Teletrabajo

Trabajo a distancia. Orígen y evolución. Características. Ámbitos de aplicación. Teletrabajadores: perfil y tipos. Legislación. Proyecto Temple. Ventajas e inconvenientes

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TELETRABAJO

Nuevas Tecnologías de la Información

ÍNDICE

1. ¿QUÉ ES EL TELETRABAJO?

1. ¿QUÉ ES EL TELETRABAJO?

Hay múltiples definiciones de teletrabajo, tantas como estudios sobre el tema. La más sencilla: "trabajo a distancia". Demasiado sesgada porque no tiene en cuenta un elemento distintivo como es el uso de las telecomunicaciones. Aunque sería más sencillo aceptar que el término Teletrabajo suele ser usado sin definición previa, ya que existe una comprensión intuitiva de a lo que se refiere, y por tanto, no hace falta establecer criterios a cumplir para saber si se trata de teletrabajo o no. En otros casos se usa la definición más adecuada al marco del trabajo concreto en que se incluía. Esto ha llevado a la aparición de un gran número de definiciones de teletrabajo, sin llegar a un precisa y general del término. La propia Comisión Europea no se ha pronunciado, quizás para estimular la creatividad en lo que el teletrabajo implica en términos de organización y operación del teletrabajo.

Tradicionalmente se ha asociado el término "teletrabajo" a la modalidad más descentralizada de trabajo, es decir, el trabajo que se realiza desde el domicilio. Actualmente existen muchas más modalidades de trabajo; el teletrabajo desde casa es solo una de ellas. Alrededor del concepto de teletrabajo han surgido multitud de términos que le añaden matices según el esquema concreto a que responden: telecommuting, remote work, telehousing, telecottage, televillages, hotelling, satellite offices, neighbourhood offices, teleservice centres, telebusiness centres, flexible working etcétera. En general, las definiciones existentes o son imprecisas, o evitan una definición lógica con criterios claros, ofreciendo una relación de modalidades organizativas y formas de empleo que se ha decidido categorizar como "teletrabajo".

Algunas definiciones seleccionadas de expertos, programas y experiencias internacionales son:

José María Leandro Salinas y Remigio Carrasco, lo definen como: "actividad profesional realizada a distancia y haciendo uso de las telecomunicaciones".

Otra definición la apunta Peter Koster, Director General de la empresa de servicios informáticos Cap Gemini, entidad que empezó a aplicar ciertas formas de teletrabajo en 1995: "forma flexible de organización del trabajo, que consiste en el desempeño de la actividad profesional sin la presencia física del trabajador durante una parte importante de su horario laboral. Implica el uso frecuente de procesamiento electrónico de información y el uso permanente de medios de telecomunicaciones para el contacto entre el teletrabajador y la empresa". Es decir, Koster añade otras características importantes, entiende el teletrabajo como una nueva forma de organización laboral flexible que suele utilizar medios informáticos para procesar información y las telecomunicaciones para comunicarse con la empresa.

Jack Nilles entiende por teletrabajo cualquier forma de desplazamientos relacionados con la actividad laboral por tecnologías de la información (telecomunicaciones y ordenadores).

Gordon entiende por Teletrabajadores a los empleados de empresas, que normalmente trabajan entre dos y cuatro días fuera de la oficina, bien sea en casa, en oficinas satélite pertenecientes a la empresa o en centros de trabajo vecinales (situados cerca del domicilio del trabajador y gestionados por una tercera organización diferente a la propia empresa), evitando los desplazamientos diarios habituales desde el domicilio del trabajador hasta la oficina de la empresa.

Otra definición de teletrabajo afirma que es una forma flexible de trabajo aplicable a un amplio abanico de actividades laborales, que implica trabajar a una distancia remota del empleador, o del lugar de trabajo tradicional, durante una proporción significativa del tiempo en que se desarrolla la actividad laboral. Puede realizarse a tiempo total o parcial. El teletrabajo implica frecuentemente procesamiento electrónico de la información y siempre se basa en servicios de telecomunicación para mantener en contacto al empleador con el empleado.

Una última definición nos dice que el Teletrabajo debe cumplir los siguientes criterios:

- El lugar donde se desarrolla total o parcialmente el teletrabajo debería cumplir al menos una de las siguientes premisas:

a) Ser parcialmente independiente de la ubicación de la compañía, los clientes, los recursos. etc.

b) Estar situado cerca de o en el propio domicilio del trabajador.

c) Estar situado en una ubicación remota de la compañía, clientes, socios, etc.

- Uso masivo e imprescindible de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

- Inducir cambios en los procesos y en la organización

2. CARACTERÍSTICAS DEL TELETRABAJO

De todo lo dicho en el apartado anterior podríamos extraer la siguientes características para definir de un modo más concreto y detallado lo que es el Teletrabajo:

- Para que exista teletrabajo se tienen que dar dos condiciones fundamentales:

- La distancia. Es decir, la actividad profesional o empresarial se realiza en un lugar distante del que ocupa la organización o persona para la cual se ejecuta y donde se evalúan los resultados.

- El uso de las telecomunicaciones.

Según el sociólogo Ortiz Chaparro, el teletrabajo solo adquiere su pleno significado cuando es ejecutado con la ayuda de las telecomunicaciones y la informática, es decir, con el apoyo de los que se ha denominado telemática.

- Otros autores señalan como característica imprescindible que sea un trabajo por cuenta ajena, es decir, trabajo para otros (que se adueñan del beneficio) y remunerado por otros. Pero las experiencias nos dicen que aunque en la mayoría de los casos los teletrabajadores trabajan para una empresa o institución, hay casos en que esto no es así.

- El uso frecuente de las telecomunicaciones para contactar con la parte contratante. Entrarían aquí: el teléfono, el fax, las redes de área local, satélites, red digital de servicios integrados, correo electrónico, audio o videoconferencia y otros. También cabe señalar que las tecnologías de la información también son empleadas por el teletrabajador como instrumento de trabajo fundamental (y no sólo para comunicarse con la parte contratante). Por ejemplo, para consultar bases de datos, navegar en la información, relacionarse con otros individuos de un mismo equipo o grupos de trabajo, etc. Por tanto, se usan para comunicar y trabajar.

- Se caracteriza también por su flexibilidad, tanto en la elección del lugar de trabajo (casa, hotel, telecentro, coche... o una combinación de todos ellos), como en el horario.

- Se puede presentar bajo formas muy variadas. Así, una empresa puede utilizarlo para su uso interno, como una evolución de su estructura organizativa (caso de IBM). Pero también puede ser utilizado por profesionales u otras empresas como nuevas formas de hacer negocios (por ejemplo, un diseñador de páginas web).

- Una nueva forma de trabajo que carece de regulación alguna. No hay ninguna legislación específica que pueda proteger a los teletrabajadores de los posibles abusos. Entre otras razones porque no hay una definición clara de lo que es el teletrabajo, ni tampoco se conoce número ni las condiciones de los teletrabajadores.

Por todo lo expuesto hasta el momento se puede decir que el teletrabajo es una nueva forma de trabajo no presencial, flexible, que se presenta bajo formas diversas, no regulada y que utiliza las telecomunicaciones como herramienta fundando niveles de uso de las tecnologías:

- Nivel bajo: teléfono, ordenadores aislados, transporte de las especificaciones del trabajo y los resultados por correo ordinario.

- Nivel alto: teléfono, fax, correo electrónico, PC o terminales conectados con servidores o maintrames (ocasionalmente o permanentemente), transporte de las especificaciones del trabajo y los resultados a través de una red de comunicaciones.

Hasta la puesta en marcha de una iniciativa de teletrabajo hay que ir dando una serie de pasos:

1º La implantación del teletrabajo implica redefinición de los procedimientos:

Poner en marcha una experiencia de teletrabajo en el ámbito de una empresa implica necesariamente la introducción de una serie de cambios organizativos, operativos, etc., en su funcionamiento habitual que determinan una redefinición de sus procedimientos y del modo de operar.

2º Detectar las nuevas necesidades de comunicación:

La definición de los nuevos procedimientos de la empresa, basados en un esquema de teletrabajo implica la aparición de nuevos flujos de información entre las distintas partes implicadas (teletrabajador, contratista, cliente, etc.). Analizando estos flujos de información se pueden identificar las nuevas necesidades de comunicación (comunicación de voz, intercambio de mensajes, gestión de documentos distribuidos, etc.) que aparecen asociados a los nuevos procedimientos.

3º Seleccionar los servicios telemáticos en los que se apoyará el teletrabajo:

Es decir, cómo se va a implementar la solución definida. Esto conlleva aspectos tales como infraestructura necesaria, planes de formación, etc. así como establecer los servicios de comunicación que se van a utilizar. Para cada necesidad de comunicación hay que determinar los servicios de comunicación que la van a hacer factible.

4º Seleccionar la plataforma tecnológica. Los servicios avanzados de telecomunicación concretos que se van a utilizar quedan determinados atendiendo fundamentalmente a los siguientes factores:

- Las necesidades de comunicación que se identifican al implantar el teletrabajo.

