Terrorismo etarra

ETA (Euskadi Ta Askatasuna). Atentados terroristas. Caso Pertur

  • Enviado por: David López
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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E.T.A.

CONCEPTO DEL TERRORISMO

El terrorismo ha sido, el principal problema que España ha tenido que afrontar.

En muchas ocasiones ha sido la preocupación más agobiante para nuestros gobernantes. Ha ocupado demasiadas veces los titulares más destacados de nuestros medios informativos. Y ha sido, desde que alborea aquí la democracia, el arma y el pretexto predilecto de los que han intentado el fracaso de este enésimo intento de convivencia pluralista en libertad.

Sin embargo, conviene dejar dicho desde el primer momento, que el terrorismo no ha surgido con la democracia ni ha sido exclusivo de nuestro país. La violencia política es una constante histórica que se ha manifestado de muy diversas formas. Precisamente un rasgo común a doctrinas y filosofías diferentes ha sido el definir al Estado o al poder político legítimo en cuanto “monopolizador de la violencia”.

EL TERRORISMO EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA

El terrorismo, no aparece en España de una manera inopinada, sino que hay suficientes elementos para afirmar que es una manifestación endémica en nuestra historia contemporánea.

Las partidas en que se concretaban las fuerzas carlistas, que campan por Cataluña a mediados del pasado siglo, el típico bandolerismo en el que a veces no faltaban las motivaciones políticas, pueden ser considerados como los antecedentes directos de los modernos comandos terroristas. No es por eso extraño que muchos hayan visto en ETA la manifestación siglo XX del carlismo y la situación creada por esta organización terrorista como una nueva “guerra del Norte”, como la cuarta o quinta -según los cálculos- guerra carlista.

Más tarde a partir del último tercio del siglo XIX, aparecerá en España una forma nueva de terrorismo inspirada en ciertos planteamientos anarquistas y que si a veces tiene un carácter organizado.

El franquismo se tuvo que enfrentar con manifestaciones terroristas desde el primer momento.

El “maquis”, formado por los restos de las unidades derrotadas en la guerra civil y por elementos pasados de Francia, tardó mucho en ser erradicado y fue preciso emplear contra él no sólo a la Guardia Civil, sino al propio Ejército. Más tarde aunque sin especial virulencia, por el rigor de las medidas represivas, el terrorismo no desaparece nunca del todo, como lo muestra la persistencia de una legislación especial para la sanción de este tipo de delitos.

Durante los años 1944-46, se produjeron invasiones por los Pirineos y el Cantábrico de efectivo antifranquistas que, en ocasiones, totalizaron varios miles de hombres, se llega a una cierta estabilización en ese ámbito.

En 1961 va a hacer su aparición terrorista ETA. Aunque fundada en 1959, no inicia su lucha armada hasta este año. Su primer acto fue la colocación de una bomba en la vía de ferrocarril el 18 de julio, máxima fiesta del franquismo, que fue descubierta poco antes de que pasara un tren de excombatientes que acudían a un acto que iba a tener lugar en San Sebastián. Aquel mismo día, en esa ciudad fueron quemadas dos banderas nacionales.

A raíz de aquellos atentados fueron detenidas muchas personas, veintitrés de las cuales fueron sometidas a un Consejo de Guerra sumarísimo que les impuso penas de 5 a 10 años de prisión, salvo dos que fueron condenados a 15 y 20 años respectivamente.

La colocación de bombas seguirá produciéndose en los años siguientes. En 1962 se detuvo en Barcelona a varios anarquistas, pertenecientes al Movimiento Juvenil Libertario, acusados de haber colocado artefactos explosivos.

LOS ORÍGENES DE ETA

El carácter clandestino e ilegal de ETA, ha sido la causa, de que en torno ha esta organización, hayan abundado más el tópico de la ignorancia que de la información responsable.

