Teorías Psicosociológicas: Una mirada introspectiva

Psicosociología. Edward Ross. Spencer. Sociedad. Galton. Conducta. Instintos. Emociones. Conductismo. Cognotivismo. Interaccionismo simbólico

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TEORÍAS PSICOSOCIOLÓGICAS

UNA MIRADA INTROSPECTIVA

1.- LOS ORÍGENES DE LA PSICOLOGÍA SOCIAL

El origen de la psicología social americana se asocia normalmente con la publicación de dos manuales introductorios de 1908: social psychology: An Outline and a Source Book de Edward Ross y la Introducción a la Social Psichology de William McDougal.

El libro de Ross refleja la perspectiva sociológica y destaca la influencia de la imitación y de la invención. La psicología social es la rama del conocimiento que trata de la interacción psíquica entre el hombre y su ambiente social. >Intenta describir entre aquellas semejanzas en los sentimientos, creencias y voluntad que se deben a la interacción entre los seres humanos es decir a causas sociales.

El enfoque de McDougall refleja la tradición evolucionista británica y destaca la importancia de los factores biológicos innatos. La conducta humana es la consecuencia de los instintos que proporcionan la base innata de la mente.

Darwin se crió en un ambiente rural adinerado donde de cultivaba la búsqueda de los intereses intelectuales. Nunca se vio obligado a ganarse la vida.

Su principal interés fue el estudio de la naturaleza. Estuvo cinco años viajando por el mundo y tenía la firme creencia de la naturaleza estable de las especies, pero se enfrentó a las variaciones naturales debido al clima y a la geografía. Después de leer a Malthus comprendió completamente las implicaciones de su teoría de la selección natural.

Darwin comienza con una descripción de las variaciones en los animales domésticos y sostiene que los seres humanos han acelerado simplemente el proceso de evolución mediante la crianza selectiva de estos animales. Después discute las leyes de las variaciones y termina con una descripción de los instintos.

Cada generación produce más descendencia de las que posiblemente puede sobrevivir, y los que sobreviven son los más adaptados a su ambiente.

Las diferencias entre los individuos pueden ser pequeñas pero se acumulan a través de generaciones. Los diferentes ambientes plantean exigencias distintas sobre los individuos y producen variaciones naturales. Aunque las diferencias corporales son las más visibles, los animales también heredan instintos por la misma razón, porque aumentan la posibilidad de supervivencia individual o de la especie.

A través del doble mecanismo de variación aleatoria y selección natural, construyó un argumento convincente que explicaba cómo algunas especies sobreviven mientras otra llegan a extinguirse.

Darwin mantenía que los instintos y las facultades mentales de los seres humanos eran comunes a otras especies. Darwin creía que la conciencia humana había evolucionado y era razonable que algunos animales tenían los rudimentos de los procesos conscientes.

La mente era una función del cerebro y que ambas estaban configuradas por mecanismos de variación y de selección natural. Los cambios causales en las estructuras del cerebro producirían cambios funcionales un la actividad mental, que se hacen habituales y producen posteriores cambios estructurales.

Para Spencer el estudio de la sociología era el estudio de la Evolución en su forma más compleja.

Spencer pensó que la historia había puesto de manifiesto una evolución gradual de las formas de sociedad, a medida que se adaptaban a las condiciones naturales y a las presiones sociales internas. Estos cambios podía formularse como leyes naturales de la evolución social, que actuaban al menos en parte independientemente de los deseos y acciones de los individuos. Spencer pensaba que los individuos deberían ocuparse de sus asuntos personales y dejar a la evolución social a su propia marcha.

El estado estaba completamente subordinado a los individuos y simplemente les ayudaba a asegurar la libertad individual. La mejor forma de gobernar era gobernar tan poco como fuera posible.

Para Spencer, la familia era la unidad social básica, donde los niños sobrevivían no sólo por hacerse fuertes, sino porque eran cuidados y protegidos por unos parientes benévolos. Para él la simpatía debería limitarse a la familia y no debía interferir con la ley más general de la evolución, donde las recompensas eran para el fuerte. Spencer era totalmente opuesto a cualquier concepto de estado de bienestar, incluyendo la educación pública gratuita.

La combinación de Spencer de una sociología junto con una teoría evolucionista Lamarckiana produjo lo que ahora parece una extraña mezcla de determinismo social y biológico. Las diferencias culturales se consideraban como el resultado de características adquiridas y genéticamente heredadas. La adaptación que los individuos realizaban a sus ambientes sociales se transmitía genéticamente y después se sometían a las leyes de la selección natural. LA evolución social se producía a causa de que los individuos desadaptados, los pobres y los desempleados, eran eliminados del fondo genético, y los individuos con éxito transmitían sus características adquiridas a las nuevas generaciones. Spencer predecía un tiempo en que las personas estarían totalmente evolucionadas y completamente adaptadas a sus ambientes.

Su enfoque fue necesariamente especulativo y teórico y carecía de la fundamentación empírica sólida que caracterizó al trabajo de Darwin y de otros científicos relacionados con la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia.

Hoy en día Galton es más conocido por su trabajo sobre diferencias individuales y la aplicación de procedimientos individuales y la aplicación de procedimientos estadísticos de herencia.

Dudaba bastante de la transmisión hereditaria de las características adquiridas y fundamentaba su teoría exclusivamente en la selección natural, que actuaba con “gravedad desapasionada y sin misericordia” sobre las características tanto físicas como mentales. Intentó proporcionar pruebas de sus especulaciones a través de observaciones, cuestionarios y experimentos.

Intentó cuantificar el aburrimiento, desarrolló una investigación estadística sobre la eficacia de la oración, y construyó un mapa de belleza de las Islas Británicas.

La idea de que la capacidad mental se heredaba era nueva en la época de Galton y sorprendió al mismo Darwin, que atribuía las diferencias individuales el grado de esfuerzo.

La creencia de Galton en la transmisión hereditaria de las capacidades mentales condujo a la idea de que la raza humana podría ser mejorada a través de un programa de crianza selectiva, al que denominó eugenesia. Consistía simplemente en aplicar a los seres humanos aquellos principios hace ya tiempo utilizados por los criadores de animales.

Galton creía que la mejora social sólo llegaría identificando a los individuos con rasgos superiores y eliminando gradualmente a los individuos defectuosos del fondo genético.

Galton deseaba sustituir las creencias religiosas tradicionales por una nueva religión basada en los principios evolutivos y eugenésicos.

Galton pensaba que distintos ambientes provocaban distintas presiones sobre las diferentes razas y esto las había conducido a la herencia genética de diversas características. Las duras condiciones del norte y la naturaleza belicosa de la raza blanca había eliminado con más frecuencia a los individuos de baja inteligencia, mientras que las condiciones menos duras de los negros habían permitido la retención de tales genes. El resultado era un gran número de hombres retrasados entre la población negra.

Construyó un laboratorio antropométrico en la Exposición Internacional de 1884, donde por poco dinero los visitantes podían medir su agudeza sensorial y su tiempo de reacción.

Estos intentos para medir la inteligencia fueron al final un fracaso porque la inteligencia no está muy correlacionada con la agudeza sensorial.

Galton también impulsó a algunas escuelas para que realizasen registros sistemáticos de sus estudiantes e inició los estudios de gemelos solicitando información sobre los hermanos.

Galton pensaba que cualquier persona con suficiente inteligencia y ganas de trabajar podría superar los obstáculos ambientales y llegar a tener éxito. Este supuesto lo pasaban por alto las grandes ventajas que disfrutaban los miembros de la clase superior, incluyendo al mismo Galton.

La interpretación genética de Galton de las diferencias individuales era consistente con el clima político existente de liberalismo e individualismo democrático.

América era más conservadora y mucho más lenta en renunciar a sus concepciones tradicionales sobre la ciencia y religión. Este factor, junto con las condiciones sociales del periodo posterior a la guerra civil, proporcionó un carácter único a todas las formas de la teoría evolucionista americana.

Gray se convirtió en el principal portavoz de Darwin en América, y su defensa ayudó a garantizar que la teoría evolucionista recibiría una atención honesta y justa.

Para los darwinistas como Huxley no existía una diputa real entre teoría evolucionista y religión. Simplemente Darwin tenía razón y los defensores del cristianismo tradicional estaban equivocados.

Muchas universidades americanas tuvieron su origen como escuelas de teología, y ningún pensador serio americano hubiese adoptado una posición directamente agnóstica como la del enérgico defensor darwinista Huxley.

Detrás del caos y de la matanza de la naturaleza en términos de leyes universales de progreso. Debajo de la matanza y de la muerte había un reino de orden.

La creencia en la providencia o en un proyecto de la naturaleza se reflejaba la concepción dominante entre los científicos americanos de ese tiempo. Tal concepción ayudaba a reconciliar la visión cristiana tradicional con el supuesto americano de progreso y cambio constante. Desde los tiempos de los primeros asentamiento ingleses, los americanos han creído que tenían una relación especial con Dios.

El impacto de darwinismo progresista fue irregular. El clima imperante parecía asegurar el éxito no de Darwin sino d la versión de Spencer sobre la teoría evolucionista. El darwinismo progresista fue gradualmente absorbido en la tradición intelectual americana y proporcionó una fuerte base para la reforma social.

