Teatro de la Generación del 98

Literatura española contemporánea. Esperpento. Obras teatrales valleinclanescas. Unamuno. Azorín. Valle Inclán

  • Enviado por: Andrea Marchetti
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 7 páginas
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EL TEATRO DE LA GENERACION DEL '98 RESPECTO DEL TEATRO VALLEINCLANESCO

BREVE REFERENCIA HACIA EL TEATRO DE UNAMUNO:

Don Miguel de Unamuno y Jugo, pertenece exclusivamente a la «Generación del '98». En toda su producción teatral se presentan problemas de conciencia o de fe. Guillermo Díaz Plaja opina que posee esencialmente una angustia existencial. Su disconformidad con la estética modernista es fácil de documentar. Dijo: «el ser desagradable puede llegar a ser en casos una fórmula estética, y hoy esa fórmula es España, dada la horrenda ramplonería del gusto reinante».

Al morir Valle Inclán, Unamuno le dedica un importante trabajo a su obra, donde deja de lado su posición antiestetisista, exaltadora del clasicismo frente al Modernismo. El artículo aparece publicado en la revista “Aduaneros Literarios” de enero/ '36:

«Católico literario, a lo Chateaubriand, ¡claro! Como su Carlismo, también de teatro. En su vida se ponía en jarras... alguna que otra vez se encampanaba, y so capa se reía. Como buen actor se comportaba en su casa como en escena. Él hizo de todo, muy seriamente, una gran farsa. Que por su desinterés cobró cierta grandeza. Fundió la alegría con el Esperpento. Y adoró a la Belleza como alegría de la vida».

Unamuno habla de la lengua escrita de Valle de esta manera:

«Valle creó su propio dialecto, entendiendo por ello una lengua conversacional que elevó a la categoría de lengua literaria. Este dialecto no es el falseado pseudodialecto de «La Marquesa Rosalinda», sino una lengua a la vez gallega y romance».

Esta lengua está configurada y definida por su condición teatral. Lengua de escenario y, en oportunidades de escenario callejero.

«Valle fue intuitivo, no un técnico ni un conocedor del lenguaje. Las palabras le sonaban o no le sonaban. Y según él son, les daba un sentido a la vez arbitrario».

Por ejemplo habla del uso de la palabra regalía, que del sentido jurídico perteneciente a la corona la transforma en regalo, en algo dulce o grato.

«Además, no era capaz de descifrar las expresiones de las cuales se servía, porque para él, actor ante todo y sobre todo, las entrañas estaban en lo que antes de ahora se han llamado las extrañas».

El fondo estaba en la forma. Por la cual y para la cual la palabra es válida por sí misma. Valle Inclán no fue un ideólogo, no fabricó ni manejó ideologías sino que, luchó por ellas tomando como instrumento la pluma. Fue un dramaturgo en quien la tensión estética actuó paralela a la tensión eidética pero, condicionándose y correspondiéndose continuamente. Evidentemente para Valle la ambigüedad fue un requisito indispensable.

BREVE REFERENCIA HACIA EL TEATRO DE AZORÍN:

José Martínez Ruiz, cuyo seudónimo es Azorín (diminutivo de Azor), es considerado figura patriarcal de la Generación del '98.

Intentó la renovación de la escena española con un tipo de comedia o drama que él llamó «superrealista». Partiendo de la negación de la estética naturalista, introduce recursos que permiten aflorar el mundo del subconsciente. En este teatro superrealista funde el ensueño, la alucinación de la muerte y el misterio.

Azorín considera que en la obra teatral lo fundamental es el diálogo. Como escritor y observador teatral, es evidente que no confunde el texto dramático con la narrativa.

