Técnicas del mensaje periodístico. El acontecimiento

Comunicación. Noticia. Sujeto. Acontecimiento periodístico. Actualidad. Proximidad. Humanidad

  • Enviado por: Jara
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
publicidad
publicidad

Tema 1. El acontecimiento periodístico

  • El acontecimiento

  • Según Abraham Moles, la definición del acontecimiento hace referencia a los “tipos de variaciones perceptibles en un entorno que no han sido previstas por el sujeto incluido en dicho entorno”. Las sociedades son sistemas de normas y es precisamente cuando se rompen esas normas cuando podemos hablar de acontecimiento, aludiendo al factor sorpresa que será lo que ayude a elevar un hecho a la categoría de acontecimiento y, al mismo tiempo, a jerarquizar éstos. Moles remite así a dos características fundamentales:

  • variación del sistema,

  • imprevisibilidad.

  • En contraposición a la afirmación de Moles, para Edgar Morin acontecimiento es:

  • todo lo que sucede en el tiempo,

  • todo lo improbable, singular y/o accidental.

  • El acontecimiento periodístico

  • Del concepto de acontecimiento general se deriva el acontecimiento periodístico, que no debe confundirse con el anterior. En La construcción de la noticia, Miqel Rodrigo define el acontecimiento periodístico como una “variación comunicada del sistema por la cual los sujetos pueden sentirse implicados” aludiendo así a tres puntos clave que lo diferencian del acontecimiento general:

  • Variación perceptible del sistema: Debe existir una ruptura de la norma, teniendo en cuenta que cuanto mayor sea dicha ruptura, mayor será la importancia del acontecimiento. No obstante hay que admitir que existen hechos periodísticos previstos que no carecen de importancia, con lo cual el acontecimiento periodístico no puede caracterizarse por el factor sorpresa.

  • Comunicabilidad del hecho: el acontecimiento debe poder comunicarse, el periodista tiene que poder convertir ese hecho en noticia.

  • Implicación de los sujetos: El público participa de alguna manera en la construcción del acontecimiento periodístico ya que es su interés lo que determina el rechazo o no del medio (> interés del público; > implicación con el medio; la no implicación produce rechazo). El grado de implicación es variable:

    • Directa y personal: las noticias más interesantes o que más afectan al público.

    • Directa y no personal: afectan de forma emotiva y/o ideológica, pero no tienen una implicación directa en la vida de las personas/público.

    • Indirecta: pueden llegar a tener repercusión en el entorno del público.

    • No implicación: no tienen ningún interés.

    • Factores implicados en la selección del acontecimiento periodístico

    • Relación:

          • Frecuencia: ajuste a la periodicidad del medio.

          • Umbral: se trata del grado de ruptura de la norma. Se percibe más un acontecimiento cuyo umbral de intensidad sea muy alto.

          • Ausencia de ambigüedad: aumenta la reacción al ser más claro.

          • Significatividad: alude a la afinidad cultural o relevancia del acontecimiento en un entorno al conectar éste con la cultura e intereses de una comunidad.

          • Consonancia: el hecho coincide o no con las expectativas del público (la gente espera que salga).

          • Imprevisibilidad: determina la mayor o menor importancia del hecho.

          • Continuidad: se refiere a la posibilidad o no de continuar el tema en el tiempo. un acontecimiento se puede mantener en el tiempo cuando suscita reacciones.

          • Composición: tiene que ver con el equilibrio entre noticias/temas, así pues un medio de comunicación se basará en su propia composición para establecer tal equilibrio, exigiendo unos máximos y unos mínimos que determinarán la selección del acontecimiento.

          • Valores socioculturales: hacen referencia a la elite (personas, naciones,…)

    • Utilización:

          • Agregación: cuantos más factores se asocien al acontecimiento, mayor posibilidad existe de que se convierta en noticia.

          • Complementariedad: la falta de unos factores se ve compensada por el reconocimiento de otros.

          • Exclusión: se desechan unos acontecimientos a favor de otros.

    • La noticia

    • La noticia es el producto de un proceso comunicativo por el cual el acontecimiento se hace llegar a los públicos. Así pues, no deben confundirse ambos conceptos, ya que mientras el acontecimiento periodístico es el mensaje recibido (por el periodista), la noticia es el mensaje elaborado (habiéndolo sometido a un proceso de selección y jerarquización) y emitido (por el mismo agente).

      3.1. Definición

      - Walter Lippman (década `30): “Recopilación de rasgos de un hecho”. Depende por tanto de los rasgos que confluyan en el acontecimiento.

      - Gaye Tuchman: “…acarrea acercarse a las maneras contemporáneas de comprender el significado de los acontecimientos”. Esta definición remite inexorablemente al contexto espacio-temporal, lo que lleva a considerar el hecho de que en cualquier sociedad la definición de noticia depende de su propia estructura (social) que determina, como productora de sus códigos normativos, lo que es de interés o importancia a esa sociedad.