Spencer fue uno de los precursores de la teoría social moderna y contribuyó a estimular el desarrollo de la sociología americana a través de su impacto en William Graham Sumner y en Lester Ward, que utilizaron la teoría de Spencer para desarrollar modelos opuestos del cambio social.

La popularidad de Spencer en los EEUU se debe a la compatibilidad entre su concepto de evolución social y el clima de opinión en América en ese momento. Su filosofía subrayaba el individualismo. , el laissez-faire y la evolución de acuerdo con las leyes universales de progreso.

Leyes como la oferta y la demanda, la supervivencia del más apto y la eliminación del más débil, eran típicas del hombre de negocios y permitía que la naturaleza siguiese su curso.

William Graham Sumner puso todavía más énfasis en el individualismo y en el determinismo social. El acento de Sumner en el individualismo tosco era tan fuerte que incluso sobrepasaba al de la comunidad de empresarios. Se oponía al proteccionismo y al imperialismo y tenía tanto desprecio por el empresario corrupto como por la reforma social. Las abstracciones y las verdades universales por las que la gente pretendía vivir, tales como honor, justicia y sentido común, son un producto de las condiciones sociales y no deberían utilizarse para orientar la reforma social.

La influencia de Spencer ha disminuido considerablemente a través de los años, y su importancia como teórico social hace ya tiempo que fue ensombrecida por los pensadores más eminentes de sus días.

Cuando murió Galton en 1911 el movimiento eugenésico llegó a ser muy fuerte en los EEUU. Davenport creó una Oficina De Registro Eugenésico en Long Island, con apoyo financiero de Jonh D. Rockefeller entre otros, para determinar las líneas de sangre más eficaces en América. Se daban cursos de eugenesia en los mejores colegios y universidades del país, y la eugenesia era vista por muchas personas como una panacea biológica para todos los problemas sociales.

El éxito del movimiento eugenésico en América se debía en parte a las condiciones sociales y económicas del país a principios de siglo. Los nuevos inmigrantes eran polacos, italianos, rusos y judíos, eran principalmente campesinos y sus costumbres inusuales y además el idioma dificultaba la asimilación. En tales condiciones tuvo un amplio apoyo la creencia en las diferencias genéticas a lo largo de líneas racionales y raciales. Esta creencia adquirió respetabilidad científica mediante la aparición de los test de inteligencia en los EEUU. Mientras que el movimiento eugenésico en Inglaterra se centró en la identificación y promoción de la crianza selectiva de personas de capacidad superior, el de los EEUU fue parte de un intento más amplio para mantener la nación racialmente pura mediante la limitación de inmigración. Tanto como en Inglaterra como en EEUU existía una tendencia para identificar raza y nacionalidad y a usar una supuesta inferioridad de otros grupos como una excusa para la intervención militar.

A comienzos de los años veinte, los psicólogos continuaron presentando datos que apoyaban las diferencias sociales en inteligencia. Se opinaba que los blancos eran superiores a los negros, y dentro del primer grupo, los europeos nórdicos sobrepasaban a los de otras partes de Europa.

La aprobación de la legislación de inmigración restrictiva en 1924 desmanteló el interés en los temas de inmigración. Ahora había un creciente interés por la tolerancia racial entre elementos nativos y extranjeros que ya estaban en el país, y los psicólogos sociales empezaron a centrarse en el estudio de las relaciones raciales. Otro factor fue el creciente número de psicólogos y científicos sociales con antecedentes minoritarios, especialmente judíos, pero también un pequeño número de negros.

Si las personas superiores debían ser empujadas a tener prole, entonces las inferiores debían ser desanimadas. Los primeros campos de concentración en Alemania contenían personas con defectos genéticos. La tragedia real del movimiento eugenésico fue que las cuotas establecidas en EEUU en 1924 se mantuvieron durante los años treinta, y se negó la admisión a refugiados judíos que intentaron emigrar.

Cambió en énfasis en la conducta reflexiva por algún tipo de fuerza impulsora responsable de la conducta.

Los instintos son los motores principales de toda la actividad humana y proporcionan la potencia impulsora que mantienen todas las actividades mentales. Si eliminamos estas disposiciones instintivas con sus poderosos impulsos el organismo será incapaz de cualquier tipo de actividad.

Pensaba que el concepto de instinto se utilizaba con frecuencia en las ciencias sociales como una excusa para la ignorancia, para explicar conductas que no eran bien entendidas.

Los instintos estaban compuestos en tres componentes:

  • Cognitivo perceptivo: que es la tendencia a percibir o prestar la atención a ciertos objetos.

  • El emocional

  • El conductual: que es la tendencia a reaccionar en una forma determinada

  • Como cada instinto está acompañado de una emoción distinta, las emociones pueden utilizarse para identificar instintos. McDougall registró 7 instintos con emociones claramente definidas:

  • Huida (miedo)

  • Repulsión (disgusto)

  • Curiosidad (sorpresa)

  • Belicosidad (cólera)

  • Autohumillación (sentimientos negativos hacia uno mismo)

  • Autoafirmación (sentimientos positivos hacia uno mismo)

  • Instinto parental (sentimientos amorosos)

  • Luego añadió otros 4 — reproducción gregarismo, adquisición y construcción— que carecían de emociones correspondientes claramente definidas.

    El placer y el dolor no motivaban a la conducta sino que simplemente indicaban si la conducta había tenido o no, éxito en la realización de un impulso instintivo.

    La manifestación de sumisión tiende a inhibir los ataques de los individuos más dominantes y se encuentra tanto en los animales como en los seres humanos.

    McDougall señaló que la fuerza de los impulsos varía de individuo a individuo y hasta puede no aparecer en algunos. Reconoció el peligro de postular demasiados instintos y hasta previno contra ello.

    Knight Dunlap publicó el primero de una serie de artículos críticos. Pensó que la tendencia básica a desarrollar una psicología social sobre la base de los instintos. Conducía a tantas psicologías sociales distintas como clasificaciones existían. También mantenía que agrupar las actividades en instintos era útil como asunto de conveniencia pero que se convertía en peligroso una vez que se comenzaba a sugerir que las repuestas estaban biológicamente determinadas, como ocurría con los escritores que postulaban un instinto belicoso y por tanto deducía que la guerra era inevitable.

    Bernard: definió el instinto como una respuesta específica a un estímulo específico y después continuaba diciendo que las conductas de este tipo raramente ocurren en humanos. Intentó demostrar que muchos de los instintos de McDougall no eran universales sino culturalmente adquiridos.

    John Dewey dijo que era difícil identificar instintos porque las mismas conductas pueden tener muchos motivos diferentes y el mismo motivo puede expresarse en formas muy distintas

    Aunque la teoría de los instintos no desapareció como resultado de la crítica, se debilitó mucho y nunca volvió a tener el papel central que tuvo McDougall.

    El ataque a la teoría de los instintos se produjo no precisamente por razones científicas sino a causa de que para muchas personas significaba un concepto fijo de la naturaleza humana con poca variabilidad: dos ideas opuestas a los ideales americanos de progreso e individualidad.

    Una gran parte de la inspiración para establecer la sociología académica surgió del espíritu de reforma asociado con el movimiento de ciencia social que comenzó durante la reconstrucción de América. Este movimiento estaba dominado por reformadores protestantes de clase media, que buscaban remedio a los problemas sociales provocados por una rápida industrialización de la sociedad humana.

    El periodo de posguerra también provocó un desarrollo sin precedentes en educación superior, el típico profesor de 1870 era un aprendiz de todo y oficial de nada.

    Hacia 1891 la sociología era lo bastante independiente como para constituir la primera cátedra de sociología en Colombia y se contrató a F.H. Giddings para ocupar el puesto.

    Francia tuvo una serie de revueltas sociales que fueron más graves que en los EEUU. La teoría social francesa fue una reacción a las inquietudes sociales y políticas que se produjeron entre la revolución francesa y la tercera república.

    Una característica exclusivamente francesa fue su conocido interés y su investigación de la hipnosis.

    Los tres temas que dominaban la psicología social durante las primeras décadas fueron la imitación, la sugestión y el concepto general de mente de grupo. Tarde y LeBon se ocuparon se ocuparon de los dos primeros y fueron citados con frecuencia por los autores americanos de principios de siglo.

    El libro de Le Bon “La psicología de las masas” está considerado como el primer tratado amplio sobre psicología de las masas. Le Bon no sólo se ocupa de la conducta de masas sino también de la conformidad, la nivelación del gusto, la cultura popular, la autoalienación el liderazgo y el papel del inconsciente en la conducta social.

    Le Bon fue capaz de identificar los principios psicológicos que consideraba característicos de los grupos en general: pérdida de individualidad, conformidad rígida y liderazgo.

    Cuando los individuos están juntos surgen ciertos procesos psicológicos que no existen al nivel individual. Se produce una degeneración al inconsciente colectivo. Los individuos pierden su identidad y manifiestan un carácter común.

    Pensaba que cuando las personas se reúnen se ponen bajo la autoridad de un líder. Describía a los líderes como personas patológicamente nerviosas, excitables, medio trastornadas que estaban bordeando la locura.

