Telefonía móvil: uso generalizado

Ciencias sociales. Público. Jóvenes. Motivos. Ventajas. Servicios. Tablas de Contingencia. Visión de negocio

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Informe Final:

Telefonía Móvil en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.

Telefonía móvil: uso generalizado

El estudio sobre los móviles en la Facultad de ciencias políticas y sociología se realizó durante el mes de Mayo de 2000, en dicha facultad y a personas matriculadas a cualquier curso de las cinco carreras que en ella se imparten: Ciencias Políticas, Sociología, Trabajo Social, Gestión y Administración Pública y Antropología.

Realizado el planteamiento de la investigación, sus hipótesis y objetivos, se pasó a redactar el cuestionario de las entrevistas que más tarde debíamos realizar a las personas que englosaran la parte analítica del estudio.

Al ser un tema muy de moda en la población en general, no se previeron problemas al plantear las preguntas o, más importante aún, a identificar las variables que posteriormente nos ayudaran a discernir algo claro de nuestro análisis. Las personas fueran escogidas proporcionalmente

Se ha observado en el análisis de los datos, que los jóvenes dependientes económicamente son mayoría, con respecto a los jóvenes con independencia económica. El porcentaje superior de los dependientes económicamente poseen entre 10.000 y 50.000 ptas por mes para sus gastos. Los jóvenes pertenecientes a este estadio pertenecen a las clases medias, sus gustos, hábitos, capacidad adquisitiva son los factores y motores fundamentales para que un producto tan dinámico como la telefonía móvil suba tantos enteros en el mercado.

Destacado, también, es el número de jóvenes económicamente independiente que poseen unos ingresos entre 50.000 y 100.000. El dato más curioso de los agrupados en la tabla de ingresos, de pendencia o independencia económica, es el que señala la existencia de 5 casos que poseen más de 150.000 pesetas al mes en calidad de salario y 6 individuos que se encuentran en dicho estadio y no realizan ningún tipo de actividad laboral (¿?)

Infiriendo que la muestra poblacional tenía en la edad una Moda de 23 años, advertimos el precario estado de los jóvenes y el empleo. Los empleos precarios posibilitan un no prospero mercantilismo de productos como el de los móviles, que han pasado de ser un aparato ostentoso o una práctica herramienta de trabajo, a una posesión de lo más cotidiano y normal, destacando, solamente por el modelo o cantidad de móviles que se poseen.

Decíamos que la mayoría de las personas que tenían teléfono móvil, trabajaban, pero al realizar el análisis de los datos hemos observado que los usuarios del móvil son personas sobre todo, sin trabajo, y que lo poseen por una presunta “necesidad de estar localizados”. Sin embargo lo que creo es que se tiene móvil por que no se tiene, es decir, por simpatía. Los productos que personifican alguna virtud en los individuos, caen en gracia, y son consumidos favorablemente

Las personas que trabajan, aparte de ser menos dentro del ámbito universitario (A nuestra facultad me refiero), son empleados en trabajos temporales sobre todo, lo que hace que la precariedad laboral sea, aún, mayor. En este punto, es notoria, la imposibilidad por parte de los estudiantes de tener trabajos, ya no digo bien remunerados, sino simplemente seguros. Tengo la certeza de que no todos los estudiantes que trabajan, lo hacen en trabajos en los que quieran quedarse para siempre, pero también digo que la mayoría de ellos nos les importaría dejar de ganar un poco de salario por poseer un poco más de tranquilidad laboral, me refiero sobre todo a los que no son independientes.

Si hace aproximadamente tres años me dicen que todo el mundo iba a tener su propio teléfono móvil, os aseguro que no me lo hubiera creído. Y es que lo que hace poco representaba un símbolo diferenciador de "clases privilegiadas" se ha convertido en un elemento muy útil, incluso indispensable, para una gran mayoría de la población.

