Teoría Crítica

Historiografía. Materialismo histórico. Dialéctica de la ilustración. Dialéctica negativa. Iluminismo. Ilustración. Desublimación represiva

  • Enviado por: La Ratona
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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TEORIA CRÍTICA

1.- Con los fragmentos sobre la historia de Walter Benjamin; elabore un texto que de cuenta de los siguientes aspectos:

(Señale que fragmento trabaja para cada tema, dos planas máximo)

  • El concepto de historia, como historiografía y como materialista histórico.

  • Relaciones con la dialéctica de la ilustración (Adorno y Horkheimer) y la crítica al concepto lineal de historia (dialéctica negativa).

  • Concepto de tiempo homogéneo y vacío y tiempo mesiánico.

Desarrollo:

En el fragmento VII se recomienda al historiador desprenderse de lo que conoce como transcurso de la historia porque la historiografía sólo ha reproducido linealmente la historia dominante y contada por los dominadores, es decir, de los vencedores, “(…) no existe un documento de la cultura que no lo sea a la vez de la barbarie”; por esto es que el materialista histórico intenta mantenerse tan alejado de esto, como le sea posible y asume como tarea el desentrañar, des-encubrir la historia, alegorizando con “el cepillo a contrapelo”, des-homogeneizando, otorgando voz a los sin voz, practicando la empatía, lo cual no es otra cosa sino atender al proceso del otro, y contextualizarlo, involucra una experiencia con la historia; lo cual es todo lo contrario de lo que hace la tradición historiográfica moderna, la cual comporta la separación entre sujeto y objeto, con una suerte de imagen eterna del pasado de la historia, acumulativo de hechos; emplazándose en el presente, apostando a la continuidad y a su fe en una idea de progreso, arrogándose un poder sin límites al declamar que los vencedores no necesitan defenderse porque son los que escriben la historia.

Mientras el historicista tiene su mirada emplazada en el pasado para justificar el presente, en un tiempo vacío que ocurre -en- la historia, trayendo del pasado al vencedor sólo para continuar reproduciéndolo, el materialista histórico aguarda por el tiempo mesiánico de la salvación por vías de la revolución liberadora. La revolución es un potencial que está ahí, puede ser en cualquier momento, lo que en Marx es “tiempo-ahora”, porque siempre hay una posibilidad que podemos reconocer. El fragmento XIV alude a esto, a la homogeneidad del tiempo vacío, lugar de emplazamiento de la historiografía como relato dominante, el cual para Benjamin no es el lugar que le corresponde ocupar a la historia, sino que la abundancia de tiempo-ahora como posibilidad, para que desaparezca la tradición que no puede reconocer el sufrimiento y que acarrea conformismo.

-Relaciones con la dialéctica de la ilustración (Adorno y Horkheimer) y la crítica al concepto lineal de historia (dialéctica negativa)

Es necesario hacer una interpretación, una re-lectura de la historia sin el contexto del concepto lineal de la historia que implica la idea de progreso propia de los dominadores, de los vencedores, cuya denuncia efectúan Adorno y Horkheimer, en La Dialéctica de la Ilustración.

Walter Benjamin, en el fragmento IX, “El Angelus Novus” de La Dialéctica en suspenso hace referencia a esto: en la obra de Klee se representa al ángel de la historia cuya mirada atónita parece querer permanecer en una imagen de la cual el ángel está a punto de alejarse, esta imagen es el pasado, el desconcierto del ángel se debe a que él no ve una cadena de sucesos, sino que ve ruina: “(…) Bien quisiera demorarse, despertar a los muertos y volver junto a lo destrozado. Pero una tempestad sopla desde el paraíso (…) esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al que vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él hasta el cielo. Esta tempestad es lo que llamamos progreso

El progreso obnubila, mientras se permanece emplazado en el pasado y en el presente se le está dando la espalda, o se ve las ruinas o se ve el progreso, es necesario hacer esta elección; porque nuestra historia está plagada de catástrofes, son inseparables; por esto el progreso enceguece, no hace desaparecer, sólo puede ocultar como una arrolladora y terrible tempestad, el progreso pretende separar ruina y futuro, lo cual sólo se puede intentar desde la arbitrariedad que comportan los dominadores, porque el progreso comporta niveles de desarrollo ascendentes, sin fin en su aspiración a la perfección, pero no puede negar que es en un tránsito de tiempo homogéneo y vacío.

2.- Con base al texto de Adorno y Horkheimer, “Dialéctica del Iluminismo”, elabore un texto que de cuenta de los siguientes aspectos: (2 planas máximo)

-Caracterice el concepto de iluminismo.

