Stalin

Historia universal. Revolución rusa. Gobierno soviético. Planes quinquenales. Purgas

  • Enviado por: Alejandra Corvalán Y Paula Díaz
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 28 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información


Sagrados Corazones de Valparaíso

Trabajo de Sociedad Contemporánea

“ El Gobierno de Stalin “

7 de Abril

1999

JOSIF VISSARIONOVIC DZUGASVILI

“STALIN”

Nació en Gori (Tiflis, Georgia) el 21 de diciembre de 1879 y murió en Moscú el 3 de marzo de 1953. Hijo de una humilde familia, su madre se interesó por la educación del muchacho, tratando de darle una formación religiosa, le hizo ingresar en el Seminario ortodoxo de Tiflis. Allí estudió con aprovechamiento durante algún tiempo; pronto el joven Stalin se vio influenciado por las ideas socialistas. En 1897 forma parte de un grupúsculo marxista en Tiflis. Poco después, cuando contaba diecinueve años de edad, se afilia al POSDR, y en 1899 es expulsado del Seminario por sus actividades revolucionarias. A partir de entonces su vida es la de un revolucionario profesional.

Fue un destacado político Ruso. Estudiante de un seminario de Tiflis (1894), fue expulsado del mismo por sus actividades revolucionarias, en el año 1899.

Fue una agitador profesional del Partido socialdemócrata ruso, estuvo preso en Siberia varias veces.

En el año 1913, cambió su nombre por el de Stalin, que significa “acero”.

Colaboró con Lenin en la toma del poder por los bolcheviques y fue comisario del pueblo para las nacionalidades. Secretario general del Comité Central del Partido, en el año 1922. A la muerte de Lenin (1924) formó un triunvirato con Kamenev y Zinoviev. Aliados de Trotski, se unió al ala derecha del Partido y los derrotó (1927). Expulsado Trotski del Partido y de la URSS (1929), opuso a su tesis de “la revolución permanente” la de “la edificación del socialismo en un sólo país”, a través de los planes quinquenales basados en la industrialización y colectivización forzosa, en el año 1930.

Mediante los “procesos de Moscú”, desde el año 1936 al 38, llevo a cargo cruentas purgas en que fueron eliminados sus opositores (Zinoviev, Kamenev, Rikov, Bujarin, etc.)

Ordeno el asesinato de Trotski en México, el año 1940 y firmó con Hitler un pacto de no-agresión en 1939, que le permitió apoderarse del Estado de Polonia.

Tras el ataque alemán a la URSS en 1941, asumió la dirección de la guerra y recibió el título de mariscal en 1943. En el mismo año asistió a las conferencias de Teherán, Yalta y Postdam en 1945. E impulso regímenes comunistas en los países del Estado de Europa ocupados por las fuerzas soviéticas.

Después de su muerte, el XX Congreso del PCUS, en 1956, bajo la dirección de Kruschov, denunció los errores y crímenes de Stalin y emprendió una campaña de desestalinización que culminó con la retirada de sus restos mortales del Kremlin.

Fue autor de El marxismo y el problema de las nacionalidades en el año 1913, Acerca de los principios del leninismo en 1924, y Problemas económicos del socialismo en la URSS en el año 1952.

Stalin

  • REVOLUCIÓN RUSA:

Las ideas de un sistema de organización social en el que existe comunidad de bienes y desaparece completamente la propiedad privada. Como sistema social que pretende la comunidad de bienes se empiezan a aplicar por primera vez en Rusia en el año 1917 cuando se produce lo que llamamos la Revolución Rusa.

En el año 1917 el zar de Rusia Nicolás II de la familia de los Romanof fue destituido del gobierno por un grupo de burgueses organizados a través de 2 partidos: Mencheviques y Bolcheviques. Y por las organizaciones de campesinos y trabajadores industriales que se encontraban agrupados en los soviets.

El zar renuncia a favor de su hermano Miguel quien no acepta el trono debiendo entregarlo al príncipe LVOV.

El príncipe LVOV no alcanza a gobernar pues es destituido por el líder del partido Menchevique, Alejandro Kerensky en Febrero de 1917.

Kerensky decreta la libertad de expresión, de reunión y de prensa, realiza una reforma agraria, destituye al zar en forma definitiva, pero no retira a Rusia de la 1º guerra mundial lo que provoca un tremendo descontento social que llevara a Lenin, líder del partido Bolchevique, a destituir a Kerensky en Octubre de 1917.

Lenin una vez que alcanza el poder decide realizar una serie de obras, destinadas a reprimir a los opositores y a modernizar Rusia. Entre las principales obras de Lenin se encuentran: la creación del ejercito rojo que era dirigido por Trotsky con el cual se perseguía a los zaristas; la creación de “la checa” que era la policía secreta destinada a perseguir a los opositores del gobierno de Lenin; firma el tratado de Brest-Litovsk con la república alemana, el cual establecía que Rusia se retiraba de la primera guerra mundial, pero perdía los territorios de Finlandia y Ucrania; decreta la colectivilización de todas las tierras rusas, lo cual consistía en confiscar haciendas las cuales pasaban a manos estatales, las que a su vez las separaban en pequeñas parcelas y las entregaban a los campesinos; también crea la N.E.P. o nueva política económica que consistía en industrializar al país a través del estado; y dicta la primera constitución en 1925, la cual crea la unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Es en este punto cuando se empieza a ocupar en Rusia el sistema Comunista.

Lenin se mantiene en el gobierno hasta el año 1924 cuando enferma gravemente lo que provoca su muerte.

Después a la muerte de Lenin asume el gobierno J.V. Stalin quien se dedica a perseguir a todos los opositores a su gobierno entre los que se encontraban campesinos, zaristas y algunos jerarcas bolcheviques como Trotsky.

