Tartufo; Molière

Literatura universal barroca del siglo XVII. Teatro clásico francés. Comedia francesa renacentista y barroca. Tema de la hipocresía. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Romina
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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Historia del Teatro Universal I

Trabajo Monográfico

Tartufo” de Moliere

Para empezar, el trabajo monográfico consistirá en una evaluación sobre la comedia de Molière “Tartufo”, en la cual, mediante la utilización del material de cátedra, evaluaré los puntos a tratar desde la relación con la comedia latina de Plauto y Terencio hasta la forma en que se realizan los enredos, y la crítica que quiere exponer Molière mediante esta obra.

Al comenzar el análisis de una obra es importante al menos conocer al autor y el ámbito contemporáneo en el cual realizaba su trabajo. Luego de concluidas las guerras religiosas el pueblo francés gozo, durante el siglo XVII, de una era de progreso político, social y económico que culminó en el desarrollo de una fuerte nacionalidad, el fortalecimiento de su lengua vernácula y la cimentación de la monarquía absoluta. Francia participó desde 1635, en la Guerra de los Treinta Años. En 1662 Luis XIV, luego de la muerte del Cardenal Mazarino y asistido por capaces colaboradores, casi todos pertenecientes a la burguesía, inició el reinado absoluto que habría de convertir a Francia en el árbitro de Europa. Durante todo este siglo, a pesar de las guerras externas y por efecto de una eficiente administración, Francia gozó de una llamativa estabilidad interior y un importante desarrollo industrial y económico que facilitaron, con el mecenazgo y control del poder central, el florecimiento de importantes expresiones en todos los campos de la cultura. La Sociedad de esa época mostraba una organización estratificada conformada por niveles sociales bien definidos, todos dependientes del centralismo dominante. Los cargos religiosos eran provistos por el Rey. Es en esta época donde se ve el trabajo de Jean Baptiste Poquelin conocido como Moliere, comediógrafo, llamado el Contemplador, fue un profundo y atento observador de la sociedad en que vivió. su introducción en el fausto de la Corte, lo pusieron en contacto con todas las napas sociales aportándole la oportunidad de conocer sus costumbres, atesorar modismos y expresiones corteses y populares y en especial aprehender el profundo conocimiento de la condición humana que su genio literario supo plasmar en sus obras. Para él la regla era gustar al público, satisfacer a la vez al patio de butacas y a los entendidos. Para ello utilizo todos los recursos cómicos, desde los más groseros a los más originales: comicidad de gestos: golpes de bastón, suspiros, muecas; comicidad de palabras: juegos de palabras, réplicas ocurrentes; comicidad de situaciones: situaciones divertidas, personajes escondidos en lugares ridículos; comicidad de caracteres: deformaciones que llevan consigo la extravagancia; utilización de temas tradicionalmente cómicos: la joven y el viejo verde, la sustitución de un personaje por otro; utilización de tipos tradicionales: el avaro, el aturdido, la coqueta, la pedante (en estos expone al extremo del ridículo a la burguesía, que la muestra como avara, y a la nobleza, que la muestra como despótica, arbitraria e inútil). A su vez tuvo como influencia la comedia del arte (en especial lo referido a bufonadas y farsas) que logró refinarla para adaptarla a la época, ya que percató que en la corte “se prefería reír de bufonadas antes que bostezar con el mal logrado patetismo de la tragedia” como puede citarse del texto de Olga Cosentino Moliere: un humanista transgresor. Se inspiró en la concepción de la vida que se desprende de la filosofía racionalista que impera y ambienta el Siglo XVII. Se propuso atacar los vicios más frecuentes de la sociedad de su tiempo, ya que creía que el teatro debía divertir y enseñar, lo cual venía siendo la filosofía de los antiguos comediógrafos desde Aristófanes en Grecia hasta Plauto y Terencio en Roma, por lo que en esta etapa renacentista se va a volver a los modelos antiguos, o grecorromanos, y estos dos últimos comediógrafos van a ser su influencia mas cercana para la creación de sus personajes. La obra al escribirse en una etapa de monarquía absoluta, fue revolucionaria. En “Tartufo”, Moliere, rechaza el comportamiento antinatural que enmascara una apariencia considerada digna para el entorno social de la época. La crítica que él hace desde la obra es hacia la hipocresía, en especial ataca a los devotos (hombres religiosos sinceros), pero a su vez a los manipuladores concientes del poder que pueden proporcionar de su devoción; y ha escogido la religiosidad, encarnada en esta figura de un individuo que presenta una simulación devota y piadosa, pero por otro lado ocultando una ambición desmedida. Es claro ver en “Tartufo” la crítica contra la religiosidad puesto que ésta triunfa en la sociedad, ya que según Moliere, padece de un rigorismo religioso. No solo critica a los impostores que utilizan la fe con propósitos “ocultos”, sino también a aquellos que se dejan deslumbrar por estos fervores religiosos. Esto puede verse en la obra por ejemplo: “Ese que para vos es un santo, no es más que un hipócrita redomado”, y contrarrestando, “Quien acepta sus enseñanzas goza de paz profunda…sabe impedir que mi alma se aferre a los afectos terrenos…” En ambas frases puede verse reflejado la crítica de ambos puntos.