    Le Bon distinguió el liderazgo basado en el carisma y en el prestigio. En las sociedades estables, el rango, el título y otros signos de prestigio se utilizan para otorgar a la autoridad formal a los líderes. Los líderes carismáticos con frecuencia adoptan símbolos de autoridad formal cuando alcanzan el poder.

    “La psicología de las masas” es racista, sexista y de tono conservador. El contagio emocional el sentimiento de ser invisible, la inestabilidad emocional, el anonimato y la pérdida de responsabilidad personal son aspectos de la conducta de masas que están bien documentados y que fueron confirmados en los estudios experimentales sobre pequeños grupos.

    Muchos años en la sala de justicia le convencieron de que la conducta criminal estaba más relacionada con factores sociales que la dotación genética. El delincuente era una persona formada entre delincuentes, mientras que el no criminal se desarrollaba en un ambiente más favorable.

    La imitación se fundamentaba en el prestigio. Las modas surgen en personas con status y son copiadas por los que son socialmente inferiores. La imitación también funciona según la ley de progresión geométrica. La propagación de ideas dentro de una población comienza lentamente, se instalan rápidamente y luego se nivelan.

    Para Tarde el cambio social solo sucede por medio de la invención y de la imitación; la imitación como una especie de conducta hipnótica y la invención como apto individual basado en dos o más ideas combinadas y adquiridas previamente por medio de la imitación.

    A medida que evoluciona la sociedad, la conversación y la conducta de masas adoptan una especie de comunicación unidireccional. Los individuos aislados reciben ahora el mismo mensaje a través de los medios masivos, las opiniones en las sociedades de masas son anónimas y tienen vida propia.

    Durkheim utilizó el concepto de consciencia colectiva y por debajo de esta idea está la emoción de los fenómenos sociales, como la religión, las costumbres y las modas. Los hechos sociales tienen tres características: son externos, son generales y limitan la conducta. Los hechos sociales existen fuera del individuo presocial y los miembros del grupo los experimentan más o menos de la misma forma. El mejor ejemplo de un hecho social es el lenguaje.

    Uno de los hechos sociales más importantes es la división del trabajo en la sociedad moderna.

    El carácter objetivo de los hechos sociales posibilita el estudio sistemático de la sociedad, pero también tiene implicaciones psicológicas. La sociedad existe antes de cada individuo y contribuye a moldear su carácter. El hecho de que ésta concepción sea común en nuestra sociedad se debe a una educación común.

    No existe nada inconsciente o contradictorio entre la noción de Le Bon de contagio emocional, la imitación de Tarde o la conciencia colectiva de Durkheim. De hecho, se podría decir que son complementarias entre sí y que proporcionan un panorama más equilibrado de la influencia social en los diferentes conceptos sociales.

    Durkheim defendía un colectivismo radical, mientras que Tarde reducía los procesos sociales a las acciones que se producen dentro de los individuos.

    La teoría social francesa contribuyó a llenar un vacío en el pensamiento social americano en una época en que no tenían ninguna teoría original.

    Aunque la teoría social francesa ayudó a los americanos a comprender los cambios que estaban ocurriendo en su propia sociedad, las condiciones eran lo suficientemente distintas como para que las ideas francesas se modificaran bastante cuando se introdujeron en América.

    La industrialización urbana de América supuso un flujo masivo de inmigrantes del Sur y del este de Europa, cuyas costumbres eran bastantes diferentes de los que ya estaban en América. Los conceptos de imitación e invención se ampliaron para explicar diferentes tipos de personas. Se pensaba que la mayoría de las personas se socializaban a través de la imitación simple, mientras que la invención se reservaba para una pequeña minoría de individuos dotados, cuya inteligencia y educación les permitía orientarse hacia nuevas y diferentes direcciones.

    Mientras que los franceses favorecían las soluciones colectivas a los problemas sociales, los americanos continuaban acentuando la iniciativa individual.

    Pensaba que las virtudes del pasado podían sobrevivir, si se abandonaban las religiones sobrenaturales y se aplicaban soluciones racionales a los problemas sociales.

    Definió la psicología social como una estrecha parcela en la provincia de la sociología. Contenía dos subdivisiones principales: la influencia social, es decir, el dominio de la sociedad sobre el individuo a través de los modos, las maneras, costumbres y convenciones y por otro lado la influencia individual que se fundamentaba en el liderazgo, la invención y el papel de los grandes hombres. Ross pensaba que dos individuos nunca tenían la misma dotación genética. En consecuencia, debería encontrarse mucha diversidad entre las personas. Ross sustituyó el término de mente de grupo por el de mente de masa, para destacar sus connotaciones negativas. No es difícil reconocer la influencia de Tarde sobre Ross.

    La contribución más importante de Giddings a la sociología fue su concepto de conciencia de tipo. Era una especie de mentalidad construida a través de la imitación y por exposición a una cultura común. Para él una sociedad es un grupo de individuos con mentalidad semejante que conocen y disfrutan de su perspectiva común y que son capaces de trabajar juntos para conseguir metas comunes.

    Giddings diferenció tres tipos de actividad social que participaban en la socialización: actividad impulsiva, tradicional y racional. La impulsiva se fundamenta en el contagio emocional espontáneo y es característica de las masas e individuos en situaciones de pánico. La tradicional se fundamentaba en la imitación, pero se produce por medio de la aceptación de valores tradicionales más que por el contagio emocional.

    La conducta social racional, al igual que el concepto de imitación de Tarde era mucho más infrecuente; se fundamenta en la reflexión y el conocimiento crítico, y solo ocurre cuando se cuestiona una conducta previamente aceptada.

    La mayor contribución de Giddings a la sociología social fue su intento de reconciliar la inconsistencia aparente entre el individuo y la sociedad. La mente social no tenía ninguna realidad metafísica como algo que flota sobre los individuos. Simplemente era una sensibilidad parecida de mente semejantes ante el mismo estímulo.

    Para Giddings no había inconsistencia entre los hechos sociales de Durkheim y el enfoque individual de Tarde. Los individuos interiorizaban los hechos sociales a través de la imitación.

    La influencia de Giddings y de Ross sobre la psicología social se basa en gran medida en su capacidad para reinterpretar y resumir las concepciones de Tarde en el contexto americano.

    Ellwood reconoció el papel de los instintos en la conducta social, pero llegó a la conclusión de que el aprendizaje desempeña un papel más importante. Los instintos son modificados a través del aprendizaje y existen muchas deferencias entre culturas. La familia es el primer agente socializador y la socialización se produce principalmente a través de la imitación.

    Bogardus entiende la personalidad como algo que se desarrolla a través de la interacción social, según las leyes de acomodación y la asimilación.

    Bernard: la psicología social se apoyaba tanto en la psicología como en la sociología y pretendió ocuparse de ambas.

    El hilo conductor que asocia a Durkheim, Tarde y en menor medida a Le Bon fue un cambio de énfasis de lo biológico a las explicaciones sociales de la conducta.

    Tarde se centra en los factores psicológicos individuales y en las tendencias generales de la población, que conducen a la uniformidad de creencias y actitudes a través de la socialización. Durkheim destaca la división del trabajo dentro de las sociedades modernas y subraya la especialización, las diferencias individuales y la cooperación mutua.

    La americanización de la teoría social francesa provocó una transformación radical de su contenido: una transformación que incluía la reintroducción ocasional de factores genéticos en lo que era una teoría social pura. La imitación y la sugestión se entendían como procesos inconscientes e irracionales por los franceses, pero se utilizaron para explicar la socialización de masas irreflexivas en los EEUU.

    Conceptos como imitación, sugestión y mente de grupo se utilizaron en un sentido muy general para describir todo tipo de influencia social. Las discusiones sobre modas, maneras y rumores eran bastante comunes en los textos de psicología social escritos en este período, y refleja la tendencia a fluctuar entre el nivel individual y el grupal.

    La psicología de masas también tuvo un efecto directo en la vida de las personas. Tanto Hitler como Mussolini leyeron a Le Bon e incorporaron muchas de sus ideas. La influencia de Le Bon sobre los dictadores fascistas se utiliza con frecuencia como una excusa para despreciar sus ideas.

    2.- PRINCIPALES TEORÍAS EN PSICOLOGÍA SOCIAL

    2.1.-CONDUCTISMO Y PSICOLOGÍA SOCIAL

    El 24 de febrero de 1913, John B. Watson (1878-1958) inició una serie de conferencias sobre psicología animal en la Universidad de Columbia. El “manifiesto conductista” de Watson comenzaba con la declaración de que la psicología tal como la concibe el conductista es una rama experimental puramente objetiva de la ciencia natural. Su meta teórica es la predicción y control de la conducta. La introspección no forma parte esencial de su método.

