Testigo de cargo; Agatha Christie

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela de misterio. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Francisco Olivares
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
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  • TEMA PRINCIPAL

El libro narra el juicio de un joven llamado Leonard Vole que es acusado por el asesinato de una solterona rica amiga suya, a la que visitaba a menudo con el consentimiento de su mujer Christine. En el juicio es defendido por Sir Wirlfrid, un famoso y excelente abogado.

  • RESUMEN PRINCIPAL

Ingresado el Señor Wirlfrid en el Hospital, a causa de un amago de infarto. Debido a su mala conducta, le expulsaron pero le mandaron con él a una enfermera llamada Miss Plimsoll, la cual era un poco pesada, pero resultaba agradable, aunque al Señor Juez le trajese verdaderos quebraderos de cabeza.

Cuando llegó a su oficina, que a la vez era su casa su criado el Señor Carter le invitó a pasar a su antiguo despacho del cual no se acordaba casi. El Juez ya empezaba a sentirse mejor pero detrás tenía a la enfermera para supervisar, todos sus movimientos. Estaban subiendo para irse a la cama a descansar cuando de repente entró por la puerta un antiguo amigo suyo, llamado Mayhew, que le traía casos para que se hiciese cargo de algunos y llevarse después una pequeña comisión.

Pero este caso, era más serio porque Mayhew, traía al posible asesino para que Wirlfrid le investigara y se hiciera cargo del juicio debido a que lo más normal era que lo arrestasen porque él fue el último y único en salir de casa de la rica Señora y según el ama de llaves de la Señora fallecida dice que le oyó. El Señor Wirlfrid se dispuso a investigarle y después de someterle a numerosas pruebas accedió al caso, aunque los del hospital le habían dicho que no aceptase juicios en los que se pudiera exaltar, por si le volvía a dar otro amago de infarto.

El acusado llamado Leonard le dijo al Señor Wirlfrid, que él estaba en casa de la mujer a las ocho y salió de allí a las 9 y por tanto no pudo realizar el asesinato él ya que el asesinato se produjo sobre las diez. También le explicó que los cortes de las manos no se los había hecho con un cuchillo que habían asesinado a la mujer, se los hizo cortando el pan, el cuchillo resbaló, y por tanto se le manchó toda la chaqueta de sangre y además no tenía la más remota idea de que iba a cobrar una herencia. Mientras le estaba diciendo esto el Señor Wirlfrid le estaba enfocando con su monóculo, prueba que realizaba según él, para saber si su cliente decía la verdad.

Apareció otro Abogado llamado Brogan-Moore, al que le había llamado el Señor Wirlfrid debido a su estado de salud, para que se hiciese cargo del caso. Éste empezó a interrogarle y Wirlfrid se fue a acostarse para descansar, pero dispuesto a subir salieron del despacho Brogan-Moore y el ahora acusado porque había venido la Policía y se lo habían llevado, sin enterarse el Señor Wirlfrid, entonces apareció por la puerta la Señora del acusado llamada Christine por tanto Brogan-Moore y Wirlfrid le invitaron a pasar. Estando allí, empezó a hablar, pero no acababa de convencer a ambos por lo que Wirlfrid se dispuso a hacer su prueba del monóculo y ésta corrió las cortinas y se fue sin poderle hacer más preguntas.

Era el día anterior al juicio y estaba el Señor Wirlfrid dándole

vueltas en la cama perguntándose, sí aceptar o no el juicio, le costó mucho pero al final accedió y rápidamente se fue a ver al acusado a la cárcel.

En la cárcel estaba el acusado, de los nervios y empezaba a tener claustrofobia, cuando llegó Wirlfrid se alegró muchísimo, pero no le interrogó, lo que hizo fue hacer unas fotos igual vestido como iba la noche del crimen y sacar las fotos por toda la ciudad para intentar encontrar algún testigo, ya que no tenían ninguno.

Llegó el día del juicio y primero llamaron al Inspector Jefe Hearne, al que el abogado acusador llamado French le empezó a no parar de hacer cuestiones sobre una posible hipótesis y al final le dijo que le dijera todo junto y tranquilamente y éste dijo, que como la muerte se produjo a las diez es posible que el acusado la hubiera matado, el que apareciesen cristales rotos en una ventana y la misma rota si que dice algo pero no que los cristales en lugar de salir para dentro, si era un ladrón o un asesino, salieron para fuera como si alguien desde la casa, hubiera roto el cristal para hacer que pareciese un robo. Con esto acabó el acusador ahora era el turno de Wirlfrid, y le dijo que todo eso muy bonito, pero que no había ninguna prueba que afirmara todo eso y con esto acabó.