Se calcula que Stalin asesino durante su gobierno a más o menos 10.000.000 de rusos. También durante otro período posterior crea una hambruna que mata a mas de 7 millones de personas. Stalin empieza por cambiar el gobierno de Lenin llevándolo a un nivel mucho más violento y desarrollando en un 100% el sistema comunista; persiguiendo sus ideales por medio de la violencia, y no de otra forma para que así, por medio de violencia el cambio fuera radical.

  • LA SUCESIÓN DE LENIN:

Lenin buscó mucho tiempo a su sucesor ideal, pero murió sin haberlo descubierto. Nadie tenía su autoridad indiscutida ni su ductilidad para sumar colaboraciones personales, sin ceder en los principios. La mayoría de sus colaboradores le resultaban sospechosos por una u otra razón. Trotsky era el mejor dotado intelectualmente, pero Lenin le consideraba demasiado poseído de si mismo. Kamenev y Zinoviev no se hallaron nunca a la altura de las circunstancias en los momentos críticos, y Stalin, secretario general del Partido Comunista, no era aceptado por los demás como auténtico jefe; si bien todos los consideraban un excelente funcionario era de mentalidad estrecha y de escasas posibilidades. Lenin intuía, sin embargo, la enorme influencia que Stalin ejercía en el partido y temía que lo utilizara en exceso. En un testamento político de dudosa autenticidad Lenin advirtió a los demás jefes revolucionarios acerca de esto; por lo demás Lenin imagino imponer al partido una dirección colectiva cuyos miembros se completaran y corrigiesen mutuamente como el hacía cuando presidió, sin excluir a nadie; convenciendo y no imponiéndose.

Stalin abrigaba otras intenciones. Fue precisamente su aparente mediocridad lo que le permitió consolidar su posición personal antes del gran debate revolucionario y del postrer ajuste de cuentas; ser considerado inofensivo por sus colegas le permitió obrar a su antojo.

Es importante recordar que en 1903 al producirse la escisión entre bolcheviques y mencheviques, Lenin no tuvo partidario más fiel en todas las diferencias internas del partido. Al estallar la revolución de febrero de 1917 Stalin se ocupó de “las nacionalidades” o sea de las poblaciones no rusas que comprendían el imperio zarista (sobre el que había estudiado). Durante la guerra civil sus choques con Trotsky se acentuaron tanto por cuestiones de prestigio como por problemas estratégicos ya que ambos eran de temperamento, formación absolutamente opuesta y también eran igualmente ambiciosos.

En 1922 Stalin fue designado secretario general del partido Comunista Ruso. Stalin se aprovechó de la enfermedad de Lenin así como del terror de sus colegas, y disimulado tras un hábil anonimato fue estructurando una maquinaria política en la que instalo a sus fieles adictos en puestos claves. Era astuto y metódico, riguroso y paciente como un asiático. Para él solo contaba el poder efectivo dejando la frívola gloria a los demás; ahora bien, cuando se trataba de conquistar, conservar o ejercitar un auténtico poder no conocía escrúpulos.

En la tarde del 21 de enero de 1924, los jefes bolcheviques (Zinoviev, Bujarín, Tomski, Kalinin, Stalin y Kamenev) se trasladan en trineo a Gorki, donde se encuentra la residencia en que acaba de fallecer Lenin. Trotsky estaba en Tiflis. Como indica Carr, su ausencia supuso un gran alivio para sus colegas. El 22 el Comité central su proclama de duelo dirigida “Al partido, a todos los trabajadores”. Entre los discursos pronunciados el 26, víspera del entierro, en el II Congreso de los Soviets, ninguno destacó tanto como el de Stalin. El Congreso tomó varios acuerdos para honrar la memoria del jefe desaparecido. Leningrado será en adelante el nombre que ostente la ciudad de la revolución. El cadáver reposará en un mausoleo abierto al público junto a los muros del Kremlin.

  • ELIMINACIÓN DE TROTSKY

En el lustro siguiente el ascenso progresivo de Stalin es manifiesto, aunque tenga que superar los obstáculos de la oposición, sobre todo de Trotsky. Las diferencias personales y los desacuerdos ideológicos van a suponer una prueba de fuerza entre Trotsky y Stalin. Con notable acierto, sintetiza Remond, los planos principales del enfrentamiento.

Trotsky es un imaginativo, un visionario. Es el primer rival y más peligroso ya que fue la personalidad máxima del comunismo después de Lenin. Aunque aparentemente era más valioso en apariencias que Stalin no pudo oponerse a su paciencia asiática y a su habilidad maniobrera. Piensa en la revolución permanentemente y universal. Encuentra en Europa, sobre todo en Alemania, y también en China, una situación madura que es preciso aprovechar. El comunismo reducido a Rusia es inviable, se agotará. De ahí su interés por impulsar a los comunistas rusos hacia la revolución universal.

Stalin por su temperamento está en las antípodas de Trotsky. Es un calculador, un realista, que prefiere edificar el comunismo paso a paso. Ante todo, consolidar el comunismo en Rusia. No cree, con carácter inmediato, en el triunfo de la revolución universal. Por el momento, lo que importa es consolidar el socialismo en un solo país.

Basándose en esto Stalin trabaja hábilmente en dividir a sus rivales. Primero, se apoya en los compañeros de la Troika para aislar a Trotsky, y luego abandonarles.

La doctrina de Trotsky se basaba en 3 pilares: el poder en manos de los soviets (principios que él concluyó mientras tuvo poder en tiempos de Lenin); la revolución permanente y expansiva a otros países por la imposibilidad de construir al socialismo en uno solo aislado y atrasado. En virtud de la 1ª se opuso a la burocracia del partido oponiéndose a la actitud zarista durante la N.E.P. En virtud de la 2ª atacó a la N.E.P. apoyándose en el malestar de los años 1923-1924 impulsando a los trabajadores a huelgas espontáneas.