- El tipo de comunicantes que intervienen en los intercambios de información.

- La modalidad de teletrabajo seleccionada.

- La ubicación geográfica de los comunicantes.

- Oferta de servicios de comunicación por parte de las operadoras.

3. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL TELETRABAJO

El mundo del hombre tal como lo hemos definido fue prácticamente el mismo desde el principio de los tiempos hasta la primera revolución industrial. El mundo no cambió gran cosa con el surgimiento de las ciudades medievales -también las polis tenían dimensiones humanas- los oficios y los gremios.

En cambio, la revolución industrial sí modificó el mundo de estas personas. El tamaño, la complejidad y la variedad de sus nuevos entornos les impidieron seguir abarcando el mundo con sus sentidos y, por otra parte, al disociarse religión y metafísica con el siglo de las luces, comprenderlo y comprenderse dentro de él.

Esta situación evolucionó, la productividad originada por la tecnología trajo desarrollo, riqueza y bienestar.

Para aquel hombre de la revolución industrial, las relaciones de producción seguían siendo algo tangible. Tenía unos compañeros que estaban junto a él y un patrón al que veía todos los días.

Hoy no; el hombre que busca lo concreto se encuentra con que la materia prima de la producción es la información, el saber, el conocimiento.

La máquina es la computadora, las vías de transporte son las telecomunicaciones, los compañeros de trabajo están aplicados a sus máquinas mudas, que exigen una gran concentración, o incluso aislados en sus casas mediante el teletrabajo.

Con la globalización el hombre ha perdido la escala humana, la transnacionalización de la información desborda identificaciones nacionales y culturales y se aferra a lo particular.

Será en este marco en el que aparezca el teletrabajo; inmerso en una nueva sociedad laboral en la era de la tecnología.

El trabajo electrónico en el hogar con medios de comunicación aparece ya por lo menos en 1957, de hecho la industria británica del software empleó a un gran número de mujeres que trabajaban en casa en los años 60. Pero la primera aparición de la conciencia pública de este fenómeno corresponde a los años 70. A principios de esta década, Jack Nills acuñó el término telecommuting (teledesplazamiento) con el que pretendía poner el acento en el hecho de que el teletrabajo ahorra el doble viaje diario desde casa a la oficina y desde la oficina a casa. Y este término ha tenido tanto éxito en Estados Unidos que se ha terminado imponiendo a la denominación inglesa de telework.

El teletrabajo surge precisamente en los años 70 como consecuencia de la famosa crisis del petróleo. Ante los desorbitados precios del crudo, y la crisis generalizada, las empresas ven en el teletrabajo una forma interesante de reducir costes. No obstante, sólo se aplica entre unos miles de expertos de la empresa y del mundo académico, principalmente en Estados Unidos. Entre otras razones porque la tecnología de entonces no ofrecía las inmensas posibilidades de ahora.

Una segunda etapa abarca hasta principios de los 90. Se caracteriza por la irrupción del PC y con él la informática distribuida y el desarrollo de redes virtuales privadas, que fueron extendiendo el concepto de red local y generalizando el uso del correo electrónico. Desde un punto de vista económico, se caracterizó por un bajo crecimiento, bajo empleo y una fuerte presión para reducir costes. El teletrabajo aparece como una opción para dar soporte al outsourcing (subcontratación a terceros de tareas o actividades que tradicionalmente se desarrollaban dentro de la empresa, y que pasan ahora a ser desarrolladas por un proveedor externo, generalmente una empresa de servicios con sus propios medios y recursos). Hacia el final de este periodo aparece la oficina móvil (facilitada por el desarrollo de la telefonía móvil digital y el abaratamiento de los ordenadores portátiles). Los teletrabajadores ya son cientos de miles, no sólo en Estados Unidos sino también en Europa, principalmente en los países del norte.

Una tercera etapa es en la que estamos ahora. Se caracteriza por la globalización de la economía y la explosión de Internet, más concretamente de la WWW. La globalización ha incrementado la presión competitiva y la inestabilidad de los mercados, mientras que el avance tecnológico ha consolidado el proceso de desempleo estructural. La mayor presión competitiva ha obligado a las empresas a reconsiderar sus procesos productivos y a reclamar una mayor flexibilidad en el mercado laboral así como la desregulación y privatización de las telecomunicaciones para potenciar la oferta y reducir los costes. Se tiende a la empresa virtual, aunque no hay muchos casos de empresas virtuales, excepto algunos en Internet como Amazon.com. Y a la convergencia de tecnologías (TV-Internet) y aplicaciones (Teletrabajo y comercio electrónico).

El movimiento a favor del teletrabajo y la práctica del mismo se han acelerado desde hace unos años. Muchas grandes empresas han integrado el teletrabajo en sus planes. El cambio parece haberse iniciado a comienzos de los novena y acelerado a partir del 93.

Factores que han contribuido al desarrollo del teletrabajo

Ortiz Chaparro distingue como principales los siguientes:

- La disponibilidad y abaratamiento de los sistemas de información y de las redes de comunicación.

- La alfabetización de la población en el manejo de equipos y sistemas.

- La flexibilización de las legislaciones laborales que permite diversificar las modalidades de trabajo por cuenta ajena.

- Los problemas de tráfico, energía y contaminación.

- Nuevas actitudes ante el consumo de energías no renovables y ante la contaminación

- Nuevas actitudes ante la vida.

- Nueva mentalidad hacia la empresa y las instituciones.

- Razones de economía empresarial que ponen interés en aquellas ventajas incorporadas por el teletrabajo de incremento de productividad y disminución de costes.

También señala, junto a estos factores, el efecto multiplicador que han tenido tres documentos:

- El Informe Clinton.

- El Informe Delors (Crecimiento, competitividad, empleo. Retos y pistas para entrar en el siglo XXI, 1994).

- El Informe Bangemann (Europa y la sociedad global de la información, 1994).

Para el futuro inmediato, los autores esperan que todos los procesos que hoy están en marcha se consoliden y que el teletrabajo se convierta en la manera habitual en que la mayoría de las personas realice, al menos parcialmente, su trabajo de todos los días. La mayoría está de acuerdo en que no se va a producir una revolución en el teletrabajo sino un cambio paulatino en las formas de organización.

4. ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL TELETRABAJO

Todavía se siguen encontrando una gran diversidad de opiniones en cuanto al número actual de teletrabajadores. Esto se debe tanto a las diferentes definiciones de teletrabajo usadas por los distintos analistas como a los distintos métodos empleados para llevar a cabo las estimaciones.

La mayoría de los estudios apunta que el teletrabajo se están implantando especialmente en las grandes empresas. Y que las áreas urbanas son y probablemente lo seguirán siendo en el futuro cercano, en donde se produce el mayor crecimiento del teletrabajo. Pero no son los únicos ámbitos. También en las áreas rurales hay experiencias, como los telecottages o los telecentros.

Según revela el European Community Telework/telematics Forum, las áreas de potencial aplicación del teletrabajo son: el procesamiento de datos y de textos (50%), la programación (40%), la redacción, edición, traducción y contabilidad (30%), las diversas funciones de secretariado (20%), la publicidad y la enseñanza (15%) y las actividades de investigación y consultoría (14%).

En general se puede decir, que el teletrabajo se puede aplicar en áreas:

- Que permitan al empresario y al teletrabajador, controlar rigurosamente el ritmo de trabajo. Es decir, aquellas que puedan ser fácilmente fragmentadas, divididas y subdivididas. De modo que sea fácil organizar el trabajo y establecer plazos de cumplimiento.

- Aquellas que tienen escasa necesidad de comunicación y/o trabajo en equipo.

  • Aquellas que no requieran de grandes espacios para su desempeño.

Generalmente son tareas que implican un alto grado de trabajo intelectual y gran dosis de iniciativa y autocontrol.

'Teletrabajo'
5. ACTIVIDADES MÁS TELETRABAJABLES

Telecomunicaciones.

Prácticamente todos los grandes operadores mundiales de telecomunicaciones experimentan o desarrollan aplicaciones de teletrabajo relacionadas directamente con sus servicios. Por ejemplo: IBM introdujo el teletrabajo en España en 1995 (una experiencia pionera), con la intención de dedicar más tiempo a sus clientes y rentabilizar las capacidades tecnológicas, que de la mano de los nuevos sistemas de información y comunicación, estaban llegando al mercado. Una de las conclusiones a las que llevó la primera experiencia piloto fue que era necesario reforzar las reuniones departamentales para evitar que el teletrabajador perdiera las nociones de equipo y de pertenencia a una empresa con objetivos comunes. Conclusión a la que más o menos ha llagado la mayoría de las empresas que han introducido la técnica BPR (Business Process Reengineering) Reestructuración del Proceso Empresarial, una nueva forma de organizar la empresa que se sustenta en un uso más amplio de los sistemas de telecomunicaciones y en tecnologías de la información.

