Técnicas y herramientas pedagógicas

Pedagogía. Técnicas de participación. LLuvia de ideas. Aplicaciones. Técnicas de atención. Técnicas grupales. Equipos de trabajo. Desarrollo

  • Enviado por: Alfredo Calderón Martínez
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 4 páginas

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TECNICAS Y HERRAMIENTAS PEDAGÓGICAS

Técnicas y herramientas de participación

La Lluvia de Ideas es una técnica grupal muy útil para aprender a interactuar con los compañeros y obtener buenos resultados. Esta técnica se lleva a cabo en grupos o equipos que oscilen entre 6 y 12 integrantes y un facilitador.

Es importante determinar el reto a tratar, el cual debe ser específico, y se deben aclarar las normas ajo las cuales se llevará a cabo la dinámica. Estas normas son:

  • Trabajar por turnos. Cada participante expresará su opinión respecto al tema a tratar.

  • No se permite la crítica. Se debe evitar a toda costa enjuiciar o valorar las ideas de los demás, hasta que se hayan producido todas las participaciones. Aquí el facilitador debe poner mucha atención para mediar todas las intervenciones y evitar cualquier desviación.

  • Es bienvenido todo tipo de ideas, por extravagantes que puedan parecer. Producir intervenciones que podrían ser calificadas como “locas” o “extravagantes”, permite una “libertad” mental que facilita el acceso de múltiples opciones para resolver el reto en cuestión, además de que fomenta un ambiente agradable y de buen humor que promueve el surgimiento de nuevas ideas.

  • Trabajar en equipo, tomando lo útil del otro. Cada integrante debe estar atento a las aportaciones de los demás, para que su mente pueda elaborar ideas anexas o nuevas, con base en lo expuesto por los compañeros.

  • Es importante la cantidad. Entre más ideas se generen, mayor será la posibilidad de encontrar una solución. El facilitador debe animar al grupo preguntando: “¿Qué más, qué más?”

  • Anotar cada una de las aportaciones. Cada una de las aportaciones generadas en la lluvia de ideas, se debe ir anotando en el pizarrón o en el rota folio, para que, al terminar esta parte de la dinámica, se establezcan los criterios para evaluar las ideas aportadas, y juntos los participantes, discutan y seleccionen la idea o combinación de las mismas, que representen la solución más viable.

  • Aplicaciones de la lluvia de ideas

    Las aplicaciones de Lluvia de ideas, pueden ser variadas, estos son algunos ejemplos:

    • Para sacar un consenso sobre las ideas que tenga el grupo sobre un tema nuevo. Esto dará idea al facilitador de lo que el grupo conoce, permitiéndole hacer un diagnóstico y planear desde dónde debe abordar el tema.

    • Para obtener conclusiones sobre un tema tratado y saber cuánto fue lo aprendido y el impacto que alcanzó el tratamiento del tema en los integrantes de nuestro grupo.

    • Dentro del ámbito empresarial, en los círculos de calidad, donde se usa como punto de partida, para identificar las áreas de oportunidad que posee un determinado departamento de cualquier empresa.

    • En sesiones donde se busca la solución a retos, como pueden ser: saber el nombre de una nueva marca, una frase publicitaria, una estrategia de acción, nombres de nuevos productos, etcétera.

    Técnicas de atención

    Uno de los grandes retos de un facilitador, un ponente, un conferenciante, un profesor, etc., es atraer la atención de su público, ya que es a través de este proceso que la información recibida es procesada y tiene un impacto importante en la memoria del individuo.

    Por lo tanto, un facilitador deberá realizar la apertura del tema que va a tratar, de una manera impactante e interesante, de forma que capture la atención de los presentes de forma inicial. Posteriormente, en el desarrollo de su intervención, deberá practicar la aplicación de varios estímulos sensoriales (canales: auditivo, visual y kinestésico), para que la atención tenga diversidad y no decaiga; por otro lado, el facilitador deberá eliminar estímulos que compitan y distraigan la atención hacia otra temática.

    Mantener la atención de las personas que conforman un grupo, debe ser un proceso dinámico, para que no se caiga en el aburrimiento y la distracción. Este dinamismo se puede dar con un cambio de actividad, cada 20 minutos aproximadamente, ya que es el tiempo estimado en el que el cerebro puede mantener la atención concentrada en algo. Entonces podemos establecer que la concentración es la habilidad de sostener la atención durante un determinado período.

    Continuamente se piensa que durante el trabajo en equipo, se pueden producir alteraciones emotivas y distracción del tema a tratar, sin embargo, bien dirigido, este trabajo en equipo causa una sinergia de grupo y mantiene la atención centrada en el tema puesto a discusión, siempre y cuando el facilitador haya realizado una buena sensibilización respecto a lo que se espera del equipo y maneje el tiempo suficiente para dicha tarea, ya que si se otorga tiempo de más, entonces la atención se disipa y se cae en la conversación informal de multitud de temas, y si se otorga tiempo de menos se cae en frustración.

    Algunas estrategias para promover la atención, son:

  • Cuidar los aspectos emocionales, cuando se trata de mantener la atención de los integrantes del grupo, ya que en un ambiente tenso, se provocan preocupaciones que distraen la atención.