ETA fundada por un sacerdote, se dedica a la tarea informativa realizando cursillos y editando cuadernos y folletos. Sus planteamientos coinciden con el nacionalismo de Sabino Arana. En sus primeros textos son perceptibles la influencia religiosa, las referencias a la doctrina pontificia y un cierto misticismo de neta raigambre sabiniana. ETA encarna, la línea del nacionalismo intransigente, contrario a la intervención en la política “española” y a las hipotéticas alianzas con fuerzas no vascas, representando anteriormente por grupos Aberri y Jagi-Jagi.

A partir del primer atentado de ETA, esta se va separando más de las otras fuerzas políticas vascas y especialmente del PNV. A partir de ahí comienzan las alusiones a la lucha armada, pero como señala Jáuregui, “se ve ésta posibilitada como muy lejana.....pues su número de militantes era muy reducido , y la mayor parte de ellos más preparado para dar conferencias que golpes de mano”.

En mayo de 1962 celebra ETA su 1ª Asamblea que elabora unos principios que son su primera autodefinición completa. ETA se define “Movimiento Revolucionario Vasco de Liberación Nacional creado en la Resistencia Patriótica”.

Inmediatamente después de la 1ª Asamblea se iniciará en ETA un debate en torno a la violencia.

Frente a los que, inspirándose en Gandhi, preconizan la resistencia no violenta. En un artículo publicado en Zutik y titulado “Diálogo o violencia”, afirma que: “la violencia no la hemos elegido nosotros, los vascos: nos la han impuesto” y continúa que “Euskadi está en guerra contra España y Francia, hasta que quede libre”.

La II Asamblea se celebra en 1963 y no tiene apenas importancia, pues no supone ninguna modificación en el esquema ideológico. Tampoco es decisiva la III Asamblea (1964) celebrada, bajo la hegemonía de la vieja guardia. Es también en esta época cuando tiene lugar la ruptura definitiva con PNV rechazando su “nacionalismo burgués”, ya que la burguesía es incapaz de realizar las aspiraciones del pueblo vasco.

En 1965 se fusiona con ETA la organización terrorista Navarra, Irache, que en diciembre anterior había atentado contra el monumento a los caídos de Pamplona. Ese mismo año se celebra la IV Asamblea, que no produce ninguna ruptura. En ella se aprueba la “Carta a los intelectuales”, así como la famosa teoría espiral, básica en su actividad terrorista. Hay que esperar, sin embargo, a 1968-1969 para que esta teoría sea profundizada.

ETA: PROBLEMAS INTERIORES. EL CASO “PERTUR”

En el ambiente de los últimos días de julio de 1976, eufórico por la amnistía, preocupado por la aparición del fenómeno GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre), una noticia llamó la atención de quienes seguían la evolución del terrorismo, en concreto, la situación de ETA. El viernes 23 de julio desapareció Eduardo Moreno Bergareche, apodado Pertur. Se dirigió con otros dos refugiados vascos, a Behovia, muy cerca de la línea fronteriza con España.

Allí se despidió de sus acompañantes y no se volvió a saber nada más de él.

Las primeras sospechas recayeron, como era natural, en alguno de los grupos de extrema derecha que venían actuando en el País Vasco francés. A esta impresión contribuye el hecho de que pocos días después el “Batallón Vasco-Español”, envía un comunicado al diario bilbaíno El Correo Español-El pueblo vasco Vasco en el que asegura que Pertur ha sido ejecutado y enterrado en un pueblo de Navarra.

Cuarenta días después de la desaparición de Pertur apareció en la prensa otra versión que atribuía el hecho a la propia ETA y en concreto a Miguel Ángel Apalategui Apala .Según esta versión el asesinato de Pertur se había debido a un ajuste de cuentas en el seno de ETA entre los partidarios de la lucha armada a ultranza, como Apala, y los que, como Pertur, venían preconizando una solución más político situada en el plano de la movilización de masas, lo que supondría el abandono o la relegación de la lucha armada. ETA reaccionó indignadamente ante esta versión señalando además que la situación interna de ETA era mucho más compleja y dinámica que la sugerida por el simplista esquema de políticos y militares.