      - Martínez Albertos: “Hecho verdadero, inédito, actual, de interés general, que se comunica a un público, que puede considerarse masivo, una vez recogido, interpretado y valorado”. Se remite aquí al concepto de veracidad, por lo que cualquier acontecimiento en el que se detecte cierto grado de falsedad no puede convertirse en noticia.

      - Francisco Herráiz: “Noticia es lo que los periodistas creen que interesa a los lectores, por tanto, noticia es lo que interesa a los periodistas”. Alude al interés del público, a la información puesta al servicio del público.

      - Dennis McQuail: “La noticia es oportuna, asistemática, perecedera, trata de acontecimientos desacostumbrados o inesperados, pretende orientar y llamar la atención y es previsible”.

          • Oportuna: la noticia trata hechos recientes o repetidos, aludiendo a la continuidad del acontecimiento.

          • Asistemática: la noticia trata acontecimientos aislados, sin relación entre sí.

          • Perecedera: la noticia sobrevive sólo mientras el acontecimiento esté de actualidad.

          • Acontecimientos desacostumbrados/inesperados: la noticia pretende llamar la atención del lector.

          • Previsible: la noticia trata acontecimientos para los que el público está preparado, pues espera que sucedan.

      3.2. Factores para valorar una noticia

      Con el fin de prestar ayuda para profundizar en el contenido de la noticia, Carl Warren enuncia en 1975 su famoso decálogo, publicado en Géneros periodísticos informativos. La consideración de estos factores pone de manifiesto que no todo lo que parece noticia lo es y evidencia el hecho de que acontecimiento no es igual a noticia.

    • Actualidad. Este es el valor periodístico básico, elemental y prioritario; centrará la atención del público y no debe confundirse con el concepto de novedad.

    • Proximidad.

    • Consecuencias que impliquen al lector.

    • Relevancia personal. El hecho otorga notoriedad a un personaje.

    • Suspense. A menor conocimiento de un hecho o personaje, mayor interés.

    • Rareza. Produce extrañeza en el lector, lo que hace que aumente su interés.

    • Conflicto. Crea polémica.

    • Sexo.

    • Emoción.

    • Progreso. Hace alusión a las consecuencias positivas, los beneficios que del hecho para la sociedad.

    • Partiendo de esta enumeración podemos desglosar algunos elementos de la noticia en sus características particulares:

        • Grados de Actualidad:

          • Simultánea: el hecho ocurre en el mismo momento en que se está contando. Aquí reside la importancia de los medios audiovisuales, capaz de mostrar imágenes en directo.

          • Reciente: el hecho acaba de ocurrir.

          • Prolongada: los hechos mantienen su vigencia durante un cierto período de tiempo.

          • Latente: el hecho acaba de conocerse, aunque no haya sucedido recientemente.

          • Permanente: nunca deja de interesar.

          • Actualización: el hecho fue en algún momento noticia y por alguna razón vuelve a estar de actualidad.

        • Proximidad:

          • Espacial: el hecho sucede o se refiere al entorno geográfico cercano.

          • Afectiva: el hecho conmueve al público, logrando su implicación en el terreno moral, ideológico o emocional.

          • Temática: El destinatario tiene información previa por lo que se da una mayor afinidad/familiaridad con el hecho.

        • Humanidad: Todos los factores que se refieren tanto a los instintos como a los sentimientos entran en el campo del interés humano. Tal es el caso del suspense, la emoción o el sexo.

      3.3. Elementos básicos

      Los elementos básicos de la noticia equivalen a las tradicionales “6 W”, no obstante podemos reconocer dentro de éstas cuatro fundamentales:

        • Qué

        • Quién

        • Cuándo

        • Dónde

        • Cómo

        • Porqué

      Hay que aludir también a lo que constituiría un séptimo elemento: la fuente. Las referencias a la/s fuente/s debe aparecer siempre, lo que proporcionará credibilidad a la noticia.

      3.4. Estructura de la noticia

      Escribir una noticia no se puede plantear desde el punto de vista de una redacción normal, tiene sus propias normas y exigencias. Como ejemplo, nunca se puede redactar una información como una sucesión cronológica, sino que se debe buscar el hecho más relevante y comenzar a narrar a partir de él; el texto periodístico nunca se rige por el orden cronológico de los datos, sino por su importancia.

      La estructura del texto periodístico ha variado mucho desde los inicios del periodismo, incluso si nos fijamos en el periodismo moderno. Dos de los hitos que marcaron esta evolución fueron la aparición de los medios de comunicación ajenos al periodismo escrito. A partir de la aparición de la radio se acortó el texto y con el advenimiento de la televisión cobró relevancia la imagen.

      3.4.1. Evolución de la estructura del texto periodístico

      En un principio se consideraba que el lector siempre leía todo el periódico. Esta idea justificaba el hecho de que se escribieran páginas sucesivas sin criterio ni orden. Los textos eran largos y muy poco estructurados, primando, por ejemplo, el orden cronológico en la redacción de las in formaciones.