Informática.

Con este término genérico nos referimos a todos los profesionales del sector, ya que los trabajos a realizar en modalidad de teletrabajo se deberán más a su capacidad profesional que a su titulación académica . El gran problema de muchas empresas es que la informática se ha integrado de tal forma en la estructura de las mismas que no pueden prescindir de ella, pero sin embargo, por sus dimensiones no pueden o no quieren contar con los servicios profesionales de un informático de forma permanente. Esto abre un gran abanico de posibilidades para teletrabajar a los informáticos, ya que las modernas tecnologías permiten trabajar de forma remota sobre el ordenador de un cliente de igual forma que si estuviéramos sentados en su escritorio. No hay que olvidar que muchos desarrollos que en la actualidad usamos y que tienen su nacionalidad como americana, han sido elaborados por profesionales indios o ingleses o mejicanos, esta es sin duda una muestra palpable de las grandes posibilidades que el teletrabajo ofrece al sector informático. Pero Internet ofrece muchas más posibilidades de trabajo a los informáticos y es que no podemos olvidar que para que internet crezca son necesarios muchos profesionales trabajando en todos los campos, crear páginas web, administrar servidores, formar a los usuarios, mejorar el software continuamente...Administración de empresas. En este ámbito se puede desarrollar el trabajo habitual, de control administrativo, en modalidad de teletrabajo, lo que puede permitir realizar éste para varias empresas, resultando menos costoso para las mismas que tener que contratarlo de forma permanente. Hasta ahora había sido un problema el hecho de que los administrativos no podían ir más allá en la prestación de sus servicios, es decir, que se debían limitar a la contabilidad y con ello, perdían muchas de sus oportunidades, ya que cada vez son más las empresas que ofrecen servicios integrales de asesoría, tanto fiscal, como jurídica y laboral. Recientemente están surgiendo con fuerza las tele-asesorías para asesores, que suponen el respaldo necesario para que el administrativo pueda competir en igualdad de condiciones con cualquier empresa de servicios integrales, ya que dispone de abogados, economistas, graduados sociales y todo tipo de profesionales necesarios para resolver cualquier duda que le pueda surgir, a él directamente o a su cliente.

Administración pública.

A partir de 1985, en las Administraciones centrales y regionales de algunos países se han implantado algunas formas de teletrabajo. Así en California funcionan hoy con éxito las llamadas televentanillas.

Medicina.

En este campo es donde se han puesto mayores esperanzas en la aplicación de las nuevas tecnologías, ya que es uno de los ámbitos que incide más directamente en la calidad de vida de los ciudadanos. La consulta por videoconferencia, el telediagnóstico, la cirugía a distancia o el intercambio de información entre centros sanitarios y profesionales han conseguido abaratar costes y aprovechar mejor el tiempo, además de la posibilidad de conectar a personas, centros y profesionales que antes no tenían acceso a determinados servicios o conocimientos, debido a las grandes distancias geográficas.Graduado Social. Históricamente fueron los primeros teletrabajadores, ya que el costo para la empresa del personal necesario para la gestión de los recursos humanos, era muy alto para las que tenían pequeña envergadura. Hoy en día, incluso las empresas medianas, contratan estos servicios de forma externa . Es sin duda una profesión totalmente integrada en la modalidad de teletrabajo, tanto que en realidad la oficina del teletrabajador opera muchas veces como oficina satélite de las empresas para las que trabaja. Yendo más allá de la simple realización de nóminas, estos profesionales pueden cumplir mediante el teletrabajo una labor mucho más amplia ya que pueden realizar estudios de amplio espectro a empresas situadas en cualquier lugar, con lo que sus posibilidades de trabajo se amplían geográficamente, permitiendo un mayor nivel de especialización. El límite de actuación suele coincidir con el de su país, ya que para su trabajo dependen directamente de la legislación del país del que se trate, mientras que para la realización de estudios y análisis de optimización de recursos humanos, no tienen esas limitaciones legislativas.Seguros y productos financieros. Ahora podemos contratar casi cualquier seguro por teléfono. Este tipo de empresas gracias al desarrollo de las telecomunicaciones lo que ha hecho es instalar centros satélites en zonas rurales con lo que consigue tratar las pólizas de seguro, por ejemplo a un menos coste. Esto puede suceder por una reorganización interna de la empresa como por la creación de una filial. Así, Irlanda acoge a varias compañías de seguros americanas, como por ejemplo, New York Life. En la medida en que el correo electrónico se vaya imponiendo como herramienta de comunicaciones, el agente de seguros podrá, no sólo, realizar las consultas y gestionar las pólizas desde su ordenador, sino además, mantener una fluida relación con sus clientes.

Venta por correo y telemarketing. Si a algo debe su crecimiento la red es a su potencial comercial y por tanto, económico. Esto no ha sido casual, sino que se debe a la intervención directa de los técnicos en marketing que supieron ver las posibilidades de un medio como este para engendrar negocios. Pero el trabajo de estos profesionales puede llegar mucho más lejos, ya que sus servicios son demandados por las empresas para cubrir un aspecto fundamental, la comercialización y por tanto, siempre quieren contar con los mejores, lo cual, hasta ahora suponía graves problemas de accesibilidad.Director de compras. Si algo es numeroso en Internet es la oferta de productos de todo tipo, por lo que cualquier persona cualificada para ello puede dedicarse a localizar proveedores en cualquier rincón del mundo. Esta facilidad para localizar productos a través del ordenador permite que este trabajo sea muy propicio para ser teletrabajado. Si a esto unimos las posibilidades que da el correo electrónico para establecer los canales de comunicación, tendremos un bastidor perfecto para estos profesionales. No se trata de una carrera universitaria, sino de una formación profesional muy exhaustiva la que se requiere para desarrollar esta labor, que obliga a estar en búsqueda continua de oportunidades para los clientes. Todos conocemos a algún Director de Compras de una gran empresa, pero sin duda el no se podrá plantear el realizar su trabajo como teletrabajador, sin embargo, hay muchos otros profesionales que no trabajan a sueldo de una empresa, sino que lo hacen cobrando comisiones por las compras que realizan para varios clientes de los que reciben encargos habitualmente. Muchas veces nos quejamos de las enormes dimensiones que está adquiriendo la red y que complican mucho la labor de búsqueda, sin embargo, para los profesionales de las compras esto es una ayuda importante, pues les supone tener acceso a proveedores que hasta ahora eran ilocalizables, con lo que la oferta aumenta y también las posibilidades de realizar mejor su trabajo.Creación Gráfica. Desde que la imagen pasó a formar parte imprescindible de los desarrollos empresariales, la figura del creativo gráfico ha sufrido una importante revalorización dada su estratégica situación en el desarrollo general del producto y de la empresa. Pero esto trajo acarreado un importante crecimiento de profesionales que ofertaban sus servicios, lo que se tradujo en una importante descompesación de la oferta y la demanda, sobre todo, en la más importantes zonas industriales. El uso de las nuevas tecnologías ha venido a suponer para estos profesionales, no sólo una importante herramienta de trabajo, sino además un nuevo e importantísimo yacimiento de empleo, fundamentalmente originado por la necesidad de creación de espacios web, cada vez más originales y operativos. Una de las fronteras más insalvables para cualquier creativo, mostrar las pruebas, también ha caído y hoy en día existen formatos que permiten la transmisión de grandes documentos en color con muy poco tamaño, gracias a los nuevos formatos de compresión que permiten reducciones espectaculares sin apenas pérdidas de calidad. Esto nos permite pensar en el mundo como mercado de trabajo potencial, ya que no existe otra limitación para esta profesión.

Periodismo.

Siempre que se habla de teletrabajo, surge el tema de los periodistas como los precursores de esta forma de teletrabajo y es que todos hemos visto esa imagen del reportero osado poniendo en juego su vida en cualquier batalla para recoger un artículo que enviar a su periódico. Ciertamente hay que imaginarse las peripecias de estos profesionales para enviar sus artículos a los medios de comunicación y teniendo en cuenta que para ellos, el teléfono supuso una verdadera revolución, imaginemos ahora lo que supone realmente para esta profesión el uso de la red como medio habitual de transmisión de datos. Estamos acostumbrados a leer el periódico que recoge lo acontecido ayer y que venga acompañado de las correspondientes fotos, esto hasta hace poco sólo estaba al alcance de los semanarios, ya que los diarios no tenían tiempo material de recibir los carretes, revelarlos, seleccionar las fotos y publicarlas. Ahora con un equipo que cabe en una pequeña maleta cualquiera puede transmitir un artículo, incluyendo las fotos, en tiempo real desde cualquier parte del planeta. Gracias a esto existen numerosos periodistas que teletrabajan, tanto realizando artículos habituales para algún medio o trabajando “por libre” y vendiendo posteriormente sus reportajes. Pero además, existen otros campos importantes, No todas las empresas pueden permitirse tener un jefe de prensa, así que es más fácil ejercer para varias empresas lo que puede suponer obtener los ingresos de varios empresarios y para ellos el que les resulte menos gravoso. Existe además la necesidad de personas que sepan redactar correctamente los textos que aparecen en las páginas web y que justamente, en muchos casos, adolecen de la falta de estilo que puede proporcionar un profesional. Y por supuesto, gracias a Internet se ha comprobado lo asequible que puede ser el realizar una publicación electrónica de prensa, con lo cual se pone al alcance de todos los profesionales la posibilidad de ser sus propios editores, aunque eso sí, hacen falta buenas dotes de imaginación y originalidad para luchar en un mercado cada vez más competido.