  • El uso de la música, ya que la música es capaz de influenciar al cerebro para alcanzar un nivel alfa de concentración, además de lograr un efecto tranquilizante y promover una ambientación relajada que permite fluidez en el desarrollo de la sesión.

  • Permitir que las personas escriban, ya sea tomando notas, realizando mapas mentales, etc. ayuda a mantener la atención sobre el tema, ya que el solo acto de escribir conlleva un gran trabajo cerebral, que correlaciona todo lo que se está trabajando a través de un complejo sistema de conexiones neuronales.

  • Aplicar ejemplos de la vida real, atrae la atención a cualquier tema que se esté trabajando. Es muy importante que el facilitador promueva la mención de ejemplos prácticos.

  • Hacer preguntas abiertas y si personalizar, cuando todos los oyentes se ponen alerta para encontrar y poder dar la respuesta correcta.

  • Técnicas grupales

    Es importante entender la potenciación a la que se da lugar cuando se trabaja colaborativamente, entendiendo por trabajo colaborativo el hecho de que las personas al trabajar en pos de una meta, quedan todas igualmente sensibilizadas e involucradas en todas las áreas del proyecto, y no solamente en una sección del mismo. Por otro lado se fomenta la creatividad, a través de la certidumbre de que cada facilitador es capaz de crear técnicas grupales de trabajo, aplicables y efectivas en el medio donde se encuentra trabajando y de acuerdo con los contenidos que se tratan de transmitir.

    Formar equipos de trabajo ayuda a varios aspectos, como son:

    • Que las personas se movilicen de un lugar a otro para formar los equipos, satisface a las personas kinestésicas, quienes poseen este canal de comunicación-percepción más desarrollado.

    • Se promueve la integración del grupo, esto es, aprender a conocer a las personas como tales, descubriendo nuevos aspectos en distintos ámbitos de su vida.

    • Se experimenta el intercambio del liderazgo, dando oportunidad de dirigir, a diferentes integrantes del grupo, de manera que ellos mismos puedan ir descubriendo sus habilidades y capacidades en este contexto.

    • Experimentar distintas formas de trabajo. Poder trabajar con distintos individuos, ayuda a interrelacionarse y a aprender a comunicarse con personas con distintos tipos de talentos, caracteres, habilidades, y a sacar junto con ellos un reto adelante.

    • Entender que la proyección del trabajo en equipo se encuentra en todos los círculos que rodean al ser humano; como son la familia, la escuela, el trabajo, los proyectos sociales, etcétera.

    • Constituye una oportunidad para aprender a transmitir mensajes y a trabajar para obtener un pensamiento convergente, resultado de la persecución de un mismo fin.

    La preparación de las técnicas grupales

    El papel del facilitador, en este tipo de dinámicas en equipo es promover un ambiente relajado y de camaradería, para provocar confianza y buen humor, lo cual permite que en el momento de formar los equipos de trabajo, exista un buen índice de aceptación y comodidad, en contraposición a lo que en muchas ocasiones ocurre, cuando una persona, al quedar en algún equipo, se siente insegura e incómoda, simplemente por las personas con las que le tocó trabajar.

    El facilitador también tiene que ser flexible, en el sentido de, primero, dar libertad para que se formen los equipos o cambiar de equipo a algún integrante si éste lo pide; sin embargo, tiene que procurar que poco a poco, el grupo entienda la intención y la ganancia del verdadero trabajo en equipo, y que por sí mismo coopere a que cada vez exista mayor intercambio entre las personas del grupo, para formar equipos con distintos integrantes para diferentes dinámicas.

    El desarrollo

    El facilitador debe manejar bien el equilibrio y la justicia, ya que en el momento de las intervenciones, cuando cada equipo da su aportación, debe permitir iguales oportunidades y tiempos a cada uno de los grupos participantes, para que todos se sientan reconocidos y motivados.

    A veces se acostumbra antes de trabajar en equipo, dar o crear con los mismos integrantes, un “código de honor”, es decir, una serie de normas para guiar la interacción entre los miembros. Algunos ejemplos son:

    • Dar oportunidad a todos los miembros de participar, dándoles el mismo tiempo de exposición de sus ideas.

    • Jamás forzar a alguien a participar

    • Que sea el respeto lo que guíe el desarrollo de la dinámica

    • Otorgar roles de interacción, como son: moderador, es decir, el que controla las participaciones.

    • Hacer conciencia de que la comunicación es también: “saber escuchar”.

    Consejos prácticos

    Procurar que todos los equipos que se formen sean homogéneos en cuanto a:

    • Número de integrantes.

    • Número de hombres y mujeres que lo conforman

    • Que se sienten, si es posible, en círculo, de modo que su interacción sea cercana y sus opiniones sean escuchadas por todos los integrantes del equipo

    • Si surgen conflictos en alguno de los equipos, es importante recordarles que “el respeto es la primera norma” y que traten de encontrar una conclusión representativa del pensamiento grupal.

    Materia: Habilidades de la Enseñanza I

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