso es lo malo de los castigos avergonzantes. Si el individuo no tiene sentido del ridículo, sentimiento de culpa, este tipo de castigo no tiene efecto. La dignidad de las personas no admite discriminación por ninguna razón, y tampoco por ninguna circunstancia, la dignidad es un bien jurídico bien guardado, o al menos debería serlo. Como vemos en el libro La Letra Escarlata, la dignidad tiene diferentes grados de definición. EL autor también la define como una característica contingente y gradual que se puede perder o ganar dependiendo de las circunstancias y las capacidades de cada individuo. En la película molestaba a la comunidad de Hester que esta llevase la letra A con DIGNIDAD. Igual que Juan y Raquel. Fueron expulsados no porque estuviesen o no arrepentidos genuinamente, sino porque su dignidad impedía que sus ancianos viesen en su leguaje corporal “signos”, “muestras” de su arrepentimiento. Ellos lo intentaron, y a diferencia de Hester se sometieron, pero aun así fueron expulsados de su “comunidad”. Lo curioso del caso es que Juan tardó sólo siete meses en ser readmitido y Raquel necesitó dos años. Creo que al igual que pasó con Hester, el hecho de ser mujer no le puso las cosas más fáciles.

La humanidad como contenido de la dignidad es un valor muy importante y nuestros protagonistas sintieron que no vieron humanidad por ningún sitio. Lo peor es que una vez que Juan ya no era testigo de Jehová se dio cuenta del tiempo que había perdido. Entendió que por su estigmatización siempre sería un “tipo de segunda” y cuando fue readmitido en el grupo fue él quien pidió darse de baja en las filas de los TJ. Y es que para tener dignidad es necesario sentirse libre, tener libertad de acción.

No ocurrió así con Raquel, que todavía procesa dicha religión

Detalles del avergonzamiento

Pero detallemos cuales fueron algunos de los pasos previos a la expulsión de Juan y de Raquel. Como ya dije, Juan no estaba fuerte en la fe de los testigos de Jehová. ¿Cuál sería el castigo que se le daría por no escuchar a sus ancianos? Como dice el libro La letra escarlata de J.L. Pérez Treviño en su pagina 83, “el avergonzamiento es una forma típica de estigmatización. Las victimas de un estigma aparecen en su entorno como portadores de una etiqueta que los trata como seres degradados”.

Bien sabemos y se no dice más adelante en el libro que hay diferencias cuando la aplicación del castigo es por parte del Estado y de una orden judicial. Pero de lo que tratamos aquí es de “la provocación de la vergüenza que constituye en si un daño, pues supone tratar a una persona como inferior, rebajada o excluida respecto del grupo al que pertenece.

Las congregaciones de los TJ funcionan de forma que, los ancianos dan “privilegios” a sus miembros. Los privilegios consisten en realizar trabajos para la congregación, sin ningún tipo de retribución económica. A mayor buen comportamiento se asignará un trabajo de mayor responsabilidad. Los trabajos van desde limpiar el “Salón del Reino” a ser nombrado responsable de sonido, manejando así micrófonos, modulación, cables, etc. Pueden ser nombrados desde un sencillo “trabajador”, sin cargo, a un “responsable”. A mayor estatus espiritual, mayor será el puesto asignado. Pues como Juan no era fuerte espiritualmente nunca tuvo asignado un puesto en su congregación, a excepción del de la limpieza del salón, privilegio que, según algunos de sus miembros era tan importante como cualquier otro. Juan sabía que ahí se le estaba estigmatizando, pues la mayoría de los que iban a limpiar eran mujeres, y estas apenas tenían privilegios. EL máximo privilegio que tienen las mujeres es el de hacer una especie de teatrillo en la plataforma del salón, de forma que simulan una conversación, donde una es ama de casa y la otra una predicadora TJ. Esto es así pues la mujeres no pueden tener cargos dentro de la congregación, sólo pueden colaborar, pero nunca dirigir. ¿Cómo estigmatizaron a Raquel después de ser readmitida? Pues al igual que Juan, tras su readmisión, no se les concedieron sus privilegios inmediatamente después de su expulsión. Se les aplicó como una especie de cuarentena que duraría meses. Estarían en observación constante y cuando los ancianos viesen que su conducta vuelve a ser digna de pertenecer a la congregación, entonces y no antes serían devueltos dichos privilegios. Esta situación me recuerda a la película de nuevo. De lo que se trataba era de demostrar que quien tenía el poder ejercía ese poder y los demás tenían que obedecer.