Al estallar la controversia entre Trotsky y la Troika, Stalin y sus colegas ejercían ya enorme influencia en el partido, casi lo dominaban, oponiendo a Trotsky el ejemplo de Lenin. Stalin y los suyos confundieron fácilmente a Trotsky aludiendo a su pasado porque éste en algunas circunstancias, se había opuesto al propio Lenin.

El diario del partido proponía la sentencia del Trotsky, culpable de desviacionismo. En el 1º de enero de 1925, al año de la muerte de Lenin.

En noviembre de 1925 cuando la crisis se hallaba en su punto culminante Stalin comenzó a atacar a los izquierdistas: Kamenev y Zinoviev y por esto fueron condenados por la asamblea. Ellos inmediatamente se unieron a Trotsky su antiguo adversario formando la nueva Troika que emprendió una violenta contraofensiva reprochando a los stalinianos los reveses sufridos por el comunismo internacional especialmente en China donde se llevaba a efecto una matanza de comunistas.

La oposición de izquierda emprendía por Trotsky termino con una aplastante derrota: los trotskistas quedaron excluidos del partido.

Trotsky fue exiliado a Alma-Atá en Asia central, pero a comienzos de 1929 logró escapar de allí hasta llegar finalmente a México. Su influencia fuera de Rusia no logra erosionar la fortaleza staliniana.

El 21 de agosto de 1940, mientras se encontraba en México fue asesinado por un esbirro de Stalin.

Esto significa que Stalin desde 1927 -1928 se convierte en poseedor absoluto de Rusia durante un cuarto de siglo, hasta su muerte en 1953. Hasta la guerra, en el año 1941, no obtiene ningún título del Estado. Sin ser jefe de Estado ni de Gobierno, ni presidente del Presidium o del Consejo de comisarios del pueblo, desde la Secretaría general del partido, que es tanto como la cabeza de la jerarquía paralela del Estado y la Administración, pues todas las decisiones importantes del poder legislativo y ejecutivo son examinadas por el partido, ejerce un control absoluto del poder sin prescindir de las ventajas otorgadas por el culto a su persona iniciado en la década de los 30`.

  • LA ERA DE STALIN: “La primera planificación económica”

De cierta manera tiene sentido hablar de una segunda revolución bolchevique iniciada por Stalin en el año 1929. La construcción del “socialismo en un solo país”, tarea primordial de los cinco lustros de la “era staliniana”, lo que implica importantes cambios políticos, económicos y sociales. Junto a la industrialización, elevación y urbanización de Rusia a un grado de una gran potencia, está la dictadura severa y el terror de estos años.

Los cambios producidos en el país desde 1924, fecha de la primera Constitución de la URSS, exigían remodelar la estructura del régimen. Este fue el principio aceptado por el VIII Congreso extraordinario de los Soviets para promulgar una nueva Constitución, definida por Stalin como “la única en el mundo que es absolutamente democrática”, sin invocar en aquella ocasión la “dictadura del proletariado” y sí la necesidad de potenciar la “democracia soviética”.

En el mismo Congreso del partido comunista que aniquilará la oposición de izquierdas, Stalin propuso nuevas medidas de gobierno que correspondían exactamente a la doctrina económica propuesta por los vencidos. En la agricultura Stalin trata de englobar las pequeñas explotaciones surgidas de la reforma agraria en grandes conjuntos centralizados, cuya explotación colectiva permitiría practicar un cultivo motorizado moderno; al mismo tiempo el partido obligaría al país a industrializarse y ambas acciones quedarían coordinadas en un solo proyecto quinquenal de inmenso alcance.

De este modo se inicio en toda la Unión soviética la planificación centralizada incluso de la mayor parte de los precios al por menor.

Todas las energías y recursos del país se pusieron al servicio del plan. Era una tarea gigantesca para cualquier país, y lo fue todavía más en aquel, que estaba todavía al margen de una civilización tecnificada y desprovista de capitales.

En la misma época en que es ponía al funcionamiento el primero de los planes quinquenales, estallaba una crisis económica internacional (1929), se alzaban barreras aduaneras proteccionistas, y se producía un hundimiento en los precios. El plan tenía errores técnicos de aplicación; ya que se carecía de expertos y de obreros especializados para manejar las máquinas. No por ello dejó de impulsarse el plan, y a pesar de sus dificultades y errores, la producción aumentó. Cada año se realizaron

nuevos y gigantescos proyectos: grandes presas, complejos metalúrgicos, fábricas de tractores, centrales de energía eléctrica, industrias químicas. Se emplearon todos los procedimientos para obligar al pueblo trabajador a llegar a los límites de la resistencia física; si los dirigentes del plan consideraban insuficientes los progresos se acusaba de sabotaje a los “contra-revolucionarios”; en cambio, el obrero o el técnico que superaba la norma de producción fijada percibía también un salario muy superior al promedio. La huelga considerada sabotaje fue penada con 10 años de trabajos forzados y se reimplantó el salvoconducto para viajar de una ciudad a otra, igual que en tiempos de los zares.

La Constitución, promulgada el 5 de diciembre de 1936, enumera los derechos y deberes de los ciudadanos, garantiza la libertad de los individuos “de conformidad con los intereses de los trabajadores y la consolidación del socialismo”, defiende la independencia del poder judicial y la libertad de cultos, junto con la libertad de propaganda antirreligiosa”.

La base política del sistema estriba en el partido bolchevique y en los Soviets elegidos mediante sufragio universal, directo y secreto, por todos los ciudadanos mayores de 18 años, excluidos los alienados y desprovistos de derechos civiles. La base de la económica del sistema se funda en el “sistema socialista de la economía”. El Gosplan regula la vida económica del país, haciéndose mención expresa del principio “a cada uno según su capacidad, a cada uno según su trabajo”.