      Con la invención del telégrafo la estructura del texto periodístico se va haciendo más nítida. El telégrafo no sólo permitió, a partir de la Guerra de Secesión estadounidense (1861-65), enviar corresponsales a lugares alejados, sino que por este mismo motivo impuso unas necesidades específicas a la redacción periodística: el primer párrafo normalmente constituía un resumen de los más importante de la crónica para que no se perdiera información a la hora de encajar el texto en la redacción; igualmente el resto del cuerpo informativo constituía una sucesión de párrafos ordenados según su importancia y contenido informativo. Esta estructura se perpetuó en el tiempo conocida como la “pirámide invertida” y ha imperado hasta hace unos 15-20 años. La información se resume en un primer párrafo o lead, donde se responde a las 6w, y a lo largo del texto se desarrollan los datos dados anteriormente. Esta estructura se sigue manteniendo en los teletipos y notas de prensa.

      En la actualidad la estructura de pirámide invertida ha evolucionado hacia un texto en el que se desarrolla en un primer párrafo lo más importante: un hecho y los datos más relevantes (que ya no tienen que ser las 6w). Lo que se menciona en el lead no se vuelve a repetir en el texto y en el resto del texto la información se ordena en párrafos esquematizados en los que se agotan los temas para no tener que volver a hablar de ellos.

      3.5. El lenguaje informativo

      Generalmente se contemplan cuatro características básicas del lenguaje informativo, conocidas como las “4 C”:

        • corrección,

        • claridad (que es el objetivo comunicativo),

        • concisión (que tiene que ver con la economía expresiva que requiere un espacio limitado),

        • captación del interés del lector.

      Algunos autores proponen otras características, tal es el caso de Martín Vivaldi, para quien el lenguaje informativo se reconoce por:

        • claridad,

        • concisión,

        • densidad (ir directamente a las palabras que mejor definen lo que estamos escribiendo; utilizar palabras precisas),

        • exactitud (evitar ambigüedades y equívocos),

        • sencillez (no vulgaridad),

        • naturalidad (evitar afectaciones lingüísticas),

        • originalidad,

        • brevedad,

        • variedad (no repetir palabras, construcciones o expresiones para evitar hacer un texto monótono y repetitivo),

        • atracción,

        • ritmo,

        • color,

        • sonoridad,

        • detallismo,

        • corrección.

      Estas características derivan en el estilo periodístico, que constituye la capacidad de desviarse respecto a la norma. Ese estilo periodístico se asocia a:

        • Estilo informativo

        • Estilo ameno o folletinista

        • Estilo de solicitación de opinión o editorializante

      3.5.1. El estilo informativo

      Según Emile Dovifat, el enunciado de la noticia (elemento que constituye el máximo exponente del estilo informativo) requiere corrección, concisión, claridad y captación (4c), para ello se deben dar varias características que conducen a un estilo propio con una serie de herramientas y mecanismos expresivos que ayudan a construir el discurso.

        • Los verbos se prefieren siempre en forma activa y en presente, que da fuerza y sensación de actualidad. El empleo del gerundio, por el contrario, no es muy deseable, ya que es difícil de utilizar correctamente.

        • Se debe evitar el uso de frases y términos no conocidos. Si son imprescindibles se debe explicar bien su significado.

        • Es preferible evitar el empleo de adjetivos calificativos, ya que con ello se pierde objetividad.

        • Es mejor utilizar el menor número posible de comas y construir la frase en orden gramatical normal (Suj.-Veb.-Pred.).

        • Hay que tener cuidado con el uso de imágenes y metáforas. Sólo se utilizarán cuando den fuerza y sentido a la narración, de no ser así pueden dar al lector sensación de afectación y cursilería.

        • No debe abusarse del entrecomillado, la cursiva y otros elementos paralingüísticos ya que el mensaje debe imponerse por la fuerza de su contenido y no por su tipografía. Es preferible el estilo indirecto y el entrecomillado se impondrá sólo a frases importantes o para resaltar palabras.

        • El “yo” está muy raras veces justificado. No debe existir la presencia del periodista.

      3.5.2. El estilo ameno o folletinista

      Es menos encorsetado y menos puro que el anterior, permite ciertas licencias y se emplea normalmente en secciones más abiertas como Cultura u Ocio. Se trata, según Dovifat, de un estilo a medio camino entre la literatura y el periodismo.

      3.5.3. El estilo editorializante o de solicitación de opinión

      Este estilo se emplea en textos cuyo objetivo es la valoración de los hechos y la orientación del lector, requiere argumentación y conclusión y es propio de los géneros de opinión. Existen tres tipos de editorialización:

    • Didactálica: se trata de elaborar un discurso autoritario que no deja margen a la duda con el fin de imponer una opinión acorde a la actitud de cátedra autoritaria.

    • Objetiva: el autor se abstiene de hacer juicios y la editorialización es muy leve, en cambio se acumulan datos y argumentos que puedan provocar la opinión del lector.

    • Interpretativa: se proporcionan todos los elementos necesarios para que el lector conozca el tema con el fin de orientar al lector hacia unas conclusiones.

    • 1

      Elementos fundamentales