Ahora le tocaba el turno al ama de llaves de la Señora asesinada, llamada Janet al que el acusado no le caía nada bien desde el primer momento en que lo vio le cayó mal, empezó como con el anterior, el abogado acusador le empezó preguntando si sabía algo, y ella le explicó que eran las siete cuando se había ido a casa de su hermana a tomar el té y a llevarle una mantilla, ya que era su tarde libre, cuando se fue no había llegado el acusado aún, pero luego cuando regresó a las diez para coger la mantilla que se le había olvidado oyó por la puerta las risas de la Señora y del acusado, luego ella se fue y cuando regresó fue cuando se encontró el cadáver de la Señora tirado en el suelo y por ello habló con la Policía. Entonces empezó a hablar el Señor Wirlfrid y le preguntó, si había pedido un sonotone debido a su discapacidad auditiva y ésta lo afirmó, y Wirlfrid dijo: “Y dice Ud., que a podido oír al acusado a las diez, con la tele encendida, con una puerta de diez centímetros de ancha y afirma Ud. que era la voz del acusado y no es capaz de ceder y decir que se ha podido equivocar”. Pero Janet cabezuda dijo que no y se retiró.

El último testigo del día era la mujer del acusado, Christine, aunque Wirlfrid se negara a interrogarla, porque era la mujer del acusado y dependía si quería favorecer o perjudicar a su marido. Empezó como siempre el abogado acusador diciéndole que dijese todo lo que sabía, empezó a decir que todo lo que había dicho su marido era mentira, que llegó a casa a las diez y media, con los puños llenos de sangre y diciendo: “la he matado”, pero ella al principio dijo que a las nueve y media, que se lo había hecho cortando el pan para proteger a su marido, pero ya se había cansado de protegerle y por ello lo había dicho, con esto acabó el Abogado acusador. Era el turno de Wirlfrid y no tenía nada que preguntar cuando de repente dijo: “ Sabes que la pena de perjurio, son muchos años en prisión o la pena de muerte “, Christine se lo afirmó y dijo que estaba completamente segura. Y con esto acabó el juicio, y se prolongó hasta el día siguiente.

En el despacho se encontraban los Abogados Wirlfrid y Brogan-Moore, cuando recibieron una llamada desde la estación, diciéndoles que fueran rápidamente allí que tenía una valiosa información acerca de Christine, se fueron rápidamente en dirección a la estación.

En la estación se encontraron con la persona, que les había llamado, ésta persona les enseño unas cartas en las que escribía Christine a un tal Max diciendo que iba a testificar en contra de su marido, para poder estar sola con él, pero a cambio de esta información tuvieron que pagar bastante dinero.

Era por la mañana y se encontraban en el juicio, el Jurado se reunió para dar su decisión, pero antes de darla apareció el Señor Wirlfrid y les enseñó dichas cartas, que obligó al Jurado a volverse a reunir y dar su decisión nuevamente en la que el acusado era inocente. Éste muerto de la alegría se bajó rápidamente a por sus cosas para irse a casa y cobrar la herencia, que le había dejado la Señora rica ya que se llevaban tan bien y era la única persona que tenía a su alrededor.

Cuando subió le estaba esperando Christine, al ir a darle un beso y Vole se quitó y fue a abrazar a otra mujer, a quien a esta si que le besó, para el asombro de todos los presentes, Christine por su ira, debido a que al principio había testificado en contra de su marido y luego había estado toda la noche escribiendo esas cartas a un no existente Max, para que el jurado se volviera a reunir y culparla a ella y no a su marido, cogió un cuchillo que llevaba en el bolso y le asestó un cuchillazo en el abdomen, del cual cayó fulminado al suelo.

Carter estaba diciéndole al Señor Wirlfrid que tenía que coger el barco, para irse de vacaciones diez días que se lo habían dicho los del Hospital, pero en un gesto de compasión la enfermera le dejó sólo y al final no se fue de vacaciones.

  • EL TEMA

EL PLANTEAMIENTO: Leonard Vole era un joven que según las investigaciones realizadas por la Policía, afirmaban lo que el ama de llaves había dicho, que él era culpable, un amigo del mismo le llevó a conocer al Abogado Wirlfrid para que le defendiese.