Cuando la obra fue presentada al rey en 1664, en una versión más corta a la actual de cinco actos, igualmente consiguió indignar al partido de los devotos por su contenido ya que veían ataques frontales hacia la religión y los valores que propugnaban, por lo que la Compañía del Santo Sacramento influyó en la decisión del rey de censurar la obra y prohibir su exhibición, argumentando que “el teatro no es un sitio para practicar el evangelio”, pero el trasfondo que no se quería mostrar era que “la obra los representaba a ellos mismos, y eso era algo que no podían soportar”.

Otro tema importante a destacar en relación a la obra, es con el tema del temor al infierno, y el deseo de una vida libre de pecados para poder vivir en el mundo divino de los cielos, por eso es importante la importancia que se le da a la palabra “cielo” en toda la obra, por ejemplo citando “El solo desea llevarnos por el camino del cielo”(…) “…trata de indicarnos el camino al cielo” (…) “Es evidente que el cielo mismo lo envió…”

Otro objetivo de Moliere, para con la obra era respetar las tres unidades establecidas como a priori teatrales: la unidad de acción (a diferencia del Barroco que era dual), la unidad de tiempo (ya que la acción se desarrolla en 24 horas), la unidad de lugar (en la obra se desarrolla en el salón de la casa de Orgon).

La comedia latina, ya mencionada anteriormente fue una de las influencias de Moliere, principalmente porque era la característica de la época renacentista volver a los cánones antiguos. En esta obra en particular puede verse caracterizado la relación con esta influencia, principalmente en lo que respecta a personajes, y la temática en relación a los recursos humorísticos. Primeramente cabe destacar que los personajes de Plauto eran más frecuentes al ridículo mediante la exageración caricaturesca, y en Terencio tenían una hondura más reflexiva o psicológica; pero a su vez en ambos aparecía como personaje común el esclavo, el cual llevaba la acción adelante. Estas son particularmente las características que pueden relacionarse con “Tartufo”.

Dorina por ejemplo, aunque es la sobrina de Elmira, la cual es la mujer de Orgon (el señor de la casa), es entrometida, y se inmiscuye en la vida de los demás miembros de la familia, por lo que tiene tintes de criada, por ejemplo cuando trata de que “los enamorados” que serían Mariana y Valerio, a pesar de la decisión del padre de casar a esta con Tartufo, puedan estar juntos a través de propuestas que les sugiere para convencer al resto de la familia, desenmascarar a Tartufo y evitar la boda que Orgon había planeado entre éste y su hija; lo cual puede verse en la escena IV del acto II “Lo principal es ganar tiempo, serás víctima de una súbita enfermedad que provocará un aplazamiento inevitable…” , lo que demuestra que ambos tipos de comedias tienen como característica común el hilo de enredos amorosos como tema argumental principal, de donde se desprenderán el resto de los enredos. Al mismo tiempo podrían relacionarse a una aproximación de Geta, el esclavo de la obra “Formión” de Terencio, donde se ve que la acción se lleva a cabo gracias a este personaje, lo cual era característico de la comedia latina, y a su vez este personaje mostraba las costumbres de la época, pero también se parecen por la utilización del refrán, la ironía y los apartes como recurso de comicidad, esto se puede ver en “Tartufo” cuando Dorina dice “…del dicho al hecho hay un largo trecho”(como ejemplo de refrán) o cuando dice por ejemplo “Hacéis mal en quejaros y acusarle. La bondad de su alma…así tenéis abierto el camino de la redención.” Pero este personaje también se relaciona con el Brighela (en “la comedia del arte”), ambos criados, inteligentes, llevadores de la acción dramática.