Negación del saludo

Pero si otra forma de castigar a un expulsado es negarle el saludo, eso ¿en base a que lo hacen? Unos de sus antiguos dirigentes el 'juez' Rutherford llegó a decir públicamente que los expulsados y desertores de los testigos de Jehová deberían estar muertos, y que si ellos no los ejecutaban físicamente era porque las leyes del país lo impedían. Por eso, los deberían de tratar como si estuvieran muertos. De alguna manera se les mata espiritualmente.

A Juan su familia le trata como pariente expulsado o desasociado, le pueden hablar pero sin relacionarse con él en exceso. No es como si él estuviera viviendo en la misma casa de uno, donde no se pudiera evitar el contacto y la conversación. Los TJ dicen: Debemos recordar con claridad la instrucción inspirada de la Biblia: "Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que llamándose hermano sea fornicador, o avariento..., ni siquiera comiendo con tal hombre." 1 Cor. 5:11. Así como no vive en casa de sus padres, sus padres le guardan las distancias. Si en la película de la que hablamos aquí, hubiesen aparecido los padres de Hester, no me cabe duda de que la habrían tratado todavía peor.

http://www.gbasesores.com/colaboraciones/expulsion.html

Los TJ predican que "los cristianos que son parientes de una persona expulsada [o desasociada] que vive fuera del hogar de ellos deben esforzarse por evitar asociarse innecesariamente con él o ella, y hasta deben mantener al mínimo los tratos comerciales con él o ella." Juan aunque es desasociado pues escribió carta de renuncia, tiene a sus Padres TJ. Podemos imaginar la dureza de la situación pues Juan sabe perfectamente que sus propios padres no deben tener relación estrecha con el, pues su religión así se lo dice. Eso es una forma cruel de castigar a Juan. La propia interpretación de la Biblia por parte de los TJ dice que cuando llegue el “nuevo orden” si los padres de Juan pierden a Juan como hijo, Dios entonces endurecerá sus corazones y los bendecirá con más hijos. Juan seguía siendo castigado aunque ya no pertenece al grupo de los TJ.

Otro argumento para negar el saludo a Juan cuando se cruzan con el por la calle es el siguiente: Según ellos la Biblia dice:” Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo." (2 Juan 8-10 TNM). Otro texto de su Biblia dice: Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros." Lo que hacen los TJ es de aislar dichos textos de su contexto, pero Juan tiene la conciencia tranquila al menos unos años después, pues pudo informarse que esos textos tiene una interpretación muy cerrada por los TJ. Antes en el primer siglo un saludo podía durar media hora o más, y en el se podía incluso incluir una comida, sentándose ambas personas en la misma mesa. Juan reflexiona que no tiene interés en hablar media hora con ningún TJ. Y tras saber esta información cuando se cruza con un TJ deja de girar la cara y dice un alto y claro buenos días o buenas tardes, según sea la hora en la que se encuentre a un practicante de los TJ. Poco a poco se siente menos culpable y deja de sentir vergüenza.

Conclusión

Yo no estoy de acuerdo con la imposición de castigos avergonzantes. En eso concuerdo con el autor del libro en el cual me he inspirado para realizar este trabajo. Recordemos la película El escándalo de Larry Flint. En esta película el protagonista es denunciado por “inmoral”, por editar una revista “porno”. Sin desviarme del tema sólo pretendo recordar al lector que, uno de los personajes de la película, que se daba golpes de pecho y se rasgaba las vestiduras, al finalizar el film se cita que fue juzgado por estafar dos billones de dólares. Vuelvo pues a lo mismo, aquellos actos donde está envuelto el sexo de alguna manera suelen ser castigados con más dureza que otros. Esto se da más en los grupos o sociedades donde la religión ocupa un lugar importante.

No estoy de acuerdo tampoco con la publicación de ninguna lista de pederastas, ni de ningún otro tipo de delincuentes o enfermos. Aunque es un tipo de castigo económico, pues ahorra al estado millones, al no tener que invertir en hacer más cárceles ni en mantenerlas, creo que el derecho a una vida digna, a tener dignidad, es más importante. Cualquiera puede cometer un error y equivocarse, y no por ello tiene que quedar estigmatizado de por vida. El sistema, tal y como está concebido, no es ni mucho menos perfecto, pero funciona. Nuestras leyes protegen el derecho a una vida digna, el derecho al honor, etc. y los trata como bienes jurídicos muy valiosos.

Por lo que a mi respecta si hubiese un test de respeto y dignidad, los castigos avergonzantes no lo pasarían. Existe una conexión conceptual entre degradación y castigo vergonzante que priva a este tipo de castigos de fundamentación moral y constitucional.

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LA LETRA

ESCARLATA

Salem Witchcraft Trials 1692