Teoría psicoanalítica del yo

Psicología. Psicoanálisis. Filosofía. Teorías psicoanalíticas. Pensamientos psicoanalíticos

  • Enviado por: Rocio Hernandez
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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Al comenzar a leer la teoría del desarrollo de Rene Spitz y ya lo revisado por Hartmann encontré con algunas similitudes acerca del desarrollo e influencias que originan y desarrollan el yo. Elegí estos autores pues me parecieron los más interesantes durante la cursada.

El objetivo de este trabajo será entonces hacer una muestra de algunos puntos de encuentro dentro de estas dos teorías.

Para poder comprenderlos mencionare primero el desarrollo de Hartmann en cuanto a su concepción de la formación del yo, posteriormente el desarrollo que hace Spitz y la articulación de puntos de ambas teorías.

Para poder explicar este desarrollo es necesario partir desde la propuesta que el yo no se forma partir del ello sino que ambas estructuras comienzan desde una matriz común, se encuentran en la llamada fase indiferenciada. En esta fase es difícil discriminar que funciones están a cargo de cada instancia

, dentro de esta se producirá la maduración de los aparatos que estarán mas adelante bajo el control del yo como el pensamiento, la motricidad, la percepción.

Hartmann propone así que el ser humano desde el nacimiento en un primer momento no es totalmente instintos es decir no es totalmente ello sino que cuenta dentro de esta fase indiferenciada la existencia de aparatos con los cuales será capaz de lograr la adaptación estos son considerados independientes al conflicto, es decir que desde el nacimiento se cuenta con lo que denomina aparatos de autonomía primaria.

Los aparatos de autonomía primaria son constitutivos para el yo estos vendrán a ejercer las funciones que mas tarde estarán a cargo de las funciones del yo conformado como instancia. Estos entran en el desarrollo del yo como factores madurativos y la función de estos aparatos pasara a ser constitutivo del yo.

Estos aparatos considerados innatos se encuentran dentro del área libre de conflicto. Estas funciones tales como incluyen la percepción, el lenguaje, la psicomotricidad y reflejos como el de succión por ejemplo estos se encontraran dentro del desarrollo autónomo del Yo.

Estrictamente hablando no hay yo alguno antes de la diferenciación de yo y ello pero tampoco hay ello puesto que ambos son productos de la diferenciación.

Para Hartmann, entonces, el desarrollo del yo incluye tres factores a tomar en cuenta uno de ellos serian las características constitucionales ,las influencias de los impulsos instintivos e influencias de la realidad exterior.

La madre será entonces quien prepare este nuevo ambiente suministrando y dando atención, cuidados, alimento y amparo. En estas primeras fases del desarrollo el adulto provee de estas experiencias, la relación del bebe con el mundo que lo rodea cambia de forma cuando el principio de realidad sustituye al principio de placer en el cual el niño ira postergando la gratificación inmediata de sus impulsos.

La privación por parte de la madre en forma parcial contribuirá a que el

bebe comience a discriminarse y a diferenciarse pues actúa como puente favorecedor para la diferenciación del yo no yo del niño.

El curso mismo de la maduración es en parte una característica constitucional. Por ejemplo en el momento del nacimiento no esta completada la maduración de las vías motrices el niño aun no cuenta con acciones dirigidas ni motricidad, no es capaz de ponerse en pie por si solo.

Hartmann considera la influencia de los procesos de maduración en la sucesión de las fases de desarrollo libidinal considero la estrecha relación entre lo fisiológico y lo mental tal como lo concebimos se justifica también suponer los procesos de maduración mental en muchas circunstancias las funciones del yo sin duda dependen directamente de procesos de maduración fisiológica.

Después del nacimiento los aparatos innatos determinan por lo menos una forma global del ritmo de los procesos del desarrollo el énfasis puesto en los aparatos yoicos puede delinear mas precisamente nuestra concepción de los impulsos de auto conservación.

La relación del medio ambiente para la formación del yo con el sujeto como o lo menciona Hartmann es primordial en su teorización por que toma en cuenta el ambiente externo, la utilidad del mundo interno en la adaptación, en la diferenciación y en la síntesis resulta que propician el pensamiento.