Dice: « En el arte del teatro el diálogo lo es todo. Todo debe estar en el diálogo. En el diálogo limpio, resistente y flexible a la vez; fluido y coloreado. El teatro es diálogo; en el diálogo debe estar contenido todo. El carácter de los personajes, la escena, el traje, las costumbres, las particularidades de tal o cual hombre o mujer; todo, en fin, se debe deducir del diálogo. El Teatro vale y brilla por el diálogo».-

Pérez Minik, quien considera al teatro de Azorín como un teatro de la evasión pura, resume así sus notas fundamentales: «Gusto por la elipsis como dispositivo espiritual, sentido ingenuo del teatro como juego, simbolismo poético, evasión de orden romántico, crítica subjetiva de la escena, concreción de lo maravilloso y, anegándolo todo, su actitud antirrealista que recubre toda su actitud teorética»

En un artículo « Aquella Generación» entre comentarios de noventaochistas, Azorín deja traslucir la admiración que tiene hacia Valle:

« La originalidad, la honda y fuerte originalidad de Valle Inclán consiste en haber traído al arte esta sensación de la Galicia triste y trágica, este algo que vive y no se ve, esta difusa aprensión por la muerte, este siniestro presentir de la tragedia que se avecinda, esta vaguedad, este misterio de los palacios centenarios y de las abruptas soledades. Teño medo d'unha cousa que vive e que non se ve. Toda la obra de Valle Inclán está condensada en esta frase de Rosalía: Non se ve... No se ve el dolor que nos cerca, no se ve el drama que está en suspenso en el aire, no se ve la muerte, la escondida e inexorable muerte, que nos anuncia el peregrino que llega a nuestra puerta, como en el Siglo XIII, o el can que aúlla lastimeramente en la noche».

VALLE INCLÁN VISTO POR PÍO BAROJA:

« Valle Inclán tenía una aspiración a la gloria como ninguno de sus compañeros. Tenía una voluntad tersa y firme, que contrastaba con la de los demás, floja y desmayada... Además de la antipatía física, había entre nosotros una antipatía intelectual...Como yo no estaba dentro de la corriente literaria de principios de este siglo, en el extranjero dirigida por D'ANNUNZIO y MAETERLINCK, y en España por Ruben Darío, Benavente y Valle Inclán, se consideraba que yo era un hombre malhumorado y rencoroso, pero no era tal, yo me entusiasmaba con Dickens, con Stendal, con Dostoievsky en cambio D'Annuzio, Maeterlinck y el Teatro Francés de la época, me fastidiaban tremendamente »

En realidad más que una antipatía era una desarmonía temperamental, y sus consecuencias en el plano de la expresión son de primerísima importancia. Valle Inclán que tanto hizo por enterrar lo que consideraba una prosa castiza, que renegaba de la lengua finisecular por considerarla anacrónica, trabajó para crear para nosotros una expresión ardiente, distinta, no podía de ninguna manera ser simpático a otro escritor que también protestaba contra una prosa oratoria y verborrágica.-

EL TEATRO VALLEINCLANESCO

1899 «Cenizas», drama en tres actos

1906 «El marqués de Bradomín», edición teatral de las Sonatas

1907 «Romance de Lobos», comedia bárbara dividida en cinco jornadas. «Aguilas de blasón», comedia bárbara.

1908 «El yermo de las almas», reelaboración teatral de Cenizas

1909 «Cuentos de abril», escenas rimadas. «La cabeza del dragón»

1911 «Voces de gesta», tragedia pastoril. «La marquesa Rosalinda»

1912 «El Embrujado», o Tragedia de tierras de Salnés

1913 Primeras publicaciones de sus Obras completas

1920 «Farsa y licencia de la reina castiza». «Farsa italiana de la enamorada del rey». «Divinas palabras». «Luces de Bohemia».

1921 «Los cuernos de don Friolera». Esperpento.

1922 «Cara de plata», comedia bárbara.

1924 «La cabeza del bautista» y «La rosa de papel», melodrama para marionetas.

1926 «Ligazón» y «Sacrilegio», autos para marionetas.

1926 Bajo el título: Tablado de marionetas para la educación de príncipes, reúne las farsas: «La enamorada del rey». «La cabeza del dragón» y «Farsa y Licencia de la reina castiza».

Bajo el título: Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, reúne las obras: «Ligazón», «La rosa de papel», «El embrujado», «La cabeza del bautista» y «Sacrilegio».