Con respeto a la Constitución anterior, cabe destacar los siguientes cambios institucionales. El Congreso de los Soviets se transforma en el Soviets Supremo, dotado de 2 Cámaras (Soviet de la Unión y Soviet de las Nacionalidades), elegidas por un período de 4 años. El Presidium, como presidencia colectiva de la Unión, lo componen un presidente (Jefe del Estado), 2 vicepresidentes, un secretario y 24 miembros. Como ocurría en el caso anterior, el ejercicio real del poder sigue en manos del partido, así como sus organismos de decisión, el Politburó y Secretariado general.

En el vigésimo aniversario de la revolución (1937) se celebraron las elecciones para el Soviet Supremo. El partido obtuvo el 97% de los sufragios, confirmando a Kalinin en la jefatura del Estado.

El asesinato de Kirov, amigo de Stalin y miembro del Politburó, en diciembre de 1934 (cuyas causas no fueron suficientemente explícitas), abre un período de represión y terror. Stalin actúa en lo sucesivo de forma implacable contra cuantos tuvieron algún nexo con los trotskistas o mencheviques. Tienen lugar “desapariciones extrañas” de personalidades, como la de Gorki, en 1936. Aparecen nuevos manuales con interpretaciones de la historia según la concepción stanlinista. Sólo los considerados fieles a su jefatura y doctrina encuentran oportunidades. Los años 1936 - 1939 pasan a la historia como los años de “las grandes purgas” y de los procesos.

En agosto de 1936 se celebra en Moscú “el proceso de los 16” acusados de alta traición y desviacionismo. Los propios acusados elogian a Stalin y recriminan a Trotsky.

El año siguiente conocido con el nombre de “año negro”, es testigo del “proceso de los 17” inculpados de formar un centro trotskista antisoviético y traicionar a Rusia ante Alemania y Japón. Trece fueron ajusticiados y los 4 restantes detenidos. Durante todo el año proliferan las denuncias de conjuraciones y complots reales o simulados que diezman el ejército y postergan a numerosos generales sospechosos de traición. El “proceso de los 21”, en marzo de 1938, estuvo dirigido contra derechistas, trotskistas y desviacionistas de la policía política, a quienes se atribuían intentos de asesinar a Stalin o maniobras de espionaje.

Instrumento eficaz de la política de “purgas” y “depuraciones” fue la N.K.V.D. (Comisariado de Asuntos Interiores), sucesora de la anterior G.P.U., dirigidas sucesivamente por la Iagoda, Ejov y Beri. Mediante grupos especiales extendía su actuación fuera de Rusia. Era la encargada de perseguir a los sospechosos de infidelidad al “Jefe”. Rusia, por lo mismo, se vio envuelta en un clima de angustia y terror permanente. Más de 6 millones de personas sufrieron consecuencias de las investigaciones secretas, arrestos en las prisiones provinciales o moscovitas, deportaciones, trabajos forzados. Los afectos de las depuraciones no se detuvieron ante el propio partido que pasa de tener 3,5 millones de afiliados en 1933 a 1,9 millones en 1938.

Por fin, el XVIII Congreso del partido (1939) anuncia el abandono de las “purgas” y depuraciones masivas, ante el gran caos político que era inminente. Sólo Stalin permanece en su puesto. Los políticos anteriores dejan paso a hombres nuevos como Vichinski, Molotov. Krutchev y Beria ocupan puestos de titular y suplente en el Politburó. Malenkov entra al servicio Secretario general. Posteriormente, las consecuencias indirectas de la II guerra mundial, hicieron, apunta Sorlin, que de 1945 a 1953. La Unión Soviética viviera bajo el sistema de dictadura integral, del miedo, el espionaje y el régimen político en todo su horror. Y lo que era más sorprendente, Stalin seguía siendo un personaje extraordinariamente popular; temor y admiración se mezclaban de una manera asombrosa. La guerra provocó profundos desequilibrios en la sociedad soviética, al provocar traslados masivos de la población y convertir el país en un mundo de personas errantes. La desmoralización hizo mella en el pueblo, afectado por el hambre y la prepotencia de los especuladores al amparo del mercado negro. Por otra parte, el temor a las potencias exteriores hizo que el país viviera atemorizado y propiciara una auténtica xenofobia, en contraste con la tradicional hospitalidad característica de la sociedad rusa en el pasado.

Esta aversión para con otros países dejó huella profunda en el creciente antisemitismo, del que existían recuerdos de tiempos del zarismo.

  • LA SOCIEDAD SOVIÉTICA

En el año 1928 se inició la construcción consiente y voluntaria de una sociedad nueva, asegura Sorlin. Los cambios económicos, ideológicos, y posteriores efectos de la II guerra mundial, contribuyeron a la formación de una sociedad distinta.

Un estudio demográfico de la época pone de relieve crisis y dificultades en el progreso de la población. Según el censo de 1926, el país contaba con 147 millones de habitantes, ampliados a 170 millones en 1939 y 208 millones en 1959; lo que supone un crecimiento anual aproximado de 2 millones. Los progresos de la medicina reducen la mortalidad, que en 1935 alcanza el nivel de 16 fallecimientos por cada mil habitantes. Este ritmo se altera en varias ocasiones por efecto de las persecuciones o de las víctimas de la Guerra Mundial. El gobierno trata por todos lo medios (campañas de prensa, prohibición del aborto, elogios de la familia), elevar la tasa de natalidad, cuyos datos son imprecisos, pero parecen indicar índices bajos.

Uno de los aspectos más significativos de la sociedad es la elevada cifra de burócratas incrustados por todas partes, como consecuencia de la movilización de energías humanas por la planificación económica que requería una masa de administradores y funcionarios. En 1939 superan los 7 millones, a parte del aparato administrativo del Partido.

Esta misma eficacia en la producción genera determinadas peculiaridades en la sociedad. La emulación individual en el trabajo, la jerarquización laboral, que elogiaba y concedía mejoras salarios a los obreros cualificados y técnicos, contribuyen a la formación de varios niveles en la sociedad soviética.