En el caso de la teoría de rene Spitz, sus principales aportes fueron delineados como resultado de la observación directa de niños con experimentos realizados desde la una mirada psicoanalítica.

Spitz denomina fase de no diferenciación a la etapa donde no existe diferenciación entre el yo y el ello, entre lo conciente y lo inconciente además destaca la imposibilidad de el recién nacido para organizarse en unidades, y presentar la imposibilidad de percibir algo separado de si.

Spitz toma el concepto de fase indiferenciada de Hartmann pero agregara descripciones en su teoría dadas por las observaciones y experimentos realizados con recién nacidos para su comprobación de hipótesis dado que tomaba en cuenta también la conducta neuro muscular, fisiológica, la percepción y la acción.

Para Spitz en congruencia con la teoría de Hartamann encuentra presente en los recién nacidos los mecanismos de autonomía primaria que cumplen una función adaptativa.

Es el hecho de que este autor da suficiente peso a la percepción por ejemplo para Spitz la percepción experimentada en la cavidad oral con sus órganos en conjunto con su mano formaran así la estructura más primitiva del yo.

Spitz nos dice que durante los periodos críticos del desarrollo, en que las mismas corrientes del desarrollo se integran unas con otras en varios sectores de la personalidad, así como con las funciones y capacidades emergentes que resultan de los procesos de maduración, reestructurando del sistema psíquico en un nivel de complejidad superior., esta integración es delicada y vulnerable y lleva a un “organizador” de la psique”.

 

El primer organizador es la primer sonrisa, ya que por el segundo mes de vida, el lactante es capaz de distinguir el rostro humano del resto de los objetos circundantes, dedicándole su atención entera en forma prolongada, para que durante el tercer mes, se tenga la capacidad de responder a este estímulo con una sonrisa, indicio específico de ha quedado plenamente establecido el primer organizador psíquico, colocándolo en el camino de la construcción del siguiente organizador.

Sin embargo, cuando la consolidación del organizador se desvía, el desarrollo se detiene. La presencia de este organizador es el signo de la constitución del preobjeto, proceso necesario como tránsito a la constitución del objeto como tal, el cual se consolida cuando se observa “el temor al rostro del extraño”, es decir, la constitución del segundo organizador psíquico a los 8 meses de edad.

Entre los 6 y 8 meses, el niño ya no responde con una sonrisa indiscriminada ante cualquier rostro conocido o ajeno, ya que la capacidad para la diferenciación perceptiva está bien desarrollada, distingue claramente entre los rostros conocidos y los que le resultan extraños, y si uno de estos últimos se le acerca, mostrará una conducta típicamente inconfundible, esto es, dará muestras de diversas intensidades de recelo y de angustia.

 

Al igual que la respuesta sonriente de los tres meses, la angustia del octavo mes señala una etapa diferente en el desarrollo de la organización psíquica. Spitz indica que en la angustia del octavo mes, el precepto del rostro del extraño es comparada por el niño con las huellas mnémicas del rostro de la madre, descubriendo que son distintos, y desembocando en angustia y rechazo, originado por el temor del niño a haber perdido a su madre (el objeto libidinal), indicando que se alcanza a diferenciar nítidamente el rostro de la madre, adjudicándosele un lugar único entre todos los demás rostros humanos, de lo que se deduce que se ha desarrollado el establecimiento del “objeto” libidinal propiamente dicho.

 

Algunos cambios en el niño desembocan en la angustia del octavo mes: La mielinización del conducto neural está ahora lo suficientemente avanzada como para hacer posible el funcionamiento diacrítico del aparato sensorial; en el aparato mental o psíquico se ha acumulado un número creciente de rastros mnémicos, de modo que pueden efectuarse operaciones mentales de complejidad creciente que permiten la realización de secuencias de acción, que promueven el desarrollo del Yo y en la organización psíquica, la maduración y desarrollo del equipo congénito ha hecho posible la realización de secuencias de acción dirigida, permitiendo al infante descargar la tensión afectiva en forma dirigida e intencional. Estos tres elementos permiten generar la angustia del octavo mes.