- En qué consiste el programa del iluminismo y ¿cómo lo realiza?

- Ejemplifique con Bacon

- Diferencias entre mito y ciencia Cómo se paga el acrecentamiento del poder del hombre sobre la naturaleza. Ejemplifique con Ulises

- Relacione el iluminismo con el concepto de masa, totalitarismo

Desarrollo:

El concepto de Iluminismo se caracteriza por la primacía de la razón. En un contexto en que ilustrar es la única forma de vislumbrar a una sociedad mejor.

El programa del Iluminismo busca imponer la preponderancia del saber por medio de la ciencia, terminando con los mitos y deponiendo a la imaginación pues es necesario “desencantar” al mundo, haciendo conciencia de que la superioridad del hombre reside en el saber. Por medio de la práctica de la invención, el saber permitiría al hombre establecer su dominio, convertirse en amo.

Así, el poder del saber, el cual no comporta límites, que no hace distinciones de origen, establece la democracia de la técnica, al mismo nivel que supuestamente, está establecida la democracia del capitalismo. La técnica, al ser la esencia del saber, tiene como aspiración al método, lo cual implica la explotación del trabajo de otros, en pos del capital.

De este modo Bacon postula una ciencia universal, el saber es reducido a: posición y estructura, hechos y materia. Francis Bacon es considerado el fundador del empirismo.

En el tránsito hacia la ciencia moderna los hombres van dejando atrás el sentido. La sospecha recae sobre todo lo que no sea calculable o útil.

El interés del hombre en la naturaleza reside en su intención de dominación, dominar a la naturaleza y dominar a los hombres, así la Ilustración “ha consumido los restos de su propia autoconciencia”, porque al atentar en contra de sus propios pensamientos, posibilita la destrucción de mitos.

En la Ilustración, toda proyección de los subjetivo en la naturaleza es mito.

Pero los mitos que caen víctimas de la Ilustración eran ya productos de ésta

Esta cita indica que el mito implicaría la aspiración al dominio, porque los mitos al querer “narrar, nombrar, contar el origen”, lo cual no es otra cosa que “representar, fijar, explicar”, es decir, el mito comporta control y dominación.

El mito se disuelve y la naturaleza desencantada comporta `pura' objetividad, así el hombre puede ejercer arbitrariamente su dominación, manipulando a la naturaleza y a otros hombres. “La Ilustración se relaciona con las cosas como el dictador con los hombres

De esta forma poder y conocimiento comportan una misma identidad. Lo relevante aquí no es una búsqueda de “la verdad”, búsqueda de los pensadores clásicos que fue catalogada como superstición, sino la eficacia de un método, para la obtención de datos antes desconocidos, los cuales van desentrañando los misterios de la tradición, ese es el verdadero fin de la ciencia. En la ciencia todo es objetivo, se pierde lo divino,

La ilustración accede al conocimiento en directa relación con la forma en que somete, en que domina.

Por ejemplo Ulises, ante el irresistible canto de las sirenas, cubre los oídos de sus remeros, instándolos a remar con todas sus fuerzas y les pide que lo aten para no sucumbir, él escapa del canto de las sirenas porque logra dominarse, consigue ejercer un freno ante los impulsos de la naturaleza, se separa de lo natural, ha decidido enfrentar el mito, para incumplirlo, podría haberse tapado los oídos al igual que sus remeros, pero no lo hace, generando la ruptura del mito. Las sirenas ya no existirían en el plano de la divinidad, porque puede enfrentárseles de igual a igual; Ulises razona instrumentalmente, le interesa desmitificar, porque podría haber no sucumbido al canto de las sirenas por otros medios, pero lo que le motiva a Ulises es derribar el mito. Al ejercer su dominación, Ulises escapa de la irresistible felicidad y de la muerte, hace trabajar a los demás para él y oye, pero se esfuerza por mantenerse impotente al oír. Su nivel de impotencia directamente vinculada con su nivel de poder; por su parte los remeros han debido subsistir obedeciendo y trabajando, precisamente de esto se ha encargado siempre la sociedad.