    Watson fue un líder carismático más que el fundador del conductismo, porque articuló la dirección en la que ya se movía la psicología. Con todo como Samelson señala, propuso algo radicalmente nuevo. La meta de la psicología debería ser la predicción y el control de la conducta. Aunque la idea de control había sido mencionada previamente, se convirtió en fundamental en el escrito de Watson de 1913. Antes de Watson el propósito de la psicología se planteaba normalmente en términos de ciencia pura, pero el énfasis de Watson sobre el control apuntaba a una psicología como ciencia aplicada. Los pragmatistas, tales como Dewey y Mead, habían anticipado este impulso aplicado, pero se centraban en la ciencia como una empresa humanista al servicio de la democracia participativa. El énfasis de Watson en el control social era más compatible con el clima conservador de los años 20, donde la predicción y el control podían utilizarse para lograr una gestión eficiente y para mantener el orden social existente.

    Además durante los años 20 todas las ciencias sociales estaban siendo reformadas mediante la investigación empresarial interesada en el estudio de la conducta y del control social. Watson fue expulsado de la escena académica en 1920, por un asunto escandaloso con Rosalie Rayner. En el mismo año, Watson y Rayner, publicaron un influyente artículo sobre Little Albert, que mostraba como las emociones humanas podían ser aprendidas a través del condicionamiento Pavloviano. La historia del pequeño Albert sobre el miedo condicionado fue aceptada en términos generales por los psicólogos de los años 20 como la fundamentación empírica del conductismo de Watson. Sólo en los últimos años se han hecho críticas a este mito de origen. En los años 20, el trabajo original de Watson y Rayner proporcionó la credibilidad a una psicología científica interesada en el control social.

    Después de abandonar la John Hopkins (universidad) y comenzar una nueva carrera como profesional de la publicidad, Watson continuó escribiendo sobre el conductismo, y sus artículos y libros tuvieron una audiencia amplia. Apoyándose en el estudio de Little Albert, Watson ofreció consejo popular sobre educación infantil, sobre las mujeres, las relaciones familiares y el trabajo. Por ejemplo, pretendiendo haber demostrado que la conducta emocional podía condicionarse en niños, subraya la importancia de educar a niños para que llegasen a ser independientes y autocontrolados. Como las manifestaciones de afecto convertían a los niños en emocionalmente dependientes, sugería que los padres manifestasen tan poco afecto como fuese posible. El consejo de Watson sobre el cuidado de los niños fue aceptado por los padres de la clase media, que constituían el público de su trabajo.

    Aunque la libertad personal era adecuada en los dos niveles superiores del orden social, destacaba la importancia del control social para los de menor status. Se impulsaba a las mujeres para que aceptasen la profesión de esposas y madres, y el objetivo para los miembros de la clase trabajadora consistía en adaptar al trabajador a la tarea.

    Aunque el conductismo se convirtió en el enfoque dominante de los años 20, no todos los psicólogos que se identificaban como conductistas suscribían la versión particular de Watson. El conductismo social de G. H. Mead, por ejemplo, destacaba el contexto social y tenía poco en común con los conceptos de Watson. Sin embargo, la mayoría de los conductistas compartían el enfoque de Watson sobre la conducta y su interés por el control social, pero hasta dentro de este grupo existía una amplia diversidad de opiniones.

    Es tradicional realizar una distinción entre las formas metodológicas y filosóficas del conductismo. Como metodología el conductismo defendía el estudio de la conducta manifiesta. Los conductistas metodológicos tuvieron tendencia en general a aceptar la existencia de procesos internos, como los impulsos y las cogniciones, que se infieren a partir de la conducta manifiesta. También se aceptaba ampliamente que los estados internos ayudan a determinar la conducta manifiesta. Los enfoques de Edward C. Tolman y de Clark L. Hull, planteados en los años 30, son ejemplos iniciales del conductismo metodológico. Tolman creía que el aprendizaje se produce por medio de la integración cognitiva de estímulos ambientes, mientras que Hull postulaba diversas asociaciones internas entre el estimulo y la respuesta.

    Pero el conductismo tenía también un lado filosófico. Se fundamentaba en la tendencia a tratar la conciencia como une epifenómeno, algo que ocurre junto con la conducta pero que no juega un papel causal. El contraargumento desde el punto de vista evolucionista es que, si la conciencia no tiene ningún propósito en la orientación de la conducta, ¿por qué evoluciona en primer lugar? ¿Por qué evoluciona ese proceso psicológico complejo, si solo es un apéndice inútil de la conducta mecánica? Esta era la objeción planteada por los pragmatistas, como W. James y G. H. Mead. La aceptación de la conciencia como un epifenómeno, sin embargo, proporcionaba justificación filosófica al conductismo. Si la conciencia u otros estados internos no jugaban papel causal en la configuración de la conducta, entonces una adecuada comprensión de la conducta manifiesta era todo lo que necesitaba. Esta forma de conductismo radical era propia del enfoque de Watson y más recientemente de B.F. Skinner.

    Para ubicar a Allport en este contexto, es importante observar la influencia de su tutor de Hardvard, E. B. Holt (1873-1946) Holt era un conductista filosófico que desarrolló una versión mucho más compleja que la de Watson. Junto con su colega de Hardavard, R.B. Perry, Holt definió una visión neorrealista de la conciencia. Según Holt la conciencia no está en el interior de la cabeza de una persona. Los contenidos de la conciencia son simplemente un conjunto de respuestas específicas a los objetos del ambiente, que controlan la conducta de la persona. Holt proporcionaba la analogía de la luz de una linterna que determina lo que vemos. Así la conciencia no tiene cualidades causales. En este sentido Holt está de acuerdo con Watson, pero Holt no excluye la posibilidad de usar los informes verbales de la experiencia consciente como datos descriptivos.

    La concepción de Holt sobre la conciencia era una ampliación del concepto de James del pensamiento como un sistema de relaciones, es decir, una corriente de conciencia. Por el contrario, Dewey y Mead defendían una teoría funcional de la conciencia donde la mente jugaba un papel activo en la comprensión y en la transformación del mundo.

    En su manual, Allport (1924) examinaba los dos grandes temas del conductismo de Watson, el debate conducta, conciencia y el problema del control social. Al igual que Holt, Allport definía la psicología como el estudio científico de la conducta y la conciencia. Sin embargo, añadía para aclarar ese punto que la conducta era el término fundamental porque, a diferencia de la conciencia, era un principio explicativo. La psicología social, como una especialidad de la psicología, se interesaba por la conducta social que estaba compuesta de estimulaciones y reacciones que surgen entre un individuo y la parte social de su ambiente, es decir, entre el individuo y sus compañeros. Para Allport la conducta social era esencialmente entendida dentro del contexto de la influencia social.

    Allport pensaba que, aunque la conciencia no explica los acontecimientos, era una parte necesaria del estudio de la conducta. Según Allport, la introspección sobre estados conscientes es interesante en sí misma y necesaria para una explicación completa. La explicación introspectiva ayudará a nuestras interpretaciones y las complementará en su aspecto descriptivo. La concepción de la psicología social de Allport incluye, en consecuencia, tanto a la conciencia social como a la conducta social. Por conciencia social Allport entiende la conciencia individual de objetos sociales y reacciones sociales. Para éste, la psicología social era explicativa cuando trata con la conducta social y era descriptiva cuando trata de la conciencia social.

    En el último capítulo de su texto, Allport se centró en la relación entre la conducta social y la sociedad. El concepto central de esta discusión era el control social. Según Allport, el control social se ejerce a través de un condicionamiento de las respuestas e inhibiciones del individuo. Al igual que Watson, Allport subraya la necesidad que tienen los individuos de funcionar independientemente dentro de la sociedad, intentando un equilibrio entre la autoexpresión y la preocupación por los demás. El progreso social se basaba en el bienestar del individuo. Sin embargo, en un sentido similar a la concepción elitista de Watson sobre el orden social, Allport advertía que la clase trabajadora debería ajustarse a un status económico y vocacional modesto.

    Al final de su carrera, Allport abandonó su posición conductista y respaldó la tendencia de posguerra hacia una psicología social más cognitiva. Comenzó a considerar las cogniciones, motivaciones y factores de personalidad como explicaciones de la conducta en lugar de verlas como meras descripciones o epifenómenos. También criticó su texto de 1924 por su enfoque mecanicista y discutió las nociones reciprocas o circulares de causalidad de forma similar a lo expresado por Dewey en su escrito sobre el arco reflejo.

    Allport tuvo mucho más éxito defendiendo el uso de la experimentación dentro de la psicología social que en su pretensión de que los psicólogos sociales adoptasen un enfoque conductista. Su defensa del método experimental debe entenderse como parte de una reacción más general contra el uso de los enfoques racionalistas y deductivos de la ciencia, característicos del siglo XX.

    Mientras que James y Dewey defendían los métodos de observación similares a los utilizados por la biología, un grupo más radical que incluía a F. H. Allport y a Watson, subrayaba los procedimientos positivistas más característicos de las ciencias físicas, con un fuerte énfasis en la experimentación. Su enfoque se apoyaba en el supuesto de que la realidad básica sea realidad física, y en que toda la ciencia verdadera debe tener como objeto algún elemento cuantificable, definido empíricamente, de la realidad física. El estudio de estos elementos era la única forma de realizar generalizaciones y de comprobar teorías científicas.