Traducción.

Esta profesión sin duda, ha sido una de las más beneficiadas por el crecimiento de la red. Hasta ahora el problema de estos profesionales era figurar en las listas de alguna agencia de traducciones importante para que la misma les facilitara trabajo. Actualmente esto ha cambiado algo, ya que gracias a la red, los teletraductores no dependen tanto de las agencias, sino que ofrecen sus servicios directamente mediante su propia página web o integrados en asociaciones profesionales. El futuro de esta profesión como teletrabajo es de lo más optimista, dado el incesante crecimiento que experimenta Internet y la necesidad constante de traducir documentos para ponerlos a disposición de la mayor cantidad posible de personas. Abogacía. Tras la influencia que las películas americanas generan en todos nosotros, siempre nos imaginamos a los abogados, en una sala de juicios e intentando convencer al jurado. Sin embargo, el trabajo diario y cotidiano de la inmensa mayoría de abogados dista mucho de esto y se basa más bien en un trabajo callado y continuo de estudio y planificación de todas las implicaciones jurídicas que supone la actividad normal de la empresa y el individuo. En este marco, se pueden averiguar multitud de aplicaciones posibles del teletrabajo para esta profesión. Desde la localización de documentación, a la realización de todo tipo de contratos, pasando por la teleasesoría que puede suponer un alivio para mucha gente que ve la imposibilidad de realizar una consulta legal de forma rápida y económica. La única limitación de esta profesión es la geográfica, ya que debe someterse a la legislación propia de cada país. Son tantas las aplicaciones diarias del derecho en nuestra vida cotidiana que la lista de aplicaciones del teletrabajo para su desarrollo también será bastante extensa.Arquitectura. Gran parte del trabajo de un arquitecto transcurre ante un ordenador, con el que desarrolla una parte muy importante de sus proyectos, por tanto, no hay inconveniente en transmitir esos datos a través de la red en lugar de hacerlo a través de la red local de un estudio de arquitectura de cualquier ciudad. Como ha quedado demostrado en los grandes eventos mundiales celebrados en los últimos años, poco ha tenido que ver la adjudicación de los proyectos con el lugar de residencia del arquitecto y, aunque es cierto que posteriormente es necesaria la supervisión personal de los proyectos no es menos cierto que las posibilidades que ofrecen las cámaras web posibilitarán el realizar seguimiento de obras muy alejadas del estudio de proyectos. Por otro lado, muchos de estos profesionales realizan casi exclusivamente labores de cálculo por lo que poco importa el lugar desde el que trabajen. Sin duda, una posibilidad añadida para los arquitectos les viene de la posibilidad que ahora tienen de mostrar sus realizaciones en páginas web que pueden ser vistas por los potenciales clientes, por tanto, parece imprescindible la realización de esta página como primer paso. Otro campo en el que los arquitectos podrán encontrar teletrabajo es en la realización de edificios en realidad virtual, que permitan a los promotores hacer más reales sus proyectos mucho antes de su construcción y a los profesionales, les permita detectar los fallos y carencias.

Topografía.

Hasta hace muy poco, el mayor problema con el que se encontraban los topógrafos era la lentitud con la que se realizaba el alzamiento de planos una vez que se disponía de las mediciones oportunas. La informática ha venido a suponer una revolución en este campo, primero gracias a los sistemas de medición informatizados y después, en cuanto a los programas que interpretan los datos y los transforman rápidamente en planos, con mayor velocidad y exactitud que los que se hacían antes. Esto ha posibilitado también que los topógrafos puedan especializarse y teletrabajar, así los estudios especializados en alzamiento de planos, reciben los datos por medios telemáticos y los procesan. Podríamos extrapolar este ejemplo para deducir que es posible el alzamiento de cualquier mapa topográfico disponiendo de datos del terreno, si a esto unimos el que en algunos casos estos datos se recogen mediante el uso de aviones especiales, podemos comprender las posibilidades reales que esta profesión tiene para teletrabajar.Enseñanza. Sin duda, uno de los campos con más futuro en la red es la teleenseñanza, ya que si algo trae de positivo la misma, es la posibilidad que da en cuanto a formación continua. Uno de los mayores traumas de los que recibimos cualquier tipo de formación es que con el tiempo, todo aquello que nos costó tanto aprender se queda obsoleto y además, se olvida. Pues si algo nos enseña Internet es que podemos hacer bueno aquello de “nunca te acostarás sin aprender una cosa más” . Las tele-tutorías montadas por instituciones y particulares están demostrando como desde cualquier lugar, con la simple ayuda de un ordenador y sus conocimientos, un profesor puede ayudar a alumnos que están haciendo sus deberes en el otro extremo del planeta. Pero además, los modernos sistemas de videoconferencia permiten a los alumnos ver lo que está ocurriendo en el aula, lo que permite desatar la imaginación sobre las posibilidades futuras de este sistema en cualquier tipo de enseñanza. Mención aparte requiere le enseñanza de idiomas, que encuentra en el teletrabajo una salida perfecta para todos aquellos que pretenden enseñar, ya que la transmisión de voz cada día se perfecciona más y de hecho, en la actualidad es posible realizar conversaciones en tiempo real, por tanto, es posible aprender y practicar idiomas con facilidad.

6. TIPOS DE TELETRABAJADORES Acerca del teletrabajador, puede tenerse una idea muy idílica, de alguien que se levanta cuando le parece bien y trabaja desde su casita de campo, sin horarios fijos y sumergido en un ambiente bucólico. Sin embargo este estereotipo no se corresponde siempre con la realidad. Existen distintos tipos de teletrabajadores. De acuerdo con el lugar desde el que desarrollan su actividad laboral, podemos establecer la siguiente clasificación:· Teletrabajadores desde el domicilio o domiciliarios.

El teletrabajo domiciliario es solo una de las posibilidades que existen en este nuevo ámbito laboral, y muchos opinan que es la forma de teletrabajo más genuina de todas. Pueden darse las siguientes situaciones:

- Teletrabajo en domicilio a tiempo completo, es decir, toda la jornada y todos los días de la semana. Incluye a todas las personas que trabajan como freelance, por cuenta propia, y venden sus servicios a las empresas. También los programadores y analistas informáticos, empleos que han tenido un papel destacado en la bibliografía del teletrabajo. Igualmente se incluyen aquellos trabajadores que son contratados para cubrir, desde sus casas momentos de trabajo extraordinarios en la empresa.

- Teletrabajo en domicilio a tiempo parcial, parte en el domicilio y parte en la empresa. El tiempo de trabajo se combina de manera que se conjuguen las ventajas para ambas partes. El régimen ideal consiste en trabajar dos días en la empresa y tres en casa. En todo caso, es absolutamente conveniente que los teletrabajadores vayan a sus empresas, al menos un día a la semana. Entre este tipo de teletrabajadores se encuentran los directivos y profesionales que cuentan con suficiente antigüedad laboral como para justificar los gastos adicionales en equipos informáticos en el domicilio y en la oficina.

Otra posibilidad es la de trabajar parte en el domicilio y parte en otros lugares que no son la sede de la empresa, como las oficinas satélite, los telecentros, los telecottages, o de forma móvil o nómada.

· Teletrabajadores desde telecentros. También se considera teletrabajo aquel que se realiza en centros provistos de las redes y comunicaciones necesarias para poder realizar un trabajo a distancia usando las telecomunicaciones. Estos lugares se denominan telecentros. Un telecentro es una oficina de recursos telemáticos que cuenta con los equipos informáticos y de telecomunicaciones que son necesarios para desarrollar actividades de teletrabajo. Se llaman también oficinas de vecindad, donde el principal criterio que agrupa a los trabajadores es el geográfico. Lo que pretenden es prestar servicio a personas que viven en las proximidades, de modo que no tengan que efectuar un largo viaje para ir a trabajar.