Hace unos años (dos ó tres, como ya he dicho antes) se empezaron a regalar teléfonos móviles al comprar cualquier otro objeto, incluso al comprar en la frutería un sencillo y cotidiano kilo de manzanas. Aún así, esa tendencia que se quería "imponer" de seguir con el estilo americano, parecía que no funcionaba en nuestro país. Pero era sólo un espejismo, porque llegó un momento en que eran tantos los teléfonos móviles que una familia tenía en su casa, que una de dos: o los tiraba todos a la basura, o buscaba utilidad a alguno de ellos. Y casi todo el mundo se inclinó por esta última opción.

Por otro lado están aquellas personas que poseen móvil por necesidad familiar o laboral. En cualquiera de estos casos, actualmente, uno de cada tres españoles posee móvil, y las previsiones para el 2002 es que superen los mil millones de usuarios en todo el mundo (cuando se esperaba alcanzar esta cifra un año más tarde). Pero lo más alarmante es que esta moda se ha extendido a usuarios cada vez más jóvenes.

Si hablamos de uno de los entornos que más frecuentamos los jóvenes (y que no son los bares por la noche, sino la Universidad), podríamos contar con los dedos de la mano el número de personas que todavía no tienen móvil (yo me incluyo entre una de éstas, así que, como yo no me cuenta, todavía me queda un dedo libre para tener en cuenta a una persona más). Fundamentalmente, las personas que viven en un piso en alquiler en el que no hay teléfono fijo, o los que viven en un colegio mayor o residencia.

Pero no sólo está el tener móvil, sino que éste se lleva al cine, a la discoteca (no sé para qué, si con el volumen de la música no se oye. Es cierto que ahora los teléfonos disponen de "vibrador"), y lo más gracioso de todo, los niños y adolescentes de alrededor de 14 años que por supuesto, también tienen móvil. Y es que dentro de poco tiempo, el teléfono móvil va a ser el regalo más idóneo para un recién nacido, en vez de un vestidito o un biberón algo original. Pero a pesar de todo esto, es cierto que los móviles tienen muchas ventajas, y también algunas desventajas

Las 10 ventajas del teléfono móvil

1.- Siempre te será útil cuando vayas por la carretera. Puede surgirte cualquier tipo de avería y no tener un teléfono cercano.

2.- Por supuesto, para aquellas personas que lo necesiten en su trabajo.

3.- En una residencia de estudiantes, permite establecer contacto más fácilmente, ya que como es mucha la gente que tiene móvil, son menos los que llaman a la telefonía fija.

4.- Resulta muy divertido el hecho de mandarte mensajes con tus amigos, lo que te permite establecer un contacto rápido.

5.- Los móviles son cada vez más pequeños y por lo tanto más fáciles de llevar.

6.- También resulta muy entretenido buscar músicas diferentes para cambiar el sonido de tu móvil.

7.- Tienes la ventaja de que puedes ver por adelantado de quién es la llamada que recibes en cada momento.

8.- Por supuesto, con el móvil estarás siempre localizad@.

9.- Actualmente, son muchas, y muy buenas, las ofertas que hay sobre móviles y te regalan en llamadas casi el mismo precio del teléfono.

10.- Tener teléfono móvil ayuda a relacionarte con la gente al estar comunicado siempre que se tenga cerca.

La forma de servicio de pago que la mayoría de los usuarios posee, es la de Tarjeta Pre-pago. Esta modalidad supone un adelanto en el tema de contratos que había antes con la existencia solamente de la telefonía fija. La dinámica de este contrato consiste en utilizar una tarjeta con un valor monetario que se adquiere cuneado se compra el terminal o cuando el crédito de la misma se agota.

Se paga antes de consumir, pero se puede consumidor dentro de unos límites temporales marcados por el teleoperador que oferte la tarjeta. Es una forma cómoda de utilizar el teléfono, pero como contrapartida las tarifas que cobran las empresas al hablar o al usar sus servicios son un poco más caras que las de los contratos tradicionales. Los contratos de siempre son vistos por los usuarios de tarjeta como personas con un contrato de trabajo, que utilizan el móvil por necesidad y no por un presunto “capricho”.

