Teoría crítica de la cultura

Sociología. Sociedad. Escuela de Frankfurt. Racionalidad. Trabajo abstracto. Valor de cambio. Korsch. Lukacs. Marx. Gramsci. Weber. Marcuse. Horkheimer. Adorno. Habermas. Cosificación. Acción comunicativa

  • Enviado por: Ricardo Sepulcre Ortuño
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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  • TEORÍA CRITICA DE LA CULTURA

  • Antecedentes de la Escuela de Frankfurt

  • Tras la Primera Guerra Mundial, antes de la Segunda Guerra Mundial, hay una situación revolucionaria en EE.UU., hay un cambio profundo en el pensamiento social; con la Revolución Rusa, etc., se creía que era posible llegar al socialismo como Marx había planteado en el siglo XIX debido a la práctica de la Revolución Rusa. En aquellos primeros años de revolución todavía no se había decantado tanto como ocurriría más tarde (elementos perniciosos).

    Hay algunos autores que, aunque no pertenecen a la Escuela de Frankfurt, tiene algún desarrollo teórico que les emparienta teóricamente; por ejemplo Korsch, en su libro " Marxismo y Filosofía" (1923), critica una cierta idea del marxismo como una ciencia positiva (en el sentido de Comte) y Korsch lo plantea como una Filosofía crítica que expresa la sociedad de la clase obrera (su visión del mundo), esto supone un matiz importante respecto a lo que se había desarrollado anteriormente como marxismo; Lukacs, en su libro "Historia y conciencia de clase" (1923), va en una línea parecida al anterior, visión del marxismo como expresión de la clase obrera (conciencia de clase del proletariado).

    El libro de Lukacs se cita porque en él aparece por primera vez el concepto de Cosificación, muy utilizado después por la Escuela de Frankfurt, es una primera muestra del llamado marxismo weberiano, síntesis entre conceptos provenientes de Marx y conceptos provenientes de Weber, esta unión da lugar al concepto de cosificación.

    Cosificación, por un lado, utiliza la categoría weberiana de racionalidad (abstracción, cuantificación) y la fusiona, por otro lado, con las categorías marxistas de trabajo abstracto y de valor de cambio. Al fusionar estas categorías, la cosificación (en el sentido estricto del término) significa convertir en cosa algo que no lo es.

    Cuando Marx hablaba del tipo de relaciones que se producen en el trabajo y mediante qué criterios se da, es cuando Marx introduce la cosificación, pero Lukacs extiende el análisis de la cosificación a otros dominios de la sociedad y de la cultura, no solo en el mundo del trabajo y de la propiedad, sino también en las relaciones sociales en general, que se habrían ido impregnando del espíritu capitalista, de la racionalidad formal a la que aludía Weber.

    Nos encontraríamos en las sociedades modernas en las que el Estado, la Administración, la Justicia, etc., es decir todas las relaciones sociales, estarían impregnadas de la cosificación.

    Otro autor que se había situado en líneas parecidas a Korsch y Lukacs seria el italiano Gramsci, quien planteó la necesidad de que en la lucha política por la consecución de la sociedad el marxismo debería jugar un papel fundamental.

    ¿Por qué se habla de la Escuela de Frankfurt?

    En Frankfurt (Alemania) una serie de autores del Instituto de Investigaciones Sociales, hasta la llegada del nazismo, profundizaron en la concepción del marxismo como una Filosofía crítica que dentro de la Sociología se opondría de una forma más clara al positivismo. Estos autores en su mayoría eran judíos y con la llegada del nazismo fueron perseguidos.

    Después habrá toda una serie de autores que, durante varias décadas, aportarán ideas ligadas a esta crítica de la cultura.

  • La racionalidad represiva - la crítica a la cosificación

  • Uno de los aspectos fundamentales de los autores de esta corriente es el análisis que se hace de la racionalidad propia de occidente.

    En el libro de T. Adorno y M. Horkheimer "Dialéctica del Iluminismo" (1960), se hace una crítica profunda a la racionalidad occidental. Estos autores critican que el proceso de tecnificación, de la modernización del mundo occidental iba asaltando la realidad humana.

    También la racionalidad capitalista estaría marcando las relaciones entre los sujetos, entre las instituciones, etc. La relación mercantil influiría en todos los aspectos de la vida de los ciudadanos.

    Hay una crítica de fondo aquí (Sociología e Ilustración, Modernidad y sus ideales intentando usar la racionalización) y el despliegue de esa racionalidad (desde el siglo XVIII hasta el siglo XX) estaría teniendo, tras su expansión desde el campo económico hasta el cultural, judicial, etc., un impacto negativo en la sociedad.

    Adorno y Horkheimer inciden en el tema de que prácticas propias de la ingeniería en los fenómenos económicos se estaban trasladando a otras facetas de nuestra sociedad contemporánea y que las sociedades mercantiles se trasladaban a otro tipo de relaciones sociales.