    Allport denunció con energía los conceptos de mente de grupo y de instintos sociales, característicos de los primeros manuales de psicología social, porque los veía equívocos, racionalistas y no experimentales. Su trabajo marca un punto clave de la psicología social americana porque defendió la experimentación y reunió los resultados de los estudios experimentales previos. Además, el énfasis en la experimentación se convirtió en uno de los grandes criterios que distinguían el enfoque psicológico hacia la psicología social del enfoque sociológico.

    En 1895, Josiah Royce publicó un experimento sociopsicológico, en el que estudiaba la imitación por medio de la introspección. En un estudio que es muy conocido Norman Triplett (1898) investigó los efectos de la competición sobre la realización motora. Estaba muy sorprendido por el hecho evidente de que los ciclistas alcanzan velocidades superiores cuando compiten. Diseñó un experimento donde algunos niños rebobinaban carretes de pescar bien solos o en competición. De 40 sujetos, 20 mejoraron durante la competición, 10 empeoraron y 10 no mostraron diferencias. También realizó estudios utilizando técnicas de contar o de saltar.

    El estudio de Triplett es importante porque se cita frecuentemente como el primer experimento en psicología social. Este mito del origen, se puede encontrar en la historia selectiva que Gordon Allport hace de la psicología social, publicada por primera vez en 1954. Éste, concibió el experimento de Triplett como la introducción del método de laboratorio en la psicología social y a Triplett como el fundador del campo posteriormente identificado como facilitación social. Al seleccionar el estudio de Triplett y al ignorar otros, Gordon Allport, fue capaz de ofrecer un ejemplo convincente de claro avance dentro de la psicología experimental. La investigación de Triplett se anticipa nítidamente a la investigación del área general de influencia social, que se convirtió en un tema central dentro de la psicología social americana. Por el contrario, la investigación inicial sobre la sugestión no debería haberse utilizado como mito de origen porque la sugestión ha sido con frecuencia un tema poco aceptado.

    Aunque Allport defendía la experimentación, su revisión del campo estuvo limitada en cierta medida por la escasez de investigación en esa época. Es significativo que un tercio completo de su libro esté dedicado a temas psicológicos generales, como fisiología, instintos y aprendizaje. Muchos de los autores más citados sólo estaban indirectamente interesados por la psicología social. Sin embargo, Allport también seleccionó mucho cuando revisó la investigación pertinente para la psicología social. Por ejemplo, incluyó una breve sección sobre sugestión (cuyo contenido era principalmente descriptivo y anecdótico), pero no hizo ninguna mención de la amplia investigación de Binet en este campo. Tampoco había ninguna referencia a la ampliación que hizo Terman del trabajo de Binet o del trabajo de Sidis sobre sugestión. No está claro porque se produce esa omisión. Puede haber estado poco familiarizado con la investigación o puede haber decidido ignorarla deliberadamente. Quizá sea un indicio el intento de Gordon Allport(1954) para reformular conceptos específicos en términos conductistas. En el caso de la sugestión, la definió como un proceso que incluye mecanismos conductuales elementales en respuesta de estímulos sociales.

    Al margen de la influencia de su libro, Allport desempeñó un papel más directo en la promoción del enfoque experimental de la psicología social. La defensa de la experimentación como el enfoque psicológico propio de la psicología social está muy relacionado con la tendencia general hacia el conductismo. Al poner de manifiesto el punto de vista conductista de la psicología como ciencia natural, Floyd Allport desempeñó un papel clave en la divulgación de una psicología social fundamentada experimentalmente. Por otro lado el interés conductista por el control social reforzó las tendencias que ya estaban afectando a la concepción y a la práctica de los procedimientos experimentales en América. Los participantes experimentales se convirtieron en sujetos en lugar de observadores. Aunque la teoría conductista sucumbió ante la perspectiva cognitiva de la psicología social a finales de los años 40, el modelo conductista de experimentación no tuvo replica hasta mediados de los años sesenta.

    El libro de Allport representa un cambio radical en la psicología social americana, no sólo porque cambió la forma en que los psicólogos sociales enfocaron su materia, sino porque cambió la naturaleza de la materia misma. Los primeros manuales entendían la psicología social como el estudio de los grupos, en particular, grupos pequeños cara a cara, pero Allport inició la tendencia que subrayaba que los procesos psicológicos se producían en el individuo.

    Allport no pensaba que el enfoque individual fuese una de las principales características de su orientación, simplemente porque identificó el enfoque individual con el enfoque psicológico. Describió su propósito como adherirse al punto de vista psicológico (es decir, el individual) Porque cree que únicamente podremos encontrar en el individuo los mecanismos conductuales y la conciencia, que son fundamentales para la interacción entre los individuos. Este enfoque individual no era simplemente una forma adecuada de concebir los hechos, como ocurría en el conductismo, o una forma de obtener información, como en la experimentación. Para Allport, el enfoque individual era el enfoque psicológico, y la psicología social era el estudio de la conducta social del individuo.

    Allport comenzó su defensa de la posición individualista atacando el concepto de mente colectiva o conciencia de grupo. Este concepto se había convertido en vulnerable porque se estaba utilizando para agrupar una serie de fenómenos que eran bastante distintos. Allport identificó tres usos distintos del concepto de mente de grupo y se ocupó de cada uno, pero es posible realizar muchas subdivisiones dentro de sus tres categorías. El concepto de mente de grupo parece que se utiliza siempre que se produce algún tipo de experiencia común.

    La distinción de Allport de grupos de participación y cara a cara se puede utilizar para diferenciar diversas formas del concepto de mente de grupo. Probablemente la forma más simple de la experiencia de grupo sea la percepción conjunta que se produce cuando dos personas atienden a estímulos comunes. Un segundo tipo de experiencia de grupo que sucede en los grupos de coparticipación es cuando los individuos perciben y responden a un estímulo o situación común.

    En los grupos cara a cara, la conducta se basa en una interacción real. Allport observó la falta de investigación de los grupos cara a cara, pero estudios posteriores proporcionaron muchos ejemplos de influencia mutua en los grupos cara a cara.

    El argumento fundamental de Floyd Allport es que no existe ninguna conciencia de grupo, porque la conciencia depende del sistema nervioso y éste sólo lo tienen los individuos. No existe una parte que se corresponda al cerebro dentro de una muchedumbre. Un grupo es simplemente una serie de individuos distintos, que reaccionan entre sí o ante una situación común en función de los principios psicológicos fundamentales. La sociología, que definió como el estudio del grupo como totalidad, tiene en consecuencia que derivarse de la psicología. Según este punto de vista, los datos psicológicos, como las reacciones innatas y las tendencias habituales y emocionales de los individuos, son principios explicativos sobre los que la sociología construye la interpretación de la vida de los grupos. El ataque de Allport al concepto de la mente de grupo significó el final de su uso en la psicología social. Pero el éxito de Allport fue más aparente que real.

    La postura de individualismo radical de Allport y su ataque al concepto de mente de grupo en todas sus formas, constituye los fundamentos del enfoque psicológico de la psicología social, pero también es uno de los aspectos más débiles de su libro. Después de realizar la distinción entre grupos de coparticipación y cara a cara. Allport admite que existen pocos estudios experimentales de grupo cara a cara porque el control directo de los estímulos sociales es más difícil en los grupos cara a cara. Para compensar este descuido, Allport ofrece algunas reflexiones sobre la interacción social en los grupos cara a cara.. Sin embargo, su planteamiento es casi una caricatura de su propia posición individualista. Para Allport, la conversación es una forma de control social.

    2.2.- COGNITIVISMO Y PSICOLOGÍA SOCIAL

    A finales de los 50 y principios de los 60 la PS sufrió un cambio y se orientó, sobre todo, hacia el cognitivismo que se convirtió en el enfoque más utilizado en la psicología general. El cambio se produjo porque la psicología demandaba una perspectiva que explicara la conducta en términos de procesos mentales (atención, memoria, razonamiento, etc.) Hay que decir también que este enfoque fue ya defendido antes de su asentamiento definitivo por Lewin, Allport o Asch.

    En esta época la PS todavía seguía estando presente en pocas universidades, por lo que era posible una compenetración en los temas estudiados. La psicología social de posguerra se centra en una serie de áreas: la psicología de los grupos, estudio de las actitudes, Teoría de la consistencia y la disonancia cognitiva (que abren el camino a la Teoría de atribución), etc..

    Después de la IIª GM el estudio de las actitudes cambió, pasando del interés por la "inmunización" de la gente contra los efectos engañosos de la publicidad y la propaganda, al estudio experimental de la persuasión con el propósito de maximizar los efectos de la comunidad persuasiva, levantar la moral y mantener la unidad nacional.

    La figura principal de este enfoque es HOVLAND. Su característica fundamental es que estaba muy comprometido con los experimentos controlados de laboratorio, él coordinaba las actividades de 30 investigadores que se guiaban por el enfoque de la Teoría del aprendizaje de HULL.