Las personas que utilizan el Teléfono Móvil con una tarjeta Pre-pago, lo hacen sobre todo para recibir llamadas y enviar y recibir mensajes (la modalidad más barata de comunicación). Hoy en día los roles en la adquisición de formas de pago, está cambiando debido sobre todo a las campañas de publicidad exhaustivas en las que se recompensa el paso de tarjeta a contrato, reduciendo la cuota mensual del contrato, y reformulando estos últimos a una especie de concurso, por puntos (cuanto más se consume más puntos, y cuantos más puntos, más premios y ventajas para el cliente)

El coste de la factura del móvil lo pagan las familias de los poseedores indirectamente, y es así porque las asignaciones que los padres o familiares dan a sus hijos son empleadas en algunas ocasiones para poder afrontar la recarga de la tarjeta, por eso los jóvenes no tienen contratos, que les “aten” cada mes de pagar una cuota más un gasto. Los jóvenes no quieren llevarse sorpresas de gastos insospechados e inflados, para evitar una situación familiar “complicada”.

En un principio creía que los amigos, padres y familiares de los poseedores de teléfono móvil eran, por orden, los que más llamaban a los teléfonos. Pero las Tablas de Contingencia demuestran que los que más llaman si son los amigos, pero es relevante que los padres, teniendo sus hijos teléfonos portátiles están más tranquilos, o al menos los poseedores de dichos teléfonos lo consideran. Muchas veces esa consecuencia es un pretexto para

Los servicios que ofrecen los móviles y que ofertan los teleoperadores, hacen de este aparato una herramienta muy útil y muy atractiva para el gusto, sobre todo de los jóvenes, además de la diferenciación sexual, el móvil ha dejado de ser algo únicamente una herramienta de trabajo para convertirse en un objeto de culto por parte de una gran parte de la población. Los que lo tienen quieren tener uno mejor, mientras que los que no tienen, o quieren tener uno cuanto antes, o son personas que ven en el móvil el enemigo de la libertad e independencia con respecto al mundo.

Los servicios, pues, más utilizados por los usuarios de móviles son los Mensajes Escritos, Agenda, Vibrador silenciador y diferentes timbres y melodías. De estos datos extrapolamos a todo el grueso de la población estudiantil de la Facultad un uso muy diferente del que podríamos llamar “profesional”. Los jóvenes, en general, son un colectivo muy preocupado por la estética personal.

Este comportamiento se genera al tener como premisa fundamental el hecho de ser bien vistos dentro el colectivo juvenil. La aparición de los móviles fue acogida por este colectivo con cierto aire de rechazo. Más tarde y cuando el objeto en cuestión fue socializado por parte de todos los estamentos de la sociedad fue cuando el colectivo juvenil lo hizo suyo, alejando su primera esteriotipia y creando una nueva, muy “cool” como dirían los anglosajones. Al uso del móvil se le han dado distintas atribuciones personales, como por ejemplo, que la persona que lo utiliza es una persona dinámica, bien relacionada, simpática, a la moda, etc.

Dentro de los servicios, por tanto, el utilizar tanto los mensajes escritos y la agenda explican el uso que los jóvenes de nuestra facultad hacen de él. El redactar mensajes y enviarlos, se ha convertido en un hecho de comunicación más barato y entretenido que la típica llamada, aunque sea entre móviles. Las continuas ofertas en este sector, que los teleoperadores realizan, incentivan y profundizan su uso. Utilizan la agenda, los teléfonos móviles incorporan una muy potente, para albergar todos los datos y direcciones de interés. La agenda está estrechamente relacionada con los mensajes, y con la aparición en la Red de la posibilidad de enviar mensajes de texto gratuito a móviles.