Todos estos propósitos de expansión demográficas y económica dejan su huella en la enseñanza, monopolizada por el Estado, en el cine y arte oficial al servicio de los planes quinquenales, donde se constata el evidente protagonismo de los trabajadores técnicos. Lo mismo ocurre con la exaltación de la fe en la Unión Soviética para construir el socialismo. Cuando la fe no basta, el Estado apelará a la represión y control. Como por ejemplo “el libro del trabajo” el cual permite vigilar a los obreros y evitar los cambios, cuando no es la Administración quien determina los traslados de los trabajadores.

Asimismo, la defensa de estos logros conduce al aislamiento de la sociedad soviética que evita cualquier confrontación o comparación con los resultados obtenidos en otros países.

  • LA N.E.P

La nueva política económica (N.E.P.) expuesta por Lenin en el X Congreso del Partido (marzo 1921) suponía el abandono del “comunismo de guerra”, ineficaz para el período de paz. Lenin interpretaba con estas palabras el cambio: “El capitalismo no es un mal más que para el socialismo, en relación con la Edad Media, en la que se encuentra Rusia, el capitalismo es una bien”. Se trataba, por ello, de un “mal temporal que había de superarse lo más rápidamente posible”, consiente de lo “mucho que pueden y deben aprender del capitalismo”.

Este planteamiento no tuvo en un primer momento la adhesión total del partido, dividido a la hora de encontrar soluciones. Mientras que Trotsky era partidario de una organización militar en fábricas y explotaciones agrarias y Bukharin propiciaba una democracia económica, otros preferían confiar a los Sindicatos el poder económico. Al defender la N.E.P., Lenin establecía una pausa en la construcción del socialismo.

El sistema era un retorno progresivo a la economía de mercado, creándose un tipo de economía mixta con un sector privado y un sector socialista, dependiente del Estado, que entraría en concurrencia con aquel. Precisamente esta concurrencia sería la causa del progreso económico que permitiese en un plazo breve arrumbar el sector privado.

El sector privado, abarcaba la agricultura, pequeño comercio y medianas empresas. Para su promoción, la N.E.P. reemplaza el trabajo obligatorio por el salario. Desaparece la requisa agrícola, sustituyéndose por un impuesto en especie, y, desde 1923, en dinero. Hasta disponer del apropiado desarrollo técnico quedaba en suspenso cualquier intento colectivizador. En el ramo industrial, se desnacionalizan las industrias inferiores a 20 obreros. Los artesanos tienen libertad para vender sus productos.

El sector del Estado, se encargaba de la gran industria, transportes, comercio exterior y banca. El Estado realiza inversiones en el proceso de electrificación (en 1920, Lenin lanza el célebre eslogan: “El comunismo es el poder de los Soviets más la electrificación”) y modernización del equipo industrial. La industria y el comercio estatales dispone de autogestión financiera, agrupados en unidades controladoras de determinado número de empresas (truts) donde se impone el método de racionalización del trabajo, incluso con apoyo de técnicos extranjeros. La oferta dirigida los capitales extranjeros tuvo escaso éxito. Debido a la fuerte desconfianza que los bolcheviques despertaban en los capitalistas extranjeros.

Respecto a la política monetaria, hubo necesidad de superar el sistema anterior que sustituyó los billetes bancarios por “bonos de trabajo” e implantó una unidad de cuenta (troud) apoyada en el trabajo. La N.E.P., al volver a la economía de marcado, obligó al gobierno a defenderse de la inflación.

En octubre de 1922 se faculta al Banco del Estado para emitir nuevos billetes (tchervonetz) transformados en 1923 en moneda legal al cambio de 1/50.000 millones de rublos antiguos de papel, equivalente a 10 rublos - oro. Esta medida contribuyó a equilibrar el presupuesto del Estado.

Sin insistir en las cifras, los resultados de esta política fueron:

  • POSITIVOS: Aumentó la producción agrícola, de carbón, petróleo y acero; se fabrican los primeros coches y el primer avión. La producción industrial experimenta un crecimiento menor que el de la agricultura. Reabsorbió el paro y elevó el nivel de vida. Dotó al país de una moneda estable.

  • NEGATIVOS: Contribuyó al enriquecimiento de los “nepmen”, esto es, género de una nueva burguesía de hombres empresarios y clase rural acomodada, enriquecidos por el mercado de trabajo y comercialización de los excedentes. La falta de capitales no permitió prosperar la industria pesada, básica para edificar una economía socialista independiente y próspera. Mayor importancia tuvo la crisis de finales de 1923, llamada “crisis de las tijeras”. La buena cosecha de 1922 y la recuperación más rápida de la producción agraria, en contraste con el lento crecimiento de la producción industrial, produjo el aumento de los precios industriales (3 veces mayor en con relación a los precios agrícolas). Esta crisis desequilibró el mercado interior, bloqueando los cambios entre las ciudades y el campo.

  • Por todo ello, desde finales de 1923 la política económica es condenada por las dificultades de la N.E.P. interior y el contratiempo de la falta de apoyo de los capitales extranjeros. La mejora de la agricultura, que reconcilió a los campesinos con el régimen, y el desarrollo parcial de la industria, fueron insuficientes. Todas estas circunstancias provocan el abandono de la N.E.P., y la adopción por el XV Congreso del Partido del sistema de planificación quinquenal.

    • LOS PLANES QUINQUENALES

    La planificación no es una idea original de Stalin en 1928. El programa de electrificación propuesto por Lenin en 1920 y la comisión técnica de Gosplan en la etapa de la N.E.P., eran ensayos interesantes. Con todo, el plan impulsado por Stalin en el año 1928 era mucho más ambicioso. Su finalidad era doblar la producción total, triplicar la producción industrial y quintuplicar la producción eléctrica.

    El examen de la normativa del primer plan permite conocer los puntos claves de la nueva política, valederos para los restantes planes. Se trata, en primer lugar, de planes imperativos, con carácter obligatorio, que suponen un amplio entramando administrativo y de control para su ejecución. En segundo lugar, son planes generales comprensivos de todos los sectores de la economía, que repercuten hasta en las actividades sociales y culturales. Supone, además, la eliminación del sector privado. La propiedad de los medios de producción y de cambios pasa a manos de la colectividad, superando cualquier obstáculo que mediatizara la planificación integral.

    • Primer Plan Quinquenal (1928-1933)

    Inicia su despegue en octubre de 1928. Presenta 2 vertientes fundamentales:

  • Industrialización: La base del proceso de industrialización está en la industria pesada, en la que el Estado aplica el 78% de las inversiones totales. Los créditos proceden de los impuestos ordinarios, empréstitos y cotizaciones de los seguros sociales. Las previsiones para este quinquenio establecen como metas: el incremento de la siderurgia (de 3,5 millones de Tms a 10 millones de Tms), del carbón (de 35 a 75 millones de Tms), del petróleo (de 11 a 22 millones de Tms), electricidad (de 5.000 a 20.000 kws.) Resultado de este intento fue la creación de 1.500 nuevas empresas. El 1º plan no está desprovisto de una nota de gigantismo en la iniciación de grandes embalses y centrales hidroeléctricas o plantas siderúrgicas. Para la realización de este vasto proyecto fue preciso recurrir a los países de mayor experiencia tecnológica, sobre todo Estados Unidos, comprendo material (400 mil tractores a la firma de la Ford) y encomendados a sus técnicos los proyectos de las obras de mayor envergadura. Al objeto de sustituir con personal ruso los puestos ocupados por técnicos extranjeros (todavía eran 5 mil en 1931) se acomete un plan acelerado de enseñanza general, técnica y superior. El número de alumnos en cada uno de estos niveles pasa entre 1928-1933, de 11 millones a 21.400.000; 190 mil a 724 mil, y en la enseñanza superior, de 168 mil a 504 mil. La población laboral el servicio del Estado aumenta en este mismo período desde 11.600.000 a 22.900.000 trabajadores.

  • Para procurarse divisas se potencia el comercio exterior, abriéndose en el interior establecimientos para los extranjeros, que debían pagar los productos en divisas de sus países, oro, e incluso joyas.

  • Colectivización del campo: La colectivización y “tractorización” de la agricultura era una realidad exigida por el poder soviético; para que los paisanos aceptaran la prioridad de los bienes de producción sobre los de consumo y disponer de medios para invertir en la Industrialización. Stalin; trató de atraerse a los labradores para que ayudasen en las cooperativas intervenidas por el Estado, brindándoles grandes préstamos, reducción de impuestos y maquinaria barata. Pero los campesinos se reusaban a abandonar su parcela privada; la hostilidad de los paisanos fue reprimida brutalmente en especial mediante la persecución y deportación de los kulaks. La razón política era la desaparición de los campesinos proletarios de la tierra; y la económica era: producir excedentes exportables, para importar maquinarias, lo que se lograría a través de las grandes granjas colectivas.

  • Stalin recurrió cada vez con mayor intensidad a la violencia y en 1930

    Desencadenó una implacable campaña contra los “Kulaks” o campesinos proletarios. Stalin condenó a deportación a ingentes muchedumbres de “Kulaks” y en ciertos distritos afectó a poblaciones enteras; eran enviados a Siberia o encerrados en campos de concentración. La desesperación obligó a los campesinos a rebelarse contra el gobierno soviético, por medio de sabotajes, disminuyendo el cultivo y sacrificando ganado para su consumo particular. Policía y Ejército emprendieron una brutal represión, realizándose ejecuciones en masa; el terror reinaba.

    Todo ello ocasionó un profundo marasmo en la agricultura. Entre 1930 y 1932 un hambre espantosa se abatió sobre numerosas zonas. Stalin continuó con sus planes sin piedad hasta lograr sus objetivos. La clase de campesinos proletarios quedó eliminada y pasó a ser una norma la explotación agrícola colectiva, el llamado “koljós”. El nuevo sistema de explotación agraria tuvo como fundamento la cooperativas de paisanos (koljos), que explotaban en régimen de usufructo las tierras del Estado exclusivo propietario del suelo. El campesino koljosiano dispone de casa, pequeño huerto y algunos animales. Pero lo esencial de su trabajo lo realiza en las tierras de la cooperativa. Las cooperativas participan en los beneficios de acuerdo con su trabajo, mientras que el Estado percibe la mayor parte de las cosechas mediante un sistema de impuestos, trabajos gratuitos y pago del servicio de máquinas y tractores (M.T.S.). Al lado de estas cooperativas, están las granjas piloto del Estado (sovjoses), cuyo ámbito era menos que el de los koljoses. La industria ya era capaz de fabricar tractores y maquinaria agrícola, pudo llevar a buen término la motorización del campo soviético.

    Al finalizar el plan, a los 4 años y 3 meses de su comienzo, los resultados eran desiguales. Superaron los niveles previstos: la construcción de máquinas (181%), electrificación (136%), petróleo (102%). Pero no alcanzaron las cotas señaladas: el carbón (86%), acero (57%), lanas (34%). En 1933, Rusia disponía para el desarrollo de la agricultura de 21.000 koljoses (70% de la tierra cultivada), 4.300 sovjoses (10% de las tierras) y 2.400 M.T.S. (75.000 tractores). A pesar de todo, la producción presenta una situación de estancamiento más que de progreso.

    UN ESTADO MONOLÍTICO

    La realización del primer plan quinquenal supuso no sólo una revolución económica y técnica sino también una política y social. La Unión Soviética se convirtió en un país industrial, con una agricultura moderna y colectivizada, todo ello con una dirección centralizada y dictatorial. A medida que el Estado fue elaborando su nueva estructura, iban desapareciendo los últimos vestigios de libertad política, del derecho a la libre expresión y de garantías individuales u colectivas.

    Stalin pretendía crear un Estado “monolítico”, sometido a una sola voluntad. El régimen soviético se transformó totalmente, al punto de ser irreconocible. Inmediatamente después de la revolución, aparecieron opiniones extremas respecto del matrimonio, la educación, el derecho, el arte. Surgió una nueva mentalidad en donde el divorcio y el aborto eran comunes y legales; en pedagogía se emplearon los métodos más liberales y ya no existía el temor al maestro; el crimen es considerado una enfermedad social; cada artista podía tratar y experimentar el arte a su antojo; y los más avanzados ensayos eran considerados los más revolucionarios.

    • Segundo Plan Quinquenal (1933-1937)

    Desde 1932, los dirigentes, a la vista de los avances industriales del anterior, elaboran el segundo plan, puesto en marcha en enero de 1933, aunque no fuera ratificado hasta 1934 por el XVII Congreso.

    Preocupación fundamental del mismo era corregir los defectos advertidos en el 1º plan. El Estado soviético necesitaba familias sólidas y con numerosos hijos; el divorcio era casi imposible de conseguir, y el abortó se eliminó de manera definitiva. Se restableció la autoridad paterna y las escuelas aplicaron una dura disciplina, favoreciendo la emulación en le estudio. En la justicia se torturó a los que cometían delitos políticos y se retenía a las familia como rehenes. Se creó la más rígida de las jerarquías. El arte debió seguir las teorías del “realismo socialista”, era un arte industrial que debía seguir los designios del Estado.

    Aunque se mantiene la prioridad de la energía, destaca la atención prestada a la industria ligera, de bienes de consumo y desarrollo de transportes. Del mismo modo se pone especial énfasis en el desarrollo de la enseñanza técnica y profesional de los obreros. La disciplina y el esfuerzo humano colaboran estrechamente en los avances. Las recompensas a los mejores obreros y la creación de la dignidad de “héroe de trabajo”, en 1934, aceleran el proceso.

    La proeza del minero Alexei Stajánov, al superar con creces la tasa marcada en la extracción de carbón, promueve una campaña de récords de producción en diversos ramos, donde un solo obrero realiza las labores de varios, este es un movimiento encaminado a aumentar la producción, estimulando la iniciativa personal. En estos casos los salarios de los “stajanovistas” fueron mayores, recibiendo además remuneraciones en especie y privilegios sociales. Stalin rompió con esto el principio revolucionario del salario igual para todos, implantando el salario por pieza fabricada lo que aumentó la producción hasta límites irreconocibles.

    Se creó un “patriotismo soviético” y se convirtió el internacionalismo proletariado en un simple instrumento de la política nacional; se produce una veneración hacia Stalin por todos los que aspiraban ser algo en el país; las estatuas y retratos aparecían en todas partes; la literatura y las artes lo veneraban como “jefe genial”, “el padrecito”, el clarividente e indiscutido jefe.

    Aumenta el número de koljoses hasta la cifra de 240.000 y de las M.T.S., (5 mil). La excelente cosecha de 1937 permite obtener resultados superiores en un 50% sobre la recolección de 1932. Los almacenes del Estado (Gastronom) sustituyen a las anteriores cooperativas de consumo en el abastecimiento de las ciudades. La producción industrial supone un alza de 17% anual. Fue espectacular el avance en la producción de acero y energía eléctrica. El transporte resulta muy mejorado, tanto en ferrocarril como en la puesta en marcha del tráfico aéreo (aeroflot), o la entrada en el servicio del “metro” de Moscú. La extensión de la industria conllevó la potenciación de proyectos anteriores como la 2º línea de transiberiano, línea transversal de Siberia a Turquestán (Turk-Sib) y canal Moscova-Volga.

    • Tercer Plan Quinquenal (1938-1941)

    Proyectado en 1938 y aprobado en el XVIII Congreso del año siguiente, fue definido por Molotov como “el paso gradual del socialismo al comunismo”. Interrumpido por la 2º Guerra Mundial, respondía en su orientación al deseo de superar a las potencias capitalistas en la producción por habitante, sin detener la marcha de las necesidades militares, en vísperas del conflicto mundial. Para conseguir estos objetivos, el plan contaba con una inversión equivalente a la suma de los dos planes anteriores.

    El plan tenía prevista la formación de 1.400.000 técnicos superiores. Al interrumpirse en junio de 1941, cuando la invasión alemana, Rusia por aquellas fechas había conseguido encaramarse al 3º puesto de la industria mundial y era la 2º potencia industrial de Europa.

    A la terminación de la guerra se elaboró el 4º plan (1946) destinado en especial a reconstruir la economía del país después de los desastres de guerra. Tendrá su continuación en el 5º plan quinquenal (1951-1955), cuyo texto no se hizo público, circunstancia que impide conocer las directrices del mismo y sus éxitos o fracasos.

    “BIBLIOGRAFÍA”

    • “Historia del Mundo Contemporáneo”

    Jesús María Palomares

    Celso Almiña

    Juan Eleguera

    Mateo Martínez

    Germán Rueda

    • “Historia Universal”

    Francisco Frías Valenzuela

    Editorial Zig-Zag

    • “Enciclopedia Salvat Básico”

    Editorial Salvat S.A. Barcelona

    • “Enciclopedia Planeta DeAGOSTINI”

    Editorial Ercilla

    • “Historia Universal”

    Carl Grimberg

    Editorial Ercilla

    • “Enciclopedia Multimedia Encarta 98

    Microsoft 98

    • “Biografía Universales”

    Editorial Planeta

    “INDICE”

    • INTRODUCCIÓN

    • MINI BIOGRAFÍA: JOSIF VISSARIONOVIC DZUGASVILI “STALIN”

    • REVOLUCIÓN RUSA

    • LA SUCESIÓN DE LENIN

    • ELEMINACIÓN DE TROTSKY

    • LA ERA DE STALIN: “La primera planificación económica”

    • LA SOCIEDAD SOVIÉTICA

    • LA N.E.P.