Pero la tesis del arreglo de cuentas sobrevive y como escribe Letamendia, cerca de año y medio más tarde, una carta de parientes no directos de Pertur pide que se abran investigaciones en todos los sentidos, incluyendo a refugiados que en aquellos momentos eran compañeros. La familia aporta como único dato a la prensa una carta escrita por Pertur a un amigo doce días antes de su desaparición, en donde, entre otros párrafos, dice: Estas bestias han creado un clima tal en la organización que han transformado ETA en Euskadi Norte,l no en un colectivo de revolucionarios, sino en un Estado policial donde cada uno sospecha del vecino, y éste del otro. Y también: no logro zafarme de esta dinámica infernal de la conspiraciones, del infundio, de la mentira, etc., de esa dinámica que tiende a eliminar rivales políticos no por medio del debate político, sino a base de sucias maniobras en nombre de la disciplina, de la seguridad.

Letamendía cree que no hay base para acusar a los compañeros de Pertur de su desaparición.

Esta visión tan angélica de ETA contrasta con muchos datos sobre las luchas intestinas en una organización como ETA.

No hay datos para asegurar que Pertur fuera liquidado por otros etarras; pero excluirlo, con argumentos como los anteriores, supondría una especie de angelismo racista totalmente inadmisible, sobre todo, porque hay fuentes que aseguran que, ya en abril de 1976, Pertur había sido secuestrado por los brezeriak para pedirle la asistencia a la reunión preparatoria de la VII Asamblea.

Lo que sí parece claro es que Pertur estaba jugando un papel importantísimo en la crisis interna de la dividida ETA, que no había sido capaz de adaptarse a las nuevas condiciones de la situación política española.

Pertur venía luchando, desde que se produjo la escisión entre ETA-V y ETA-VI, por aumentar la capacidad política de ETA, para lo que estimaba necesario crear las “organizaciones de masas que se beneficien de su lucha armada... porque una organización puramente militar no puede ser vanguardia del proletariado”. En esta dinámica se produce una tensión creciente entre la dirección política de ETA y los comandos especiales (bereziak).

A partir de la retirada de Letamendía, de los órganos directivos de ETA y hasta su desaparición, Pertur dirige un colectivo que se denomina Otsagabía donde se redactan fundamentalmente dos trabajos. Este esfuerzo de profundización doctrinal se hace en el marco de la preparación de la VII Asamblea que habría celebrarse en el otoño de 1976.

El primer trabajo era “Apuntes de un debate sobre el partido” y en él, Pertur insiste en la fórmula del desdoblamiento.

El segundo trabajo de Pertur en el marco de Otsagabía se titulaba “ETA y la lucha armada”. En él reiteraba la primicia de la lucha de masas que no tiene un techo, sobre la lucha armada que sí lo tiene.

Para Pertur una vez que se hubieran puesto en práctica estas propuestas y en concreto el desdoblamiento en dos organizaciones, política la una, militar la otra, no persistiría ningún obstáculo para la reunificación de ETA-V y ETA-VI. Surge el conflicto entre dos polos que acaba con la expulsión de los obreristas o marxistas- lenistas, quedando el control de la organización en manos de los nacionalistas. En vista de esto Pertur habría sido expulsado obliga a marcharse.

En la VII asamblea, Eta aborda el tema de la lucha armada, a la que asigna tres funciones. Una función pedagógica, supeditada a nivel de desarrollo general de las luchas de las masas. Una segunda función del debilitamiento del poder de la oligarquía actuando como fuerza disuasoria y garantizadora de las conquistas populares, y, por fin, una tercera función, la de mantenerse en coordinaciones con la lucha de las masas consolidando la coherencia ideológica de ambas organizaciones(la política y la militar).