También en relación con la comedia latina pueden distinguirse similitudes con respecto al lenguaje, ya que la obra de Moliere posee un leguaje culto, inteligente, elevado, moral, que puede verse a su vez caracterizado en el personaje de Cleante, ya que este y Dorina son los portavoces del sentido común de la obra (aunque en ella se vea de una forma irónica), por ejemplo citando de la obra: “Así es como se expresan vuestros iguales. Quieren que todos seamos ciegos como ellos (…) y la mas noble intención es por lo tanto arruinada”; “Pues, señor, no tengáis tan delicados escrúpulos que pueden provocar los reclamos de un heredero legitimo…”; “Otra vez os dejáis dominar por vuestro carácter…”. Este tipo de lenguaje es más bien similar al utilizado por Terencio, no tanto por Plauto, ya que este último se caracteriza por, más bien, un lenguaje burdo y escatológico, salvo en el segundo acto donde se plantea el conflicto de casar a Mariana con Tartufo. Y se ve como recurso de comicidad la actitud que tiene Orgón a la hora de hablar con su hija y amenazar con abofetear a Dorina por entrometida. Esta forma de escribir es más cercana a Plauto.

Otro personaje importante a rescatar es Tartufo, que aunque en esa obra tiene tintes religiosos, su forma de actuar puede ser similar a la de Formión en la obra “Formión”, o a la de Júpiter en “Anfitrión”, ya que todo lo que hace es con un sentido oculto o para sacar alguna ventaja. Como pasaba, por ejemplo que Júpiter intenta seducir a la mujer de Anfitrión, lo mismo sucede en nuestra obra, pero la diferencia del carácter de los personajes es que en la nuestra es más macabro, ya que Tartufo no sólo quiere quitarle la mujer, sino que se hace amigo de Orgón para que le tenga confianza y luego lo utilice a su favor para sacar provecho apoderándose de los bienes, y a su vez desposando a su hija. Puede verse claramente cómo Moliere, a través de este personaje, no sólo criticaba a esta clase de “tipos”, sino que caracterizaba los ideales de la época, ya que como puede verse en la escena V del acto IV, en donde ya Tartufo había demostrado sus dobles intenciones para con Elmira y a su vez en uno de los diálogos puede verse el tema de “el pago con el objetivo de limpiar los pecados”: “Puedo disipar ese miedo ridículo… Satisface mi deseo sin preocuparte” (...) “Quien peca en silencio no peca”. Esta última frase a su vez demuestra claramente la hipocresía del personaje, que connota a su vez la de la época.

Analizando el personaje de Orgon, se puede detectar que es similar al de Anfitrión en su respectiva obra, o al de Cremes en “Formión”, ya que ambos son el señor de la casa, se hace lo que éste ordena y en ambos se puede ver que poseen un carácter colérico, por ejemplo. “Quieres callarte, víbora impertinente” (…) “Sí, mi sangre hierve al escuchar todas esas sandeces y te ordeno que te calles” (…) “Para castigar tamaña insolencia tendré que hacerte conocer el revés de mi mano…” (…) “¡Cállate, peste maldita!”