«El terno del difunto», denominada luego «Las galas del difunto».

1927 «La Hija del Capitán».

1930 Bajo el título «Martes de Carnaval» reúne las obras: «Los cuernos de don Friolera», «Las galas del difunto» y «La hija del capitán».

Agustín del Saz establece cinco grupos en la dramaturgia de Valle, según mi criterio la conformación de tal cronología es la más adecuada. :

  • TEATRO BURGUES REALISTA:

  • «Cenizas» (1899) y «El yermo de las almas» (1908).

    B) TEATRO MODERNISTA:

    Su cronología se extiende hasta 1914. Comprende: «El marqués de Bladomín», «Cuentos de Abril», «La Marquesa Rosalinda». A este grupo agrega la farsa de «La enamorada del rey» (1920).

    C) TEATRO INFANTIL:

    «La Cabeza del Dragón» (1910).

    D) TEATRO DE LAS GESTAS IBERICAS:

    Aparece hasta l922. Comprende: Teatro pastoril castellano: «Voces de gesta». Comedias bárbaras gallegas: «Aguila de blasón», «Cara de Plata» y «Romance de lobos». Tragicomedia de aldeas: «Divinas Palabras».

    E) TEATRO SATIRICO:

    Comprende: Retablos medievales: «Ligazón», «La rosa de papel», «El embrujado», «La cabeza del bautista» y «Sacrilegio».

    Esperpentos: «Farsa y Licencia de la reina castiza», «Luces de Bohemia», «Las galas del difunto», «Los cuernos de don Friolera» y «La hija del Capitán».

    La evolución lingüística corre paralela a: la evolución experimentada por las condiciones socioeconómicas del momento, la acentuación de la ideología política del autor, y a la madurez artística del mismo.

    Como modificaciones socioeconómicas nos encontramos con las incipientes pero tímidas modificaciones de las estructuras en la sociedad española finisecular, frente a las convulsionantes modificaciones políticas en el campo europeo y especialmente en el español.

    Artísticamente en sus inicios, Valle se siente atraído por la pompa verbal del Modernismo. La pluma del escritor es prueba de ello, luego la personalidad del mismo se estiliza estéticamente creando un estilo auténticamente personal. No obstante siempre estuvo en contacto con las nuevas modas, corrientes artísticas o ideológicas, ya que no dejaba de viajar de conectarse con sus coetáneos de frecuentar los centros donde se realizaban reuniones literarias, etc. Valle asimiló esas nuevas o diferentes ideas en provecho de una simbiosis. Forjó entrañables criaturas, producto de esa carne y esa sangre que son su lenguaje. Al fin no es más que una transferencia hacia su obra.

    Algunos estudiosos de la obra de Valle Inclán, generalmente insisten en dividirla en dos etapas. No creo que represente un planteamiento correcto, ya que la evolución que diferencia esas supuestas etapas no es claramente perceptible. Las etapas no pueden ser reducidas con matemática precisión a dos. Creo en una evolución paulatina pero continua. Prefiero hablar de fases o momentos caracterizados por la acentuación de cierta tendencia que en su conjunto constituirían la totalidad del proceso lingüístico y/o literario.

    Valle presenta una bipolarización en dos actitudes, perfectamente reducibles a un binomio fundamental: una actitud estetizante - ya que la deformación obedece a un propósito diferente pero, también de carácter estético - y otra actitud de compromiso políticosocial.

    Una primera fase en la producción de Valle Inclán está representada por las publicaciones periodísticas anteriores a 1895, por "Femeninas" (1895 y por "Epitalamio" (1897). Más tarde quizás por influencias de Ruben Darío - amigos entrañables, como se puede leer en las cartas - en las "Sonatas de Otoño -(1902), de Estío -(1903), de Primavera -(1904 y de Invierno -(1905)" presenta un lenguaje diferente. Donde lo plástico y lo pictórico se presentan ensamblados en una prosa cuidadosamente cincelada en armónica sintonía.