El 18 de septiembre, de aquel año el alcalde Andoaín(Guipúzcoa) fue objeto de un atentado fallido. Unos días más tarde en la noche del 29 septiembre, fue secuestrado un taxista Ángel Andrés Lorenzo, en Las Arenas (Vizcaya) obligándole a dirigirse a Erandio, donde fue maniatado y amordazado. Poco después un artefacto de 4 Kg. de dinamita explotaba en el monumento al legionario Maderal Oleaga en el mismo Erandio.

El 4 de octubre en San Sebastián el presidente de la Diputación Provincial de Guipúzcoa Don Juán María Araluce Villar, fue asesinado en el mismo momento, 2 y 4 de la tarde, en que bajaba de su automóvil para entrar en su casa. También murieron José Elicegui Díez, conductor, Luis Francisco Sanz Flores y Antonio Palomo Pérez, inspectores de Policía y Alfredo García González policía armada.

Con la muerte de Araluce se temió por muchos la apertura de una nueva fase terrorista, aunque lo cierto es que ETA vuelve a permanecer inactiva en este plano de la lucha armada hasta el año 1977.

LA ESTRATEGIA DE LA DESESTABILIZACIÓN:

El 15 de junio de 1977, día de las primeras selecciones democráticas, España entró consigo misma . Atrás quedaban muchas cosas. El fervor democrático y el espíritu cívico con que los españoles salieron aquel día a cumplir con su deber electoral, hicieron pensar a muchos que se iniciaba una nueva etapa en la que la violencia no tendría ya cabida en nuestra vida colectiva. la democracia significaba precisamente el fin de la violencia institucionalizada sustituida por el imperio de la ley. Ya no cambian los abusos del poder ni las extralimitaciones en el ejercito de la autoridad. A partir de entonces el poder venía del pueblo, le legitimaba en el pueblo y por el pueblo se justificaba. Ante él daría cuentas y por los representantes del pueblo sería controlado. El estado de derecho, en suma, era la antítesis de la violencia institucionalizada.

Durante el verano de 1977 ETA mantuvo la tregua, pero el GRAPO volvió a dar señales de su existencia a pesar de que los dirigentes más destacados de la organización estaban detenidos. El 11 de julio dos bombas destrozaron los locales de la representación cultural francesa en Madrid; hirieron a tres personas. El GRAPO siguió actuando.

Mientras, el problema vasco a penas había avanzado en el camino de su solución los etarras extrañados en territorio extranjero y que no tenían autorización de entrar legalmente en España, rompieron la prohibición: 10 de ellos estuvieron presentes, el 22 de julio, en un mitin celebrado en Durango (Vizcaya).

Después de 96 días ETA, provisionalmente inactiva, amenazó con reanudar las “acciones armadas “ por lo tanto más tarde reanudó, tan sangrienta actividad.

Era evidente, sin embargo que amplios sectores de la sociedad vasca seguían apoyando de una manera u otra a ETA, aunque empezaban a percibirse síntomas alentadores. “Mientras en todas las concentraciones masivas que se producen en el país Vasco, en los últimos tiempos- escribía Cambio 16, el 2 de octubre de 1977, en el artículo “Euskadi :la dialéctica del golpe- miles y miles de personas corean entusiasmadas el lema ETA, herria zurrekin (ETA el pueblo está contigo), los partidos mayoritarios y amplios sectores del pueblo no parecen estar ya de acuerdo con algunos de los métodos de esta organización.”

Por otra parte la crisis económica producía un aumento de parados, especialmente entre los jóvenes. El paro juvenil se convertía así en una cantera para el reclutamiento de militantes de ETA. La organización ofrecía no solo un modo de vida, sino todo ese aura heroica que había hecho entrega a una lucha por el pueblo y por el futuro de Euskadi.

Al final del verano de 1977 se había completado, tras largas minuciosas negociaciones, la fusión de los comandos beretzi, escindidos de ETA, con ETA, la fracción más radical pero también la más reducida de la organización terrorista. A ETA pertenecían algunos de los más conocidos líderes los beretzi aportaban nada más y nada menos que el popularismo de Apala.