Citando el texto de Olga Cosentino, Moliere: humanista transgresor, se ve reflejado el carácter del personaje en relación a los otros personajes en cuanto a que no le importa nada más que si mismo y el salvar su alma de caer en el infierno: “Incapaz de realizar un generoso carácter humano, por estar aferrada a sus intereses personales…”. Aunque se utilice como recurso humorístico, el momento en que Orgón le pregunta a Dorina en el acto I escena VI “…, está todo en orden?” Y ella le comenta que su mujer estuvo con fiebre y éste en vez de sentir preocupación por su mujer, se preocupa más bien por el bienestar de Tartufo, que en un trasfondo esto puede connotar no sólo que Orgon estaba ciego de sólo querer el bienestar de Tartufo, lo cual habla de un hombre egoísta interesado en su propia salvación y esto a su vez, era lo que Moliere trataba de resaltar en la obra con este personaje como también puede verse en la escena VI del acto III, en la cual Damis, su hijo, desenmascara a Tartufo porque presenció el momento en que éste trataba de seducir a su madrastra y al contárselo a su padre, éste no le cree y le repudia.

En Damis puede verse una actitud de querer resolver todo con violencia, aunque también puede verse reflejado en el personaje del padre, que a su vez puede relacionarse con el recurso cómico corporal que se utilizaba en la comedia latina.

La diferencia entre ambas comedias, la de Moliere y la Latina es que en esta última no se alude a temas políticos, en cambio en la obra analizada, al hacer una crítica al clero y a los farsantes del clero, indirectamente es una crítica la política del momento ya que el monarca o rey que tomaba todas las decisiones siempre estaba influido por este tipo de personas.

A diferencia con otras obras de Moliere, como por ejemplo “Médico a palos”, en Tartufo se dan una cierta secuencia de enredos, capaz no tan rica como la comedia antes mencionada. Lo que sucede en esta obra es que el enredo principal es amoroso y a partir de éste se desenvuelve una cierta sucesión de otro tipo de enredos que dan el tinte característico risible de esta comedia. Principalmente los enredos surgen de la decisión de los personajes que creen fielmente en Tartufo, Orgon en particular, ya que sus acciones determinan el enredo amoroso y a partir de éste se crea otro enredo por el cual toda la familia trata de desenmascarar a Tartufo como por ejemplo Elmira y Damis, en el momento en que este hipócrita le declara sus dobles intenciones a la mujer de Orgon, su hijo escucha la situación y cuando trata de desenmascararlo, su padre no le cree porque cree fielmente en que el otro es un hombre de bien, por lo tanto termina desheredando a su propio hijo y dejando como heredero a Tartufo, lo cual crea otro enredo, ya que, una vez que Orgon por medio del enredo que crea Elmira, escondiéndolo bajo la mesa para así éste pudiese darse cuenta de que su hijo decía la verdad, ya que Tartufo tenía sentimientos por su mujer, entonces una vez que lo desenmascara éste le amenaza con que le va a quitar todos sus bienes y que encima tiene el poder de meterlo preso porque posee documentos de un amigo criminal que Orgón poseía que lo inculpaban “como cómplice”.

Todos estos enredos, como ya mencioné anteriormente, se dan en consecuencia de uno anterior, por lo que crea un hilo conductor de la historia, resultando cómica hacia el público como para que éste siga la trama, hasta el final y sin aburrirse.

Concluyendo, las comedias de Moliere fueron una de las corrientes revolucionarias de la época renacentista, y esta en particular porque iba en contra de lo que venía sucediendo en el teatro contemporáneamente. Y a través de la comedia pudo reflejar la cotidianidad de una corte y clases sociales de la cual él no estaba de acuerdo, con su forma de vivir y actitudes ante la vida. En esta obra, utilizó a los personajes como medio para expresar su desapruebo por la religiosidad, en especial de estos “hipócritas”, y de los fieles de estos, haciéndolos entender de su equivocación. Creo que, desde mi punto de vista, las obras de Moliere marcaron, a posterior, para una generación de autores interesados en crear comedias, y delimitó el marco para la creación de éstas, y que su influencia aun pueden verse en la actualidad.

Bibliografía:

  • Entel, A., Sanucci, M.E., Goldar, A. Los orígenes de la literatura latina: la comedia, Bs. As. CEAL,1970

  • Olga Cosentino, El teatro de Moliere: un humanista transgresor, traición y renovación, Revista teatro n° 27.

  • Terencio, Formion, Teatro Griego Latino, Madrid, Aguilar, 1966.

  • Plauto. Comedias completas. Buenos Aires, Colihue, 2007

  • Moliere, Tartufo

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