    En las Sonatas se observan más claramente, lo que hasta ahora eran sólo atisbos: lo galaico o lo americano. Ambos elementos están de la manera más idónea a las intenciones de Valle. Por ejemplo en la "Sonata de Invierno", se observan rasgos de imágenes andaluzas, flamencas y gitanas, tal vez premonición de lo que sería más tarde la visión acre y atormentada del esperpento.

    Una fase interesante es la de la aparición de las trilogías "La Guerra Carlista"(1907-1908-1909)" y las "Comedias Bárbaras" (1908-1909), aunque la tercer parte "Cara de Plata" recién aparece en 1922. En estas obras encontramos dos aspectos importantes que se reflejan en lo lingüístico. Me refiero al paso de un espacio contextual nobiliario a ambientes rurales o campesinos, en donde los protagonistas pasan a ser el pueblo. Muestra la caída de los aristócratas. Son ahora, las gentes de humilde condición de Galicia, las que constituyen el elemento catalizador que actúa sobre Valle, operando la radical transformación.

    Otra fase que vale mostrar es el paso que opera en las obras con respecto al protagonista, antes individual ahora colectivo. Es una muchedumbre de personas que constituyen el pueblo: soldados, paisanos, pícaros y mendigos. Tanto en las "Comedias Bárbaras" como en "La Guerra Carlista", y a tono con los escenarios y los temas, el vocabulario es ahora arcaizante, popular y representativo de la región gallega.

    Las obras aparecidas a partir de los años '20, con respecto a su concepción temática y estética, presentan dos corrientes.

    Una de ellas, apunta a lo irreal, alucinante y demoníaco. Se mueve de manera fascinante entre lo fantasmagórico y lo realista. El ejemplo perfecto para este modelo es "Divinas Palabra"(1920).

    La segunda marcha hacia la creación del esperpento como categoría estética. Ya he mencionado que el embrión lo encontramos en «La Pipa de Kif», pero ahora estamos en 1920 frente a « Luces de Bohemia».

    En sus últimas obras, el lenguaje representa la concreción de múltiples intentos: galicismos, americanismos y arcaísmos, pero también se encuentran palabras populares o vulgares, o tal vez deliberadamente incorrectas, yuxtapuesto a intensos giros de modismos o refranes.

    "Mi estética es una superación

    del dolor y de la risa,

    como deben ser las conversaciones

    de los muertos al contarse

    Historias de los vivos."

         Diaz Plaja, Guillermo - MODERNISTAS FRENTE A NOVENTAOCHISTAS - Madrid, Espasa Calpe, 1979.

         Diaz Plaja, Guillermo - HISTORIA GENERAL DE LAS LITERATURAS HISPANICAS - Tomo VI - pag. 77/86 - Barcelona, Editorial Vergara-1967.-

         Ibidem nota 6.-

         Ibidem Nota 6.-

         Monleón, José. EL TEATRO DEL '98 FRENTE A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, Madrid, Ediciones Cátedra, 1975.

         Revista ABC «Las acotaciones teatrales»12-1-26, Obras completas, Vol. IX, pag.34 y ss. Además en José Monleón « EL TEATRO DEL '98 FRENTE A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA», Madrid, Ediciones Cátedra, 1975. -

         Pérez Minik, DEBATES SOBRE EL TEATRO ESPAÑOL CONTEMPORANEO, Santa Cruz de Tenerife, Edit. Goya - 1953.

         Citado por Gómez de la Serna en DON RAMON M. DEL VALLE INCLAN -Bs.As.- Espasa Calpe, 1948, 2da. edición, págs. 137 y 138

         Diaz Plaja, Guillermo - HISTORIA GENERAL DE LAS LITERATURAS HISPANICAS, TOMO VI, Barcelona, Edit.Vergara,1967. pág. 98.-

         Fernandez Almagro, Melchor, VIDA Y LITERATURA DE VALLE INCLAN, Madrid, Alianza, 1943.Además en Obras Completas,tomo I,1945.-

         Del Saz, Agustín, El Teatro de Valle Inclán. Barcelona, 1950.