    Un ejemplo de ingenierización es el desprecio a lo que se percibe como no práctico, algo que no es cuantificable pasa a ser poco tenido en cuenta. Falta de consideración de lo cualitativo.

    Lo verdaderamente preocupante es que se haya ido extendiendo por toda la sociedad (no solo en el campo económico) y se cuestionan, por ejemplo, gastos en educación, porque no tienen un resultado cuantificable, y lo mismo ocurre con los gastos en sanidad.

    La razón que se desarrolla tras la Ilustración pierde su sentido originario, según el cual la razón suponía un gran potencial para los seres humanos, liberador, en tanto en cuanto les ayudaba a participar de la realidad a través de su racionalidad; y lo que ocurre es que se estaría llegando a una situación que estaría dificultando ese ejercicio de la libertad o de la autonomía.

    Incluso en lo que estaban siendo en aquellos momentos (años '30-'40) movimientos esperanzadores en los países que estaban inmersos en procesos de Cambio Social muy profundo (URSS), que lo que se estaba produciendo era justo aquello contra lo que se había peleado, se giraba hacia lo contrario que se pretendía con la revolución: no hacia la consecución de hombres y mujeres libres, sino hacia un régimen en el que los individuos tenían limitadas las posibilidades de actuación.

    Estos autores, desde una posición progresista, analizaban la degeneración que se producía en los países socialistas contraria a lo que se había tendido en un principio.

    Una movilización que en sus orígenes tuvo mucho que ver con este tipo de planteamientos fue el mayo del '68: Crítica profunda de la forma de desarrollo de las sociedades occidentales, a la vez que un cuestionamiento de lo que se producía al otro lado del telón de acero.

    Desde esta crítica cultural de la realidad social se estaba sacando a la luz elementos de crisis o de análisis de las sociedades occidentales.

    El potencial liberador de ese pensamiento ilustrado se habría apropiado, para su propio beneficio, de los procesos que llevan al auge del desarrollo capitalista que, debiendo estar al servicio de los ciudadanos, estarían en manos de la burguesía quienes introducen una división del trabajo muy rígida y una forma de producción capitalista.

    Esto tiene connotaciones importantes para la teoría crítica tradicional, que criticaba al mundo del trabajo, a los procesos de producción, a las relaciones asalariadas, mecanismos que debían cambiar dichas relaciones, transformaciones salariales, etc. Esta crítica tradicional se ve insuficiente si, además, no se generan alternativas cualitativas que enriquezcan las anteriores (según estos autores).

    Es decir, el cambio en las relaciones de producción debería ir acompañado de cambios en las relaciones de tipo cultural, político, etc. (más cualitativo).

    Cuando estos autores hablaban de la conciencia de clase, no se referían a lo que después se produjo en los países del Este. Se estaba dando de una forma más acusada aquello que se cuestionaba en los países occidentales (situación autoritaria muy marcada) una cosificación acentuada.

    Esta es la aproximación que se hace desde el libro de Adorno y Horkheimer "Dialéctica del Iluminismo".

    Otros autores más contemporáneos (tras la segunda mitad del siglo) han aportado elementos complementarios siguiendo esta línea.

    Así, por ejemplo, Marcuse da importancia a la relación entre el individuo y la sociedad, Marcuse aprovecha, en cierto modo, la teoría Psicoanalítica de Freud. Marx entendía a las relaciones que se producen institucionalmente a partir de las relaciones de producción y también en relación a las clases sociales, esto va a ser matizado por Marcuse en el sentido que también deben ser tomadas en cuenta las relaciones que se producen entre las personas, algunas de las cuales también están institucionalizadas, es decir, que dentro de la propia institución hay una dinámica donde el poder tiene un papel importante, la comunicación dentro de la institución se determina por las relaciones de poder.

    Elementos de diferenciación entre la Escuela de Frankfurt y Weber:

    1º) A pesar de la crítica que realizan los autores de la Escuela de Frankfurt, tienen un convencimiento de que es posible una sociedad socialista, mientras que Weber creía que no era posible más que el capitalismo.

    2º) Considerar que la burocratización del capitalismo era inevitable. Weber lo ve como algo que no tiene vuelta de hoja (es inevitable) y no se podía hacer nada para frenarlo, mientras que para los autores de la Escuela de Frankfurt el proceso de burocratización del capitalismo era frenable (no era inevitable).

    3º) Creencia de los autores de la Escuela de Frankfurt en la posibilidad de llegar a sociedades libres de cosificación y de dominación, creencia no compartida por Weber.

    ¿Cómo afecta todo esto a la Sociología?

    Este tipo de relaciones a las que se extiende llegan también a la Sociología.