Los telecentros pueden ser propiedad de empresas o asociaciones de empresas que comparten costes o de compañías de telecomunicaciones y/o informática, que tratan de incentivar el consumo de equipos y líneas; o bien propiedad de organismos de la Administración que desean promover los asentamientos en sus demarcaciones. Sin embargo tampoco hay un usuario tipo. Hay empleados de la Administración, trabajadores independientes vinculados al sector de la información, pequeños y medianos empresarios y, en algunos casos, empleados de grandes compañías. Precisamente, una de las maneras de operar de estos telecentros es ofertar algunos de sus servicios a empleados o contratistas de grandes empresas ubicadas en otro lugar. Esta “oficina próxima” supone así una alternativa al modelo tradicional de sucursal que emplea habitualmente la gran compañía. El principal beneficio para los empleados de las grandes empresas y los funcionarios de la Administración que usan este servicio es la posibilidad de trabajar un par de días a la semana desde el telecentro y ahorrarse el tiempo y los costes de transporte que tendría si tuviese que acercarse a las oficinas centrales. El principal beneficio para las PYMES es la utilización de servicios avanzados en telecomunicación, habitualmente muy costosos. · Teletrabajadores móviles o nómadas. También hay que tener en cuenta a los teletrabajadores que no trabajan en un sitio fijo, lo que podríamos denominar teletrabajadores nómadas. Estos representan, probablemente la máxima expresión del teletrabajo. Pasan la mayor parte de su tiempo fuera de la oficina, ya sea en carretera o en las oficinas de los clientes. Utilizan el coche o cualquier medio de transporte para desplazarse hacia los diferentes clientes y usan los teléfonos móviles, los fax, ordenadores portátiles y los buscas para contactar y pedir o dar información a la empresa. Algunos autores también consideran nómadas a los usuarios de centros de teletrabajo que normalmente dividen su tiempo entre el hogar, el telecentro y la oficina tradicional. Y los hay que incluso incluyen a aquellos que utilizan el vehículo como principal lugar de trabajo (ingenieros de mantenimiento, policías, taxistas, repartidores...); a los trabajadores que pasan largos períodos de tiempo en hoteles, cubriendo largas distancias de un lugar a otro (reporteros, consultores, diplomáticos, políticos, artistas...); y a los trabajadores adictos al trabajo (como propietarios de pequeñas empresas, que llevan siempre consigo ordenadores y teléfonos personales). Cabe reseñar otros dos lugares que, a pesar de no considerarse estrictamente centros de teletrabajo, sí están íntimamente relacionados con el trabajo a distancia: los telecottages y las oficinas virtuales. Los telecottages son algo parecido a los telecentros, se trata de centros de teleservicios que se hallan en las zonas rurales y que están asociados, generalmente, a instalaciones municipales, locales de escuelas públicas, etc. (es decir, de tipo estatal). En ellos están mezclados el negocio, la política de empleo, el altruismo y el ocio. Con ellos lo que se pretende es retener a la población autóctona y atraer población foránea, es decir, evitar el éxodo. En las regiones aisladas de Suecia, en Canadá, en los países nórdicos, y también en Irlanda y en Inglaterra, los telecottages generan en torno a sí asociaciones, publicaciones y una gran actividad cultural y formativa. El primer telecottage se abrió en Suecia en 1985. Solo cuatro años después, todos los telecottages del país se agruparon en la sociedad TCS (Telecottages Sweden) con el fin de comercializar los servicios ofrecidos por todos ellos y construir una red de telemática.

Las oficina virtuales son lugares de trabajo que pertenecen a la misma empresa, pero son independientes de la sede corporativa. Se sitúan en puntos estratégicos, primando la organización geográfica. Es un sistema de información que permite a los usuarios del mismo resolver, independientemente de su localización física, sus servicios básicos corporativos de comunicación, acceso a información y trabajo en grupo. El sistema está dirigido a empresas con oficinas en distintas ciudades y países, comunicadas de forma privada o mediante el uso de la red pública ç, y contempla la posibilidad de trabajar desde puntos aislados de la red privada (casa, hotel, etc.). Se dirige especialmente a empresas con alto número de filiales o con una gran red de comerciales o distribuidores con una gran dispersión geográfica. En la oficina virtual caben todas las ventajas que ofrece la comunicación de una intranet/extranet. Algunos expertos calculan que cada visita de un comercial a una oficina móvil equivale a cuatro visitas con medios tradicionales. Con la oficina virtual el teletrabajo transnacional es técnicamente posible.

En definitiva, las técnicas del teletrabajo pueden ser aplicadas de maneras y en espacios muy distintos.

7. PERFIL DEL TELETRABAJADOR

Los rasgos que los expertos entienden debe tener el teletrabajador para afrontar esta nueva forma de trabajo y los problema que se derivan de ello son los siguientes:

- Espíritu emprendedor, capacidad de asumir riesgos, criterio propio para tomar decisiones, capacidad de iniciativa

- Automotivación, autocontrol y autodisciplina

- Capacidad de organización

- Capacidad para trabajar con un contacto social reducido

- Dotes de comunicador

- Capacidad de equilibrar el trabajo con las responsabilidades domésticas

- No ser un adicto al trabajo, conciencia de seguridad

El Foro de Teletrabajo de la Comunidad Europea, señala como dos aspectos fundamentales la planificación y la programación. Considera que el teletrabajador debe tener en cuenta todos los días qué es lo que se va a hacer, cuándo y cómo, para no ser absorbido por el trabajo y dedicar una parte del día al ocio. Es decir, para separar la estrecha frontera que separa éste del trabajo.

Otros autores añaden a la lista anterior rasgos como:

- Independencia: saber contar con uno mismo y afirmar su personalidad pese a todos y a todo, como única forma de combatir la soledad.

- Ambición: para querer progresar

- Confianza en uno mismo: para no cuestionar los proyectos cada semana.

- Capacidad de adaptación.

Algunos teletrabajadores se visten igual que si fuese a trabajar fuera de casa, para mantener la disciplina y la organización. Los hay adictos al trabajo, que ni siquiera se visten. Y los hay que se visten y dan un paseo antes de comenzar a trabajar.

Según los resultados de una encuesta a nivel europeo, estas son las características personales que deberían reunir los teletrabajadores:

- Capacidad de organizar su tiempo: 94%

- Autodisciplina: 91%

- Capacidad para soportar el aislamiento: 80%

- Capacidad para seguir un horario: 78%

- Capacidad para separar la vida laboral de la familia: 62%

- Capacidad de comunicación por teléfono: 58%

- Poca necesidad de contactos sociales: 42%

- Capacidad para entablar relaciones: 42%

- Capacidad para combinar trabajo y ocio: 39%

8. EQUIPO INFORMÁTICO NECESARIO PARA EL TELETRABAJADOR

HARDWARE

COMUNICACIONES

EQUIPO DE TRABAJO

Teletrabajo en oficina fija:

Conexión RTB con teléfono, fax y

módem de 9.600 bps o superior.

Acceso básico RDSI, con teléfono digital y fax de alta calidad.

Ordenador personal y/o portátil, configuración mínima:

- Pentium 100Mhz

- 16, ó 24 Mb de RAM

- 1 GB de Disco Duro

- CD-ROM

- Unidad de Backup en cinta o unidad grabadora de CD-ROM

- Sistema operativo Windows 95, 98 , o NT

Teletrabajo en oficina móvil:

Conexión GSM digital con

adaptador PCMCIA

Tarjeta de videotelefonía, cámara de vídeo, micrófono y altavoces

SOFTWARE

SOFTWARE BÁSICO

APLICACIONES DE USUARIO

- De Comunicaciones, generalmente incluido en el hardware

- De Transferencia de Ficheros (clientes FTP), y acceso a sistemas corporativos

- De acceso a Internet, Infovía y otras bases de Datos y centros de servicios

- De correo electrónico (X400, Microsoft Mail, SMTP, etc.)

- Utilidades de Backup y Diagnóstico

- Ofimática, con procesador de textos, Hoja de cálculo, Base de datos, Herramientas gráficas, etc.

- Aplicaciones de Trabajo en grupo, como Lotus Notes. Exchange, etc.

- Aplicaciones corporativas para flujo de trabajo

- Aplicaciones de tele reunión, tele conferencia y

video conferencia, con aplicaciones compartidas,

pizarra electrónica común, etc.

- Aplicaciones específicas de la actividad a que nos dediquemos, como Diseño e ingeniería, Gestión Empresarial, marketing, ventas, etc.

9. LEGISLACIÓN

Debido a la novedosa y todavía escasa implantación de esta actividad laboral no existe un marco jurídico que regule el teletrabajo de forma específica. En la práctica se aplica la normativa referente a un trabajo ordinario, teniendo en cuenta las leyes sobre los campos de la actividad que se realiza y sobre los lugares donde tiene su sede la empresa y donde se asientan sus teletrabajadores.

Lo que suelen hacer la mayoría de grandes empresas es mantener la situación de partida, sin embargo, en algunos casos se hace cambiar el estatuto de empleado por el de autoempleado (aunque la legalidad fiscal de estas acciones sea discutible). Otra opción es la de redactar una especie de guía que contenga unas reglas mínimas para evitar problemas y malentendidos. Con ello se consigue desde el principio que queden claras las competencias de cada parte. A pesar de que este tipo de acuerdos no pueden ser muy detallados, deberían ser supervisados por los jefes de departamento, los sindicatos, los inspectores, los técnicos, etc. Las cláusulas mas recomendables a incluir en este tipo de contratos o guías serían las referentes a comunicación con la empresa, horarios en los que el trabajador estará localizable, frecuencias y lugares de reuniones, vacaciones, duración de la jornada, equipo, desplazamientos, dietas o gastos de la vivienda por trabajo (luz, teléfono, calefacción).