A partir de entonces ETA-VI fue alejándose más y más de los planeamientos de ETA-V condenando sus “acciones armadas” en un tono que hubiera resultado insólito semanas antes.

En la mañana del sábado 8 de octubre, cuando el presidente de la Diputación de Vizcaya, Don Augusto Unzueta Barreneche, se disponía a sacar del maletero de su coche, en Guernica, las prendas deportivas para su habitual partida de pala, casi ametrallado por un comando de ETA que se dio a la fuga. También murieron dos guardias civiles de su escolta.

Una vez rota la tregua siguieron los atentados. El 13 de octubre caía en Villabona (Guipúzcoa) el camionero José Manuel Garro Azpiroz, el 17 en Lasarte (Guipúzcoa) era el guardia civil Ildefonso Sánchez Amil la víctima del terror etarra. Los atentados empezaban a ser tribales y cada vez les dedicaba la prensa menos espacio y titulares más modestos. Ya en noviembre, el día 2 el sargento de la Policía Municipal de Irún, José Díez Fernández, quien caía herido de muerte por las balas de ETA. Como en otras ocasiones los partidos políticos vascos condenaron el atentado, como en otras ocasiones las formaciones de izquierda abertzale guardaron silencio. Un silencio que a muchos les parecía tapadera de la convivencia y hasta de la complicidad. Pocos días después el 12 de noviembre, en un atentado multitriple moría en Archanda (Vizcaya) el capellán de la Policía Armada Jesús Aurelio Aranguas Gutiérrez y los policías Francisco Muñoz Madrid y José Cavero Duso.

Todas las organizaciones terroristas en España, volvieron a la lucha armada en ese momento. En ese estado de desestabilización, se temía que ETA o GRAPO intentasen un atentado contra el rey o el presidente Suarez lo que presumiblemente daría el traste contra el complejo y dificil trabajo de institución democrática que se venía llevando a cabo.

En la noche del 12 de noviembre el Palacio de la Moncloa fue ametrallado desde un Chrystler negro que tomó a toda velocidad la carretera de El Pardo. Aunque el propio Suárez confirmó la noticia, la enorme distancia a que se encontraron los casquillos de la pistola, unos 300 metros del Palacio de la Moncloa, hizo que se restara importancia al incidente. Con ese motivo se describían las rigurosas medidas de seguridad que rodeaban al presidente.

Un atentado suscitó un especial rechazo que fue el costó la vida al comandante Joaquín Imaz Martínez, jefe de la policía armada de Pamplona. Se daba así por Eta el primer paso en la estrategia de la provocación al ejército que iba a desarrollarse sobre todo a partir del verano de 1978. Un militante de ETA, David Álvarez quedó gravemente herido.

Todavía antes de terminar el año, ETA asesinó al concejal de Irún Julio Martínez Esquerro ( 17 de diciembre). El 20 se producía 4 un fustrado atentado contra la central nuclear de Lemóniz. Con lo que se iniciaba una larga campaña que duraría varios años y que tendría como principal objetivo a Iberduero, compañía propietaria de la central. El día 30 ETA robaba 300 kg. de explosivos propiedad de explosivos Río Tinto. También robó 264 escopetas en Elgóibar, 900 kg de goma-2 en Galdácano y 250 kg de Hidronita en Gallarta. ETA se disponía a reanudar la lucha armada. Terminaba así 1977, ETA había asesinado a 21 personas.

Los atentados terroristas se incrementaban de tal manera que a partir de 1978 se convierten en un suceso habitual. Rara es la semana que no aporta ningún muerto mas a la dramática estadística del terror y si tenemos en cuenta los atentados de menos entidad el seguimiento se hace prácticamente imposible.

ETA dio un paso más en su campaña contra la central nuclear de Lemóniz llevando a cabo un atentado que nuevamente fracasó y que costó la vida al etarra David Álvarez Peña. Hubo manifestaciones de protesta, por el héroe etarra muerto.

