Teatro español posterior a 1936

Literatura española contemporánea del siglo XX. Obra teatral de la posguerra. Nuevas formas dramáticas

  • Enviado por: Luis El Hamster Andalucista
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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LAS NUEVAS FORMAS DRAMÁTICAS

Visión general y etapas

La situación del teatro anterior a la Guerra Civil continúa después de la misma e incluso empeora porque los condicionamientos comerciales e ideológicos son aún mayores:

  • Las compañías de teatro siguen dependiendo de los intereses de los empresarios que también tienen que someterse a su vez a las preferencias de un público burgués con una cultura superficial.

  • Las limitaciones ideológicas se agravan hasta los últimos extremos porque la censura del régimen franquista lo controla todo.

Por todo lo anterior el teatro de posguerra apenas manifiesta inquietudes renovadoras y son aceptados los autores que transmiten un teatro de diversión, conformista y sin ninguna aspiración de trascendencia. Los autores que son considerados serios y profundos tienen dificultades para que sus obras sean representadas y por ello recurrirán a los “teatros de ensayo” y en las representaciones de teatro independiente que después será considerado como un teatro independiente soterrado u oculto.

A pesar de todo lo anterior, en el teatro de posguerra pueden reconocerse las mismas etapas y tendencias que se dan en la novela y la poesía:

  • Etapa: Desde el final de la Guerra Civil hasta mediados de los años 50 continúan las tendencias más tradicionales del teatro español, aunque se advierte la búsqueda de otras formas teatrales como puede ser el teatro existencial.

  • Etapa: Desde mediados de los años 50 hasta mediados de los años 60 se cultiva un teatro realista y social con la finalidad de dar testimonio y denunciar los problemas del momento hasta donde permite la censura.

  • Etapa: Desde mediados de los años 60 hasta el final de la dictadura franquista se va evolucionando desde el realismo social hasta un nuevo teatro que es considerado como teatro experimental con un fuerte contenido crítico lo que le lleva a ser un teatro soterrado.

  • Etapa: Con la implantación de la democracia se eliminan las ataduras que imponía la censura y se produce una gran variedad de tendencias teatrales, pero la mayoría de ellos con poca calidad.

  • El teatro de posguerra

    Al terminar la Guerra Civil los principales dramaturgos como Valle-Inclán y Lorca habían muerto y otros como Alberti tienen que exiliarse, con lo que queda reducida la producción a las últimas obras de Benevente, Arniches, etc. Las principales obras que se representan son comedias extranjeras y en general de poca calidad, salvo excepciones porque están al servicio de un público burgués que lo que intenta es olvidar problemas. Como instrumento de diversión el cine le lleva ventaja al teatro y esta es otra de las razones de la crisis del teatro.

    Dentro de la producción dramática de los autores españoles de los años 40 y los años 50, cabe señalar las siguientes líneas:

    • Un tipo de alta comedia en la línea del teatro banaventino en el que se sitúan nombres como José Mª Pemán, Torcuato Luca de Tena, Joaquín Calvo Sotelo, Ruiz de Iriarte, etc. Se trata de un teatro caracterizado por el predominio de las comedias de salón, aveces con una amable crítica de costumbres unida a una defensa de los valores tradicionales con una preocupación por la obra bien hecha que se manifiesta en una buena estructuración y unos diálogos muy bien hechos.

    • El teatro cómico: es una de las facetas más interesantes de aquellos años con toda la variedad que va desde Jardiel Poncela a Miguel Mihura. Poncela se había propuesto “renovar la risa” y semejante será el caso de Mihura. Ambos presentan aspectos que han sido considerados como precedentes del teatro del absurdo. En esta línea se encuentra algún continuador de cierto valor como Álvaro de la Iglesia.

    • En una línea muy distinta hay que situar el nacimiento de un teatro grave, preocupado e inconformista que se inserta al principio de una corriente existencial. Dos fechas resultan claves: 1949 con el estreno de “Historia en una Escalera” de Buero Vallejo y en 1953 con la presentación de “Escuadra hacia la muerte” de Alfonso Sastre. Ambas son obras con una orientación dramática que está en consonancia con las inquietudes del momento, y más tarde, hacia 1955 ambos autores iniciarán un teatro social.