Cuando la actividad de teletrabajo implica relaciones transnacionales, de momento se recurre al derecho internacional privado ,cuya aplicación, por cierto, es bastante compleja.

Según la OIT (Oficina Internacional del Trabajo), los trabajadores a domicilio constituyen una categoría muy vulnerable por la insuficiente protección jurídica, su aislamiento y escaso poder negociador. Con frecuencia ni siquiera ganan el salario mínimo, trabajan un número excesivo de horas, no disfrutan de ningún tipo de seguridad en el empleo y no pueden hacer que se respeten las obligaciones contractuales. Por eso la OIT, elaboró un documento en el que recoge una docena de recomendaciones. Recomendaciones seguramente discutibles, imperfectas y abstractas pero que ante los vacíos legislativos que rodean al teletrabajador suponen unas líneas de discusión a tener en cuenta. Las recomendaciones son las siguientes:

- El reconocimiento de la condición de asalariado a los trabajadores que trabajen fundamentalmente para el mismo empleador y a los que se les entregue trabajo sobre una base regular.

- Los trabajadores a distancia deben tener los mismo regímenes de prestaciones sociales (formación, desempleo, pensiones, enfermedad, etc.) que los empleados internos de las empresas.

- La retribución debe tener una referencia horaria clara, con el fin de no poder extender el tiempo de trabajo de manera unilateral por el empleador.

- Deben garantizarse las condiciones para su participación en las actividades sindicales en los centros de trabajo.

- Los gastos e inversiones necesarios para la realización del trabajo deberán ser abonados por las empresas, en ellos habría que considerar los materiales y las instalaciones pertinentes, así como una estimación de los consumos energéticos.

- Deberían establecerse sistemas de contacto con el resto de los trabajadores de la empresa, con carácter periódico, con el fin de limitar las posibles sensaciones de aislamiento y falta de integración.

- Deben ofrecerse programas formativos permanentes, a la vez que sistemas informativos estables sobre los cambios y nuevos requerimientos profesionales de los trabajadores.

- Las posibilidades de promoción deben ser igual a los de los trabajadores internos de las empresas.

- El paso de trabajador interno a teletrabajador a distancia (en cualquiera de las modalidades) será de carácter voluntario.

De todas formas, el vacío legal no está imposibilitando la implantación del teletrabajo, aunque si está condicionando las vías de desarrollo. La no regulación puede desencadenar la aparición de graves conflictos. Los que más:

- Conflictos referidos a la propiedad intelectual

- Conflictos relativos al tratamiento y/o transmisión de la información.

- Conflictos referidos a la confidencialidad de la información

- Conflictos en la relación laboral teletrabajador-empresa. Dado que la figura del teletrabajador no está contemplada como tal en la legislación, esa relación no está sujeta a ningún tipo de condicionamientos (caldo de cultivo para el abuso).

Los sindicatos, como la patronal, de momento se encuentran ante el teletrabajo en una actitud de expectativa, mezcla de escepticismo y prevención. En un principio se mostraban reacios, a pesar de que las posiciones evolucionan positivamente con el tiempo, lo ideal es la implantación del teletrabajo dentro de un marco de consenso entre la empresa y los trabajadores, al que se ha de llegar dentro del comité de empresa. Las experiencias existentes demuestran que un clima conflictivo entre representantes sindicales y de la patronal pueden hacer imposible la negociación. De todas formas el teletrabajo supone un gran reto para los sindicatos, ya que por un lado dificulta la actividad sindical “tradicional”, pero, por otro, responde perfectamente a nuevas relaciones y condiciones laborales que cada vez son más frecuentes.

La Unión Europea también ha demostrado su interés por el teletrabajo. Ya en 1993 se planteaba el fomento del teletrabajo y la teleasociación, sobre todo para deslocalizar trabajo e instalaciones a las zonas menos favorecidas de Europa. En noviembre de este mismo año la Comisión propuso una serie de acciones de estímulo del teletrabajo. La mayoría de dichas acciones se pusieron en marcha en Enero de 1994. Mas de 30 acciones de cooperación reúnen a mas de 150 organizaciones, con unas 150 entidades mas asociadas y patrocinadoras. Los objetivos principales de estas acciones son:

- Animar a las empresas a experimentar e implementar redes de trabajo.

- Examinar los problemas prácticos asociados al teletrabajo, sobre todo a través de las fronteras internas de la UE.

- Evaluar las nuevas tecnologías necesarias.

- Analizar el impacto en la organización de la empresa, en la competitividad industrial, en el medio ambiente y en el consumo de energía.

- Apoyar y coordinar las iniciativas regionales y nacionales en este ámbito.

Estas acciones incluyen un listado actualizado de los nuevos proyectos de teletrabajo (TELDET); establecen un único punto de contacto para ayudar a resolver problemas transeuropeos y coordinan iniciativas nacionales y regionales en esta área a través de las acciones del Foro Europeo del Teletrabajo (ECTF, que actúa a través del proyecto Advance). Así mismo desarrollan Códigos de Práctica para la gestión/dirección de teletrabajadores (Practice). Dos proyectos, Worknet y Prolink, intentan estimular a las grandes empresas para que hagan uso de redes de teletrabajo para descentralizar sus actividades. Worknet incluye demostraciones piloto de teletrabajo en grandes y pequeñas empresas industriales y de servicios. Prolink conecta a directivos, diseñadores de sistemas de seguridad y operarios de centrales nucleares de Francia, Alemania y Bulgaria con el fin de mejorar la seguridad.

Cuatro proyectos, Twin, Offnet, Expun, y Centros de Teletrabajo HRM intentan promover el desarrollo de centros de teletrabajo de área (a menudo las condiciones de la vivienda en Europa no son adecuadas para teletrabajar desde casa, y las oficinas de área pueden proporcionar contactos sociales de forma regular, apoyo técnico y un ambiente de trabajo controlado). Twin, por ejemplo, investiga la eficacia de los centros de teletrabajo especializados en la integración de minusválidos en el mercado laboral.

Seis proyectos, RECITE, SBN, EVONVET, EBNET, TESSE y RITE, investigan los problemas particulares de las empresas pequeñas para colaborar en el desarrollo del teletrabajo, sobre todo a través de las fronteras nacionales. Las pequeñas empresas solamente pueden superar sus limitaciones geográficas y dotarse de los equipos necesarios para competir y colaborar con éxito con las grandes corporaciones mediante la organización en red o cooperando con otras empresas pequeñas.

Un último proyecto, el Teleurba, evalúa la capacidad del teletrabajo para reducir la congestión del tráfico (cuyos retrasos cuestan unos 50 billones de euros al año), estudiando a teletrabajadores de grandes ciudades, y estimula en ellas el desarrollo coordinado de teletrabajo.

La mas importante de estas iniciativas es el llamado Proyecto TEMPLE, al que dedicamos el siguiente apartado.

En 1997 la Comisión creó un grupo de expertos de alto nivel para que estudiara el tema. En su informe final recomendaban la actualización de los marcos legales y la necesidad de contar con un mayor conocimiento y control de este grupo de trabajadores para adecuar las actuaciones a las necesidades de cada momento.

Se espera la inminente publicación de otro informe sobre teletrabajo que la Comisión Europea ha venido elaborando desde 1999.

10. EL PROYECTO TEMPLE

El Foro de Teletrabajo de la Comunidad Europea (ECTF) con el apoyo de la Fundación Universidad-Empresa de Madrid, está desarrollando el proyecto TEMPLE, aprobado a principios de 1996 bajo el auspicio del Programa de Aplicaciones Telemáticas de la Comisión Europea, dentro del IV Programa Marco de I+D. TEMPLE es la European Telematic EMPLoyement Engine. Considera que el problema fundamental de los teletrabajadores es la falta de un mercado organizado. Por tanto, lo que propone este proyecto es organizar el mercado atendiendo a esta nueva forma de trabajo. Para poner esto en practica propone a su vez el empleo de la “agencia virtual de empleo para teletrabajadores”. Y esta agencia virtual es exactamente lo que es TEMPLE. Una agencia en la que oferta y demanda de teletrabajadores pueda encontrarse. Hay que tener en cuenta el desconocimiento sobre el número, las capacidades y condiciones de los teletrabajadores. Pero también cuál es el precio y las condiciones por las que estarían dispuestos a trabajar.