También continuaba sus atentados contra los miembros de las Fuerzas de Orden Público que se habían convertido además en el objetivo inmediato de todas las movilizaciones de la izquierda abertzale.

El 27 de enero caían asesinados en Bilbao el sargento de la guardia civil Antonio Gómez García y el número Francisco Rodríguez García. El 18 de febrero en Villarreal de Udechua las víctimas mortales eran otros dos guardias civiles, Antonio Navarro Heras y Manuel Redondo Villena. El 24 de febrero en Santurde era un Policía Municipal, Manuel Lemos Moya quien cayó por las balas de ETA. El 3 de marzo en Bilbao, fueron tres policías armadas, Julián Romero Sierra, Antonio Villalobos Rubio y Juán Campos Santos los asesinados simultáneamente. Dos días después el 5 de mayo, fueron asesinados en Vitoria, 5 policías armadas: Miguel Rojo Aguilar, Joaquín Ramos Gómez, José Vicente del Val del Río, Armando Doval González y Santiago Canto de los reyes. El 10 de marzo, en Aduna, (Guipúzcoa), fue asesinado el sargento retirado de la guardia civil, José María Acedo Panizo. Al mismo tiempo que ETA llevaba atentados de otros tipos.

ETA, asesinó el 16 de marzo al ex-alcalde Galdácano Esteban Belderraín Madariaga, al día siguiente, puso un artefacto en la central de Lemóniz cuya explosión produjo la muerte de dos obreros, un montador y un peón. Este atentado suscitó la repulsa general de ETA.

ETA alcanzó en el mes de mayo la cifra de 22 asesinatos, que suponía casi ya, un muerto por día.

El 2 de julio en San Juán de la Luz en el País Vasco-Francés, dos individuos ametrallaron, cuando acababan de subir al automóvil a uno de los dos dirigentes históricos de ETA, Ion Echabe y su mujer que falleció en el acto. El etarra quedó gravemente herido. ETA se volvió contra su propia gente, asesinando el día 5 en Zarauz a Domingo Merino Arévalo.

Tres días después, el 8 de julio fue asesinado en Lemona(Vizcaya), Javier Jaúregui, juez de paz de la localidad y antiguo consejero del Movimiento Nacional.

LA PROVOCACIÓN A LAS FUERZAS ARMADAS:

Hasta 1978 tanto ETA como el GRAPO habían dirigido su acción contra las fuerzas de orden público. En la segunda mitad de 1978 están dos organizaciones terroristas que dirigen sus actos contra el Ejército.

El 20 de junio un comando de ETA intentó asaltar al Gobierno Militar de Guipúzcoa en San Sebastián y hasta logró reducir algunos militares de guardia. La intervención de otro oficial frustró el asalto que, en todo caso fue una operación de poca envergadura que posiblemente no pretendía nada más que apoderarse del armamento.

El 21 de julio, en Madrid a las 8:00 AM , fue ametrallado el General de Brigada Don Juán Manuel Sánchez Ramos Izquierdo. Con el murió el Teniente Coronel Don José Antonio Pérez Rodríguez.

El aspecto más importante de este atentado era la directa propagación al ejército. A partir de ahí se va ha ir trabando toda una serie de coincidencias y concomitancias, objetivos entre terrorismo y golpismo, que van a ser esenciales para entender la evolución política en los años siguientes.

El 28 de agosto, cuando habían pasado más de 6 meses sin ninguna muerte, ETA asesinaba en Mondragón a Aurelio Salgueiro López, cabo del servicio de información de la guardia civil.

También en Guipúzcoa, en Irún, ETA asesinó aun inspector de Policía del
Servicio de Información , Alfonso Estebas Guilmán.

El 3 de octubre, ETA confirmó la decisión de atacar al ejército, asesinando al capitán de Córbeta Francisco de Asís Liesa Morote, segundo Comandante de Marina de Bilbao.