La posición de spitz con sus organizadores es mostrarnos como desde un inicio el niño no se encuentra diferenciado desde el comienzo el yo se ira diferenciando de manera gradual como ya mencionamos anteriormente cada manifestación en el progreso del niño lleva consigo una nueva organizaron en el yo.

El yo como estructura según Spitz se estructura y se organiza mediante los estímulos del medio y como se apropia el niño de estas experiencias, en un primer momento el yo rudimentario solo esta determinado para reconocer, a percibir en este momento el niño no es capaz de protegerse y la madre actúa como yo auxiliar.

Mas tarde tras haberse establecido la sonrisa del tercer mes y el objeto precursor el yo se mostrara con capacidad para tener actividad motora y el yo será capaz de comenzar a valerse por si mismo, pero aun es imposible que ese yo se haga cargo de su protección, al pasar la etapa del octavo mes con este llegan nuevas pautas de acción del niño ahora las relaciones sociales no son exclusivas ahora es capaz de producir una angustia que le dicte la protección y la fuga.

Al elegir este tema para articular trate de elegir puntos que me parecían significativos en las dos teorías el desarrollo del yo en los dos autores va muy de la mano con otros conceptos como lo son la maduracion, la adaptación y lo constitucional innato.

El concepto de Spitz de no diferenciación incluye los postulados de Hartmann de la fase indiferenciada, En esta etapa el recién nacido no se sabe distinguir de una cosa externa ni de su cuerpo tampoco es capaz de experimentar la estimulación del medio.

Toda percepción estarán a cargo de estímulos que el niño recibirá cuando el nivel de estimulación exeda el umbral.

Ambos autores dan peso a los mecanismos de autonomía primaria los cuales ya están predispuestos para la supervivencia del recién nacido.

La llama de no diferenciación por el echo de que el niño es incapaz de poderse diferenciar, ambos autores coinciden en que el yo posee sus respectivos mecanismos de autonomía primaria los cuales sirven al yo con el proceso de adaptación y se desarrollan como factores madurativos

Otra posición en la que coinciden es que desde un comienzo para pensar el origen del yo no se puede pensar el desarrollo a partir del ello por tanto no se piensa que el ello preceda al yo, por tanto ambos presentan el concepto de la fase indeferenciada o no diferenciación en conjunto con el área libre de conflicto del yo en la cual sitúan los aparatos de autonomía primaria.

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Spitz dentro de su desarrollo dará al igual que Hartmann gran importancia al papel de la madre, o como el la llamara en su teorizacion su yo auxiliar.

Al mismo tiempo con este advenimiento del preobjeto el yo tiende a la síntesis de tendencia integrativa donde lo orgánico, lo psicológico y el desarrollo van entrelazados ya que ella ayuda en el proceso de estructuración psíquica y de diferenciación en conjunto con el ambiente.

Hartaman señala que la privación de la madre funciona como un factor que ayuda a la diferenciación del niño y el mundo.

Esta privación la encontramos presente en la teoría de Spitz en el momento del tercer organizador: el no semántico el cual tiene sus orígenes en las prohibiciones y privaciones de la madre, al decir no al niño este adquiere esta adquiere esa respuesta por identificación.

Ambos coinciden con el hecho de que el niño reacciona de una manera agresiva ante una prohibición frustración por parte de la madre.

La madre cumplirá además el papel de yo en los primeros momentos Spitz lo llamara el yo auxiliar, esta persona es capaz de responder o no a los llamados, según Hartman si se priva parcialmente.

Un concepto que manejan los dos es el aspecto madurativo y adaptativo.

Estos aspectos presentan en la teoría de Spitz un desarrollo gradual y son tomados de gran manera en su desarrollo pues describe muchas conductas en función al medio.

Bibliografía

Hartmann, H.: Comentarios sobre la Teoría Psicoanalítica del Yo

Hartmann, H.:Kris ,Lowenstein comentarios sobre la teoría psicoanalítica del yo

Hartmann, H. mutuas influencias en el desarrollo del yo y el ello

Spitz R. El primer año de vida del niño

PSICOANALISIS: PSICOLOGIA DEL YO