TEMPLE está basada en la arquitectura WWW y ha sido desarrollada para dar soluciones just-in-time (en tiempo oportuno, en tiempo en real o en el momento preciso) a los sujetos involucrados. Proporciona formación (aula virtual) y herramientas para los teletrabajadores. Proporciona también just-in-time entornos virtuales de teletrabajo (oficina virtual) para trabajadores móviles. Formaliza, también en tiempo real, contratos de trabajo (a través de una red de empresas de trabajo temporal) y soporte de pago en línea para teletrabajadores. Facilita el acceso en tiempo real a la mayor y mejor cualificada reserva de trabajadores de la información al servicio de todas las PYMES europeas. Desarrolla en tiempo real empresas virtuales a través de los mecanismos apropiados de trabajo en red, tutelaje y seguimiento.

11. EXPERIENCIAS EN TODO EL MUNDO

El primer proyecto piloto sobre teletrabajo documentado data de 1.973. Existen experiencias de teletrabajo anteriores a esa fecha, aunque no fueron concebidas inicialmente como teletrabajo, como por ejemplo la llevada a cabo por la empresa Fotosaztz, en el sector de las artes gráficas y edición, que mantiene un esquema de teletrabajo desde 1.968. Desde entonces han sido muchas las experiencias de teletrabajo por todo el mundo y en todos los ámbitos. A continuación presentamos algunas de ellas:

Experiencia piloto basada en un Servidor Regional de Telematica (programa europeo RITE, Regional Infraestructure for Teleworking) que actúa como servidor proporcionando servicios de interés para la actividad económica de las regiones del proyecto que eran:

- Grampian en el nordeste de Escocia (en torno a Aberdeen)

- Región Egea norte, en Grecia

- Norte de Holanda (en torno a Den Helder)

- Galicia, en España (en torno a Santiago de Compostela)

Una de las premisas del proyecto, corroborada en la realización del mismo, es que en el contexto de las pequeñas empresas, el teletrabajo toma un significado diferente al del teletrabajador de una gran compañía. El teletrabajador de la pymes sobre todo el microempresas de menos de 10 trabajadores) no parte con las mismas facilidades que el teletrabajador de una gran empresa /acceso on-line a bases de datos corporativas, servicios de mensajería, servicios de directorio diversos, EDI, soporte técnico help-desk, servicios de asesoría, etc.), con lo que el mercado potencial para el teletrabajo en el ámbito de las pymes disminuye sensiblemente.

Por otra parte, para la pyme no resulta rentable ni viable realizar una inversión en servicios telematicos para introducir el teletrabajo. La creación de redes de pymes alrededor de un Servidor Regional de telematica, además de facilitar el teletrabajo en este ámbito, puede constituir la base para introducir en el sector de las pymes servicios telematicos análogos a los que están disponibles en las grandes empresas. Sin embargo, la implantación de estas soluciones tiene una dificultad adicional derivada del hecho de que es un mundo muy fragmentado, y requiere una solución más compleja.

Los servicios del servidor Regional de Telematica se enfocan al uso interno de las empresas, a la promoción de las mismas en el mercado mundial y al apoyo a comunidades concretas de pymes de las regiones:

- Directorios de personas, organizaciones, hoteles y restaurantes de cada zona.

- Directorio multimedia de productos y servicios ofrecidos por las pymes implicadas.

- Aplicación de gestión para que una empresa de transporte de mercancías por carretera asigne camiones a los pedidos de sus clientes, que son pequeños productores agroalimentarios. La aplicación es utilizada tanto por la empresa de transporte como por las empresas de productos agroalimentarios.

- Aplicación dirigida a compañías de petróleo y gas en el extranjero, para facilitar el acceso a información sobre licitaciones.

- Aplicación multimedia de visita virtual por las regiones.

Se han extraído las siguientes conclusiones:

- La solución basada en un servidor virtual ha demostrado ser altamente adecuada para proporcionar servicios a las regiones piloto a bajo coste

- La solución tecnológica basada en la integración de sistemas sobre el Word Wide Web ha demostrado ser muy efectiva y flexible

- Existe la necesidad de gestionar el compromiso entre permitir la elaboración de los contenidos de forma local por las pymes, facilitando el dinamismo en la operación de la solución y enfatizando el protagonismo de las pymes, por una parte, y la necesidad de evitar la fragmentación de los contenidos por otra.

- En regiones menos familiarizadas con el uso de los servicios telematicos, es necesario considerar planes de formación

- Mientras el impulso inicial a la solución puede partir de la administración, existe la necesidad de crear una infraestructura comercial que implique a las pymes en la continuidad de su participación en la solución

En la región de Highlands&islands (Gran Bretaña) se ha llevado a cabo la implantación de 4 centros comunitarios de servicios, llamados “Telecottages” cuyo objeto era poner al alcance de la comunidad local unos servicios relacionados con las tecnologías de la información y abrir nuevas oportunidades para la economía

Los objetivos a cubrir eran:

- Mejorar las infraestructuras de comunicaciones de las regiones menos desarrolladas

- Dar acceso a los agentes locales a una serie de servicios avanzados y aumentar su conocimiento sobre la disponibilidad y el uso de telecomunicaciones avanzadas

- Mejorar la formación y la situación laboral a nivel local

- Proveer acceso a facilidades compartidas como fax, fotocopiadoras, servicios on-line

- Proveer una infraestructura para el teletrabajo

La creación de centros de este tipo coincide con las recomendaciones de la Comisión Europea para desarrollar el trabajo en áreas:

- El esquema de desarrollo debería basarse en centros telematicos a nivel de comunidad, adaptados a las necesidades concretas del área a la que van dirigidos

- Estos centros, para asegurar su viabilidad, deberían servir para propósitos múltiples e incluir otros usos, además del teletrabajo

- Su implantación debería ir precedida de proyectos piloto que responda a necesidades de las áreas locales y deberían ser gestionados por organismos locales

El grupo PBS, empresa privada que ofrecía servicios de secretariado en la Región de París, se vio obligada, ante la falta de profesionales en la zona, a encontrar otro lugar donde contratar personal de secretaría

Para ello estableció un centro de teletrabajo en una zona rural, alejado del núcleo parisino, a pesar que sus principales clientes seguían estando en la capital.

Inicialmente el servicio se prestaba utilizando los métodos habituales, el transporte físico: se enviaban por correo al centro las cintas con los dictados o mensajes de los clientes, allí se pasaban a formato texto y los documentos resultantes se devolvía también por correo ordinario.

Posteriormente se introdujo en el proceso la RDSI. Los clientes utilizan un servidor de voz situado en París para dejar sus mensajes, a través de cualquier línea telefónica. Los mensajes digitalizados se transmiten electrónicamente desde el servidor hacia el centro, donde se recuperan y transcriben en ficheros de texto que son enviados al cliente haciendo uso del servidor X.400 de France Telecom.

La innovación ha supuesto una mejora en los tiempos de respuesta y una mayor satisfacción de los clientes

La mayoría de los gigantes de la informática, IBM, Hewlett Packard, Mororola…, han establecido delegaciones en la India, donde están experimentando crecimientos extraordinarios. Las razones: la clientela dispone recursos económicos sobrados. Son compañías consolidadas en el mundo desarrollado, Citibank, British Airways, General Motors o American Express- que demandan esos servicios informáticos a través de las autopistas de la información. Además los ingenieros cobran hasta doce veces menos que en los occidentales. Además se trata de un país muy poblado de habla inglesa, y con tres millones de diplomados, la segunda comunidad científica anglófona, después de Estados Unidos.

El teletrabajo es una magnífica salida laboral para personas que encuentran dificultades a la hora de competir por un empleo en el mercado laboral, como las mujeres y los minusválidos.

En 1995, la empresa Hispanet, dedicada a ofrecer servicio de Internet puso un anuncio en el que vendía franquicias. Alfredo Jiménez, un minusválido con un 93% de incapacidad, hizo un estudio de viabilidad y una vez convencido de sus posibilidades de desarrollo y éxito creó Foro Digital, que en Marzo de 1998 suministraba y daba acceso a Internet a cuatro servidores.

El T4D es un proyecto aprobado por la Comisión Europea, surgido de una petición formal de algunas de las mayores asociaciones y hospitales de parapléjicos en Europa a los coordinadores del proyecto TEMPLE. Con el cometido de seleccionar, formar y apoyar a los teletrabajadores con discapacidad y preparar y equipar los telecentros a utilizar.

Desde el Hospital Universitario de Toulouse, gracias al empleo de ciertas técnicas de teletrabajo, es posible identificar rápidamente casos de flebitis y organizar mejor su tratamiento, en tanto que se reduce el tiempo de hospitalización del paciente al mínimo posible. Los enfermos son cuidados por sus médicos habituales pero sin hospitalización.

Para los hospitales Generales de Ariège, situados en áreas rurales, además, el Hospital de Toulouse proporciona un servicio de telediagnóstico que posibilita la consulta especializada remota en temas de flebología. El ahorro anual en costes de transporte y días de hospitalización es de alrededor 70 millones de pesetas gracias al equipo de teleconsulta (videoconferencia).

Según el European Community Telework/Tlematics Forum, la telemática puede contribuir a la reducción de los costes médicos, y puede mejorar a la vez la calidad de los servicios de salud.