A partir de ese momento ETA imprime acciones terroristas, un ritmo rápido. En octubre son 13 las víctimas mortales, fundamentalmente guardias civiles y policías armadas. En noviembre son otros 13.

En los meses de noviembre y diciembre ETA asesinó un total de 27 personas, la mayoría de estas militares y policías.

ETA CONTRA EL TURISMO:

En el mes de julio de 1979 ETA inició su actividad contra el turismo.

Esta actividad se inició el 26 de junio cuando en Torremolinos, en plena costa del sol, la policía hacía explosionar un artefacto que contenía 15 kg de pólvora. Otra bomba explotó antes que mediara la acción policial aunque no produjo víctimas. Al día siguiente otra explosión en Fuengirola ocasionó un corte de energía eléctrica. En Marbella el 28 , en solo 3 horas se registraron 3 explosiones. ETA, que se hizo responsable de estos atentados dio pistas en algunos casos, para que las bombas fueran detectadas por la policía antes de que explotaran. Afirmaba su deseo de no causar víctimas humanas. El día 30 de junio un artefacto explotó en una placa cercana al casino de Nueva Andalucía, en el marbellí puerto Banus, causó quemaduras graves a una pareja de turistas belgas.

El 29 de julio, en Madrid, tres bombas de ETA estallaban en el aeropuerto de Barajas y en las estaciones ferroviarias de Atocha y Chamartín con un resultado de 5 muertos y más de 100 heridos.

ETA VUELVE A LA CARGA:

Después de otros atentados, ETA mantuvo una larga tregua, en el verano del 81, que se prolongó durante todo el otoño de 1981, después de celebrarse en verano del 80, la VIII Asamblea de ETA, que se había ocupado de las negociaciones.

El primer día del año 1982, se produjo en la rentería un estallido de violencia que marcaba el fin de la etapa de la relativa paz y anunciaba de que ETA volvía a la carga.

La vuelta de los Milis a la acción armada se produjo 4 días después, el 5 de enero, con el secuestro del empresario vasco de origen alemán, José Lipperheide, de 76 años, que se había negado a pagar el impuesto revolucionario. Este secuestro era una demostración de la fuerza en respuesta a la actitud de resistencia frente a la extorsión que presentaba toda sociedad vasca.

Durante las últimas semanas de 1981 miles de vascos de distintas profesiones y niveles económicos recibieron cartas de ETA exigiéndoles en concepto de impuesto revolucionario, cantidades entre 2 y 10 millones de pesetas, con una media de unos 5 millones. Tantas fueron las cartas recibidas que se llegó a pensar que los etarras habían usado como directorio la guía directorio.

El 5 de febrero fue liberado Lipperheide, sabiéndose que la familia había entregado una cantidad entorno a los 120 millones de pesetas.

HB (HERRI BATASUNA):

Herri batasuna, es el partido nacionalista vasco que apoya a ETA.

Su actual dirigente Jon Idigoras, se encuentra en prisión.

OPINIÓN PERSONAL

Yo pienso que si ETA sigue actuando de esta manera no va a conseguir la independización del País Vasco, pero lo que me da miedo es que la gente española ya se canse y se produzca una guerra civil española, que causaría muchos perjuicios para España.

Creo que tendrían que haber dejado seguir con su trabajo a los del GAL para acabar con todos los terroristas.

No sé como puede haber gente que cuando muere alguien de ETA les apoyan y hacen entierros por todo lo alto.

INDICE

CONCEPTO Y SENTIDO DEL TERRORISMO

EL TERRORISMO EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA

LOS ORÍGENES DE ETA

ETA: LOS PROBLEMAS INTERIORES. EL CASO PERTUR

LA ESTRATEGIA DE LA DESESTABILIZACIÓN

LA PROVOCACIÓN A LAS FUERZAS ARMADAS

ETA CONTRA EL TURISMO

ETA VUELVE A LA CARGA

HB (HERRI BATASUNA)

OPINIÓN PERSONAL