    Hovland dividió el campo de la persuasión en tres componentes principales:

    *La fuente de comunicación: la eficacia de un comunicador depende de la credibilidad que transmita. Las comunicaciones atribuidas a personas fiables se ven menos sesgadas y más justificadas en sus conclusiones, produciendo mayores cambios de actitudes después de la exposición. Pero también descubrieron que la credibilidad de un sujeto se iba desvaneciendo con el tiempo, la información se retiene pero la fuente se olvida (lo llamaron "efecto de sueño")

    *La comunicación: en lo referente al mensaje sacaron la conclusión de que los mensajes con un miedo - fuerte producen + cantidad de cambio que los que se basan en un miedo intenso (estos pueden tener un efecto contrario al buscado y crear situaciones de defensa) También son más efectivos los mensajes en los que el comunicador ha obtenido una conclusión explícita.

    Por otro lado, estudiaron si la comunicación con una sola fuente era más eficaz que las de dos fuentes. Concluyeron que las de una sola fuente son mejores cuando la audiencia está poco informada o estaba ya de acuerdo con las ideas del orador; mientras la bilateral es mejor en casos opuestos (audiencia informada u opuestas al orador)

    *La audiencia: dicen que la persuasión de la audiencia está + relacionada con factores como la defensa neurótica o la autoestima, que con la inteligencia.

    Hovland se encontró que su trabajo de laboratorio en el tema de las actitudes producía resultados muy diferentes a los estudios de campo. Esto es debido fundamentalmente a que el individuo en un laboratorio tiene otro tipo de información y además se tocan temas triviales, mientras que en la vida normal la gente tiene otra información y los temas afectan directa_ a la vida del sujeto, por lo que los cambios de actitudes suelen ser mucho menores. Así los medios de masas no suelen producir mucho cambio, sino fijar creencias.

    Al final de su vida Hovland contribuyó al desarrollo de una nueva Teoría del cambio de actitudes basada en el juicio social. Esta teoría dice que las propias actitudes hacia un tema en particular sirven de anclaje, alrededor del cual se evalúan otras actitudes. Si estas son parecidas a las propias crean un margen de aceptación, si son negativos crearan zona de rechazo. Entre las dos hay una zona de compromiso donde las actitudes no son ni aceptables ni rechazables.

    Las idea de la consistencia cognitiva es una aplicación de la Gestalt al campo del desarrollo y del cambio de actitudes. Para ellos las opiniones y las creencias no son adquiridas gradual_ sino dentro de una estructura ya existente.

    La Teoría del equilibrio de Heider describe las relaciones entre dos o + entidades, son de dos tipos:

    1. - Relaciones de sentimientos: basadas en actitudes favorables o desfavorables que una persona siente hacia otra. La relación estará equilibrada cuando las dos relaciones son positivas o negativas (amor u odio recíproco por ejemplo)Tb puede haber una relación de tres que estará equilibrada cuando las 3 son posit o una es posit y dos negativas. Heider destaca que hay una tendencia general a preferir arreglos ordenados (equilibrados) que los desordenados.

    2. - Relaciones de unidad: incluye cosas como semejanza, proximidad destino común, etc.

    Hay otros autores que siguen el modelo de Heider con algunas modificaciones, destacan JORDON (encontró una tendencia estadísticamente significativa hacia las relaciones equilibradas), OSGOOD y TANENBAUM (que desarrollaron un modelo +complicado), etc.

    ABELSON y ROSEMBERG crearon la Teoría del equilibrio cognitivo que muestra muchas semejanzas con Heider, pero que no se deriva de ella. Se interesan por las actitudes o "equilibrio intraactitudinal". Definen una actitud como una constelación relativa_ estable de respuestas afectivas y cognitivas hacia un objeto.

    La aportación de Rosemberg es que dice que puesto que una actitud implica tanto creencias como una evaluación del objeto, las actitudes pueden ser cambiadas bien racionalmente, cambiando las creencias, o bien irracionalmente, alterando la evaluación. Él consigue invertir la evaluación de algunas personas sobre ciertos temas, a través de la sugestión hipnótica.

    El autor más destacado de la Disonancia Cognitiva es FESTINGER, que comparte el supuesto de que las personas prefieren la consistencia a la inconsistencia, pero, mientras que Heider plantea una psicología basada en el sentido común, la disonancia cognitiva planteó un desafío a las nociones de refuerzo y describió a las personas no tanto como racionales sino como racionalizadoras: al pensar y actuar de forma que a veces no parece plausible.

    El supuesto básico de la disonancia cognitiva es simple: La disonancia crea tensión psicológica, que motiva a las personas a reducir la disonancia y buscar equilibrio. La disonancia afecta de diferente forma a las personas de baja autoestima que a las de alta autoestima haciendo que se comporten de forma diferente. También hay que destacar que la cantidad de disonancia depende de la importancia del tema, además de que los productos diferentes producen más disonancia (elegir entre un coche y un viaje produce + disonancia que elegir entre dos coches)

    Cuando existe disonancia los sujetos se esfuerzan por reducirla, por lo que intentará evitar información que la incremente. Así la gente que quiere comprar un coche leerá + anuncios que destaquen ese coche que anuncios que lo rechacen. La investigación sobre disonancia tiende a centrarse en la toma de decisiones y en la aceptación inducida:

    *Ante la toma de una decisión la persona, primero entra en una fase de conflicto al no saber que decidir (esto puede ser resuelto buscando información que nos ayude a tomar la mejor decisión), mientras que la disonancia viene después y hace que las personas distorsionen la información para justificar una elección previa. La disonancia se produce después de la toma de decisión, por lo que un mecanismo de reducción es ensalzar el producto elegido y devaluar el producto rechazado.

    *Aceptación inducida: Festinger y Carlsmith realizaron un estudio sobre este tema concluyendo que en la Teoría de la disonancia cognitiva (al contrario que en la Teoría del refuerzo, donde a mayor refuerzo mayor cambio de actitud), el mayor cambio de actitud ocurre cuando los incentivos son suficientes para provocar la conducta. Esta oposición a la Teoría del incentivo le produjo muchas críticas.

    Festinger dice que la disonancia es un estado motivacional que proporciona energía y dirige la conducta (la reducción de disonancia recompensa igual que comer recompensa cuando uno tiene hambre) BEM, por el contrario supone que las personas evalúan su conducta de manera más fría, apoyándose principalmente en indicios externos. Algunos dicen que la disonancia también produce activación (arousal) fisiológica y efectos similares a otros impulsos biológicos. Y, algunos, por último, han señalado que la autopercepción y la Teoría de la disonancia se complementan entre sí. La disonancia ocurre cuando existe gran discrepancia entre actitud previa y conducta; la autopercepción ocurre cuando la discrepancia es pequeña.

    Desde su primera formulación (1957) la Teoría de la disonancia cognitiva a sufrido muchas revisiones, ahora es posible especificar las condiciones bajo las que ocurrirá o no. COHEN (1962) dice que ocurrirá sólo cuando una persona selecciona y se siente responsable de su conducta. Por otro lado, la investigación sobre este tema declinó a finales de los 60 debido al alejamiento de Festinger del mundo de la psicología, además de que en los 50 se daba un tipo de sociedad individualista y consumista que daba lugar al conflicto y por tanto a la disonancia, pero en los 60 se fomentó otro clima en el que el estudio de la disonancia no tenía relevancia.

    La Psicología Social cognitiva de posguerra estuvo influida por el conductismo al igual que por la psicología de la Gestalt. MILLER y DOLLARD desarrollaron una Teoría del aprendizaje social y de la imitación basada en la Teoría del aprendizaje de HULL. Su modelo sugiere que la imitación ocurre cuando una persona (observador) depende de otra (modelo) para proporcionar un ejemplo de conducta que llevará al refuerzo, así el aprendizaje sólo ocurrirá cuando existe alguna forma de refuerzo.

    Pero + tarde BANDURA cuestionó este planteamiento, diciendo que las recompensas facilitan el aprendizaje, pero no son absoluta_ necesarias para que ocurra este. Para él la mayor parte del aprendizaje es de tipo vicario, observando a otras personas, de esta forma los sujetos no imitan simplemente la conducta de los demás, sino que procesan activamente la información y actúan sólo cuando es adecuado.

    Estas teorías se han aplicado con frecuencia a otras áreas de la psicología como la agresión. Destaca BERKOWITZ, para quien la agresión es resultado directo de la activación emocional, relacionándola con la frustración, la ira y con la agresión reforzada en el pasado. Bandura por su parte, dice que la agresión viene de las experiencias previas de la persona con la agresión (postura más cognitivista) Para él los niños imitan modelos agresivos con y sin refuerzo directo.

    En general las Teoría del aprendizaje han puesto mayor énfasis en la conducta observable que en los procesos cognitivos, mientras en las Teoría de la Gestalt ocurre al revés. Aunque los dos tipos coinciden en centrarse en procesos psicológicos individuales, restando importancia al papel de la sociedad en la creación de frustración y agresión.

    En los años 60, la disminución del interés por teorías de la consistencia y de incertidumbre social y política, ayudaron a promover nuevas tendencias en la investigación cognitiva.

    Teorías de la Atribución.

    La falta de autenticidad de la conducta cotidiana obliga a las personas a mirar más allá de la conducta manifiesta para reducir los motivos e intenciones ocultas. Heider observó la tendencia común de los observadores a atribuir más consistencia a la conducta que la que realmente se tiene. En la teoría del análisis de covariación de Kelley destacan 3 características aludidas en la obra de Heider: Consistencia, es la tendencia a comportarse de la misma forma repetidamente. Distintividad, es la medida en que una conducta específica está limitada por un objeto o un individuo particular. Por último el Consenso implica que las demás personas responderían de la misma forma si se pusiesen en la misma situación. La teoría de las inferencias correspondientes de Jones y Davis se aplica a juicios basados en una sola observación. Se preocupan sobremanera en como las personas trabajan retrospectivamente desde las observaciones de la conducta manifiesta hasta las inferencias sobre las causas subyacentes.

    Se producen varios tipos de errores al aplicar las atribuciones. Los juicios que se realizan con frecuencia rápidamente y con datos limitados están muy influidos por los prejuicios. Uno de los primeros descubrimientos fue que, en contra de la teoría de la autopercepción, existen considerables diferencias en la manera en que los actores y observadores procesan la información. Mientras que los actores tienden a centrarse en las causas externas y realizan atribuciones situacionales, los observadores tienden a centrarse en la conducta del actor y sobrevalorar el papel de los factores disposicionales La tendencia a infravalorar el papel de los procesos situacionales es tan fuerte que ha llegado a conocerse como error principal de la atribución.

    2.3.- INTERACCIONISMO SIMBÓLICO Y PSICOLOGÍA SOCIAL

    La PS psicológica se centra en los procesos cognitivos, mientras que la psicología social sociológica se centra en la interacción simbólica. La interacción simbólica trata de superar dos limitaciones de la psicología social psicológica: acepta que los procesos mentales son productos culturales y se centra en la interacción (comunicación y actividad coordinada) y no tanto en los procesos cognitivos del individuo.

    Hasta mediados de los 40 los enfoques de la psicología social psicológica y sociológica habían sido bastante parecidos pero algo más tarde la psicología social sociológica trató de recuperar su status como disciplina específica. Así la interacción simbólica se convirtió rápidamente en el enfoque sociológico gracias a MEAD.

    La Teoría de Mead no es difícil de entender, pero es difícil marcar en ella un punto de partida adecuado, de forma que sus ideas no se pueden tratar de manera lineal. MELTZER sugiere que el orden de los conceptos centrales de Mea, debería ser Sociedad, "Sí mismo" y actividad mental, es decir, invirtiéndolos de cómo se presentan en Mind, Self and Society.

    Mead comienza por suponer una realidad externa que existe al margen de cada individuo y que es condición necesaria de todo conocimiento. Él concede un papel relevante a la sociedad en la configuración de la conducta, aunque no profundiza demasiado en las instituciones sociales. Con las excepciones del tratamiento del lenguaje, los roles y la ciencia.

    Mead explica el lenguaje en términos evolutivos con un desarrollo natural de la expresión emocional. Para él, el lenguaje es un producto social, adquirido a través del contacto con otros hablantes de la misma cultura (las palabras que usamos tienen un significado común para todos los miembros de nuestro grupo) El lenguaje que uno habla determina en cierta medida la forma en que uno percibe y organiza la realidad.

    En cuanto a los roles dice que las sociedades tienen papeles establecidos que son agrupaciones de deberes, derechos y obligaciones asignadas a individuos y grupos determinados. En cada sociedad estos papeles cambian, pudiendo estar rígida_ establecidos en algunas culturas y siendo muy flexibles en otras. Las pers. Aprenden a reaccionar entre sí porque aprenden que los distintos tipos de individuos se comportan de una forma que es típica.

    Para Mead, los papeles adquieren en etapas. Inicialmente los niños imitan sin comprender, pero durante la etapa del juego empiezan a imitar consciente_ a otros en sus ambientes. Los niños se introducen después en la etapa de representación, donde adoptan diversas perspectivas al mismo tiempo. La socialización no estará completa hasta que los papeles específicos se fundan en otro generalizado, que representa las normas + generales de la sociedad que se utilizan para evaluar la propia conducta y la de los demás. Hay que destacar que la socialización no es un proceso pasivo y tampoco se limita a la infancia.

    Por último, para Mead la ciencia (transmitida gracias al lenguaje y el proceso de comunicación) era el logro último porque contenía conocimiento comprobado y verificado.

    En la idea del Sí Mismo de Mead se apoyan en las Teoría de JAMES (sí mismo social) y COOLEY ("imagen en espejo"), aunque con la diferencia de que Mead dice que la persona no nace con conciencia de sí, sino que esta autopercepción la adquiere en el proceso de socialización. Así la persona se va formando un sí mismo u otro dependiendo de donde le haya tocado nacer (renta familiar, identidad étnica...), de que grupos sociales y profesionales se integre, etc. además cada persona desempeña diferentes papeles en su propia vida (marido, padre, trabajador...) que le hacen adoptar sí mismos múltiples.

    Sin embargo, el sí mismo es + que un conjunto de papeles interiorizados, es un proceso social con dos aspectos: el "yo" y el "mi". El primero es un actor impulsivo que incluye hábitos (andar, hablar) que configuran el sí mismo inconsciente. Mientras el "mi" aparece cuando el individuo se enfrenta a un obstáculo de manera consciente (es el sí mismo experimentado y conocido) A veces juntamos el "yo" y el "mi" en conversaciones internas.

    Para Mead concepto de mente es una forma de actividad y no algo espiritual localizado en la cabeza del individuo. Él piensa que la actividad mental es simplemente el uso del lenguaje para describir y analizar una situación, para luego trazar un plan futuro.

    Dice que la unidad básica de la conducta es el acto en lugar del estímulo-respuesta, el acto es una conducta dirigida a una meta; y se divide en cuatro fases: impulso, percepción, manipulación y consumación.

    Para Mead, la conciencia emerge durante el curso de la actividad social. Los actos sociales son actividades que incluyen a dos o más personas, cooperando y dando a conocer sus intenciones cada pers. Siendo el lenguaje el vehículo mediante el que se coordinan los actos. Para él, el pensamiento es solamente la conversación interiorizada de un individuo consigo mismo, y añade que la mayoría de las conductas se producen sin mediar pensamientos, pero una vez que este interviene, cambia la naturaleza de nuestra conducta.

    Por otro lado, Mead dice que las personas son grupos sociales y sus personalidades están construidas por el lenguaje, las costumbres y las normas de grupo. Pero también son libres para modificar sus conductas y variar su perspectiva del mundo ( la sociedad configura a los individuo pero lo hace de manera imperfecta y la sociedad cambia como resultado de la iniciativa individual).

    Durante el periodo de posguerra, el movimiento del interaccionismo simbólico iniciado por Mead se convirtió en el enfoque dominante, siendo muchos los autores que continúan con esta línea de pensamiento.

    Faris estudió en la Universidad de Chicago con Mead. Publicó poco pero realizó importantes contribuciones con artículos sobre la imitación y la Teoría de los instintos (fue muy crítica con esta, manteniendo que la búsqueda de instintos se basaba en un intento equivocado de colocar la causa de la conducta social dentro del individuo)

    Estuvo influido por la psicología de la Gestalt y la aplicó a los grupos. Para él la totalidad no sólo era mayor que la suma de las partes sino que las creaba. El grupo era una entidad real porque estimulaba ciertas formas de conducta y limitaba otras. Pero la contribución más importante de Faris fue la divulgación de las ideas de Mead, contribuyendo a convertirle en una gran figura de la Universidad de Chicago.

    Blumer fue ayudante de Mead y acuñó el termino de interaccionismo simbólico para describir su enfoque, que era una ampliación directa del de Mead. La concepción de Blumer de la interacción simbólica en tres premisas básicas: 1. - las personas actúan sobre las cosas en función del significado. 2. - los significados surgen durante la interacción social (el significado es un producto social más que una propiedad inherente al mundo físico) 3.- el significado de las cosas se modifica a través de un proceso de interpretación, ésta es un proceso abierto y creativo, responsable de una gran parte de la falta de predicción de la conducta humana.

    La metodología de Blumer se puede entender como una crítica de los procedimientos estadísticos y cuantitativos tradicionales y como una justificación del tipo de investigación desarrollada en la Universidad de Chicago.

    Por otro lado hay un aspecto polémico en la versión de Blumer sobre que la interacción simbólica es la relación entre interacción y sociedad. Él defiende que la interacción simbólica crea y mantiene la conducta organizativa y no lo contrario, aunque siempre existe cierta continuidad basada en la experiencia previa. Lo que contrasta fuertemente con la mayor parte de las teorías sociológicas y con la Escuela de Iowa.

    Kuhn fue alumno de Mead aunque se introdujo en la Universidad de Iowa y frecuentemente se le contrapone a Blumer porque su postura es mucho más determinista. La principal diferencia entre ellos es que Blumer concibe la sociedad como una red de interacciones sociales y destaca la naturaleza cambiante de las organizaciones. Mientras que para Kuhn la sociedad está compuesta de una red de posiciones y papeles que son bastante independientes de los individuos que los ocupan. También difieren en la concepción del sí mismo, Blumer destaca la espontaneidad de las personas, mientras que Kuhn subraya la importancia de un sí mismo derivado de la interacción con otros miembros. Todas estas diferentes concepciones conducen a distintas visiones de la interacción.