Entre las administraciones públicas, hay varias que ya han llevado a cabo experiencias en telecentros como el condado de Gotland (Suecia), región de Marne-la-Vallèe (Francia) y le gobierno del estado Baden-Wurtemberg (Alemania). El funcionario suele trabajar en estos centros un par de días a la semana, ahorrando tiempo y dinero.

La compañía NEG ha establecido en Kighijoji, a unos veinte kilómetros de Tokio, una oficina satélite, que no es más que una oficina que pertenece a la propia empresa, pero que ha sido situada en un lugar seleccionado atendiendo a un único criterio: la proximidad geográfica a la residencia personal de sus empleados.

12. VENTAJAS E INCONVENIENTES

Ventajas

· Ventajas para la empresa

  • Reducción de costes de fijos: alquiler (oficinas…), mantenimiento (agua, luz, calefacción…), pluses de transporte, mobiliario…Algunos autores sostienen que el teletrabajo es utilizado por las empresas para externalizar costes, que recaen en el teletrabajador.

  • Determinadas formas de teletrabajo, como los telecentros, pueden reducir considerablemente la inversión necesaria para poner en marcha un nuevo negocio o acceder a distancia a un nuevo nicho de mercado. Estos telecentros, suponen también una disminución de los costes empresariales fruto de la actividad diaria de las empresas, posibilitando una mejora de la competitividad de éstas.

  • La empresa incrementa su control sobre la prestación del trabajo de cada uno de los trabajadores, puesto que el teletrabajador debe cumplir unos objetivos concretos en unos plazos prefijados. Ya no hay un control presencia porque ya no es necesario. Al teletrabajador se le valora por los resultados.

  • Se produce un aumento de la productividad de los empleados, puesto que no existe el absentismo y el operario trabaja por resultados. Esta conclusión es habitual en la mayoría de los estudios realizados al respecto.

  • La empresa tiene más posibilidades de seleccionar y retener a empleados cualificados por la mayor flexibilidad. Esto es especialmente importante en las empresas de telecomunicaciones que tienen más dificultades para mantener a su personal cualificado por la competencia.

  • Facilita una salida suave de la empresa a quienes no han encajado en ella o a quienes han resultado conflictivos.

  • Inciden en menor medida factores externos muy desestabilizadores, como las huelgas de transporte, fenómenos meteorológicos, atascos de tráfico, accidentes durante el trayecto al trabajo.

  • · Ventajas para el trabajador

  • El teletrabajador “domiciliado”, teóricamente, ahorra y libera parte de su tiempo, al no tener que prepararse y desplazarse todos los días dos veces de casa al trabajo y del trabajo a casa (en jornada partida). Y ahorra recursos en transporte. Las otras formas de teletrabajo, como los telecentros o los teletrabajadores nómadas, ahorran en menor medida porque se mantienen los desplazamientos hacia el lugar de trabajo.

  • La flexibilidad horaria. Ya no hay que fichar. El teletrabajador organiza su tiempo de trabajo de ocio, también teóricamente.

  • Se eliminan las obligaciones o restricciones que impone el tradicional lugar de trabajo. Ya no es necesario vestirse todos los días de una forma socialmente aceptada, se pude fumar cuando uno lo desee, controlar en mayor medida la temperatura ambiental, etc.

  • Algunos sostienen que el teletrabajo empuja al operario a asumir compromisos de aprendizaje y crecimiento personal. Otros autores sostiene que esto no siempre es así, y que incluso a veces sucede lo contrario.

  • Reduce las barreras temporales y geográficas. Ello sirve para mucha gente pueda ofrecer sus servicios, en mejores condiciones, en un mercado más amplio, global. Ej: la empresa de de un pueblo de Aragón a estados Unidos. Internet o un telecentro ofrece al teletrabajador posibilidades casi infinitas. El mundo de las ventas está lleno de ellas.

  • · Ventajas para el entorno

  • El teletrabajo supone ante todo un gran ahorro energético y una menor contaminación. Pensemos en la cantidad de recursos y esfuerzos que supone simplemente la construcción de bloques de oficinas. En la contaminación de los desplazamientos diarios que realiza el trabajador en los diferentes tipo de transporte.

  • Puede convertirse en una puerta de acceso al mercado de trabajo para grupos que tradicionalmente han sido marginados como los minusválidos y las mujeres.

  • Puede estimular el desarrollo local: a través de los telecentros o telecottages, que incorporan modernas tecnologías y servicios avanzados en regiones desfavorecidas. El desarrollo local se traduce además en una disminución de la emigración y un freno a la concentración urbana, fenómeno de grave impacto ecológico y económico, antítesis misma del desarrollo sostenible.

  • Inconvenientes

    · Inconvenientes para la empresa

  • El vacío legal provoca recelos, miedos y resistencias por parte de los trabajadores a participar en los posibles proyectos que la empresa.

  • Desconfianza también en los sectores sindicales

  • Disminución de la confidencialidad de la información (al utilizar creo, las telecomunicaciones)

  • Dificultad de control de tiempo y calidad del trabajo

  • Dificultad de mantener la estructura.

  • En el caso de que los costes de equipamiento del teletrabajador corran a cargo de la compañía, estos son mayores, sobre todo si hay que equipar a muchos teletrabajadores.

  • · Inconvenientes para el trabajador

  • El aislamiento es el principal problema de los teletrabajadores “domiciliados”. Según un estudio realizado en el Reino Unido, el 60% de las personas encuestadas se quejan del aislamiento, mientras que el 51% dijo que le gustaría contactar con otros teletrabajadores. Además los temores asociados con el aislamiento son numerosos. El más frecuente es el miedo a ser olvidado a la hora de la promoción interna dada su escasa presencia física.

  • Ventajas teóricas como la flexibilidad horaria por la disolución del concepto “tiempo de trabajo”. Muchos teletrabajadores se quejan de que trabajan muchas más horas ahora que cuando acudían a su despacho o a su oficina. El problema existe cuando se utilizan las tecnologías de la información y la comunicación para subcontratar actividades a muy pequeñas empresas o incluso a trabajadores individuales porque esto propicia sistemas de trabajo caracterizados por elevados horarios de trabajo. El teletrabajo pasa a desempeñar entonces el papel de la mera externalización de costes centrales, costes que serían asumidos por los trabajadores. Lo que supone una precarización de las condiciones de empleo y de trabajo. Contra estos riesgos la contractualización de las condiciones del teletrabajo se puede convertir en la clave para garantizar la calidad del trabajo y los derechos de los trabajadores. La mayoría de los que se muestran a favor del teletrabajo tiende a subrayar la gran ventaja de que los trabajadores tienen más tiempo para sí. Pero algunos estudios sostienen lo contrario como el que llevó a cabo la experta Margarett Olson, en el que casi el 40% de los encuestados dice que el mayor inconveniente del teletrabajo es que se trabaja demasiado. La falta de relación con los compañeros era el segundo inconveniente (35,7%). En tercer y cuarto lugar “menos tiempo para mí mismo” (16,6%) y “menos tiempo con la familia” (12,2%).

  • El sentimiento de inseguridad laboral es un sentimiento muy extendido entre los trabajadores por el vacío legal. Un teletrabajador, sobre todo se es un teletrabajador domiciliado, sólo parece existir entre sus cuatro paredes.

  • El escaso aprecio social es otro gran problema. El teletrabajo y el trabajo doméstico son mirados con los mismo ojos por la sociedad. Socialmente los trabajos desarrollados en el seno del hogar están muy minusvalorados. El teletrabajador tiene que hacer ver a sus amigos, a su familia y a sus vecinos que está trabajando. Porque existe la tendencia a importunarle con actividades domésticas. El teletrabajo exige una gran organización y disciplina. Y si ya resulta difícil para el teletrabajador establecer las fronteras entre el negocio y el ocio más difícil aún resulta esta distinción para quienes no viven desde dentro del teletrabajo.

  • 13. CONCLUSIONES

    - En general, en estos momentos, ante la inexistencia de una legislación que regule y proteja los derechos de los teletrabajadores, el teletrabajo como nueva forma de organización laboral, tiene mayores costes para el trabajador que las formas tradicionales. Y esto es así porque la iniciativa privada ve en el teletrabajo una forma de externalizar sus costes, lo que lleva a una precarización del empleo. Los teletrabajadores trabajan más, mas solos y tienen mayor inseguridad.

    - El teletrabajo ofrece muchas posibilidades, pero la mayoría o bien no pasan de experiencias limitadas o bien ni siquiera han sido desarrolladas.

    - España, como Europa corre el riesgo una vez mas de dejar la iniciativa en manos de Estados Unidos.

    - No se espera que se vaya a producir una revolución en este campo, con la masiva introducción del teletrabajo. Se espera que el número de teletrabajadores vaya aumentando progresivamente.

    - Es necesaria una cierta regulación que evite abusos y fomente su desarrollo.

    - Tampoco es previsible que el teletrabajo suplante a medio plazo las formas de trabajo tradicionales, en aquellos sectores en los que se puede aplicar.

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