Así, los trabajadores se salvan a la vez que salvan a su dominador, sólo conocen el peligro que comporta la belleza, y la belleza del canto queda reducida a objeto de contemplación, alejada de ellos, en el ámbito del arte, el arte se da a condición de negar al otro. Ulises al atarse al mástil comporta el lazo que lo liga a la praxis, así aleja a las sirenas de la praxis: “(…) De este modo, el goce artístico y el trabajo manual se separan al despedirse la prehistoria. La epopeya contiene ya la teoría correcta. El patrimonio cultural se halla en exacta relación con el trabajo forzado, y ambos tienen su fundamento en la inevitable coerción hacia el dominio social sobre la naturaleza

Los ámbitos de la cultura y del trabajo ya no están separados, los hombres son productores y consumidores de la cultura, porque ésta se ha convertido en producción industrial de acuerdo a las necesidades del mercado, la cultura es un producto que comporta valor económico, estético y moral. En Marcuse, la cultura burguesa es una cultura idealista porque las categorías desde las cuales trabaja, son la idea de lo sublime y lo bello (lo que en Kant es otra esfera del conocer), por lo tanto, el arte, como lo comprende la burguesía, se entiende en el ámbito del deber ser (en Kant ser/deber ser). El goce del arte se presenta como imagen invertida de todo lo que no es realizable en las condiciones materiales de existencia, el arte es la negación de la necesidad humana. La promesa se desplaza a la esfera del arte porque es irrealizable.

La Ilustración es progreso hacia el poder

La Ilustración, lejos de convertirse en el reino de la libertad, se transforma en “el engaño total de las masas”, nace condenada desde su condición de pura posibilidad, se convierte sistemáticamente en homogeneizadora, en totalizadora, se comporta como teoría intransigente de su meta de progreso, de la promesa que atesoran los hombres, lo cual irónicamente es la promesa de liberación. Los hombres han sido reducidos genéricamente, son masa, las condiciones concretas de su trabajo han impuesto el conformismo. El dominio se institucionalizó, mutó en leyes y organizaciones, se objetivó. El totalitarismo no es sólo una objetividad social, la eficacia del totalitarismo está relacionada con que esa objetividad social se internaliza en nuestra subjetividad.

La Ilustración comporta alienación, ha instrumentalizado para dominar, ha cosificado.-

3.- Explique el concepto de desublimación represiva en Marcuse. (1 plana máximo)

Desarrollo:

En Marcuse, el concepto de desublimación represiva surge en el contexto de la sociedad de consumo, una sociedad homologada, es decir, uniformada e integrada. El culto a la diferenciación es de una época ya superada. Esta homogeneización que implica la unidimensionalidad de la realidad del hombre ha generado la pérdida de valor de lo cultural en la sociedad de consumo, espacio en donde el denominador común es el mercado y el único valor, es el valor de cambio.

La conquista y la unión de los opuestos, traducida ideológicamente en la transformación de la cultura de élite en cultura popular, están asentada en una cómoda satisfacción concreta que comporta crecimiento, fenómeno que facilita y sienta las bases de la desublimación. La desublimación represiva se manifiesta en los impulsos y los instintos, implica una suerte de desviación de la libido, lo erótico es debilitado, reducido a la experiencia y a la satisfacción sexual, sexualidad intensificada.

La dominación se fortalece con el acceso a la tecnología, la mecanización re-orienta a la libido para que satisfaga las demandas de trabajo y optimice el rendimiento. Se ha dicho que en esta sociedad de consumo, “opera” una libertad sexual inconmensurable, este trato de “operación” trae implícito el valor de cambio que comporta. El sexo ha invadido los diferentes ámbitos, la libido se integró al sistema de mercado. Se ha adaptado del placer generando sumisión, la docilidad del hombre ha sido producida gracias a esta forma de control que ha generado esta suerte de integración de la libido. Cuando la sublimación no anula, y más bien conserva la necesidad de liberación, el control de la desublimación produce una reducción de los instintos que posibilitan que los hombres expresen su disconformidad con lo establecido. Este es el interés fundamental de Marcuse en la desublimación represiva. El control del debilitamiento de posibles rebeliones de los hombres, produciendo sujetos conformados con la realidad, dispuestos a mantener el status quo.

La desublimación represiva aporta lo suyo a una sociedad anestesiada, a una desublimación institucionalizada (impulsora de la configuración de la actual personalidad autoritaria), a la ideología dominante, naturalizando los horrores.- “Esta sociedad convierte todo lo que toca en una fuente potencial de progreso y explotación, de cansancio y satisfacción, de libertad y opresión. La sexualidad no es una excepción”.-

Benjamin Walter, “La Dialéctica en Suspenso, Fragmentos de la Historia”, Lom Ediciones, Santiago, Pág.:52

Ibíd. Pág. 54

Horkheimer y Adorno “Dialéctica de la Ilustración”, Editorial Trotta, Madrid, 2003, Pág.: 63

Ibíd. Pág.: 64

Ibíd. Pág.: 87

Marcuse, Herbert “El Hombre Unidimensional”, Editorial Planeta, Buenos Aires, pag: