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Márketing. Ideas. Estímulo. Transferencia. Implicación causal. Serialidad. Desarrollo

  • Enviado por: Bruno Lama
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 17 páginas
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  • Juego de entretenimiento : Listado de atributos - juego, infancia, mapa.

  • Transferencia - producto para niños formado por diferentes piezas.

    • Anunciar el producto como si fuese un puzzle de sabores a completar.

    • Explicando todas las pautas del juego: funcionamiento, edades, ...

  • Niños con los dientes de diferentes colores: Estímulos inducidos - pinturas Mondrain.

    • Se ven niños jugando por un parque de gran ciudad, se van sacando planos de sus bocas y se les ven los dientes de colorines. La cámara va subiendo hasta llegar a un plano aéreo en el que se ve un mapa de puntos de colores (a modo de las pinturas de Mondrain), que se transforma en la gama de pastas de dientes de diferentes colores.

  • Besos de sabores: Implicación causal - te posibilita.

    • Un chico va caminando por un típico pasillo de escuela televisiva americana. Se le observa un aura diferenciada del resto. Una chica se le acerca y le pregunta:

    - ¿hoy de que sabor es?

    - No sé, no me ... (él niño se hace el remolón)

    Ella lo corta bruscamente y le besa.

    • A ella se le vuelve la ropa de colores: flipa en colores con los sabores de Colorín.

  • Chulos de barrio: Estímulos inducidos - exposición Sandy Skoglund

  • Música Reservoir dogs.

    • Un grupo de niños, vestidos cada uno de un color, van caminando por un lugar tenebro y caduco, un mundo sin felicidad. A medida que van pasando por los lugares, éstos se transforman en campos de naturaleza, vida, luz y color.

    • Saborea y colorea tus antiguas peores pesadillas: Colorín.

  • Un cielo de sabor: Implicación causal - te posibilita.

  • Transferencia - pasta de dientes como producto higiénico y sabroso: es mostrado como un algodón de azúcar y como un baño de espuma: nubes.

    • Un grupo de niños pasan asombrados por dentro de unas nubes de

    Colores, que se transforman en un cúmulo de espuma por la que corren los niños comiéndosela.

    • Higiene, sabor: placer celestial.

    • Sonrisa de colores final.

  • Tobogán multicolor: Estímulos inducidos - botella de agua

    • Se observa un parque acuático desde una visión aérea. Un movimiento va acercando la imagen hasta llegar a un tobogán multicolor, del que se tira un grupo de niños, llegando a un mar de colores.

    • Colorín: mar de colores, mar de sabores.

  • Tu postre favorito : Transferencia - característica fundamental a vehicular: sabor.

    • Un niño se encuentra comiendo rápidamente: en el desayuno, la comida y la cena. Al acabar le dice a la madre que va a por el postre y sale corriendo.

    • En la última escena sale el niño en el cuarto de baño cepillándose los dientes muy tranquilamente.

    • Colorín: el postre favorito de los niños.

  • 8. Burtman 1: Estímulos inducidos - estuche de Snoopy

  • pegatina Levi´s.

    • Serialidad de anuncios: cada anuncio corresponde a una aventura de nuestro personaje y a un sabor de nuestro producto.

    • Unión: para crear el concepto de serie de anuncios habrán los siguientes elementos: una misma música infantil pegadiza en cada uno de ellos; un mismo principio de la historia en la que se observa a Burt cepillándose los dientes quedando atrapado por la magia del baño de sabor que esto supone, conduciéndole esto a otra dimensión en la que transcurrirán las aventuras independientes; un mismo final de historieta en el que sonríe a la cámara con los dientes de colores; y un mismo final de anuncio en el que se observa toda la gama de sabores y el slogan sobre los que se sobrepondrá Burt diciendo: “esto es tod, esto es tod, esto es todo amigos”.

    • Unidades: en las historietas-aventuras Burt superará problemas gracias a la pasta de dientes. Estas aventuras se situarán en lugares imaginarios, correspondiendo a viajes mentales, espaciales y/o temporales.

    Idea número 1 : Tu postre favorito

    En la primera imagen se observa una típica cocina de teleserie, con una barra americana en segundo plano, y en primer plano una mesa redonda cubierta por un mantel a cuadros de color rojo y blanco. En este escenario, encontramos a un niño en la mesa desayunando un gran bol de leche con crispis, de un modo y a una velocidad superferolíticos. Al acabar, el niño atabalado le dice a su madre, sin tan siquiera mirarla, que va a por el postre; la madre, que está borrosa en un segundo, sin tiempo alguno de contestar, asiente resignada con cara de sorpresa. De esta manera el niño sale volando (sentido metafórico de la expresión), mientras su madre continua cortando pan con la mirada perdida en el infinito. La cámara se va acercando tímidamente mientras la imagen se va fundiendo a negros de forma progresiva.

    En la segunda escena se observa la comida familiar, con los padres y una hermana mayor, posados alrededor de la mesa, comiendo todas ellos de una manera pausada. Todos los personajes que forman este cuadro tienen unas pinceladas de aire cómico. El niño devora su plato de macarrones a una velocidad hipersónica, bajo la inmutable cara de asombro del resto de los familiares. Al acabar, el niño vuelve a decir que va a por el postre y sale volando; la familia solo puede responder girando la cabeza para ver su estela. La imagen al igual que la anterior se va fundiendo a negros a la vez que se produce un leve acercamiento de cámara.

    En la tercera escena, transcurre la misma situación, durante la cena de sandwiches. En este caso hay una televisión encendida que suena de fondo con total indiferencia. El resto de la escena se repite de forma similarmente igual.

    En la última imagen, un hilo musical combinación entre sonido de descubrimiento y de diversión, substituye al delicado sonido ambiente que llenaba la sórdida acción familiar invadido por la energía del niño. La cámara se acerca a una puerta, adentrándose por el agujero del paño de la misma y surgiendo en un cuarto de baño, atravesado por una multitud de color. Aquí el niño se encuentra sentado de con una celestial tranquilidad, disfrutando del placentero sabor de Colorín, cepillándose los dientes. En una mesita al lado del niño se encuentra toda la gama de dentífricos exprimidos hasta el máximo. Una voz en off invade la escena: “Colorín, la mayor gama de sabores en pastas dentífricas ...”. Funde a negros. Se inserta el slogan: “Colorín, el postre favorito de los niños”.

    Idea número 2: Burtman

    El concepto principal en la que se basa esta idea es la serialidad de anuncios. Cinco diferentes anuncios (unidos por elementos agrupadores)que tendrán forma de historietas aventurescas fantásticas de dibujos animados, en las que Burt Simpson será el personaje protagonista, mascota-símbolo de la marca.

    En todos ellos el mismo inicio: Burt se está cepillando los dientes en un cuarto de baño de multitud de colores. Cada anuncio se cepillará los dientes con un pasta diferente que se encuadrará en primer plano, mientras Burt degusta cepillándose los dientes. Al mirarse al espejo se observa transformado en un personaje disfrazado y/o imaginario, la cámara en estos momentos penetra en el espejo iniciándose la aventura de la que Burt será el protagonista encarnando a diferentes figuras ficticias.

    Estilo: Toda la acción, personajes, ambientes y ritmo musical que se suceden en la serie de cinco historietas, están atravesados por un vínculo tanto en forma como en contenido por los dibujos animados de The Simpsons: sus vínculos cinéfilos, su ironía social, la caracterización y extremización de personajes, el fino cinismo, la inmensa cantidad de detalles graciosos, diálogos cuidados ... y el toque de dulce infantilidad. Cabe citar que los capítulos, a pesar de ser lo más extensos y detallados posible, no son totalmente completos en todos los elementos que podrían formar parte, pero son la réplica más exacta de la idea que intento expresar.

    Capítulos: Una vez analizado el inicio de los anuncios y el estilo de su “vestimenta”, pasaré a explicar de que tratan las aventuras en que se encuentra inmerso Burt. Cada una de ellas corresponde a un sabor de la gama de pastas dentífricas de Colorín, y le creará retos cercanos a la pesadilla a nuestro joven héroe que será capaz de superarlos gracias a la utilización de Colorín.

    - Sabor fresa: En este capítulo Burt al observarse en el espejo, se verá entre una lámina de vaho bajo un chorro de agua que cae del grifo de la ducha. Él está tranquilamente duchándose a la vez que se cepilla los dientes; al acabar cerrará el grifo y cogerá una toalla con el nombre de Colorín bordado en la misma. Él continuará cepillándose los dientes, cuando en ese mismo instante se comenzarán a notar: sentir y escuchar los pasos aproximatorios de un monstruo gigante. El agua estancada de la ducha que le llega hasta los tobillos empezará a ondularse (a símil de Jurassic Park), la cámara empezará a torcerse balanzeándose y Burt se cepillará los dientes de una forma excesivamente ferolítica. Burt se quedará de cara a la cortina observando impávido una increíble sombra que se va acercando, mientras va aumentando el ritmo con el que se frota la dentadura; en ese momento observará impotente como se le cae la toalla ante sus mojados pies, un primer plano la encuadrará en el momento en el que comenzará a sonar la excelente música que Herrman creó para Psicosis. Un monstruo asqueroso abrirá la cortina con un cuchillo levantado en la mano derecha y a cámara lenta irá bajándolo hasta que quedará bruscamente parado por una avalancha de espuma roja que saldrá de la boca de Burt Simpson y acabará arrastrándolo hasta el jardín de los vecinos que estaban disfrutando de una sencilla y feliz barbacoa. En la última imagen Burt habrá parado de cepillarse los dientes y mirará frontalmente a cámara; debajo arrodillados estarán su madre y Alfred Hitchcock tapándole su parte inferior con la toalla; la imagen pasará a ser en blanco y negro y Burt sonreirá de una forma pícara mostrando sus dientes de colores.

    - Sabor cola: Burt se refleja en el espejo con un pañuelo rojo en la cabeza y un parche en el ojo derecho, cepillándose los dientes tal y como lo hace en la realidad. La historia nos sitúa en un barco pirata que va a la deriva, hundiéndose en un mar negro con una capa superior nebulosa; por este mar circulan ansiosos tiburones, ballenas, pirañas, anguilas eléctricas, “cuervos marinos”, ... El barco se encuentra medio hundido y todos los piratas están en una situación de máxima esquizofrenia: llorando, enviando mensajes en botellas, intentando subirse en el mástil, ... Burt por su parte se encuentra tranquilamente sentado en una silla, apoyado en la barandilla de un costado del barco, cepillándose los dientes con pasmosa parsimonia y chulería piratesca. La cámara se situará en el mar e irá ascendiendo no sin problemas, al salir del agua se verá el nombre del barco: Colorín que se introduce en el mar, mientras la cámara sigue su movimiento ascendente hasta mostrar a todos los piratas apelotonados al lado de su cabecilla Burt, éste bajará su brazo con el cepillo en la mano, remojándolo para volver a llevárselo a la boca; al tocar el cepillo en el agua, ésta cogerá un bello y brillantísimo color azul transparente, los animales peligrosos se convertirán exóticos y el barco surgirá a flota, viento en popa, el sol brillará, diversas barcos con chicas pasarán por su lado, un gran arcoiris cubrirá el cielo, todos los piratas a modo de turistas se ven situados tomando el sol, haciendo surf acuático, ... la cámara volverá a hacer el mismo plano ascendente desde el fondo del mar hasta encima del barco donde estará Burt sentado con una camisa hawaiana, un cocktel, unas gafas de sol, ... y una sonrisa final mostrará sus dientes de colores que cerrarán la escena.

    - Sabor polar: El reflejo de Burt nos lo muestra con el pelo engominado, una bata negra, unos cuernos que le sobresalen, unos ojos rojos y hundidos, unas uñas largas, ... y un fuego inmenso que le rodea por los cuatro costados. Burt es un vampiro que se encuentra paseando con aire hipnótico por entre el crudo, caluroso y sensual infierno, eso si, sin soltar su cepillo de dientes y sin cesar en cepillárselos. Burt camina con cierta calma hasta que una persona de un grupo que se encuentran jugando al strepoker, en una ráfaga de jubilación le pisa la cola, quedando ésta postrada en el suelo ya que era falsa; la cámara nos la muestra en primer plano, con un etiqueta de la marca Colorín, en el momento en que Burt al grito de: “¡Demonios!”, sale corriendo entre un laberinto de paredes, túneles y pequeños demonios que le siguen. Al final del intento de escapada, se encuentra ante una gran puerta que pone 666, él sin escapatoria entra y observa que se encuentra en la casa del mismísimo demonio; el gran grupo de personas que lo seguían entran en la sala y cierran la puerta. El demonio se encuentra de espaldas, al girarse se observa a su padre en este puesto, comiendo donuts. Con todos los pequeños súbditos hambrientos de represalias y su padre que reacciona con un simple: “¡Matádlo!” de difícil comprensión por tener la comida en la boca, Burt al ver el panorama, reacciona dejando de cepillarse los dientes e invadiendo la sala por un terrible grito de desespero, que conllevará consigo que congele a todo el respetable, los fuegos, las cálidas paredes, las cálidas mujeres, ... congelándolo absolutamente todo, todo menos una vela que permite la iluminación; al ir a buscarla ésta caerá al suelo y se apagará, todo quedará oscuro, hasta que sobresalga de este pozo de oscuridad la sonrisa multicolor de Burt que se irá moviendo, hasta oírse como abre la puerta con el típico chasquido y el sonido hueco de unos pasos que se alejan en combinación con el silbido de una canción darán final al capítulo.

    - Sabor naranja: Un sombrero de vaquero del western americano, nos muestra donde se encuentra Burt. Se encuentra en una típica taberna, con todos los amigos del bar al que va su padre bebiendo cerveza en la barra y un grupo de muchachas bailando bajo la atenta mirada de personajes como John Wayne y James Stewart. Otra imagen nos muestra como un grupo de malhechores se acercan por un infinito camino hasta llegar al pueblo, que los recibe con un gran cartel identificatorio, que pone Colorín. Este grupo de cuatro jinetes se acercan hasta la caverna en la que se encontraba Burt, y disparando al cielo sin cesar demandan su presencia. Él poniéndose la placa de Sheriff, sale sin ningún temor, mascando a modo de hierbecita de Lucky Luck, su cepillo de dientes. Los cuatro hombres esperan en fila su llegada, Burt sale y se coloca ante ellos desafiante; un plano zenital, nos muestra la vista aérea de la situación: una gran carretera que atraviesa el pueblo compuesto por cuatro casas, en la que ellos se encuentran cara a cara. Un movimiento lateral nos va mostrando las caras, una por una de los malos, intercalándolo con planos de Burt y de la gente que observa temerosa desde los locales. De esta manera desenfundan los cuatro, y al intentar disparar ... no tienen balas, Burt desenfunda dos tubos de pasta de dientes, disparando pasta que les llena la boca, haciendo a continuación un lazo inmenso con el que los rodeará y los tirará en un gran deposito de agua. Un plano final nos muestra a Burt desde sus pies, ascendiendo poco a poco pasando por su brillante estrella de Sheriff, hasta llegar a su boca que mostrará su típica sonrisa de colores. A continuación, un plano final nos mostrará los dientes multicolor de los caballos que estaban bebiendo del agua en la que estaban postrados los bandidos.

    - Sabor limón: El reflejo del espejo nos muestra a Burt con el pelo rapado; al adentrarnos en la historia lo observamos sentado en un banquillo de fútbol, con la vestimenta de la selección canariña, Brasil. Se está disputando un partido entre esta selección y otro equipo sin identificar, en el inmenso estadio de Maracana; el ambiente es excelente: calor, samba, confeti, fiesta, carnaval, cánticos futbolísticos, ... La cámara se adentra ahora en el partido en el que no se mueve el marcador y no se observa buen fútbol; una imagen del marcador electrónico nos muestra el 0-0 en el minuto 85 de partido, con un sonido de reloj de fondo que se hace cada instante más intenso, en ese momento el entrenador de Brasil se dirige a Burt que esta con el chandal observando atónito mientras se cepilla los dientes, y le dice: “ Vamos Burtinho a marcar un gol” con un típico acento carioca. De esta manera, apaga un reloj-despertador que tenía ante sus pies, cesando el ruido molesto del paso del tiempo, y se quita el chandal ante la explosión de júbilo por parte del público, que se había ido apagando progresivamente, y muestra su camiseta con su nombre, Burtinho, y su número el 9 en la parte de atrás y el sponsor Colorín en la parte delantera. Se produce el cambio y al entrar Burt coge el primer balón y empieza a regatear uno a uno a todos sus rivales, hasta plantarse cara a cara con el portero, al que superará con un simple y flojísimo tiro que le entrará por debajo de las piernas. Él empezará a hacer la celebración en forma de avión y a continuación volverá a frotarse cepillándose los dientes, para acabar mirando a la cámara de televisión, mostrando sus dos grandes paletillas (a símil de Ronaldo), pero con el típico arcoiris que las pobla, marcando el típico final de episodio.

    Un mismo final: Tras la unísona sonrisa multicolor de nuestro personaje, un encadenado de imágenes nos llevará ante un puzzle de cinco piezas (continuando con la estética de dibujos animados, sin mostrar imágenes reales), cada una de un color que corresponde a cada uno de los sabores de la gama de la pasta dentífrica Colorín. Está piezas se van iluminando por una luz que va moviéndose continuamente (similarmente igual a como ocurre en los concursos televisivos); cada pieza tiene en su interior el dibujo de la respectiva pasta de dientes con el nombre del sabor que le corresponde escrito con pasta de dientes. Delante de este fondo se coloca un cartel luminoso que pone: “Colorín, un infinito arcoiris de sabor”, a la vez que la voz en off de Burt Simpson cita el slogan. Según el anuncio, el sabor con el que inicie cepillándose los dientes y al que corresponda la aventura, la luz voluble, quedará fija sobre la respectiva pieza del puzzle. En ese momento Burt, haciendo caer la determinada pieza e incluso torciendo o tirando el slogan según la posición en la que le pertoque salir, sacará su cabeza por el hueco que se halla hecho y dirá a modo de Bugs Bunny: “esto es tod, esto es tod, esto es todo amigos”.

    La idea seleccionada ha sido la número 2 (sino, verdaderamente no habría redactado una explicación tan extensa, a parte de que mi nula vinculación con el arte de la pintura no me permite mostrarlo gráficamente), por los siguientes argumentos que a continuación argumentaré.

    Con el objetivo de hacer llegar el mensaje de que hay una pasta dentífrica que tiene una amplia e incansable gama de sabores, a un público objetivo infantil, opino que los conceptos dibujos animados y serialidad son de gran importancia publicitaria: tanto atractiva, como expresiva. La serialidad en la que cada anuncio supone un sabor, nos muestra la diversidad de la que se puede disfrutar con Colorín sin preocupación del cansancio prematuro al gusto de las diferentes marcas. Por otra parte los dibujos animados, desde mi punto de vista es la forma idónea para atraer la atención del niño que se encuentra frente a la televisión, agradándole a los más pequeñitos, fascinando a los niños y simpatizando con mayores.

    Burt Simpson es la representación de un héroe rebelde, que siempre va por delante de lo que puedan pensar sus compañeros de la serie, es el espabilado del grupo, el sueño de todo niño pequeño. Por tanto su utilización atiende al intento de crear un líder-identificatorio para todos los niños, que quieren expresar su carácter rebelde, destacando y llamando la atención para conseguir el máximo interés de la madre en ésta, su etapa de crecimiento, fase edípica, tradicionalmente conocida por “edad del pavo”. Por esta razón opino que Burt es el héroe ideal para intrometerse en esta serie de anuncios, debido a que es ya un personaje con cierto carisma televisivo entre pequeños y no tan pequeños

    La serie de dibujos animados con el héroe Burt, nos conducen a un mensaje denotativo que se expresa en el spot: el baño de sabor que te conduce a otra dimensión cercana a los conceptos de aventura, magia y sueño. Se muestra como se puede viajar mágicamente mediante Colorín a un mundo en el que las pasadas pesadillas y obligaciones, como cepillarse los dientes, pueden ser superadas gracias a la pasta dentífrica que lo convierte en un ejercicio novedoso, voluble, aventurero, agradable y de máximo disfrute.

    Colorín: un infinito arcoiris de sabor. Esto es tod, esto es tod, esto es todo amigos.

    Bruno Lama

    © 1999 by Chulo ahí entertaiment. Al rigst rezervet.

    Estas ideas han sido las escogidas y se encuentran desarrolladas en el siguiente punto.