    Esta tecnoburocratización hace que la Sociología se convierta en una especie de técnica, en la medida que se ve la sociedad desde fuera también en Sociología triunfa la visión de la tecnificación, se impone la visión de la Sociología basada en los datos descriptivos (objetivos), y estos autores dicen que estos datos no reflejan la realidad, sino que forman parte del mismo manto con que estas relaciones sociales se están ocultando (por eso se habla de relaciones sociales subyacentes) y se estudia solo el cascarón.

    Según Adorno, la Sociología se centra en el estudio de este manto y lo hace para no profundizar en el estudio de esas relaciones sociales subyacentes que, realmente, son las importantes.

    Así, la Sociología cumple un papel en la sociedad como una especie de técnica para el

    estudio de la sociedad.

  • La acción comunicativa

  • La acción comunicativa es un concepto desarrollado por Habermas. Este autor es más reciente que los anteriores.

    Al igual que los autores de la Escuela de Frankfurt, Habermas intenta reconstruir el marxismo (lo critica) haciendo hincapié es su enriquecimiento con la cultura que estuviese al servicio de ese Cambio Social; para conseguir el Cambio Social le da importancia al lenguaje, a la comunicación, por tener ambos una consideración esencial, tienen elementos para realizar una teoría de la sociedad crítica.

    El marxismo se sostenía en los conceptos del trabajo y la producción. Habermas propone centrarse en el lenguaje como comunicación reflexiva entre los individuos, para ver si a partir de él es posible romper con la cosificación, con la ingenierización que se da en nuestras sociedades, es decir, llegar al Cambio, no a través del trabajo sino, a través del lenguaje como comunicación.

    En cualquier sociedad nos encontramos con una dualidad (según Habermas) que estaría en cada uno de los individuos. Esta dualidad tendría dos grandes componentes:

    Por un lado, un componente intencional, más subjetivo, de cada individuo, con elementos propios de cada individuo.

    Por otro lado, un componente más normativo, más organizador, propio de la sociedad en la que estamos inmersos.

    Habría una tensión entre ambos componentes.

    Sobre esta dualidad Habermas plantea el concepto de acción comunicativa, que se construye esquema binario (donde hay dos esquemas):

    * Sistema.

    * Mundo o mundos de la vida.

    El Sistema tendría que ver con el componente normativo, está vinculado, o se centra en el ámbito de la racionalización del mundo dominante en una sociedad.

    A través del lenguaje entendemos el mundo incorporando esas normas de racionalización del mundo.

    El Mundo o mundos de la vida integra los aspectos más individuales, las aspiraciones personales de motu propio que podemos ver en distintos niveles:

    - Inclinaciones en el lenguaje (nivel psicológico).

    - Demanda como voluntad individual (nivel económico).

    - Libertades públicas (nivel político).

    El esquema de Mundo o mundos de la vida está relacionado con el componente intencional. Si se habla de estos aspectos de forma global hablamos del Mundo de la vida, pero si se diferencian los distintos grupos se habla de cuatro Mundos de la vida:

    1.- El Mundo de las relaciones personales más próximas, cara a cara podríamos decir.

    2.- El Mundo de la conexión personal imaginada a través de los medios de comunicación (Televisión, informática,...). No son relaciones tan próximas.

    3.- El Mundo de la vigilancia. Es un mundo unidireccional, tiene que ver con la vigilancia de unos individuos sobre otros, no es una dirección cara a cara, no hay reciprocidad.

    4.- El Mundo de la integración sistémica o coordinación imperativa. De aquellas actuaciones que aunque son realmente individuales, sin embargo, están muy marcadas por aquello que se espera que hagamos. Es algo imperativo el que actuemos de determinada forma si no queremos ser cuestionados por el grupo.

    La idea de Habermas es que tanto el Sistema como el Mundo de la vida forman parte de la acción comunicativa y ninguno tiene un peso mayor que el otro.

    En el mundo en que nos ha tocado vivir resulta que el peso del Sistema es mucho más fuerte que el del Mundo de la vida, el Sistema se estaría extralimitando en sus funciones constriñendo o condicionando a las voluntades individuales .

    Con este planteamiento no es tanto que Habermas niegue el sentido de la producción de Marx, sino que concede más importancia a la acción comunicativa. Habría una vinculación muy fuerte entre la acción y la producción.

    En la obra de Habermas también aparece el proceso de cosificación, pero no habría que verlo como que se genera en el Sistema y actúa sobre el Mundo de la vida, sino que desde las relaciones recíprocas se profundiza en el proceso de cosificación.

    Sería una relación dialéctica entre Sistema y Mundo de la vida, este último acepta el proceso de cosificación y a la vez influye en el Sistema (aunque el Sistema tiene mayor peso en este proceso de cosificación).

    Hay un elemento importante en estos últimos años que es la postmodernidad, que no deja de ser una crisis de la modernidad, de una forma de ver el mundo dominante en los dos últimos siglos.