Decía, cuando se formularon las hipótesis del estudio, que el usuario medio del teléfono, no tiene en cuenta todos los servicios que ofrecen éstos aparatos. Al no utilizarlos todos, se podría decir que ese usuario no maximiza la capacidad de la herramienta, entonces encontramos una posible ambivalencia ¿se tiene y se usa móvil por capricho o por utilidad verdadera?.

No tenemos la necesidad de utilizar todo lo que se nos ofrece por que, en muchas ocasiones, o no tenemos tiempo para conocerlas, o nos apetece, simplemente aprenderlas, o porque no se necesita utilizarlas.

No quiero decir con esto que el usuario del teléfono sea una persona caprichosa, pero lo que si digo es que el teléfono ha dejado de ser simplemente un aparato para poder hablar con otras personas. Las terminales son un verdadero centro receptor de datos de todo tipo (incluso de Internet), además de ser el compañero perfecto del despistado, con sus enormes agendas y sus sistemas de recordatorio de citas, fechas, etc... Además, en algunas marcas y modelos el teléfono viene provisto de juegos, calculadora, radio, útiles para escuchar música en formato Mp3.

Sería reseñable que el usuario no conoce o no maneja con asiduidad ni costumbre las nuevas tecnologías. No tiene intención de tener un móvil de 3ª Generación que venga provisto con tecnología W.A.P. no utiliza Internet, ni aplicaciones que tengan que ver con ella, no posee E-mail y sólo cambiaría de móvil por otro más caro, y de mayor prestigio.

En este aspecto los hombres aventajan a las mujeres, ellas están menos identificadas en el proceso, o alo mejor son más recelosas con él, pero cuando está asentado son las consumidoras preferentes. Ocurre, entonces, un hecho controvertido, por un lado la posible cautela con la que son tomadas las nuevas tecnologías por las mujeres mayores, mientras que sus iguales más jóvenes toman como algo normal

Al no cumplirse la hipótesis del usuario medio (estudiante que trabaja y necesita el móvil para poder estar localizado por motivos profesionales, sobre todo) se contestaría la pregunta. Pero aunque el uso del móvil sea sólo un divertimento, los entrevistados afirman que es de gran utilidad y una herramienta fundamental para la persona trabajadora. La cuestión radica en la concepción que cada usuario tiene del móvil, y es aquí donde, creo que hay un sesgo o un salto interpretativo.

Las personas que en la facultad utilizan el móvil, son por norma general estudiantes, de clase media, sobre todo mujeres, que por lo que dicen no trabajan, y que tienen un poder adquisitivo, medio/alta.

Si decía que la dispersión de edades estaría en 12 años, nos interesarían los individuos entre 18 y 30 años.

La explicación de por qué se tiende a reducir dicha amplitud, está aparentemente clara. En la facultad no puede haber nadie matriculado, en condiciones normales, por debajo de 18 años, y 30 años de tope, fue la decisión que tomamos, y que hoy habría que reconsiderar, al caer en la cuenta de que en carreras como Antropología, Gestión y Sociología (tenemos casos probados) hay estudiantes que superan con creces la edad tope de 30 años. Por lo tanto, al reconsiderar esto abrí el abánico de posibilidades a estas personas y tomé a la facultad como una olimpiada donde no hay límite de edad.

Por desgracia y como usted ya sabrá, los datos que recopilamos eran “aleatorios”(por llamarlos de alguna manera) y no encontré ninguna persona con una edad superior a 25 años. Otros grupos, por lo visto, si encontraron personas matriculadas en la Facultad con una edad tope de 29 años. Siendo más exactos encontraron una mujer de 29 años que es el tope de la frecuencia de edades.

Además de los servicios arriba descritos, hay otros dos que explican la paute de comportamiento cotidiana de los jóvenes y sus móviles. El hecho de utilizar el Vibrador, silenciador y las diferentes melodías nos recuerda el carácter dinámico y cambiante de los jóvenes.

Quieren estar todo el día comunicados, por lo tanto para poder estar en ciertos lugares con el teléfono abierto (encendido) sin que éste se escuche se recurre al silenciador (el teléfono sólo se enciende, porque llevan luz incorporada, al recibir mensajes y llamadas)o al vibrador (el teléfono vibra al recibir llamadas y mensajes, sin que se perciba ningún ruido molesto para las demás personas). Los lugares donde ocurren estas situaciones, son, por lo general, aquellos en los que se requiere un silencio por parte de todos (Bibliotecas, Clases, Lugares públicos)

Casi todos los entrevistados a la par que consideran molesto y de mala educación, el hecho de que un teléfono móvil suene en un lugar donde su uso este vetado pero reconocen el haberse encontrado en la situación de haberle sonado el teléfono en un lugar en el no puede hacerlo.

El uso de diferentes melodías convierte al teléfono móvil en un aparato diferenciador. La posibilidad de cambiar el sonido del teléfono y que éste sea escuchado en público, produce, una sensación de individualidad y originalidad cuanto más novedosa sea su alarma. Esto explicaría el carácter de estas personas, que quieren quitarse de encima el estereotipo que ellos mismos crearon del móvil.

El recuento del numero de casos y su diferenciación por sexos, nos muestra una clara desviación del total hacia el sexo femenino 182 casos, mientras que los varones aparecen un poco menos. Esta aparición proporcional al número de alumnos de la Facultad, se debe a que la muestra fue adecuada al universo de la Facultad. Por tanto podemos inducir que hay un número de Mujeres mayor que de Hombres. Y son, además, éstas las que utilizan el móvil en mayor número de ocasiones. Por consiguiente, y como decía anteriormente, los móviles han dejado de ser patrimonio exclusivo del hombre trabajador, ahora se ha diversificado mucho el uso de este objeto, siendo entre las mujeres jóvenes un instrumento que utilizan con asiduidad

Una cuestión interesante, además de curiosa, es la relativa al lugar donde los estudiantes almuerzan durante la semana. Dije en la entrega del informe preliminar, que los jóvenes lo hacían en la facultad, en parte por la división de la jornada laboral (los alumnos que estudian y trabajan deben almorzar fuera de casa a la fuerza por la falta de tiempo para realizarlo en la mayoría de los casos).

Aunque esta no sea una variable muy significativa, a primera vista, a la hora de entender le importancia de tener o no un móvil y su posterior uso, si que lo es si hacemos un estudio más pormenorizado.

Encontramos que la mayoría de los alumnos matriculados en las distintas carreras de la Facultad, sufren unos planes de estudio muy exigentes a la hora de aplicar la cantidad de asignaturas por año, en un tiempo tan reducido como el de un año académico. Si además sumamos a eso que algunos de los estudiantes entrevistados trabajan, para perpetuar su independencia económica, vemos que la necesidad de estar comunicados, localizables y “en red” se multiplica. Y si además, el Teléfono móvil, es un objeto tan popular y famoso como lo es en la actualidad, el hecho de que se extienda tan rápidamente, mucho más que las previsiones más optimistas, no es sino confirmar el comportamiento ocurrido en nuestra Facultad.

Los alumnos que poseen móvil, por lo general, disfrutan teniendo uno, y no lo ven, para nada inútil o “snob”. Al contrario piensan que las personas conocen perfectamente las opciones de un móvil aunque no lo tengan. Todo esto es debido al continuo bombardeo publicitario al que estamos enfrentados y del que, por supuesto, los estudiantes de nuestra facultad no están exentos. La cantidad de ofertas, planes, facturas, tarifas, contratos, han introducido una cantidad enorme de vocablos, completamente nuevos, y que hemos familiarizado muy rápidamente.

Telefonía móvil: uso generalizado