    • LOS PLANES QUINQUENALES:

    • Primer plan quinquenal: “Un Estado Monolítico”

    • Segundo plan quinquenal

    • Tercer plan quinquenal

    • CONCLUSIÓN

    • BIBLIOGRAFÍA

    “INTRODUCCIÓN”

    En el transcurso de la historia, han existidos líderes innatos que han

    logrado influir en el desarrollo o pensamiento de la sociedad mundial.

    Algunos de estos líderes han ocupados sus aptitudes para beneficiar a una población que necesitaba orientación. Otros, en cambio, ha preferido ocupar la fuerza, la violencia y la mano dura para que sus regímenes y los ideales que ellos perseguían fueran impuestos en la sociedad en las cuales ellos vivían de manera radical.

    Uno de estos fascinantes líderes; personaje importante en el desarrollo del mundo contemporáneo es J.V. Stalin. Astuto, de pensamiento socialista se vio desde temprana edad relacionado con la política y destacándose en ella. A los 19 años fue expulsado del Seminario en donde cursaba sus estudios por ser catalogado de “revolucionario” a partir de entonces su vida se torna y se centra en la revolución.

    Participó en el POSDR; en el Partido socialdemócrata ruso y por esto estuvo preso en Siberia varias veces, colaboró con Lenin en la toma del poder de lo bolcheviques y también fue comisario del pueblo para las nacionalidades. Entre otras obras donde participo y fue dejando su huella permanente.

    Poco a poco después de la muerte de Lenin, planeó eliminar a todos sus contrincantes y posibles rivales que le podían arrebatar la sucesión del cargo. Ordeno el asesinato de Trostky en México en el año 1940, ya que este era su rival más poderoso y peligroso. Al final pudo lograr lo que quería y fue el sucesor de Lenin al poder.

    Impulso regímenes comunistas en los países del Estado de Europa ocupados por las fuerzas soviéticas. Ideo los planes quinquenales y los puso en práctica y fue autor de escritos como por ejemplo “El marxismo y el problema de las nacionalidades”.

    Todas estas obras que realizo durante su gobierno y durante toda su vida le permitieron dejar su marca permanente en el desarrollo del mundo contemporáneo, y a través de este trabajo podremos explicar y analizar lo que fue el gobierno de Stalin, los cambios que realizo en el régimen implantado por Lenin, su particular forma de ver el comunismo y su especial forma de ver el mundo y de verse a si mismo como un líder nato.

    “CONCLUSIÓN”

    A través de las páginas anteriores hemos demostrado que como el personaje biografiado (J. V. Stalin), han existido hombres con agallas y poder de liderazgo que han logrado cambiar la mentalidad de miles de personas ya sea por sus palabras, ideales, forma de gobernar, o manera de exponer sus ideas.

    Stalin y Lenin prometieron un gobierno con un sistema socialista al pueblo soviético, hicieron soñar al pueblo con un sistema de organización social en el que existe comunidad de bienes y desaparece la propiedad privada, prometiendo igualdad de derechos y bienes para todos. El pueblo se enamoró del sistema y los apoyaron para que se llevara a cabo, pero en la práctica el desencanto fue inminente, el gobierno no fue lo que se esperaba, convirtiéndose de un sistema socialista a un sistema comunista en el cual, aunque se implantaban los mismos ideales estos eran a través de la violencia y la represión del pueblo, quitándole absolutamente la libertad a este y no a través de un acuerdo mutuo como se había prometido anteriormente en un gobierno socialista.

    J. V. Stalin fue un estratega revolucionario que pudo analizar tan fría y calculadamente la situación después de la muerte de Lenin que pudo llegar a ser su sucesor al poder eliminarlo cautelosamente y a todos sus rivales, especialmente a Trotsky, su primer y más peligroso rival, contra el cual conspiró hasta poner a todos en su contra, hasta concluir con su muerte. Gracias a esta estrategia que utilizó logró adquirir una gran influencia dentro del Partido, llegando a ser a costa de otros el sucesor al poder indiscutible de Lenin.

    Stalin llevó al sistema comunista en Rusia a su nivel más alto, esto lo logró a través de la violencia extrema; del trabajo forzado; las matanzas; y también a través de la represión y eliminación de todos los opositores a su gobierno. Implantó todas estas medidas para lograr la colectivización e industrialización del país, y por medio de la violencia y la mano dura el cambio debería ser radical, irreversible y profundo dentro del gobierno que él controlaba.

    En consecuencia lo que se busca en este gobierno es el crecimiento del país, su desarrollo como potencia mundial a costa del trabajo máximo de la población impidiendo su desarrollo particular.

    Bajo el gobierno de Stalin comienza un período de internacionalización del comunismo, que consistía en ir expandiendo esta ideología para lograr hacer triunfar el sistema y es así que todas aquellas naciones que habían sido ocupadas por la Unión Soviética durante la guerra se van a transformar en comunistas; o sea que Stalin tenía la idea de una revolución universal en la cual el sistema comunista estaría a la cabeza.

    Stalin crea los planes quinquenales con los cuales tenía la idea de convertir a Rusia en una potencia mundial; los cuales consistían en determinar una serie de metas que se debían cumplir en un plazo de 5 años. Gracias a estos planes Rusia pasó de ser un país agrícola a ser uno industrial y comenzar su camino así para llegar a ser una potencia mundial.

    Stalin

    Vídeos relacionados