EL NUDO: Todo se empieza a complicar cuando la esposa del acusado empieza a contradecir lo que había dicho antes y también lo que había dicho su marido, también cuando estaba en el juicio el ama de llaves de la Señora asesinada dijo que oyó al acusado a las diez (hora del asesinato aproximadamente) y no a las nueve como decía el que se había ido de la casa y además todos los que declaran sus hipótesis, iban en contra del acusado aunque no hay ninguna prueba que lo demuestre.

EL DESENLACE: Todo acaba cuando una persona (Christine disfrazada), le entrega a Wirlfrid unas cartas que le había escrito la misma, a un tal Max diciéndole que iba a testificar en contra de su marido, pero cuando al final declaran inocente al acusado, para sorpresa de su mujer ya no la quería y se había buscado otra y ésta por su ira le asestó un cuchillazo en el abdomen, que lo mató.

  • LOS PERSONAJES

LEONARD VOLE: Hacía el papel de acusado, a simple vista parece un hombre muy unido a su familia, pero luego te vas dando cuenta de que tiene otro amante. Sería un hombre de estatura normal y carácter exaltado a quien al final declaran inocente.

CHRISTINE: Una mujer atractiva, mujer del acusado, cuando está en el juicio al principio declara en contra de su marido, pero más tarde por cariño a su marido se inventa unas cartas dirigidas a un tal Max, que salvan a su marido, pero por perjurio ella va a la cárcel.

SIR WIRLFRID: En el libro realizaba el papel de abogado defensor, quien debido a su estado de salud no le permitía rendir al 100%, pero al final se sale con la suya y declaran inocente al acusado. Me lo imagino de carácter tranquilo y de un gran físico, al que le trae verdaderos quebraderos de cabeza la enfermera.

MISS PLIMSOLL: Era la enfermera, al principio era un poco desagradable, pero después según te vas leyendo el libro, resulta una persona que realiza bien su profesión y cuando tiene que ser agradable lo es.

BROGAN-MOORE: Era el otro abogado defensor, quien apoyaba al Señor Wirlfrid, la verdad es que se sabe poco de él e interviene muy pocas veces, era alto y delgado.

MAYHEW: Desempeña el papel de amigo del abogado quien trae al acusado, para que le ayude en lo posible, sería un hombre de carácter un tanto exaltado y de un físico.

CARTER: Es un viejo amigo y ayudante de Sir Wirlfrid, leal y servicial, con el que había trabajado más de treinta años y muy simpático.

JANET: Era el ama de llaves de la señora asesinada, desde un principio no le cayó bien Leonard Vole, debido a que como cuando se muriese la Señora iba a cobrar una gran herencia y estaba sola, entonces apareció Leonard y le iba a tocar menos parte, y por eso testificó en contra de él, me la imagino de mediana edad pero envejecida.

INSPECTOR JEFE HEARNE: Aparece sólo en el juicio para dar su teoría sobre el asesinato la que apuntaba al acusado como autor del mismo.

DIANA: Es la verdadera amante de Leonard Vole, aunque nadie lo sabía hasta el último momento en la que aparece después de haber sido declarado inocente besándole, sería una mujer esbelta y atractiva.

  • OPINIÓN PERSONAL

El libro está en términos generales muy bien. Lo que más me ha gustado ha sido en los momentos del juicio, porque no se sabe lo que va a pasar y según lo vas leyendo, se tiene mas curiosidad por llegar al final del mismo, el personaje que más me ha gustado ha sido Sir Wirlfrid porque es una persona que no hace caso de Hospital y menos de la enfermera, aunque más tarde le acabaría haciendo caso. También me ha gustado, debido a que ejerce muy bien su profesión pero cuando se pone a jugar con las pastillas en mitad del juicio, demuestra que le han querido hacer una persona agradable y simpática, y sabe hacer preguntas que casi ni te las puedes imaginar, pero que luego tienen un gran sentido.

Lo peor del libro es que no sabes lo que va a pasar hasta que no llegas a las últimas páginas del libro, pero lo interesante es que tienes que pensar para saber quien es el asesino, porque no te lo dice directamente y luego es un poco lioso.

La verdad es que este libro ha sido uno de los muchos que me han gustado leer, porque no te cansas de leer y además estás pensando a la vez lo que te puedes esperar y luego sucede lo más inesperado.

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