    Pero en lo que sí coinciden todos los interaccionistas, sean de la escuela que sean, es en la gran importancia del lenguaje y de los procesos simbólicos y todos sus procedimientos se basan en evaluaciones de la conducta y de la interacción, además de la utilización central (aunque de forma diferente) del sí mismo. Factores básicos todos y a tener en cuenta cuando se discuten las diferencias.

    Una señal especialmente visible de este renacimiento es la divulgación de este renacimiento es la divulgación cada vez mayor de Mead y del interaccionismo simbólico entre los psicólogos sociales psicológicos. Varias tendencias contribuyeron a estos desarrollos en el interaccionismo simbólico. El trabajo de Goffman subrayaba la interdependencia de la interacción y de las grandes estructuras sociales.

    En respuesta a las primeras manifestaciones de que la interacción simbólica descuidó o ignoró las emociones. Kemper incorporó características fisiológicas, psicológicas y sociológicas en un modelo que se centra en las diversas formas en que las emociones reflejan las relaciones de poder y de status quo

    En respuesta a la crítica de la interacción simbólica ignora o minimiza el papel del contexto social. Turner habla del cambio en la sociedad americana en función de la concepción del individuo del “sí mismo”. Se observa, así, a las instituciones con un tinte de represión y frustración para el individuo. Por último, otra área abandonada y que actualmente es un foco de estudio, es la referida al tratamiento de los procesos inconscientes.

    2.4.- PSICOLOGÍA SOCIAL EN EUROPA

    La situación de la psicología social en Europa después de la segunda guerra mundial apenas puede comprenderse sin la dialéctica del intercambio transatlántico. De una parte tenemos la “naturalización” americana. En relación con la psicología en general, Koch formuló la convincente argumentación de que cualquiera que fuese la contribución histórica europea -la psicología comparativa posdarwiniana británica, las concepciones pavlovianas rusas, la emigración de la Gestalt, el descubrimiento de Piaget, la fenomenología y la filosofía neopositivista del círculo de Viena- ésta fue con ansia recibida, digerida y transformada en algo americano, combinado de forma parcial con el conductismo indígena y totalmente individualista. La fuerza con que esto se realizó fue posible gracias a la masiva y temprana institucionalización. Koch, como otros antes que él, está convencido de que una atmósfera cultural que favorece el pragmatismo y el experimentalismo en todos os ámbitos de la vida, facilita el crecimiento de la psicología como una nueva ciencia. Naturalizada y fortalecida institucionalmente en los Estados Unidos, pronto superó en número y en importancia los esfuerzos realizados en otros países. La psicología se convirtió en un bien exportable a cualquier sitio donde hubiera demanda, y la demanda fue mayor en la Europa de la posguerra, aunque en grado diferente según las naciones y por razones distintas. Lo que más tarde fue críticamente denominado "americanización” de la psicología europea fue originalmente la muy necesitada y con agradecimiento recibida reconstrucción y reinternacionalización de la ciencia con ayuda americana. Sin embargo, en la medida en que las ideas, los problemas y sus soluciones fueron recibidos y comunicados en una actitud no crítica, el término americanización estaba justificado. La situación en Europa carecía de una institucionalización propia, sólo hubo investigadores individuales con algún interés en psicología social. En Inglaterra estuvo Barlett, cuyo principal trabajo Remembering ha captado sólo recientemente el interés de los psicólogos sociales cognitivos. En Suiza estuvo Piaget, quien con sus numerosos volúmenes sobre el desarrollo infantil contribuyó a nuestra concepción actual de la socialización, principalmente por su interés en el desarrollo moral. En Alemania estuvo Moede, cuya temprana psicología grupal experimental, ya había impresionado a Floyd Allport, y también Hellpach, el fundador en 1921 del primer instituto (de corta vida) de Psicología Social y el autor del primer manual sistemático alemán de psicología social. Sin embargo, ninguno de éstos ni de otros estudiosos europeos fue el fundador o el mediador de una tradición psicosocial; ni formaron una comunidad científica de psicólogos sociales. Después de 1933 Hitler contribuyó a su separación.

    Ésta era la situación en Europa después de 1945. Incluso después de que los primeros centros de psicología social se hubieran establecido con ayuda americana, sus miembros eran inconscientes de la existencia de los demás; las líneas de comunicación se tendían fundamentalmente entre cada centro y los estados Unidos. Fue este aislamiento uno de los motivos de la fundación de una asociación europea de psicólogos sociales en los años sesenta. Para la historia intelectual, sin embargo, hubo una motivación más profunda, constituida por la conciencia (de algunos psicólogos) de la creciente dependencia de la hegemonía americana en la definición del campo, de las teorías, de los métodos e incluso de la “crisis” de la psicología social.

    Entre los primeros en articular esta inquietud y en buscar la identidad de la psicología social en Europa se encuentran Tajfel y Moscovici, quienes, cada uno a su manera, abogaron por una psicología social distinta a aquella que se había establecido y desarrollado en América. Las críticas del último autor han defendido repetidamente que existe una relación entre el “carácter cultural” y el “individualismo autárquico”. En contraste, Tajfel y sus colaboradores han enfatizado la dimensión social de la conducta individual y grupal, esto es, el grado que nuestra experiencia y conducta están empotradas y modeladas por las propiedades de la cultura y la sociedad en que vivimos. La sociedad, sin embargo, “tiene su propia estructura, que no puede definirse partiendo de las características de los individuos”. Además “la psicología social puede y debe incluir entre sus preocupaciones teóricas y de investigación un interés directo por la relación entre el funcionamiento psicológico humano y los procesos y sucesos a gran escala que modelan este funcionamiento y son modelados por él”. Quizá sea la diversidad de antecedentes culturales y sociales característicos de Europa lo que explique este mayor interés por el contexto social tanto de la conducta social como de su investigación psicológica. La preocupación por el contexto social es evidente, por ejemplo, en los propios estudios de Tajfel sobre los estereotipos, el prejuicio y la conducta intergrupal, y en los trabajos de Moscovici sobre influencia social, minorías y representaciones sociales. Sin embargo, también forma parte de este panorama diverso el hecho de que muchos centros de investigación psicosocial en Europa no se hayan visto afectados por la demanda europea de identidad, estando todavía “siguiendo a distancia y con el debido retraso el sucesivo flujo y reflujo de la corriente dominante de la psicología social americana” y no puedan percibirse diferencias entre teorización e investigación y aquella que se realiza en cualquier centro de Norteamérica. Sin embargo, independientemente de que haya un cambio general en la orientación de la psicología social de Europa o éste se restrinja a algunos de sus más prominentes protagonistas, como Jaspars se pregunta, lo que sí podemos afirmar es que la “europeización” de la psicología social ha servido para generar una interacción más viva y frecuente entre los psicólogos. El foro más importante es la Asociación Europea de Psicología Social Experimental, con representación tanto en la Europa del Oeste como en la del Este, y los encuentros, la revista y las monografías patrocinadas por ella. Otros síntomas positivos son los primeros manuales europeos de psicología social, con autores procedentes de varios países europeos y de Norteamérica.

    Una cuestión que permanece abierta es si la “mayoría de edad” de la psicología social vendrá “trayendo a la sociedad dentro del laboratorio” o aventurándose en el campo de las fuerzas sociales externas al laboratorio. Sin embargo, dado que la psicología social, despegó con un enfoque y agenda mucho más amplio ha ido “estrechando su tarea para obtener aceptación científica mediante el empleo de los métodos experimentales”, podría ser que ahora obtuviera aceptación como ciencia social volviéndose a dirigir a las cuestiones sociales reales.

    3.- CONCLUSIONES

    Llegado al punto donde se concluye la exposición de teorías y períodos de la Psicología Social, me gustaría decir que no ha sido un trabajo tan sencillo como en un primer momento me había imaginado. La lectura y comprensión de las dos obras guía, más la selección de otros textos, para su posterior complementación, ha sido una tarea algo tediosa, sobre todo si apunto que algunas partes eran demasiado áridas y otras entraban en demasiados detalles. Por lo tanto la consecución de los datos precisos expuestos en el informe ha sido, y nunca mejor dicho, un trabajo duro.

    La parte positiva de la ejecución, porque siempre hay una parte positiva, es la ayuda prestada en estos libros al objeto final y causa última de ésta, aprender y pasar lo mejor posible la asignatura.

    Las posibles repercusiones de las teorías y los estudios de los teóricos de la materia en la vida cotidiana y en las relaciones interpersonales hacen muy interesante la lectura y comprensión de los textos, las posibles profundizaciones, a pesar de nuestro cargado programa lectivo, se harían y se hacen con ninguna dificultad por nuestra parte.

    4.- BIBLIOGRAFÍA

    • Álvaro Estramiana, J. L.: Orígenes de la Psicología Social.

    • Collier, G.; Minton, H. L.; Reynolds, G.(1996): Escenarios y tendencias de la Psicología Social. Editorial Tecnos, Madrid.

    • Hewstone, M.; Stroebe, W.; Codol, J.-P.; Stephenson, G. M. (1993): Introducción a la Psicología social. Edistorial Ariel, Barcelona.

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