Tecnología en Andalucía

Tecnología. Desarrollo social

  • Enviado por: Francisco Javier Montes
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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TÍTULO: MÁLAGA, ¿CAPITAL TECNOLÓGICA DE ANDALUCÍA?


ÍNDICE

  • Introducción 1

  • Breve Historia de Málaga 1

  • Sevilla versus Málaga 3

  • Mi opinión personal 5

  • Bibliografía 6

Introducción.

Es difícil entender la situación actual de Málaga sin antes investigar en su historia. Es por ello que pasaremos a hacer un breve análisis de esta historia para poder situarnos en nuestra época y analizar mas detalladamente la cuestión de: Málaga, ¿capital tecnológica de Andalucía?

Debido a que en el ámbito empresarial existe una buena tradición bien probada de negocios basados en las tecnologías, centrados fundamentalmente en Sevilla y Málaga, en las áreas de sistemas de control, de fabricación de equipos electrónicos y de telecomunicaciones, de producción de software y de servicios de consultoría en Sistemas de Información, multimedia, etc. Y es por lo que nos centraremos fundamentalmente en estas dos ciudades.

Breve historia de Málaga.

Fue Málaga, dentro de toda la región andaluza, la provincia más destacada en el desenvolvimiento industrial inicial, en los sectores algodoneros y siderúrgicos.

El proceso de industrialización se generó por medio de la instalación de algunas grandes industrias siderúrgicas, textiles y azucareras proyectadas por una oligarquía (los Larios, Heredia, Loring) que dirigiría sus excedentes a las actividades financieras o a la compra de tierras.  Ante la práctica inexistencia de una burguesía, el grupo económico clave malagueño sería la clase mercantil, nacida y consolidada bajo el influjo de la actividad portuaria de la ciudad, compuesta por "una complicada trama de mercaderes e intermediarios" que favorecería el crecimiento del sector terciario. La entrada de la filoxera en la provincia primero y la situación de superproducción azucarera tras la implantación del cultivo de la remolacha a escala nacional precipitarían el derrumbe de la economía malagueña en el último tercio del siglo XIX. La industria malagueña que anteriormente había florecido enormemente comenzó un largo periodo de declives, cuyo resultado sería la desindustrialización y un empobrecimiento de las funciones urbanas, si bien los efectivos demográficos no dejarían de aumentar, lo que daría lugar, al no existir un gran crecimiento urbano en extensión, a un lógico hacinamiento demográfico y constructivo sobre la ciudad preexistente.

Las razones de que Málaga perdiese su oportunidad de contar con una industria desarrollada no se entienden si no se conocen algunos factores de carácter empresarial y económico. En Málaga, como anteriormente se ha comentado, no existió un amplio tejido industrial, sino el resultado de las acciones de un grupo oligárquico muy vinculado a los resortes de poder, y cuyo poder económico legitimaba y constituía la esencia misma de su poder político. Por otra parte, la escasa articulación de una burguesía de clases medias, más preocupadas por reproducir los modos de vida de la clase dirigente que por invertir en el sector industrial, se encontraba acompañada por una alta proporción de clases trabajadoras con un bajo nivel adquisitivo y sin posibilidades de salir del proletariado. Sin un tejido industrial denso, era difícil que se crease un volumen suficiente de demanda particular, lo que, además, justificaba que las empresas se resistiesen a invertir sin una perspectiva clara de negocio.

Por otra parte, el proceso de desindustrialización de Málaga va a coincidir con una etapa en la que los procesos de desamortización se hacen más intensos influyendo de gran manera en la ciudad.

Ya en los comienzos del siglo XX tendrán como telón de fondo la crisis económica que se había iniciado en las últimas décadas del siglo anterior y que, como secuela, producirá una atonía urbana general durante los primeros años. En este contexto de crisis urbana, el escaso crecimiento de la ciudad se realizaba fuera del casco, de forma irregular e incontrolada, apareciendo los primeros desarrollos de importancia del chabolismo. Al mismo tiempo Málaga padecía, por entonces, grandes carencias y deficiencias en la infraestructura para el abastecimiento de aguas y de su red de alcantarillado.

Será ya durante la Dictadura de Primo de Rivera cuando la economía malagueña experimenta una cierta mejoría, lo cual se traduce también en un importante crecimiento demográfico. Tras esta Dictadura, de nuevo Málaga entraría en otra etapa de atonía urbana. Durante los años de la República se producirá un escaso crecimiento de la ciudad.

Pero a finales de los años cincuenta, en la Costa del Sol se va a iniciar un espectacular desarrollo turístico, convirtiéndose en un importante polo de atracción. Ello dará lugar a la llegada de importantes contingentes de emigrantes, lo que provocará a su vez un gran auge constructivo y un desmesurado y descontrolado crecimiento urbano, que se inicia en los primeros años de la década de los sesenta y se mantendrá hasta la llegada de la una nueva crisis económica.

Actualmente Málaga es una ciudad multifuncional que, sin una gran especialización en sus funciones, sigue teniendo una economía muy terciarizada, una población activa moderada y una estructura productiva que sigue sin estar excesivamente evolucionada.

No obstante, Málaga cuenta también con un gran dinamismo social, una población joven y un fuerte crecimiento demográfico, que sólo se ha reducido en los últimos años. A ello hay que unir el hecho de que Málaga constituye un importante centro administrativo y de servicios, concentrándose en ella áreas de decisión, entidades financieras y administrativas que precisan, y a su vez estimulan, el desarrollo de centros de negocios. Finalmente Málaga acoge el Parque Tecnológico de Andalucía. Dicho Parque se pretende presentar como el vértice fundamental del triángulo productivo de la ciudad, constituido además por el Aeropuerto y la Universidad que aunque joven presenta un importante grado de consolidación, incluyendo más de un centenar de sólidos grupos de investigación.

SEVILLA

(ciudad de gran potencial tecnológico)

versus

MÁLAGA

(ciudad en pleno desarrollo y crecimiento)

En cuanto a la infraestructura de Sevilla, dispuso de un potente sistema de telecomunicaciones a partir de 1992 con las inversiones de EXPO'92. Cabe citar, por ejemplo, la Universidad de Sevilla, la importancia del complejo tecnológico Cartuja 93, el Instituto de Microelectrónica de Sevilla (IMSE) que es uno de los tres institutos que configuran el Centro Nacional de Microelectrónica (CNM), el Instituto Andaluz de la Tecnología (IAT). Además, existe un proyecto llamado la Ciudad de las Tecnologías promovido por la Asociación de Empresarios de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Andalucía, que agrupa unas 80 empresas, y por el Consorcio de Tecnologías Avanzadas, que impulsa el Proyecto Andalucía Tecnológica.

Pero Málaga goza de una localización y de un clima privilegiados. Málaga, como Capital de la Costa del Sol, cuenta con el reconocimiento internacional de "Ciudad del Turismo”. Ha generado una capacidad de desarrollo y bienestar difíciles de imaginar años atrás. La instalación en su suelo de grandes empresas multinacionales no es ajena a esta calidad de vida. Además, al ser una ciudad de servicios como se apuntó en el anteriormente, cuenta con una potente infraestructura en cuanto a transportes y comunicaciones. Citar el puerto los puertos de Málaga como enlaces importantísimos con el exterior, la Universidad de Málaga que, en cuanto a Tecnología, forma más y más profesionales perfectamente cualificados, el Parque Tecnológico de Andalucía, donde se concentran grandes empresas como un lugar de alta calidad para la instalación de PYMES, el Instituto Andaluz de la Tecnología, etc., tiene el objetivo de “conseguir que el desarrollo tecnológico pueda ayudar al desarrollo económico de la región” según cita Felipe Romera Lubias en su ponencia “Science Parks, the engine to growth” que se puede encontrar en una de las web de la bibliografía.

Nadie mejor que los mismos profesionales que trabajan en una y otra ciudad pueden responder a la pregunta de este documento: Málaga, ¿Capital Tecnológica de Andalucía?. En una encuesta que hice mediante correo electrónico en Abril de 2001 a 50 empresas de Málaga y Sevilla y otras 15 de Madrid y Barcelona solo dos curiosamente ubicadas en Málaga contestaron. A continuación, como prometimos al enviarles la encuesta, citamos sus respuestas:

Pienso que Málaga es la capital tecnológica de Andalucía, lo que no quiere decir que Málaga tenga un nivel altísimo, sino que Andalucía en general tiene un nivel muy bajo.

A pesar de esta afirmación, Málaga es un referente en diversos campos como el de la electrónica de radio (Atlinks, Nokia con equipos de I+D propios), un elenco de empresas de matricería de precisión (vienen de distintas partes del mundo para desarrollar proyectos), creación y fabricación de componentes (desde condensadores en CECSA hasta células fotovoltaicas en ISOFOTON), fabricación y ensamble de ordenadores, impresoras y modems (FUJITSU).

Nosotros reparamos dispositivos con destino a todo el globo y somos una empresa puntera a nivel español.

Son ejemplos muy puntuales, y ojalá hubiesen más, pero mi esperanza es que vaya a más.

Javier Melgar

Dpto. de Ingeniería AUCORE S.L.”

“Son muchos los datos que avalan la capitalidad [tecnológica] de Málaga.

El vertiginoso ritmo de crecimiento que viene registrando en los últimos años junto con su liderazgo en los sectores más dinámicos de la economía andaluza, como el turístico, la construcción o la tecnología punta, refuerzan este planteamiento. Y eso que, frente a Sevilla, Málaga no se beneficia del flujo de ingresos que genera el sector público por ser la capital administrativa de la Comunidad.

Málaga lleva cinco años creciendo por encima de la media de Andalucía, el turismo de sol y playa aporta unos ingresos de 1,2 billones de pesetas, lo que supone más de la mitad de lo que se genera en Andalucía, y cuenta con un parque de viviendas residenciales que alberga a más de tres millones de turistas cada año y que mantiene un ritmo de expansión sin precedentes.

Mención aparte merece el dinamismo del sector de la construcción en esta provincia, en la que se están construyendo más de la mitad de las viviendas que se inician en toda la Comunidad y que sigue creciendo pese a la desaceleración que se registra en esta área productiva. Esta situación ha generado que el valor de las hipotecas se dispare hasta aumentar, entre

Enero y septiembre del pasado año, un 41 por ciento con relación al mismo periodo de 1999. Más de 243.000 millones de pesetas se formalizaron en estos nueve meses en créditos hipotecarios. Esta actividad, confirmada con las estadísticas mensuales en las que la sitúan como líder en creación de empresas acaparando una de cada tres sociedades que se constituyen en Andalucía, hace que Málaga sea la provincia que más aporta a las arcas de la Junta de Andalucía. Durante el pasado año, el Gobierno andaluz ingresó más de 53.000 millones de pesetas vía impuestos, casi diez mil millones más que Sevilla, la segunda en cuanto a niveles de recaudación.

En una época en la que juega un papel predominante las nuevas tecnologías, Málaga también despunta con un parque tecnológico que alberga a casi 200 empresas, que en el 2000 facturaron un total de 50.000 millones de pesetas. Más de 3.000 personas trabajan en la tecnópolis. Por si faltaran argumentos para justificar el potencial de esta provincia, no puede caer en el olvido que la primera entidad financiera de la Comunidad, Unicaja, se encuentra radicada en Málaga. La cuenta de resultados de esta caja de ahorros es otra de las razones de peso. Unicaja cerró el pasado año con 250.000 millones de pesetas en plusvalías latentes y con un excedente de más de 75.000 millones de pesetas en recursos propios. Además, mantiene una plantilla que viene a suponer el 42 por ciento del total de trabajadores de las cajas de ahorros andaluzas y controla el 60 por ciento del volumen de negocio.

Diario Sur

opinion.su@diariosur.es”.

Mi opinión personal.

La sociedad reclama unas empresas sólidas que generen empleo y riqueza. Para ello es esencial apostar por los cuatro factores esenciales que construyen ciudades tecnológicas que son la Universidad, que aporta tecnología y talento; la empresa, que lo demanda; el negocio, que lo explota; y por último, una eficiente gestión, que lo mantiene y le da estabilidad.

Pero, pienso que atraer tecnologías de manera indiscriminada es una opción errónea. Se debe optar por aquellas tecnologías demandadas por sus principales sectores productivos, como la agroindustria o el turismo y construir poco a poco una cultura tecnológica.

Málaga cuenta con varios de los factores comentados anteriormente pero si consultamos la historia que en el epígrafe correspondiente desarrollamos, en el ámbito tecnológico, recuperar los retrasos es sumamente difícil, casi imposible, ya que, para acceder a nuevas tecnologías e innovaciones, es necesario utilizar siempre, a su vez, tecnologías de vanguardia.

Llegado a este punto solo cabe confesar que se ve un futuro muy bueno para Málaga pero que aún es difícil considerarla como Capital Tecnológica de Andalucía aunque poco a poco pudiese ir convirtiéndose en ésta. Todo esto dependerá de las inversiones que las empresas realicen en esta ciudad. No hay que olvidar que Sevilla cuenta con una mayor infraestructura y que será una gran competidora.

Por otra parte, como estudiante de último curso de I.T.T. (Sistemas Electrónicos) he de decir que aquí en Málaga el futuro para nosotros no está muy claro y nos vemos obligados a inminente emigración, por lo menos, a Sevilla y esto supongo que querrá decir algo. Es cierto que estamos preparados como los que más debido a la buena formación académica que nos han suministrado, que podemos ser muy buenos profesionales, que podemos desenvolvernos en cualquier aspecto, que podemos asumir cualquier responsabilidad, que podemos adquirir cualquier formación extra que las empresas nos suministren pero esto no es suficiente como para que las empresas de Málaga nos contraten y ojalá me equivoque. Por tanto, no se explota el recurso interno y esto es un gran error. En cuanto a los Ingenieros Superiores el tema cambia pero no mucho puesto que la mayoría también emigran a otras ciudades.

Por tanto, aunque muchos sean los argumentos que nos indiquen que Málaga posiblemente pueda convertirse en la futura Capital Tecnológica de Andalucía, si consideramos esta afirmación como una implicación a la “capacidad de dar empleo a los profesionales del sector” y “capacidad de explotar y aprovechar al máximo los recursos internos” ni debo ni puedo estar de acuerdo con ella.

Bibliografía.

www.andalucia.cc/municipal/malaga/index.htm

www.junta-andalucia.es/nuevosiglo/06b.htm

www.cma.junta-andalucia.es/

www.diputamálaga.org

www.pta.es/pta

www.civila.com/hispania/campanilla/parque.htm

www.cartuja93.es

www.imse.cnm.es/index.htm

www.diputasevilla.es

www.junta-andalucia.es/nuevosiglo/06b.htm

FRANCISCO JAVIER MONTES DURÁN

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